O.
A : Comprender una leyenda
La misión del colibrí
1 Hace mucho tiempo la tierra sufría una intensa sequía, no había nubes en el cielo y las plantas
comenzaban de a poco a morir.
2 Era tan intenso el sol y la falta de agua que las rocas comenzaron a agrietarse y grandes
remolinos de polvo se formaban en la tierra de los Quechua. Solo resistía a la sequía la planta
del “qantu” que necesitaba poca agua para florecer y vivir, pero hasta ella comenzaba a morir.
3 Dicen que la planta al sentir que su vida se marchitaba juntó su energía y fuerza en el último
botón de flor que le quedaba. Durante la noche aquella flor sufrió una transformación mágica;
de su tallo nació un hermoso colibrí.
4 Zumbando se dirigió hacia la cordillera, voló y voló, cada vez más lejos con sus alitas diminutas.
Quería llegar a la cumbre, donde vivía la divinidad Waytapallana.
5 La divinidad que se encontraba contemplando el amanecer de pronto sintió la fragancia de la
flor de “qantu”, su preferida para adornar y perfumar sus trajes.
6 Pero no había ninguna planta a su alrededor. Solo vio al pequeño y valiente colibrí, que se posó
cansado en sus manos y murió de agotamiento después de pedirle piedad para la tierra azotada.
7 Waytapallana miró hacia la tierra y descubrió el daño que estaba causando la sequía, triste
dejó al colibrí sobre una piedra y no pudo evitar que dos lágrimas de cristal de roca brotaran de
sus ojos y cayeran montaña abajo.
8 Las lágrimas de Waytapallana cayeron sobre el lago Wiraqucha despertando a la gran
serpiente Amaru, que en el fondo descansaba su cabeza, mientras su cuerpo se enroscaba en
torno a la cordillera.
9 Tenía alas que hacían sombra al mundo, cola de pez y escamas de todos los colores, una
cabeza llameante y un gran hocico rojo.
10 Amaru salió de su sueño y se desperezó sacudiendo al mundo entero. Se elevó entre las
aguas del lago y extendió sus alas cubriendo a la tierra castigada.
11 El brillo de sus ojos fue mayor que el sol, su aliento fue una espesa niebla que cubrió los
cerros, de su cola de pez se desprendió un copioso granizo, al sacudir las alas empapadas hizo
llover durante días. Y del reflejo de sus escamas multicolores surgió, anunciando la calma, un
arco iris.
12 Luego volvió a la posición que tenía antes de despertar y volvió a dormirse.
13 La misión del colibrí había sido cumplida. Una pequeña flor del desierto, trasformada en
colibrí, salvó al mundo de la sequía.
• 1 Hace mucho tiempo la tierra sufría una
intensa sequía, no había nubes en el cielo y las
plantas comenzaban de a poco a morir.
• 6 Pero no había ninguna planta a su alrededor.
Solo vio al pequeño y valiente colibrí, que se
posó cansado en sus manos y murió de
agotamiento después de pedirle piedad para
la tierra azotada.
• 13 La misión del colibrí había sido cumplida.
Una pequeña flor del desierto, trasformada en
colibrí, salvó al mundo de la sequía.
2 Era tan intenso el sol y la falta de agua que las
rocas comenzaron a agrietarse y grandes
remolinos de polvo se formaban en la tierra de
los Quechua. Solo resistía a la sequía la planta
del “qantu” que necesitaba poca agua para
florecer y vivir, pero hasta ella comenzaba a
morir.