Cementación
La cementación es un tratamiento termoquímico austenítico que se realiza al acero de bajo carbono (menos
del 0.25%) que no está templado con el objetivo de enriquecer en carbono (más del 0.8 %) la capa superficial.
El material se austenitiza en una atmósfera o en un ambiente rico en C, el cual difunde hacia el interior de la
pieza, permitiendo a la austenita disolver altos porcentajes de éste. Se somete el carbono elemental a altas
temperaturas (900-950oC), para que se produzca su difusión dentro del material de la pieza. Gracias a la
cementación la pieza tendrá dos capas: superficie cementada y núcleo sin cementar. Después de la
cementación la pieza se somete a temple y revenido a bajas temperaturas. El núcleo, debido al bajo
contenido de carbono, no admite temple, queda tenaz y puede trabajar bajo cargas dinámicas, y la zona
periférica adquiere temple a una profundidad de cerca de 1 mm haciéndose resistente al desgaste por
rozamiento.
Cabe señalar que la cementación en lo posible debe usarse en aceros en los cuales no pueda crecer mucho
el grano y se pueda templar directamente.