El anabolismo, también conocido como biosíntesis, ayuda al cuerpo a
crecer y a producir nuevas células. Un ejemplo de reacción anabólica es
el crecimiento y la mineralización de los huesos. Durante una reacción
catabólica, las moléculas o polímeros más grandes se descomponen
para formar monómeros.
Las reacciones químicas liberan o captan energía
¿En qué forma son importantes las leyes de la termodinámica para permitirnos
comprender las reacciones químicas que ocurren en los seres vivos, y especialmente
durante el ejercicio físico? Las reacciones químicas en las células se acompañan de
cambios en la energía y en el orden. Las reacciones anabólicas pueden rendir un
único producto, como una proteína (una sustancia altamente ordenada), a partir de
muchos aminoácidos pequeños (menos ordenados) y estas reacciones requieren
energía o la consumen. Las reacciones catabólicas pueden reducir una sustancia
organizada, como una molécula de glucosa, a sustancias más pequeñas y distribuidas
más aleatoriamente, como el dióxido de carbono y el agua, y este proceso entrega
energía. En otras palabras, algunas reacciones liberan energía libre y otras la captan
Termodinámica en los sistemas biológicos
La Termodinámica es la ciencia que describe y relaciona las
propiedades físicas de la materia y sus intercambios de energía.
Los seres vivos dependen del suministro de energía, y para
cumplir el primer principio de la conservación de la energía, el
balance final de energía entre la célula y su entorno debe
mantenerse constante cualquier proceso que se realice en la
célula, o bien consume, o bien produce energía.
Los sistemas biológicos son capaces de formar biomoléculas que interaccionan para
producir organismos complejos. Estos organismos poseen cualidades que los
distinguen de otras agrupaciones de materia inerte, y deben cumplir las siguientes
características:
a) Ser capaces de generar y mantener orden en un universo que siempre tiende a un
mayor grado de libertad.
b) Mantener un elevado grado de complejidad química y de organización
microscópica.
c) Haber desarrollado sistemas para la extracción, transformación y uso de energía
del entorno.
d) Poseer funciones definidas para cada uno de sus componentes y la regulación de
las interacciones entre ellos.
Los sistemas biológicos se conforman
a las leyes generales de la termodinámica
La primera ley de la termodinámica establece que la energía total de un sistema, incluso sus alrededores,
permanece constante.
Eso implica que dentro del sistema total, la energía no se pierde ni se gana durante cambio alguno; sin embargo,
sí se puede transferir de una porción del sistema a otra, o transformarse en otra forma de energía. En sistemas
vivos, la energía química se transforma hacia calor o hacia energías eléctrica, radiante o mecánica.
La segunda ley de la termodinámica establece que para que, un proceso ocurra de
manera espontánea, es necesario que la entropía total de un sistema aumente. La
entropía es la extensión de trastorno o de aleatoriedad del sistema y alcanza su punto
máximo conforme alcanza el equilibrio. En condiciones de temperatura y presión
constantes, el vínculo entre el cambio de energía libre (ΔG) de un sistema que está
reaccionando y el cambio de entropía (ΔS) se expresa por medio de la ecuación que
sigue, que combina las dos leyes de la termodinámica:
Δ G = Δ H−TΔS
donde DH es el cambio de la entalpía (calor) y T es la temperatura absoluta.
En reacciones bioquímicas, dado que ΔH es aproximadamente igual a DE, el cambio
total de energía interna de la reacción, la relación anterior puede expresarse como
sigue: Δ G = Δ E−T ΔS
Si ΔG es negativa, la reacción procede de modo espontáneo con pérdida de la energía
libre; esto es, es exergónica. Si, además, Si ΔG es negativa, la reacción procede de modo
espontáneo con pérdida de la energía libre; esto es, es exergónica.
Si, además, ΔG es de gran magnitud, la reacción avanza casi hasta completarse y es, en
esencia, irreversible. Por otra parte, si ΔG es positiva, la reacción sólo procede si es
factible ganar energía libre; de modo que es endergónica. Si, además, ΔG es de gran
magnitud, el sistema es estable, con poca o ninguna tendencia a que ocurra una reacción.
Si ΔG es de cero, el sistema está en equilibrio y no tiene lugar un cambio neto.ΔG es de
gran magnitud, la reacción avanza casi hasta completarse y es, en esencia, irreversible.
Por otra parte, si ΔG es positiva, la reacción sólo procede si es factible ganar energía
libre; de modo que es endergónica. Si, además, ΔG es de gran magnitud, el sistema es
estable, con poca o ninguna tendencia a que ocurra una reacción. Si ΔG es de cero, el
sistema está en equilibrio y no tiene lugar un cambio neto.
Los términos exergónico y endergónico, en lugar de los términos químicos normales
“exotérmico” y “endotérmico”, indican que un proceso está acompañado de pérdida o
ganancia, respectivamente, de energía libre en cualquier forma, no siempre como calor.
En la práctica, un proceso endergónico no puede existir de manera independiente, sino
que debe ser un componente de un sistema exergónico-endergónico acoplado donde
el cambio neto general es exergónico
Las reacciones exergónicas reciben el nombre de catabolismo (en general,
la desintegración u oxidación de moléculas de combustible), en tanto que las
reacciones sintéticas que acumulan sustancias se llaman anabolismo; los
procesos catabólico y combinados constituyen el metabolismo.
Si la reacción que se muestra en la figura 11-1 va de izquierda a derecha, el proceso
general debe acompañarse de pérdida de energía libre como calor. Un mecanismo
posible de acoplamiento podría imaginarse si un intermediario (I) obligatorio
común tomó parte en ambas reacciones, esto es,
A + C 1 B + D
.
En realidad, estos vínculos proporcionan una base para el
concepto de control respiratorio, el proceso que evita
que un organismo se consuma fuera de control. Las
reacciones de deshidrogenación, que están acopladas a
hidrogenaciones por medio de un acarreador intermedio
(figura 11-2), proporcionan una extensiónel concepto de
acoplamiento.
Este es un punto importante, ya que en ciertas rutas
metabólicas, como por ejemplo la vía de la glucólisis,
algunas reacciones tienen ΔG° positivas o próximas a cero.
Por otro lado, existen otras reacciones que tienen
valores de ΔG° grandes y negativos y que impulsan toda la
ruta (DEVLIN, 1999).
Transporte exergónico
activo: en contra de un
gradiente de
concentración
Respiración
Celular
endergónica
Figura 1. Formación y uso del ATP.
Los procesos celulares exergónicos liberan la energía necesaria para crear ATP a partir del ADP.
La energía liberada por la conversión del ATP nuevamente en ADP puede utilizarse para
abastecer de combustible a los procesos endergónicos. Tomado de (PURVES, SADAVA,
ORIANS, & HELLER, 2006)
Las reacciones espontáneas liberan energía libre. Se dice que una reacción que
libera energía libre es exergónica y tiene un ΔG negativo.
Lasreacciones no espontáneas requieren energía libre del ambiente. Se dice que
estas reacciones son endergónicas y tienen un ΔG positivo.
Si una reacción ocurre espontáneamente en una dirección (desde el reactivo A al
producto E, por ejemplo), entonces la reacción inversa (desde E a A) requerirá un
suministro de energía constante para impulsarla.
Si: A → E es espontánea y exergónica (ΔG < 0), Entonces; E → A es no espontánea y
endergónica (ΔG > 0)
Enzimas y catalizadores biológicos
La velocidad de una reacción química es independiente del ΔG pero está determinada
por el tamaño de la barrera de energía de activación. Los catalizadores aceleran las
reacciones al disminuir la barrera de energía de activación. Las enzimas son
catalizadores biológicos, proteínas altamente específicas para sus sustratos. Estos se
unen al sitio activo, donde tiene lugar la catálisis, formando un complejo enzima-
sustrato.
En el sitio activo, un sustrato puede ser orientado correctamente, modificado
químicamente o deformado. Como resultado, (fig. 2), el sustrato pasa fácilmente a un
estado de transición y se produce la reacción
Figura 2. Las enzimas disminuyen la energía de activación.
A pesar de que la energía de activación es inferior en una reacción
enzimáticamente catalizada, la energía liberada es la misma con catálisis y sin ella.
En otras palabras, Ea es menor pero ΔG no se modifica.
La concentración del sustrato afecta la velocidad de una reacción catalizada por una
enzima (fig. 3).
Figura 3. Las enzimas aumentan la velocidad de la reacción.
Debido a que suele haber menos enzima que sustrato presente, la
velocidad de la reacción se nivela cuando la enzima se satura.
Metabolismo y regulación enzimática
El metabolismo está organizado en vías, en las que el producto de una reacción es el
reactivo para la siguiente. Cada reacción es catalizada por una enzima. La actividad
enzimática determina la respuesta a las demandas energéticas de los tejidos y del
organismo. La deficiencia parcial o total de determinada enzima, y las alteraciones en
sus mecanismos de acción o de regulación disminuyen la producción de determinados
metabolitos y favorecen la acumulación de otros con posibles efectos tóxicos
Estructura molecular determina la función enzimática
Algunas enzimas requieren cofactores para llevar adelante la catálisis. Los grupos
prostéticos se unen en forma permanente a la enzima. Las coenzimas suelen estar
unidas a la enzima. Entran en la reacción como un “cosustrato”, ya que son
modificados por la reacción y luego liberados de la enzima Las enzimas son
sensibles a su ambiente. Tanto el pH como la temperatura afectan la
actividad enzimática
Estructura molecular determina la función enzimática
Algunas enzimas requieren cofactores para llevar
adelante la catálisis. Los grupos prostéticos se unen en
forma permanente a la enzima. Las coenzimas suelen
estar unidas a la enzima. Entran en la reacción como un
“cosustrato”, ya que son modificados por la reacción y
luego liberados de la enzima.
Obtención de energía y electrones a partir de la glucosa
Los carbohidratos son una fuente importante de energía para los organismos vivos En la dieta del hombre, la
fuente principal de carbohidratos es el almidón, el polisacárido producido por las plantas, especialmente los
cereales, durante la fotosíntesis. El almidón de las plantas es también la fuente principal de energía para los
animales, tanto domésticos como silvestres. Cantidades relativamente grandes de este polissacárido pueden
almacenarse en las células vegetales en épocas de abundante suministro, para ser utilizadas después
cuando existe una demanda de producción de energía.
figura 4. Energía para la vida.
Tanto los organismos heterotróficos (“se alimentan de otros”) como los autotróficos (“se autoalimentan”) obtienen
energía a partir de los compuestos alimentarios que los autótrofos producen por fotosíntesis. Convierten estos
compuestos en glucosa y luego metabolizan la glucosa mediante glucólisis, fermentación y respiración celular.