VII DOMINGO
DE PASCUA
DOMINGO DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
Padre Galo Sanchez
La Lectio divina hace de nuestra fe, una
fe bíblica, sólida, llena de autoridad y,
por eso, libre para acoger las
inspiraciones del Espírito Santo y
obedecer la voluntad del Padre, como
Jesús.
En Nombre del Padre...,
Ven Espíritu Santo y abre mi corazón a tu
presencia viva en las Sagradas Escrituras.
Que ellas cambien mi terrenal modo de
pensar y pueda yo asemejarme a Cristo en
el amor a Dios de todo corazón y en el
amor a mi prójimo. Amén.
Lectura–Meditación.
● ¿Qué dice el texto? Sin dejar que hable el texto, se corre el riesgo de
utilizar la Palabra para nunca ultrapasar nuestros pensamientos.
Nosotros pensamos “como los hombres”, tenemos que aprender,
leyendo la Palabra, a “pensar como Dios”. Por eso, nunca saldremos del
texto bíblico que nos viene de la liturgia de la Palabra del Domingo
próximo.
● Comenzamos leyendo y meditando el Salmo. Los seres humanos
somos afecto-dependientes. Y el género literario más común de los
Salmos es el lírico que viene al encuentro de nuestros sentimientos,
emociones y necesidad de afecto, cariño, consuelo, perdón...y nos
dispone a orar. Porque Dios nos ama, la vida está moldeada por esa
“fuerza que se llama amor” (Bto. XVI). Leemos el Salmo cuantas veces
nos sea necesario hasta sentir “caliente” nuestro corazón.
Salmo 47 (46)
R. DIOS ASCIENDE ENTRE ACLAMACIONES EL SEÑOR, AL
SON DE TROMPETAS
V. Pueblos todos, batan palmas,
V. Porque Dios es el rey del mundo:
Aclamen a Dios con gritos de júbilo;
Toquen con maestría.
Porque el Señor altísimo es terrible,
Dios reina sobre las naciones
Emperador de toda la tierra. R.
Dios se sienta en su trono sagrado. R.
V. Dios asciende entre aclamaciones;
El Señor, al son de trompetas:
Toquen para Dios, toquen;
Toquen para nuestro Rey, toquen. R.
“Alcanzados” por el Salmo, después de haberlo
analizado, meditado y rezado; leemos la
Primera Lectura. Nos será siempre útil tener
presente los puntos de relación con el Salmo.
Los elementos comunes son palabras, frases o
contenidos que se repiten, se oponen o se
complementan.
Hch 1,1-11
En mi primer libro, Teófilo, escribí de todo lo que Jesús hizo y enseñó
desde el comienzo hasta el día en que fue llevado al cielo, después
de haber dado instrucciones a los apóstoles que había escogido,
movido por el Espíritu Santo.
Se les presentó él mismo después de su pasión, dándoles numerosas
pruebas de que estaba vivo, apareciéndoseles durante cuarenta días
y hablándoles del reino de Dios.
Una vez que comían juntos, les ordenó que no se alejaran de
Jerusalén, sino: «aguarden que se cumpla la promesa del
Padre, de la que me han oído hablar, porque Juan bautizó con
agua, pero ustedes serán bautizados con Espíritu Santo dentro
de no muchos días». Los que se habían reunido, le
preguntaron, diciendo «Señor, ¿es ahora cuando vas a
restaurar el reino a Israel?».
Les dijo:
«No les toca a ustedes conocer los tiempos o momentos
que el Padre ha establecido con su propia autoridad; en
cambio, recibirán la fuerza del Espíritu Santo que va a
venir sobre ustedes y serán mis testigos en Jerusalén, en
toda Judea y Samaría y ``hasta el confín de la tierra ́ ́».
Dicho esto, a la vista de ellos, fue elevado al cielo, hasta
que una nube se lo quitó de la vista. Cuando miraban
fijos, al cielo, mientras él se iba marchando, se les
presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les
dijeron:
«Galileos, ¿qué hacen ahí plantados mirando al cielo? El
mismo Jesús que ha sido tomado de entre ustedes y
llevado al cielo, volverá como lo han visto marcharse al
cielo».
Palabra de
Dios.
Esos elementos comunes nos ayudan en la meditación y
oración que el Salmo ya suscitó en nosotros. Recemos
utilizando las mismas palabras leídas y meditadas. Una
vez satisfecha “nuestra alma” en la oración en torno al
Salmo y la Primera Lectura. Leemos la Segunda Lectura,
siempre atentos a los elementos comunes.
Ef 1,17-23
HERMANOS: El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la
gloria, les dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo e
ilumine los ojos de su corazón para que comprendan cuál es la
esperanza a la que los llama, cuál la riqueza de gloria que da en
herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su
poder en favor de nosotros, los creyentes, según la eficacia de su
fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre
los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de
todo principado, poder, fuerza y dominación, y por encima de
todo nombre conocido, no solo en este mundo, sino en el futuro.
Y «todo lo puso bajo sus pies», y lo dio a la Iglesia,
como Cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud
del que llena todo en todos.
Palabra de
En esta lectura atenta y devota, Dios nos
está hablando, y oír a Dios es la mejor
oración. Los elementos comunes que
vamos encontrando nos ayudan a
confluir en un tema único.
Lc 24,46-53
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos
al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el
perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por
Jerusalén. Ustedes son testigos de esto. Miren, yo voy a enviar sobre
ustedes la promesa de mi Padre; ustedes, por su parte, quédense en
la ciudad hasta que se revistan de la fuerza que viene de lo alto».
Y los sacó hasta cerca de Betania y, levantando sus
manos, los bendijo. Y mientras los bendecía, se separó
de ellos, y fue llevado hacia el cielo. Ellos se postraron
ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y
estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.
Palabra del Señor.
I JUAN, 1
● 1.Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que
hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y
tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida,
● 2.- pues la Vida se manifestó, y nosotros la hemos visto y
damos testimonio y os anunciamos la Vida eterna, que
estaba vuelta hacia el Padre y que se nos manifestó -
● 3.lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que
también vosotros estéis en comunión con nosotros. Y
nosotros estamos en comunión con el Padre y con su Hijo
Jesucristo.
● 4.Os escribimos esto para que nuestro gozo sea completo.
Después de haber analizado,
meditado y rezado con los
textos de cada lectura,
tenemos el cuadro completo
de la Liturgia de la Palabra del
próximo Domingo. Sigue el
momento de utilizar los
paralelos para puntualizar
mejor el mensaje de la
Palabra.
• Sal 47(46),2-3.6-7.8-9 (R. cf. 6)
• Hch. 1,1-11: A la vista de ellos, fue
elevado al cielo
• Ef. 1,17-23: Lo sentó a su derecha en el
cielo
• Lc. 24, 46-53: Mientras los bendecía, fue
llevado hacia el cielo
Oración:
Releyendo los textos, evidenciamos las frases
o palabras que “brillan”, al parecer de cada
uno; a lo cual todos hacemos eco. Con
palabras o frases del texto, formulamos
nuestros pedidos al Señor por nosotros
mismos y por nuestros hermanos, le
agradecemos de sus favores, o alabamos a
Dios por su bondad y su infinita gloria.
Contemplación:
Fijamos nuestra atención en el particular
que –nos parezca-sintetiza todo. Este
particular nos acompañará a lo largo del
día y de la semana. Dejemos que Dios
nos hable, nos provoque al cambio de
mente, corazón y vida. Reconociendo
nuestra pobreza, abandonémonos a su
misericordia. Él nos ama en Jesús que
murió y resucitó por cada uno de
nosotros.
Acción:
La lectio divina no está concluida hasta que
la palabra meditada no se refleje en
nuestras acciones. Quien nos ve debería
“leer” la palabra que hemos meditado en
nuestras actitudes. Todo se resume en
sabernos donar a los demás por amor de
Dios.
GRACIAS
I JUAN, 1
1.Lo que existía desde el principio, lo que hemos
oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que
contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de
la Palabra de vida,
2.- pues la Vida se manifestó, y nosotros la hemos
visto y damos testimonio y os anunciamos la Vida
eterna, que estaba vuelta hacia el Padre y que se
nos manifestó -
3.lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para
que también vosotros estéis en comunión con
nosotros. Y nosotros estamos en comunión con el
Padre y con su Hijo Jesucristo.
4.Os escribimos esto para que nuestro gozo sea
completo.