Elementos de Lógica Formal y
Lógica Dialéctica
Segundo Semestre
Escuela de Auditoría
Facultad de Ciencias Económicas
Lic. Serginio Antoveli Tzay P.
SEGUNDA UNIDAD
LAS FALACIAS
La Falacias
Es un razonamiento inválido que pretende su validez a partir de
elementos psicológicos y no lógicos; esto, es a través de la
intimidación, la amenaza, el insulto, la apelación a los
sentimientos humanos, a la retórica, se pretende validar el
razonamiento, cuando las únicas razones que se deben atender
para la validez de un razonamiento, tienen que ser lógicas.
Ofensivo
Argumento dirigido contra el hombre
Atingencia
Circunstancial
Apelación a la fuerza
Argumento por ignorancia
Llamado a la piedad
Argumento dirigido al pueblo
La causa falsa
Falacias La pregunta compleja
Apelación a la autoridad
El equívoco
De
ambigüedad
La anfibología
El énfasis
La composición
La división
Argumento dirigido contra el
hombre
Se comete cuando la refutación lógica de las ideas o
razones cede su lugar al insulto y a la calumnia dirigido
a la persona que expone argumentos. Esto
naturalmente, evidencia una falta de conexión lógica
entre la conclusión y las premisas, aunque sea retórica
o psicológicamente persuasivo.
Apelación a la fuerza (Ad Baculum)
Esta clase de falacia se comete cuando en lugar de la conexión
lógica de la demostración, hacemos uso de la amenaza, ya sea
cerrada o abierta, a fin de lograr la validación del argumento. Esta
falacia se comete cuando, por lo regular, se han agotado o no se
tiene la capacidad para vislumbrar ideas o razones para refutar un
argumento. Es una salida fácil para “derrotar” al adversario.
Argumento por ignorancia
(argumentum ad ignorantiam)
Esta falacia se comete cuando se pretende establecer la verdad de
un enunciado, a partir del hecho de no poder demostrar su
falsedad, o, al contrario, de catalogarlo como falso, porque no se
ha podido establecer su verdad. La falta de conexión lógica se
evidencia cuando se arma no conocer la verdad de algo y por ello,
entonces, es falso: o, en caso contrario, se alega ignorancia con
respecto a la falsedad de algo y, por lo tanto, se concluye que es
verdadero
Llamado a la piedad (Ad Misericordiam)
• Se comete cuando se pretende validar o demostrar una tesis a
través de los sentimientos de las personas. La conexión
psicológica está en que se pretende que las personas acepten,
tanto, éstos no pueden utilizados como recursos de
demostración. La lógica exige demostración, no persuasión.
Argumento dirigido al pueblo
(argumento ad populum)
La falacia argumentum ad populum es el arma favorita de
persuasión del político, el demagogo, el vendedor, etc. Y consiste
en que se pretende validar ciertas tesis, la bondad de un
producto, la ineficacia de una medida legislativa, una plataforma
política, etc., a partir de la persuasión y no de la demostración.
Se trata de lograr el asentimiento popular mediante llamados
emocionales a la masa y no a través de razones lógicas.
Apelación a la autoridad (Ad Verecundiam)
Se comete cuando se apela la autoridad de algún personaje
erudito en un campo especifico, para “demostrar” una tesis o
argumento atingente a otro especializado. Únicamente se trata
de hacer valer la autoridad de ese personaje, que puede ser una
autoridad en su campo, pero en el del argumento que se está
tratando.
La causa falsa
• En varias ocasiones tratamos de establecer relaciones causales,
únicamente a partir de la observación de unos hechos que son
anteriores a otros, o que se presentan en forma concomitante;
a unos les asignamos el carácter de causa y a otros el de
efecto. Sin embargo, el hecho de la concomitancia y la relación
anterior-posterior no constituyen su ciertos elementos de
juicio necesarios como para establecer una relación causal.
La pregunta compleja
Esta falacia se comete cuando se exige, en una pregunta, una
respuesta categórica de un “si” o “no”, cuando en realidad, ya
sea que se conteste con alguna de estas opciones, la respuesta
siempre es la misma. Esto sucede porque la pregunta que se está
formulando es compleja –supone otras preguntas anteriores- y
se toma como simple.
2. De ambigüiedades
En general, las falacias de ambigüedad se cometen cuando los
términos, frases o construcciones gramaticales, cambian de
significado o posición en el transcurso del razonamiento,
volviéndose ambiguo y poco claro; sin embargo, de alguna
manera encuentran una cierta relación psicológica que los hace
persuasivos.
El equívoco
• Esta falacia se comete en varias instancias; una, cuando un
término que tiene dos acepciones se le usa en una sola
acepción; otra, cuando se usan términos que son relativos al
contexto en que se están usando y se les toma en forma
absoluta. En ambos casos, la confusión de los términos da un
signicado especial al razonamiento, haciéndolo falaz.
La anfibología
• Esta falacia se comete cuando se estructura el razonamiento de
tal manera que su interpretación es ambigua; puede
interpretarse de una y otra forma y no existe manera de aclarar
cuál es la forma adecuada; por lo tanto, no se sabe
exactamente lo que se está diciendo.
Énfasis
La falacia por énfasis se comete en el caso de destacar ciertos
aspectos de la redacción del razonamiento o proposición,
mediante las bastardillas o entre comillas, con lo cual se le da un
significado diferente a que si no se utilizaran dichos recursos
tipográficos.
La composición
• Este tipo de falacia se comete en dos instancias: una, cuando la
o las propiedades de las partes de un todo se le asignan a ese
todo; la otra, cuando se pretende predicar un mismo atributo
colectivo como distributivamente a una misma clase de
objetos.
Falacia por división
La falacia por división se comete por razones inversas a la de
composición. En este caso se pretende que lo que se predica del
conjunto, necesariamente debe predicarse de la parte. El
razonamiento se base en esta relación es inválido, ya que
podemos predicar sobre un conjunto, pero ese predicado no se
aplica necesariamente a una de las partes.