Semana 5
CARLOS ALBERTO MORENO PÉREZ
Dos modalidades típicas que enmarcan al delito de
desobediencia a la autoridad [RN 1337-2013, Cusco]
Precisiones sobre el elemento «orden o mandato» en el
delito de desobediencia a la autoridad [Casación 50-2017,
Piura]
• Fundamento destacado: SEXTO. Que, ahora bien, el delito de desobediencia a la
autoridad, previsto y sancionado en el artículo 368, primer párrafo, del Código Penal,
reprime con una pena privativa de libertad no menor de seis meses ni mayor de dos años, al
que “…desobedece […] la orden legalmente impartida por un funcionario público en el
ejercicio de sus atribuciones, salvo que se trate de la propia detención…”.
• Es claro que la orden o mandato —judicial en este caso— debe ser expreso, escrito en este
caso —incluso puede ser verbal— y sin imprecisiones o vaguedades —claro y concreto—;
además, debe estar dirigido a una persona o autoridad determinada —lo que importa un
requerimiento válido, del que se haya tenido conocimiento a su debido tiempo y, en lo
específico, con capacidad para cumplirla —de posible realización—. Se trata, además, de
un delito doloso; y, como tal, es esencial que el sujeto activo, respecto de lo ordenado,
tenga un deber de actuación y que su incumplimiento no se deba a una imposibilidad
material de hacerlo (Conforme: Ejecutoria Suprema RN N.° 1337-2013/Cusco, de veinte
de enero de dos mil quince).
Configuración típica del delito de desobediencia a la autoridad y
medidas de protección [Casación 1898-2021, Huaura]
• Fundamento destacado: 1.9. No obstante, debe tomarse en cuenta que el delito
de desobediencia a la autoridad, para su configuración, exige el dolo, esto es, el
conocimiento y voluntad del agente de no acatar las disposiciones dictadas por el
funcionario público en cumplimiento de sus funciones. Y, en este caso en
particular, después de dictadas las medidas de protección, a consecuencia de que
ambas partes se separaron, la agraviada por voluntad propia retomó la relación y
consintió reiniciar la convivencia, condición fáctica que determina el
rebasamiento voluntario por parte de la protegida de acceder nuevamente a
reunirse.
Concurso aparente de leyes entre los artículos 368 y 122-B
del CP [Casación 2085-2021, Arequipa]
• Sumilla: Título.- Recurso carente de trascendencia casacional. El presente caso se
trata de una medida de prisión preventiva y el planteamiento excepcional no versa, en
estricto sentido, sobre el presupuesto y los requisitos de esta medida de coerción
personal. Debe entenderse, desde el juicio de tipicidad, que solo será relevante un
examen sobre el particular si se niega, de uno u otro modo, la necesidad de una pena
superior a los cuatro años de privación de libertad y, además, si se descarta el
peligrosísmo procesal. Por lo demás, entre los artículos 368 y 122-B, parágrafo final,
numeral 6, del Código Penal, existe un concurso aparente de leyes, pues de lo
contrario se produciría una vulneración del ne bis in idem, que se resuelve a favor del
artículo 122-B del citado código, más allá de la incoherencia del legislador al fijar una
pena menos grave a la conducta que importa un mayor injusto. No se planteó un tema
jurídico referido a la prisión preventiva que merezca, por su especial trascendencia
casacional desde el ius constitutionis, que el Tribunal Supremo asuma competencia
funcional.
Precisiones sobre el sujeto activo y pasivo en el delito de
abuso de autoridad [Exp. 00875-2018-31]
• Fundamento destacado. b) SUJETOS DEL DELITO: Al tratarse de un
delito especial, el sujeto activo es el funcionario público que ejercita
abusivamente sus atribuciones, esto quiere decir, que debe encontrarse en
ejercicio de sus funciones o ejecución de tareas propias de su cargo.
• Por otro lado, el sujeto pasivo de este delito es el Estado en su
manifestación de administración pública. Sin embargo, es necesario acotar
cuando el legislador redactó el tipo penal incluyendo el término: perjuicio a
alguien. Aunado a lo establecido en el art. 94 del Código Procesal Penal,
que identifica la figura del agraviado como todo aquél que resulte afectado
con la comisión del delito. Por tanto, debe admitirse al administrado como
parte civil ante el abuso de poder y posterior perjuicio en su contra. (Hugo
Álvarez, 2018, p.47)
Desarrollo de los verbos rectores «cometer» u «ordenar» en
el delito de abuso de autoridad [Exp. 00875-2018-31]
• Fundamento destacado: c) VERBOS RECTORES: Ante el deber de mantener la
legalidad de los actos que ejecuten durante el ejercicio de sus funciones, quedan
prohibidos de cometer u ordenar realizar una extralimitación funcional.
• Funcionario que comete:
• Respecto al verbo cometer, se trata de una conducta activa del funcionario, en la que él
mismo tiene que realizar el acto abusivo, como por ejemplo ocurre en el caso de los
policías que intervienen en un desalojo con orden judicial pero que ocasionan daños
innecesarios y desproporcionales sobre los bienes muebles al interior de la casa
(Reátegui Sánchez, 2017, p.272)
• Funcionario que ordena:
• En cuanto al verbo ordenar (mandar a hacer algo), se deberá verificar una relación de
causalidad entre el i) el funcionario público que ordenó; ii) la atribución en la que se
extralimitó y iii) el acto abusivo perjudicial.