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Impacto de Gases Refrigerantes en Ozono

El documento describe cómo los gases refrigerantes dañan la capa de ozono y contribuyen al calentamiento global. Contienen cloro y bromo que degradan el ozono, y tienen un alto potencial de calentamiento global. Protocolos internacionales como el de Montreal y Kioto buscan reducir su uso para proteger el medio ambiente.
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Impacto de Gases Refrigerantes en Ozono

El documento describe cómo los gases refrigerantes dañan la capa de ozono y contribuyen al calentamiento global. Contienen cloro y bromo que degradan el ozono, y tienen un alto potencial de calentamiento global. Protocolos internacionales como el de Montreal y Kioto buscan reducir su uso para proteger el medio ambiente.
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ESCUELA NÁUTICA MERCANTE DE MAZATLÁN

“CAP. ALT. ANTONIO GÓMEZ MAQUEO”

Asignatura: Refrigeración I
Docente: I.M.N Escutia Varela Iván

Alumnos: Zárate Gómez Zuriel.


Carrera: Maquinista Naval
Semestre: 6° Grupo: B

Fecha de entrega: 29 de abril del 2023.


Lugar: Mazatlán, Sinaloa.
¿POR QUÉ LOS GASES REFRIGERANTES DAÑAN LA CAPA DE OZONO?

Los gases refrigerantes pueden dañar la capa de ozono debido a su composición química. En
particular, los clorofluorocarbonos (CFC) y los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) contienen
átomos de cloro y/o bromo, los cuales son liberados en la estratosfera cuando los gases
alcanzan altitudes elevadas.
En la estratosfera, los átomos de cloro y bromo interactúan con los rayos ultravioleta del sol, lo
que provoca que se descompongan y se liberen radicales libres, como el cloro y el bromo. Estos
radicales pueden reaccionar con el ozono (O3), que es una molécula compuesta por tres
átomos de oxígeno, y degradarla en O2 y O.
Esta degradación del ozono es un proceso químico llamado reacción en cadena catalítica, lo
que significa que un solo átomo de cloro o bromo puede destruir múltiples moléculas de
ozono. A medida que se pierde ozono, se reduce la capacidad de la capa de ozono para
proteger la Tierra de los dañinos rayos UV del sol.
Por lo tanto, los gases refrigerantes que contienen cloro y/o bromo son considerados como
sustancias agotadoras de la capa de ozono y están regulados por el Protocolo de Montreal, que
busca reducir su uso y eliminarlos gradualmente para proteger la capa de ozono. A medida que
la cantidad de ozono disminuye, se forma un agujero en la capa de ozono, lo que permite que
la radiación ultravioleta dañina llegue a la superficie de la Tierra, aumentando el riesgo de
cáncer de piel, dañando la fauna y la flora, y afectando a los sistemas climáticos.
Afortunadamente, los CFC y otras sustancias que agotan la capa de ozono han sido restringidos
y regulados a través del Protocolo de Montreal y sus enmiendas, y se han hecho esfuerzos para
reducir su uso y producción. Como resultado, la capa de ozono se está recuperando
lentamente, aunque se espera que este proceso tome décadas o incluso siglos.
PROTOCOLO DE MONTREAL

El Protocolo de Montreal es un tratado internacional que se adoptó en 1987 para


proteger la capa de ozono de la Tierra. El objetivo principal del Protocolo es reducir y
eliminar el uso de sustancias que agotan la capa de ozono, como los clorofluorocarbonos
(CFC) y los hidroclorofluorocarbonos (HCFC), que se utilizan en la refrigeración, aire
acondicionado y la fabricación de productos químicos.
El Protocolo de Montreal estableció metas y plazos para reducir gradualmente la
producción y consumo de estas sustancias en todo el mundo, y ha sido uno de los
tratados ambientales más exitosos en la historia. A través del Protocolo, se ha reducido
significativamente la emisión de sustancias que agotan la capa de ozono y se espera que
la capa de ozono se recupere gradualmente en las próximas décadas.
Además, el Protocolo también ha servido como un modelo para la cooperación
internacional en la lucha contra otros problemas ambientales globales, como el cambio
climático. El éxito del Protocolo de Montreal demuestra que la cooperación global y la
acción concertada pueden tener un impacto significativo en la protección del medio
ambiente y la salud humana.
GASES REFRIGERANTES INMISCUIDOS EN EL PROTOCOLO DE MONTREAL

El Protocolo de Montreal es un acuerdo internacional diseñado para proteger la capa de ozono de la Tierra al reducir y
eliminar gradualmente el uso de sustancias químicas que agotan el ozono en la atmósfera. Los gases refrigerantes
inmiscuidos en el Protocolo de Montreal son aquellos que contienen principalmente cloro, bromo y fluor, debido a que
estos elementos son los principales responsables de la degradación de la capa de ozono. Algunos de los gases refrigerantes
inmiscuidos en el Protocolo de Montreal son:
• Clorofluorocarbonos (CFC): estos gases fueron ampliamente utilizados en sistemas de refrigeración y aire
acondicionado, así como en productos como aerosoles y espumas. Fueron eliminados gradualmente en el Protocolo de
Montreal y su producción fue completamente eliminada en 2010.
• Hidroclorofluorocarbonos (HCFC): estos gases son menos dañinos que los CFC pero aún tienen un impacto en la capa de
ozono. Están siendo eliminados gradualmente en el Protocolo de Montreal y su producción será eliminada por
completo en 2030.
• Hidrofluorocarbonos (HFC): estos gases no contienen cloro ni bromo, por lo que no dañan directamente la capa de
ozono. Sin embargo, son gases de efecto invernadero muy potentes que contribuyen al cambio climático. Por esta
razón, el Protocolo de Montreal también aborda la eliminación gradual de HFC y su reemplazo por alternativas más
amigables con el medio ambiente.
FECHAS ESTABLECIDAS EN EL PROTOCOLO DE MONTREAL

El Protocolo de Montreal es un acuerdo internacional diseñado para proteger la capa de ozono de la Tierra al reducir y
eliminar gradualmente el uso de sustancias químicas que agotan el ozono en la atmósfera. El acuerdo se ha implementado
en etapas con diferentes fechas límite. Algunas de las fechas límite importantes del Protocolo de Montreal son:
1. 1987: El Protocolo de Montreal fue adoptado en septiembre de 1987 en una conferencia celebrada en Montreal, Canadá.
2. 1989: Los países firmantes acordaron reducir el consumo de clorofluorocarbonos (CFC) en un 50% para el año 2000.
3. 1990: Los países firmantes acordaron reducir el consumo de halones en un 50% para el año 2000.
4. 1992: El Protocolo fue enmendado en la Conferencia de Londres para incluir medidas adicionales de protección de la capa de
ozono y para acelerar la eliminación de sustancias que agotan la capa de ozono.
5. 1995: Los países firmantes acordaron reducir el consumo de clorofluorocarbonos (CFC) en un 85% para el año 1996.
6. 1996: Los países firmantes acordaron reducir el consumo de halones en un 85% para el año 1996.
7. 1998: Los países firmantes acordaron reducir el consumo de clorofluorocarbonos (CFC) en un 100% para el año 2010.
8. 2007: Los países firmantes acordaron reducir el consumo de hidroclorofluorocarbonos (HCFC) en un 50% para el año 2015.
9. 2010: La producción y consumo de clorofluorocarbonos (CFC) se eliminó completamente en todos los países firmantes.
10. 2030: La producción y consumo de hidroclorofluorocarbonos (HCFC) se eliminará por completo en todos los países firmantes.

Es importante destacar que las fechas límite pueden variar según el país y que algunos países pueden tener fechas límite
diferentes a las establecidas en el acuerdo. Sin embargo, en general, los países firmantes del Protocolo de Montreal han
trabajado activamente para cumplir con las fechas límite establecidas en el acuerdo para proteger la capa de ozono.
¿POR QUÉ LOS GASES REFRIGERANTES INCREMENTAN EL CALENTAMIENTO
GLOBAL POR EL EFECTO INVERNADERO?

El calentamiento global es el resultado del aumento de gases de efecto invernadero en la atmósfera, que atrapan el calor
del sol y lo retienen en la Tierra. Los gases de refrigerantes como los hidrofluorocarbonos (HFC), los clorofluorocarbonos
(CFC) y los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) son liberados a la atmósfera cuando se utilizan sistemas de refrigeración y aire
acondicionado, y contribuyen al calentamiento global.
Estos gases de refrigerantes son especialmente problemáticos porque tienen un potencial de calentamiento global (PCG)
mucho mayor que el dióxido de carbono (CO2), que es el gas de efecto invernadero más conocido. El PCG mide la
capacidad de un gas para retener el calor en la atmósfera en comparación con el CO2. Los gases de refrigerantes tienen
PCG mucho más altos que el CO2, lo que significa que son mucho más efectivos para atrapar el calor en la atmósfera y
contribuir al calentamiento global.
Además, los gases de refrigerantes pueden permanecer en la atmósfera durante décadas, lo que significa que su impacto
en el calentamiento global es duradero. A medida que se liberan más gases de refrigerantes a la atmósfera, se espera que
el calentamiento global continúe y se acelere, lo que puede tener consecuencias graves para el clima, la biodiversidad y la
economía global.
EL PROTOCOLO DE KIOTO
El Protocolo de Kioto es un acuerdo internacional que establece objetivos y compromisos
para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Fue adoptado en la
ciudad de Kioto, Japón, en 1997 y entró en vigor en 2005.
El objetivo principal del Protocolo de Kioto es reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero a niveles inferiores a los de 1990, en un esfuerzo por limitar el calentamiento
global y evitar los efectos más catastróficos del cambio climático. El acuerdo establece
objetivos de reducción de emisiones para los países industrializados que participan en el
acuerdo, que deben reducir sus emisiones en un promedio del 5,2% por debajo de los
niveles de 1990 para el período comprendido entre 2008 y 2012.
El Protocolo de Kioto también establece un mecanismo de comercio de emisiones, que
permite a los países comprar y vender derechos de emisión de gases de efecto
invernadero. Los países que no cumplan con sus objetivos de reducción de emisiones
pueden comprar créditos de carbono de los países que emiten menos de lo que se les
permite.
El Protocolo de Kioto ha sido ratificado por la mayoría de los países industrializados, pero
no ha sido ratificado por algunos de los mayores emisores de gases de efecto invernadero,
como Estados Unidos y China. A pesar de esto, el acuerdo ha sido importante para
establecer objetivos y compromisos internacionales para la reducción de emisiones y ha
sentado las bases para acuerdos posteriores, como el Acuerdo de París.
GASES REFRIGERANTES INMISCUIDOS EN EL PROTOCOLO DE KIOTO

El Protocolo de Kioto es un acuerdo internacional diseñado para combatir el cambio climático al reducir las emisiones de
gases de efecto invernadero. Aunque no existe un acuerdo específico dentro del Protocolo de Kioto que se refiera a los
gases refrigerantes, algunos de los gases utilizados en sistemas de refrigeración y aire acondicionado son también gases de
efecto invernadero y, por lo tanto, están incluidos en el marco del Protocolo de Kioto. Algunos de los gases refrigerantes
inmiscuidos en el Protocolo de Kioto son:
• Hidrofluorocarbonos (HFC): como mencioné anteriormente, los HFC son gases utilizados como refrigerantes en
sistemas de refrigeración y aire acondicionado. Aunque no dañan directamente la capa de ozono, son gases de
efecto invernadero muy potentes que contribuyen al cambio climático. En el marco del Protocolo de Kioto, los
países se comprometieron a reducir las emisiones de HFC.
• Perfluorocarbonos (PFC): estos gases se utilizan en la producción de productos electrónicos y semiconductores, así
como en sistemas de refrigeración y aire acondicionado. Son gases de efecto invernadero muy potentes y, por lo
tanto, están incluidos en el marco del Protocolo de Kioto.
• Hexafluoruro de azufre (SF6): este gas se utiliza en sistemas eléctricos de alta tensión y también como gas de
refrigeración en algunos sistemas. Es un gas de efecto invernadero muy potente y, por lo tanto, está incluido en el
marco del Protocolo de Kioto.
• Los gases refrigerantes han sido un tema importante en el marco del Protocolo de Kioto debido a su contribución al calentamiento global. El
Protocolo de Kioto incluye un compromiso de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, incluidos los gases refrigerantes, por parte
de los países industrializados que participan en el acuerdo.

• Los clorofluorocarbonos (CFC) y los hidroclorofluorocarbonos (HCFC), que se utilizaban comúnmente en sistemas de refrigeración y aire
acondicionado, tienen un alto potencial de calentamiento global y una larga vida útil en la atmósfera, lo que significa que pueden contribuir al
calentamiento global durante décadas. El Protocolo de Kioto incluye medidas para reducir gradualmente la producción y el uso de CFC y HCFC y
fomentar el uso de alternativas más seguras para el clima, como los hidrofluorocarbonos (HFC).

• Sin embargo, los HFC también tienen un alto potencial de calentamiento global, aunque mucho menor que los CFC y HCFC. En 2016, se alcanzó el
Acuerdo de Kigali en virtud del Protocolo de Montreal, que busca reducir el uso de los HFC a nivel mundial. En virtud del acuerdo, los países
acordaron reducir la producción y el consumo de HFC en más del 80% durante las próximas décadas.

• En resumen, el Protocolo de Kioto ha sido importante para abordar el problema de los gases refrigerantes y ha fomentado el uso de alternativas
más seguras para el clima. El Acuerdo de Kigali posterior también ha sido un paso importante en la lucha contra el calentamiento global y la
protección del clima.
EVOLUCIÓN DE LOS GASES REFRIGERANTES
La historia de los gases refrigerantes se remonta al siglo XVII, cuando se descubrió que la evaporación del alcohol podía
producir enfriamiento. Sin embargo, no fue hasta finales del siglo XIX cuando se desarrolló la primera máquina de
refrigeración por compresión mecánica de vapor, que utilizaba amoníaco como gas refrigerante.
A partir de entonces, se han utilizado una variedad de gases refrigerantes en la industria de la refrigeración y el aire
acondicionado. Los primeros gases utilizados fueron gases naturales como el amoníaco, el dióxido de carbono y el agua.
Sin embargo, a medida que la demanda de sistemas de refrigeración y aire acondicionado creció en el siglo XX, se
comenzaron a utilizar gases refrigerantes sintéticos.
Uno de los primeros gases refrigerantes sintéticos que se utilizó ampliamente fue el clorofluorocarbono (CFC), que se
desarrolló en la década de 1920. Los CFC eran considerados seguros y efectivos, y se utilizaron en una amplia variedad de
aplicaciones de refrigeración y aire acondicionado.
Sin embargo, en la década de 1970, se descubrió que los CFC y otros gases refrigerantes sintéticos estaban destruyendo la
capa de ozono de la Tierra. Como resultado, se prohibieron los CFC y se desarrollaron gases refrigerantes alternativos,
como los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) y los hidrofluorocarbonos (HFC).
Sin embargo, a medida que se comprendió mejor el impacto de los gases de efecto invernadero en el cambio climático, se
hizo evidente que los HCFC y los HFC también contribuyen al calentamiento global. En consecuencia, se han desarrollado
nuevos gases refrigerantes más sostenibles, como los hidrofluorolefinas (HFO) y otros gases naturales como el CO2, el
amoníaco y el propano.
La revolución de los gases refrigerantes se refiere a la transición que ha tenido lugar en la industria de la refrigeración y
el aire acondicionado en las últimas décadas, en la que se han ido eliminando los gases refrigerantes que causan daño al
medio ambiente y se han adoptado alternativas más sostenibles.
En la década de 1980, se descubrió que los gases refrigerantes clorofluorocarbonos (CFC) y halones, utilizados en
sistemas de refrigeración y aire acondicionado, contribuían a la degradación de la capa de ozono y, por lo tanto, se
prohibieron en muchos países. Desde entonces, se han desarrollado nuevos gases refrigerantes que no dañan la capa de
ozono, como los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) y los hidrofluorocarbonos (HFC), implementando el protocolo de
Montreal.
Sin embargo, se ha descubierto que algunos de estos nuevos gases refrigerantes, como los HFC, también tienen un
efecto negativo en el cambio climático, ya que contribuyen al calentamiento global. Como resultado, la industria ha
estado buscando alternativas más sostenibles, como los hidrofluorolefinas (HFO) y otros gases refrigerantes naturales,
como el CO2, el amoníaco y el propano, implementando el protocolo de Kioto.
La transición a los nuevos gases refrigerantes ha sido lenta y compleja, ya que ha requerido la inversión en nuevas
tecnologías y la capacitación de los técnicos para trabajar con ellos. Sin embargo, la necesidad de proteger el medio
ambiente y reducir el impacto del cambio climático ha impulsado a la industria a adoptar estas nuevas tecnologías, y se
espera que esta transición continúe en el futuro.
Clorofluorocarbonos (CFC)
Hidroclorofluorocarbonos (HCFC)
Hidrofluorocarbonos (HFC)
Hidrofluorolefinas (HFO)
POTENCIAL DE AGOTAMIENTO DE LA CAPA DE OZONO (PAO)

El Potencial de Agotamiento de la Capa de Ozono (PAO) es una medida utilizada


para cuantificar la capacidad de una sustancia química para degradar la capa de
ozono en la atmósfera. Se expresa en términos de su capacidad para destruir
moléculas de ozono en comparación con el CLOROFLUOROCARBONO (CFC-11), que
se ha utilizado como sustancia de referencia con un PAO de 1.

Las sustancias químicas que tienen un alto PAO, como los CFC, halones y otros
compuestos halogenados, son consideradas como sustancias que pueden contribuir
significativamente a la degradación de la capa de ozono. Estas sustancias químicas
liberan átomos de cloro y bromo en la atmósfera, los cuales reaccionan con el
ozono y lo descomponen.

El Protocolo de Montreal, un acuerdo internacional sobre la protección de la capa


de ozono, establece límites en la producción y consumo de sustancias químicas que
tienen un alto PAO. La reducción del uso de estas sustancias ha sido efectiva en la
recuperación de la capa de ozono en las últimas décadas.
SUSTANCIAS AGOTADORAS DE OZONO (SAO).

En el contexto de equipos de refrigeración y aire acondicionado, "SAO" se refiere a los refrigerantes con ODS" (Ozone
Depleting Substances), lo que significa que utilizan sustancias químicas que tienen un alto Potencial de Agotamiento de
la Capa de Ozono (PAO), como los clorofluorocarbonos (CFC), hidroclorofluorocarbonos (HCFC) y halones.

Debido a que estas sustancias químicas contribuyen a la degradación de la capa de ozono, su uso ha sido prohibido
gradualmente en muchos países y regiones, incluyendo la Unión Europea y los Estados Unidos. Los equipos de
refrigeración y aire acondicionado que utilizan sustancias químicas que no tienen un PAO significativo, como los
hidrofluorocarbonos (HFC), se consideran "NO SAO" y son menos perjudiciales para el medio ambiente.
POTENCIAL DE CALENTAMIENTO GLOBAL (PCG)

El Potencial de Calentamiento Global (Global Warming Potential, GWP por sus siglas en inglés)
utilizado para evaluar el impacto climático de los gases refrigerantes, es una medida relativa del
efecto que un gas de efecto invernadero (GEI) tiene en el calentamiento global, en comparación
con el dióxido de carbono (CO2). El CO2 se utiliza como referencia ya que es el gas de efecto
invernadero más común y tiene un PCG de 1.
Los gases refrigerantes comunes, como los clorofluorocarbonos (CFC) y los
hidroclorofluorocarbonos (HCFC), tienen PCG muy altos y han sido ampliamente restringidos y/o
eliminados debido a su impacto en la capa de ozono y el calentamiento global.
Los hidrofluorocarbonos (HFC) se han utilizado como alternativas más seguras para los CFC y los
HCFC, pero muchos de ellos tienen un PCG relativamente alto en comparación con el CO2. Por lo
tanto, los esfuerzos se centran en el desarrollo y la promoción de alternativas más sostenibles con
un PCG mucho menor, por ejemplo, el HFC-134a, que se utiliza en muchos sistemas de aire
acondicionado y refrigeración, tiene un PCG de aproximadamente 1.300 veces mayor que el CO2,
otras de estas alternativas se encuentran los gases refrigerantes naturales como el amoníaco
(NH3), el dióxido de carbono (CO2) y los hidrocarburos (HC) como el propano y el butano, que
tienen un PCG mucho menor y son menos perjudiciales para el medio ambiente.
Es necesario destacar que, el PCG se basa en la capacidad de un gas para absorber radiación
infrarroja y retener el calor en la atmósfera terrestre. Los GEI con un PCG más alto tienen un mayor
impacto en el calentamiento global.
PCP EN LA APLICACIÓN DANFOSS.
MENCIONE LOS VALORES PAO Y PCG DE GASES REFRIGERANTES.
Refrigerante Nombre químico Clase PCG PAO
AR4 AR5
R12 Diclorodifluorometano CFC 10900 10200 1
R22 Clorodifluorometano HCFC 1810 1760 0.055
R1234yf Tetrafluoro-1-propeno HFO 4 <1 0
R170 Etano HC 6 6 0
R13B1 Bromotrifluorometano HFC 7140 6670 10
R245fa Pentafluoropropano HFC 1030 858 0
R434A RS-45 HFC 3246 3076 0
R508B Suva 95 HFC 13396 11698 0
R601 Pentano HC 5 3 0
R728 Nitrogeno Natural 0 0 0
R717 Amoniaco Natural 0 0 0
R290 Propano HC 3 3 0
• http://www.pnuma.org/ozono/curso/pdf/m1.pdf
• https://www.miteco.gob.es/es/calidad-y-evaluacion-ambiental/temas/atmosfera-y-calidad-del-aire/emi
siones/prob-amb/SAO.aspx#:~:text=Su%20Potencial%20de%20Agotamiento%20de,el%20c%C3%A1lculo
%20de%20este%20%C3%ADndice%2D
.
• http://www.agriculturayganaderia.com/memorias-2017/07.pdf
• https://areacooling.com/areacademy/es/refrigerantes-informacion-general/#:~:text=PCG%20%E2%80%
93%20Potencial%20de%20Calentamiento%20Global&text=Seg%C3%BAn%20la%20norma%2C%20el%2
0valor,de%201430%20toneladas%20de%20CO2
• https://www.un.org/es/observances/ozone-day#:~:text=El%20objetivo%20principal%20del%20Protocol
o,los%20conocimientos%20cient%C3%ADficos%20e%20informaci%C3%B3n

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