NOM-007-para la atención de la mujer durante el
embarazo, parto y puerperio y del recién nacido
MCE. MARY CRUZ ORTIZ PEÑA
A lo largo de la historia se ha determinado que la prevención es
fundamental en materia de salud, por consiguiente, en la atención
obstétrica no es la excepción;
La mayoría de los daños obstétricos y los riesgos para la salud de
la madre y del niño pueden ser prevenidos, detectados y tratados
con éxito, mediante la aplicación de procedimientos normados
para la atención; entre los que destacan
El uso del enfoque de riesgo
La realización de actividades preventivas
La eliminación o racionalización de algunas prácticas que
llevadas a cabo en forma rutinaria aumentan los riesgos.
Por lo tanto…….
Procedimientos como:
La inducción al parto con oxitocina o la ruptura artificial de las
membranas amnióticas, han sido revalorados en vista de que no
aportan beneficios y sí contribuyen a aumentar la morbilidad y
mortalidad materno infantil, su uso debe quedar limitado a
ciertos casos muy seleccionados.
La anestesia en parto fisiológico
Las cesáreas (cuando el curso del parto puede ser natural)
No se trata de limitar el quehacer de los profesionistas, sino que a
partir del establecimiento de lineamientos básicos se contribuya a
reducir los riesgos que pudieran asociarse a las intervenciones de
salud.
A fin de mejorar los servicios a la población materno-infantil, en
algunas instituciones se han desarrollado normas y procedimientos
para la atención en la materia, como es el caso del parto
psicoprofiláctico, pero no tienen difusión generalizada ni un carácter
uniforme, bien sea porque no son revisadas periódicamente o porque
en algunos casos se adolece del conocimiento actualizado. Este tipo
de prácticas en las unidades que han desarrollado su utilización y
cuando la mujer lo solicite lo pueden llevar a cabo.
Por lo tanto, la norma pretende
Corregir desviaciones actualmente en uso, que afectan la calidad de
la atención y señalará pautas específicas a seguir para disminuir la
mortalidad y la morbilidad materna e infantil, atribuible a la
atención por parte de los prestadores de servicios y las instituciones.
Las actividades que se deben realizar
durante el control prenatal
Elaboración de historia clínica
Identificación de signos y síntomas de alarma (cefalea, edemas, sangrados,
signos de infección de vías urinarias y vaginales)
Medición y registro de peso y talla, así como interpretación y valoración
Medición y registro de presión arterial, así como interpretación y valoración
Valoración del riesgo obstétrico
valoración del crecimiento uterino y estado de salud del feto
Determinación de biometría hemática completa, glucemia y VDRL (en la
primera consulta; en las subsecuentes dependiendo del riesgo)
Determinación del grupo sanguíneo ABO y Rho, (en embarazadas con Rh
negativo y se sospeche riesgo, determinar Rho antígeno D y su variante débil
Dµ), se recomienda consultar la Norma Oficial Mexicana para la disposición
de sangre humana y sus componentes, con fines terapéuticos
Examen general de orina desde el primer control, así como preferentemente en
las semanas 24, 28, 32 y 36;
Detección del virus de la inmunodeficiencia adquirida humana VIH en
mujeres de alto riesgo (transfundidas, drogadictas y prostitutas), bajo
conocimiento y consentimiento de la mujer y referir los casos positivos a
centros especializados, respetando el derecho a la privacidad y a la
confidencialidad;
Prescripción profiláctica de hierro y ácido fólico
Prescripción de medicamentos (sólo con indicación médica: se recomienda no
prescribir en las primeras 14 semanas del embarazo)
Aplicación de al menos dos dosis de toxoide tetánico rutinariamente, la
primera durante el primer contacto de la paciente con los servicios médicos y
la segunda a las cuatro u ocho semanas posteriores, aplicándose una
reactivación en cada uno de los embarazos subsecuentes o cada cinco años, en
particular en áreas rurales
Orientación nutricional tomando en cuenta las condiciones sociales,
económicas y sociales de la embarazada
Promoción para que la mujer acuda a consulta con su pareja o algún familiar,
para integrar a la familia al control de la embarazada
Promoción de la lactancia materna exclusiva;
promoción y orientación sobre planificación familiar
medidas de autocuidado de la salud
establecimiento del diagnóstico integral.
Atención del embarazo
Para establecer el diagnóstico de embarazo no se deben emplear estudios
radiológicos ni administrar medicamentos hormonales.
El control prenatal debe estar dirigido a la detección y control de factores de
riesgo obstétrico, a la prevención, detección y tratamiento de la anemia,
preeclampsia, infecciones cérvico-vaginales e infecciones urinarias, las
complicaciones hemorrágicas del embarazo, retraso del crecimiento
intrauterino y otras patologías intercurrentes con el embarazo.
La unidad de salud debe promover que la embarazada de bajo riesgo reciba
como mínimo cinco consultas prenatales, iniciando preferentemente en las
primeras 12 semanas de gestación y atendiendo al siguiente calendario:
1ra. consulta: en el transcurso de las primeras 12 semanas
2a. consulta: entre la 22 - 24 semanas
3a. consulta: entre la 27 - 29 semanas
4a. consulta: entre la 33 - 35 semanas
5a. consulta: entre la 38 - 40 semanas
Los procedimientos preventivos deben incluir, la
orientación a la mujer embarazada para la prevención y
para identificar los signos de alarma y buscar la
atención médica oportuna.
Para detectar el bajo peso al nacer, se debe realizar
periódica y sistemáticamente el seguimiento de la
altura del fondo del útero
Atención del parto
Toda unidad médica con atención obstétrica debe tener procedimientos para la atención
del parto en condiciones normales; con especial énfasis en los siguientes aspectos:
A toda mujer que ingrese para atención obstétrica se le elaborará, en su caso, el
expediente clínico, la historia clínica, así como el partograma;
Durante el trabajo de parto normal, se propiciará la deambulación alternada con reposo
en posición de sentada y decúbito lateral para mejorar el trabajo de parto, las
condiciones del feto y de la madre respetando sobre todo las posiciones que la
embarazada desee utilizar, siempre que no exista contraindicación médica
No debe llevarse a cabo el empleo rutinario de analgésicos, sedantes y anestesia
durante el trabajo de parto normal; en casos excepcionales se aplicará según el criterio
médico, previa información y autorización de la parturienta
No debe aplicarse de manera rutinaria la inducción y conducción del trabajo de parto normal, ni la
ruptura artificial de las membranas con el solo motivo de aprontar el parto. Estos procedimientos
deben tener una justificación por escrito y realizarse bajo vigilancia estrecha por médicos que
conozcan a fondo la fisiología obstétrica y aplicando la Norma institucional al respecto
En los hospitales se requiere la existencia de criterios técnicos médicos por escrito para el uso
racional de tecnologías como la cardiotocografía y el ultrasonido
Toda unidad médica con atención obstétrica debe contar con lineamientos para la indicación de
cesárea, cuyo índice idealmente se recomienda de 15% en los hospitales de segundo nivel y del 20%
en los del tercer nivel en relación con el total de nacimientos, por lo que las unidades de atención
médica deben aproximarse a estos valores
El rasurado del vello púbico y la aplicación de enema evacuante, durante el trabajo de parto debe
realizarse por indicación médica e informando a la mujer
La episiotomía debe practicarse sólo por personal médico calificado y conocimiento de la técnica de
reparación adecuada, su indicación debe ser por escrito e informando a la mujer;
El control del trabajo de parto normal
debe incluir:
La verificación y registro de la contractilidad uterina y el latido cardiaco
fetal, antes, durante y después de la contracción uterina al menos cada 30
minutos
La verificación y registro del progreso de la dilatación cervical a través de
exploraciones vaginales racionales; de acuerdo a la evolución del
trabajo del parto y el criterio médico
El registro del pulso, tensión arterial y temperatura como mínimo cada cuatro
horas, considerando la evolución clínica;
Mantener la hidratación adecuada de la paciente
El registro de los medicamentos usados, tipo, dosis, vía de administración y
frecuencia durante el trabajo de parto;
Para la atención del periodo expulsivo normal
se debe efectuar el aseo perineal y de la cara interna de los muslos y no se
debe hacer presión sobre el útero para acelerar la expulsión
Para la atención del alumbramiento normal se debe propiciar el
desprendimiento espontáneo de la placenta y evitar la tracción del cordón
umbilical antes de su desprendimiento completo, comprobar la integridad y
normalidad de la placenta y sus membranas, revisar el conducto vaginal,
verificar que el pulso y la tensión arterial sean normales, que el útero se
encuentre contraído y el sangrado transvaginal sea escaso. Puede aplicarse
oxitocina o ergonovina a dosis terapéuticas, si el médico lo considera
necesario.
Atención del puerperio
Puerperio Inmediato: (primeras 24 horas posparto normal)
Toda unidad médica con atención obstétrica deberá contar con procedimientos
por escrito para la vigilancia del puerperio inmediato y debe incluir:
En los primeros 30 minutos el inicio de la lactancia materna exclusiva en
aquellas mujeres cuyas condiciones lo permitan y la indicación de
alimentación a seno materno a libre demanda.
En las primeras dos horas la verificación de normalidad del pulso, tensión
arterial y temperatura, del sangrado transvaginal, tono y tamaño del útero y la
presencia de la micción. Posteriormente cada 8 horas.
En las primeras 6 horas favorecer la deambulación, la alimentación normal y
la hidratación, informar a la paciente sobre signos y síntomas de complicación.
Durante el internamiento y antes del alta, orientar a la madre sobre los cuidados del
recién nacido, sobre la técnica de la lactancia materna exclusiva y los signos de
alarma que ameritan atención médica de ambos.
Se debe promover desde la atención prenatal hasta el puerperio inmediato, que la
vigilancia del puerperio normal se lleve a cabo preferentemente con un mínimo de
tres controles.
Puerperio Mediato: (2o. al 7o. día) y tardío (8o. a 42o. día)
Se deberá proporcionar un mínimo de tres consultas, con una periodicidad que
abarque el término de la primera semana (para el primero), y el término del primer
mes (para el tercero); el segundo control debe realizarse dentro del margen del
periodo, acorde con el estado de salud de la mujer.
Se orientará a la madre en los cuidados del recién nacido, la lactancia materna
exclusiva, sobre métodos de planificación familiar, la alimentación materna y acerca
de los cambios emocionales que pueden presentarse durante el postparto