DERECHO DE LAS
FAMILIAS
UNIDAD VII- RÉGIMEN PATRIMONIAL DEL
MATRIMONIO
DRA. AGOSTINA VOLPI
Regímenes patrimoniales del matrimonio
■ La celebración del matrimonio genera derechos y deberes en la esfera personal y
también en la esfera patrimonial, que se conoce como régimen patrimonial del
matrimonio.
■ DEFINICIÓN: Zannoni lo define como "el conjunto de relaciones jurídicas de orden
patrimonial que el matrimonio establece entre los cónyuges, y entre éstos y terceros",
Análisis histórico del régimen de bienes
en el derecho de familia Argentino
■ Vélez Sarsfield en la nota al Título "Del Matrimonio“ expuso que: "El matrimonio es la más importante de todas las
transacciones humanas. Es la base de toda la constitución de la sociedad civilizada. Se diferencia de los otros contratos,
en que los derechos, las obligaciones y los deberes de los esposos no son reglados por las convenciones de las partes
(...) un hecho de la importancia y resultado del matrimonio no podría descender a las condiciones de una estipulación
cualquiera"
■ En esta línea, el codificador entendía que el matrimonio no podía quedar sujeto a las especulaciones económicas que
determinaran los cónyuges, es decir, con "propósito y finalidad estrictamente material" siendo que "Vélez no concibe
que los cónyuges sean simplemente dos socios con sentido especulativo, sino que son dos vidas que se sostienen y
alientan"; y por ello en la nota al Título "De la sociedad conyugal" expone que se distancia de las legislaciones de otros
pueblos con costumbres muy diferentes siendo que "esas leyes no han sido necesarias en la República, pues nunca se
dieron contratos de matrimonio. Si esos contratos no aparecen necesarios, y si su falta no hace menos felices los
matrimonios, podemos conservar las costumbres del país. (...) La sociedad conyugal será así puramente legal,
evitándose las mil pasiones o intereses menos dignos, que tanta parte tienen en los contratos de matrimonio”.
■ De este modo, Vélez Sarsfield estructura un único régimen de bienes legal, forzoso e inmodificable por los cónyuges
que denomina "sociedad conyugal” y que se encontraba regulado dentro de la Sección llamada "De las obligaciones
que nacen de los contratos"
Análisis histórico del régimen de bienes
en el derecho de familia Argentino
1).- En el Código Civil originario, la autoridad marital era la regla; es decir, el marido era el
administrador legal de todos los bienes del matrimonio, incluso los propios de la mujer y los
adquiridos por ella fruto de su trabajo personal. Ello se fundaba en la consideración de la mujer
casada como una incapaz de hecho relativa por lo cual, dada tal restricción, se encontraba muy
limitado su poder de actuación en la faz patrimonial.
2).- La ley 11.357 del año 1926 introdujo algunas modificaciones de carácter patrimonial al
Código Civil, al disponer el principio de irresponsabilidad de cada uno de los cónyuges con
respecto a las deudas asumidas por el otro (art. 5°) excepto que se tratara de obligaciones
contraídas para: 1) atender las necesidades del hogar, 2) la educación de los hijos y 3)
conservación de los bienes comunes, entendidos como bienes gananciales (art. 6°). En materia de
administración, se habilitaba en principio, a que cada cónyuge administrara sus bienes propios y
gananciales por él adquiridos, sin embargo se establecía un mandato tácito a favor del marido para
los bienes que correspondían a la mujer
Análisis histórico del régimen de bienes
en el derecho de familia Argentino
3).- En 1968, la ley 17.711 realizó transformaciones sustanciales la de mayor relevancia en materia de
régimen patrimonial del matrimonio es el principio de gestión separada e indistinta de los bienes de
los cónyuges; o sea, que cada uno administra y dispone de sus bienes propios y gananciales con la
limitación de la necesidad de contar con el asentimiento del cónyuge no titular (o venia judicial
supletoria si esta voluntad era negada) cuando el cónyuge titular pretendiera enajenar o gravar bienes
gananciales de su administración; asentimiento que se extiende al hogar familiar, sea éste de carácter
propio o ganancial. Esta limitación se funda en el interés de aquél —el cónyuge no titular— dado su
derecho en expectativa sobre los bienes gananciales al disolverse el matrimonio por la causal que sea.
4).-El Código Civil y Comercial introduce algunas modificaciones y consecuentes ampliaciones o
flexibilidad en comparación con el régimen derogado. Y si bien es cierto que no permite la plena o
total libertad para que los cónyuges puedan acordar reglas propias que rijan sobre toda la faz
patrimonial o económica de su vida matrimonial, sí reconoce cierta apertura auspiciada por el
principio de libertad y autonomía de la voluntad.
Régimen de comunidad
■ Régimen de comunidad. Es caracterizado como aquel régimen en el cual se forma "una
masa de bienes que pertenece a los dos esposos y que ha de repartirse entre ellos o entre
el sobreviviente y los herederos del muerto al disolverse"
■ Esta masa de bienes que se forma no significa que ambos cónyuges tienen la propiedad
de los bienes que ingresan durante el matrimonio en condominio. Como bien lo señala
Zannoni: "la comunidad se caracteriza por conferir a ambos esposos expectativas
comunes sobre los bienes adquiridos o ganados por cualquiera de ellos, que serán
partidos en general, aunque no necesariamente, en partes iguales, al liquidarse"
Tipos de comunidad. Según la extensión
de la masa común
■ a) Universal. Todos los bienes presentes y futuros de cada cónyuge se hacen comunes; es decir,
también todos aquellos bienes que cada uno de los cónyuges aporta al matrimonio o aquellos de los
que eran propietarios antes de contraer matrimonio; más allá de que pudiera existir algún bien que
quedara afuera de esta masa como por ejemplo, los bienes adquiridos por uno de los cónyuges a
título gratuito, cuando el donante o el testador hubiera dispuesto que el bien quedara fuera de dicha
masa o los objetos personales de cada uno de los cónyuges.
■ b) Restringida de muebles y ganancias. La comunidad se restringe a los muebles sin tenerse en
cuenta su origen (a título gratuito u oneroso) y a las ganancias y adquisiciones de cualquiera de los
cónyuges después de la celebración del matrimonio. Según este tipo de régimen de comunidad, se
deben distinguir los bienes propios de cada uno de los cónyuges: los inmuebles adquiridos antes
del matrimonio o los adquiridos después a título gratuito (herencia, legado o donación), y los
bienes comunes y gananciales: los muebles que cada uno de los cónyuges aporta o lleva al
matrimonio y todas las adquisiciones que la ley no repute propias del cónyuge que las adquiere.
Tipos de comunidad. Según la extensión
de la masa común
■ c) Restringida de ganancias. La comunidad se integra con lo adquirido a título oneroso
por los cónyuges desde la celebración del matrimonio y durante toda la vida
matrimonial. Aquí se deben distinguir los bienes propios: los que conserva cada uno de
los cónyuges y que son todos los que llevan al matrimonio (sean muebles o inmuebles)
y los bienes gananciales: los adquiridos durante el matrimonio, excepto los que reciben
los cónyuges a título gratuito (herencia, legado o donación). Éste es el régimen más
difundido y el único que ha regido en el derecho argentino hasta el Código Civil y
Comercial que, como veremos en breve, por aplicación del principio de autonomía y
libertad extiende la posibilidad de optar por otro régimen como lo es la separación de
bienes, estableciéndose como régimen legal supletorio el de comunidad en las
ganancias.
Tipos de comunidad. Según el modo de
gestión de los bienes
a) De administración marital. De conformidad con la incapacidad de hecho relativa que giraba en
torno a la mujer casada, éste era el régimen de bienes que rigió durante algunos años en el
Derecho argentino y en otros países. Debido a tal incapacidad, los bienes propios de la mujer y
los comunes quedaban bajo la administración del marido. Como bien lo destaca Zannoni: "A
medida que se amplía el ámbito de capacidad de la mujer casada se sustraen de la administración
marital ciertos bienes cuya gestión se confiere con exclusividad a la mujer. Se los denomina
bienes reservados, como los efectos personales y el producido del trabajo personal —sueldos,
honorarios, jornales— y los bienes que la mujer adquiriese mediante el empleo de estos fondos o
ingresos de administración reservada" En este sentido, Azpiri define a los bienes de
administración reservada a la mujer como la institución que surge para morigerar la
administración marital de los bienes gananciales que, como se analizará en breve, es el régimen
de bienes impuesto en el Código Civil originario; se trata de "una masa determinada de bienes de
la mujer que quedan sujetos a su administración y disposición, con distintos alcances (...)
excluyéndolos de la administración del marido"
Tipos de comunidad. Según el modo de
gestión de los bienes
b) De administración separada. En total consonancia con el reconocimiento de la plena
capacidad civil de la mujer, se admite el régimen de administración separada, es decir, que
cada cónyuge administra y dispone los bienes que adquiere durante la vida matrimonial con
algunas excepciones fundadas en razones de solidaridad familiar como lo es la necesidad de
contar con el asentimiento del cónyuge no titular para la disposición de determinados bienes
(gananciales o incluso propios si se trata de la vivienda familiar, tema que se abordará en
detalle más adelante).
c) De administración conjunta. Bajo este régimen ningún cónyuge puede administrar o
disponer sin la conformidad del otro.
Tipos de comunidad. Según el modo de
gestión de los bienes
d) Régimen de separación. Es el otro régimen legal que adopta el Código Civil y Comercial y
también el que regía, durante la vigencia del código anterior, como consecuencia de la
sentencia de separación judicial de bienes. A este régimen se lo conoce de manera coloquial
con la idea de "lo tuyo, es tuyo y lo mío, es mío", es decir, que el matrimonio no confiere
ningún derecho en expectativa que se efectivice al momento de disolverse el vínculo
matrimonial. En otras palabras, el matrimonio no incide en el régimen de adquisición y
administración de los bienes que cada cónyuge tenga antes ni tampoco después de la
celebración del matrimonio. Tanto el régimen de comunidad como el de separación de bienes
—los dos que recepta el Código Civil y Comercial— generan ciertas obligaciones en lo
relativo a la responsabilidad solidaria ante determinadas deudas, la contribución a los gastos
del hogar o el asentimiento en protección a la vivienda familiar, por citar algunos efectos o
consecuencias jurídicas que rigen para ambos regímenes por aplicación del mencionado
principio de solidaridad familiar
Tipos de comunidad. Según el modo de
gestión de los bienes
e) Régimen de participación. Se lo conoce también como régimen mixto ya que opera como
el régimen de separación de bienes durante la vida matrimonial pero reconoce derechos de
participación entre cónyuges tras la disolución del matrimonio. Aquí no se configura o
conforma una masa común y partible sino que la participación consiste en un crédito que
tiene un cónyuge en contra del otro para equiparar las ganancias que se han generado
durante el matrimonio y que benefició a uno de los cónyuges. El beneficiado debe participar
al otro de tales ganancias para que éste no se vea perjudicado. Como lo explica Zannoni:
"Los patrimonios de cada cual mantienen su independencia, naciendo en cabeza de uno de
ellos el derecho a obtener, mediante un crédito, una participación en las ganancias del otro,
a efectos de lograr una equiparación, si las suyas fueron menores"
conclusión
Estos regímenes, en especial los que están vigentes en el derecho contemporáneo como son el
régimen de comunidad y el de separación de bienes en primer término, seguido del de participación,
pueden ser legales o convencionales. Si bien todos ellos deben ser receptados por la ley, lo cierto es
que algunas legislaciones contienen sólo uno o admiten varios pero se inclinan o le dan mayor
relevancia a uno de ellos, al entender que éste rige si los cónyuges no han optado por otro u otros, es
decir, constituye el régimen legal supletorio. De este modo, hay un régimen que es el legal por
defecto y los otros que son convencionales, porque para que un matrimonio se vea regulado por un
determinado régimen de bienes debe ser expresamente elegido por los cónyuges de común acuerdo.
En el Código Civil y Comercial se regula como régimen legal el de comunidad, siendo el supletorio
es decir, el que rige si los cónyuges nada dicen en contrario; y el régimen convencional es el de
separación de bienes, que puede regir sólo si es elegido de común acuerdo por los cónyuges al
celebrar convención matrimonial, al contraer matrimonio o después, durante la vida matrimonial,
siempre que se cumplan determinados requisitos
Mutabilidad del régimen patrimonial
■ Tal como surge del art. 449, el régimen de bienes se puede modificar durante toda la vida
matrimonial "por convención de los cónyuges". Por lo tanto, se necesita el acuerdo o conformidad de
ambos siempre "después de un año de aplicación del régimen patrimonial, convencional o legal", por
"escritura pública", y para que dicho cambio produzca efectos respecto de terceros "debe anotarse
marginalmente en el acta de matrimonio". Justamente en protección de los terceros con interés en el
cambio de régimen, es decir, los acreedores anteriores al cambio si sufrieran algún perjuicio,
"pueden hacerlo declarar inoponible a ellos en el término de un año a contar desde que lo
conocieron".
■ La mutabilidad del régimen lleva consigo su extinción y consecuente reemplazo por el otro. Así, el
art. 475 enumera las causas de extinción del régimen de comunidad y cita en el último inciso "la
modificación del régimen matrimonial convenido" (inc. e). Por su parte, el art. 507 que se refiere al
cese del régimen de separación de bienes, establece: "Cese del régimen. Cesa la separación de bienes
por la disolución del matrimonio y por la modificación del régimen convenido entre los cónyuges".
¿el menor de edad autorizado para contraer
matrimonio, puede optar el régimen patrimonial?
■ la autorización judicial se reserva para las personas menores de 16 años y de 16 a 18
años se vuelve a la autorización de ambos padres (conf. art. 645). La restricción que
establece el art. 450 al decir que "no pueden hacer donaciones en la convención
matrimonial ni ejercer la opción prevista en el artículo 446 inciso d)" lo es para todo
matrimonio entre personas menores de edad, sean que se hayan casado con autorización
judicial o de los padres.
¿Por qué se recepta como régimen legal
supletorio el régimen de comunidad?
■ a) el sistema más adecuado a la igualdad jurídica de los cónyuges y a la capacidad de la
que gozan;
■ b) el aceptado mayoritariamente en el derecho comparado,
■ c) el más adaptado a la realidad socioeconómica de las familias de la Argentina, en este
momento".
■ En otras palabras, se considera que el régimen de comunidad es el que mejor se condice
con la idea de que el matrimonio constituye un proyecto de vida en común, siendo éste
un elemento esencial de la ganancialidad con el consecuente derecho en expectativa
sobre los bienes existentes al cese o disolución del matrimonio, momento en el que se
hace operativo tal derecho y pasa a materializarse tal expectativa.
Convenciones matrimoniales
■ El art. 446 se dedica a establecer cuál puede ser el contenido de las convenciones
matrimoniales, es decir, el convenio que celebran los futuros cónyuges en miras o
teniéndose en cuenta el matrimonio o como también se lo define: "la capitulación
matrimonial es un convenio celebrado entre los futuros esposos con el objeto de escoger
o diseñar el régimen de bienes al que quedarán sujetas, durante el matrimonio, las
relaciones pecuniarias de los cónyuges entre sí y de éstos con relación a terceros, o bien
precisar solo ciertos aspectos de sus relaciones patrimoniales"
■ En otras palabras es el contrato que celebran los cónyuges o los futuros contrayentes,
con el fin de regular cuestiones inherentes a sus relaciones económicas, conforme las
disposiciones del derecho positivo vigente.
Objeto de las convenciones
matrimoniales
El objeto o contenido de las convenciones matrimoniales son:
a) la designación y avalúo de los bienes que cada uno lleva al matrimonio;
b) la enunciación de las deudas;
c) las donaciones que se hagan entre ellos; y
d) la opción que realicen los cónyuges por el régimen de separación de bienes.
FORMA DE LAS CONVENCIONES
MATRIMONIALES. MODIFICACIÓN.
■ Como lo señala el art. 448, las convenciones matrimoniales "deben ser hechas por
escritura pública antes de la celebración del matrimonio, y sólo producen efectos a partir
de esa celebración y en tanto el matrimonio no sea anulado. Pueden ser modificadas
antes del matrimonio, mediante un acto otorgado también por escritura pública. Para
que la opción del artículo 446 inciso d), produzca efectos respecto de terceros, debe
anotarse marginalmente en el acta de matrimonio". He aquí entonces dos actores
relevantes en lo relativo a las convenciones matrimoniales: los escribanos y los registros
civiles.
■ No sólo la celebración de la convención matrimonial debe hacerse por escritura pública,
sino también su modificación, siempre antes de la celebración del matrimonio.
DONACIONES EN RAZON DEL
MATRIMONIO
■ Dentro del capítulo 1 sobre "Disposiciones generales", el Código Civil y Comercial dedica la Sección 2a a
regular la cuestión específica de las donaciones que realizan los cónyuges entre sí o las de terceros a uno o
ambos de ellos.
■ El art. 451 establece como regla que "las donaciones hechas en las convenciones matrimoniales se rigen por las
disposiciones relativas al contrato de donación.
■ Sólo tienen efecto si el matrimonio se celebra".
■ Directamente vinculado con lo último que expone el art. 451 referido a la causa fuente de las donaciones, el art.
452 agrega que "las donaciones hechas por terceros a uno de los novios, o a ambos, o por uno de los novios al
otro, en consideración al matrimonio futuro, llevan implícita la condición de que se celebre matrimonio válido".
■ En particular, se regula la cuestión de la oferta de donación. Al respecto, el art. 453 establece que "la oferta de
donación hecha por terceros a uno de los novios, o a ambos queda sin efecto si el matrimonio no se contrae en
el plazo de un año. Se presume aceptada desde que el matrimonio se celebra, si antes no ha sido revocada".
Nulidad de otros acuerdos.
■ ARTÍCULO 447.- Nulidad de otros acuerdos. Toda convención entre los futuros
cónyuges sobre cualquier otro objeto relativo a su patrimonio es de ningún valor. El
CCyC amplía el objeto de las convenciones matrimoniales, pero mantiene, al igual que
el CC, la prohibición de todo pacto o acuerdo en materia patrimonial. Antes de la
celebración del matrimonio podrá convenirse:
■ a. el inventario y la valuación de los bienes que cada cónyuge lleva al matrimonio;
■ b. las deudas personales de aquellos;
■ c. las donaciones que entre ellos se hicieren con causa en el matrimonio; y
■ d. la opción que ejercieren sobre el régimen matrimonial aplicable, esto es, la
comunidad de ganancias o separación de bienes.
Nulidad de otros acuerdos.
No podrán acordarse cuestiones relativas al modo de partir los bienes que integran la
comunidad, ni asignar bienes de uso preferente y/o establecer régimen de responsabilidad
diverso al regulado, compensaciones económicas, etc. Con posterioridad a celebradas las
nupcias, las convenciones entre los esposos solo podrán tener por objeto la modificación del
régimen. Fuera de este contorno legalmente establecido, los cónyuges no pueden realizar
ninguna disposición relativa a los bienes. Si lo hicieren, la ley establece que ellas serán de
ningún valor.
La contratación entre cónyuges en ambos regímenes:
a) expresamente prohibidos, b) expresamente
permitidos. Donaciones por razón de matrimonio.