Trastornos obsesivos
compulsivos
Trastorno obsesivo compulsivo
El TOC es un trastorno cuya característica principal es la presencia
de obsesiones y/o compulsiones que son recurrentes y persistentes
y que tienen una influencia negativa en la vida del niño, de su
familia o en el colegio (Comeche y Vallejo, 2016).
El Trastorno obsesivo compulsivo, conocido como TOC, se considera
una de las enfermedades más complicadas, con difícil diagnóstico,
manejo y comorbilidades. Ocupa el décimo lugar entre las
enfermedades más incapacitantes, según la Organización Mundial de
la Salud. Ya que el paciente presenta síntomas que le afectan su
vida cotidiana de forma muy importante.
OBSESIONES Y COMPULSIONES
Las obsesiones se definen por :
Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que son experimentados, en algún momento durante
el trastorno, como intrusos y no deseados y que causan en la mayoría de las personas ansiedad o malestar acusados.
La persona intenta pasar por alto o suprimir tales pensamientos, impulsos o imágenes, o neutralizarlos con algún
otro pensamiento o acción (es decir, realizando una compulsión).
Las compulsiones se definen por:
Conductas ([Link]., lavarse las manos, ordenar, comprobar) o actos mentales ([Link]., rezar, contar, repetir palabras
en silencio) repetitivos que la persona se siente impulsada a realizar en respuesta a una obsesión o de acuerdo con
reglas que deben ser aplicadas rígidamente.
Las conductas o actos mentales están dirigidos a prevenir o reducir el malestar o a prevenir algún acontecimiento o
situación temida; sin embargo, estas conductas o actos mentales no están conectados de forma realista con aquello
que pretenden neutralizar o prevenir o bien son claramente excesivos. Nota: los niños pequeños pueden no ser
capaces de verbalizar los objetivos de estos comportamientos o actos mentales.
Criterio B. Las obsesiones o compulsiones consumen tiempo (más de una hora
diaria) o causan de modo clínicamente significativo malestar o deterioro en lo
social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
Criterio C. Los síntomas no son debidos a los efectos fisiológicos directos de una
sustancia ([Link]., drogas, fármacos) o a una condición médica.
Criterio D. La alteración no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno
mental.
La edad de inicio del trastorno se sitúa, con mayor frecuencia, en la adolescencia o
en el inicio de la edad adulta. Cuando hablamos del TOC infantil la edad de inicio
se sitúa alrededor de los 10 años (Ulloa, Palacios y Sauer, 2011).
A pesar de que los criterios para el diagnóstico del Trastorno Obsesivo Compulsivo
sean comunes para adultos y niños existen una serie de diferencias como por
ejemplo la frecuencia con la que aparecen las obsesiones, siendo en los niños
menor (Ulloa, Palacios y Sauer, 2011).
FACTORES QUE INCIDEN EN LA CONSTITUCION DE LOS TRASTORNOS OBSESIVOS COMPULSIVOS
Genética: aunque aún no se ha identificado ningún gen o conjunto de genes que den origen al
trastorno obsesivo-compulsivo, se ha comprobado que tener un pariente de primer grado (padres,
hermanos o hijos) con esta afección incrementa las probabilidades de desarrollarla. Con respecto a
este tema, los científicos están investigando el papel de la genética en el TOC.
Estructura cerebral: los estudios de imágenes cerebrales han demostrado que las personas con TOC
a menudo presentan diferencias en la corteza frontal y las estructuras subcorticales del cerebro, las
cuales se encargan de controlar el comportamiento y las respuestas emocionales.
Neurotransmisores: otros estudios parecen indicar que pueden estar implicadas anormalidades en
ciertos neurotransmisores. Uno de ellos es la serotonina, que se cree ayuda a regular la disposición
de ánimo, la agresión y la impulsividad. También es el encargado de enviar la información de una
neurona a otra, proceso que parece ser está «ralentizado» en las personas con TOC. Las neuronas
que responden a la serotonina se encuentran en todo el cerebro, pero especialmente en los lóbulos
frontales y en los ganglios basales.
Crianza: se ha encontrado que las personas con este trastorno han tenido unos padres
excesivamente controladores, exigentes y autoritarios que nunca reforzaron su autoestima y que
desde la infancia contribuyeron al aumento de su ansiedad, inseguridad y falta de autoestima.
Marcadores psicológicos en el trastorno obsesivo-compulsivo
la investigación realizada por la Asociación Española de Psicopatología y Psicología
Clínica sobre el trastorno obsesivo-compulsivo y sus marcadores psicológicos. En
concreto, Gertrudis Forné, M. Ángeles Ruiz-Fernández y Amparo Belloch han
encontrado que la sensación de inacabado y experiencias “not just right” podrían ser
predictoras de los síntomas obsesivo-compulsivos.
La sensación de inacabado se refiere a un sentimiento persistente de que la tarea
que se está realizando está incompleta. De manera que se prolonga en el tiempo a
causa de la minuciosidad con la que se toma y ocupa la mayor parte de los pensamientos
de la persona al buscar eso que falta y que no se puede encontrar.
Esta experiencias son aquellas que hacen pensar que lo que se está realizando no está
lo suficientemente bien o no es suficientemente bueno como para dejarlo como
está. Por lo que llevará a la persona a repetir constantemente cada uno de los pasos
para asegurarse que no ha olvidado nada y así intentar llegar a una perfección imposible.
Gertrudis Forné, M. Ángeles Ruiz-Fernández y Amparo Belloch decidieron
realizar una investigación española sobre estos conceptos para intentar
replicar los resultados. Para ello utilizaron los siguientes instrumentos: Not Just
Right Expiriences Questionnaire-Revised (NJREQ-R) y el Inventario Obsesivo-
Compulsivo de Vancouver (VOCI).
Esto indica : Además de , las experiencias not just right, la sensación de
inacabado y los síntomas just right predicen todas las dimensiones de síntomas
obsesivo-compulsivos, por encima del peso explicativo que pueden aportar el
perfeccionismo, la intolerancia a la incertidumbre, las creencias disfuncionales,
la tendencia a la preocupación patológica (worry) y los síntomas ansiosos y
depresivos. Una excepción notable fueron los síntomas de orden, donde la
ansiedad fue el predictor más significativo”.
EPIDEMIOLOGÍA
El trastorno obsesivo-compulsivo se presenta de 2 a 4% en niños y
adolescentes, y entre 2 y 3% en adultos. La edad media de inicio se aproxima
a los 20años, sin embargo se estima que un 50% de estos adultos inician con
síntomas a los 11años.
COMORBILIDAD
Los pacientes que presentan TOC se pueden presentar junto con otras
enfermedades mentales. Se relacionan con trastorno bipolar, depresión
mayor, episodios maniacos, intentos de suicidio, mayor tasa de
hospitalización, trastornos de alimentación, fobia social, ansiedad
generalizada. Al padecer de estas patologías mentales junto con el TOC,
presentan peor calidad de vida, inestabilidad emocional, problemas
familiares, problemas laborales, entre otros.
TRATAMIENTOS
Tratamiento farmacológico
Clomipramina
Inhibidores de la recaptación de serotonina
Antipsicóticos
Benzodiacepinas
Terapia cognitivo conductual
Otros tratamientos
Psicocirugía Se han empleado en los casos más graves y resistentes al resto de las
intervenciones terapéuticas. La radiocirugía consiste en una capsulotomía anterior,
leucotomía límbica y cingulotomía y no ha sido aprobada por la FDA; mientras que la
estimulación cerebral profunda ha sido aceptada en los casos intratables y severos de TOC .
Estimulación magnética transcraneal
No ha mostrado una evidencia consistente en cuanto a su eficacia
BIBLIOGRAFIA
Trastorno obsesivo compulsivo P. Sanz Vellosillo y A. Fernández-Cuevas
Vicario Servicio de Psiquiatría B. Hospital General Universitario Gregorio
Marañón. Madrid. España.(2015).
Revista Médica Sinergia Vol.3 Num:11, Dra. Natalia De La CruzVillalobos
Clínica Dr. Marcial Fallas Díaz, San José, Costa Rica (Noviembre 2018 )
MUCHAS GRACIAS POR SU ATENCION !!!