INFECCIÓN DE
VÍAS URINARIAS
H E R LY N C H O N I L L O Z
INFECCIONES DE VIAS URINARIAS
En el varón se observan
dos picos de
Las infecciones del incidencia: el lactante y
tracto urinario (ITU) Es la causa más 70 años (secundaria a
son las más frecuentes frecuente de sepsis por obstrucción
de todas las infecciones bacilos gramnegativos infravesical por
bacterianas en el ser en pacientes hiperplasia benigna de
humano. hospitalizados. próstata)
La cateterización Es mucho más
uretral es el factor de frecuente en mujeres
riesgo fundamental (relación 20:1) durante
para la adquisición de la edad fértil.
una infección urinaria
nosocomial.
ETIOLOGIA
• Típicamente bacilos gramnegativos anaerobios facultativos,
microorganismos habituales de la flora intestinal.
Bacteria • Algunos grampositivos como el Staphylococcus saprophyticus
y Enterococcus faecalis también pueden producirlas.
• Los anaerobios son raras veces causa de infección urinaria,
s pero deben sospecharse en pacientes sintomáticos con cultivos
negativos.
• Son la causa más frecuente de los abscesos genitourinarios
(88%) y habituales productores de gas y cavitación.
ETIOLOGIA
• Son mucho más infrecuentes, aunque son causa de
infecciones en pacientes inmunodeprimidos e ingresados
en unidades de cuidados intensivos.
Hongos
• Candida albicans es el uropatógeno más prevalente de este
grupo, seguido por otras especies de Candida y Turulopsis
glabrata.
• El riñón es el órgano más frecuentemente implicado en la
candidiasis sistémica, potencialmente mortal sin
tratamiento.
ETIOLOGIA
• Las infecciones virales son excepcionales como
causa de patología urológica.
• Existen dos virus (Adenovirus y Poliomavirus BK)
Virus que pueden producir cistitis hemorrágica grave en
pacientes trasplantados de médula ósea.
• En determinadas infecciones sistémicas por virus
(infección congénita por CMV) la viruria puede ser
elevada, pero rara vez es sintomática.
ETIOLOGIA DE LAS ITU BACTERIANAS EN
INFECCIONES ADQUIRIDAS EN LA COMUNIDAD
• La infección por pseudomonas se encuentra favorecida por cualquier anomalía
anatómica, funcional o metabólica del tracto urinario
PATOGENIA
Desencadenando una respuesta
Depende del equilibrio entre el estado
La infección urinaria consiste en la inflamatoria que se presenta en la clínica
del huésped (factores de riesgo) y de la
invasión (bacteriana), del urotelio. con frecuencia, urgencia, disuria y piuria
virulencia del uropatógeno.
y bacteriuria asociada.
Distinguimos tres posibles vías de
infección:
• Ascendente: más frecuente, a expensas de la flora
La fiebre sugiere infección localizada en intestinal habitual.
una estructura parenquimatosa (riñón o • Hematógena: poco frecuente, se produce por
diseminación de un foco primario en otra
próstata). localización, y suele deberse a Staphylococcus
aureus y Candida sp o Mycobacterium
tuberculosis.
• Linfática: es rarísima.
DIAGNOSTICO
• Existen tres métodos diferentes para recogida de muestras de orina:
• Aspiración suprapúbica (muy útil en parapléjicos),
• Cateterización uretral (mujeres y niños) y
• Muestra del “chorro medio” de micción espontánea (el más
Recogida de frecuentemente empleado).
• La recogida de la muestra debe ser la adecuada para que ésta no esté
orina contaminada con flora del epitelio genital.
DIAGNOSTICO
• Análisis sistemático de la orina mediante el empleo de tiras reactivas., las cuales
aportan información sobre pH, proteínas, urobilinógeno y glucosa y evidencia
sobre la presencia de bacterias (nitritos) y leucocitos (esterasa leucocitaria); y
• Observación microscópica del sedimento centrifugado para la visualización de
bacterias (bacteriuria), eritrocitos (hematuria, 3 o más hematíes por campo) y
Procesado de leucocitos (leucocituria y piuria, 10 o más leucocitos por campo).
• La piuria estéril puede ser indicativa de nefrolitiasis, tuberculosis o tumor.
la muestra • La piuria, por tanto, no es sinónimo de infección.
DIAGNOSTICO
• Nefropatía
tubulointersticial aguda y
Causas de crónica.
• Nefropatía por
piuria analgésicos.
• TBC genitourinaria.
estéril. • Cistitis intersticial.
• Prostatitis crónica.
• Uretritis, reumatismos.
DIAGNOSTICO
Urocultivo cuantitativo
• El cultivo de orina junto al antibiograma establecen el diagnóstico definitivo.
• Indicada en todos los casos de infección del tracto urinario
• El recuento de UFC se considera relevante para el diagnóstico de ITU.
• Se considera bacteriuria significativa a toda muestra cuyo recuento es >105 UFC/mL.
• La presencia de varios gérmenes puede considerarse posible ITU si existe bacteria dominante,
sintomatología y piuria en ausencia de epitelio vaginal.
• En las infecciones complicadas y en las no complicadas recurrentes es necesario realizar estudios de
imagen de la vía urinaria (ecografía y el URO-TC para descartar alteraciones anatómicas, litiasis,
tumores, etc. y la cistouretrografía miccional seriada (retrógrada y miccional) para la evaluación del
reflujo vesico-ureteral).
CLASIFICACIÓN
Infecciones del tracto urinario
inferior o de vías bajas
• Cistitis.
Según la • Prostatitis.
• Orquiepididimitis.
• Uretritis.
localizació Infecciones del tracto urinario
n superior o de vías altas
• Pielonefritis (aguda o crónica).
• Nefritis intersticial bacteriana.
• Absceso parenquimatoso renal.
• Absceso perirrenal
CLASIFICACIÓN
Según el riesgo potencial de
complicación
Infecciones no complicadas Infecciones complicadas.
• Afectan a mujeres jóvenes (premenopáusicas) no embarazadas, sin • Afectan a varones, mujeres embarazadas o postmenopáusicas y
anomalías anatómicas o funcionales del tracto urinario y sin patología personas con anomalías anatómicas o funcionales del tracto urinario
de base ni instrumentación urinaria reciente. y/o con patología de base y/o con instrumentación urinaria reciente.
• Responden bien al tratamiento. • Implica un riesgo moderado o alto de evolucionar a sepsis, destrucción
tisular u otros estados de cierta morbilidad o mortalidad.
• Son difíciles de tratar, recurren con mayor frecuencia y requieren un
estudio urológico
CLASIFICACIÓN
Según la frecuencia
Infección
Infección recurrente
aislada
Consiste en la aparición de un nuevo
Incluye todas las primoinfecciones y
episodio tras la resolución clínica
aquélla que se encuentra separada
inicial, definida por la obtención de La recurrencia puede ser la consecuencia de:
temporalmente de una infección
cultivos negativos después de
previa por un periodo >6 meses.
tratamiento antibiótico adecuado.
Reinfección: producida por gérmenes diferentes Recidiva (persistencia bacteriana en el tracto
a los tratados antes y suele aparecer tras >2 urinario): se debe al mismo microorganismo
semanas después de la infección anterior. tratado antes y suele aparecer en <2 semanas. Es
Supone el 95% de las infecciones recurrentes en más frecuente en el varón y puede implicar
la mujer. Requiere tratamiento corto y anomalías anatómicas o funcionales del tracto
prevención de recidivas. urinario. Requiere tratamiento largo.
FACTORES DE RIESGO DE ITU
COMPLICADA
SÍNDROMES CLÍNICOS Y SU
TRATAMIENTO
Bacteriuria significativa asintomática
• Es la presencia de >105 UFC/mL en 2 cultivos consecutivos en mujeres no gestantes o 1
único cultivo en mujeres gestantes o varones, en ausencia de sintomatología urinaria.
• Su tratamiento está indicado en evidencia que el tratamiento antibiótico disminuye el
riesgo de infección clínica y de complicaciones a largo plazo.
SÍNDROMES CLÍNICOS Y SU
TRATAMIENTO
Cistitis aguda
• Aparición brusca de disuria, urgencia miccional, polaquiuria, tenesmo, malestar
hipogástrico y a veces hematuria macroscópica (30% de los casos).
• En las no complicadas tras la determinación de tira reactiva positiva, puede comenzarse
tratamiento antibiótico empírico de pauta corto.
• Los antibióticos recomendados son: nitrofurantoína, cotrimoxazol,
amoxicilina/clavulánico, cefalosporinas orales de segunda generación y fosfomicina.
• En los casos de cistitis aguda con criterios de complicación, el tratamiento debe
prolongarse al menos durante 7-14 días. Tras cumplir el ciclo antibiótico, requiere la
realización de un urocultivo de control para confirmar la efectividad del tratamiento.
SÍNDROMES CLÍNICOS Y SU
TRATAMIENTO
Pielonefritis aguda (PNA)
• Consiste en la infección aguda del parénquima renal.
• Factores predisponentes: litiasis, reflujo vesicoureteral, tumores uroteliales y algunas
anomalías anatómicas (riñón en herradura, en esponja, enfermedad poliquística del adulto).
• Los quistes renales simples no aumentan el riesgo.
• Clínicamente cursa con síntomas sistémicos (fiebre, malestar general, escalofrío), dolor lumbar
unilateral con puñopercusión positiva y, ocasionalmente, síndrome miccional.
• En la analítica aparece leucocitosis con desviación izquierda, hematuria, piuria y en ocasiones
cilindros leucocitarios. Existe elevación de la proteína C reactiva sérica. En este caso también
es precisa la recogida de muestras para hemocultivos coincidiendo con los picos febriles.
SÍNDROMES CLÍNICOS Y SU
TRATAMIENTO
En cuanto al manejo podemos distinguir:
PNA con criterios de ITU no complicada, PNA con grave afectación del estado general o
sin gran afectación del estado general. pielonefritis aguda complicada.
Tratamiento
antibiótico empírico
Tratamiento
IV con cefotaxima
empírico hasta
más aminoglucósido
antibiograma Es conveniente
(para cubrir
consistente en realizar un control Es obligado la
Observación durante enterococo) o
ceftriaxona, analítico en las 48- La duración del realización de
6-12 horas en monoterapia con
quinolonas o 72 horas posteriores Ingreso hospitalario. tratamiento debe ser ecografía o TC ante
urgencias y alta betalactámico de
aminoglucósido en consultas 14-21 días. una PNA sin
domiciliaria. amplio espectro
(gentamicina) externas para ver su mejoría en 72 h.
(imipenem,
asociado a evolución.
meropenem o
ampicilina durante
piperacilina-
10-14 días.
tazobactam) hasta
tener antibiograma.
SÍNDROMES CLÍNICOS Y SU
TRATAMIENTO
Pielonefritis xantogranulomatosa
• Es un raro trastorno inflamatorio grave y crónico del riñón que se caracteriza por una masa destructiva que
invade el parénquima renal.
• El riñón es, por lo general, no funcional.
• Su etiología se desconoce, pero los agentes microbianos asociados son Proteus, E. coli y Pseudomonas.
• Es más frecuente en mujeres (4:1) y se observa en la 5.ª-6.ª década de la vida.
• Los síntomas incluyen anorexia, fiebre, escalofríos, pérdida de peso y dolor lumbar.
• Los datos en el examen físico son hipersensibilidad en el flanco (55%), masa palpable en la misma región en
(52%) e hipertensión (20%).
• Es característico que al examen microscópico se encuentren macrófagos cargados de lípidos, que explican su
color, además de la necrosis e infiltrado con leucocitos y células plasmáticas.
• El tratamiento se basa en la nefrectomía, dado que los antibióticos rara vez son suficientes para el tratamiento.
SÍNDROMES CLÍNICOS Y SU
TRATAMIENTO
Pielonefritis crónica
• Daño renal que aparece tras pielonefritis agudas de repetición. La causa más frecuente es el reflujo
vesicoureteral
SÍNDROMES CLÍNICOS Y SU
TRATAMIENTO
Absceso renal
• Generalmente producidos por infección ascendente, aunque
en ocasiones se produce por siembra hematógena desde un
foco a distancia.
• La etiología más habitual es S. aureus, con localización
cortical.
• El tratamiento consiste en pautas antibióticas IV prolongadas
y el drenaje percutáneo o quirúrgico de la colección.
• En ocasiones los abscesos se abren a vía urinaria provocando
la aparición de abundante pus en el sedimento, o al espacio
perinefrítico, pudiendo implicar estructuras adyacentes al
riñón, con el consiguiente agravamiento del cuadro.
SÍNDROMES CLÍNICOS Y SU
TRATAMIENTO
Prostatitis aguda
• La causa más frecuente sigue siendo E. coli.
• Cursa con dolor perineal o lumbar bajo bilateral, fiebre, disuria y, ocasionalmente, dolor en la eyaculación.
• El tacto rectal es obligatorio, existiendo una próstata congestiva, tumefacta, caliente y dolorosa.
• En el sedimento aparece piuria y el cultivo puede ser estéril. Si existe grave afectación del estado general es preciso el ingreso hospitalario.
• El tratamiento debe realizarse bajo las mismas premisas que cualquier infección parenquimatosa genitourinaria y prolongarse durante 1 mes.
• En el caso de ausencia de respuesta al tto está indicado el estudio mediante TC o ecografía para descartar la presencia de un absceso prostático;
caso en el cual sería electiva la realización de un drenaje del mismo por punción transrectal.
SÍNDROMES CLÍNICOS Y SU
TRATAMIENTO
Prostatitis crónica bacteriana
• Cursa de manera menos florida, con molestias perineales o
genitales, polaquiuria, tenesmo, disuria y episodios de ITU
recurrentes.
• En el líquido obtenido tras masaje prostático (test de Stamey)
aparecen más de 10 leucocitos por campo y macrófagos con
cuerpos ovales grasos.
• En la ecografía pueden observarse calcificaciones intraprostáticas
diseminadas. El tratamiento debe realizarse según el resultado del
antibiograma y mantenerse durante 2 meses.
SÍNDROMES CLÍNICOS Y SU
TRATAMIENTO
Epidídimo-orquitis bacteriana
• Consiste en la inflamación del epidídimo y del testículo por un
agente infeccioso.
• En <35 años se considera enfermedad de transmisión sexual,
siendo la causa más frecuente Chlamydia y N. gonorrhoeae.
• El diagnóstico es fundamentalmente clínico y ecográfico.
• El diagnóstico diferencial debe realizarse con otras causas de
escroto agudo (torsión testicular), que constituye una emergencia
quirúrgica.
• Se recomienda abstinencia sexual y tratamiento con ofloxacino o
ceftriaxona en dosis única +10 días de doxiciclina oral + AINES.
SÍNDROMES CLÍNICOS Y SU
TRATAMIENTO
Epidídimo-orquitis bacteriana
• En >35 años producida por enterobacterias y tiene como sustrato la obstrucción infravesical.
• También debemos pensar en etiología vírica cuando se asocia a pródromos gripales (virus de
las paperas) o en M. tuberculosis en pacientes inmunodeprimidos o en zonas de alta
prevalencia.
• El tratamiento debe realizarse en estos casos siguiendo el esquema de la pielonefritis, pero la
duración no debe ser inferior a tres semanas.
• En ocasiones, una orquiepididimitis puede evolucionar hacia una infección supurativa,
situación en la cual es necesario realizar orquiectomía de urgencia y evacuación de la
colección de pus.
SÍNDROMES CLÍNICOS Y SU
TRATAMIENTO
Sepsis urológica
• El 5% de las sepsis graves son de causa urológica, presentando una mortalidad del 20-40%.
• La sepsis urológica en general presenta mejor pronóstico que el resto de las sepsis.
• Generalmente son infecciones polimicrobianas y en el 30-50% de las sepsis no se consigue
filiar el agente etiológico.
• Para que acontezca la urosepsis es necesario que los patógenos lleguen al torrente sanguíneo.
• El riesgo de bacteriemia aumenta en ITU graves y se ve facilitada en la uropatía obstructiva.
• La sepsis urológica de causa obstructiva es una urgencia absoluta, que requiere descompresión
de la vía urinaria urgente (catéter doble J o nefrostomía percutánea).
INFECCIONES EN SITUACIONES
ESPECIALES
Infección urinaria en la mujer gestante
• Algunas modificaciones fisiológicas del embarazo favorecen la infección urinaria, como son la
disminución del volumen vesical, la alcalosis urinaria, glucosuria, cierto grado de reflujo
vesicoureteral, así como estasis urinaria por compromiso del espacio intraabdominal.
• Los gérmenes implicados son los mismos que en mujeres no embarazadas (E. coli).
• El diagnóstico se realiza en base al mismo esquema que para cualquier otra infección urinaria,
teniendo en cuenta que si es preciso realizar pruebas de imagen, la ecografía es la prueba de
elección.
• El tratamiento antibiótico debe ser empírico e iniciarse de forma inmediata, los antibióticos que
pueden ser empleados son las penicilinas de amplio espectro (amoxicilina-clavulánico y las
cefalosporinas de segunda y tercera generación), la nitrofurantoína y la fosfomicina.
Su prevalencia en las mujeres embarazadas es similar a
la de las mujeres no embarazadas (4-7%).
Bacteriuria asintomática en Se considera un factor de riesgo de pielonefritis aguda
la mujer gestante
pero no de cistitis, de forma que el tratamiento
antibiótico de la bacteriuria disminuye la incidencia de
pielonefritis pero no de cistitis.
En caso de que sea negativo, no se recomienda realizar
más urocultivos durante la gestación.
La bacteriuria es más frecuente en multíparas, en
mujeres indigentes y durante el tercer trimestre. Se
recomienda hacer cribado con urocultivo a todas las
gestantes en el primer trimestre.
En caso de que sea positivo, se recomienda tratamiento
con una pauta corta de antibióticos (fosfomicina dosis
Tras 2-3 semanas después del tratamiento se aconseja única, amoxicilina/clavulánico 5 días, cefuroxima).
realizar urocultivo para comprobar las condiciones de
esterilidad de la orina. En caso de recurrencia, se
recomienda pauta de 7 días. Se deberá realizar cultivo
de orina posparto en las gestantes con infección
urinaria recurrente o bacteriuria persistente.
Cistitis aguda en el embarazo: el tratamiento es similar
a la bacteriuria asintomática (pauta larga de 7 días).
Pielonefritis aguda en el embarazo
• Incidencia del 1-2%, hasta el 30% en caso de bacteriuria asintomática no tratada.
• Constituye la tercera causa de complicación del embarazo después de la anemia y la hipertensión.
• Aumenta el riesgo de parto pretérmino, recién nacidos con bajo peso y aumento de la morbimortalidad perinatal,
por lo que su presencia ensombrece el pronóstico fetal.
• Se recomienda tratar durante 14 días con amoxicilina/clavulánico, cefuroxima o ceftriaxona.
• Se debe evitar el uso de quinolonas durante el embarazo y la lactancia, porque, además de las mencionadas
reacciones adversas sobre el sistema nervioso y musculoesquelético, su uso asocia riesgo de toxicidad sobre el
cartílago de crecimiento.
• También se deben evitar los aminoglucósidos en el embarazo por el riesgo de oto- y nefrotoxicidad a no ser que,
por alergia grave o problemas de resistencia, no puedan ser utilizadas otras alternativas seguras.
• En caso de PNA complicada, tratar 21 días.
La bacteriuria asintomática La bacteriuria asintomática
La PNA es más frecuente
es igual de frecuente en durante el embarazo es un
en la embarazada que en la
embarazadas y no factor de riesgo de PNA
no embarazada:
embarazadas. pero no de cistitis.
Sin bacteriuria asociada: 1- Con bacteriuria asociada:
2%. 30%.
INFECCIÓN URINARIA EN EL PACIENTE
DIABÉTICO
• Es 3 veces más frecuente en la mujer diabética, que en la población general,
• El riesgo de desarrollo de complicaciones (pielonefritis complicadas y abscesos), incluyendo las formas
enfisematosas de la infección, es muy superior, debido a las anomalías funcionales del tracto urinario, así
como cierto grado de inmunosupresión secundario al déficit de función leucocitario que presentan estos
pacientes.
• El desarrollo de cistitis y pielonefritis enfisematosa se relaciona con el déficit de perfusión tisular inherente
y los elevados niveles de glucosa en el mismo, lo que condiciona oxidación anaerobia de la glucosa y
formación de gas.
• El tratamiento de estas formas puede requerir el drenaje de colecciones o cirugía de exéresis si éste falla
como suplemento al tratamiento antibiótico.
• En los casos de pielonefritis, es preciso mantener tratamiento IV con antibióticos hasta 24 horas después de
haberse resuelto la fiebre y la sintomatología, finalizando la pauta a los 15 días de iniciado el tratamiento.
Infección urinaria en el paciente portador de catéter vesical permanente
• El sondaje vesical es la fuente más frecuente de infección nosocomial.
• El factor de riesgo más importante para desarrollar una ITU asociada a sondaje es la duración del mismo.
• El 100% de los pacientes con catéter urinario con sistema de drenaje abierto presenta bacteriuria a los 3-4
días y con sistema cerrado a las 4 semanas.
• Por tanto, se recomienda el uso de catéteres urinarios el menor tiempo posible, preferiblemente con
sistemas de drenaje cerrados. No es necesario el urocultivo de rutina en pacientes asintomáticos, no
requiere tratamiento.
• Bacteriuria sintomática (fiebre, bacteriemia), requiere tratamiento antibiótico y cambio de sonda vesical,
excepto si existe prostatitis aguda, que solo requiere tratamiento antibiótico pero no cambio de sonda.
Las ITU de repetición son frecuentes en mujeres,
aún en ausencia de alteraciones anatómicas y
funcionales del tracto urinario.
Infecciones del tracto
urinario de repetición
Mujeres jóvenes destacan la actividad sexual, el
cambio de pareja sexual y el uso de espermicidas, y
Entre los factores de riesgo:
Mujeres postmenopáusicas el déficit estrogénico y
la presencia de prolapsos de órganos pélvicos.
Es obligatoria la recogida de urocultivos en estas
pacientes.
Medidas higiénico-dietéticas. - Aumento de la
ingesta de líquido. - Micción pre y postcoital.
Profilaxis no antibiótica. - Profilaxis con arándano
rojo (proantocianidinas). - Probióticos
El manejo de este grupo de pacientes se basa en 3
intravaginales (Lactobacillus). - Estrógenos tópicos
principios:
vaginales en mujeres postmenopáusicas. -
Inmunoprofilaxis con vacunas.
Profilaxis antibiótica: se puede emplear en pauta
diaria o postcoital. La elección del antibiótico se
basará en los cultivos obtenidos.
Profilaxis antibiótica en cirugía
urológica
Periodo preoperatorio: Se
En la cirugía contaminada o
recomienda realizar detección
El objetivo es disminuir la sucia estará indicado el
de bacteriuria asintomática Periodo perioperatorio: Se
carga bacteriana durante la tratamiento antibiótico. Las
mediante urocultivo a todos los recomienda administrar
cirugía para prevenir las pautas antibióticas utilizadas
pacientes que van a ser profilaxis antibiótica sólo en
posibles complicaciones varían en cada centro en
sometidos a cirugía urológica las siguientes situaciones:
infecciosas. función del patrón de
y, en caso de ser positivo,
sensibilidades
realizar tratamiento antibiótico.
Cirugías limpias con implante
Resección transuretral de
Biopsia transrectal de próstata. Ureteroscopia por litiasis. de prótesis y limpias-
próstata.
contaminadas.
TUBERCULOSIS GENITOURINARIA
• Un tercio de la población mundial está infectada por M. tuberculosis.
• La afectación primaria urogenital supone alrededor del 1% de todos los casos de TBC.
• De los casos de TBC activa con afectación extrapulmonar, hasta un 5% cursan con afectación
genitourinaria, que se debe habitualmente a siembra hematógena durante la infección primaria.
• La afectación urogenital de la TBC comienza varias décadas después de la primoinfección y suele
empezar a nivel glomerular, desde donde avanza en sentido distal hasta alcanzar la vía excretora.
• Durante este trayecto va produciendo una inflamación granulomatosa con fibrosis, pudiendo ocasionar
una papilitis necrotizante y estenosis pieloureteral con hidronefrosis secundaria.
• El parénquima renal puede llegar a destruirse completamente y calcificarse, dando lugar a la imagen
radiológica conocida como riñón mastic.
Clínica
• La sintomatología es variable, siendo generalmente poco florida. Lo más
frecuente es la polaquiuria indolora intermitente. La macrohematuria está
presente en un 10% de los casos (en el 50% se detecta microhematuria). El
dolor leve en fosa renal, produciendo en ocasiones dolor cólico nefrítico,
es raro. Es frecuente el desarrollo de orquiepididimitis crónica
granulomatosa con mala respuesta al tratamiento antibiótico habitual.
Clínicamente es característica su presentación con piuria ácida estéril. El
20% de los pacientes no presentan piuria.
Diagnóstico
• El diagnóstico definitivo requiere la detección del microorganismo mediante cultivo
en medio Löwenstein-Jensen (se toman tres muestras urinarias matutinas de días
consecutivos), el cual alcanza el 90% de sensibilidad en los casos de infección activa.
• En la urografía o la TC-urografía pueden detectarse alteraciones morfofuncionales
hasta en el 90% de los pacientes.
• Aparece comunicación de cavidades con el sistema colector, estenosis de la vía,
disminución del tamaño vesical y finalmente, un riñón anulado funcionalmente (no
capta contraste) y calcificado (mastic).
Tratamiento
• Es similar al de la forma pulmonar de la tuberculosis en
pauta y dosificación. En ocasiones, cuando la
deformación anatomofuncional es importante, pueden ser
necesarias técnicas de reconstrucción quirúrgica de la vía
urinaria o nefrectomía si se diagnostica un riñón mastic.