EL FRUTO DEL ESPIRITU SANTO
Cuáles son los frutos?
“16 Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la
naturaleza pecaminosa. 17 Porque esta desea lo que es contrario al Espíritu, y el
Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo
que ustedes no pueden hacer lo que quieren. 18 Pero, si los guía el Espíritu, no
están bajo la ley. 19 Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien:
inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; 20 idolatría y brujería; odio,
discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos 21 y
envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como
antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.22
En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad,
bondad, fidelidad, 23 humildad y dominio propio. No hay ley que condene
estas cosas. 24 Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza
pecaminosa, con sus pasiones y deseos. 25 Si el Espíritu nos da vida, andemos
guiados por el Espíritu. 26 No dejemos que la vanidad nos lleve a irritarnos y a
envidiarnos unos a otros”.
Gálatas 5:16-26, NVI
El fruto del Espíritu contiene nueve características o virtudes que representan
como Dios quiere que sea cada uno de Sus hijos
AMOR
GOZO
PAZ
PACIENCIA
BENIGNIDAD
BONDAD
FE / FIDELIDAD
MANSEDUMBRE
TEMPLANZA / DOMINIO PROPIO
Del mismo modo, todo árbol bueno da
fruto bueno, pero el árbol malo da
fruto malo. 18 Un árbol bueno no
puede dar fruto malo y un árbol malo
no puede dar fruto bueno. 19 Todo
árbol que no da buen fruto se corta y
se arroja al fuego. 20Así que por sus
frutos los conocerán. Mateo 7:17-20
Produzcan frutos que demuestren
arrepentimiento. Mateo 3:8
»Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador. Toda rama que en
mí no da fruto la corta; pero toda rama que da fruto la poda para que
dé más fruto todavía. Ustedes ya están limpios por la palabra que les
he comunicado. Permanezcan en mí y yo permaneceré en ustedes. Así
como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que
permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no
permanecen en mí.
5 »Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí,
como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes
hacer nada. El que no permanece en mí es desechado y se seca, como
las ramas que se recogen, se arrojan al fuego y se queman. Si
permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo
que quieran y se les concederá. Mi Padre es glorificado cuando
ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos.
Juan 15:1-8