Estudio de los
métodos de
trabajo
Estudio de los métodos de trabajo
En la actualidad, conjugar adecuadamente los
recursos económicos, materiales y humanos origina
incrementos de productividad. Con base en la
premisa de que en todo proceso siempre se
encuentran mejores posibilidades de solución, puede
efectuarse un análisis a fin de determinar en qué
medida se ajusta cada alternativa a los criterios
elegidos y a las especificaciones originales, lo cual
se logra a través de los lineamientos del estudio de
métodos.
SIMPLIFICACIÓN DEL TRABAJO
Antes de que existieran las grandes empresas como las que ahora
conocemos, la producción era escasa y no cubría las necesidades de
un número de consumidores cada día mayor. Esta situación se debía
en gran parte al método manual de producción, que era lento y
rudimentario, lo que originó que algunos hombres de ingenio idearan
nuevos métodos de producción y desarrollaran máquinas que suplían
con enorme ventaja a los individuos que tenían la habilidad para hacer
determinado artículo.
La implantación de nuevos métodos de producción simplificó el
trabajo de los artesanos y al mismo tiempo benefició a todo el público,
pues se podían adquirir mayor cantidad de artículos a precios bajos.
El número de centros productivos se extendió, lo cual aumentó las
fuentes de trabajo y la oportunidad para muchos de sentirse útiles a la
sociedad.
Sin embargo, en tanto que los métodos de producción mejoraban cada día, no
sucedía lo mismo con los métodos administrativos que eran inútiles para
resolver una gran cantidad de problemas originados dentro de las propias
fábricas.
Por medio del estudio de movimientos se puede analizar cualquier trabajo para
lograr la simplificación del mismo.
El uso de estas técnicas para analizar y simplificar cualquier operación o
proceso no requiere conocimientos o estudios académicos. Es tan sencilla su
aplicación que tan sólo con tener habilidad analítica, complementada con un
criterio práctico y un espíritu de progreso, se logra ahorrar trabajo y reducir el
esfuerzo y la fatiga del trabajador.
Siempre que se trate de simplificar el trabajo es necesario cambiar el método de
trabajo porque no es solamente la habilidad de los operadores para realizarlo lo
que señala su índice de productividad.
A pesar de ser más fácil, todo nuevo método a primera vista parece más difícil,
lo cual se debe a que es necesario un cambio en la habilidad del trabajador
hasta que éste se acostumbre y tome un nuevo ritmo normal de trabajo.
REQUISITOS PARA SIMPLIFICAR EL
TRABAJO
a) Tener una mente abierta. Un paracaídas, como la mente, sólo funciona cuando
se mantiene abierta.
b) Mantener una actitud interrogativa. La interrogación en la simplificación del
trabajo es una de las más útiles herramientas, porque a manera de un gancho
atrapa las ideas.
c) Trabaje sobre las causas, no sobre los efectos. No se conforme con ver cómo la
gente hace su trabajo; analícelo y estúdielo para simplificarlo.
d) Trabaje sobre los hechos, no sobre las opiniones. Mucha gente
cree que un trabajo se hace de determinada manera porque
desde muchos años antes se ha hecho así..., lo cual es sólo una
opinión, de ningún modo es un hecho.
e) Acepte las razones, no las excusas, pues... este... pues. La razón
es ésta.
f) Elimine el miedo a la crítica. Despójese de su amor propio y de
su pereza mental, pues sólo así logrará cambios que valgan la
pena.
g) Logre vencer la resistencia al cambio. Todos, por naturaleza,
nos oponemos al cambio, pero él es el requisito necesario para
el progreso.
Simplificación del trabajo
Método sistemático para la aplicación organizada
del sentido común con el objeto de identificar y
analizar los problemas del trabajo, desarrollar
métodos más fáciles y mejores para hacer las cosas
e instituir las modificaciones resultantes.
Sus características son:
a) El uso de una metodología para desarrollar las
innovaciones.
b) El empleo sistemático de la actitud analítica.
c) El estímulo del sentido común y del ingenio
creador.
d) El control de las ideas geniales desordenadas.
OBJETIVOS DEL ESTUDIO DE
MÉTODOS
1. Mejorar los procesos y procedimientos.
2. Mejorar la disposición y el diseño de la fábrica, taller, equipo y lugar
de trabajo.
3. Economizar el esfuerzo humano y reducir la fatiga innecesaria.
4. Economizar el uso de materiales, máquinas y mano de obra.
5. Aumentar la seguridad.
6. Crear mejores condiciones de trabajo.
7. Hacer más fácil, rápido, sencillo y seguro el trabajo.
¿Por qué insistir tanto en el perfeccionamiento de los métodos de
trabajo?
Porque de esa manera se satisfacen los propósitos
anteriores, pues sin esos métodos durante mucho
tiempo en la mayoría de las empresas habían
derroches que se ignoraban por completo, o sólo se
percibían cuando saltaban a la vista o cuando eran
de magnitud extraordinaria.
PROCEDIMIENTOS DEL
ESTUDIO DE MÉTODOS
1. Seleccionar el trabajo que debe mejorarse.
2. Registrar los detalles del trabajo.
3. Analizar los detalles del trabajo.
4. Desarrollar un nuevo método para hacer el
trabajo.
5. Adiestrar a los operarios en el nuevo método de
trabajo.
6. Aplicar el nuevo método de trabajo.
1. SELECCIONAR EL TRABAJO
QUE DEBE MEJORARSE
Como no pueden mejorarse al mismo tiempo todos
los aspectos de trabajo de una empresa, la primera
cuestión que debe resolverse es con qué criterio
debe seleccionarse el trabajo que se quiere
mejorar.
Esta selección debe hacerse:
Desde el punto de vista humano.
• Los primeros trabajos cuyo método debe mejorarse son los de mayor riesgo de accidentes;
por ejemplo, aquellos en los que se manipulen sustancias tóxicas, en donde haya prensas, máquinas
de corte e instalaciones eléctricas.
Desde el punto de vista económico.
• En segundo lugar, se debe dar preferencia a los trabajos cuyo valor represente un alto porcentaje del
costo del producto terminado, ya que las mejoras que se introduzcan, por pequeñas que sean, serán
más beneficiosas que grandes mejoras aplicadas a otros trabajos de valor inferior.
• También se deben elegir los trabajos repetitivos, pues por la poca economía que se consiga en cada
uno, se logrará un resultado muy apreciable. Además, dentro de este tipo de trabajos se deben
preferir a los de larga duración, los que ocupen máquinas de mayor valor, o sean manejadas por
operadores mejor pagados.
Desde el punto de vista funcional del trabajo.
• Finalmente, se deben seleccionar los trabajos que constituyen “cuellos de botella” y retrasan el resto
de la producción, y los trabajos clave de cuya ejecución dependen otros.
2. REGISTRAR LOS DETALLES
DEL TRABAJO
Para poder mejorar un trabajo, debemos saber
exactamente en qué consiste.
Excepto en el caso de trabajos muy simples y
cortos, rara vez conocemos todos los aspectos de
un trabajo; por ello, debemos registrarlos por
observación directa, es decir, no podemos confiar
en nuestra buena memoria. En este registro los
detalles deben redactarse en forma clara y concisa.
No hay que perder de vista que el registro de todos
los hechos y detalles del trabajo se hace con fines
de análisis y no sólo para obtener una historia o
cuadro de cómo se están haciendo las cosas. Por lo
tanto, el registro que se haga debe estar
estructurado en forma tal que facilite el
análisis; además, como los trabajos que se pueden
seleccionar en una industria son procesos u
operaciones, existen formas especiales diseñadas
según el tipo de trabajo.
Para registrar el proceso de fabricación se utilizan
los diagramas de proceso de operaciones, de
proceso de flujo de recorrido y de hilos.
Para el registro de las relaciones hombre-máquina
en las estaciones de trabajo se emplean las formas
llamadas diagramas hombre-máquina y de proceso
de grupo (cuadrillas).
Para registrar las operaciones que ejecutan los
trabajadores se usa el diagrama de proceso
bimanual (mano izquierda-mano derecha).
3. ANALIZAR LOS DETALLES
DEL TRABAJO
Una vez registrados todos los detalles de que
consta el trabajo, el siguiente paso es analizarlo
para ver qué acciones se pueden tomar.
Para poder analizar un trabajo en forma completa,
el estudio de métodos utiliza una serie de
preguntas que deben hacerse sobre cada detalle
con el objeto de justificar existencia, lugar, orden,
persona y forma en que se ejecuta.
Las preguntas a que nos referimos y la forma de
usarlas es la siguiente:
¿Por qué existe cada detalle?
¿Para qué sirve cada uno de ellos?
La respuesta a estas dos preguntas nos justifica el
propósito de cada detalle; esto es, nos explica la
razón de su existencia. Si estas preguntas no pueden
contestarse razonablemente, no es necesario seguir
analizando el detalle, pues es ilógico pensar que si
no se justifica su existencia pueden justificarse las
circunstancias bajo las cuales se ejecuta.
Suponiendo que estas preguntas pudieran contestarse
razonablemente, ahora debemos contestarnos:
¿Dónde debe hacerse el detalle?
¿Cuándo debe ejecutarse el detalle?
¿Quién debe hacer el detalle?
La primera pregunta nos lleva a pensar y a investigar si el
lugar, la máquina, etcétera, en que se hace el trabajo, es la
más conveniente.
La segunda pregunta nos conduce a investigar el tiempo; es
decir, si el orden y la secuencia en que se ejecutan los
detalles es el más adecuado.
La tercera pregunta nos hace pensar e investigar si la persona
que está ejecutando el detalle es la más indicada
Después de justificar el lugar, secuencia y persona, debemos
demostrar que la forma en que se está haciendo el detalle es la más
correcta. Por lo tanto, debemos contestamos la cuarta pregunta:
¿Cómo se ejecuta el detalle?
Esta pregunta nos llevará a buscar una mejor forma de hacerlo.
Esta serie de cuestionamientos nos proporciona la forma de
sistematizar la actitud inquisitiva característica del estudio del
método.
Sin embargo, es muy difícil que la persona que hace el análisis
conozca las respuestas a todas las preguntas sin consultar con otras
personas. En este punto es donde debe manifestarse otra de las
características de la simplificación que es la de tener una
mentalidad abierta y receptiva para toda aquella información que se
pueda obtener ya sea mediante la observación o la comunicación.
Además de este criterio estrictamente analítico, el
estudio del método exige que, con base en esta
mentalidad, se:
Investiguen las causas, no los efectos.
Registren los hechos, no las opiniones.
Tomen en cuenta las razones, no las excusas.
4. DESARROLLAR UN NUEVO
MÉTODO PARA HACER EL TRABAJO
Eliminar.
• Si las primeras preguntas por qué y para qué no pudieron contestarse en forma razonable, quiere decir que el detalle
bajo análisis no se justifica y debe ser eliminado.
Cambiar.
• Las respuestas a las preguntas cuándo, dónde y quién pueden indicar la necesidad de cambiar las circunstancias de
lugar, tiempo y persona en que se ejecuta el trabajo. Es decir, buscar un lugar más conveniente, un orden más adecuado
o una persona más capacitada.
Cambiar y reorganizar.
• Si surge la necesidad de cambiar algunas de las circunstancias bajo las cuales se ejecuta el trabajo, generalmente será
necesario modificar algunos detalles y reorganizarlos para obtener una secuencia más lógica.
Simplificar.
• Todos aquellos detalles que no hayan podido ser eliminados, posiblemente puedan ser ejecutados en una forma más
fácil y rápida. La respuesta a la cuarta pregunta nos llevará a simplificar la forma de ejecución.
Para lograr la mejor forma de ejecutar los detalles
se ha elaborado una serie de reglas de aplicación
práctica, llamadas principios de economía de
movimientos, los cuales deben ser observados en
la ejecución en los trabajos, cuyo objetivo es
utilizar de la manera más eficiente los
movimientos del cuerpo humano, obtener una
mejor distribución del área de trabajo y llevar a
cabo un mejor diseño de las herramientas.
5. ADIESTRAR A LOS OPERADORES EN
EL NUEVO MÉTODO DE TRABAJO
Antes de implementar una mejora es necesario tener la seguridad de
que la solución es práctica de acuerdo con las condiciones de trabajo
en que va a operar. Para no olvidar nada se debe hacer una revisión
final de la idea, la cual debe incluir como partes fundamentales
todos los aspectos económicos y de seguridad, así como otros
factores tales como calidad del producto, cantidad de producto
fabricado, etcétera.
Si una vez analizados estos aspectos se considera que la proposición
es buena y funcionará en la práctica, es necesario determinar si
afectará a otros departamentos o personas. En caso afirmativo,
hay que tener mucho cuidado de vigilar todos los aspectos humanos y
psicológicos, pues generalmente son de mayor importancia y
trascendencia que los otros.
Si se logra el entendimiento y la cooperación del
personal, disminuirán enormemente las
dificultades de implantación y se asegurará el
éxito del emprendimiento.
Recuérdese que la cooperación no se puede
exigir, se tiene que ganar.
Los intereses de los individuos afectados favorable o
desfavorablemente por una modificación deben tenerse
siempre presente. Por lo tanto, es conveniente:
Mantener informado al personal antes de implantar los
cambios que lo afectarán.
Tratar al personal con la deferencia y dignidad que merece
su calidad de persona humana.
Promover que todos aporten sugerencias.
Reconocer la participación de quien lo merezca.
Ser honesto en el empleo de las sugerencias ajenas.
Explicar las razones del rechazo de alguna sugerencia.
Hacer sentir al personal que forma parte del esfuerzo
común por mejorar las condiciones de trabajo de la fábrica.
6. APLICAR EL NUEVO
MÉTODO DE TRABAJO
Después de tener en cuenta todos los pasos
anteriores, se pone en práctica el nuevo método de
trabajo.