EMPATIA
Qué es la Empatía? La capacidad de comprender y compartir los sentimientos de
los demás, la empatía nos permite ver las cosas desde la perspectiva del otro en vez de
la nuestra
Empatía cognitiva: es la empatía limitada en la que únicamente adoptamos la perspectiva del otro, implica que
podemos ponernos en sus zapatos y que nace de una comprensión intelectual.
Distrés personal: es cuando se sienten los sentimientos del otro, como cuando se ve a alguien sufrir y
sufrimos a su lado. Se cataloga como un contagio emocional, es decir, cuando la otra persona, literalmente, nos
contagia sus emociones. Muchos son tan propensos a manifestar este tipo de empatía que suelen verse muy
abrumados por sus sentimientos, lo cual los puede llevar a sufrir un gran estrés. También se denomina como
desgaste por empatía.
Preocupación empática: esta es la que encaja mejor con la definición de empatía que hemos explicado y la
cual vamos a seguir desarrollando, ya que se trata de conocer los estados emocionales de los demás y
conectarse afectivamente. Aunque se pueda mostrar cierto nivel
distrés personal, se pueda manejar y gestionar ese malestar y así manifestar una preocupación auténtica, que
se pueda de sentir, y que los sentimientos se movilicen, pero que no hagan que la persona se paralice.
EXISTEN TRES TIPOS DE EMPATÍA
Hay que tener muy presente que la empatía se aprende. No se nace siendo
empático.
Los niños no saben identificar sus propios sentimientos y, cuando no pueden
identificar lo que les pasa, sus instintos primarios los llevan a llorar o a enojarse.
Cuando se presenta un inconveniente que ellos no saben manejar, hay que
explicarles cuáles son esos sentimientos, llamarlos por sus nombres, ya sea que se
sientan frustrados, tristes, abrumados o enojados, para que puedan sentirse más
comprendidos y así poder identificar lo que les pasa al crecer, y de esta forma saber
cómo poder ayudar a los otros hasta donde puedan.
Si bien el cerebro tiene la capacidad para experimentar empatía, hay que empezar a
trabajarla en la niñez para que se desarrolle durante los primeros años de vida.
CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS EMPÁTICAS
¿Te consideras una persona empática? Aquí te presentamos algunas características que te
permitirán evaluarte y sacar una conclusión.
Capacidad de escucha activa: las personas empáticas son buenas para escuchar con atención lo
que los otros tienen para decir, además de que reflexionan sobre lo que el otro les cuenta.
Miran al otro: suelen mantener contacto visual mientras hablan.
Prestan atención a los detalles: son buenas para detectar cómo se sienten las otras personas
mediante señales no verbales, como expresiones faciales, tono de voz, gestos, miradas, etc.
Son muy atentos: siempre tratan de ayudar a aquellos que los necesiten tanto como pueden.
Son tolerantes: son capaces de aceptar y respetar los sentimientos y emociones de los demás,
aunque no los compartan.
Son intuitivos: por lo general, estas personas pueden percibir que algo te pasa sin que se los
digas.
Las personas con falta de empatía suelen ser muy críticas con los demás, acusan a los demás de
ser demasiado sensibles, les cuesta admitir que se equivocaron y no se ponen en los zapatos del
otro aunque hayan pasado por la misma situación.
Ser empático trae muchos beneficios y aspectos positivos.
A continuación, mencionaremos algunos de estos:
1. Ayuda a desarrollar las habilidades sociales
La empatía ayuda a que las personas se comuniquen mejor y a
fortalecer sus relaciones sociales, ya que, cuando se entiende lo que el
otro siente, se puede responder de una buena manera, se hacen más
amigos y esas amistades son mucho más significativas y sinceras.
BENEFICIOS DE SER EMPÁTICO
2. Mejora la relación con nosotros mismos
Al entender cómo se sienten las demás personas, podemos estar más en contacto con
nuestros propios sentimientos y emociones, aceptarlos y respetarlos.
Esto es muy importante, ya que si nosotros estamos bien, reflejamos eso en nuestra
vida y, por ende, podremos lidiar mejor con lo que nos rodea.
La metáfora más conocida es la que ponen en los instructivos de los aviones: en caso
de que haya una despresurización, y las máscaras de aire bajen, siempre debes respirar
tú primero para luego ayudar a los demás; recuerda que tú eres tu prioridad.
Ser empáticos nos ayuda a pensar fuera de la caja, a ampliar nuestra mente y así enriquecernos
como personas, ya que conocemos diferentes maneras de pensar, nuevas perspectivas e, incluso,
ideologías de vida, y esto puede ayudarnos a crecer.
Puede que en un momento se haya popularizado la falsa creencia de que se tiene que ser
inflexible ante las creencias, pero lo cierto es que, como seres humanos, nos encontramos en
constante crecimiento.
Gracias a las cosas que se pueden aprender y experimentar, podemos ser alguien completamente
diferente a quiénes éramos hace 5 años o, incluso, de quiénes éramos hace un mes.
3. CONOCER OTROS PUNTOS DE VISTA
Al estar abiertos a una comunicación más asertiva, a escuchar de
forma activa, a comprender y a aceptar otras perspectivas,
disminuyen los conflictos y, cuando surgen, son más fáciles de
resolver, ya que nos permite conectar con los sentimientos de los
demás, conciliar, conectar y resolver de forma pacífica.
Además, al estar más conectados con los sentimientos propios,
podemos identificar bien que nos pasa, hacer lo que tenemos que
hacer para evitar actuar desde el enojo (se pueden tomar unos días de
silencio para luego conversar) y así plantearlo de una forma que no
genere malentendidos.
4. MEJORAR LA RESOLUCIÓN DE
CONFLICTOS
Para empezar a incorporar e incrementar tu capacidad empática, poco a poco en tu día a día, puedes
empezar con estos simples ejercicios.
1. Practicar la escucha activa
No escuches para responder, escucha para entender.
Es importante que te intereses de corazón por lo que te dice el otro. Si te muestras cercano y con
interés en lo que te dicen, las personas se sentirán en confianza para abrirse y contarte genuinamente
lo que les pasa.
Quizá no necesiten que les digas paso a paso cómo solucionar sus problemas (aunque creas que
tengas la respuesta), quizá lo que necesitan es, sique los escuches, puede que así ellos mismos
puedan encontrar un camino o la solución al conversar y drenar todo aquello que les hace mal y les
preocupa.
¿CÓMO FOMENTAR LA EMPATÍA?
2. Validar las emociones de los demás
Uno de los mayores ejemplos de empatía es que, cuando alguien te cuenta cómo se siente, es
importante pensar y saber que todos los sentimientos son válidos, aunque no los compartas y
aunque no estés de acuerdo.
3. Analiza a una persona
Este es un muy buen ejercicio: elige a una persona al azar e intenta averiguar mediante su
comunicación no verbal lo que la mueve a hacer lo que hace y cómo.
Un buen momento para hacer esto es en el transporte público o en un café, ya que hay muchas
personas y puedes poner en práctica lo aprendido el día de hoy.
Conversar con una persona empática es liberador, y más si esta persona nos puede ayudar con
herramientas profesionales de manejo de emociones.