HELOMAS
SERVICIOS PODOLOGICOS PREVENTIVOS EC 1417
GENERALIDADES
Los helomas, coloquialmente conocidos como “ojos de gallo”, son una alteración
frecuente en la piel que afecta a determinadas partes del pie, generando dolor intenso
a la compresión directa, al caminar, e incluso provocan dificultad a la hora de emplear
determinados calzados.
Dicho dolor está generado por la formación de una hiperqueratosis local, es decir, por
la acumulación de queratina en un punto de la capa superficial de la piel.
GENERALIDADES
Con mayor frecuencia estas lesiones afectan a la zona del antepié, sin embargo
pueden darse en cualquier zona del pie, desde el talón hasta los dedos.
Existen numerosos tipos de helomas en función de la apariencia y zona del pie en la
que aparezcan, siendo los más frecuentes el heloma plantar, interdigital y dorsal.
LOCALIZACIÓN
OTRAS CLASIFICACIONES
Aunque son menos frecuentes, también existen otros tipos de helomas,
como el heloma neurofibroso, de inclusión, vascular, subungueal y
periungueal, entre otros.
HELOMAS NEUROFIBROSO
Es un tipo de callo blando que surge en el espacio interdigital entre el 4º y
el 5º dedo. Generalmente es asintomático y aparecen en superficies sin
carga o presión.
HELOMAS DE INCLUSIÓN
Aparecen en la zona metatarsal, que, a menudo, se confunde con un
papiloma o verruga plantar. Se trata de un heloma en cuya base se ha
formado una fibrosis claramente visible al estar formada por un tejido
blanquecino.
HELOMA VASCULAR
Helomas vascular hemorrágico: se trata de un heloma duro que presenta
hemorragias que se extienden a través del estrato córneo. Es muy
frecuente en pacientes con neuropatías periféricas, especialmente en
diabéticos, en los que puede ocasionar complicaciones graves.
HELOMA SUBUNGUEAL
Helomas subungueales: Se ubican debajo de la lámina ungueal, suelen
ser dolorosos y provocan desprendimiento de la uña. También pueden
aparecer en los canales ungueales producto de una uña encarnada.
HELOMA PERIUNGUEAL
Se encuentran en la periferia de la uña, obstruyendo aveces el crecimiento
de la misma.
CAUSAS
La principal causa de la formación de la hiperqueratosis está asociada a un aumento
de presión, microtraumatismos repetitivos y fricción en determinadas zonas del pie,
más frecuentemente sobre un punto próximo a una prominencia en el hueso.
FACTORES DE RIESGO
Los factores que desencadenan este exceso de presión en el pie suelen ser:
Alteraciones en la estructura del hueso: presencia de exostosis (“pico” en el hueso) en
alguna de las falanges del dedo, patologías reumáticas, etc.
Calzado inadecuado: demasiado estrecho en la zona del antepié, mal ajustado, con
tacón excesivo, o fabricado con materiales inadecuados.
FACTORES DE RIESGO
Alteraciones en la posición de los dedos: dedos en garra, martillo, supraducto,
metarasiano en flexión plantar, etc.
Alteraciones biomecánicas: una o varias zona del pie recibe más presión de la que debe
al caminar.
Otros factores: excesiva deshidratación de la piel, hiperhidrosis (sudoración).
DIAGNOSTICO
Es de gran importancia tener en cuenta la localización, aspecto, y sintomatología del
heloma para llevar a cabo un correcto diagnóstico, ya que en algunos casos puede dar
lugar a confusión por la similitud a otras patologías de la piel como la verruga plantar,
poroqueratoma, infecciones interdigitales, etc.
Ante la sospecha de una alteración en el hueso (exostosis, hipertrofias, etc.) se podrán
llevar a cabo pruebas de imagen para confirmar el diagnóstico.
TRATAMIENTO QUIROPODOLÓGICO
Consiste en la deslaminación de la hiperqueratosis y enucleación completa del
heloma causante del dolor.
Este procedimiento se lleva a cabo en la consulta habitual, mediante bisturí y otros
instrumentales podológicos sin necesidad de emplear anestésicos locales, obteniendo
un alivio inmediato de la sintomatología.
DESLAMINADO DE HELOMA
TRATAMIENTO ORTOPODOLÓGICO
Heloma dorsal e interdigital: ortesis de silicona (separadores) con el fin de reducir la
presión, fricción o un incorrecto alineamiento de los dedos.
Heloma plantar: soportes plantares (plantillas) con el fin de corregir cualquier
alteración biomecánica que durante la marcha esté provocando la aparición del
heloma por un exceso de presiones plantares.
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
En la mayoría de los casos, es el tratamiento más resolutivo. Previamente se ha de
realizar una radiografía y observar que la zona en la que se encuentra el heloma
coincide con una alteración en la forma del hueso o en la estructura de la articulación.
Estos procedimientos son seguros, se llevan a cabo bajo anestesia local, sin necesidad
de ingreso hospitalario y con un tiempo de recuperación muy escaso.