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Tipos y Cláusulas de Contratos Empresariales

Este documento trata sobre los diferentes tipos de contratos y cláusulas que se pueden incluir en ellos. Explica los contratos típicos y atípicos, así como las cláusulas esenciales, naturales y accidentales. También discute la importancia de incluir cláusulas que demuestren la materialidad de los contratos ante posibles auditorías fiscales.
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Tipos y Cláusulas de Contratos Empresariales

Este documento trata sobre los diferentes tipos de contratos y cláusulas que se pueden incluir en ellos. Explica los contratos típicos y atípicos, así como las cláusulas esenciales, naturales y accidentales. También discute la importancia de incluir cláusulas que demuestren la materialidad de los contratos ante posibles auditorías fiscales.
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Contratos básicos en la

empresa

C.P.C. Alberto G. Guzmán Díaz


“El tiempo, la perseverancia y diez años de intentos eventualmente te
harán ver como un éxito de la noche a la mañana”

- Biz Stone, cofundador de Twitter.


Típicos y atípicos
Contratos Típicos: los que nacen o están regulados en una Ley, por ejemplo:

Comisión mercantil
Asociación en participación

Contratos atípicos: Los que no están regulados por una Ley, se rigen fundamentalmente por las
normas generales de los contratos, por ejemplo:

Colaboración empresarial (Alianzas comerciales o estratégicas)


Utilización de autopista
De franquicia
Las cláusulas de los contratos
Cláusulas esenciales:

La ley indica que son las puestas aunque no se expresen; son aquellas sin las cuales el acto jurídico no puede prosperar se
infiere principalmente (nulidad absoluta, consentimiento y objeto).

Cláusulas naturales:

Son las cláusulas que pueden ser suplidas o complementadas por la ley. La ley considera implícitas en los contratos una
serie de cláusulas derivadas de las normas que se aplican supletoriamente al contrato por que dependen de su tipo o
naturaleza (saneamiento y evicción).

Cláusulas accidentales:

Las partes pactan aumentando o disminuyendo efectos u obligaciones en el acto celebrado (elementos accidentales del acto
jurídico como: termino plazo, modo, condición, etc.).
El Servicio de Administración Tributaria esta dejando la carga de la
prueba a los contribuyentes a efecto que sean éstos quienes
demuestren de manera fehaciente y precisa, a través de contratos, la
existencia de materialidad de las situaciones jurídicas y fiscales
generadas.
Los contratos deben de incluir cláusulas a través de las cuales se
acredite la materialidad y la razón de negocios que justifique la
deducción de un gasto, ya que el SAT ante su ausencia, puede llegar a
rechazar una deducción.
La autoridad Fiscal puede recaracterizar a
su arbitrio un contrato ya celebrado
Artículo 5o.-A. Los actos jurídicos que carezcan de una razón de negocios y
que generen un beneficio fiscal directo o indirecto, tendrán los efectos
fiscales que correspondan a los que se habrían realizado para la obtención
del beneficio económico razonablemente esperado por el contribuyente.

En el ejercicio de sus facultades de comprobación, la autoridad fiscal podrá


presumir que los actos jurídicos carecen de una razón de negocios con
base en los hechos y circunstancias del contribuyente conocidos al amparo
de dichas facultades, así como de la valoración de los elementos, la
información y documentación obtenidos durante las mismas.
Fecha Cierta
DOCUMENTOS PRIVADOS. DEBEN CUMPLIR CON EL REQUISITO DE "FECHA CIERTA" TRATÁNDOSE DEL
EJERCICIO DE LAS FACULTADES DE COMPROBACIÓN, PARA VERIFICAR EL CUMPLIMIENTO DE
OBLIGACIONES FISCALES DEL CONTRIBUYENTE.

La connotación jurídica de la "fecha cierta" deriva del derecho civil, con la finalidad de otorgar eficacia probatoria a los
documentos privados y evitar actos fraudulentos o dolosos en perjuicio de terceras personas. Así, la "fecha cierta" es
un requisito exigible respecto de los documentos privados que se presentan a la autoridad fiscal como consecuencia
del ejercicio de sus facultades de comprobación, que los contribuyentes tienen el deber de conservar para demostrar
la adquisición de un bien o la realización de un contrato u operación que incida en sus actividades fiscales. Lo
anterior, en el entendido de que esos documentos adquieren fecha cierta cuando se inscriban en el Registro Público
de la Propiedad, a partir de la fecha en que se presenten ante un fedatario público o a partir de la muerte de
cualquiera de los firmantes; sin que obste que la legislación fiscal no lo exija expresamente, pues tal condición emana
del valor probatorio que de dichos documentos se pretende lograr.

Tesis de jurisprudencia 161/2019 (10a.). Aprobada por la Segunda Sala de este Alto Tribunal, en sesión privada del
seis de noviembre de dos mil diecinueve.

Esta tesis se publicó el viernes 06 de diciembre de 2019 a las 10:18 horas en el Semanario Judicial de la Federación
y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 09 de diciembre de 2019, para los efectos
previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario 19/2013.
Fecha Cierta
Época: Novena Época Registro: 162212 Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Tipo de Tesis: Aislada Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo XXXIII, Mayo de 2011 Materia(s): Civil Tesis: I.3o.C.962 C Página: 1036  

AUTOCONTRATACIÓN O CONTRATO CONSIGO MISMO, NATURALEZA JURÍDICA. 


La representación puede tener dos fuentes: la voluntad del representado, denominada representación voluntaria o la ley, denominada
representación legal; la primera tiene su origen en un acto unilateral, por medio del cual se faculta a otro para que actúe en su nombre y
representación; esa relación jurídica entre el representante y el representado se funda en un vínculo de confianza cuyo límite se encuentra
en las facultades que le son conferidas y las instrucciones que el representado extiende al representante, y dentro de esos límites puede
actuar este último. La representación crea la posibilidad de que una persona que actuó por sí y en representación de otra, o que
represente a dos partes, concluya un contrato. Por regla general, las relaciones contractuales suponen un encuentro de voluntades diversas,
distintas o antagónicas que llegan a un punto de equilibrio a fin de satisfacer una determinada necesidad; es esta última la que justifica el
contrato como un acto de cooperación que permite la realización de una transacción de intereses diversos. También es cierto que nadie
puede ser acreedor y deudor de sí mismo, porque si ello ocurriere se produciría la confusión y se extinguirían las obligaciones; sin embargo,
puede ocurrir que una persona física pretenda un determinado fin lícito que puede ser satisfecho por una persona moral o física, de la que es
representante o mandatario, en cuyo caso, dada la representación que tiene de esa persona física o moral, y además del ejercicio de su
propio derecho, funja a la vez, como parte directa y como representante de la otra; como representante de ambas partes o como titular de
dos patrimonios sometidos a regímenes jurídicos distintos. Es lo que la doctrina ha definido como la autocontratación o contrato consigo
mismo. Es el acto jurídico que una persona celebra consigo misma y en el cual actúa a la vez como parte directa y como representante de la
otra o como representante de ambas partes; y se encuentra presente en diversas instituciones reguladas por nuestro sistema jurídico, como
por ejemplo: a) Si una persona actúa por sí y en representación de otra, ya sea una representación de tipo legal o convencional; esto es, el
caso del padre que contrata para sí y también por el hijo; o, el del mandante representado por el mandatario con el mandatario por sí. b) Si
una persona es representante (legal o voluntaria) de dos personas diferentes. c) Si una persona tiene dos patrimonios o fracciones de
patrimonios sometidos a regímenes jurídicos distintos, y necesita precisar la condición jurídica de ciertos bienes. Es el caso del heredero al
que se le concede la posesión provisoria de los bienes del desaparecido, y entre esos bienes hay algunos en que él es comunero. d) Respecto
de los bienes del desaparecido, el heredero es usufructuario, y si quiere producir la partición de dichos bienes, deberá acudir al autocontrato.
e) El del representante legal de una persona moral consigo mismo.
VIII-P-2aS-218

IMPUESTO SOBRE LA RENTA.- LA AUTORIDAD TIENE FACULTADES PARA CUESTIONAR LA MATERIALIDAD


DE LOS HECHOS QUE SUSTENTAN LOS INGRESOS GRAVADOS Y LOS GASTOS DEDUCIDOS.- En términos de
la tesis 1a. CXCVII/2013 (10a.) emitida por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el
cumplimiento de los requisitos aplicables a los comprobantes fiscales no implica que proceda
automáticamente el efecto fiscal que el contribuyente pretenda. De ahí que debe, en caso de ser
cuestionado en la fiscalización, la materialidad de las operaciones que generaron los ingresos gravados y
los gastos deducidos. Se arriba a esa conclusión, porque el artículo 59, fracción III, del Código Fiscal de la
Federación prevé que el registro contable se integra también con la documentación que lo compruebe,
habida cuenta que las Normas de Información Financiera A-1, A-2, A-3 y A-4 establecen los principios de
sustancia económica, de confiabilidad, veracidad y verificabilidad de las operaciones. Por añadidura, la
autoridad puede válidamente cuestionar la materialidad de una operación, porque esa es precisamente la
finalidad de las compulsas. Se arriba a esa conclusión, porque buscan verificar (cruzar información) si las
operaciones que un contribuyente manifestó realizar con un tercero efectivamente se realizaron, a través
de la fiscalización de este. De ahí que se explique por qué, en términos de la fracción VI del artículo 46 del
Código Fiscal de la Federación, deben darse a conocer los resultados de las compulsas al contribuyente
visitado, es decir, para que aporte elementos para demostrar la materialidad de las operaciones negadas
por los terceros que le expidieron los comprobantes fiscales
PRESUNCIÓN DE INGRESOS POR DEPÓSITOS EN LA CUENTA BANCARIA DEL CONTRIBUYENTE. PARA DESVIRTUARLA CON UN
CONTRATO DE MUTUO CON INTERÉS DEBE PROBARSE SU MATERIALIDAD, ENTRE OTROS MEDIOS, CON LOS RECIBOS O
ESTADOS DE CUENTA DEL MUTUANTE. La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la jurisprudencia 2a./J.
56/2010, consultable en la página 838 del Tomo XXXI, mayo de 2010, Novena Época del Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, de rubro: “PRESUNCIÓN DE INGRESOS ESTABLECIDA EN EL ARTÍCULO 59, FRACCIÓN III, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA
FEDERACIÓN. SE ACTUALIZA CUANDO EL REGISTRO DE LOS DEPÓSITOS BANCARIOS EN LA CONTABILIDAD DEL CONTRIBUYENTE
OBLIGADO A LLEVARLA, NO ESTÉ SOPORTADO CON LA DOCUMENTACIÓN CORRESPONDIENTE.”, determinó que la estimativa
indirecta de ingresos contenida en el precepto señalado, faculta a la autoridad fiscal a considerar los depósitos bancarios no
registrados en la contabilidad del contribuyente como ingresos y valor de los actos o actividades por los que debe pagar
contribuciones, cuando no sustenta documentalmente en su contabilidad el registro de sus transacciones comerciales. De
acuerdo con lo anterior, para desvirtuar con un contrato de mutuo con interés la presunción relativa a que los depósitos en la
cuenta bancaria del contribuyente son ingresos, debe probarse su materialidad y que el mutuatario depositó en la cuenta del
contribuyente el importe pactado en ese acuerdo de voluntades, precisamente para cubrir el adeudo, entre otros medios, con los
recibos o estados de cuenta del mutuante, pues la exhibición del contrato solamente acredita la realización de éste, pero es
insuficiente para justificar la efectiva transferencia del numerario que en él se indica, sobre todo que en la presunción aludida se
encuentra implícito el principio ontológico de la prueba, en el sentido de que lo ordinario es que los contribuyentes que
desarrollan actividades lucrativas perciben ingresos con motivo de éstas, salvo prueba en contrario, por lo cual, la norma fiscal
considera que los depósitos en las cuentas bancarias del contribuyente constituyen ingresos.
PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL DÉCIMO SEXTO CIRCUITO.
COMPROBANTES FISCALES. CONFORME AL ARTÍCULO 29-A, FRACCIÓN V, DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN (VIGENTE
EN 2008 Y 2012), DEBEN CONTENER LA DESCRIPCIÓN DEL SERVICIO, LO QUE NO IMPLICA QUE SUS PORMENORES PUEDAN
CONSTAR EN UN DOCUMENTO DISTINTO PARA DETERMINAR QUÉ INTEGRA EL SERVICIO O USO O GOCE QUE AMPARAN.

El requisito previsto en el precepto invocado para las legislaciones vigentes en los años de mérito, consistente en la
descripción del servicio o del uso o goce que amparen los comprobantes fiscales se cumple cuando se señala la idea general
de dicho servicio, uso o goce delimitando sus partes o propiedades, de manera que el precepto y porción normativa citados
no genera inseguridad jurídica, ya que el contribuyente tiene pleno conocimiento sobre la regulación normativa prevista en el
mencionado ordenamiento legal respecto a cómo debe cumplirse el requisito aludido en el comprobante fiscal respectivo. En
ese contexto, si los comprobantes fiscales no limitan el ejercicio de las facultades de comprobación de la autoridad fiscal, ya
que, de considerar que los exhibidos por los contribuyentes no amparan la transacción realizada, puede requerirles toda la
información relativa y, en su caso, no acceder a su pretensión atendiendo a las particularidades de cada caso; por mayoría de
razón, se concluye que la descripción del servicio o del uso o goce que amparen, invariablemente debe cumplirse
especificando el servicio prestado o el uso o goce que amparen de manera clara, dando la idea de algo delimitado en sus
partes o propiedades, pero en atención precisamente a la multiplicidad de servicios y a lo que comprende la prestación de
cada uno de ellos, así como a los objetos sobre los que puede otorgarse su uso o goce, es posible que sus pormenores se
contengan en un documento distinto que tiene por finalidad determinar lo que integra la prestación del servicio o qué es
sobre lo que se otorga el uso o goce, documento que resultará relevante para determinar, caso por caso, la procedencia de la
deducción o el acreditamiento respectivo que mediante los comprobantes fiscales correspondientes se solicite.
VALOR AGREGADO. PARA LA PROCEDENCIA DE LA DEVOLUCIÓN DEL IMPUESTO RELATIVO DEBE CONSIDERARSE COMO EFECTIVAMENTE
PAGADO, EL EROGADO POR EL CONSUMIDOR CON MOTIVO DE LA PRESTACIÓN DE UN SERVICIO Y RECIBIDO POR UN TERCERO EN
REPRESENTACIÓN DEL PROVEEDOR, AUTORIZADO MEDIANTE CONTRATO DE MANDATO.
De la interpretación sistemática de los artículos 1o.-B, primer y último párrafos, 5o., fracción III, y 17 de la Ley del Impuesto al Valor Agregado,
deriva que el impuesto trasladado se considera efectivamente pagado, entre otros supuestos, en el momento en que el proveedor
contribuyente reciba o acepte el pago del consumidor, por cualquier medio que permita obtener el bien o servicio, como tarjetas electrónicas
o transferencia bancaria, incluso en efectivo, puesto que en ese momento se entiende liquidada la operación, conjuntamente con el
impuesto causado. Por otra parte, de la interpretación armónica de los artículos 2062, 2073, 2074 y 2546 del Código Civil Federal, se
advierte que el pago es la entrega de la cantidad debida, que debe hacerse al acreedor directamente, o bien, a su legítimo representante, a
través del mandato, contrato por virtud del cual el mandatario recibe por cuenta del mandante proveedor, el pago respectivo del deudor,
extinguiéndose así la obligación contraída por este último. En ese tenor, es válido que el pago efectuado por el consumidor de la prestación
del servicio sea recibido por un tercero en representación del proveedor, a través de un contrato de mandato, para considerar que el
impuesto al valor agregado trasladado fue “efectivamente pagado”, para la procedencia de su devolución, sin que el consumidor tenga que
demostrar, además, que el tercero desplazó el importe al proveedor, pues pensar de esa manera sería tanto como desconocer la figura
jurídica del mandato, mediante el cual este último acepta el pago para tener por liquidada la operación, conjuntamente con el impuesto
causado.
PLENO DEL VIGÉSIMO SÉPTIMO CIRCUITO.
Tesis: PC.XXVII. J/13 A (10a.) Semanario Judicial de la Federación Décima Época 2016141 1 de 1 Plenos
de Circuito Publicación: viernes 02 de febrero de 2018 10:04 h Jurisprudencia (Administrativa)
DONACIÓN. CUANDO EL MONTO EXCEDA DE CINCO MIL PESOS, DEBE REALIZARSE MEDIANTE ESCRITURA
PÚBLICA, PUES DE LO CONTRARIO SE CONSIDERA COMO INGRESO PARA EFECTOS DEL IMPUESTO SOBRE
LA RENTA.- De los artículos 106 y 175 de la Ley del Impuesto sobre la Renta vigentes en 2009, se advierte que las personas físicas
que residan en México y que obtengan ingresos en efectivo, cuya suma exceda de $400,000.00, están obligadas mediante
declaración anual, al pago del impuesto sobre la renta. Asimismo, de los artículos 2332, 2341, 2342, 2343 y 2344 del Código Civil
Federal, se tiene que la donación es un contrato por el que una persona transfiere a otra, gratuitamente, una parte o la totalidad de
sus bienes presentes, la cual tratándose de bienes muebles, si excede de los cinco mil pesos, debe realizarse mediante escritura
pública. En ese sentido, si el contribuyente alega que los depósitos en efectivo realizados a su cuenta bancaria constituyen
donaciones, debe exhibir en el juicio el contrato elevado a escritura pública con que acredite ese hecho; pues de lo contrario, dichos
depósitos en efectivo deben considerarse como ingresos por los que se encontraba obligado a pagar el impuesto sobre la renta
mediante declaración anual, de conformidad con lo dispuesto por los artículos 106 y 175 de la ley de la materia vigentes en el año
2009.

Juicio Contencioso Administrativo Núm. 493/13-QSA-7.- Expediente de origen Núm. 3222/12-10-01-3.- Resuelto por la Quinta
Sala Auxiliar del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, el 8 de octubre de 2013, por unanimidad de votos.-
Magistrada Instructora: Juana Griselda Dávila Ojeda.- Secretaria: Lic. Paulina Elizabeth Ahumada Santana.
R.T.F.J.F.A. Séptima Época. Año IV. No. 34. Mayo 2014. p. 476
Época: Novena Época Registro: 200971

PRÉSTAMO Y MUTUO. SON FIGURAS JURÍDICAS IDÉNTICAS.

Del análisis comparativo de los artículos 2240 y 2253 del Código Civil para el Estado de Puebla, con los diversos 358 y 359 del
Código de Comercio, se concluye que ambos ordenamientos legales regulan en los preceptos mencionados con distintas
denominaciones un mismo tipo de contrato con idéntico contenido, pues mientras en la primera de las legislaciones citadas se
designa como mutuo, en la segunda de ellas se nombra al contrato citado como préstamo, debiendo precisarse que la naturaleza
civil o mercantil del acto jurídico depende del destino que se dé a la cosa dada con motivo del contrato o de las personas que
intervienen en el mismo, pues si tienen el carácter de comerciantes legalmente se presumirá que la cosa dada se destinará a actos
mercantiles, por lo que por exclusión debe decirse que si en el contrato no se precisa que la cosa entregada en préstamo se destinará a
actos de comercio o en el pacto contractual no intervienen comerciantes, no puede reputarse como mercantil tal acto jurídico, y por
lo mismo debe calificarse como de naturaleza civil.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO.

Amparo directo 578/96. Julia Babines Fuentes. 16 de octubre de 1996. Unanimidad de votos. Ponente: Antonio Meza Alarcón.
Secretario: Enrique Baigts Muñoz.
ACTAS DE ASAMBLEA DE SOCIEDAD MERCANTIL. PRODUCEN CONVICCIÓN Y EFICACIA PROBATORIA FRENTE A LA
AUTORIDAD HACENDARIA A PARTIR DE LA FECHA EN QUE SE PROTOCOLIZAN.
Aun cuando el artículo 194 de la Ley General de Sociedades Mercantiles no establece que las actas de asamblea deban ser protocolizadas para que
surtan efectos contra terceros, tal condición deviene del tipo de documento que contiene, pues siendo de carácter privado hasta antes de su
protocolización, lo acordado en la asamblea únicamente obliga a los socios o accionistas pero no puede, aun adminiculada a otra probanza de carácter
privado, adquirir fuerza probatoria u obligar a terceros, ya que no existe elemento que dé fe o fuerza a lo allí declarado o acordado. En efecto, el
documento privado en el que se consigne un determinado hecho, carece de eficacia probatoria si ese documento no está signado por una persona
distinta de su oferente, pues es manifiesto que lo asentado en el mismo sólo obliga o perjudica al que lo suscribe. Asimismo, si bien una vez
protocolizado un documento adquiere eficacia probatoria frente a terceros, también es verdad que ello no puede retrotraerse en el tiempo hasta el grado
de que antes de su protocolización se constriña a terceros ajenos a tener por cierto lo que en el documento privado se consigna, ya que la fe que da
el notario es precisamente para determinar la fecha cierta en que se suceden los hechos que se hacen constar en el documento privado. Por ende, los
documentos de carácter privado producen convicción y eficacia probatoria frente a terceros a partir de la fecha en que se protocolizan, mas no en
la que aparece se celebró aquel acto, ya que lo que se busca con su protocolización en relación con los terceros, es precisar la fecha en que acontecen
los hechos, ya que la data contenida en el documento privado carece de toda fuerza probatoria, si no es cuando se haya hecho cierta por los modos
indicados por la ley, o por otros equivalentes capaces de eliminar la sospecha de una fecha falsa, esto es, anterior o posterior a la verdadera. En
consecuencia, para que surtieran efectos las actas de asamblea frente a la autoridad hacendaria era necesario que la protocolización se hubiere
efectuado antes del inicio de las facultades de comprobación ejercida por la autoridad, ya que el artículo 194 de la Ley General de Sociedades
Mercantiles prevé que a falta de libro de registro de actas es necesaria su protocolización; por ende, si la quejosa no llevaba libro de registro de actas,
entonces estaba obligada a proveer de inmediato lo concerniente a la protocolización de las actas, por lo que el incumplimiento o retardo en cuanto a su
temporalidad es obvio que sólo perjudica a quien las suscribe.
ARGUMENTOS DE LA AUTORIDAD PARA NO DAR PRUEBA
PLENA “CONTRATOS”

• APARIENCIA DE UN CONTRATO. Lo contempla como una causa falsa de un acuerdo de


voluntades
• DOCUMENTALES. Los documentos son insuficientes para demostrar la existencia real del
acto y únicamente corroboran la existencia física de que las partes firmas un documento,
dado que no otorga suficiente evidencia de la realización efectiva del objeto del pacto
• OTROS MEDIOS DE PRUEBA DIRECTOS O INDIRECTOS. Aquellos que permitan corroborar
lo asentado en dichos registros o documentales. Debe adminicularse con otros elementos
de convicción, por ejemplo, la existencia de los medios que respaldaran la transferencia
de recursos monetarios de los prestatarios a la contribuyente, las fichas de depósito, o
recibos de transferencias bancarias, o recibos de pago, o cualquier otro documento del
que se desprenda la entrega.
• ELEMENTOS DE PRUEBA SUFICIENTES. Que permitan conocer la existencia real de las
operaciones a que se refieren las citadas documentales.

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