Telebachillerato Comunitario
Alumna: Sandra Arilen Rojo Reséndiz
Docente: Juan Manuel Guillen Trejo
Módulo: México y el Expresionismo Europeo
Parcial: I
Semestre: III
Tema: Ixtlán del Río
El Lobo, Landa De Matamoros Qro
Ixtlán (donde abunda la obsidiana) Es la zona
arqueológica nayarita más estudiada. Su zona de
influencia se extendió por los actuales municipios de
Ixtlán del Río, Ahuacatlán, Jala y Santa María del
Oro.
El nombre de Ixtlán es de origen náhuatl, compuesto por los
vocablos itz-tli que significa obsidiana, y tlán, que significa
lugar donde abunda. Ixtlán del Río se caracterizó por su
fertilidad, lo que atrajo el interés de las tribus Chimalhuacanas
(grupo de origen náhuatl-tolteca en el año 850 DC.). Pero
también hubo otros asentamientos en la región, siendo su suelo,
donde se encuentran yacimientos de obsidiana, material
imprescindible en su tiempo para la fabricación de objetos
ceremoniales religiosos; así se tiene que para los antiguos
toltecas un cuchillo de pedernal representaba al Dios de la
guerra, al Dios del sacrificio humano, las tribus nayaritas con la
influencia tolteca levantaron su “Ciudad Sagrada”, sobre un
yacimiento de obsidiana, dándole el nombre de Ixtlán,
localizada hoy día a 1,500 metros al oriente de la cabecera
municipal de Ixtlán del Río.
El nombre de Ixtlán es de origen náhuatl, compuesto por los vocablos
itz-tli que significa obsidiana, y tlán, que significa lugar donde abunda.
"Los toriles" es el principal centro arqueológico del estado y uno de los más importantes del occidente mexicano, gracias a
sus elaborados edificios y sus numerosos hallazgos que van desde tumbas de tiro hasta figuras de barro.
Sus antiguos habitantes realizaron en el sitio conocido como Los Toriles una serie de construcciones, entre las que destaca
un templo circular dedicado a Ehécatl, dios del viento, en su advocación de Quetzalcóatl; único en su género por su aspecto
circular de 25 metros de diámetro. La población prehispánica de Ixtlán contó con talleres para elaborar instrumentos de
obsidiana, como puntas de flecha para la cacería y navajas, que fueron objeto de comercio a cultura también se caracterizó
por la aparición de vasijas trípodes, cerámica crema decorado en rojo, joyas de oro, plata y cobre, estatuas de piedra en
forma de chácmol, tumbas y esculturas acompañantes en forma de cuadrúpedos; en la zona se levantaron otros monumentos
y se presume hay otros sin descubrir.
La Conquista zona de Ixtlán del Río fue redescubierta por los españoles; Francisco Cortés de San Buenaventura, en 1525
procedente de Colima; y se dice que en Ixtlán encontró a un aventurero español de apellido Escárcena, quien por su cuenta y
riesgo exploraba la región, y se sumó a la expedición del primero. El encuentro de los españoles con los indígenas de ese lugar
fue de paz y cordura quedando como primer encomendero Martín Alonso.
Esta cultura también se caracterizó por la aparición de vasijas trípodes, cerámica crema decorado en rojo, joyas de oro,
plata y cobre, estatuas de piedra en forma de chácmol, tumbas y esculturas acompañantes en forma de cuadrúpedos; en la
zona se levantaron otros monumentos y se presume hay otros sin descubrir.
Los motivos ornamentales más frecuentes son flores y mariposas estilizadas, cabezas de tigre y de venado. Abundan las
vasijas decoradas con rombos y gajos de color blanco sobre rojo. Por las características especiales de la cerámica y
esculturas de esta región, se les conoce con el nombre de “estilo Ixtlán”.
Las pequeñas esculturas de 30 a 40 centímetros de altura se distinguen por los adornos consistentes en aretes y perforaciones
operadas en la nariz, donde colocaban uno o más aros. De la rica cerámica Ixtlán, destacan las maquetas de excelente acabado,
por medio de ellas podemos intuir las formas de vida, la organización social y la vida económica característica de estos
pueblos.