0% encontró este documento útil (0 votos)
50 vistas27 páginas

Autoría y Participación en Derecho Penal

Este documento resume los conceptos de autoría y participación en el derecho penal. Define la autoría directa e indirecta, la coautoría funcional y concomitante, y los modos de la autoría mediata, incluyendo cuando el ejecutor no comete el tipo objetivo, obra bajo error o actúa justificadamente. También discute los criterios para determinar el dominio del hecho y diferentes teorías sobre la conceptualización de la autoría.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
50 vistas27 páginas

Autoría y Participación en Derecho Penal

Este documento resume los conceptos de autoría y participación en el derecho penal. Define la autoría directa e indirecta, la coautoría funcional y concomitante, y los modos de la autoría mediata, incluyendo cuando el ejecutor no comete el tipo objetivo, obra bajo error o actúa justificadamente. También discute los criterios para determinar el dominio del hecho y diferentes teorías sobre la conceptualización de la autoría.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

MAESTRÍA EN DERECHO Y CIENCIAS

PENALES

DOCENTE: MGTER. DAVID SAMUEL


TEORIA DEL DELITO

AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN
TENTATIVA
AUTORÍA Y PARTICIPACIÓN

Artículo 23 – 26 C.P.

AUTORÍA.

El que realiza por sí o por medio de otro el hecho punible.

Todos los que intervienen en el delito aportan


El Concepto Unitario una condición y todas las condiciones tienen
de autor idéntico valor
Conceptualizar
El Concepto Extensivo Ausencia de tipificación de las figuras de
de autor participación – tendencia italiana
DOMINIO DEL HECHO

Bramont-Arias Torres, Luis Miguel menciona los criterios a


tener en cuenta para aplicar el concepto del dominio del hecho.

Dominio conjunto del


curso del acontecer: el La capacidad de hacer La posibilidad de dar al
suceso el giro decisivo El poder sobre el hecho
transcurso y resultado del continuar y de impedir
(verificable en los delitos (posibilidades físicas o
hecho dependen (Maurach: da mayor
de omisión). habilidades del agente).
decisivamente de su precisión a la coautoría).
voluntad.
Voluntad del dominio del
La subordinación de la hecho y sentimiento de
voluntad (teoría del dolo). autoría (conoce y es
consciente de los hechos y
su dominio).

AUTORÍA DIRECTA O INMEDIATA

Se trata de casos donde el autor domina en soledad el suceso, de manera que en su persona
concurren todos los elementos del tipo, cometiéndolos de propia mano. Puede hacer en
concreto que avance o se detenga el “iter criminis”.
Se puede sostener, válidamente, que la regla general es que el autor individual comete el
hecho, dominando en soledad el curso del suceso y determinando el resultado, ejecutándolo
de propia mano y reuniendo las condiciones especiales que requiera, en su caso, el tipo de
autor cualificado (delicta propia).

COAUTORÍA

La coautoría se da “cuando varias personas, previa celebración de un acuerdo común (expreso o tácito)
llevan a cabo un hecho de manera mancomunada, mediante una contribución objetiva a su realización;
dicha figura, pues, se basa también en el dominio del hecho final-social –que aquí es colectivo y de
carácter funcional– por lo que cada autor domina todo el suceso en unión con otros”.
CLASES DE COAUTORÍA

En síntesis, coautor funcional es aquél que, sobre la base de la


cooperación en división del trabajo en la fase ejecutiva, presta una
COAUTORÍA FUNCIONAL aportación esencial al hecho.

Sólo vale la pena resaltar sus notas características generales; la pluralidad de


sujetos que dominan conjuntamente el curso del suceso en base a un reparto
funcional de tareas, pudiendo dividirse la comisión de los elementos del tipo
objetivo y obrar en base a un plan común. Ciertamente existe una decisión
delictiva conjunta. Sucede comúnmente cuando se actúa a sabiendas, con
acuerdo previo o concomitante, de la concreta intervención de cada uno
(división de tareas) configurada esta a través de una conducta específica.
COAUTORÍA CONCOMITANTE ¿VERDADERAMENTE ES UNA FORMA DE AUTORÍA?

La inexistencia de un acuerdo entre los coautores para ejecutar los hechos distingue claramente esta forma
comisiva ante la ausencia de funcionalidad en esta modalidad de coautoría, pues solamente se constata
una afectación plural de los bienes jurídicos de la misma víctima, en forma casual o, más sencillamente, en
modo no acordado por los co-causantes.

Ejemplo: Un sujeto A golpea a la víctima y la deja inconsciente, retirándose de la


escena; mientras que un coautor B aprovecha luego la situación y se apodera de la
billetera de la víctima. A es autor de lesiones; y B de hurto, pero ambos no
Entonces, desde este cometen un robo.
prisma, quizá sea más
correcto hablar de autorías
individuales acumulativas
que de coautoría
concomitante.
AUTORÍA MEDIATA

Los casos de autoría mediata conllevan la intervención de


dos agentes:

El autor mediato: comúnmente


denominado “hombre de atrás”, El instrumento: “hombre de
que no comete de por sí el adelante” o ejecutor, que es quien,
acontecimiento delictivo; es decir, sin ostentar el pleno dominio,
no actúa de propia mano; pero, realiza el hecho personalmente, en
paradojalmente, ostenta el sí y el virtud del accionar del
cómo, tiene las riendas del evento, mencionado en primer lugar.
domina el hecho.
Quien Objetivamente tiene el dominio del
hecho, podrá tener la voluntad de dominarlo.

Bacigalupo dirá en función de esta hipótesis que: “Lo que caracteriza al autor mediato no es la relación
típica en sentido objetivo, ni la dirección final del hecho en sentido subjetivo, sino su posición de
Superioridad en la decisión del hecho de otras personas fundamentada en un déficit relevante de la
voluntad del que obra inmediatamente”.

Righi dirá que “se trata de supuestos de dominio de la voluntad de otro, de modo que el suceso en cuestión
debe desaparecer como “obra de la voluntad rectora del hombre de atrás”.

Carlos Fontán Balestra, al referirse en forma restrictiva y limitada al derecho positivo argentino, decía que
“son autores mediatos quienes se valen de un inimputable o un inculpable para cometer un delito (…) no
sólo el que personal y directamente realiza el hecho punible, sino quien acude a fuerzas extrañas que
emplea a modo de instrumento”.
Dice Zaffaroni: “El prejuicio de que siempre debe haber “un autor detrás del autor” tiene su origen en que
la autoría mediata se creó como un “expediente práctico” para resolver unos huecos de punibilidad que
surgían del requerimiento de que el instigado actuase culpablemente, puesto que se llevaba la
accesoriedad de la participación hasta la culpabilidad”

Roxin, al tratar extensamente esta teoría, sostenía la posibilidad de describir las manifestaciones de la
autoría también en la Parte General mediante indicaciones más precisas. “La vía adecuada para ello
reside en formular, del modo más conciso posible en sus resultados más importantes para la aplicación del
Derecho, las síntesis en las que se funden las ramificaciones de la figura central”.

Jakobs sostiene que la autoría mediata no es posible en la actuación plenamente delictiva, o sea dolosa y
culpable del ejecutor sino que “lo característico de la autoría mediata es la responsabilidad predominante
del autor mediato en virtud de su superior dominio de la decisión. Superior dominio de la decisión quiere
decir: al instrumento se le dificulta evitar la realización del tipo de un delito doloso de un modo que
excluye la imputación, y de este dificultar es responsable el autor mediato”.
MODOS DE LA AUTORIA MEDIATA

1.- Ejecutor que no realiza el tipo objetivo:

Un claro ejemplo citado por Villavicencio Terreros de esta modalidad es el


engaño a la víctima para que se lesione a sí misma. Claramente, la lesión
provocada en el propio cuerpo no será punible; mas ello no niega la
responsabilidad del autor mediato.

2.- Ejecutor que obra bajo error:

Este es el clásico supuesto donde el instrumento obra en error de tipo, el


médico que entrega a la enfermera una inyección letal, la cual aplica a la
víctima sin saberlo; el encargado de utilería de un teatro que reemplaza las
balas inocuas por verdaderas, a fin de que se dispare y mate al actor odiado,
etc.
3.- Ejecutor que actúa justificadamente:

Es caso en el que el juez, resultando engañado por documentos falsos,


pronuncia una sentencia injusta y perjudicial. Sólo el autor mediato domina el
hecho, pues se vale del desconocimiento del juez con respecto a la falsedad de
los documentos.

El maestro peruano Villavicencio Terreros apunta que el hombre de atrás debe


emplear al intermediario, de tal forma, que lo coloque en una posición
subordinada (Welzel), logrando así el dominio de la voluntad, entiéndase
provocando la situación por la cual el hombre de adelante necesita defenderse,
consiguiendo así, el autor mediato, el objetivo de afectar a la víctima, quien
da pie a la situación de defensa (agresión ilegítima contra el ejecutor).
4.- Ejecutor que realiza el injusto
coaccionado:

Bacigalupo resalta que es una cuestión por demás debatible si el autor logra
doblegar la libertad del hombre de adelante, en cuyo caso habrá autoría
mediata o si, en cambio, éste sólo resulta inducido, generando el dolo del
ejecutor, en cuyo caso el hombre de atrás será un instigador o inductor.

Discrepa José Hurtado Pozo, quien expresa que “en caso de que el autor
mediato emplee coacción, también el intermediario es culpable. En todo caso,
éste debe actuar aunque sea con voluntad limitada”.

5.- Ejecutor que obra en estado de


inimputabilidad:
Bacigalupo desdobla la solución cuando se está ante un instrumento que carece
de la capacidad psíquica para motivarse en la norma como es el caso de un
sujeto que presenta una patología psiquiátrica.

Villavicencio Terreros adhiere, afirmando que si el inimputable adoptara su


propia resolución, habrá obrado, entonces, con propia voluntad, debiendo
considerarse que conservó el dominio del hecho (instigación del hombre de
atrás).

Zaffaroni, Alagia y Slokar disienten con esta posibilidad de concebir una autoría mediata en el caso del
influjo sobre el inimputable, agregan que “la consideración como autor mediato pasa por alto que
cuando un sujeto para obtener el resultado típico se vale de alguien que comete un injusto
inculpablemente, no tiene el dominio del hecho (…) La determinación que se da por medio de la
motivación no otorga el dominio del hecho, pues siempre el sujeto puede contramotivarse por otras
razones y nada asegura ni hace presumir que cometerá el injusto. La probabilidad de que el individuo
opere conforme al cuadro motivacional que se le quiere imponer no otorga ningún dominio del hecho,
puesto que el dominio del acto se configura con elementos objetivos y subjetivos, siendo los primeros
la retención del hecho y su conducción en la forma planeada, de lo que es claro que el determinador
carece cuando la motivación que ofrece no va acompañada de ningún dato objetivo que haga
presumir que la conducta del determinado será manejable a voluntad”.
EL PARTÍCIPE

La conducta seguida por el partícipe no coincide exactamente con la de


quienes practican el hecho principal, de otra manera serían conceptualizados
como coautores o se les endilgaría otra forma de autoría.

La Participación en dos sentidos básicos:

Participación en sentido amplio: engloba a todo aquél que realiza una


contribución al hecho, sea principal o accesoria, física o psíquica, agrupando la
conducta del autor, del cómplice y del instigador.

Participación en un sentido restringido: considera sólo la aportación que


efectúan quienes intervienen en el injusto, pero sin ejecutarlo; esto es, los
cómplices e instigadores.
TIPOS DE PARTICIPACIÓN

COMPLICE PRIMARIO O
NECESARIO

Se dice que el partícipe primario o cómplice necesario, es aquél que realiza,


obrando dolosamente, un aporte sin el cual el hecho doloso ajeno no habría
podido cometerse.
Bacigalupo, refiere que el cooperador necesario sólo puede obrar en la etapa
preparatoria del íter críminis, siendo que si su intervención se da en la
ejecución será coautor, pues dominará el suceso.
Edgardo Donna, disiente y manifiesta que el cómplice primario puede realizar
su acción tanto en el estadio de la preparación como de la ejecución, refiriendo
que la verdadera distinción entre autor y cómplice primario es la dominación
del hecho por parte del primero, la cual no tiene el cooperador.
La cuestión reside en dilucidar el peso de los aportes y a partir de allí determinar
cuando se es autor y cuando partícipe. A tales efectos, creemos más que útil la
ya citada tesis de Luzón Peña, cuando diferencia al autor a partir de la
determinación del hecho (lo causa directamente), mientras que el partícipe solo
favorece el mismo, es decir, el cómplice también causa el delito, pero en forma
indirecta, esto es, a través del obrar del autor.

INDUCCIÓN

Como una modalidad participativa, la inducción o determinación,41 se constituye en la acción de aquel que, sin tomar parte
en la ejecución del hecho, influye sobre el autor en forma directa, logrando que este último adquiera el propósito criminal.
La consecuencia de la instigación; esto es, la formación de la decisión delictiva en el autor, debe responder directamente a la
obra o influjo del determinador,42 lo cual excluye como objeto de instigación a quien ya estaba decidido a la ejecución
criminal, viéndose ésta sólo reforzada por la acción del partícipe (omnímodo facturus), en todo caso sería una forma de
complicidad psicológica en el hecho, pero no una determinación del propósito criminal.
COMPLICIDAD SECUNDARIA

Los que de cualquier otro modo, hubieran dolosamente prestado asistencia se les disminuirá
prudencialmente la pena.

El cómplice siempre responde en referencia al hecho punible cometido por el autor, aunque los
elementos especiales que fundamentan la penalidad del tipo legal no concurran en él.
ITER CRIMINIS

Las fases o el camino entre lo interno y lo externo de una conducta que tiene relevancia para el
derecho penal se denomina «iter criminis» o camino del delito, esta se compone en i) fase
interna y ii) fase externa.

FASES
El dolo se mantiene inocuo hasta que no se concretice en una
conducta externa, la fase interna del iter criminis no puede ser
INTERNA
objeto de sanciones penales, el pensamiento no delinque.

DELIBERACIÓ
IDEACIÓN
N

RESOLUCIÓN
IDEACIÓN

Se dice que el delito nace de la mente del sujeto; por tanto, este primer momento ocurre
estrictamente en el mundo interior del agente, no son hechos típicos y por ende, son impunes. Esto
debido a que al derecho penal no le interesa sancionar las ideas o un simple pensamiento delictivo,
sino que es necesario que se transforme en una conducta real. En caso la ideación persista en la
mente del autor, por tratarse este de un ser racional, el camino del delito continuará hacia una
deliberación.

DELIBERACIÓ
N

La ideación que perduró en la mente del autor es ahora sometida a una autocrítica en el fuero
interno del autor; sin embargo, inclusive en esta etapa y por seguir siendo una fase interna del iter
criminis puede llegar a desvanecerse o reafirmarse. Su desvanecimiento puede darse sea porque el
sujeto decide pensar en otra cosa, porque perdona u olvida o quizás debido a recapacitación de
moralidad.
RESOLUCIÓN

La resolución es el presupuesto de todo hecho doloso, pues previamente el autor del delito se
representó mentalmente la acción delictiva (ideación), luego la sometió a una autocrítica
interna (deliberación) para finalmente hallar una determinación mental (resolución) con miras a
cometer el delito.

FASE EXTERNA
ACABADA

ACTOS PREPARATORIOS TENTATIVA


INACABADA
AGOTAMIENTO
ACTOS DE EJECUCIÓN

CONSUMACIÓN
TENTATIVA

Hay tentativa cuando el sujeto da principio a la ejecución del delito directamente por hechos exteriores,
practicando todos o parte de los actos que objetivamente deberían producir el resultado, y sin
embargo éste no se produce por causas independientes de tal voluntad del autor.

Voluntad del autor de realizar el delito. Debe concurrir, lo mismo que


en el delito consumado, el dolo (cabe también el eventual) y los demás
REQUISITOS elementos subjetivos del tipo concreto de que se trate.

Que se haya dado principio a su ejecución directamente por hechos


exteriores.

Que el resultado delictivo no se haya producido por causas


independientes del comportamiento del sujeto activo
DESESTIMIENTO

El precepto de referencia contempla dos supuestos diferentes de exención de


responsabilidad: el desistimiento propiamente dicho, que consiste en el abandono por el
agente de la acción ya iniciada, interrumpiendo la progresión de la misma, en un
momento del “iter criminis” en que lo realizado no conlleva la producción del
resultado; y, en segundo lugar, lo que se viene conociendo como arrepentimiento o
desistimiento activo, que tiene lugar cuando la acción realizada tiene eficacia y
efectividad suficientes para producir el resultado, que es evitado por el propio agente
con una actividad positiva.
TIPOS O MODALIDADES

El resultado no
INACABADA El autor no ha dado término todavía a su plan. se produce por
causas
independientes
Ha realizado todo cuanto se requiere según su plan de la voluntad
ACABADA para la consumación del sujeto agente.

INIDÓNEA Objetivamente quiere decir que el plan o actuación del


autor, así como los medios utilizados, “objetivamente”
considerados, son racionalmente aptos para ocasionar el
resultado.

Es decir, que para que una persona media, situada en el lugar del actor y
con los conocimientos especiales que éste pudiera tener, el plan y los
medios empleados deberían racionalmente producir el resultado, según la
experiencia común.
En la tentativa absolutamente inidónea y en el delito absolutamente
imposible falta adecuación típica, ya proceda de la falta de acción típica, ya de la
de objeto típico. El fundamento de su posible castigo no puede entonces buscarse en
una relación con el injusto típico puesto que éste se configura con desvalor de acción
y con desvalor de resultado, que no se dan en manera alguna.

En algunos casos el medio es en principio adecuado, pero no lo ha sido


suficientemente (por ejemplo, no suministró bastante veneno). Tal conducta, en el
plano material, no parece que deba ser indiferente al derecho. Su inidoneidad era
relativa, no absoluta.
CONSUMACIÓN

El delito esta consumado con el cumplimiento total del tipo, es decir, se trata de la plena
realización del injusto que conforma el tipo penal y que tiene su razón de ser porque se
produjo un desvalor de la acción y del resultado lo que en determinados delitos supone
un estado irreversible de la lesión producida sobre el bien jurídico protegido.

AGOTAMIENTO

Al respecto, para que se sancione la conducta del autor solo basta con la consumación y no se
requiere advertir un agotamiento; sin embargo, el agotamiento puede de un delito puede
llegar a ser constituirse en otro delito aparte en el que deberá operar las reglas del concurso de
delitos. Por ejemplo, quien hurta para luego vender lo hurtado, esta venta si bien calza como
agotamiento lo cierto es que también resulta ser un delito aparte (receptación)

También podría gustarte