Oratoria
Segundo módulo
Madelyn Quiroz
¿ Qué es homilética y oratoria ?
• ¿Qué es homilética y oratoria?
• Oratoria es el arte de hablar en público con elegancia para persuadir,
convencer, educar o informar a un auditorio. Se dan principios básicos
de la comunicación, la pedagogía y la homilética para presentar
discursos, conferencias, seminarios y sermones. La Homilética es el
arte y la ciencia de la predicación.
Oratoria y homilética
• ORATORIA, HOMILÉTICA
• *Homilética
• La homilética es una rama de la teología pastoral la cual se encarga del estudio del
sermón o discurso religioso, trata de manera principal sobre la composición, reglas de
elaboración, contenidos, estudios y correcta predicación del sermón.
• Varios autores han desarrollado trabajos sobre homilética, muchos coinciden en
conceptos básicos en lo que se refiere a la preparación y arreglo del sermón; otros
presentan algunas diferencias que no son tan relevantes; en este trabajo
presentaremos de forma resumida las variaciones en el arreglo del sermón del autor
Orlando Cortez, quien en ese sentido presenta varios modelos para preparar un
sermón, así como los tipos de sermones según otros autores, como lo son el textual,
temático y expositivo; haciendo énfasis en este último ya que es el más usado cuando
se comunica el mensaje de la Palabra de Dios .
Oratoria y homilética
• *Modelo Básico: Se llama así porque pasa por el proceso normal de la
comunicación, o sea se concibe una idea, se codifica, se explica y se resume.
• Este presenta seis variantes que son:
• - El modelo Analógico (analogía), es decir, se desarrolla por medio de la
comparación. Este método era favorito para Jesús dando a conocer sus
parábolas.
• - El modelo Etimológico (significado), al igual que el analógico, este
clasifica un concepto bíblico. Sin embargo, procura hacerlo a través del
estudio de una palabra singular cuya raíz da cabida para diferentes
significados con palabra clave, como por ejemplo perdón.
• - El modelo Analítico: Tiene como propósito el análisis general de una
doctrina, concepto ético, persona, incidente o milagro.
• - El modelo de Investigación problemática: intenta proveerle al
predicador un medio estructural para la investigación de un problema
dado y donde la predicación evangélica debe ser orientada a la solución
de ese problema.
• - El modelo Ilustrativo, tiene como fin principal ofrecer un patrón
sermonario cuyas ideas giran en torno a la ilustración de una gran
verdad bíblica, aunque no necesariamente la ilustración debe ser sobre
material bíblico.
• - El modelo implicativo: Este está basado en inferencias, incluyendo el
uso de palabra clave. Las inferencias pueden ser directas cuando deriva
de la palabra propia, un ejemplo de ello es la suegra de pedro (Mateo 8.
14-15); e indirectas; Pedro era casado.
Oratoria y homilética
• Clases de sermones:
• En líneas generales, el sermón bíblico puede ser catalogado en tres clases:
• TEXTUAL, el que se limita a exponer y explicar un texto bíblico.
• TEMÁTICO, el que se basa sobre un tema o asunto.
• EXPOSITIVO, es el que comenta un pasaje bíblico, narración o parábola de la
Sagrada Escritura.
• He aquí 10 consejos para preparar un sermón expositivo.
• - Orar, por el mensaje e interceder por las personas que van a escuchar.
• - Leer y releer el texto, memorizándolo y leer los textos anteriores y
posteriores.
• - Considerar el género literario: Histórico, Poético, Doctrinal, etc.
EL PREDICADOR Y SU PERSONALIDAD
• EL PREDICADOR Y SU PERSONALIDAD
• La personalidad del predicador tiene mucho que ver con el efecto de su mensaje. Un pintor
puede ser un canalla, y sin embargo, hace una pintura que será admirada en gran manera; un
escritor puede ser inmoral y no obstante producir un libro que le traiga mucha fama.
• No es así con el predicador y su sermón. Son íntimamente unidos los dos; en verdad el sermón
ha de ser la expresión de u misma vida y experiencia. Si no es así, lo que se llama su sermón no
será sino “metal que resuena o címbalo que retiñe” (1a. Corintios 13:1).
• La verdad tiene que llenar al predicador antes que él pueda proclamarla con poder que
convenza. Aunque es cierto que un predicador desconocido puede engañar a la gente y aun puede
haber almas convertidas a Cristo, sin embargo si ese mismo predicador permanece en el mismo
lugar hasta que le conozcan, sus predicaciones llegarán a ser inútiles y aun perniciosas. Por tanto
se ve que la preparación para el ministerio del evangelio no consiste en ciertas reglas para hacer
sermones o la manera de darlos, sino en el desarrollo del mismo predicador.
LA PERSONALIDAD DEL
PREDICADOR
• Qué clase de hombre debe ser el predicador? ¿Qué elementos de su carácter necesitan ser
cultivados en el desarrollo de su personalidad. Veamos algunos puntos importantes:
• 1. NO HA DE SER IMITADOR
• Cada sermón que predica debe ser marcado con su propia personalidad, y expresado en su
propia manera. Cada hombre tiene su individualismo que debe marcar la obra que el Señor le ha
dado para hacer. Muchos hombres han fracasado en su ministerio porque no estaban listos a ser
como Dios lo había hecho. Querían imitar a otros.
Se debe notar que los hombres que copian las maneras de otros predicadores que han tenido buen
éxito, casi siempre copian sus faltas y no sus virtudes, y haciendo esto se hacen ridículos al
extremo. El predicador debe expresar su propia personalidad lo mejor que pueda, consagrándose
al Señor y siendo lleno del Espíritu Santo. De esta manera satisfará su sinceridad, honrará a Dios,
y será la mejor bendición al pueblo.
LA PERSONALIDAD EL PREDICADOR
• DEBE SER HOMBRE DE PROFUNDA PIEDAD
• En las cartas del Apóstol Pablo ya anciano, al joven Timoteo, aquel le exhorta muchas veces a la
pureza y a la piedad de vida. Lo que somos habla más recio que lo que decimos, y ciertamente de
una manera efectiva. “Purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová” (Isaías 52:12).
• El predicador tiene que ser limpio en los hábitos de su vida. No ha de tener ningún hábito de su
vida. No ha de tener ningún hábito impuro ni vicio secreto. Al que peca secretamente, Dios lo
avergonzará públicamente. La vida de David es una ilustración de esa verdad. Le faltará poder en
el púlpito al predicador que no es limpio en su vida privada. El no puede presentarse con
confianza si sabe que su vida no es pura como debe ser. “Así que, si alguno se limpia de estas
cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra”
(2a. Timoteo 2:21).
LA PERSONALIDAD DEL PREDICADOR
• DEBE SER HOMBRE QUE HABLA VERDAD
• La exageración es una forma de mentir. Cambiar la verdad es mentira. El predicador no ha de
mentir aun para hacer una ilustración. La vida del predicador es una mentira si pretende ser lo que
no es. La piedad en el hogar debe acompañar la piedad en el púlpito. Tenemos que decir la
verdad a Dios y ante los hombres. Si hemos hecho votos a Él paguemos los votos. Si hemos
prometido cumplir cierta obligación ante los hombres en tal día, cumplamos es obligación. Si no lo
podemos cumplir, seamos hombres y confesemos que no lo podemos hacer.
• 4. DEBE SER HOMBRE FORMAL
• El predicador debe recordar de quien es siervo y que corte representa. Algunos predicadores
entristecen al Espíritu Santo más por las palabras torpes y chanzas que de cualquier otro modo.
No debe llegar al púlpito con espíritu de levedad—presentar el mensaje de Dios es asunto serio.
• 5. DEBE CUIDAR SU SALUD FÍSICA
• El Predicador debe ser lo mejor que pueda físicamente. Un cuerpo sano es atractivo en el
púlpito y es una ayuda en la vida espiritual. Por tanto es de importancia tener suficiente descanso,
tomar ejercicio y observar una buena dieta.
EL BUEN ÉXITO EN LA PREDICACIÓN
EL BUEN ÉXITO EN LA PREDICACIÓN DEPENDE DE VARIAS COSAS
• El predicador debe tener un conocimiento amplio de la Palabra. De conocerla y saber aplicarla a la vida diaria.
• El Predicador debe estudiar la naturaleza humana. Si nos estudiamos a nosotros mismos conoceremos a otros al
bien.
• El Predicador debe tener interés verdadero en bienestar del pueblo que está sirviendo.
• El Predicador debe ser bondadoso y cortés con todas las personas.
• El Predicador debe ser inteligente y dirigido por la razón en sus decisiones.
• El Predicador debe hacer uso del sentido común, ya sea en el púlpito o fuera de él.
• El Predicador debe predicar de un corazón lleno, directamente a los corazones y las conciencias del pueblo, con
devoción santa.
• El Predicador debe saber terminar antes de cansar al auditorio.
• El Predicador debe recordar que es mejor agradar que ofender más fácil atraer con miel que con vinagre – p ero
no es bueno procurar agradar sólo para tener el favor del pueblo.
• El Predicador debe vivir de tal manera que todos sepan que práctica lo que predica.
• El Predicador debe dedicar todo su ser, espíritu, alma y cuerpo al trabajo sagrado.