Seminario bíblico Baja
Libro de hebreos
Brayan Alejandro Olachea Acevedo
01 Marzo 2024
La creencia judía en ángeles se remonta al Libro del Génesis, donde leemos acerca de ángeles que llaman a Abraham
en la atadura de Isaac, ángeles que aparecen en el sueño de Jacob, Jacob luchando con un ángel, y muchos más
relatos de actividad angelical.
Los ángeles también son mencionados numerosas veces en los otros libros de la Torá, los Profetas y las Escrituras.
De acuerdo con la tradición judía, un ángel es un ser espiritual y no tiene ninguna característica física. Las
descripciones angelicales dadas por los profetas —tales como alas, brazos, etc. —son antropomórficas, y se refieren
a sus habilidades y tareas espirituales.
Nombres de los Ángeles
Los primeros ángeles mencionados por su nombre en la Biblia son Gavriel (Gabriel) y Mijael, en el Libro de Daniel. En
los libros anteriores de la Torá, cuando la gente pide a los ángeles que revelen sus nombres, ellos se rehúsan; como
en el anteriormente mencionado encuentro de Jacob con el ángel, y la historia del ángel que se apareció a los padres
de Sansón en el Libro de Jueces. El Talmud de Jerusalén comenta que la referencia a los ángeles por nombre sólo se
hizo común en el período que siguió al retorno del pueblo judío a Israel en el 348 AEC. En el Talmud y la Cabalá
muchos más ángeles son identificados por su nombre. Algunos otros nombres de ángeles conocidos comúnmente
incluyen a Uriel, Reziel, Metatrón y Laila.
Maimónides explica que todos los ángeles caen bajo una de diez categorías. A saber: Jaiot Kodesh, Ofanim, Erelim,
Jashmalim, Malajim, Elokim, Bene Elokim, Queruvim e Ishim. Esas categorías se refieren al grado de comprensión de
Di-s del ángel; algunos tienen una comprensión más grande de Di-s y Sus caminos que otros.
En nuestras plegarias diarias nos referimos a los cánticos de alabanza que los ángeles entonan ante Di-s. Los
ángeles tienen "turnos", cantando en momentos designados del día o la noche. La clase de alabanza que entonan
refleja el estatus particular del ángel. El cántico de los ángeles es aludido en la anteriormente mencionada historia
de la lucha de Jacob con el ángel, al final de la cual el ángel ruega a Jacob que lo libere "pues está amaneciendo".
De acuerdo con el Midrash, el apuro del ángel se debía a que había llegado su turno de cantar ante Di-s.
Similarmente, de acuerdo al Midrash, cuando Moisés pasó cuarenta días estudiando con Di-s, sabía qué momento
del día era basado en los cambios de turno de los ángeles [Link] obstante el gran nivel espiritual de los
ángeles, la santidad del alma judía supera a la del ángel. Sólo el alma judía tiene la habilidad de descender a este
mundo físico y corpóreo y refinarlo y elevarlo. Pues el alma divina del hombre es “realmente una parte de Di-s en
lo alto” “un trozo” del Creador, al contrario de los ángeles que son creaciones —aunque muy santas.
Esto se refleja en el hecho de que los ángeles son unidimensionales; cada ángel tiene una forma específica de
servicio Divino. Por el otro lado, el alma humana sirve a Di-s de muchas maneras diferentes, expresándose a
través del amor, el temor, etc. En el Tania, Rabí Schneur Zalman de Liadi escribe que oyó de sus maestros que “si
un ángel estuviera en presencia de una asamblea de diez judíos, aun si no [se discutieran] palabras de Torá entre
ellos, un terror y un pavor ilimitado e infinito caerían sobre él a causa de la Presencia Divina que mora sobre ellos,
¡que quedaría completamente anulado!”
Además los ángeles no tienen libre albedrío y están preprogramados para servir a Di-s, mientras que al humano se
le confía la misión de servir a Di-s —pero se le da la libertad de elegir hacer lo contrario. Por lo tanto, las mitzvot
llevadas a cabo por los humanos son de un valor mucho más grande que el servicio de los ángeles, y lo impulsa a
alturas espirituales infinitamente más grandes, al contrario de los ángeles que están “atrapados” en un consistente
nivel de conciencia espiritual. Rabí Sholom DovBer de Lubavitch una vez describió los sentimientos que
experimentaba mientras recitaba las plegarias matutinas diarias: “Cuando recito la parte que describe la alabanza
que los ángeles cantan ante Di-s, los envidio. Pero cuando leo el Shemá, la alabanza que el judío entona ante Di-
s, me pregunto ‘¿Dónde han ido todos los ángeles?’”
• Un ángel es una entidad espiritual con su propio contenido, cualidades y características únicas. Lo que distingue a
un ángel de otro no es la calidad física o la distancia espacial, sino más bien una disparidad con respecto al
propósito fundamental de tal esencia. La cualidad sustancial de un ángel puede ser un impulso o una fuerza, es
decir, una inclinación al amor, al miedo o a la compasión.
•
• ¿Cuál es la percepción judía?
• El judaísmo cree en los ángeles. No como criaturas humanas con alas blancas, sino como entidades
completamente espirituales sin imágenes físicas (aunque a veces pueden tomar una forma física temporal). Los
ángeles son creados por D-os para acciones específicas, o por los humanos como resultado y a través de sus
diversas acciones.
• Ángeles orgánicos
• Un ángel es una entidad espiritual con su propio contenido, cualidades y características únicas. Lo que distingue a
un ángel de otro no es la calidad física
• (En los mundos espirituales superiores hay ángeles más elevados, como los serafines, de la palabra hebrea
“quemar”, “saraf”. Al igual que los ángeles (de los mundos espirituales inferiores), los serafines son esencias
abstractas singulares, no cambiantes, sin embargo, mientras que los ángeles son encarnaciones de la emoción
pura, los serafines son esencias de la inteligencia pura).
Para tener mayor precisión al hablar del ser, podemos referirnos a “un campamento de ángeles”. En el campo general
del “amor”, por ejemplo, hay muchas subdivisiones, virtualmente innumerables matices y gradaciones de sentimiento
tierno. No hay dos amores que se parezcan en la emoción, como tampoco hay dos ideas que se parezcan. Así,
cualquier fuerza o impulso general es un campo entero y no es siempre el mismo a todos los niveles.
Mensajeros
La palabra para decir ángel en hebreo es “malaj”, significa también “mensajero”. Como su nombre en hebreo expresa,
la naturaleza del ángel es ser un enviado hasta cierto punto, constituyendo así un contacto permanente entre los
mundos. Las misiones de un ángel se suceden en dos direcciones: puede servir como emisario de D-oss hacia lo
terrenal, hacia otros ángeles y hacia los mundos y criaturas inferiores, y/o también puede servir como el que se dirige
al Cielo desde abajo, desde nuestro mundo hacia los mundos superiores
Humano vs ángel
La verdadera diferencia entre el hombre y el ángel no es el hecho de que el hombre tenga cuerpo, sino el contraste
esencial que existe entre el alma humana y el ángel mismo.
El alma del hombre es muy compleja e incluye todo un mundo elementos existenciales diferentes y de todo tipo,
mientras que el ángel es un ser de una sola esencia y por lo tanto en cierto sentido unidimensional.
Además, el hombre, debido a su naturaleza polifacética y a su capacidad de contener las contradicciones (incluido su
don de un poder interior del alma) tiene la capacidad de distinguir entre el bien y el mal. Es esta capacidad la que le
permite alcanzar grandes alturas, y por la misma razón crea la posibilidad de que fracase y retroceda, lo que no es
cierto en el caso del ángel.
Desde el punto de vista de su esencia, el ángel es eternamente el mismo. Es estático, una existencia invariable, ya
sea temporal o eterna, fijada dentro de los límites rígidos de calidad dados en su misma creación.
Crear un ángel
Entre los muchos ángeles que se encuentran en los diversos mundos están aquellos que han existido desde el
principio de los tiempos, ya que son una parte inalterable del Ser Eterno y del orden fijo del universo. Estos ángeles
constituyen en cierto sentido los canales de la abundancia por los que la gracia divina sube y baja en los mundos.
Pero también hay ángeles que se crean continuamente de nuevo, en todos los mundos, y especialmente en el mundo
de Asiyá (nuestro mundo material, el “más bajo” de los mundos), donde los pensamientos, las acciones y las
experiencias dan lugar a ángeles de diferentes tipos.
Cada mitzvá que una persona hace no es sólo un acto de transformación en el mundo material, sino también un acto
espiritual, sagrado en sí mismo. Y este aspecto de espiritualidad concentrada y santidad en la mitzvah es el principal
componente de lo que se convierte en un ángel. En otras palabras, la emoción, la intención y la santidad esencial del
acto se combinan para convertirse en la esencia de la mitzvá como una existencia en sí misma, como algo que tiene
una realidad objetiva.
Más precisamente, la persona que realiza una mitzvá, que reza o dirige su mente hacia lo Divino; al hacerlo, crea un
ángel, que es una especie de acercamiento por parte del hombre a los mundos superiores. Tal ángel, aunque esté
conectado en su esencia al hombre que lo creó, sigue viviendo, en general, en una dimensión diferente del ser.
Encuentro con un ángel
Un ángel no puede revelar su verdadera forma al hombre, cuyo ser, sentidos e instrumentos de percepción pertenecen
sólo al mundo físico, en el que no hay medios para captar la forma del ángel.
Sin embargo, los ángeles se han revelado a los seres humanos de dos maneras: una es a través de la visión del
profeta, el vidente o el hombre santo, es decir, una experiencia de una persona del nivel más alto; la otra es a través de
una revelación aislada de una persona ordinaria que repentinamente tiene el privilegio de recibir mensajes de niveles
más altos.
Bibliografia
• Jabad[Link] › aid › jewish¿Qué son los ángeles?
[Link]
article_cdo/aid/1147614/jewish/Qu-son-los-
[Link]&sa=U&ved=2ahUKEwj8l7Oc9cmEAxXME0QIHSdwCM84ChAWe
gQIDBAB&usg=AOvVaw2l4rZ_7JGG0Mg8-KY2_m4V
• Enlace Judío[Link] › cual…¿Cuál es la
percepción judía de los ángeles?
• [Link]
2020/06/29/cual-es-la-percepcion-judia-de-los-angeles/amp/
&sa=U&ved=2ahUKEwi-iMux-MmEAxXAN0QIHQ-
SDbIQFnoECBsQAQ&usg=AOvVaw1U7vYRHddWz-tgLY0yDIoJ