SUSTRATOS
Alejandra María Castañeda Arcila
Tecnóloga Agropecuaria. Politécnico J. I. C
Zootecnista. U. de A.
SUSTRATOS
SUSTRATO
Un sustrato es todo material sólido distinto del suelo, natural, de
síntesis o residual, mineral u orgánico, que, colocado en un contenedor,
en forma pura o en mezcla, permite el anclaje del sistema radicular de
la planta, desempeñando, por tanto, un papel de soporte para la planta.
El sustrato puede intervenir o no en el complejo proceso de la nutrición mineral de la
planta.
¿Qué características debe de tener un buen sustrato?
A continuación se mencionan las propiedades generales que debe de reunir un buen sustrato:
- Retención de humedad
La retención de humedad, determina la posibilidad de que la planta tenga disponibles
los nutrientes para que ésta pueda realizar sus procesos metabólicos (fotosíntesis,
traspiración, respiración y procesos reproductivos). Para que esta retención de humedad se
encuentre disponible va a depender mucho de su granulometría (tamaño de las partículas) y
porosidad (espacio que hay entre las partículas).
Mientras más elevada sea la capacidad de retención de agua del sustrato, menos frecuentes
serán los riegos.
La fibra de coco como sustrato promueve el buen anclaje de las raíces, además propicia la aireación
y retiene la cantidad necesaria de agua.
- La capilaridad
Esta propiedad consiste en que el sustrato tenga la capacidad de absorber y distribuir en todas
las direcciones la solución nutritiva a través de los microporos. Es esencial cuando se utiliza un
sistema de riego por goteo, en el cual se necesita que el agua se distribuya horizontalmente a
partir del punto de goteo.
Cuando el sustrato no tiene capilaridad, la solución nutritiva se mueve verticalmente a través
del perfil del mismo, llegando rápidamente al drenaje y dejando zonas secas en las cuales no
se puede desarrollar las raíces haciendo que la planta no se desarrolle bien o no crezca
adecuadamente. Cuando el sustrato tiene una buena capilaridad, el agua es absorbida en
todas direcciones, haciendo que las raíces de las plantas encuentren una humedad
homogénea en todo el recipiente.
Debido a su estructura celular, el Peat
Moss retiene 20 veces su peso en agua
- Capacidad de aireación en la raíz
El nivel de capacidad de aireación óptimo varía entre
un 20% y un 30%, ésto se define como la proporción
del volumen de oxígeno que se encuentra disponible
en el sustrato, después de que éste se haya saturado
de agua y haya terminado de drenar. Durante todo
este proceso la raíz de la planta debe tener una
respiración adecuada y por ello es importante elegir un
sustrato con estructura estable, muy poroso y la
aireación complementaria de la solución, ya que de
esta forma se evita el peligro de la falta de oxígeno en
la zona radicular (raíces); por lo antes mencionado se
considera que estos sustratos proporcionan mayor
oxigenación en comparativa a la obtenida en suelos
naturales.
- Estabilidad física
La compactación y descomposición del sustrato puede causar una reducción en el espacio
poroso y en la capacidad de aireación a lo largo del cultivo. Es por ello que la estabilidad de
las propiedades físicas son de vital importancia en cultivos de larga duración. Los sustratos
más inadecuados son aquellos que se desmoronan fácilmente con la acción del agua.
- Liviano
El peso del sustrato determina muchas veces la resistencia del cultivo, es recomendable que
éste sea liviano para poder tener un fácil manejo, algunos de los sustratos más livianos
utilizados son: perlita, vermiculita, lana de roca, fibra de coco.
- Buen drenaje
Todo tipo de recipiente y de sustrato que se estén utilizando, deberá permitir un buen
drenaje. Cuando un cultivo requiere una mayor cantidad de agua, debemos aplicar mayor
cantidad de riegos, pero nunca debemos de inundar el sustrato, ya que ésto va contra de la
disponibilidad del oxígeno. Se tienen las siguientes consideraciones:
a) Drenaje por inclinación del recipiente. Se
utiliza en el caso de las canaletas, bandejas,
camillas etc., las cuales deberán tener una
pendiente de 5 a 7% con el fin de facilitar el
drenaje de los excesos agua
b) Drenaje por orificios de inferiores. En el caso de bancadas o recipientes individuales tales
como botes, bolsas o sacos, el drenaje deberá facilitarse siempre por orificios en la parte
inferior del recipiente.
- Químicamente inerte
Significa que no debe suministrar ningún elemento que pueda representar una alteración.
- Biológicamente inerte
El sustrato debe ser a diferencia del suelo, un medio carente de actividad biológica; en este
sentido, cualquier presencia de microorganismos o insectos tendría un carácter
contraproducente ya que puede causar daños, infecciones o enfermedades a nuestros
cultivos.
- Disponibilidad
Esta es una condición lógica, pero a veces no se toma en cuenta. Al seleccionar el sustrato
debemos de cerciorarnos que esté disponible en el medio.
- Bajo costo
Generalmente este factor se determina,
incluso antes que otras condiciones que el
sustrato a utilizar, por eso es
recomendable que hagas una cotización
sin sacrificar la calidad de tu producto.
TIPOS DE SUSTRATOS.
Existen diferentes criterios de clasificación de los sustratos, basados en el origen de los
materiales, su naturaleza, sus propiedades, su capacidad de degradación, etc.
Según sus propiedades.
Sustratos químicamente inertes. Arena granítica o silícea, grava, roca volcánica, perlita, arcilla
expandida, lana de roca, etc.
Arena granítica o silícea
Gravas Roca volcánica
Lana de roca
Arcilla expandida Perlita
Sustratos químicamente activos. Turbas rubias y negras, corteza de pino, vermiculita,
materiales ligno-celulósicos, etc.
Corteza de pino
Turbas rubias y negras
Materiales ligno-celulósicos
Vermiculita
Las diferencias entre ambos vienen determinadas por la capacidad de intercambio catiónico
o la capacidad de almacenamiento de nutrientes por parte del sustrato. Los sustratos
químicamente inertes actúan como soporte de la planta, no interviniendo en el proceso de
adsorción y fijación de los nutrientes, por lo que han de ser suministrados mediante la
solución fertilizante. Los sustratos químicamente activos sirven de soporte a la planta pero a
su vez actúan como depósito de reserva de los nutrientes aportados mediante la
fertilización, almacenándolos o cediéndolos según las exigencias del vegetal.
Según el origen de los materiales.
Materiales orgánicos.
•De origen natural. Se caracterizan por estar sujetos a descomposición biológica (turbas).
•De síntesis. Son polímeros orgánicos no biodegradables, que se obtienen mediante síntesis
química (espuma de poliuretano, poliestireno expandido, etc.).
•Subproductos y residuos de diferentes actividades agrícolas, industriales y urbanas. La
mayoría de los materiales de este grupo deben experimentar un proceso de compostaje,
para su adecuación como sustratos (cascarillas de arroz, pajas de cereales, fibra de coco,
orujo de uva, cortezas de árboles, aserrín y virutas de la madera, residuos sólidos urbanos,
lodos de depuración de aguas residuales, etc.).
Orujo de uva Lodos de depuración de aguas residuales
Materiales inorgánicos o minerales.
•De origen natural. Se obtienen a partir de rocas o minerales de origen diverso,
modificándose muchas veces de modo ligero, mediante tratamientos físicos sencillos. No son
biodegradables (arena, grava, tierra volcánica, etc.).
Arena
•Transformados o tratados. A partir de rocas o minerales, mediante tratamientos físicos, más o
menos complejos, que modifican notablemente las características de los materiales de partida
(perlita, lana de roca, vermiculita, arcilla expandida, etc.).
Lana de roca
•Residuos y subproductos industriales. Comprende los materiales procedentes de muy distintas
actividades industriales (escorias de horno alto, estériles del carbón, etc.).
Estériles del carbón
DESCRIPCIÓN GENERAL DE ALGUNOS SUSTRATOS.
Sustratos naturales
A) AGUA.
Es común su empleo como portador de nutrientes, aunque también se puede
emplear como sustrato.
La lechuga crece
directamente sobre el agua.
B) GRAVAS
Suelen utilizarse las que poseen un diámetro entre 5 y 15 mm. Destacan las gravas de cuarzo,
la piedra pómez y las que contienen menos de un 10% en carbonato cálcico. Su densidad
aparente es de 1.500-1.800 kg/m3. Poseen una buena estabilidad estructural, su capacidad de
retención del agua es baja si bien su porosidad es elevada (más del 40% del volumen). Su uso
como sustrato puede durar varios años. Algunos tipos de gravas, como las de piedra pómez o
de arena de río, deben lavarse antes de utilizarse. Existen algunas gravas sintéticas, como la
herculita, obtenida por tratamiento térmico de pizarras.
C) ARENAS.
Las que proporcionan los mejores resultados son las arenas de río. Su granulometría más
adecuada oscila entre 0,5 y 2 mm de diámetro. Su densidad aparente es similar a la grava.
Su capacidad de retención del agua es media (20 % del peso y más del 35 % del volumen);
su capacidad de aireación disminuye con el tiempo a causa de la compactación; su
capacidad de intercambio catiónico es nula. Es relativamente frecuente que su contenido
en caliza alcance el 8-10 %. Algunos tipos de arena deben lavarse previamente. Su pH varía
entre 4 y 8. Su durabilidad es elevada. Es bastante frecuente su mezcla con turba, como
sustrato de enraizamiento y de cultivo en contenedores.
D) TIERRA VOLCÁNICA.
Son materiales de origen volcánico que se utilizan sin someterlos a ningún tipo de
tratamiento, proceso o manipulación. Están compuestos de sílice, alúmina y óxidos de hierro.
También contiene calcio, magnesio, fósforo y algunos oligoelementos. Las granulometrías son
muy variables al igual que sus propiedades físicas. El pH de las tierras volcánicas es
ligeramente ácido con tendencias a la neutralidad. La C.I.C. es tan baja que debe considerarse
como nulo. Destaca su buena aireación, la inercia química y la estabilidad de su estructura.
Tiene una baja capacidad de retención de agua, el material es poco homogéneo y de difícil
manejo.
E) TURBAS.
Las turbas son materiales de origen vegetal, de propiedades físicas y químicas variables en
función de su origen. Se pueden clasificar en dos grupos: turbas rubias y negras. Las turbas
rubias tienen un mayor contenido en materia orgánica y están menos descompuestas, las
turbas negras están más mineralizadas teniendo un menor contenido en materia orgánica.
Es más frecuente el uso de turbas rubias en cultivo sin suelo, debido a que las negras tienen
una aireación deficiente y unos contenidos elevados en sales solubles. Las turbias rubias
tiene un buen nivel de retención de agua y de aireación, pero muy variable en cuanto a su
composición ya que depende de su origen. La inestabilidad de su estructura y su alta
capacidad de intercambio catiónico interfiere en la nutrición vegetal, presentan un pH que
oscila entre 3,5 y 8,5. Se emplea en la producción ornamental y de plántulas hortícolas en
semilleros.
Propiedades de las turbas (Fernández et al. 1998)
Propiedades Turbas rubias Turbas negras
Densidad aparente (gr/cm3) 0,06 - 0,1 0,3 - 0,5
Densidad real (gr/cm3) 1,35 1,65 - 1,85
Espacio poroso (%) 94 o más 80 - 84
Capacidad de absorción de agua (gr/100 gr m.s.) 1.049 287
Aire (% volumen) 29 7,6
Agua fácilmente disponible (% volumen) 33,5 24
Agua de reserva (% volumen) 6,5 4,7
Agua difícilmente disponible (% volumen) 25,3 47,7
C.I.C. (meq/100 gr) 110 - 130 250 o más
F) CORTEZA DE PINO.
Se pueden emplear cortezas de diversas especies vegetales, aunque la más empleada es la de pino,
que procede básicamente de la industria maderera. Al ser un material de origen natural posee una gran
variabilidad. Las cortezas se emplean en estado fresco (material crudo) o compostadas. Las cortezas
crudas pueden provocar problemas de deficiencia de nitrógeno y de fitotoxicidad. Las propiedades
físicas dependen del tamaño de sus partículas, y se recomienda que el 20-40% de dichas partículas
sean con un tamaño inferior a los 0,8 mm. Es un sustrato ligero, con una densidad aparente de 0,1 a
0,45 g/cm3. La porosidad total es superior al 80-85%, la capacidad de retención de agua es de baja a
media, siendo su capacidad de aireación muy elevada. El pH varía de medianamente ácido a neutro.
La CIC es de 55 meq/100 g.
G) FIBRA DE COCO.
Este producto se obtiene de fibras de coco. Tiene una capacidad de retención de agua de
hasta 3 o 4 veces su peso, un pH ligeramente ácido (6,3-6,5) y una densidad aparente de 200
kg/m3. Su porosidad es bastante buena y debe ser lavada antes de su uso debido al alto
contenido de sales que posee.
Sustratos artificiales.
A) LANA DE ROCA.
Es un material obtenido a partir de la fundición industrial a más de 1600 ºC de una mezcla de
rocas basálticas, calcáreas y carbón de coke. Finalmente al producto obtenido se le da una
estructura fibrosa, se prensa, endurece y se corta en la forma deseada. En su composición
química entran componentes como el sílice y óxidos de aluminio, calcio, magnesio, hierro,
etc.
Es considerado como un sustrato inerte, con una C.I.C. casi nula y un pH ligeramente
alcalino, fácil de controlar. Tiene una estructura homogénea, un buen equilibrio entre agua
y aire, pero presenta una degradación de su estructura, lo que condiciona que su empleo
no sobrepase los 3 años.
Es un material con una gran porosidad y que retiene mucha agua, pero muy débilmente, lo
que condiciona una disposición muy horizontal de las tablas para que el agua se distribuya
uniformemente por todo el sustrato.
Propiedades de la lana de roca (Fernández et al. 1998)
Densidad aparente (gr/cm3) 0,09
Espacio poroso (%) 96,7
Material sólido (% volumen) 3,3
Aire (% volumen) 14,9
Agua fácilmente disponible + agua de reserva (% volumen) 77,8
Agua difícilmente disponible (% volumen) 4
B) PERLITA.
Material obtenido como consecuencia de un tratamiento térmico a unos 1.000-1.200 ºC de
una roca silícea volcánica del grupo de las riolitas. Se presenta en partículas blancas cuyas
dimensiones varían entre 1,5 y 6 mm, con una densidad baja, en general inferior a los 100
kg/m3. Posee una capacidad de retención de agua de hasta cinco veces su peso y una
elevada porosidad; su C.I.C. es prácticamente nula (1,5-2,5 meq/100 g); su durabilidad está
limitada al tipo de cultivo, pudiendo llegar a los 5-6 años. Su pH está cercano a la
neutralidad (7-7,5) y se utiliza a veces, mezclada con otros sustratos como turba, arena, etc.
Propiedades de la perlita (Fernández et al. 1998)
Tamaño de las partículas (mm de diámetro)
Propiedades físicas 0-15 0-5 3-5
(Tipo B-6) (Tipo B-12) (Tipo A-13)
Densidad aparente (Kg/m3) 50-60 105-125 100-120
Espacio poroso (%) 97,8 94 94,7
Material sólido (% volumen) 2,2 6 5,3
Aire (% volumen) 24,4 37,2 65,7
Agua fácilmente disponible (% volumen) 37,6 24,6 6,9
Agua de reserva (% volumen) 8,5 6,7 2,7
Agua difícilmente disponible (% volumen) 27,3 25,5 19,4
C) VERMICULITA.
Se obtiene por la exfoliación de un tipo de micas sometido a temperaturas superiores a los
800 ºC. Su densidad aparente es de 90 a 140 kg/m3, presentándose en escamas de 5-10 mm.
Puede retener 350 litros de agua por metro cúbico y posee buena capacidad de aireación,
aunque con el tiempo tiende a compactarse. Posee una elevada C.I.C. (80-120 meq/l). Puede
contener hasta un 8% de potasio asimilable y hasta un 12% de magnesio asimilable. Su pH es
próximo a la neutralidad (7-7,2).
D) ARCILLA EXPANDIDA.
Se obtiene tras el tratamiento de nódulos arcillosos a más de 100 ºC, formándose como unas
bolas de corteza dura y un diámetro, comprendido entre 2 y 10 mm. La densidad aparente
es de 400 kg/m3 y posee una baja capacidad de retención de agua y una buena capacidad
de aireación. Su C.I.C. es prácticamente nula (2-5 meq/l). Su pH está comprendido entre 5 y
7. Con relativa frecuencia se mezcla con turba, para la elaboración de sustratos.
E) POLIESTIRENO EXPANDIDO.
Es un plástico troceado en flóculos de 4-12 mm, de color blanco. Su densidad es muy baja,
inferior a 50 Kg/m3. Posee poca capacidad de retención de agua y una buena posibilidad de
aireación. Su pH es ligeramente superior a 6. Suele utilizarse mezclado con otros sustratos
como la turba, para mejorar la capacidad de aireación.