Trastorno por déficit de atención con
hiperactividad
TDAH
¿Qué es?
El TDAH es un trastorno de origen neurobiológico, cuyos síntomas
provocan en el niño las siguientes conductas:
Hiperactividad: Presenta un nivel superior e inapropiado de actividad
dada su edad.
Impulsividad: Le cuesta controlar sus conductas, emociones y
pensamientos.
Inatención: Tiene una gran dificultad para prestar atención y
concentrarse.
Se estima que entre el 3 y el 7 por
ciento de los niños en edad
escolar y alrededor del 4 por
ciento de los adultos padecen
TDAH.
Este trastorno reúne los criterios
de gravedad, afectación y
cronicidad.
Estos síntomas no siempre están
presentes conjuntamente; de
hecho, existen distintos
subtipos de TDAH, según los
síntomas predominantes:
Hiperactivo-impulsivo e
inatento.
Este trastorno es intrínseco
a la persona que lo
padece, es decir, que es
debido a una alteración
neuropsicológica que
provoca disfunciones en
los mecanismos de
Control Ejecutivo del
comportamiento
Esto afecta de modo directo a los procesos
psicológicos de atención sostenida,
memoria de trabajo, autorregulación de la
motivación y el afecto, internalización del
lenguaje y procesos de análisis y síntesis,
directamente implicados en las tareas de
enseñanza-aprendizaje y adaptación
escolar.
CARACTERIZACIÓN
Factor primario:
1) Los alumnos con TDAH muestran desde temprana
edad una incapacidad muy limitante para la
inhibición de la conducta, es decir, para el control de
su comportamiento –motor y lingüístico-, para
autorregular su pensamiento y para limitar la
influencia de estímulos externos.
Factores secundarios:
● 2) La primera consecuencia de esto, es la
hiperactividad: actividad motriz incesante,
inadecuada e inoportuna, que resulta
extremadamente inadaptativa y que limita
seriamente las posibilidades de aprendizaje
escolar y las relaciones interpersonales.
3) Una segunda consecuencia es una
significativa dificultad en el control de la
atención.
Las personas con TDAH tienen dificultades
para concentrarse durante un largo
periodo de tiempo en las tareas
(atención sostenida o concentrada).
Muestran deficiencias en la atención
selectiva (capacidad para focalizarse en
un estímulo, obviando los que no son
relevantes y que distraen)
Y en la atención dividida (capacidad para
atender a más de un estímulo o tarea
relevantes al mismo tiempo).
Factores
terciarios:
4) Impulsividad y déficit en
procesos de análisis y síntesis.
La persona con TDAH primero
actúa y después piensa.
El déficit no está en el
pensamiento, sino en la
incapacidad de esperar lo
suficiente para dar al
pensamiento la oportunidad de
que ocurra, y después responder
5) Fallo en la memoria de trabajo: el núcleo
fundamental para la actividad de la memoria de
trabajo es la atención, si ésta falla difícilmente la
memoria de trabajo tendrá representaciones con las
que operar y con las que activar a la memoria de
largo plazo.
No se trata tanto de un problema estructural de la
memoria de trabajo, sino de una utilización menos
adecuada de estrategias de codificación y de
recuerdo
6) No hay autorregulación de la
motivación y el afecto: los alumnos con
TDAH muestran intereses numerosos y
dispares, pero de muy corta duración, de
tal modo que cambian de actividad
rápidamente. Su falta de motivación por
las tareas escolares se debe a la falta de
autorregulación.
● Debido a la falta de autorregulación les cuesta trabajo separar
la carga emocional del contenido de la información, de ahí su
baja tolerancia a la frustración, la tendencia a tener fuertes
estallidos emocionales y la ansiedad de los sujetos con
TDAH.
7) No hay internalización del lenguaje: Los alumnos con
TDAH tienen retraso en la internalización del lenguaje y en su
integración, lo que afecta el juego y la conducta adaptativa.
También puede ser la causa de las dificultades de las personas
con TDAH para adoptar un comportamiento gobernado por
reglas y del retraso en el desarrollo moral.
*Discurso privado
● 8) Dificultades en el
aprendizaje e
inadaptación escolar,
familiar y social. Como
consecuencia de todo lo
anterior, tienen
dificultades en el
aprendizaje y en la
adaptación a la escuela.
● La falta de control en su
comportamiento les trae
rechazo,…
Subtipos
1. Trastorno por déficit de
atención con
hiperactividad
(Predomina la dificultad de
autocontrol).
• Presentan dificultad para hacer actividades de
recreación sin hacer mucho ruido.
• Se encuentran siempre en movimiento o actúan
como si tuvieran un motor.
• Hablan demasiado.
• Responden impulsivamente sin que se halla
terminado de formular la pregunta.
• Tienen dificultad para esperar su turno.
○ Su comportamiento es imprevisible, inmaduro, travieso e
inapropiado para su edad.
○ Pueden mostrarse violentos y agresivos verbal y
físicamente, o incluso mentir y cometer hurtos.
○ Dificultad para mantenerse sentados y/o quietos en una
silla.
Incapacidad para aplazar las
cosas gratificantes
En casa, no hacen las
Son desobedientes, tareas escolares, se pelean
no interiorizan con sus hermanos, lo
hábitos. pierden todo, …
Hay conductas
disruptivas (es decir, Incapacidad para inhibir
con carácter conductas: no se
destructivo). reprimen.
2. Trastorno por déficit de
atención (Predomina la
dificultad de atención).
Evitan, les disgusta o se niegan a participar en tareas
que exigen un esfuerzo mental sostenido.
Se les pierden cosas que son relevantes para realizar
tareas o actividades.
Se distraen fácilmente con estímulos externos.
Son olvidadizos en sus actividades diarias.
Con frecuencia saltan de una tarea a otra sin
terminarla
3. Trastorno por déficit de atención con
hiperactividad tipo combinado (Presenta
síntomas de inatención, impulsividad e
hiperactividad).
Una vez conocidas las diferentes
características que se otorgan a los
diferentes tipos, podemos decir al
respecto lo siguiente:
Las tareas escolares requieren de dos tipos de
atención:
○ 1. La atención selectiva (seleccionar un
estímulo entre otros)
○ 2. La atención continúa (mantener la
atención ante un mismo estímulo durante un
tiempo prolongado).
Dificultades en el aprendizaje que se
presentan
○ En el área del lenguaje: tienen mala letra y cometen
grandes errores de ortografía. Su caligrafía es tosca.
Suelen apretar en exceso, combinar vocales y
consonantes, hacer tamaños irregulares, torcerse,
saltarse espacios…
○ En lectura, omiten palabras, silabas e incluso
renglones, no se fijan en lo que leen.
○ En el área de matemáticas: Se olvidan de las
llevadas y operaciones básicas.
○ Impulsividad cognitiva: Precipitación, incluso
a nivel de pensamiento. No piensan dos veces
antes de actuar.
○ Inestabilidad emocional: Presentan cambios
bruscos de humor, tienen un autoconcepto
bajo y les cuesta perder, por lo que el fracaso
es aun más traumático.
INDICADORES SEGÚN LA EDAD
De 0 a 2 años. El niño se forma de
acuerdo a los estímulos que se le van
presentando. Sufre descargas crónicas
durante el sueño, presenta problemas en
el ritmo del sueño y durante la comida,
tiene períodos cortos de sueño y suele
despertarse sobresaltado, se resiste a los
cuidados habituales y muestran bastante
irritabilidad.
De 2 a 3 años. El nivel de
madurez que tiene es
mínimo en cuanto al
lenguaje expresivo. Tiene
actividad motora excesiva,
escasa conciencia de peligro
y resulta ser muy propenso a
sufrir numerosos accidentes.
De 4 a 5 años. Al ser la edad donde mantienen más
relación con los demás, los niños que tienen estos
trastornos exponen problemas de adaptación social,
desobediencia y dificultades en el seguimiento de
las normas.
A partir de 6 años. Al ser más mayor las
características muestran algo más de agresividad e
impulsividad y déficit de atención.