DENGUE
El dengue es una enfermedad viral
transmitida por mosquitos, principalmente
por el mosquito Aedes aegypti. Es
endémico en regiones tropicales y
subtropicales del mundo. La infección por
el virus del dengue puede variar desde una
fiebre leve hasta una forma más grave que
puede poner en peligro la vida.
Aedes aegypti
El mosquito del dengue, mosquito momia o mosquito de la fiebre amarilla (nombre científico en latín: Aedes
aegypti) es un mosquito que puede ser portador del virus del dengue y de la fiebre amarilla, así como de otras
enfermedades, como la chikunguña, la fiebre de Zika y el Virus Mayaro. Es miembro del subgénero Stegomyia,
dentro del género Aedes (al que pertenece el estrechamente emparentado Aedes albopictus, vector también del
dengue).
Puede reconocerse por sus distintivas marcas blancas, aunque sus diferencias en comparación con otros mosquitos
pueden ser ligeras. Son más activos durante el día que en la noche, a diferencia de otros mosquitos, que solo son
activos en la noche o a cualquier hora del día.
Fisiopatología
El virus del dengue pertenece a la familia
Flaviviridae y tiene cuatro serotipos
distintos (DEN-1, DEN-2, DEN-3, y
DEN-4). La infección ocurre cuando un
mosquito infectado pica a una persona. El
virus se replica en las células del sistema
linfático y luego se disemina por todo el
cuerpo. En algunos casos, la infección
puede progresar a una forma más grave
llamada dengue grave o fiebre
hemorrágica del dengue.
La fisiopatología del dengue involucra una respuesta inmunológica del
huésped que puede ser protectora o patogénica. Cuando el virus del
dengue ingresa al cuerpo a través de la piel, las células dendríticas y
los monocitos se activan y presentan el virus a los linfocitos T. Se
produce una respuesta inmunológica en la forma de liberación de
citoquinas, que puede desequilibrarse y causar una producción
excesiva de citoquinas.
Síntomas:
En la mayor parte de los casos, el dengue
causa síntomas leves o incluso ningún
síntoma y se cura en una o dos semanas,
pero en casos infrecuentes se agrava y
puede causar la muerte.
Cuando aparecen síntomas, lo suelen hacer
entre 4 y 10 días después de la infección y
duran de 2 a 7 días. Pueden ser:
1. Fiebre alta 2. Dolor de cabeza.
3. Dolor en articulaciones,
huesos y músculos
4. Nauseas y vomito.
5. Erupción cutánea 6. Dolor retroorbitario
Tratamiento:
No hay un tratamiento específico para el dengue. El tratamiento se centra
en aliviar los síntomas y en casos más graves, la hospitalización puede ser
necesaria para manejar las complicaciones. Es esencial mantenerse bien
hidratado y descansar adecuadamente. Se deben evitar los medicamentos
que contienen aspirina, ya que pueden aumentar el riesgo de sangrado.
Prevención:
La prevención del dengue se basa principalmente en controlar la población de mosquitos.
Medidas como:
01 Uso de 02 Ropa protectora
repelentes
03 Mosquiteros 04 Eliminación de
recipientes que
puedan acumular
agua estancada