Universidad Nacional de Asunción
Facultad de Filosofía – Dirección de Post-Grado
Curso de Especialización en
DIDACTICA UNIVERSITARIA
Módulo:
Extensión Universitaria
Mgt. Carmen Cardozo de González
Historia de la
Extensión Universitaria
En los siglos XIX y XX las universidades se focalizaron en la
ciencia, pero no se abrieron a las clases más populares hasta
después de 1914.
Alrededor de 1810, con la creación de la Universidad de Berlín,
surge la concepción de la universidad moderna, que basó su
enseñanza no solo en el conocimiento aceptado, sino también en
demostrar cómo se habían producido tales conocimientos.
Así, la universidad dejó de ser un centro de enseñanza, para
convertirse en un centro de investigación.
Esto dio origen a dos funciones sustantivas de la universidad:
docencia e investigación.
Mucho más tarde aparece la extensión como la tercera función de las
universidades.
A fines del siglo XVII y principios del siglo XIX se distinguen
los siguientes modelos de universidad:
1) El modelo francés, basado en la docencia, con estricto control de todos los
aspecto universitarios y una significativa influencia de la religión católica, tanto
en los planes de estudio académicos como en la metodología de investigación.
Dependía del Estado, con el principal objetivo de formar las «mentes» para
fortalecer y hacer perdurar el Imperio, con un perfil netamente utilitario y donde
prevalece la enseñanza profesional (docencia).
2) El modelo alemán, con fundamento en ideas liberales, otorgaba importancia a la
libertad de pensamiento, con los seminarios y la investigación,
3) En el modelo inglés, se enfatiza la formación integral del hombre y donde se
inicia formalmente la Extensión Universitaria.
4) El modelo estadounidense, funcionaba teniendo como eje principal el servicio a
la comunidad.
En el siglo XIX aparecen las primeras acciones de lo que hoy se conoce como la
tercera función de la universidad: La Extensión Universitaria o vinculación de
la universidad con su entorno, son los primeros intentos de acercar el
conocimiento a aquellos que, por su condición económica, se encontraban
excluidos.
En el año 1790, en Inglaterra, durante la Revolución Industrial, se inician programas
formativos para adultos. El primer colegio de clase obrera, orientado a satisfacer las
necesidades educativas y de capacitación de la comunidad, se funda en Sheffield-
1842, con el propósito ofrecer educación a jóvenes de la clase trabajadora.
Con este antecedente, en 1867 se estableció, en la Universidad de Cambridge, el
primer programa de Extensión, que reconocía la responsabilidad de las
universidades hacia los sectores populares y se extendió luego a otras universidades
inglesas.
El propósito fundamental de estos programas de Extensión era acercar el
conocimiento al pueblo, abandonando la creencia de que para acceder a la universidad
había que ser rico o noble.
Alemania en 1869, en sus universidades de Léipzig, Berlín, Hamburgo, Munich,
etc., crea los cursos de enseñanza superior para todos los interesados, ofreciendo
cursos y conferencias.
En Hungría, el Szabad Lyceum fundado en 1893, reunía cada año a cerca de ocho
mil oyentes en sus conferencias y en Rusia las universidades ofrecían conferencias
“a los obreros de los barrios pobres”.
Algunos autores consideran que el primer antecedente internacional de extensión
universitaria se encuentra en los Land Grant Colleges instaurados en los Estados
Unidos de América, en 1862. Surgen, con el objetivo de extender la educación
superior a la mayoría de la población.
La Extensión Universitaria aparece en 1871, en Cambridge, fecha en que se usó por
primera vez el término “extensión universitaria educativa”, cuando se comenzaron a
dictar cursos y organizar clubes, donde “se intentaba que los universitarios
fraternizaran con el obrero y que el ideal universitario llegara a las capas más
desfavorecidas socialmente”.
Estos pasos fueron posteriormente seguidos por la universidad de Oxford y otras
universidades inglesas.
Entre fines del siglo XIX y comienzos del XX se extendió por Europa una corriente
educativa que se caracterizó por la variedad de sectores y grupos sociales en que se
sostenía.
En este marco ideológico se desarrollo la extensión universitaria y
aparecieron las universidades populares.
Sin importar sus diferencias, los modelos en cuestión perseguían en las
diversas Universidades Populares de Francia, Bélgica o Italia, principios y
líneas programáticas similares, tales como la “emancipación intelectual,
moral y social de los trabajadores”, la “neutralidad e independencia política”
y la “popularización de la ciencia.”
En 1900 la Universidad de Chicago, en Estados Unidos, crea la facultad de
Extensión Universitaria.
En 1901, la Universidad de Zaragoza, reestructura las conferencias de divulgación
que venía desarrollando desde 1894 bajo el régimen de extensión universitaria.
En 1902, en la Universidad de Valencia, se inauguran los cursos de Extensión
Universitaria y en Barcelona, el Ateneo Enciclopédico Popular, dicta cursos, una
mezcla de Universidad Popular y Extensión, para obreros, estudiantes y empleados
de comercio, intentando la mejora de vivienda, higiene y defensa de libertades
públicas.
En 1904 el Ateneo de Madrid, comienza a realizar su extensión organizando cátedras
dominicales dirigidas especialmente a obreros.
Mientras tanto en las universidades de América Latina, muchas
de ellas creadas bajo el modelo de la Universidad de Salamanca,
continuaban con un estilo de enseñanza elitista, por el perfil de
quienes accedían a ella y los programas que utilizaban.
No se planteaban cuestionamientos respecto a su relación con la
sociedad, sus objetivos eran la formación de los profesionales
solicitados por las necesidades sociales más urgentes y no
planteaban el problema de extender su acción más allá de los
límites de las aulas.
En 1908 se celebra el Primer Encuentro Internacional de Estudiantes Americanos
en Montevideo. En sus demandas establece la exigencia de establecer programas de
Extensión Universitaria.
En 1918, en Córdoba-Argentina, las universidades latinoamericanas se ven
cuestionadas, con el llamado “movimiento o reforma de Córdoba”, se propició
sobre la reflexión académica, la exigencia de la clase media por acceder a la hasta
entonces cerrada y elitista universidad. Se proclama en la mencionada Reforma la
necesidad de la autonomía universitaria, la libertad de cátedra, mejoramiento de la
infraestructura, nuevos mecanismos de ingreso a la universidad, programas de
asistencia social a los miembros de la comunidad universitaria, extensión
universitaria, reconfiguración de la figura institucional de la universidad, para
hacer que sirva a la sociedad.
En 1922, en la Habana-Cuba se fundó la Universidad Popular José Martí, con el fin
que los estudiantes divulguen los conocimientos a la sociedad
En 1949 en Guatemala, se celebró el Primer Congreso de Universidades
Latinoamericanas, en el cual se ratifico esa orientación o función social de la
universidad y su expresión a través de la extensión. La universidad como una
institución al servicio de la comunidad, debe realizar una acción sistemática y
permanente de carácter educativo, social y cultural para acercarse a los
problemas del pueblo, resolverlos y orientar a las fuerzas colectivas. Se aprobó la
Carta de las Universidades Latinoamericanas, con la que se crea la Unión de
Universidades de América Latina (UDUAL).
En 1957 la UDUAL llevó a cabo la Primera Conferencia Latinoamericana de
Extensión Universitaria y Difusión Cultural, en Santiago de Chile.
Recién en 1972, durante la Segunda Conferencia Latinoamericana de
Extensión Universitaria y Difusión Cultural, realizada en México, se replantea
el concepto de extensión: “Extensión Universitaria es la interacción entre
universidad y los demás componentes del cuerpo social, a través de la cual
ésta asume y cumple su compromiso de participación en el proceso social de
creación de la cultura y de liberación y transformación radical de la
comunidad nacional”.
Al realizar un análisis de la misión social de la universidad, la situación de la
sociedad y la actitud de la universidad respecto a ella, comienza a perfilarse la
nueva concepción que considera a la extensión como un proceso de
interacción y creación de la universidad con la sociedad para contribuir a su
transformación y perfeccionamiento.
Conceptos y desafíos de la Extensión Universitaria tales como:
espacios y tiempos pedagógicos;
trabajar en sistemas de créditos y reconocimientos académicos,
espacios de formación integral, currícula flexible.
Prácticas académicas convergentes, investigación acción
participativa,
aprendizaje por proyecto y sobre problemas entre otras metodologías
a tener en cuenta.
Incorporando la Extensión a la formación docente, implica la
currícularización de la Extensión Universitaria.
DESAFIOS DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR
Integración, territorialidad
Empoderamiento, inclusión
Articulación interinstitucional
Abordaje inter-multi-transdisciplinar en especial en el Campo de los
DDHH
Innovación socio productiva
Sustentabilidad
Protagonismo de organizaciones sociales
Prácticas estudiantiles/ socioeducativas
Currícula flexible