UNIVERSIDAD ALFA Y OMEGA
ENLACE QUÍMICO
Historia
Las primeras especulaciones respecto a la naturaleza del enlace químico son tan
tempranas como en el siglo xii. Se suponía que ciertos tipos de especies químicas estaban
unidas entre sí por un tipo de afinidad química.
En 1704, Isaac Newton esbozó su teoría de enlace atómico, en "Query 31" de su Opticks,
donde los átomos se unen unos a otros por alguna fuerza. Específicamente, después de
investigar varias teorías populares,en boga en aquel tiempo, de cómo los átomos se podía
unir unos a otros, por ejemplo, átomos enganchados, átomos pegados unos a otros por
reposo, o unidos por movimientos conspirantes, Newton señaló lo que inferiría
posteriormente a partir de su cohesión que: Las partículas se atraen unas a otras por
alguna fuerza, que en contacto inmediato es excesivamente grande, a distancias pequeñas
desempeñan operaciones químicas y su efecto deja de sentirse no lejos de las partículas.
Historia
A mediados del siglo XIX Edward Frankland, Friedrich Kekulé, A.S. Couper, A.M.
Butlerov y Hermann Kolbe, desarrollaron teorías de radicales, de valencias llamada
en un principio “poder de combinar” en la cual los compuestos se atraían gracias a la
atracción de polos positivos y negativos.
En 1916, el químico Gilbert Lewis desarrolló la idea de la unión por par de electrones.
Walter Heitler y Fritz London fueron los autores de la primera explicación mecánica
cuántica de la conexión química, especialmente la del hidrógeno molecular, en 1927,
utilizando la teoría de conexiones de Valencia. En 1930, la primera descripción
matemática cuántica del enlace químico simple se desarrolló en la tesis de
doctorado de Edward Teller.
En 1931, el químico Linus Pauling publicó lo que a veces se considera como el texto
más importante de la historia de la química: "The Nature of the Chemical Bond"
Enlace Químico
Un enlace químico es la fuerza electromagnética
que mantiene a los átomos unidos en los
compuestos pero los átomos no cambian.
De hecho, la Enciclopedia Británica afirma que
los enlaces químicos son producidos cuando la
estructura electrónica de un átomo se altera lo
suficiente para vincularse con la estructura de
otros átomos. A través de este enlace, los
átomos comparten electrones de la capa
externa donde termina su reactividad (de
valencia).
Para alcanzar condiciones más estables, los átomos tienden a unirse a través de
diferentes procesos en los cuales comparten o equilibran sus cargas eléctricas
naturales. Los enlaces químicos funcionan para la formación de componentes y
moléculas tanto orgánicas como inorgánicas, lo cual permite la creación de
sustancias puras y compuestas. Por lo tanto, resulta imprescindible estudiar sus
características, propiedades, tipos y ejemplos.
Definición
Los enlaces químicos son el resultado de movimientos de
electrones en los átomos. Según Euston: “Un enlace químico
es la fuerza que se encarga de unir o enlazar a dos
átomos o moléculas diferentes, sin importar si estos son
iguales o son diferentes”. A su vez, se caracterizan por estar
rodeados de electrones y tener un núcleo atómico.
Características y Mientras más electronegatividad,
mayor fuerza de atracción entre
propiedades los electrones y átomos.
A menor electronegatividad,
Generalmente los enlaces químicos poseen mayores propiedades covalentes
las propiedades de punto de fusión, en los enlaces.
agregación, solubilidad en el agua, punto de
ebullición entre otros. La fuerza del enlace químico
dependerá de la diferencia en la
distribución que posean los
orbitales electrónicos y la
De igual forma tienen conductividad electronegatividad.
eléctrica y térmica, Adicionalmente mantiene
unidos a los átomos en diversas moléculas, La fuerza de los enlaces
pero sus propiedades químicas dependerán depende de la distribución de
de las sustancias que posean los enlaces. los electrones.
entre sus características se pueden El número de electrones que
mencionar: participan en los enlaces
químicos siempre son pares.
Importancia del estudio
Gracias a los enlaces químicos, es posible crear,
formar y separar distintas sustancias para lograr otros
beneficios. Inclusive, este proceso permite que los
átomos puedan agruparse para formar moléculas que
a su vez producen diversos elementos diferentes, bien
sea puros o compuestos. De igual forma, ayudan a
determinar la estructura de red del sólido y promueven
el almacenamiento de energía.
Ejemplos
Existen diversos ejemplos de la vida cotidiana en
los que se observan los enlaces químicos. Se
pueden tocar y apreciar con los sentidos del cuerpo
otros son necesarios para la composición de
diferentes sustancias o elementos que facilitan la
labor en alguna determinada tarea.
Enlaces químicos en la vida diaria
También los enlaces son parte de la vida del ser humano y nos
acompañan siempre.
Podemos Decir que gracias a los enlaces hoy tenemos lo que
tenemos gracias a los descubrimientos de la química y nos
acompañan día a día.
Existen 3 tipos de enlaces químicos que se clasifican
dependiendo de su afinidad por los electrones y la
configuración electrónica de los átomos. Entre ellos están:
Enlace iónico:
Enlace metálico:
Enlace covalente:
ENLACE
COVALENTE
¿Qué es un enlace covalente?
Se llama enlace covalente a un tipo de enlace químico que ocurre cuando
dos átomos se enlazan para formar una molécula,
compartiendo electrones pertenecientes a su capa de valencia o último nivel de
energía, alcanzando gracias a ello el conocido “octeto estable”, conforme a la
“regla del octeto” propuesto por Gilbert Newton Lewis sobre la estabilidad
electrónica de los átomos.
La “regla del octeto” plantea que los iones de los elementos químicos ubicados en
la Tabla Periódica, tienden a completar sus últimos niveles de energía con 8
electrones, y esta configuración electrónica les confiere una gran estabilidad, que
es muy similar a la de los gases nobles.
Características de los enlaces covalentes
Los enlaces covalentes se establecen entre elementos no metálicos. Por
ejemplo, el hidrógeno H, el oxígeno O y el cloro Cl se encuentran naturalmente
como moléculas diatómicas unidas por enlace covalente: H2, O2 y Cl2.
Los enlaces covalentes incluyen enlaces simples, dobles o triples donde 2, 4 o 6
electrones se comparten, respectivamente. Por ejemplo, en el compuesto
orgánico etano H3C-CH3, la unión entre carbono-carbono y carbono-hidrógeno
es simple. En el eteno H2C=CH2 la unión entre los carbonos es doble,
compartiendo cuatro electrones.
Los enlaces covalentes crean moléculas que pueden ser separadas con menos
energía que los compuestos iónicos.
El enlace covalente es más fuerte entre dos átomos con igual electronegatividad.
Propiedades de los compuestos covalentes
A temperatura ambiente y a la presión atmosférica normal, los compuestos
covalentes se pueden presentar como sólidos, líquidos o gases.
Los compuestos covalentes no muestran conductividad eléctrica cuando son
disueltos en agua. Cuando se disuelven estos compuestos las moléculas se
separan y permanecen independientes, a diferencia de los compuestos iónicos,
que se descomponen en sus iones positivos y negativos.
Los compuestos covalentes tienen puntos de fusión y ebullición menores que los
compuestos iónicos. La fuerza de atracción entre las moléculas es menor que en el
enlace iónico, por eso se requiere menos energía para separarlas. Por ejemplo, el
punto de fusión del cloruro de sodio NaCl (compuesto iónico) es 801 ºC y el de
ebullición es 1465 ºC; el punto de fusión del agua (compuesto covalente) es 0 ºC
y el de ebullición es 100 ºC.
Los compuestos covalentes tienden a ser más combustibles.
Muchos compuestos covalentes no son fácilmente solubles en agua. Aquellos
compuestos covalentes polares, como el etanol y la glucosa se disuelven bien
hasta cierto grado. En cambio, aceites y gasolina no son solubles en agua.
Simple
Coordinado o
dativo
Doble
Clasificación Según el número de
de Enlaces electrones por
enlace Triple
Covalentes
Enlace Covalente
Polar
Según la diferencia de
electronegatividad
Enlace Covalente
Apolar
Tipos enlaces covalentes
según su número de
electrones por enlace
Cuando los átomos comparten
un par de electrones se llama
enlace simple.
Tipos enlaces covalentes
según su número de
electrones por enlace
Seforma el enlace doble cuando
los átomos comparten dos pares
de electrones.
Tipos enlaces covalentes
según su número de
electrones por enlace
Seforma el enlace triple cuando
los átomos comparten tres pares
de electrones.
Un Enlace Coordinado o Dativo
es un tipo de enlace covalente en
que uno solo de los dos átomos
enlazados aporta dos electrones y
el otro, en cambio, ninguno. Se
representa con una flecha en el
compuesto molecular.
Tipos Enlaces Covalentes según su
electronegatividad
El Enlace Covalente Polar se
produce cuando uno de los
átomos ejerce mayor atracción
sobre los electrones del otro. El
elemento con mayor
electronegatividad atraerá a los
electrones del átomo menos
electronegativo, generando carga
parciales positivas y negativas.
Tipos Enlaces Covalentes según su
electronegatividad
El Enlace Covalente Apolar se produce generalmente entre
átomos iguales. La distribución electrónica de los electrones esta
preferentemente equilibrada entre los átomos. Se produce
generalmente cuando las electronegatividades son iguales a cero.
Ejemplos de Enlaces Covalentes Simples
Ejemplos de Enlaces Covalentes Dobles
Ejemplos de Enlaces Covalentes Triples
Ejemplo de Enlace Covalente
Coordinado o Dativo
Ejemplos de Enlace Covalente Polar
Ácido
Clorhídrico
Agua
Amoníaco
Óxido de Cloro
Ejemplos de Enlace Covalente No Polar o Apolar
ENLACE IÓNICO
ENLACE IÓNICO
Un enlace iónico (también llamado enlace electrovalente) es un tipo
de enlace químico que ocurre cuando un átomo cede un electrón al
otro, a fin de que ambos alcancen estabilidad electrónica. Esta
unión normalmente se produce entre elementos metales y no
metales con diferente electronegatividad, lo que significa que los
elementos tienen diferente capacidad para atraer electrones. En
general, los elementos metales están dispuestos a donar un
electrón mientras que los no metales están dispuestos a tomarlo.
Características de los enlaces iónicos.
Las características de los enlaces iónicos se relacionan con los elementos que
intervienen en ellos, el proceso de unión y su resultado.
Se producen entre elementos metales (grupos I y II) y no metales (grupos VI y
VII) de la tabla periódica.
Los átomos que los forman deben tener diferencias de electronegatividad entre sí.
Son producto de una transferencia de electrones.
Sus átomos se transforman en cationes y aniones tras la transferencia de
electrones, lo que da lugar al enlace.
Son enlaces fuertes, pero rígidos, debido a la atracción entre cargas negativas y
positivas.
Propiedades de un enlace iónico
Los compuestos formados por enlaces iónicos presentan una serie de propiedades como resultado de la
fuerte atracción entre cargas que se produce en dichos enlaces, determinando su comportamiento
químico.
Son neutros en estado sólido: cuando están en estado sólido, la carga eléctrica de los enlaces iónicos
es neutra.
Su cristalizarse: debido a la estructura tridimensional de un enlace iónico, estos favorecen
redes cristalizadas frágiles.
Altos puntos de ebullición y fusión (300º C a 1000º C): ya que existe una fuerza de atracción muy
potente entre los iones, estos deben someterse a altos puntos de fusión o ebullición para modificar su
estado.
Sólidos en temperaturas entre 20º C y 30º C: en consecuencia de lo anterior, los enlaces iónicos suelen
ser sólidos a temperatura ambiente.
Buenos conductores de electricidad: los enlaces iónicos son buenos conductores de electricidad siempre
que estén disueltos en agua.
Cómo se forma un enlace iónico.
Cuando un elemento metal y otro no metal se aproximan,
buscan la estabilidad electrónica. El metal estará dispuesto
a donar un electrón de valencia de su capa más externa,
mientras que el no metal estará dispuesto a recibir dicho
electrón en su capa más externa.
Una vez que el elemento metal transfiere su electrón, adquiere
una carga positiva, esto es, se convierte en un catión (ión
positivo). Por su parte, el no metal adquiere una carga negativa al
recibir el electrón y así se convierte en un anión (ión negativo).
Las cargas positiva y negativa de los iones genera inmediatamente
una fuerza de atracción que los une. Así, se consolida un enlace
iónico.
Ejemplo
El sodio (Na) tiene un electrón de valencia en la última capa
electrónica, mientras que el cloro (Cl) tiene siete. Cuando el
sodio y el cloro se aproximan, el sodio cede su electrón al cloro.
Este, suma entonces 8 electrones de valencia.
Cuando el sodio pierde su electrón, gana una carga positiva y se
convierte en un catión. Cuando el cloro gana un electrón, se hace
negativo y se convierte en un anión.
Dado que las cargas positivas y negativas se atraen, ambos iones
se unen formando un enlace iónico. Este compuesto en
particular, formado a partir de enlaces iónicos, es cloruro de
sodio (NaCl), nombre químico de la sal de mesa.
Ejemplos de enlaces iónicos
Bromuro de potasio (KBr), componente de medicamentos homeopáticos, sedantes, anticonvulsivo, diurético, etc.
Carbonato de calcio (CaCO3), usos médicos como antiácido, digestivo, entre otros.
Cloruro de amonio (NH4Cl), base de fertilizante.
Cloruro de magnesio (MgCl2), entre cuyas propiedades está ser anticongelante.
Cloruro de manganeso (MnCl2), usado en la producción de pinturas, barnices, desinfectantes, etc.
Cloruro de sodio (NaCl), sal de mesa común.
Dicromato de potasio (K2Cr2O7), usado en fabricación de pigmentos, tratamiento del cuero, tratamiento de metales, etc.
Fluoruro de litio (LiF), usado en la fabricación de vidrios, cristales, esmaltes y cerámicas.
Fosfato disódico (Na2HPO4), muy usado como estabilizante de productos cárnicos.
A la izquierda, podemos ver al sodio (Na)
transfiriendo un electrón a la molécula de cloro
Diferencia entre enlaces iónicos y para formar sal común (NaCl).
enlaces covalentes.
A la derecha, vemos una molécula de oxígeno
compartiendo un par de electrones con dos
moléculas de hidrógeno para formar agua
(H2O).