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Tema 8 Gastrointestinal 2

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BACTERIOLOGIA DEL SISTEMA

GASTROINTESTINAL 2
Flora bacteriana del tracto
digestivo

La microflora o microbiota es la
colectividad de comunidades microbianas
que pueblan las superficies mucosas de un
hospedador.

Cada individuo humano alberga unos 100


billones de bacterias de unas 400 especies
distintas.

En el jugo gástrico, el contenido de


bacterias es relativamente bajo, alrededor
de 1.000 bacterias por mililitro, y esto es
debido a la acidez del medio.
La concentración de bacterias va creciendo a
lo largo del intestino delgado, desde
104 bacterias/ml en el duodeno proximal
hasta 107 bacterias/ml en el íleon terminal.

La motilidad propulsiva del intestino delgado


aclara periódicamente las bacterias que
proliferan en la luz.

En cambio, la población de
microorganismos en el colon es mucho
mayor, ya que se alcanzan concentraciones
de hasta 1011 o 1012 bacterias por mililitro de
contenido.
El intestino humano es el hábitat natural
de esas bacterias, que han evolucionado
y se han adaptado a vivir con el hombre
desde hace milenios, por lo que muchas
de ellas no proliferan espontáneamente
fuera de ese hábitat.

Se habla de simbiosis cuando la relación


entre dos o más especies vivas conlleva
beneficios para al menos una de ellas, sin
que exista perjuicio para ninguna de las
otras3.

Para el individuo anfitrión u hospedador,


la presencia de la microbiota no es
imprescindible para la vida, pero sí tiene
un impacto importante en su fisiología.
COMPOSICION DE LA
FLORA

La flora bacteriana se adquiere


inmediatamente después del
nacimiento. Inicialmente, diversos
géneros de aerobios colonizan el tubo
digestivo, sobre todo enterobacterias
tipo Escherichia coli y también diversas
especies del género Lactobacillus.

Éstas consumen el oxígeno del


ambiente y, progresivamente, se
establece un microsistema en el que hay
un predominio de especies anaerobias
obligadas, sobre todo Bacteroides,
Clostridia, Eubacteria y Bifidobacteria.
A los 2 años de edad, la flora establecida es
ya prácticamente definitiva, en tanto que
suele ser muy estable a lo largo de la vida
del individuo1.

El recién nacido adquiere la flora de su


entorno inmediato. Se han observado
diferencias entre niños nacidos por cesárea
y niños nacidos por vía vaginal.

Hay diferencias en la flora del recién


nacido de países pobres y países ricos.

La lactancia materna parece desempeñar un


papel importante en la transmisión de la
flora bacteriana, en contraposición con la
nutrición mediante leches artificiales.
La madre transfiere sus propias bacterias, a
la vez que transmite los elementos de
defensa inmunitaria necesarios frente a esos
mismos gérmenes a través de la lactancia
materna (anticuerpos específicos de tipo
IgA, moléculas de inmunidad innata, etc.)6.

Dado que el recién nacido tiene una


inmunidad muy precaria debido a la
inmadurez del sistema y a la ausencia de
mecanismos asociados a la memoria
inmunitaria, se considera muy importante
que la adquisición de bacterias y de los
mecanismos de defensa procedan de la
misma fuente.
FUNCIONES DE LA FLORA.-

Se distinguen tres funciones primarias de


la microflora intestinal:

a) funciones de nutrición y metabolismo,


como resultado de la actividad
bioquímica de la flora;

b) funciones de protección, previniendo


la invasión de microorganismos
patógenos,

c) funciones tróficas sobre la


proliferación y diferenciación del
epitelio intestinal, y sobre el desarrollo y
modulación del sistema inmunológico
La colonización de la luz del colon
aporta un gran número de genes, que
codifican proteínas y enzimas
diversas, y proporcionan recursos
bioquímicos que no están presentes
en el genoma humano.

La principal función metabólica de la


flora es la fermentación de los
residuos de la dieta no digeribles y
del moco producido por el epitelio
intestinal.

Se recupera energía metabólica y se


sintetizan algunas vitaminas.
LA FLORA COMO CAUSA DE ENFERMEDADES.-
Algunos elementos de la flora o sus actividades pueden ser causa de enfermedades para el
huésped en determinadas circunstancias2.
Se llama translocación bacteriana al paso de bacterias viables a través del epitelio de la
mucosa gastrointestinal25.
Después de cruzar la barrera, las bacterias pueden migrar a través de la linfa y alcanzar
localizaciones extraintestinales, como los ganglios mesentéricos, el hígado o el bazo.
Si las bacterias consiguen diseminarse
a través del torrente sanguíneo en
suficiente cantidad, pueden ser causa
de trastornos muy graves, como sepsis,
fallo multiorgánico y muerte.

Otra enfermedad relacionada con la


disfunción de la flora es la diarrea
asociada al uso de antibióticos.

El sobrecrecimiento de algunas
especies, como Clostridium
difficile, puede ser origen de cuadros
graves, como la colitis
seudomembranosa26.
PROBIOTICOS Y PREBIOTICOS.-
Numerosas evidencias científicas han demostrado que determinadas cepas bacterianas
pueden aportar beneficios concretos a la salud 37. Con ello se ha introducido un nuevo
concepto:
los probióticos son microorganismos vivos que, ingeridos en cantidades adecuadas,
producen efectos beneficiosos para la salud, que se añaden a su valor puramente nutricional.
Los prebióticos son ingredientes de la comida no digeribles que promueven selectivamente
el crecimiento y la actividad de un número limitado de especies bacterianas.
los prebióticos son hidratos de carbono no digeribles que, después de su tránsito por el
intestino delgado, llegan al colon prácticamente sin modificación alguna.
Las bacterias de la flora autóctona que poseen las enzimas metabólicas adecuadas para
consumir estos hidratos de carbono tienen la oportunidad de proliferar de modo selectivo
gracias al aporte de energía específico que consiguen de dichos sustratos.
La eficacia de los probióticos y prebióticos para promover aspectos concretos de
la salud humana debe demostrarse en estudios controlados.
En el caso de los prebióticos, además, es muy importante comprobar que
promueven el crecimiento de especies bacterianas consideradas beneficiosas para
el organismo.
CONCLUSIONES.-

La flora tiene un impacto


importante en la fisiología y
patología del individuo anfitrión.

Los probióticos y los prebióticos


permiten mejorar el equilibrio
ecológico de la flora,
potenciando sus funciones
beneficiosas y controlando sus
posibles influencias
perjudiciales.
Gracias por su
Atención

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