La hormiga Junca comprendió que transmitiendo su optimismo al resto de hormigas podrían lograr recolectar suficiente grano para sobrevivir al invierno a pesar de que este año el grano era más pequeño y difícil de transportar. Junca les enseñó nuevos movimientos para cargar más grano y les dijo que debían creer que lo lograrían. Siguiendo el liderazgo de Junca, todas las hormigas trabajaron con optimismo y lograron recolectar más grano del que habían recolectado el año anterior antes del invierno.