01 Himnario Cristiano Iciar
01 Himnario Cristiano Iciar
Coxtocán
Yo te adoro, yo te adoro,
Yo te adoro buen Jesús;
Yo te adoro reverente,
¡Oh, Cordero Santo de mí Dios!
2
Adoradle, oh Iglesia,
Por Jesús, tu Redentor,
Rescatada por su gracia,
Libre por su grande amor.
CORO
Adoradle, adoradle, adorad al Salvador;
Tributadle toda gloria, pueblo suyo por su grande amor.
Yo te adoro, yo te adoro,
Yo te adoro buen Jesús;
Yo te adoro reverente,
¡Oh, Cordero Santo de mí Dios!
3
Entonadle un canto nuevo
Huestes libres del Señor;
Tierra, cielos, mar y luna,
Gloria den al trino Dios.
CORO
Adoradle, adoradle, adorad al Salvador;
Tributadle toda gloria, pueblo suyo por su grande amor.
Yo te adoro, yo te adoro,
Yo te adoro buen Jesús;
Yo te adoro reverente,
¡Oh, Cordero Santo de mí Dios!
(10) Gloria a ti, Jesús divino
1
Gloria a ti, Jesús divino,
Gloria a ti por tus bondades,
Gloria eterna a tus piedades;
¡Querido Salvador!
CORO
¡Gloria, gloria, aleluya!
¡Gloria, gloria, aleluya!
¡Gloria, gloria, aleluya!
¡A nuestro Salvador!
2
Tú me amaste con ternura,
Y por mí en la cruz moriste,
Con ternura me quisiste;
¡Querido Salvador!
3
Tengo fe sólo en tu muerte,
Pues con ella me salvaste,
Vida eterna me compraste;
¡Querido Salvador!
CORO
¡Gloria, gloria, aleluya!
¡Gloria, gloria, aleluya!
¡Gloria, gloria, aleluya!
¡A nuestro Salvador!
4
Te veremos en el cielo,
A vivir contigo iremos,
Tu presencia gozaremos;
¡Querido Salvador!
(11) ¡Hosanna, Hosanna, Hosanna!
1
//¡Hosanna, Hosanna, Hosanna!
(28) Cuando estés cansado y abatido
1
Cuando estés cansado y abatido, dilo a Cristo, dilo a Cristo;
Si te sientes débil, agobiado, dilo a Cristo el Señor.
Dilo a Cristo, dilo a Cristo, Él es tu amigo más fiel;
No hay otro amigo como Cristo, dilo tan solo a Él.
2
Cuando estés de tentación cercado,
Mira a Cristo, mira a Cristo;
Cuando rujan huestes de pecado, mira a Cristo el Señor.
Mira a Cristo, mira a Cristo, Él es tu amigo más fiel;
No hay otro amigo como Cristo, mira a Cristo el Señor.
3
Si se apartan otros de la senda, sigue a Cristo,
Sigue a Cristo; si acrecienta en torno la contienda,
Sigue a Cristo el Señor. Sigue a Cristo, sigue a Cristo,
Él es tu amigo más fiel; no hay otro Amigo como Cristo,
Sigue a Cristo el Señor.
4
Cuando llegue la final jornada, fía en Cristo, fía en Cristo;
Te dará en el cielo franca entrada, fía en Cristo el Señor.
Fía en Cristo, fía en Cristo, Él es tu amigo más fiel;
No hay otro amigo como Cristo, fía en Cristo el Señor.
(29) En oscuridad sin Jesús me vi
1
En oscuridad sin Jesús me vi,
Con mil penas y gran dolor;
Mas Jesús me dijo: "¡Oh ven a Mí,
Quiero ser tu Salvador!"
CORO
En mi alma hay dulce paz, desde que vine a Jesús;
No hay noche nunca, sino gozo y paz,
Desde que vivo en su luz.
2
Por las grandes olas de la maldad
Yo llevado fui más y más;
Sin tener piloto en la tempestad,
Hasta ver al buen Jesús.
3
¿En la ruda lid combatido estás
Sin amigos y sin solaz?
¡Oh, no llores más! Sino ve la faz
Del amigo que es Jesús.
CORO
En mi alma hay dulce paz, desde que vine a Jesús;
No hay noche nunca, sino gozo y paz,
Desde que vivo en su luz.
(30) Es Jesucristo mi Amigo mejor
1
Es Jesucristo mi Amigo mejor,
Tierno y amante cual otro no habrá;
Toda mi vida descansa en su amor,
Tan sólo en Él segura estará.
CORO
¡Oh, dulce amigo! Cerca de Ti mi senda quiero firme seguir,
Sentir yo quiero que mora en mí
Tu santa gracia para vivir.
2
Él en mis pruebas desciende hasta mí,
Y hace en mi pecho la dicha nacer;
Nunca por Él olvidado me vi,
Nunca faltó su amor en mi ser.
3
Él en mis dudas me inunda de luz,
Y hallo el sendero que debo seguir;
Todo en mi vida lo debo a Jesús,
Sólo por Él yo puedo vivir.
CORO
¡Oh, dulce amigo! Cerca de Ti mi senda quiero firme seguir,
Sentir yo quiero que mora en mí
Tu santa gracia para vivir.
4
Él me conduce cual tierno Pastor,
Lleva mi vida por sendas de paz;
Él me rescata de todo temor,
Dándome el gozo de ver su faz.
(31) ¡Es Jesús el mejor Amigo!
1
¡Es Jesús el mejor Amigo! Cuando triste o tentado estés,
Colmará de bendición tu transido corazón;
¡Es Jesús el mejor Amigo!
CORO
¡Es Jesús el mejor Amigo! ¡Es Jesús el mejor Amigo!
Él tus súplicas oirá, y tu carga llevará;
¡Es Jesús el mejor Amigo!
2
En Jesús fiel Amigo encuentro, paz perfecta a mi alma da;
Apoyado en Él estoy, sin temor mi ser le doy;
¡Es Jesús el mejor Amigo!
3
Cuando ande en algún peligro, o en sombra
De la muerte esté, ningún mal me alcanzará;
Pues Jesús me amparará;
¡Es Jesús el mejor Amigo!
CORO
¡Es Jesús el mejor Amigo! ¡Es Jesús el mejor Amigo!
Él tus súplicas oirá, y tu carga llevará;
¡Es Jesús el mejor Amigo!
4
Cuándo estemos al fin reunidos
Con los redimidos más allá, cantaremos con fervor
En presencia del Señor;
¡Es Jesús el mejor amigo!
(32)Halle un buen Amigo
1
Hallé un buen Amigo, mi amado Salvador,
Contaré lo que Él ha hecho para mí;
Hallándome perdido e indigno pecador,
Me salvó y hoy me guarda para sí.
Me salva del pecado, me guarda de Satán,
Me promete estar conmigo hasta el fin;
Consuela mi tristeza, me quita todo afán,
¡Grandes cosas Cristo ha hecho para mí!
2
Jesús jamás me falta, jamás me dejará,
Es mi fuerte y poderoso Protector;
Del mundo me separó y de la vanidad,
Para consagrar mi vida al Señor.
Si el mundo me persigue, si sufro tentación,
Esperando en Cristo puedo resistir;
La victoria es segura, elevo mi canción:
¡Grandes cosas Cristo ha hecho para mí!
3
Yo sé que Jesucristo muy pronto volverá,
Y entre tanto me prepara un hogar;
En la casa de mi Padre, mansión de luz y paz,
Do el creyente fiel con Él ha de morar.
Llegando yo a la gloria ningún pesar tendré,
Y contemplaré su rostro siempre allí;
Con los santos redimidos gozoso cantaré;
¡Grandes cosas Cristo ha hecho para mi!
(33) Jesús, mi Amigo, es para mí
1
Jesús, mi Amigo, es para mí perfecta paz
Y salvación; será lo mismo para ti,
Él te brinda plena salvación.
CORO
Yo sé que Cristo me salvó, por mí su vida
Dio en la cruz; mi senda circundó de luz.
¡Es Amigo que jamás cambió!
2
Por largo tiempo resistí la dulce voz de mi Señor:
Más Él me dijo: Ven a mí,
Soy tu Amigo, pobre pecador.
3
A su llamado acudí, a Él le di mi corazón;
Mi vida a sus pies rendí,
A mi Amigo elevo mi canción.
CORO
Yo sé que Cristo me salvó, por mí su vida
Dio en la cruz; mi senda circundó de luz.
¡Es Amigo que jamás cambió!
4
¡Oh, dulce Amigo, vengo a Ti!
Jamás tu senda dejaré;
Mi anhelo es serte fiel aquí,
Tu presencia pronto gozaré.
(34) ¡Oh, Cristo mío!
1
¡Oh, Cristo mío! Eres Tú mi Amigo fiel,
Seguro amparo sólo en Ti tendré;
En mis aflicciones, buen Jesús, iré a Ti,
y consuelo y dicha me dirás, oh sí.
CORO
Cristo, ven más cerca, paz perfecta en mi alma pon;
Cerca, sí, más cerca de mi corazón.
2
Cuando en la noche vea yo estrellas mil,
Tu voz hermosa pueda mi alma oír;
Haz que yo medite en tu tierno y dulce amor,
Y que yo te alabe lleno de fervor.
3
Cuando esta vida tenga yo que abandonar,
Corona hermosa Tú me ceñirás;
Y con dulce canto, tu bondad alabaré,
Y en mansión de gloria siempre moraré.
CORO
Cristo, ven más cerca, paz perfecta en mi alma pon;
Cerca, sí, más cerca de mi corazón.
(35) ¡Oh, qué amigo nos es Cristo!
1
¡Oh, qué amigo nos es Cristo!
Él llevó nuestro dolor,
Y nos manda que llevemos,
Todo a Dios en oración.
¿Vive el hombre desprovisto
De paz, gozo y santo amor?
Esto es porque no llevamos
Todo a Dios en oración.
2
¿Vives débil y cargado
De cuidados y temor?
A Jesús, refugio eterno,
Dile todo en oración.
¿Te desprecian tus amigos?
Cuéntaselo en oración;
En sus brazos de amor tierno
Paz tendrá tu corazón.
3
Jesucristo es nuestro Amigo,
De esto pruebas nos mostró,
Al sufrir el cruel castigo
Que el culpable mereció.
Y su pueblo redimido,
Hallará seguridad,
Fiando en este Amigo eterno,
Y esperando en su bondad.
(36) Toma, por favor, mi mano Señor
1
Por senderos oscuros triste andaba yo,
Mientras que una luz me alumbraba, mi corazón exclamó.
CORO
Toma, por favor, mi mano Señor, contigo quiero ir;
Con sangre aquí, pagaste por mí, te quiero hoy servir.
Anhelo poder lo malo vencer, y en santidad vivir.
Toma, por favor, mi mano Señor, contigo quiero ir.
2
Alegre voy caminando con mi Salvador,
Sabiendo que pronto llego a la mansión de luz.
(37) Trabé de Jesús (Guadalupe Velazco)
1
Yo vivo feliz con mi Cristo, apasionado de Jesús estoy,
Porque en su amor infinito, el mis culpas ya perdonó;
Su gracia divina ha llenado de gozo mi corazón.
Tú eres amor y contigo Jesús estoy.
CORO
Trabé de Jesús; no te dejo, no te dejo, nunca te dejaré,
Hasta saciar de tu amor todo mi ser.
Yo vivo feliz, porque en mi vida permaneces fiel.
Trabé de Ti; no te dejo, no te dejaré.
2
Te tengo abrazado tan fuerte, que nadie me podrá apartar;
y si la muerte me sorprende, mi vivir en Jesús está.
Yo sólo en Ti vivo seguro de peligros, de todo mal.
Tú eres amor y contigo Jesús estoy.
(38) Un fiel Amigo hallé
1
Un fiel Amigo hallé, mi buen Jesús;
Su amor no perderé, mi buen Jesús.
Si amigos y solaz aquí no encuentro más;
Me ofrece eterna paz mi buen Jesús.
2
Dichoso yo seré, mi buen Jesús;
Tú sostendrás mi fe, mi buen Jesús;
Tú me socorrerás, Tu brazo cerca está,
Tu gracia me darás, mi buen Jesús.
3
Su propia vida dio, mi buen Jesús;
Pues en la cruz murió, mi buen Jesús,
Y yo salvado fui, me dio su plena luz;
Te salvará a ti, mi buen Jesús.
4
El mundo pasará, mi buen Jesús;
Mas al final vendrás, mi buen Jesús,
¡Oh, qué placer sin par será tu faz mirar!
Tu gloria celebrar, mi buen Jesús!
(39) Mi Jesús ascendió
1
Mi Jesús ascendió a morar a la Patria que fue a preparar
Sentado a la diestra Él está del Padre por la eternidad.
CORO
Cristo ascendió para reinar; con los ángeles está
Intercediendo por nosotros desde allá;
Ha de venir aquí a levantar su grey,
Para morar allá con Él.
2
Tú hiciste a los cojos andar, los sordos pudieron oír,
Los mudos pudieron hablar,
Diste vista a los ciegos también.
3
Tú eres la fuente de amor, prometiste que,
Estando Tú allí, enviarías al Consolador
A morar con nosotros aquí.
CORO
Cristo ascendió para reinar; con los ángeles está
Intercediendo por nosotros desde allá;
Ha de venir aquí a levantar su grey,
Para morar allá con Él.
4
Hoy te damos las gracias, Señor por tu grande
conmiseración, pues Tú eres quien salva aquí,
Y Él que da a las almas perdón.
(40) ¡Oh, Cordero celestial!
1
¡Oh, Cordero celestial!
Por mí muerto en la cruz, paz, perdón, vida eternal
En ti encuentro, mi Jesús.
Compadécete de mí ayudándome a creer;
Humillado vengo a Ti, lléname con tu poder.
2
Ningún mérito hay en mí, por tu cruz sólo hay salud,
Mi esperanza alienta en Ti, vísteme de tu virtud.
Yo bien sé que sólo en Ti hallo fortaleza y fe;
Vuelve tu mirada a mí.
Sólo en Ti yo confiaré.
3
Aunque llore sin cesar, es el llanto sin valor.
Solamente en Ti confiar vale para el pecador.
límpiame de todo mal, sólo espero yo en Ti;
¡Oh, Cordero celestial, eres todo para mí!
(41) Si del pecado anhelas el perdón
1
Si del pecado anhelas el perdón,
¡Mira al Cordero de Dios!
Él con su muerte trajo redención,
¡Mira al Cordero de Dios!
CORO
¡Mira al Cordero de Dios!
¡Mira al Cordero de Dios!
Él solamente puede salvarte,
¡Mira al Cordero de Dios!
2
En tentaciones, dudas y temor,
¡Mira al Cordero de Dios!
Él con su fuerza te hará vencedor,
¡Mira al Cordero de Dios!
3
Si estás tú triste y falto de valor,
¡Mira al Cordero de Dios!
Tu alma de gozo llenará su amor,
¡Mira al Cordero de Dios!
CORO
¡Mira al Cordero de Dios!
¡Mira al Cordero de Dios!
Él solamente puede salvarte,
¡Mira al Cordero de Dios!
4
Si el enemigo hiere con afán,
¡Mira al Cordero de Dios!
Siempre en las pruebas Él te amparará,
¡Mira al Cordero de Dios!
(42) En el Monte Calvario
1
En el monte Calvario estaba una cruz,
Emblema de afrenta y dolor;
Y en ella murió mi bendito Jesús
Por salvar al más vil pecador.
CORO
¡Oh, yo siempre amaré a Jesús!
En sus triunfos mi gloria será;
Y algún día en vez de una cruz,
Mi corona Jesús me dará.
2
Aunque el mundo desprecie el poder de Jesús,
Para mí tiene suma atracción;
Pues con el evitó el Cordero de Dios
De mi alma la condenación.
3
En la cruz que Jesús con su cuerpo trazó,
Hermosura contemplo sin par;
Con los brazos abiertos a Él me llamó,
Y mi ser pudo santificar.
CORO
¡Oh, yo siempre amaré a Jesús!
En sus triunfos mi gloria será;
Y algún día en vez de una cruz,
Mi corona Jesús me dará.
4
Yo seré siempre fiel a mi Cristo Jesús,
Sus desprecios con Él llevaré;
Y en un día feliz con los santos en luz
Para siempre su gloria veré.
(43) En la Cruz del Calvario (Francisco Sánchez Muñiz)
1
En la cruz del Calvario fue muerto mi Señor;
La Rosa de Sarón se deshojó,
De los valles el Lirio su aroma perdió;
Del buen Pastor su cayado rodó.
CORO
Fue tan sólo por mí, Señor bendito,
Por pagar lo que mi culpa mereció;
Grande precio de amor diste por tu bondad,
Señor Jesús, fue tan sólo por mí.
2
Inocente Cordero con toda humildad
Mi maldad con su sangre ya borró,
Desde entonces cambió mi ser, por su bondad,
Felicidad para siempre me dio.
3
Mas ahora al andar del Crucificado en pos,
Esplendente la Rosa resurgió,
De los valles el Lirio perfuma mi ser;
Seguridad su cayado me da.
CORO
Fue tan sólo por mí, Señor bendito,
Por pagar lo que mi culpa mereció;
Grande precio de amor diste por tu bondad,
Señor Jesús, fue tan sólo por mí.
(44) En medio del mortal dolor
1
En medio de mortal dolor
La cruenta cruz yo vi;
Y allí raudal de gracia hallé
Bastante para mí.
CORO
En la cruz fluye sin cesar,
Insondable cual es el mar,
Esa gracia que brota allí;
Basta para mí.
2
Sufriendo fue mi corazón
Y apenas pude allí
Creer que gracia había de hallar;
Bastante para mí.
3
Cuando en al cruz clavadas ya
Mis culpas yo sentí,
Raudal de gracia a mi alma entró;
Bastante para mí.
CORO
En la cruz fluye sin cesar,
Insondable cual es el mar,
Esa gracia que brota allí;
Basta para mí.
4
Cuando en el cielo con Jesús
Alegre cante allí,
Diré que aquella gracia fue
Bastante para mí.
(45) En una cruz de cruel dolor
1
En una cruz de cruel dolor
Pendiente a Cristo contemplé;
Perdido entonces me miré,
¡Divino amor, divino amor!
CORO
¡Divino amor, divino amor!
Tu gran poder me conquistó;
Tuyo será mi corazón,
¡Divino amor, divino amor!
2
Tú me miraste, buen Señor,
Ardiendo en santa compasión;
Tu acento fue de salvación,
¡Divino amor, divino amor!
3
Perdido anduve en mal y error,
Del dulce hogar errante fui;
Tu gran amor fue en pos de mí,
¡Divino amor, divino amor!
CORO
¡Divino amor, divino amor!
Tu gran poder me conquistó;
Tuyo será mi corazón,
¡Divino amor, divino amor!
4
No más rebelde, mi Señor,
Ni vil esclavo habré de ser;
Acógeme en tu gran poder,
¡Divino amor, divino amor!
(46) En una dura cruz
1
En una dura cruz
Sufrió Jesús allí,
Murió por ti, por mí,
Por darnos plena luz.
CORO
Ven a la luz, ven a la luz,
Jesús te espera, ven a la luz,
Ven a la luz, ven a la luz,
Jesús te espera, ven a la luz.
2
La sangre de Jesús
Nos da la salvación,
Su refulgente luz
Dará a tu corazón.
3
Acércate al altar,
Allí está Jesús.
Te quiere perdonar,
Llenarte con su luz.
CORO
Ven a la luz, ven a la luz,
Jesús te espera, ven a la luz,
Ven a la luz, ven a la luz,
Jesús te espera, ven a la luz.
4
Acepta el perdón
Que hoy Él te dará.
Rinde tu corazón,
Tus manchas lavará.
(47) Fuiste clavado en la cruz
1
Fuiste clavado en la cruz
Por causa de mi pecar;
Y por eso, mi Jesús,
Vengo humilde al altar.
CORO
Por mis faltas, humillado
Hoy imploro tu perdón;
Tú que borras el pecado
Dame plena salvación.
Yo no tengo qué ofrecerte
Por este precioso don;
Pero humilde vengo a darte
Mi contrito corazón,
Mi contrito corazón.
2
Tú sufriste cruel penar
Por tan grande pecador;
Por venirme a salvar,
Tú sentiste gran dolor.
CORO
Por mis faltas humillado
Hoy imploro tu perdón;
Tú que borras el pecado
Dame plena salvación.
Yo no tengo qué ofrecerte
Por este precioso don;
Pero humilde vengo a darte
Mi contrito corazón,
Mi contrito corazón.
3
Con tu refulgente luz,
Glorioso al resucitar,
Nos legaste, oh Jesús,
Perfecta vida eternal.
CORO
Por mis faltas humillado
Hoy imploro tu perdón;
Tú que borras el pecado
Dame plena salvación.
Yo no tengo qué ofrecerte
Por este precioso don;
Pero humilde vengo a darte
Mi contrito corazón,
Mi contrito corazón.
4
Cuando vengas otra vez
Con tus ángeles de luz;
Estaré allí a tus pies,
Por tu muerte en la cruz.
CORO
Por mis faltas humillado
Hoy imploro tu perdón;
Tú que borras el pecado
Dame plena salvación.
Yo no tengo qué ofrecerte
Por este precioso don;
Pero humilde vengo a darte
Mi contrito corazón,
Mi contrito corazón.
(48) Ahora soy de Cristo
1
Cristo tan sólo pudo amarme,
Nada podrá de Él separarme,
Pues con su sangre me redimió;
Ahora soy de Él.
Coro
Ahora soy de Cristo, mío también es Él;
Puedo gozar de su amistad, por la eternidad.
2
Antes vivía en el pecado,
Mi corazón de Dios alejado,
Mas mi vergüenza Él me quitó;
Ya pertenezco a Él.
3
Mi ser rebosa de pleno gozo,
Dios me liberta, me da reposo,
Pues con su sangre me redimió;
Ahora soy de Él.
Coro
Ahora soy de Cristo, mío también es Él;
Puedo gozar de su amistad, por la eternidad.
(49) Al Calvario solo Jesús ascendió
1
Al Calvario sólo Jesús ascendió
Llevando pesada cruz;
Y al morir en ella, al mortal dejó
Un fanal de gloriosa luz.
CORO
Jesucristo me guiará,
Jesucristo me guiará
Al hogar de paz y de eterno amor;
Jesús sólo me guiará.
2
En Jesús, el alma tan sólo hallará
La fuente de inspiración;
Inefable don que sólo obtendrás
Si le buscas en oración.
3
Yo por Él ya voy a mi hogar celestial,
El rumbo marcado está;
En mi obscura vida será el fanal
Y en su luz mi alma siempre irá.
CORO
Jesucristo me guiará,
Jesucristo me guiará
Al hogar de paz y de eterno amor;
Jesús sólo me guiará.
(50) Alabado el gran manantial
1
Alabado el gran manantial
Que de sangre Dios nos mostró,
Alabado el Rey que murió,
Su pasión nos libra del mal.
Lejos del redil de mi Dueño
Me vi mísero, pequeño, vil;
El Cordero sangre vertió,
Me limpia sólo este raudal.
CORO
Sé que sólo así emblanqueceré,
Láveme en su sangre Jesús,
Y nívea blancura me dé.
2
La punzante insignia llevó,
En la cruz dejó de vivir;
Grandes males quiso sufrir,
No en vano, empero sufrió.
Al gran manantial conducido,
Que de mi maldad ha sido fin.
Lávame, le pude decir,
Y nívea blancura me dio.
CORO
Sé que sólo así emblanqueceré,
Láveme en su sangre Jesús,
Y nívea blancura me dé.
3
Padre, de ti lejos vagué,
Extravióse mi corazón;
Como grana mis culpas son,
No con agua limpio seré.
A tu fuente magna acudí,
Tu promesa creo, oh Jesús;
La eficaz virtud de tu don
La nívea blancura me dé.
CORO
Sé que sólo así emblanqueceré,
Láveme en su sangre Jesús,
Y nívea blancura me dé.
(51) Comprado con sangre por Cristo
1
Comprado con sangre por Cristo,
Con gozo al cielo yo voy;
Librado por gracia infinita,
Ya sé que su hijo ya soy.
CORO
Lo sé, lo sé, comprado con sangre yo soy.
Lo sé, lo sé, con Cristo al cielo yo voy.
2
Soy libre de pena y culpa,
Su gozo Él me hace sentir;
Él llena de gracia mi alma,
Con Él es tan dulce vivir.
3
En Cristo yo siempre medito,
Y nunca lo puedo olvidar;
Callar sus favores no quiero,
Voy siempre a Jesús a alabar.
CORO
Lo sé, lo sé, comprado con sangre yo soy.
Lo sé, lo sé, con Cristo al cielo yo voy.
4
Seguro sé que la belleza
Del gran Rey yo voy a mirar;
Ahora me guarda y me guía
Y siempre me quiere ayudar.
5
Yo sé que me espera corona,
La cual a los fieles dará
Jesús, Salvador; en el cielo
Mi alma con Él estará.
CORO
Lo sé, lo sé, comprado con sangre yo soy.
Lo sé, lo sé, con Cristo al cielo yo voy.
(52) Dulces momentos
1
Dulces momentos consoladores,
Los que me paso junto a la cruz;
Allí, sufriendo crueles dolores,
Miro al Cordero, Cristo Jesús.
2
Miro sus brazos de amor abiertos,
Que me convidan a ir a Él;
Y haciendo suyos mis desaciertos,
Por mí sus labios gustan la hiel.
3
De sus heridas la viva fuente
De pura sangre veo manar;
Y salpicando mi impura frente,
La infame culpa logra borrar.
4
Miro su angustia ya terminada,
Hecha la ofrenda de la expiación;
Su noble frente, mustia, inclinada,
Y consumada mi redención.
5
Dulces momentos, ricos en dones,
De paz y gracia, de vida y luz;
Sólo hay consuelos y bendiciones
Cerca de Cristo, junto a la cruz.
(53) ¿Has hallado en Cristo plena salvación?
1
¿Has hallado en Cristo plena salvación?
Por la sangre vertida en la cruz
Toda mancha lava de tu corazón;
¿Eres limpio en la sangre eficaz?
CORO
¿Eres limpio en la sangre,
En la sangre de Cristo Jesús?
¿Es tu corazón más blanco que la nieve?
¿Eres limpio en la sangre eficaz?
2
¿Vives siempre al lado de tu Salvador
Por la sangre que Él derramó?
¿Del pecado eres siempre vencedor?
¿Eres limpio en la sangre eficaz?
3
¿Tendrás ropas blancas al venir Jesús?
¿Eres limpio en la fuente de amor?
¿Estás listo para la mansión de luz?
¿Eres limpio en la sangre eficaz?
CORO
¿Eres limpio en la sangre,
En la sangre de Cristo Jesús?
¿Es tu corazón más blanco que la nieve?
¿Eres limpio en la sangre eficaz?
4
Cristo ofrece hoy pureza y poder,
¡Oh, acude a la cruz del Señor!
Es la fuente Él, que limpiará tu ser,
¡Oh, acude a su sangre eficaz!
(54) Hay un precioso manantial
1
Hay un precioso manantial,
Manantial, manantial;
Hay un precioso manantial
De sangre del Señor;
Que purifica a todo aquel,
A todo aquel, a todo aquel,
Que purifica a todo aquel
Que se sumerge en Él.
CORO
¡Oh, célica fuente, fuente carmesí,
En la que un día yo lavado fui!
¡Oh, célica fuente, fuente carmesí,
En la que un día yo lavado fui!
2
El malhechor se convirtió,
Se convirtió, se convirtió;
El malhechor se convirtió
Pendiente de una cruz;
El vio la fuente y se lavó,
Y se lavó, y se lavó;
El vio la fuente y se lavó
Creyendo en Jesús.
CORO
¡Oh, célica fuente, fuente carmesí,
En la que un día yo lavado fui!
¡Oh, célica fuente, fuente carmesí,
En la que un día yo lavado fui!
3
Y yo también mi pobre ser,
Mi pobre ser, mi pobre ser;
Y yo también mi pobre ser
Allí logré lavar.
La gloria de su gran poder,
Su gran poder, su gran poder;
La gloria de su gran poder
Me gozo en ensalzar.
CORO
¡Oh, célica fuente, fuente carmesí,
En la que un día yo lavado fui!
¡Oh, célica fuente, fuente carmesí,
En la que un día yo lavado fui!
(55) Junto a la cruz
1
Junto a la cruz do Jesús murió,
Junto a la cruz do salud pedí;
Ya mis maldades Él perdonó,
¡A Su nombre gloria!
CORO
¡A Su nombre gloria!
¡A Su nombre gloria!
Ya mis maldades Él perdonó,
¡A Su nombre gloria!
2
Junto a la cruz donde le busqué,
Cuán admirable perdón me dio;
Ya con Jesús siempre viviré,
¡A Su nombre gloria!
3
Fuente preciosa de salvación,
Qué grande gozo yo pude hallar
Al encontrar en Jesús perdón;
¡A Su nombre gloria!
CORO
¡A Su nombre gloria!
¡A Su nombre gloria!
Ya mis maldades Él perdonó,
¡A Su nombre gloria!
4
Tú, pecador, que perdido estás,
Hoy esta fuente ven a buscar,
Paz y perdón encontrar podrás;
¡A Su nombre gloria!
(56) Me hirió el pecado, fui a Jesús
1
Me hirió el pecado, fui a Jesús,
Mostrele mi dolor;
Perdido, errante, vi su luz,
Bendígome en su amor.
CORO
En la cruz, en la cruz, do primero vi la luz
Y las manchas de mi alma yo lavé;
Fue allí por la fe do vi a Jesús,
Y siempre feliz con Él seré.
2
En una cruz, mi buen Señor
Su sangre derramó;
Por este pobre pecador
A quien así salvó.
3
Venció a la muerte con poder
Y el Padre lo exaltó;
Confiar en Él es mi placer,
Morir no temo yo.
CORO
En la cruz, en la cruz, do primero vi la luz
Y las manchas de mi alma yo lavé;
Fue allí por la fe do vi a Jesús,
Y siempre feliz con Él seré.
4
Aunque Él se fue, conmigo está
El gran Consolador;
Por Él entrada tengo ya
Al reino celestial.
(57) ¡Oh, qué gozo yo siento en mi corazón!
1
¡Oh, qué gozo yo siento en mi corazón!
No hay más oscuridad;
En Jesús he hallado gran bendición,
Borró ya mi maldad.
CORO
Si creyeres, Él te salvará,
Él te salvará, si, Él te salvará;
Si creyeres, Él te salvará,
Él tus manchas lavará.
2
Alabad al Señor nuestro Redentor,
Su gloria desciende aquí;
Ha lavado las culpas del pecador
Su sangre carmesí.
3
¡Qué merced, qué amor el Señor mostró
Muriendo en dura cruz!
Ya las puertas abrió, el buen Redentor,
Al cielo de eterna luz.
CORO
Si creyeres, Él te salvará,
Él te salvará, si, Él te salvará;
Si creyeres, Él te salvará,
Él tus manchas lavará.
(58) Orando al Padre está Jesús
1
Orando al Padre está Jesús,
Getsemaní, vedle sufrir;
Y en su rostro refulgente
Sudor de sangre hallaréis.
CORO
¡Getsemaní! Hondo recuerdo,
¡Getsemaní! Lugar hermoso;
Allí contemplo arrodillado
Al Hijo eterno de mi Dios.
2
El alma de mi buen Jesús
Hasta la muerte triste está;
Bebiendo el cáliz de amargura
Para salvar al pecador.
3
¡Oh, cuán intenso es el dolor!
Que embarga el alma del Señor;
Al ver la humanidad perdida,
Perdido el pobre pecador.
CORO
¡Getsemaní! Hondo recuerdo,
¡Getsemaní! Lugar hermoso;
Allí contemplo arrodillado
Al Hijo Eterno de mi Dios.
4
Al Padre oraba el Salvador;
Haz esta copa ya pasar,
Pero esto no como yo quiero,
Mas como sea tu voluntad.
(59) Por el mundo brilla luz
1
Por el mundo brilla luz desde que murió Jesús
Por nosotros en la cruz del Calvario.
Los pecados Él llevó, de la culpa nos libró
Con su sangre que manó del Calvario.
CORO
Por la sangre, por la sangre,
Somos redimidos, si, por la sangre carmesí.
Por la sangre, por la sangre,
Por la sangre de Jesús, del Calvario.
2
Antes todo fue temor, más ahora es amor,
Porque comprendí el valor del Calvario.
Yo viví en perdición, hoy poseo salvación,
Por la grande redención del Calvario.
CORO
Por la sangre, por la sangre,
Somos redimidos, si, por la sangre carmesí.
Por la sangre, por la sangre,
Por la sangre de Jesús, del Calvario.
3
¿Eres grande pecador? He aquí tu Salvador,
Tema del predicador: El Calvario.
Salvación a cada cual que padece por su mal,
Dios ofrece gracia tal por la sangre.
CORO
Por la sangre, por la sangre,
Somos redimidos, si, por la sangre carmesí.
Por la sangre, por la sangre,
Por la sangre de Jesús, del Calvario.
(60) Qué grande salvación (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Qué grande salvación
Por la sangre de Cristo Jesús.
Qué grande salvación
Por la sangre vertida en la cruz.
Divina salvación,
Admirable, sublime perdón
Ya me dio mi Jesús
Por su muerte en la cruz;
¡Aleluya, qué gran salvación!
CORO
Gloria, gloria sin fin de uno a otro confín,
Démosle a una voz al Cordero de Dios;
Con su sangre eficaz nos lavó, nos compró,
¡Aleluya por siempre jamás!
2
Cuánta felicidad
Por la sangre de Cristo Jesús.
Cuanta felicidad
Por la sangre vertida en la cruz.
Vida de amor y paz,
Escondida con Cristo en Dios,
Ya me dio mi Jesús
Por su muerte en la cruz;
¡Aleluya, qué felicidad!
CORO
Gloria, gloria sin fin de uno a otro confín,
Démosle a una voz al Cordero de Dios;
Con su sangre eficaz nos lavó, nos compró,
¡Aleluya por siempre jamás!
(61) Sólo de Jesús la sangre
1
¿Qué me puede dar perdón?
Sólo de Jesús la sangre;
¿Y un nuevo corazón?
Sólo de Jesús la sangre.
CORO
Precioso es el raudal,
Que limpia todo mal;
No hay otro manantial,
Sólo de Jesús la sangre.
2
Fue el rescate eficaz,
Sólo de Jesús la sangre;
Trajo santidad y paz,
Sólo de Jesús la sangre.
3
Veo para mi salud,
Sólo de Jesús la sangre;
Tiene de sanar virtud,
Sólo de Jesús la sangre.
CORO
Precioso es el raudal,
Que limpia todo mal;
No hay otro manantial,
Sólo de Jesús la sangre.
4
Cantaré junto a sus pies
Sólo de Jesús la sangre;
El Cordero digno es,
Solo de Jesús la sangre.
(62) Venid, cantad de gozo en plenitud
1
Venid, cantad de gozo en plenitud,
Y dad loor a quien su sangre dio;
Y luego en ella nos lavó.
De nuestra lepra nos limpió,
Y nos libró de la esclavitud.
CORO
Él nos libró de culpabilidad,
y nos limpió para la eternidad;
Con ángeles y arcángeles nos igualó,
Precioso Salvador, el que por nosotros murió.
2
¡Oh, Dios de amor, que vienes a sufrir!
Llevando en Ti toda la maldición;
Y en vez de eterna perdición,
Nos proporcionas salvación,
Que sin Ti nadie puede adquirir.
3
Jesús, Jesús fue quien por nosotros murió,
Y a Él, a Él debemos alabar;
Nuestros pecados ya limpió
Para poder un día llegar
Al bello hogar que Él nos preparó.
CORO
Él nos libró de culpabilidad,
y nos limpió para la eternidad;
Con ángeles y arcángeles nos igualó,
Precioso Salvador, el que por nosotros murió.
4
Honor y gloria en todo su esplendor
Serán el fin de quien sigue a Jesús;
Y en pos de Él toma su cruz,
Y guiado siempre por su luz
Lleva las marcas de su buen Señor.
(63) Yo confío en Jesús
1
Yo confío en Jesús
Y salvado soy;
Por su muerte en la cruz
A la gloria voy.
CORO
Cristo dio por mí
Sangre carmesí;
Y por su muerte en la cruz
La vida me dio, Jesús.
2
Todo fue pagado ya,
Nada debo yo;
Salvación perfecta da
Quien por mí murió.
3
Todo hizo mi Señor,
Me salvó ya Él;
Con ternura y amor
Él me guarda fiel.
CORO
Cristo dio por mí
Sangre carmesí;
Y por su muerte en la cruz
La vida me dio, Jesús.
4
Mi Perfecta salvación
Eres, mi Jesús,
Mi completa redención,
Mi gloriosa luz.
(64) La tierna voz del Salvador
1
La tierna voz del Salvador
Nos habla conmovida.
Venid al Médico de amor,
Que da a los muertos vida.
CORO
Él tiene toda potestad,
Puede sanar la enfermedad;
Lleno de gracia y de bondad,
Es nuestro Jesucristo.
2
Cordero manso, gloria a ti,
Por Salvador te aclamo;
Tu dulce nombre es para mi
La joya que más amo.
3
La amarga copa del dolor,
Jesús, fue tu bebida;
En cambio has dado al pecador
El agua de la vida.
CORO
Él tiene toda potestad,
Puede sanar la enfermedad;
Lleno de gracia y de bondad,
Es nuestro Jesucristo.
4
Y cuando al cielo del Señor
Con Él nos elevemos;
Arrebatados en amor
Su gloria cantaremos.
(65) Admirable es el nombre de Cristo (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Admirable es el nombre de Cristo,
Su poder y virtud sin igual,
Es el nombre que Dios ha provisto
Para dar vida eterna al mortal.
Es su nombre, cual mirra fragante
Que perfuma y embarga mi ser;
Y en la lucha me hace constante
Por su augusta virtud y poder.
CORO
Soy feliz por Jesús, el Cordero,
Quien por mi se inmoló en la cruz,
Y con sangre marcó el sendero
Y me dio vida eterna y luz.
2
Me constriñe el amor admirable
De Jesús, mi precioso Señor;
Ya que sólo su amor insondable
Pudo amar a tan vil pecador.
En su amor mi esperanza reposa,
Aunque el mundo me ofrezca placer;
Ya mi vida con Cristo es dichosa
Y hoy le amo con todo mi ser.
CORO
Soy feliz por Jesús, el Cordero,
Quien por mi se inmoló en la cruz,
Y con sangre marcó el sendero
Y me dio vida eterna y luz.
3
¿Quien habrá como Tú, tan amable,
Que perdonas y olvidas el mal?
Sólo Tú, oh Cordero adorable,
Inmolado en madero fatal.
Aceptando con gozo admirable
Al que acude contrito a tú cruz;
Tú lo llenas de paz inefable
Y le das vida eterna y luz.
CORO
Soy feliz por Jesús, el Cordero,
Quien por mi se inmolo en la cruz,
Y con sangre marcó el sendero
Y me dio vida eterna y luz.
(66) Castillo fuerte es nuestro Dios (Martin Lutero)
1
Castillo fuerte es nuestro Dios, defensa y buen escudo;
Con su poder nos librará en todo trance agudo.
Con furia y con afán, acósanos Satán;
Por armas deja ver astucia y gran poder;
Cual él no hay en la tierra.
2
Nuestro valor es nada aquí, con él todo es perdido;
Mas por nosotros luchará de Dios el Escogido.
¿Sabéis quién es Jesús? El que venció en la cruz.
Señor de Sabaoth. Y pues Él sólo es Dios,
Él triunfa en la batalla.
3
Aun estén demonios mil
Prontos a devorarnos,
No temeremos, porque Dios
Sabrá aún prosperarnos.
Que muestre su vigor Satán, y su furor
Dañarnos no podrá; pues condenado es ya
Por la Palabra Santa.
(67) Maravillosa gracia
1
Maravillosa gracia vino Jesús a dar,
Más alta que los cielos, más honda que la mar,
Más grande que mis culpas clavadas en la cruz
Es la maravillosa gracia de Jesús.
CORO
Inefable es la divina gracia,
Es inmensurable cual la mar,
Como clara fuente, siempre suficiente
A los pecadores rescatar.
Perdonando todos mis errores
Cristo me limpió de mi maldad;
Alabaré su dulce nombre por la eternidad.
2
Maravillosa gracia, gracia de compasión,
Gracia que sacia el alma con plena salvación,
Gracia que lleva al cielo, gracia de paz y luz
Es la maravillosa gracia de Jesús.
CORO
Inefable es la divina gracia,
Es inmensurable cual la mar,
Como clara fuente, siempre suficiente
A los pecadores rescatar.
Perdonando todos mis errores
Cristo me limpió de mi maldad;
Alabaré su dulce nombre por la eternidad.
(68) Ángeles cantando están
1
Ángeles cantando están
Tan dulcísima canción las montañas su eco dan
Como fiel contestación.
CORO
//Gloria a Dios en lo alto,
Gloria a Dios en lo alto.//
2
Los pastores sin cesar sus loores dan a Dios ;
Cuán glorioso es el cantar de su melodiosa voz.
3
¡Oh venid pronto a Belén!
Para contemplar con fe a Jesús autor del bien
Al recién nacido Rey.
(69) Gloria a Dios en las alturas
1
Gloria a Dios en las alturas
Que mostró su grande amor,
Dando a humanas criaturas
Un potente Salvador.
Con los himnos de los santos
Hagan coros nuestros cantos
De alabanza y gratitud
Por la divina salud;
Y digamos a una voz:
¡En los cielos gloria a Dios!
2
Gloria a Dios, la tierra cante
Al gozar de su bondad,
Pues le brinda paz constante
En su buena voluntad.
Toda tribu y lenguas todas
Al Excelso eleven odas
Por el Rey Emanuel,
Que les vino de Israel,
Y prorrumpan a una voz:
¡En los cielos gloria a Dios!
3
¡Gloria a Dios, la Iglesia entona,
Rota al ver su esclavitud
Por Jesús, que es su corona,
Su Cabeza y Plenitud.
Vigilante siempre vive,
Y a la lucha se apercibe,
Mientras llega su solaz.
En la gloria y plena paz,
Donde exclama a una voz:
¡En los cielos gloria a Dios!
(70) ¡Noche de paz, noche de amor!
1
¡Noche de paz, noche de amor!
Todo duerme en derredor;
Entre los astros que esparcen su luz
Bella, anunciando al niñito Jesús,
Brilla la estrella de paz,
Brilla la estrella de paz.
2
¡Noche de paz, noche de amor!
Oye humilde el fiel pastor
Coros celestes que anuncian salud,
Gracias y glorias en gran plenitud,
Por nuestro buen Redentor,
Por nuestro buen Redentor.
3
¡Noche de paz, noche de amor!
Ved qué bello resplandor
Luce en el rostro del niño Jesús,
En el pesebre, del mundo la luz,
Astro de eterno fulgor,
Astro de eterno fulgor.
(71) ¡Oh santísimo, felicísimo!
1
¡Oh santísimo, felicísimo,
Grato tiempo de Navidad!
Cristo, el prometido, ha por fin venido,
¡Alegría, alegría, cristiandad!
2
¡Oh santísimo, felicísimo,
Grato tiempo de Navidad!
Al mortal perdido, Cristo le ha nacido,
¡Alegría alegría, cristiandad!
3
¡Oh santísimo, felicísimo,
Grato tiempo de Navidad!
Cántenle loores magos y pastores,
¡Alegría, alegría, cristiandad!
5
¡Oh santísimo, felicísimo,
Grato tiempo de Navidad!
Tan dichosa nueva al mortal conmueva,
¡Alegría alegría, cristiandad!
6
¡Oh santísimo, felicísimo,
Grato tiempo de Navidad!
Príncipe del cielo danos tu consuelo,
¡Alegría, alegría, cristiandad!
(72) Oíd un son en alta esfera (Charles Wesley)
1
Oíd un son en alta esfera:
¡En los cielos gloria a Dios
Y al mortal paz en la tierra!
Canta la celeste voz.
Con los cielos alabemos
Al eterno Rey cantemos,
A Jesús que es nuestro bien,
Con el coro de Belén;
Canta la celeste voz:
¡En los cielos, gloria a Dios!
2
El Señor de los señores,
El Ungido celestial,
A salvar los pecadores
Vino al seno virginal.
Gloria al Verbo encarnado,
En humanidad velado;
Gloria al Santo de Israel
Cuyo nombre es Emanuel;
Canta la celeste voz:
¡En los cielos, gloria a Dios!
3
Príncipe de paz eterna,
Gloria a ti, Señor Jesús
Entregando al alma tierna
Tú nos traes vida y luz.
Has tu majestad dejado,
Y buscarnos te has dignado;
Para darnos el vivir
A la muerte quieres ir;
Canta la celeste voz:
¡En los cielos, gloria a Dios!
(73) Suenen dulces himnos
1
¡Suenen dulces himnos gratos al Señor,
Y óiganse en concierto universal!
Desde el alto cielo baja el Salvador
Para beneficio del mortal.
CORO
¡Gloria, gloria sea a nuestro Dios!
¡Gloria! Si, cantemos a una voz;
Y el cantar de gloria, que se oyó en Belén,
Sea nuestro cántico también.
2
Montes y collados fluyan leche y miel,
Y abundancia esparzan y solaz.
Gócense los pueblos, gócese Israel,
Que a la tierra viene ya la paz.
3
Salte de alegría lleno el corazón,
De la triste y pobre humanidad.
Dios se compadece viendo su aflicción,
Y le muestra buena voluntad.
CORO
¡Gloria, gloria sea a nuestro Dios!
¡Gloria! Si, cantemos a una voz;
Y el cantar de gloria, que se oyó en Belén,
Sea nuestro cántico también.
4
Lata en nuestro pecho noble gratitud
Hacia el que nos brinda redención.
A Jesús el Cristo que nos da salud,
Tributemos nuestra adoración.
(74) Tú dejaste tu trono y corona por mí
1
Tú dejaste tu trono y corona por mí,
Al venir a Belén a nacer;
Mas a Ti no fue dado el entrar al mesón,
Y en pesebre te hicieron nacer.
CORO
Ven a mi corazón, oh Cristo,
Pues en él hay lugar para Ti.
Ven a mi corazón, ¡Oh Cristo, ven!
Pues en Él hay lugar para Ti.
2
Siempre pueden las zorras sus cuevas tener,
Y las aves sus nidos también;
Mas el Hijo del Hombre no tuvo un lugar
En el cual reclinara su sien.
3
Tú viniste, Señor, con tu gran bendición
Para dar libertad y salud;
Mas con odio y desprecio te hicieron morir,
Aunque vieron tu amor y virtud.
CORO
Ven a mi corazón, oh Cristo,
Pues en Él hay lugar para Ti.
Ven a mi corazón, ¡Oh Cristo, ven!
Pues en él hay lugar para Ti.
4
Alabanzas sublimes los cielos darán,
Cuando vengas glorioso de allí,
Y tu voz entre nubes dirá: Ven a Mí,
Que hay lugar junto a Mí, para ti.
(75) Ama el Pastor a sus ovejas
1
Ama el Pastor sus ovejas, con un amor paternal;
Ama el Pastor su rebaño, con un amor sin igual.
Ama el Pastor a las otras que descarriadas están,
Y conmovido, las busca por dondequiera que van.
CORO
Por el desierto errabundas se ven sufrir penas mil,
Y al encontrarlas, en hombros las lleva al redil.
2
Ama el Pastor sus corderos, los ama el tierno Pastor;
A los que a veces, perdidos, se oyen gemir de dolor.
Ved al Pastor conmovido, por los collados buscar;
y los corderos en hombros vedlo llevando al hogar.
3
Ama las noventa y nueve, que en el aprisco guardó;
Ama las que por el desierto dejó;
¡Oh, mis ovejas perdidas! Clama doliente el Pastor;
¿Quiénes vendrán en mi ayuda para salvarlas, Señor?
CORO:
Por el desierto errabundas se ven sufrir penas mil,
y al encontrarlas, en hombros las lleva tierno al redil.
4
Son delicados tus pastos, y quietas las aguas son;
Henos aquí, oh, Maestro, danos hoy tu comisión.
Haz que sirvamos fervientes, llénanos de un santo amor
por las ovejas perdidas de tu redil, buen Señor.
(76) Cristo me guía
1
Cristo me guía, es mi Pastor,
Nada me falta yendo con Él;
Tengo su fuerza, tengo su amor,
Si en sus caminos le sigo fiel.
CORO
Seguro amparo, firmé sostén
Encuentro siempre con mi Pastor;
Vino Él al mundo para mi bien,
Y a darme vida con su dolor.
2
En mis tristezas, nadie como Él
Rompe los hierros de mi dolor;
Y si la vida se muestra cruel,
Sólo Él me inunda de paz y amor.
3
Si estoy enfermo, Él es salud
De cuerpo y alma, todo a la vez;
En mis tormentas, Él es quietud;
Y en mis tinieblas, es brillantez.
CORO
Seguro amparo, firmé sostén
Encuentro siempre con mi Pastor;
Vino Él al mundo para mi bien,
Y a darme vida con su dolor.
4
En el conflicto tan desigual
Que contra el malo librando estoy,
Él bien comprende todo mi mal,
Él bien conoce cuán débil soy.
5
¿Qué significa pues el dolor?
¿Qué las tinieblas, si voy con Él?
Es el apoyo de mi valor,
Siendo conmigo paciente y fiel.
CORO
Seguro amparo, firmé sostén
Encuentro siempre con mi Pastor;
Vino Él al mundo para mi bien,
Y a darme vida con su dolor.
(77) Al huerto van a visitar
1
Al huerto van a visitar
La tumba en que su cuerpo está,
Mujeres son que a ungirlo van;
Mas, ¿quién la Piedra quitará?
¡Oh! Quién; ¡Oh!, ¿quién la quitará?
CORO
Nada temáis, id al huerto,
Ved su tumba abierta ya;
El que buscáis no está muerto,
¡Resucitado ha!
Nada temáis, vive y reina
El Maestro y Señor;
Vencedor, vencedor,
¡Del sepulcro vencedor!
2
Clavado fue en dura cruz,
Y allí su vida dio Jesús;
Sus pies, sus manos besarán;
Mas, ¿quién la piedra quitará?
¿¡Oh!, quién; ¡Oh!, quien la quitará?
CORO
Nada temáis, id al huerto,
Ved su tumba abierta ya;
El que buscáis no está muerto,
¡Resucitado ha!
Nada temáis, vive y reina
El Maestro y Señor;
Vencedor, vencedor,
¡Del sepulcro vencedor!
3
¿Habéis perdido lo que amáis?
¿Vuestra esperanza se acabó?
¿De un Cristo muerto en busca vais?
¡Ya Dios la piedra removió!
¡Si, Dios, mi Dios la removió!
CORO
Nada temáis, id al huerto,
Ved su tumba abierta ya;
El que buscáis no está muerto,
¡Resucitado ha!
Nada temáis, vive y reina
El Maestro y Señor;
Vencedor, vencedor,
¡Del sepulcro vencedor!
(78) Del sepulcro tenebroso
1
Del sepulcro tenebroso el Señor se levantó;
Y las ligas de la muerte poderoso destrozó.
No temáis, que el buen Maestro ha tornado a vivir;
Y no sólo Él, mas todos los que le hayan de seguir.
CORO
Abierta está la tumba,
Vacío el lugar
En donde amigos fieles
Le hicieron descansar.
2
Como el grano de semilla que en la tierra debe entrar,
Nuestros cuerpos, igualmente, en la tumba habrán de estar.
Esperando el grande día, en las nubes la señal;
Cuando la final trompeta llame a todos por igual.
3
A los fieles Cristo llama a su lado siempre a estar;
Y con Él por las edades en los cielos a morar.
No temáis, que el buen Maestro a la vida retornó;
Y no sólo Él, mas todos los que aquí su amor salvó.
CORO
Abierta está la tumba,
Vacío el lugar
En donde amigos fieles
Le hicieron descansar.
(79) El vive, resucitó (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Él vive, resucitó, a la muerte ya venció; Él vive, resucitó,
Al sepulcro destrozó. Él vive, resucitó, las tinieblas disipó;
Vencedor se levantó muestro Señor, Cristo Jesús.
CORO
He aquí yo estoy con vosotros hasta el fin,
Resuena la voz de uno a otro confín. Es Cristo Jesús,
El victorioso Rey que delante va de su preciosa grey.
2
Al cielo Él ascendió, Santo Espíritu envió;
Allá en Pentecostés, su poder manifestó.
Un viento recio corrió, fuego santo apareció,
Nuevas lenguas pronunciaron
Todos llenos de poder.
3
El Santo Consolador, el Espíritu de Dios,
El Fuego Consumidor, con nosotros hoy está,
Llenando con Su poder a todo el que cree en Él;
Porque la promesa es:
Para cuantos llamare Dios.
CORO
He aquí yo estoy con vosotros hasta el fin,
Resuena la voz de uno a otro confín.
Es Cristo Jesús, el victorioso Rey
Que delante va de su preciosa grey.
(80) Hace tres días que yerto está
1
Hace tres días que yerto está
El blanco lirio que perfumó
Los verdes campos de la Judá,
Que con sus risas le amortajó.
¿Dónde su cuerpo pusisteis hoy?
Que en la tumba ya no está.
CORO
¡Aleluya, aleluya, el Señor resucitó!
¡Aleluya, aleluya, el Señor resucitó!
Con poder se levantó, el sepulcro solo está,
Y el temor a la muerte para siempre Él borró;
¡Aleluya, amén! ¡Aleluya, amén!
2
Manos preciosas que lastimé
Aunque gloriosas me hicieron bien;
En mi ignorancia te desdeñé
Y con espinas clavé tu sien.
¿Dónde su cuerpo pusisteis hoy?
Que en la tumba ya no está.
CORO
¡Aleluya, aleluya, el Señor resucitó!
¡Aleluya, aleluya, el Señor resucitó!
Con poder se levantó, el sepulcro solo está,
Y el temor a la muerte para siempre Él borró;
¡Aleluya, amén! ¡Aleluya, amén!
3
¡Oh Cristo mío! Con cuánto amor
Tu vida diste en dura cruz
Para rescate del pecador.
Yo te bendigo, oh mi Jesús.
¿Dónde su cuerpo pusisteis hoy?
Que en la tumba ya no está.
CORO
¡Aleluya, aleluya, el Señor resucitó!
¡Aleluya, aleluya, el Señor resucitó!
Con poder se levantó, el sepulcro solo está,
Y el temor a la muerte para siempre Él borró;
¡Aleluya, amén! ¡Aleluya, amén!
(81) Hora de triunfo, llena de luz
1
Hora de triunfo, llena de luz,
Día de victoria del Salvador;
Huye la sombra de inicua cruz,
No reina ya el dolor.
CORO
¡Canten hosannas todos al Rey!
¡Suba a los cielos nuestra canción! ¡Salve, aleluya!
Cristo el Señor triunfó.
2
Hora de triunfo, gloria y poder
Cuando la tumba se iluminó;
Y en dulce y quieto amanecer Cristo resucitó.
3
Marcha triunfal los suyos con Él
Yendo a los cielos todos harán;
Albos vestidos, dignos del fiel,
Todos luciendo irán.
CORO
¡Canten hosannas todos al Rey!
¡Suba a los cielos nuestra canción! ¡Salve, aleluya!
Cristo el Señor triunfó.
4
¡Gloria, aleluya! Todos cantad.
Sobre la vida, Cristo el Señor
Reina glorioso; todos alzad himnos en su loor.
(82) Resucitó, la nueva dad
1
Resucitó, la nueva dad
Al mundo, que su muerte vio.
Tomó en la cruz nuestro lugar,
Mas del sepulcro revivió.
CORO
¿Por qué buscáis al Cristo aquí?
Entre los muertos ya no está;
No le lloréis, cantad, reíd
Y proclamad que Cristo vive y reina ya.
2
Le vieron tristes sepultar
Cuantos en Él tuvieron fe;
Y su esperanza muerta ya,
Creyeron sepultar con Él.
3
Mas el sepulcro no logró
En sus prisiones retener
Al Cristo Rey, que vencedor
Se levantó con su poder.
CORO
¿Por qué buscáis al Cristo aquí?
Entre los muertos ya no está;
No le lloréis, cantad, reíd
Y proclamad que Cristo vive y reina ya.
4
Resucitó, ya no tendrá
La tumba sombras para el fiel;
Aun cuando muera, vivirá
El que creyere sólo en Él.
(83) Cantaré a Jesús de mi alma Rey
1
Cantaré a Jesús de mi alma Rey,
Al Rey de gloria ensalzaré,
Trajo al mundo paz, y al mortal buena voluntad;
Alegres nuevas por doquiera proclamad.
CORO
Yo soy feliz con mi Cristo, porque mi alma salvó;
Ángeles cantan alegres, por cuantos Él redimió;
¡Oh, cuán hermosa es la vida! Dulce, serena, de fe
Soy peregrino en la tierra,
Mas ando con Cristo de mi alma Rey.
2
En la cruz del calvario por mí sufrió,
Ahí la amarga copa bebió;
Y al expirar, el sol de luto se cubrió;
Mas vencedor nuestro Señor resucitó.
3
Ascendió a la gloria mi Salvador,
Por mí intercede con tierno amor.
Pronto volverá con sus santos para reinar,
Dicha indecible será allá con Él morar.
CORO
Yo soy feliz con mi Cristo, porque mi alma salvó;
Ángeles cantan alegres, por cuantos Él redimió;
¡Oh, cuán hermosa es la vida! Dulce, serena, de fe
Soy peregrino en la tierra,
Mas ando con Cristo de mi alma Rey.
4
¿Qué será, en aquella mansión de luz?
Al ver el rostro de mi Jesús,
Y con Él gozar las grandezas que allí habrá;
Y los placeres que el fiel disfrutará.
(84) El Señor entró triunfante (Leonardo Flores Esparza)
1
El Señor entró triunfante a la gran Jerusalén,
Hoy rendimos homenaje al sublime y santo Rey;
Palmas y ramas de olivo le tendieron a sus pies,
El Señor hizo su entrada a la gran Jerusalén.
CORO
Grandes voces de júbilo se escuchan proclamando al santo Rey,
Diciendo así con célico fervor: Hosanna, hosanna, bendito el que
viene en el nombre del Señor.
2
El Señor entró triunfante a la gran Jerusalén,
Hoy rendimos homenaje al sublime y santo Rey;
Ya las gentes se preguntan, ¿a quién rinden tanto honor?
A Jesús que hoy ha venido en el nombre del Señor.
3
El Señor entró triunfante a la gran Jerusalén,
Hoy rendimos homenaje al sublime y santo Rey;
Quiera Dios que en este día haga su entrada triunfal
A todos los corazones, por toda la eternidad.
CORO
Grandes voces de júbilo se escuchan proclamando al santo
Rey, Diciendo así, con célico fervor; hosanna, hosanna,
bendito el que viene en el nombre del Señor.
(85) Jesús es mi Rey soberano
1
Jesús es mi Rey soberano,
Mi gozo es cantar su loor;
Es Rey y me ve cual hermano,
Es Rey y me imparte su amor;
Dejando su trono de gloria,
Me vino a sacar de la escoria,
Y yo soy feliz,
Y yo soy feliz por Él.
2
Jesús es mi Amigo anhelado,
Y en sombras y en luz siempre va,
Paciente y humilde a mi lado,
Su ayuda y consuelo me da;
Por eso constante lo sigo
Porque Él es mi Rey y mi Amigo,
Y yo soy feliz,
Y yo so feliz por Él.
3
¿Señor, qué pudiera yo darte
Por tanta bondad para mí?
¿Me basta servirte y amarte,
Es todo entregarme yo a Ti?
Entonces, acepta mi vida
Que a Ti sólo queda rendida,
Pues yo soy feliz,
Pues yo soy feliz por Ti.
(86) Loores dad a Cristo el Rey
1
Loores dad a Cristo el Rey, suprema potestad;
De su divino amor la ley postrados aceptad;
De su divino amor la ley postrados aceptad.
2
Vosotros hijos de Israel, residuo de la grey;
Loores dad a Emanuel y proclamadle Rey;
Loores dad a Emanuel y proclamadle Rey.
3
Naciones todas, escuchad
Y obedeced su ley,
De gracia y de santidad
Y proclamadle Rey;
De gracia y de santidad
Y proclamadle Rey.
4
Dios quiera que con los que están
Del trono en derredor,
Cantemos por la eternidad
A Cristo el Salvador;
Cantemos por la eternidad
A Cristo el Salvador.
(87) Por mil arpas y mil voces
1
Por mil arpas y mil voces se alcen notas de loor;
Cristo reina, el cielo goza, Cristo reina, el Dios de amor.
Ved, su trono ocupa ya, sólo el mundo regirá;
¡Aleluya, aleluya, aleluya! Amén.
2
Rey de gloria, reina siempre, reina con tu potestad;
Nadie de tu mano arranque los que son tu propiedad.
Dicha tiene el escogido que contemplará tu faz;
¡Aleluya, aleluya, aleluya! Amén.
3
Apresura tu venida
En las nubes, oh, Señor;
Nuevos cielos, nueva vida
Danos, Cristo, por tu amor;
Arpas de oro de tu grey
Gloria entonará, oh Rey,
¡Aleluya, aleluya, aleluya! Amén.
(88) Ved a Cristo, Rey de gloria
1
Ved a Cristo, Rey de gloria,
Es del mundo el vencedor;
Es de Cristo la victoria,
Todos démosle loor.
CORO
Coronadle, santos todos;
Coronad al Rey de reyes,
Coronadle, santos todos;
Coronad al Salvador.
2
Exaltadlo, exaltadlo,
Ricos triunfos trae Jesús
Entronadle allá en los cielos;
En la refulgente luz.
3
Si los malos se burlaron
Coronando al Salvador;
Hoy los ángeles y santos
Lo proclaman su Señor.
CORO
Coronadle, santos todos;
Coronad al Rey de reyes,
Coronadle, santos todos;
Coronad al Salvador.
4
Escuchad las alabanzas
Que se elevan hacia Él;
Victorioso reina el Cristo,
Adorad a Emanuel.
(89) Yo tengo un Rey
1
//Yo tengo un Rey, mi Salvador,
Y por Él yo tengo vida, es promesa fiel.//
Y espero no ofender jamás a mi Rey.
CORO
//Y espero no ofender ¡No, no!//
Y espero no ofender jamás a mi Rey.
2
//¡Oh mira el sol al decaer!,
Nunca esperes te sorprenda, sin el bien hacer.//
Y espero no ofender jamás a mi Rey.
3
//Si enfermo estoy, a Él yo voy,
Pues mi Rey es compasivo, y mitiga mí dolor.//
Y espero no ofender jamás a mi Rey.
4
//Cuando Él se fue, nos prometió
Investirnos de poder, y potencia celestial.//
Y espero no ofender jamás a mi Rey.
CORO
//Y espero no ofender ¡No, no!//
Y espero no ofender jamás a mi Rey.
5
//Si tú quieres ve a Jesús, mi Rey,
Sólo entrégate en sus brazos, Él te quiere socorrer.//
Y espero no ofender jamás a mi Rey.
6
//El volverá, escrito está, con los ángeles en gloria,
nos llevará.//
Y espero no ofender jamás a mi Rey.
(90) A solas al huerto yo voy
1
A solas al huerto yo voy,
Cuando duerme aún la floresta;
Y en quietud y paz con Jesús estoy,
Oyendo absorto allí su voz .
CORO
Él conmigo está, puedo oír su voz,
Y que suyo, dice, seré;
Y el encanto que hallo con Él allí,
Con nadie tener podré.
2
Tan dulce es la voz del Señor,
Que las aves guardan silencio;
Y tan sólo se oye esa voz de amor,
Que inmensa paz al alma da.
3
Con Él encantado yo estoy,
Aunque en torno lleguen las sombras;
Más me ordena ir, a escuchar yo voy,
Su voz doquier la angustia esté.
CORO
Él conmigo está, puedo oír su voz,
Y que suyo, dice, seré;
Y el encanto que hallo con Él allí,
Con nadie tener podré.
(91) Al cansado peregrino
1
Al cansado peregrino que en el pecho siente fe,
El Señor ha prometido: Con mi brazo te guiaré,
Con mi brazo, con mi brazo, con mi brazo, te guiaré:
El Señor ha prometido: Con mi brazo te guiaré.
2
Si has perdido la esperanza como la sombra de lo que fue,
Oye atento su promesa: Con mi brazo te guiaré,
Con mi brazo, con mi brazo, con mi brazo, te guiaré:
Oye atento su promesa: Con mi brazo te guiaré.
3
Cuando la muerte a tu estancia con afán golpeando esté,
Ten consuelo en las palabras: Con mi brazo te guiaré,
Con mi brazo, con mi brazo, con mi brazo te guiaré;
Ten consuelo en las palabras: Con mi brazo te guiaré.
(92) ¿Cómo podré estar triste?
1
¿Cómo podré estar triste, cómo entre sombras ir?
¿Cómo sentirme solo y en el dolor vivir?
Si Cristo es mi consuelo, mi Amigo siempre fiel;
//Si aun las aves tienen seguro asilo en Él.//
CORO
Feliz, cantando alegre,
Yo vivo siempre aquí;
Si Él cuida de las aves,
Cuidará también de mí.
2
Nunca te desalientes, oigo al Señor decir,
Y en su palabra fiado hago al dolor huir.
A Cristo, paso a paso, yo sigo sin cesar,
// Y todas sus bondades me da sin limitar.//
CORO
Feliz, cantando alegre
Yo vivo siempre aquí;
Si Él cuida de las aves,
Cuidará también de mí.
3
Siempre que soy tentado o que en la sombra estoy,
Más cerca de Él camino y protegido voy.
Si en mí la fe desmaya, y caigo en la ansiedad,
//Tan sólo Él me levanta, me da seguridad.//
CORO
Feliz, cantando alegre
Yo vivo siempre aquí;
Si Él cuida de las aves,
Cuidará también de mí.
(93) Con gratitud vengo hacia Ti (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Con gratitud vengo hacia Ti
A darte gracias, oh Señor;
Pues tus promesas fieles son
Para salvar al pecador.
CORO
Gozo sin fin hay en aquél
Que tu Palabra al escuchar,
Rinde su vida ante tu altar
Para seguirte siempre fiel.
Como la chispa que encendió
La zarza humeante ante Moisés,
Así arda siempre ante tus pies
El corazón que salvo es.
2
Tú has dicho siempre, buen Jesús:
Ven hoy a Mí y descansarás:
Perdido y triste como estás,
Perdón y gracia obtendrás.
CORO
Gozo sin fin hay en aquél
Que tu Palabra al escuchar,
Rinde su vida ante tu altar
Para seguirte siempre fiel.
Como la chispa que encendió
La zarza humeante ante Moisés,
Así arda siempre ante tus pies
El corazón que salvo es.
3
Jamás podré yo olvidar
La conmoción del corazón;
De tanto hombre pecador
Que Tú salvaste con amor.
CORO
Gozo sin fin hay en aquél
Que tu Palabra al escuchar,
Rinde su vida ante tu altar
Para seguirte siempre fiel.
Como la chispa que encendió
La zarza humeante ante Moisés,
Así arda siempre ante tus pies
El corazón que salvo es.
4
Enfermos vimos levantar,
A los perdidos confesar
Que tu poder, oh buen Jesús,
Puede dar vida y plena luz.
CORO
Gozo sin fin hay en aquél
Que tu Palabra al escuchar,
Rinde su vida ante tu altar
Para seguirte siempre fiel.
Como la chispa que encendió
La zarza humeante ante Moisés,
Así arda siempre ante tus pies
El corazón que salvo es.
(94) Cristo el Señor es para mí
1
Cristo el Señor es para mí consuelo, dicha y paz;
En Él tan sólo encuentro yo, descanso, amor, solaz.
Si en mis tristezas voy a Él,
Hallo un Amigo siempre fiel,
Hallo un Amigo siempre fiel en Jesús.
2
En mis conflictos con el mal no hay otro cual Jesús,
Que pueda darme protección, sostén, poder y luz.
Yendo conmigo el Salvador, ya nada puede el
tentador, ya nada puede el tentador contra mí.
3
Vida de paz, de gozo y luz encuentro en mi Señor;
Herencia eterna que me da su incomparable amor.
Nada en el mundo igualará,
A lo que en Cristo encontrará,
A lo que en Cristo encontrará el mortal.
4
Gloria sin fin tributaré gozoso a mi Jesús;
Quien vida tal me aseguró
Muriendo en cruenta cruz.
Y por los siglos mi canción ensalzará su salvación,
Ensalzará su salvación sin igual.
(95) Cual mirra fragante
1
Cual mirra fragante que exhala su olor
Y ricos perfumes esparce en redor;
Tu nombre, oh Amado, a mi corazón
Lo llena de gozo, transpórtalo a Sión.
CORO
¡Aleluya, aleluya al Cordero de Dios!
¡Aleluya al Amado, al bendito Jesús!
2
Cual voz amigable que al triste viador
En bosque perdido le inspira valor;
Tu nombre me anima, me hace saber
Que ofreces piadoso rescate a mi ser.
3
Cual luz que brillando del alto fanal,
Al nauta en la noche señala el canal;
Tu nombre, esparciendo benéfica luz,
Al cielo me lleva, bendito Jesús.
CORO
¡Aleluya, aleluya al Cordero de Dios!
¡Aleluya al Amado, al bendito Jesús!
4
Cual roca muy firme que dentro del mar
Al náufrago brinda su seguridad;
Tu nombre, oh Amado, excelsa bondad
Ofrece refugio a la humanidad.
(96) Del santo amor de Cristo
1
Del santo amor de Cristo, que no tendrá su igual,
De su divina gracia, sublime y eternal;
De su misericordia, inmensa como el mar,
Y cual los cielos alta, con gozo he de cantar.
CORO
El amor de mi Señor
Grande y dulce es más y más
Rico e inefable, nada es comparable
Al amor de mi Jesús.
2
Cuando El vivió en el mundo, la gente le siguió,
Y todas sus angustias en Él depositó;
Entonces, bondadoso, su amor brotó en raudal,
Incontenible, inmenso, sanando todo mal.
3
Él puso en las pupilas del ciego nueva luz,
La eterna luz de vida que centellea en la cruz;
Y dio a las almas toda la gloria de su ser
Al impartir su gracia, su Espíritu y poder.
CORO
El amor de mi Señor
Grande y dulce es más y más
Rico e inefable, nada es comparable
Al amor de mi Jesús.
4
Su amor, por las edades, del mundo es el fanal,
Que marca esplendoroso la. senda del ideal;
Y el paso de los años lo hará más dulce y más,
Precioso al dar al alma, su incomparable paz.
(97) El mundo perdido en pecado se vio
1
El mundo perdido en pecado se vio,
Jesús es la luz del mundo;
Mas en las tinieblas la gloria brilló,
Jesús es la luz del mundo.
CORO
Ven a la luz, no quieras perder
Gozo perfecto al amanecer;
Yo ciego fui, mas ya puedo ver,
Jesús es la luz del mundo.
2
Vivir en Él vuelve la noche en día,
Jesús es la luz del mundo;
Andemos en luz y sigamos al Guía,
Jesús es la luz del mundo.
3
¡Oh ciegos y presos de lóbrego error!
Jesús es la luz del mundo;
Él manda lavaros y ver su fulgor,
Jesús es la luz del mundo.
CORO
Ven a la luz, no quieras perder
Gozo perfecto al amanecer;
Yo ciego fui, mas ya puedo ver,
Jesús es la luz del mundo.
4
Ni soles, ni lunas el cielo tendrá,
Jesús es la luz del mundo;
La luz de su rostro lo iluminará,
Jesús es la luz del mundo.
(98) En Cristo feliz es mi alma
1
En Cristo feliz es mi alma,
Precioso es su celeste don;
Su voz me devuelve la calma,
Su faz me anticipa el perdón.
CORO
Yo soy feliz en Él, yo soy feliz en Él;
El gozo y la paz inundan mi ser,
Pues yo soy feliz en Él.
2
Mucho antes que yo, Él buscóme,
Me atrajo a su amado redil;
De amor en su brazos llevóme
Do hay dichas y en cantos a mil.
3
Su amor paternal me circunda,
Su gracia conforta mi ser;
Su Espíritu Santo me inunda
De un noble y excelso poder
CORO
Yo soy feliz en Él, yo soy feliz en Él;
El gozo y la paz inundan mi ser,
Pues yo soy feliz en Él.
4
A Él seré un día semejante,
Dejando este cuerpo mortal,
Y mientras, discípulo amante
Ser quiero, hasta el día final.
(99) En Jesucristo, mártir de paz
1
En Jesucristo, mártir de paz,
En horas negras de tempestad,
Hallan las almas dulce solaz, grato consuelo, felicidad.
CORO
Gloria cantemos al Redentor que por nosotros
Quiso morir; la santa gracia del Salvador
Dirija siempre nuestro vivir.
2
En los peligro, en el dolor, a cada paso,
Su protección calma le infunde, santo vigor,
Nuevos alientos al corazón.
3
Cuando en la lucha falta la fe,
Y el alma siente desfallecer,
Cristo nos dice: Yo os colmaré
De rica gracia, santo poder.
CORO
Gloria cantemos al Redentor que por nosotros
Quiso morir; la santa gracia del Salvador
Dirija siempre nuestro vivir.
(100) Es Jesucristo mi todo
1
Es Jesucristo mi todo, grato es cantar su loor,
¡Oh, cuán sublime; infinito es su divino amor!
Cuando me vio errabundo, cual hijo pródigo,
Me levantó bondadoso, a su redil me llevó.
CORO
Cristo, Cristo, Tú eres mi Salvador,
Cristo, Cristo, tuyo seré Señor,
Te seguiré donde quieras, si Tú guiando vas,
Y al terminar mi carrera, en gloria veré tu faz.
2
Cristo es el Lirio del valle, la Rosa es de Sarón,
Cristo es el Astro esplendente, la Roca de salvación;
Él es la fuente de vida, y gozo eternal,
Él satisface mi alma con el maná celestial.
3
Cristo nació en un pesebre, la amarga copa bebió,
Cual inocente cordero en el calvario murió;
Resucitó de la tumba y al cielo ascendió,
Mas pronto viene en gloria, esta promesa nos dio.
CORO
Cristo, Cristo, Tú eres mi Salvador,
Cristo, Cristo, tuyo seré Señor,
Te seguiré donde quieras, si Tú guiando vas,
Y al terminar mi carrera, en gloria veré tu faz.
(101) Fuente de la vida eterna
1
Fuente de la vida eterna y de toda bendición,
Ensalzar tu gracia tierna debe todo corazón.
Tu piedad inagotable, abundante en perdonar,
Único ser adorable, gloria a Ti debemos dar.
2
De los cánticos celestes te quisiéramos cantar,
Entonados por las huestes que lograste rescatar.
Almas son que redimiste, porque les tuviste amor,
De ellas te compadeciste con tiernísimo favor.
3
Toma nuestros corazones, llénalos de tu verdad,
De tu Espíritu los dones y de toda santidad.
Guíanos en la obediencia, humildad, amor y fe;
Nos ampare tu clemencia, Salvador propicio sé.
(102) Fuente de maravilloso amor (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Fuente de maravilloso amor
Para el alma eres, mi Jesús,
Porque siendo aún tan pecador,
Por mí moriste en cruenta cruz.
Me llenaste de tu plenitud,
Con tu presencia celestial,
Cuán maravilloso manantial
De santo amor, eres Señor Jesús.
CORO
Oh, qué gloria siento en mí, alegría celestial,
Gloria sin fin, maravillosa, de gozo y paz eternal;
Hermosura sin igual hay en Ti, Señor,
Rico y limpio manantial es tu divino amor.
2
Oh, maravilloso mi Jesús,
Que los cielos más sublime es,
Al llenar de refulgente luz
Mi corazón, todo mi ser.
A tu nombre gloria, oh Señor,
De eternidad a eternidad;
Desde donde sale el sol hasta
Donde se pone, Tú eres Dios, mi Dios.
CORO
Oh, qué gloria siento en mí, alegría celestial,
Gloria sin fin, maravillosa, de gozo y paz eternal;
Hermosura sin igual hay en Ti, Señor,
Rico y limpio manantial es tu divino amor.
(103) ¿Has oído la historia de Cristo?
1
¿Has oído la historia de Cristo?
Dulce historia de gracia y de amor;
Cuando débil, y pobre y caído,
Redimido me vi del dolor.
CORO
Su inmenso amor, yo cierto estoy,
Jamás su igual tener podrá;
A su fulgor en la vida voy,
Y el cielo así en mi alma va.
2
¿Has oído que dijo a las gentes?
Los cansados venid hasta mí
Vine a Él y sentí que al instante
De su amor el objeto yo fui.
3
¿Has oído de aquéllos que ciegos,
A sus ojos Él dióles la luz?
Yo también cuando estaba en las sombras,
A la luz me llevó mi Jesús.
CORO
Su inmenso amor, yo cierto estoy,
Jamás su igual tener podrá;
A su fulgor en la vida voy,
Y el cielo así en mi alma va.
4
¿Has oído del mar tempestuoso
Que el Señor con su voz aquietó?
Tú sabrás que las rudas tormentas
De mi vida, el Señor ya calmó.
(104) ¿Has tratado de llevar tu carga?
1
¿Has tratado de llevar tu carga
Solo tú, solo tú;
No sabiendo que tendrás ayuda
Si acudieres al Señor Jesús?
CORO
Si tengo cargas que solo debo llevar,
Paciente las alzo y acudo a mi Señor;
Si tengo cruces que nadie puede cargar,
Su ayuda siempre mi Señor me presta con amor.
2
Nunca olvides que al Calvario solo
Fue Jesús, fue Jesús;
Para darte salvación y vida,
Cuando solo sucumbió en la cruz.
3
Sólo en Cristo protección y ayuda
Hallarás, hallarás;
Lleva siempre a Él tus cargas todas,
Que a ninguno rechazó jamás.
CORO
Si tengo cargas que solo debo llevar,
Paciente las alzo y acudo a mi Señor;
Si tengo cruces que nadie puede cargar,
Su ayuda siempre mi Señor me presta con amor.
(105) Jesús es precioso
1
Jesús es precioso, mi buen Salvador,
Por siempre le alabo por su gran poder;
Si débil me encuentro su fuerza me da,
Él es mi precioso Jesús.
CORO
Precioso es Jesús, mi Jesús;
Precioso es Jesús, mi Jesús;
Mi gloria será su rostro al mirar;
Él es mi precioso Jesús.
2
Y cuando en pecado muy triste me vi,
Llamando a las puertas de mi corazón,
Me dijo: Tu alma yo quiero salvar.
Él es mi precioso Jesús.
3
Mas ya por su gracia la luz puedo ver,
Quitó mi tristeza, mi llanto enjugó;
Por fe yo contemplo mi eterno hogar,
Él es mi precioso Jesús.
CORO
Precioso es Jesús, mi Jesús;
Precioso es Jesús, mi Jesús;
Mi gloria será su rostro al mirar;
Él es mi precioso Jesús.
4
Jesús es precioso, mi buen Redentor,
Me gozo en su luz que en mi senda brilló;
Yo sé que glorioso por mí viene aquí,
Él es mi precioso Jesús.
(106) Maestro, se encrespan las aguas
1
Maestro, se encrespan las aguas y ruge la tempestad,
Los grandes abismos del cielo se cubren de oscuridad.
¿No ves que aquí perecemos?¿Puedes dormir así,
Cuando el mar agitado nos abre profundo sepulcro aquí?
CORO
Los vientos, las ondas oirán tu voz: ¡Sea la paz!
Calmas las iras del negro mar,
las luchas del alma las haces cesar,
Y así la barquilla do va el Señor,
Hundirse no puede en el mar traidor.
Doquier se cumple tu voluntad, //¡Sea la paz!//
Tu voz resuene en la inmensidad: ¡Sea la Paz!
2
Maestro, mi ser angustiado te busca con ansiedad;
De mi alma en lo más escondido se libra cruel tempestad.
Pasa el pecado a torrentes sobre mi frágil ser;
Y perezco, perezco, ¡Maestro! ¡Oh, quiéreme socorrer!
CORO
Los vientos, las ondas oirán tu voz: ¡Sea la paz!
Calmas las iras del negro mar,
las luchas del alma las haces cesar,
Y así la barquilla do va el Señor,
Hundirse no puede en el mar traidor.
Doquier se cumple tu voluntad, //¡Sea la paz!//
Tu voz resuene en la inmensidad: ¡Sea la Paz!
3
Maestro, pasó la tormenta, los vientos no rugen ya;
Y sobre el cristal de las aguas el sol resplandecerá.
Maestro, prolonga esta calma, no me abandones más;
Cruzaré los abismos contigo gozando bendita paz.
CORO
Los vientos, las ondas oirán tu voz: ¡Sea la paz!
Calmas las iras del negro mar,
las luchas del alma las haces cesar,
Y así la barquilla do va el Señor,
Hundirse no puede en el mar traidor.
Doquier se cumple tu voluntad, //¡Sea la paz!//
Tu voz resuene en la inmensidad: ¡Sea la Paz!
(107) Me guía Él
1
Me guía Él,con cuánto amor
Me guía siempre mi Señor;
Al ver mi esfuerzo en serle fiel,
Con cuánto amor me guía Él.
CORO
Me guía Él, me guía Él, con cuánto amor me guía Él;
No abrigo dudas ni temor, pues me conduce el Buen Pastor.
2
En el abismo del dolor
O donde brille el sol mejor;
En dulce paz o en lucha cruel,
Con gran bondad me guía Él.
3
Tu mano quiero yo tomar,
Jesús, y nunca desmayar;
Pues sólo a quien te sigue fiel
Se oyó decir: Me guía Él.
CORO
Me guía Él, me guía Él, con cuánto amor me guía Él;
No abrigo dudas ni temor, pues me conduce el Buen Pastor.
4
Y mi carrera al terminar
Y así mi triunfo al realizar;
No habrá ni dudas ni temor,
Pues me guiará mi Buen Pastor.
(108) Oh, cuán dulce es fiar en Cristo
1
Oh, cuán dulce es fiar en Cristo
Y entregarse todo a Él; esperar en sus promesas
Y en sus sendas serle fiel.
CORO
Jesucristo, Jesucristo, ya tu amor probaste en mí;
Jesucristo, Jesucristo, siempre quiero fiar en Ti.
2
Es muy dulce fiar en Cristo,
Y cumplir su voluntad;
No dudando su Palabra,
Que es la luz y la verdad.
3
Siempre es grato fiar en Cristo
Cuando busca el corazón,
Los tesoros celestiales
De la paz y del perdón.
CORO
Jesucristo, Jesucristo, ya tu amor probaste en mí;
Jesucristo, Jesucristo, siempre quiero fiar en Ti.
4
Siempre en Ti confiar yo quiero,
Mi precioso Salvador;
En la vida y en la muerte
Protección me dé tu amor.
(109) Qué bello es estar en los brazos de Jesús
1
Qué bello es estar en los brazos de Jesús,
Qué hermoso es pasar de tinieblas a la luz;
Y amar, siempre amar al que nos dio vida y salud,
Y el corazón rebosar de inmensa gratitud.
CORO
Llena Jesús mi corazón, llénalo más y más, Señor;
Ya que me diste tu perdón, llénalo de tu santo amor.
2
Hundido en el mal mucho tiempo yo viví,
Tu amor sin igual me sacó del fango vil;
Y al recordar que lo debo todo a Ti,
Me dan ganas de llorar, de gratitud sin fin.
3
Qué bello es andar en las sendas de Jesús,
Qué hermoso es seguir los caminos del Señor;
Mi anhelo mejor es andar por siempre en su luz,
Haciendo su voluntad con gozo y amor.
CORO
Llena Jesús mi corazón, llénalo más y más, Señor;
Ya que me diste tu perdón, llénalo de tu santo amor.
(110) Que feliz es la vida a los pies de Jesús (Leonardo Flores Esparza)
1
Que feliz es la vida a los pies de Jesús,
Do encontramos la dicha y solaz;
Hoy mi vida entera quiero consagrar
A servir a Jesús nada más.
CORO
Las promesas de Cristo jamás faltarán,
Y nos ha prometido llevarnos con Él;
Sólo resta seguir sus caminos de paz
Y guardar hasta el fin nuestra fe.
2
Si en tu vida el pecado heridas dejó,
Que jamás has podido curar;
Hoy es tiempo oportuno en que mi Salvador
De tus penas te hará descansar.
3
Qué precioso es oír esa voz de Jesús
Que nos habla aquí al corazón;
Y sentir su presencia sublime de paz
Que nos llama a su dulce mansión.
CORO
Las promesas de Cristo jamás faltarán,
Y nos ha prometido llevarnos con Él;
Sólo resta seguir sus caminos de paz
Y guardar hasta el fin nuestra fe.
(111) Quiero que habléis de aquel grande amor
1
Quiero que habléis de aquel grande amor
Que en el Calvario Dios nos mostró;
Quiero que habléis del buen Salvador,
Habladme más de Cristo.
CORO
Quiero escuchar la historia fiel de mi Jesús, mi Salvador;
Quiero vivir tan sólo por Él, habladme más de Cristo.
2
Cuando me asalte la tentación,
Y que sus redes tienda a mi pie;
Quiero tener en Él protección;
Habladme más de Cristo.
3
Cuando en la lucha falte la fe,
Y el alma sienta desfallecer;
Quiero saber que ayuda tendré,
Habladme más de Cristo.
CORO
Quiero escuchar la historia fiel de mi Jesús, mi Salvador;
Quiero vivir tan sólo por Él, habladme más de Cristo.
4
Y cuando tenga yo que partir
Para encontrar a mi Salvador;
Con Él gozoso iré a vivir,
Habladme más de Cristo.
(112) Salvador, mi bien eterno (Fanny J. Crosby)
1
Salvador, mi bien eterno, más que vida para mí,
En mi fatigosa senda cerca siempre te halle a Ti.
Junto a Ti, junto a Ti; junto a Ti, junto a Ti;
En mi fatigosa senda, cerca siempre te halle a Ti.
2
No los bienes, no placeres, ni renombre busco aquí,
En las pruebas, en desdenes, cerca siempre te halle a Ti.
Junto a Ti, junto a Ti; junto a Ti, junto a Ti;
En las pruebas, en desdenes, cerca siempre te halle a Ti.
3
Yendo por sombrío valle, o en rugiente mar hostil,
Antes y después del trance, cerca siempre te halle a Ti.
Junto a Ti, junto a Ti; junto a Ti, junto a Ti;
Antes y después del trance, cerca siempre te halle a Ti.
(113) Salvo en los tiernos brazos (Fanny J. Crosby)
1
Salvo en los tiernos brazos
De mi Jesús seré,
Y en su amoroso pecho
Siempre reposaré.
Este es sin duda el eco
De celestial canción,
Que de inefable gozo
Llena mi corazón.
CORO
Salvo en los tiernos brazos
De mi Jesús seré,
Y en su amoroso pecho
Siempre reposaré.
2
De sus amantes brazos,
La gran solicitud,
Me libra de tristeza,
Me libra de inquietud.
Y si tal vez hay pruebas,
Fáciles pasarán;
Lágrimas, si vertiere,
Pronto se enjugarán.
CORO
Salvo en los tiernos brazos
De mi Jesús seré,
Y en su amoroso pecho
Siempre reposaré.
3
Y cruzaré la noche
Lóbrega, sin temor,
Hasta que venga el día
De perennal fulgor.
Cuán placentero entonces
Con Él será morar,
Y en la mansión de gloria
Siempre con Él reinar!
CORO
Salvo en los tiernos brazos
De mi Jesús seré,
Y en su amoroso pecho
Siempre reposaré.
(114) Si en tu senda las nubes agolparse ves
1
Si en tu senda las nubes agolparse ves,
No vaciles por ello ni flaqueen tus pies.
Cada nube que venga, no podrá traer
Más que pruebas que pasan, si hay valor y fe.
CORO
//Si hay valor y fe,//
En la más oscura noche siempre hay luz.
//Si hay valor y fe,//
Gozo y paz traerá la lucha. Si hay valor y fe.
2
Si es tu vida una carga de cuidados mil,
Olvidado de todo te podrás sentir.
Si tu ayuda acudieres a llevar doquier,
Esto endulza la vida si hay valor y fe.
3
Pon en alto los ojos sin dudar jamás,
Que en las lides del mundo vencedor saldrás.
Que si hay flores y cantos tras invierno cruel,
Trae encantos la vida si hay valor y fe.
CORO
//Si hay valor y fe,//
En la más oscura noche siempre hay luz.
//Si hay valor y fe,//
Gozo y paz traerá la lucha. Si hay valor y fe.
(115) Si estoy desalentado
1
Si estoy desalentado, con penas y temor,
Con cuitas oprimido, en pruebas y en dolor;
Entonces Cristo dice, mis pruebas al mirar,
Que su sostén y ayuda jamás me faltarán.
CORO
Por gracia Jesús me sostendrá,
Y nunca me faltará;
Si en sombras yo voy, o triste estoy;
Su gracia me sostendrá.
2
Cuando en la dura prueba, conmigo el mundo es cruel,
Cuando en la ruda lucha, no hallo un Amigo fiel;
Entonces llega a mi alma un eco celestial,
Es el Señor que dice que ayuda me dará.
3
Cuando en mis aflicciones no puedo resistir;
Cuando en las tentaciones voy casi a sucumbir;
Entonces su socorro el Salvador me da,
Y Él ha prometido conmigo siempre estar.
CORO
Por gracia Jesús me sostendrá,
Y nunca me faltará;
Si en sombras yo voy, o triste estoy;
Su gracia me sostendrá.
(116) Si olvidado en la vida
1
Si olvidado en la vida y a solas estoy,
Si con alma abatida y en sombras yo voy,
Si me falta valor y me vence el dolor,
Hay quien podrá cuidar de mí.
CORO
De mi cuidara Jesús, mi Señor;
Su amparo jamás faltara;
El conoce mi mal y mi grande inquietud,
Y ayuda hay en Él, sin igual.
2
Si la fuente del gozo se agota en mi ser,
Si de mi alma la gloria la miro caer,
Si abrumado yo voy, si en conflictos estoy,
Hay quien podrá cuidar de mí.
3
Si confuso y cansado no puedo encontrar
Los alientos que vengan la fuerza a prestar;
En mi senda yo iré, sostenido por fe,
Hay quien podrá cuidar de mí.
CORO
De mi cuidara Jesús, mi Señor;
Su amparo jamás faltara;
Él conoce mi mal y mi grande inquietud,
Y ayuda hay en Él, sin igual.
(117) Sigo a Cristo, Él es mi camino
1
Sigo a Cristo, Él es mi camino,
Lo sigo por tierra, por valles y mar;
Él me promete nunca dejarme,
Promesa divina que no ha de faltar.
CORO
Cristo es la luz, Cristo es la luz,
Luz que inunda todo mi ser;
Aleluya, me regocijo
Cantando glorias a mi Jesús.
2
Sombras que vienen o nubes que van,
Nunca a mi guía podrán encubrir;
Es la luz pura sin sombra alguna,
Siempre a su lado yo he de seguir.
3
Siempre en la luz yo me regocijo,
Sigo adelante, voy a mi hogar;
Voy caminando, con gozo cantando,
Ando en la luz que siempre he de amar.
CORO
Cristo es la Luz, Cristo es la luz,
Luz que inunda todo mi ser;
Aleluya, me regocijo
Cantando glorias a mi Jesús.
(118) Tal como el ciervo brama
1
Tal como el ciervo brama por límpida corriente,
Mi corazón ardiente por Ti suspira, oh Dios.
CORO
Está sedienta mi alma del agua cristalina,
De la bondad divina mi alma tiene sed;
Está sedienta mi alma del agua cristalina,
De la bondad divina mi alma tiene sed.
2
Mi pan de día y de noche son lágrimas candentes,
Diciéndome las gentes: ¿A dónde está tu Dios?
3
Se abate mucho mi alma, te busca con vehemencia,
Oh Dios de mi clemencia, escucha mi oración.
CORO
Está sedienta mi alma, del agua cristalina,
De la bondad divina mi alma tiene sed;
Está sedienta mi alma del agua cristalina,
De la bondad divina mi alma tiene sed.
4
La voz de los abismos pregona tu grandeza,
Oh Dios mi fortaleza, en Ti yo confiaré.
(119) Tan dulce el nombre de Jesús
1
Tan dulce el nombre de Jesús,
Sus bellas notas al cantar,
Mi alma llena al proclamar
El nombre de Jesús.
CORO
Cristo, dulce nombre es, dulce para siempre es;
Cristo, yo te aclamaré por siempre, ¡Oh mi Cristo!
2
Adoro el nombre de Jesús,
Jamás me faltará su amor;
Y pone aparte mi dolor
El nombre de Jesús.
3
Tan puro el nombre de Jesús,
Que mi pesar pudo quitar,
Y grata paz a mi alma dar
El nombre de Jesús.
CORO
Cristo, dulce nombre es, dulce para siempre es;
Cristo, yo te aclamaré por siempre, ¡Oh mi Cristo!
4
El dulce nombre de Jesús,
Por siempre quiero alabar;
Y todos deben exaltar
El nombre de Jesús.
(120) Todas las promesas del Señor Jesús
1
Todas las promesas del Señor Jesús
Son apoyo poderoso de mi fe;
Mientras luche aquí buscando yo su luz,
Siempre en sus promesas confiaré.
CORO
Grandes, fieles las promesas que el Señor Jesús ha dado;
Grandes, fieles, en ellas para siempre confiaré.
2
Todas sus promesas, para el hombre fiel,
El Señor en sus bondades cumplirá;
Y confiado, sé que para siempre en Él,
Paz eterna mi alma gozará.
3
Todas las promesas del Señor serán
Gozo y fuerza en nuestra vida terrenal;
Ellas en la dura lid nos sostendrán,
Y triunfar podremos sobre el mal.
CORO
Grandes, fieles las promesas que el Señor Jesús ha dado;
Grandes, fieles, en ellas para siempre confiaré.
(121) Dios nos ha dado promesa
1
Dios nos ha dado promesa:
Lluvias de gracia enviaré,
Dones que os den fortaleza,
Gran bendición os daré.
CORO
Lluvias de gracia, lluvias pedimos, Señor.
Mándanos lluvias copiosas, lluvias del Consolador.
2
Cristo nos dio la promesa
DeI Santo Consolador;
Dándonos paz y pureza
Para su gloria y honor.
3
Oh Dios, a todo creyente
Muestra tu amor y poder;
Tú eres de gracia la fuente,
Llena de paz nuestro ser.
CORO
Lluvias de gracia, lluvias pedimos, Señor.
Mándanos lluvias copiosas, lluvias del Consolador.
4
Pon en tus siervos piadosos
Celo, virtud y valor;
Dándonos dones preciosos,
Dones del Consolador.
(122) En un aposento alto
1
En un aposento alto,
Con unánime fervor,
Ciento veinte esperaban
La promesa del Señor.
CORO
Dios, manda tu gran poder; Dios, manda tu gran poder;
Dios, manda tu gran poder a cada corazón.
2
Con estruendo de los cielos
Descendió la gran virtud;
Todos fueron bautizados
Con el Santo Espíritu.
3
Este gran poder antiguo
Es el fiel, celeste don;
Prometido a los creyentes
De humilde corazón.
CORO
Dios, manda tu gran poder; Dios, manda tu gran poder;
Dios, manda tu gran poder a cada corazón.
4
Dios está restituyendo
Este gran Pentecostés;
Y el Espíritu, sus dones
Nos reparte otra vez.
(123) Excelso don Consolador (Alberto Martínez García)
1
Excelso don Consolador
Domina ya en mi corazón;
Enciéndeme con santo ardor,
Con tu divina bendición.
CORO
Excelso don de mi Señor, promesa de su gran poder;
Invade hoy mi corazón; enciéndeme con fuego de
Pentecostés.
2
Mi ser puedes Tú renovar, y en lenguas te bendeciré;
Con gran fervor podré hablar,
Y por doquier te anunciaré.
3
Hoy te pedimos, oh Señor,
Que llenes todo corazón;
Y los tesoros de tu amor
Gocemos por tu santa unción.
CORO
Excelso don de mi Señor, promesa de su gran poder;
Invade hoy mi corazón; enciéndeme con fuego de
Pentecostés.
4
Toda miseria Él cambió
En gran fervor y santo amor;
Cuando con fuego nos envió
El gran y fiel Consolador.
(124) Manda, oh Dios, una ola de tu gran poder
1
Manda, oh Dios, una ola de tu gran poder,
Purifica a tu pueblo aquí; danos grande poder,
Llena hoy nuestro ser, esperando estamos en Ti.
CORO
Manda, oh Dios, el glorioso poder;
Manda, oh Dios, el glorioso poder;
El poder que al débil la fuerza le da;
Manda, oh Dios, el glorioso poder.
2
Danos más de la vida de Cristo el Señor,
Anhelamos su senda seguir;
Danos mucho poder para actuar con amor,
Y tu Santa Palabra cumplir.
3
¡Oh despierta a los que dormidos están!
Y se dejan del mundo vencer,
Manda lluvias de gracia y se salvarán;
Con poder llena hoy nuestro ser.
CORO
Manda, oh Dios, el glorioso poder;
Manda, oh Dios, el glorioso poder;
El poder que al débil la fuerza le da;
Manda, oh Dios, el glorioso poder.
(125) Santo Espíritu desciende
1
Santo Espíritu desciende
A mi pobre corazón,
Llénalo de tu presencia,
Y haz en él tu habitación.
CORO
¡Llena hoy, llena hoy, llena hoy mi corazón!
Santo Espíritu desciende, y haz en mí tu habitación.
2
De tu gracia puedes darme,
Inundando el corazón,
Ven, que mucho necesito,
Dame hoy tu bendición.
3
Dame paz, consuelo y gozo;
Cúbreme hoy con tu perdón,
Tú confortas y redimes,
Tú das grande salvación.
CORO
¡Llena hoy, llena hoy, llena hoy mi corazón!
Santo Espíritu desciende, y haz en mí tu habitación.
4
Ven, bautízame ahora;
Obediente espero aquí.
Ven a ser mi eterno guía,
Haz tu voluntad en mí.
(126) Santo Espíritu, dirige
1
Santo Espíritu, dirige
Tú mis pasos al Señor,
Y haz que humilde guarde siempre
Los mandatos de su amor.
CORO
Dime, dime cómo consagrar todo al Padre de bondad;
Dime, dime cómo hacer su voluntad.
2
Dime cómo ser sumiso
Y entregar mi entero ser;
Goces y tesoros vanos,
Todo, siempre aborrecer.
3
Dime cómo al ser probado
Debo siempre en Él confiar,
Y aunque sufra en agonía,
Nunca de Él desesperar.
CORO
Dime, dime cómo consagrar todo al Padre de bondad;
Dime, dime cómo hacer su voluntad.
4
Dime cómo obedecerle,
Aunque a veces mi razón
No comprenda sus designios,
Ni halle pronta explicación.
5
Dime cómo he de seguirle
Nunca fiando en mi saber,
Entregado a su servicio
Y confiado en su poder.
CORO
Dime, dime cómo consagrar todo al Padre de bondad;
Dime, dime cómo hacer su voluntad.
(127) Señor, con todos quede
1
Señor, con todos quede Tú, fiel Consolador,
Y en cada pecho encienda un nuevo y santo ardor;
Confirma tu promesa, de gozo y de poder,
Y muéstrese gloriosa tu vida en nuestro ser.
2
Espíritu de gracia, de paz y de perdón;
Mantén el sacro fuego de fiel consagración;
Queremos ser sumisos y hacer tu voluntad,
Tus santas ordenanzas cumpliendo con lealtad.
3
Que siempre tu potencia la sienta nuestro ser,
Teniendo la experiencia gloriosa del poder;
Queremos tu Palabra poder interpretar,
Espíritu divino, Tú venla a revelar.
4
Señor, bendito seas, bendita tu bondad,
Pues siempre Tú respondes del hombre a su ansiedad;
Inúndenos tu gloria, consúmanos tu amor,
Y quede con tus hijos tu Espíritu Señor.
(128) ¿De pesar estás rodeado?
1
¿De pesar estás rodeado?
¿Tienes pruebas en verdad?
¿De sufrir estás cansado?
¿Ves que viene tempestad?
CORO
Sigue orando, sigue orando,
Aunque ruja la tempestad.
El Señor está velando,
Te dará tranquilidad.
2
En las penas, en el duelo
Que tu alma sufrirá,
En Jesús tendrás consuelo,
Él tus penas calmará.
3
Al Señor, tu voz eleva,
Ve a Dios con gran fervor;
Él de penas te releva,
Y mitiga tu dolor.
CORO
Sigue orando, sigue orando,
Aunque ruja la tempestad.
El Señor está velando,
Te dará tranquilidad.
4
¿Tarda Dios en responderte?
Sigue orando sin cesar;
Pronta ayuda puede darte,
Tu oración Él responderá.
(129) Dulce oración
1
Dulce oración, dulce oración,
De toda influencia mundanal
Elevas Tú mi corazón,
Al tierno Padre celestial.
Oh, cuántas veces tuve en ti
Auxilio en ruda tentación,
Y cuántos bienes recibí,
Mediante ti, dulce oración.
2
Dulce oración, dulce oración,
Al trono excelso de bondad
Tú llevarás mi petición
A Dios que escucha con piedad.
Por fe espero recibir
La gran divina bendición,
Y siempre a mi Señor servir
Por tu virtud, dulce oración.
3
Dulce oración, dulce oración,
Que aliento y gozo al alma das,
En esta tierra de aflicción
Consuelo siempre me serás.
Hasta el momento en que veré
Las puertas francas de Sion,
Entonces me despediré
Feliz de ti, dulce oración.
(130) Es la oración
1
Es la oración un medio que el Señor
Le dejó a su grey, que anda con temor.
Viendo su Palabra , en ella encontrarás
Que la oración te acerca a Cristo más y más.
CORO
¡Oh Hablar con Cristo, qué felicidad!
Y contarle todo con suma verdad,
Exponiéndole tu necesidad,
Él te escuchará desde su trono celestial.
2
Si estás tú triste, ponte en oración,
A tu buen Señor derrama el corazón;
Es un privilegio que en su amor nos dio,
Él te escuchará, porque así lo prometió.
3
Si no ves respuesta, ora más y más,
No te desanimes, Cristo no es falaz;
Siempre a sus promesas, fiel responderá;
Lo que necesites, el Señor te lo dará.
CORO
¡Oh Hablar con Cristo, qué felicidad!
Y contarle todo con suma verdad,
Exponiéndole tu necesidad,
Él te escuchará desde su trono celestial.
4
Si estás esperando al fiel Consolador,
Deberás buscarlo con fe y valor;
El Señor mirando tu necesidad,
De su Santo Espíritu en ti derramará.
(131) Padre nuestro que moras en todo lugar
1
Padre nuestro que moras en todo lugar,
Nuestras voces alzamos a Ti,
No dudamos que hoy Tú nos vas a escuchar,
Y estarás con nosotros aquí.
CORO
Oh precioso jardín de oración, de oración,
El cristiano ante ti llegará, llegará;
Hasta el trono de gracia se transportará
En tus alas, preciosa oración.
2
Oh, cuán dulces momentos de grata oración,
Cuando hablamos al Rey y Señor.
Nuestro pecho rebosa de gran bendición,
Él lo llena de paz y de amor.
3
Cuánta paz y dulzura nos da la oración,
Pues nos lleva con Cristo a gozar.
Estaremos por siempre en la meditación
De la vida futura sin par.
CORO
Oh precioso jardín de oración, de oración,
El cristiano ante ti llegará, llegará;
Hasta el trono de gracia se transportará
En tus alas, preciosa oración.
4
Al Señor hablaremos en nuestra oración,
Pediremos su gracia y poder.
Venceremos así toda cruel tentación,
Llegaremos su gloria a ver.
(132) Qué bello es estar en el jardín de la oración (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Qué bello es estar en el jardín de la oración,
Siempre meditar en santa y dulce comunión;
Al cielo llegar do el Señor Jesús está,
Para recibir la más preciosa bendición.
CORO
Yo quiero vivir en oración y humildad;
Quiero yo seguir en comunión y santidad;
Paso a paso ir con mi Señor hasta el final;
Y siempre morar allá en el reino celestial.
2
La más bella flor en el jardín santo de Dios,
De agradable olor, de suavidad, de aceptación;
De gracia sin par y de belleza celestial,
Es la humildad, dulce virtud del corazón.
(133) Aquí está mi Jesús
1
Aquí está mi Jesús,
Dale tu corazón,
Que lo llene de su gracia,
Y le dé su bendición.
CORO
Alzad vuestras manos
Y bendecid al Señor
Su Espíritu Santo
Bendición hoy te dará.
2
Si vienes triste y cansado,
Dale tu carga al Señor,
No temas, sigue adelante,
El es tu ayudador.
3
Aquí muy dentro de mi alma
Yo siento una bendición,
Yo siento que está conmigo
El gran Consolador.
CORO
Alzad vuestras manos
Y bendecid al Señor
Su Espíritu Santo
Bendición hoy te dará.
4
Ya tengo nuevos alientos
Para seguir con valor,
De tu gracia me ha llenado
Tu Espíritu, Señor.
(134) Cristo es la peña
1
Cristo es la peña de Horeb que está brotando,
Agua de vida, saludable para ti;
Cristo es la peña de Horeb que está brotando;
Agua de vida, saludable para ti.
CORO
Ven a beberla, es más dulce que la miel,
Refresca el alma y apaga toda sed.
Cristo es la peña de Horeb que está brotando
Agua de vida, saludable para ti.
2
Oh pecador que vas por el desierto,
Por las candentes arenas del pecar;
Oye la voz que dice: Ven y bebe,
Es Jesucristo, que te quiere perdonar.
3
Contemplo a Cristo, por mí crucificado
En el Calvario, es rico manantial,
Cristo es la peña de Horeb que está brotando
De vida eterna y de gracia celestial.
Agua de vida, saludable para ti.
CORO
Ven a beberla, es más dulce que la miel,
Refresca el alma y apaga toda sed.
Cristo es la peña de Horeb que está brotando
Agua de vida, saludable para ti.
(135) Dime la antigua historia
1
Dime la antigua historia del celestial favor,
De Cristo y de su gloria, de Cristo y de su amor.
Dímela con llaneza propia de la niñez,
Porque es mi mente corta, y anhela sencillez.
CORO
Dime la antigua historia,
Cuéntame la victoria,
Háblame de la gloria
De Cristo y de su amor.
2
Dime tan dulce historia con tono claro y fiel;
Murió Jesús y salvo tú puedes ser por Él.
Dime esta historia siempre, si en tiempo de aflicción
Deseas a mi alma traer consolación.
3
Dime la antigua historia cuando creas tal vez
Que del mundo me ciega la falsa brillantez.
Y cuando ya vislumbre de la gloria la luz,
Repíteme la historia; quien te salva es Jesús.
CORO
Dime la antigua historia,
Cuéntame la victoria,
Háblame de la gloria
De Cristo y de su amor.
(136) Grato es decir la historia
1
Grato es decir la historia del celestial favor,
De Cristo y de su gloria, de Cristo y de su amor.
Me agrada referirla, pues sé que es la verdad,
Y nada satisface cual ella, mi ansiedad.
CORO
¡Cuán bella es esa historia!
Mi tema allá en la gloria
Será la antigua historia
De Cristo y de su amor.
2
Grato es decir la historia que brilla cual fanal,
Y en glorias y portentos no reconoce igual.
Me agrada referirla, pues me hace mucho bien;
Por eso a ti deseo decírtela también.
3
Grato es decir la historia que antigua, sin vejez,
Parece al repetirla más dulce cada vez.
Me agrada referirla, pues hay quien nunca oyó
Que para hacerle salvo el buen Jesús murió.
CORO
¡Cuán bella es esa historia!
Mi tema allá en la gloria
Será la antigua historia
De Cristo y de su amor.
(137) Hermosas las huellas del predicador (Aquiles Mireles Perales)
1
Hermosas las huellas del predicador
Que anuncia las nuevas de celeste amor;
Y va por doquiera derramando luz,
La luz esplendente que sólo es Jesús.
CORO
Hermosas, hermosas, hermosas las huellas del predicador
Que pasa su vida sirviendo, sirviendo al Señor,
Y las buenas nuevas sin cesar anuncia;
Hermoso y eterno por cierto, galardón tendrá.
2
Verdades sublimes para el hombre son
Un gozo perfecto, grande bendición;
Celeste reposo de gracia y solaz,
Un don inefable de perenne paz.
3
Irá él andando, y quizá llorando,
Llevando doquiera simiente de amor;
Mas con regocijo volverá, trayendo
Preciosas gavillas para su Señor.
CORO
Hermosas, hermosas, hermosas las huellas del predicador
Que pasa su vida sirviendo, sirviendo al Señor,
Y las buenas nuevas sin cesar anuncia;
Hermoso y eterno por cierto, galardón tendrá.
4
No hay en la tierra vocación mejor,
Que aquella que ofrece vida al pecador
Mediante la gracia, de Dios el amor;
Hermosas las huellas del predicador.
(138) Oh, cantádmelas otra vez
1
Oh, cantádmelas otra vez,
Bellas palabras de vida,
Hallo en ellas mi gozo y luz,
Bellas palabras de vida.
Sí, de luz y vida, son sostén y guía.
¡Qué bellas son, qué bellas son!
Bellas palabras de vida.
2
Jesucristo a todos da
Bellas palabras de vida;
Hoy escúchalas pecador,
Bellas palabras de vida.
Bondadoso te salva, y al cielo te llama.
¡Qué bellas son, qué bellas son!
Bellas palabras de vida.
3
Grato el cántico sonará,
Bellas palabras de vida;
Tus pecados perdonará,
Bellas palabras de vida.
Sí, de luz y vida, son sostén y guía.
¡Qué bellas son, qué bellas son!
Bellas palabras de vida.
(139) Si en la fe yo desmayare
1
Si en la fe yo desmayare,
Él me sostendrá;
Y si el mal me amenazare,
Él me sostendrá.
CORO
Él me sostendrá, Él me sostendrá;
Mi Jesús que tanto me ama,
Él me sostendrá.
2
Nunca yo podré ser firme
Con tan débil fe;
Mas Él puede dirigirme,
Y Él me sostendrá.
3
Son su gozo y complacencia
Cuantos Él salvó;
Y al salvarme su clemencia,
Él me sostendrá.
CORO
Él me sostendrá, Él me sostendrá;
Mi Jesús que tanto me ama,
Él me sostendrá.
4
Él no quiso ver perdida
Mi alma en la maldad;
Dio su sangre por mi vida,
Él me sostendrá.
(140) Lámpara a mis pies es tu Palabra (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Lámpara a mis pies es tu Palabra
Que alumbra, Señor, mi corazón.
Lámpara a mis pies es tu Palabra
Que me guiará a la Patria celestial.
CORO
Preciosa luz en mí brilló,
Es la Palabra del Señor.
Es la lumbrera que en mi camino va,
Que me conduce a la Patria celestial.
2
Escudriñar su Palabra santa
Nos mandó nuestro Señor Jesús:
Testimonio da de mí, Él dijo,
Y encontraréis perfecta vida eternal.
3
Cuando un día vine a Jesucristo,
Sólo había en mí oscuridad;
Mas en su Palabra, hallé gloriosa
La luz refulgente que siempre me guiará.
CORO
Preciosa luz en mí brilló,
Es la Palabra del Señor.
Es la lumbrera que en mi camino va,
Que me conduce a la Patria celestial.
(141) Padre, tu Palabra es
1
Padre, tu Palabra es
Mi delicia y mi solaz;
Guíe siempre a Ti mis pies,
Y a mi pecho traiga paz.
CORO
Es tu ley, Señor,
Faro celestial;
Que en perenne resplandor
Norte y guía da al mortal.
2
Obediente oí tu voz,
En tu gracia fuerza hallé,
Y con firme pie veloz
Por tus sendas caminé.
3
Tu verdad es mi sostén
Contra duda y tentación;
Y destila calma y bien
Cuando asalta la aflicción.
CORO
Es tu ley, Señor,
Faro celestial;
Que en perenne resplandor
Norte y guía da al mortal.
4
Son tus dichos para mí
Prendas fieles de salud;
Dame pues, que te oiga a Ti
Con filial solicitud.
(142) Santa Biblia, para mí
1
Santa Biblia, para mí
Eres un tesoro aquí;
Tú contienes con verdad
La divina voluntad;
Tú me dices lo que soy,
De quién vine y a quién voy.
2
Tú reprendes mi dudar
Y me exhortas sin cesar;
Eres faro que a mi pie
Va guiando por la fe,
A las fuentes del amor
Del bendito Salvador.
3
Eres infalible voz
Del Espíritu de Dios;
Que vigor al alma da
Cuando en aflicción está;
Tú me enseñas a triunfar
De la muerte y del pecar.
4
Por tu santa letra sé
Que con Cristo reinaré;
Yo que tan indigno soy,
Por tu luz, al cielo voy.
¡Santa Biblia, para mí
Eres un tesoro aquí!
(143) Tu Palabra santa llama (Alberto Martínez García)
1
Tu Palabra santa llama a todo hombre pecador;
Para darle siempre calma y llenarlo de tu amor.
Si la acepta con el alma, sentirá su corazón
Que de veras Tú lo amas, oh, divino Salvador.
CORO
Cielo, estrellas, mar y tierra,
Todo, todo pasará;
Sólo tu Palabra eterna
Por los siglos durará.
2
Tu Palabra salvadora es verdad, es vida y luz;
Que ilumina a toda hora hasta donde te hallas Tú.
Haz que tenga yo la honra de llevar siempre tu cruz,
Y alcanzar así la gloria donde moras, mi Jesús.
3
Tu Palabra es pan de vida, es sustento espiritual;
Cuando llega al alma herida le da alivio, le da paz.
Todo aquél que la recibe, nunca, nunca morirá,
Porque Tú quieres que viva por toda la eternidad.
CORO
Cielo, estrellas, mar y tierra,
Todo, todo pasará;
Sólo tu Palabra eterna
Por los siglos durará.
(144) Acuérdate de tu Creador (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Acuérdate de tu Creador
En los días de tu juventud,
Antes que vengan días y años de dolor,
Y no halles contentamiento;
Antes que se oscurezca el sol,
Y tu vida llegue a su fin.
Acuérdate de tu Creador
En los días de tu juventud.
CORO
¡Oh juventud, de Jesús ven a sus pies!
En obediencia, pureza y fe;
Te llenará de vida plena
Con fuego de Pentecostés.
2
Espíritu Santo de Dios,
A esta cristiana juventud
Ven a llenar con ese fuego celestial
Que da poder, da convicción;
Haz que en su alma, cual altar,
Arda constante, oh Señor,
El fuego purificador
De tu potencia celestial.
CORO
¡Oh juventud, de Jesús ven a sus pies!
En obediencia, pureza y fe;
Te llenará de vida plena
Con fuego de Pentecostés.
3
En todo tiempo sean blancas
Tus vestiduras, juventud,
En tu cabeza no falte ungüento jamás
Para vivir en santidad;
Con el Cordero Celestial,
Albo vestido encontrarás.
En el Espíritu de Dios,
Unción fragante obtendrás.
CORO
¡Oh juventud, de Jesús ven a sus pies!
En obediencia, pureza y fe;
Te llenará de vida plena
Con fuego de Pentecostés.
(145) Adelante, huestes fieles del Señor (Aquiles Mireles Perales)
1
Adelante, huestes fieles del Señor,
Adelante, adelante;
No temáis, luchemos todos con valor,
Él nos ayudará.
Jesucristo es nuestro Jefe,
Y siempre a nuestro lado va;
Adelante, pues su gracia nos dará,
Jamás nos dejará.
CORO
¡Adelante combatientes, adelante sin temor!
¡Seremos los valientes de Jesús el Salvador!
Adelante, pues su gracia nos dará,
Jamás nos dejará.
2
Lucharemos siempre por el Salvador,
Adelante, adelante;
Buscaremos almas para el Señor,
Él nos ayudará.
Anunciemos su grandeza,
Y su incomparable amor;
Adelante, pues su gracia nos dará,
Jamás nos dejará.
CORO
¡Adelante combatientes, adelante sin temor!
¡Seremos los valientes de Jesús el Salvador!
Adelante, pues su gracia nos dará,
Jamás nos dejará.
3
Luchadores fieles del Señor Jesús,
Adelante, adelante;
Por doquier contad la historia de la cruz,
Él nos ayudará.
Muchos hombres nada saben
Del buen Señor que allí murió;
Adelante, pues su gracia nos dará
Jamás nos dejará.
CORO
¡Adelante combatientes, adelante sin temor!
¡Seremos los valientes de Jesús el Salvador!
Adelante, pues su gracia nos dará,
Jamás nos dejará.
(146) Adelante, seguidores (Aquiles Mireles Perales)
1
Adelante, seguidores de Jesús el Salvador,
Alistémonos con gozo, trabajemos con afán.
Levantémonos, hermanos, a buscar al pecador,
Nuestro Jefe nos alienta, venceremos a Satán.
2
Con regocijo en el alma nos congregamos aquí,
Unidos todos con lazos de un verdadero amor.
Oh, cuán hermoso es siempre morando junto a Ti,
Sentir tus bendiciones, querido Salvador.
3
A Ti, Señor, acudimos, tu bendición imploramos;
Hemos venido, Padre, a disfrutar de tu amor;
Reunidos en tu nombre estamos, oh Señor.
Danos tu gracia divina, sólo en Ti confiamos.
4
Mira tus hijos amados, con grande gozo en el alma;
Todos buscando tu rostro en santa comunión.
Calma las tempestades, derrama bendición,
Después de tanta tormenta, danos Tú la calma.
(147) A luchar
1
Un llamado llega ya,
La batalla va a empezar,
Oye al Capitán llamar:
¡A luchar, a luchar!
Al compás del tambor,
Grita ya: Yo voy, yo voy,
¡A luchar, a luchar, a luchar!
CORO
Cristo al frente siempre va,
Es el capitán,
Con Él hemos de vencer
Al feroz Satán.
¡A luchar, a luchar, a luchar!
2
Las falanges de Satán
Derrotadas huyen ya;
Se acerca el final,
¡A luchar, a luchar!
La victoria nuestra es,
Adelante a vencer.
¡A luchar, a luchar, a luchar!
CORO
Cristo al frente siempre va,
Es el capitán,
Con Él hemos de vencer
Al feroz Satán.
¡A luchar, a luchar, a luchar!
(148) Anhelo dar de gracia (Instituto Teológico “San Pablo”)
1
Anhelo dar de gracia, lo que de gracia dio
El Cristo victorioso, que mi alma transformo.
No puedo detenerme, mi vida debo dar,
Las almas ya se pierden y hay que predicar.
CORO
Alzad vuestros ojos, los campos blancos están,
La mies es mucha y obreros faltan ya;
Llenad ya de Cristo al mundo sin desmayar,
Sembremos la semilla para eternidad.
2
Mas hoy con diligencia, me debo presentar
Con Cristo mi Maestro; me quisiera aprobar.
La obra de los siglos demanda sin tardar,
De íntegros obreros, libres de pecar.
3
La Biblia es el mensaje que debo bien usar,
Para que la Doctrina defienda sin cesar;
Llevando la Palabra, yo debo persistir,
Para que por Su gracia, se salve el que ha de oír.
CORO
Alzad vuestros ojos, los campos blancos están,
La mies es mucha y obreros faltan ya;
Llenad ya de Cristo al mundo sin desmayar,
Sembremos la semilla para eternidad.
4
Contento en aquel día mi Salvador dirá:
Ven siervo fiel y bueno, mi Padre te amará;
Tus penas han pasado, corona ceñirás;
Victoria has obtenido, en gloria vivirás.
(149) A trabajar
1
A trabajar, a trabajar;
No te quedes sin publicar;
Háblales de Jesús,
Porque su sangre nos dio en la cruz.
CORO
//Vive el para mi,
Vivo yo para Él;
Y Su sangre de amor
Tiene grande poder.//
2
Hasta la muerte el llego,
Y su vida por ti la dio;
Y su sangre derramó,
Y tus pecados Él perdono.
3
Si por el mundo triste vas,
Ningún consuelo pudiste hallar;
Ven a la fuente, que es Jesús,
Y en su sangre salvo serás.
CORO
//Vive el para mi,
Vivo yo para Él;
Y Su sangre de amor
Tiene grande poder.//
4
La credencial que llevo yo,
Es la de Cristo, mi Salvador;
Y en su nombre hablaré
El evangelio de su poder.
(150) Brilla en el sitio donde estés
1
Nunca esperes el momento de una grande acción,
Ni que pueda lejos ir tu luz;
De la vida a los pequeños actos da atención;
Brilla en el sitio donde estés.
CORO
Brilla en el sitio donde estés,
Brilla en el sitio donde estés.
Puedes con tu luz algún perdido rescatar;
Brilla en el sitio donde estés.
2
Puedes en tu cielo alguna nube disipar,
Haz a un lado tu egoísmo cruel;
Aunque sólo un corazón pudieras consolar;
Brilla en el sitio donde estés.
3
Puede tu talento alguna cosa descubrir,
Do tu luz podrá resplandecer;
De tu mano el pan de vida puede aquí venir;
Brilla en el sitio donde estés.
CORO
Brilla en el sitio donde estés,
Brilla en el sitio donde estés.
Puedes con tu luz algún perdido rescatar;
Brilla en el sitio donde estés.
(151) Brille o no el sol
1
Brille o no el sol, verano o invierno sea,
Recorre la montaña, el soto, el llano;
Cual Cristo, la Palabra en Galilea,
Sembrar es tu misión, si eres cristiano.
2
Siembra doquiera la verdad divina,
Siémbrala con afanes, con dolores;
Que al soplo del Espíritu germina,
Planta que al cielo da frutos y flores.
3
Quizá alguna vez tu planta herida,
Sientas por las espinas del sendero;
¿No ves con ellas de Jesús ceñida
La frente augusta en el fatal madero?
4
Siembra, no temas, en la peña dura,
Deja en la roca estéril caer el grano;
Que suele hallar la gracia una hendidura
En el granito del orgullo humano.
5
Siembra en las arenas del desierto,
Donde el rocío suave no desciende;
Tú animarás al corazón ya muerto
Con esa vida que tu amor enciende.
6
En la región de dudas y de penas,
Donde del sol jamás llegó la llama;
Esparce la semilla a manos llenas
Y fe, virtud y caridad derrama.
7
Siembra, que no te arredre el egoísmo,
Siembra do la impiedad blasfemias lanza;
En el camino, el fango, en el abismo
Harás brotar la flor de la esperanza.
8
No importa, no que el labrador sucumba,
Antes que la simiente rompa el suelo,
Que al despertar del sueño de la tumba
Su mies guardada encontrará en el cielo.
(152) Cristo es nuestro Jefe
1
Cristo es nuestro Jefe, por Él debemos luchar,
Luchar con denuedo hasta el triunfo alcanzar.
Cristo es nuestro guía, sólo a Él debemos seguir,
Pues Él ha prometido estar con su pueblo hasta el fin.
CORO
Voy a luchar por mi Jesús,
Llevando el evangelio de paz y luz.
Si en peligro te ves, no debes desmayar,
Porque a tu lado Cristo está.
2
Luchemos unidos y así podremos triunfar,
Levantando muy alto el pendón celestial.
Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros será?
Hoy el Señor nos invita por su causa bendita a luchar.
3
Juventud cristiana nunca debes desmayar,
Cristo va contigo, en Él tú debes confiar.
Dios dice: No temas, que yo contigo seré,
Pues a luchar sin temores, cumple con este santo deber.
CORO
Voy a luchar por mi Jesús,
Llevando el evangelio de paz y luz.
Si en peligro te ves, no debes desmayar,
Porque a tu lado Cristo está.
(153) Cristo esta buscando obreros hoy
1
Cristo esta buscando obreros hoy
Que quieran ir con Él;
¿Quién dirá? Señor contigo voy,
Yo quiero serte fiel
CORO
Oh, Señor, es mucha la labor,
Y obreros faltan ya;
Danos luz ardiente, fe y valor,
Y obreros siempre habrá.
2
Cristo quiere mensajeros hoy
Que anuncien su verdad;
¿Quién dirá? Señor, yo listo estoy,
Haré tu voluntad.
3
Hay lugar si quieres trabajar
De Cristo en la labor;
Puedes de su gloria al mundo hablar,
De su bondad y amor.
CORO
Oh, Señor, es mucha la labor,
Y obreros faltan ya;
Danos luz ardiente, fe y valor,
Y obreros siempre habrá.
4
¿Vives ya salvado por Jesús?
¿Su amor conoces ya?
¡Habla, pues, anuncia que en la luz
De Cristo vives ya!
(154) Columna de fuerte sostén (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Columna de fuerte sostén es el cristiano, amén,
Que sirve con disposición, con todo su corazón;
Incienso da en cada amén, cual deliciosa oblación,
La vida de todo aquel que sirve dócil y fiel.
CORO
Cristiano, amén yo quiero ser,
Colaborar y obedecer,
Servir en todo con alegra;
Cristiano, amén quiero ser.
2
El corazón de todo aquel que has perdonado, Señor,
Agradecido con amor, con humildad, siendo fiel;
Te sirve siempre con fervor, alegre de corazón,
En toda obra con tesón, siendo cristiano, amén.
3
En humildad, con gran fervor, el alma llena de amor,
Con sencillez de corazón, reverencial devoción;
En santo amor y todo bien, ardiente todo mi ser,
Quiero Señor, servirte fiel, siendo cristiano, amén.
CORO
Cristiano, amén yo quiero ser,
Colaborar y obedecer,
Servir en todo con alegra;
Cristiano, amén quiero ser.
(155) Cual pendón glorioso
1
Cual pendón glorioso despleguemos hoy
La bandera de la cruz,
La verdad del evangelio, el blasón
Del soldado de Jesús.
CORO
¡Adelante, adelante,
En pos de nuestro Salvador!
Con plena fe en el Rey;
!Adelante con valor!
2
Prediquemos siempre la hermosa virtud
De la sangre de Jesús;
Cómo limpia del pecado al mortal,
Y le compra la salud.
3
En el mundo proclamemos con fervor
La historia de la cruz;
Bendigamos sin cesar al Redentor
Que nos dio su paz y luz.
CORO
¡Adelante, adelante,
En pos de nuestro Salvador!
Con plena fe en el Rey;
!Adelante con valor!
4
En el cielo nuestro cántico será:
¡Aleluya a Jesús!
Nuestro corazón allí rebosará
De amor y gratitud.
(156) Es ya tiempo de segar
1
Es ya tiempo de segar, y tú sin meditar,
Declarando con holgura: No hay que trabajar;
Mientras tanto que el Maestro te vuelve a llamar;
Joven, joven ven a trabajar.
CORO
Ven y ve los campos blancos cómo están,
Aguardando manos que los segarán.
¡Joven, despierta! Hazlo pronto y alerta;
Sé el primero en decirle: “Heme aquí Señor”.
Por doquier se inclina la madura mies,
Que las auras mueven y qué bella es;
¡Joven, despierta! hazlo pronto y alerta;
Pocos días hay que restan para el segador.
2
Las gavillas que recojas, joyas de esplendor,
Brillarán en la corona que dará el Señor;
Busca pronto eternas joyas, Dios te premiará;
Joven, joven, ven trabaja ya.
CORO
Ven y ve los campos blancos cómo están,
Aguardando manos que los segarán.
¡Joven, despierta! Hazlo pronto y alerta;
Sé el primero en decirle: “Heme aquí Señor”.
Por doquier se inclina la madura mies,
Que las auras mueven y qué bella es;
¡Joven, despierta! hazlo pronto y alerta;
Pocos días hay que restan para el segador.
3
Va pasando la mañana y nunca volverá,
Pronto el tiempo de la siega ya terminará;
Te hallarás al fin vacío ante tu Creador,
Joven, joven, ven trabaja ya.
CORO
Ven y ve los campos blancos cómo están,
Aguardando manos que los segarán.
¡Joven, despierta! Hazlo pronto y alerta;
Sé el primero en decirle: “Heme aquí Señor”.
Por doquier se inclina la madura mies,
Que las auras mueven y qué bella es;
¡Joven, despierta! hazlo pronto y alerta;
Pocos días hay que restan para el segador.
(157) Firmes y adelante
1
Firmes y adelante, huestes de la fe,
Sin temor alguno, que Jesús nos ve;
Jefe soberano, Cristo al frente va,
Y la regia enseña tremolando está.
CORO
Firmes y adelante, huestes de la fe,
Sin temor alguno, que Jesús nos ve.
2
Al sagrado nombre de nuestro Adalid,
Tiembla el enemigo y huye de la lid;
Nuestra es la victoria, dad a Dios loor,
Y óigalo el averno lleno de pavor.
3
Se mueve potente la iglesia de Dios,
De los ya gloriosos, marchamos en pos;
Somos sólo un cuerpo, y uno es el Señor,
Una la esperanza y uno nuestro amor.
CORO
Firmes y adelante, huestes de la fe,
Sin temor alguno, que Jesús nos ve.
4
Tronos y coronas pueden perecer;
De Jesús, la iglesia fiel habrá de ser;
Nada en contra suya prevalecerá,
Porque la promesa nunca faltará.
(158) Iglesia de Cristo
1
Iglesia de Cristo, reanima tu amor,
Y espera velando a tu Redentor;
Jesús el Esposo, cubierto de honor,
Viniendo se anuncia con fuerte clamor.
CORO
Iglesia de Cristo, reanima tu amor,
Y espera velando a tu Redentor.
2
Si falta en algunos el santo fervor,
La fe sea de todos el despertador;
Velad, compañeros, velad sin temor,
Que está con nosotros el Consolador.
3
Quien sigue la senda del vil pecador,
Se entrega en los brazos de un sueño traidor;
Mas para los siervos del buen Salvador,
Orar y velar es su anhelo mejor.
CORO
Iglesia de Cristo, reanima tu amor,
Y espera velando a tu Redentor.
(159) Jesús está buscando
1
Jesús está buscando voluntarios hoy
Que a la ruda lucha luego quieran ir;
¿Quién está dispuesto a escuchar su voz,
Siendo voluntario listo a combatir?
CORO
De Cristo voluntario tú puedes ser,
Otros ya se alistan, hazlo tú;
Cristo es nuestro Jefe, no hay por qué temer,
¿Quieres ser un voluntario de Jesús?
2
Nos cercan las tinieblas densas del error,
Vamos sobre abismos hondos de maldad,
Y para destruirlas, quiere el Salvador
Muchos voluntarios que amen la verdad.
3
La lucha es contra el vicio, la pereza, el mal,
Contra la ignorancia de la Ley de Dios;
Es una campaña que no tiene igual,
¿Quieres ir a ella de Jesús en pos?
CORO
De Cristo voluntario tú puedes ser,
Otros ya se alistan, hazlo tú;
Cristo es nuestro Jefe, no hay por qué temer,
¿Quieres ser un voluntario de Jesús?
4
El triunfo significa que domine el bien,
Que los hombres se amen; y que la verdad
Reine en las conciencias, siendo su sostén;
Y ha de ser, si ayudas, una realidad.
(160) Jesús te necesita, cristiana juventud
1
Jesús te necesita, cristiana juventud,
Tu fuerza solicita, tu celo y tu virtud;
La frente pues, levanta, y empuña con valor
La enseña sacrosanta de Cristo tu Señor.
CORO
A Cristo perteneces, al mal no sirvas más;
Si a Él hoy todo ofreces, con Cristo reinarás.
2
Es tiempo de que enciendas en fuego celestial
Tu pecho, y luego emprendas la lucha sin igual,
Que libra a los humanos del vicio y la maldad;
Quitando de sus manos los grillos de impiedad.
3
Quebranta las cadenas del mundo pecador,
Redímelo de penas, llevándolo al Señor;
Anúnciale que Cristo le trajo libertad,
Que todo fue provisto por Dios en su bondad.
CORO
A Cristo perteneces, al mal no sirvas más;
Si a Él hoy todo ofreces, con Cristo reinarás.
4
A noble lucha llama Jesús, tu Salvador;
Levántate y proclama los dones de su amor;
Si siembra desalientos el malo con su voz
No expreses tus lamentos, que va contigo Dios.
(161) La hora es decisiva (Leonardo Flores Esparza)
1
Se ha llegado el momento, la hora es decisiva,
De hablar abiertamente de nuestro Salvador;
No importa la amenaza de nuestros enemigos
Si Dios nos ha provisto de fuerza y de valor.
Inspiración hermosa, son mártires que fieles
Ofrendaron sus vidas sin dar un paso atrás;
Nosotros con gran gozo, envueltos en Su sangre,
Llevaremos al mundo consuelo, dicha y paz.
CORO
¡Adelante, soldados de Jesús!
No temamos, pues Él es nuestra luz,
Y si alguno en la lucha nos tocara quedar,
Otro con gran potencia tomará nuestro lugar.
2
Esta es nuestra hora de fe y de esperanza,
Hablémosle al Cordero en ferviente oración;
Para que su potencia santa nos ilumine,
Y nuestra amada patria sea libre del dolor.
La hora ha sonado en la iglesia de Cristo,
Vayamos a la lucha sin dudas, sin temor;
Pues Dios ha prometido entregar en nuestras manos,
A nuestra amada patria para su redención.
CORO
¡Adelante, soldados de Jesús!
No temamos, pues Él es nuestra luz,
Y si alguno en la lucha nos tocara quedar,
Otro con gran potencia tomará nuestro lugar.
3
La hora es decisiva, no puede detenerse
La marcha poderosa del pueblo del Señor,
Que lleva cual antorcha encendida en sus almas,
El Espíritu Santo que Dios depositó.
No estorbes el camino, regrésate al rebaño,
Y así unidos todos habrá gozo sin par,
Al estrechar la mano del que nos ha comprado,
A gran precio de sangre, Jesús nuestro Señor.
CORO
¡Adelante, soldados de Jesús!
No temamos, pues Él es nuestra luz,
Y si alguno en la lucha nos tocara quedar,
Otro con gran potencia tomará nuestro lugar.
(162) La senda ancha dejaré
1
La senda ancha dejaré,
Yo quiero por la angosta andar;
Y muchos no sabrán por qué,
Mas voy a mi celeste hogar.
CORO
No puede el mundo ser mi hogar,
No puede el mundo ser mi hogar.
En gloria tengo mi mansión,
No puede el mundo ser mi hogar.
2
Algunos quieren verme ir
Por el sendero de maldad;
Oír no puedo su llamar,
Pues voy a mi celeste hogar .
3
¡Oh ven conmigo pecador!
Y sigue en pos del Salvador,
¿Porque no quieres tú buscar
La hermosa tierra más allá?
CORO
No puede el mundo ser mi hogar,
No puede el mundo ser mi hogar.
En gloria tengo mi mansión,
No puede el mundo ser mi hogar.
(163) Levántate, cristiano
1
Levántate, cristiano, levántate y trabaja,
No dejes que tu vida se pase en la inacción.
El que en el ocio vive al Hacedor ultraja,
No llena sus deberes, ni cumple su misión.
2
Si quieres que la vida te ofrezca mil encantos,
Si quieres que la dicha te inspire paz y amor.
Trabaja tú por Cristo sin miedo, sin quebrantos,
Y un cielo de ventura verás en tu redor.
3
Trabaja para el mundo, trabaja para el cielo,
Sembrando buenas obras,
Sembrando en profusión.
Virtud es el trabajo, alivio y fiel consuelo,
Y siempre en Él se encuentra de Dios la bendición.
4
Anuncia el evangelio glorioso, que es potencia,
Que al alma da consuelo, y paz y santo amor.
Que tus acciones hablen más alto que tu dicho,
Y así los hombres hallen de Dios la salvación.
(164) ¡Oh Jóvenes venid!
1
¡Oh Jóvenes venid! Su brillante pabellón;
Cristo ha desplegado ante la nación;
A todos en sus filas os quiere recibir,
Y con Él a la pelea os hará salir.
2
¡Oh Jóvenes venid! El Caudillo Salvador
Quiere recibiros en su derredor.
Con Él a la batalla salid sin vacilar;
Vamos pronto compañeros, vamos a luchar.
3
Las armas invencibles del Jefe guiador,
Son el evangelio y su gran amor;
Con ellas revestidos y llenos de poder,
Compañeros acudamos, vamos a vencer.
4
Los fieros enemigos engendros de Satán,
Se hallan sostenidos por su capitán;
Oh jóvenes, vosotros poneos sin temor
A la diestra del Caudillo, nuestro Salvador.
5
Quien venga a la pelea, su voz escuchara;
Cristo la victoria le concederá;
Salgamos compañeros, luchemos bien por Él,
Con Jesús conquistaremos inmortal laurel.
(165) Oh juventud cristiana, ve adelante
1
Oh juventud cristiana, ve adelante
Luchando por salvar los pecadores,
Que un galardón eterno has de ganarte,
Y morar con el Señor de los señores.
CORO
No dejes que otro tome la corona
Que Cristo ha preparado para ti;
Que será para todos en la gloria,
Cuando la trompeta suene para ti.
2
Si la tribulación suele cansarte,
Si el enemigo cruel tus pasos vela,
Da una mirada al cielo y al instante,
El Señor de los señores te consuela.
3
Unidos vamos todos al combate,
Guardados por la sangre de Jesús;
Que Él fue desde el huerto hasta el Calvario,
Para lavar nuestros pecados en la cruz.
CORO
No dejes que otro tome la corona
Que Cristo ha preparado para ti;
Que será para todos en la gloria,
Cuando la trompeta suene para ti.
(166) Placer verdadero es servir al Señor
1
Placer verdadero es servir al Señor,
No hay obra más noble, ni paga mejor.
Servirle yo quiero con fe y con amor;
Servirle prometo desde hoy.
CORO
Servir a Jesús, servirle con fe.
¡Qué paga tan rica tendré!
No importa que sufra, sufrió Él por mí.
Sirviendo a Jesús soy feliz.
2
Diré la verdad, le seré siempre fiel,
No importa que todo lo pierda por Él;
Riquezas eternas en Cristo tendré,
Desde hoy sólo a Él serviré.
3
El odio del mundo por Él sufriré,
Pesada la carga sin duda será;
Mas sé que su gracia no me ha de faltar,
A Cristo, hasta el fin, serviré.
CORO
Servir a Jesús, servirle con fe.
¡Qué paga tan rica tendré!
No importa que sufra, sufrió Él por mí.
Sirviendo a Jesús soy feliz.
(167) Salid valientes batallones de Israel (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Salid valientes batallones de Israel,
Cantad el triunfo y la victoria por la fe,
Oh juventud que tu simiente está en Jesús,
Eterna Roca de los siglos firme es.
A grandes voces pregonemos con fervor
El evangelio de justicia y santo amor;
Este mensaje por el mundo has de llevar,
Las almas gimen por el yugo de Satán.
2
Las huestes de Jehová ya se preparan a luchar contra Satán,
Y valientes se apresuran los soldados sus espadas a empuñar;
Y aunque sangre de los mártires nos cueste,
Derramada quedara;
En los campos o trincheras, ya sellado,
Siempre el evangelio quedará.
2
Legión celeste de los ángeles de luz,
Serán ayuda a los soldados de Jesús, y en la fiera lucha,
Magna gloria de Jehová, irá hasta el frente
Resguardando sin cesar. Y manifiesta luz del alba se verá,
A la vanguardia irá la gloria de Jehová,
Cuando invocares al Señor presto será,
A socorrerte mi Jesús, siempre irá.
3
Marchad valientes a pelear contra Satán, oh juventud,
Sin vacilar avanza ya, la voz guerrera que resuena por doquier.
Mantén la fe, si presto estas para triunfar,
Se imitador de aquellos hombres del ayer,
Y el enemigo humillado quedará,
Como Josué, por la gracia y por la fe,
A su mandato el sol se pudo detener.
(168) Siempre venciendo
1
Siempre venciendo, siempre triunfando,
Al frente vemos al Rey,
En la batalla ruda guiando
A los que son de su grey;
Ved cuál avanzan valientes
Siempre cubiertos de honor,
Mientras entonan sonrientes
Himnos de gloria al Señor.
CORO
No han de triunfar siempre los fuertes,
Ni es del atleta el ganar;
Sólo es del fiel y sincero
Siempre por gracia triunfar.
2
Siempre venciendo, siempre triunfando,
¿Quién este Rey puede ser?
¿Quiénes las huestes que va guiando
Con infinito poder?
Él es Señor de lo creado,
El Redentor celestial;
Ellos, los que ha rescatado
De los poderes del mal.
CORO
No han de triunfar siempre los fuertes,
Ni es del atleta el ganar;
Sólo es del fiel y sincero
Siempre por gracia triunfar.
3
Siempre venciendo, siempre triunfando,
Tú, Salvador inmortal,
A cuyo paso vas derrumbando
Todos los tronos del mal.
Haz que las huestes. que hoy guías,
Siéndote fieles aquí,
Hallen al fin de sus días
Toda la paz que hay en Ti.
CORO
No han de triunfar siempre los fuertes,
Ni es del atleta el ganar;
Sólo es del fiel y sincero
Siempre por gracia triunfar.
(169) Somos obreros del Señor
1
Somos obreros del Señor,
La mies segamos con amor,
Las nuevas damos de la salvación
De Cristo, al pecador.
Hoy trabajamos por amor
A Cristo, nuestro Salvador,
Que por nosotros vida dio,
En el Calvario do murió.
CORO
A la siega acudid, el Maestro os llama:
Todos deben trabajar, tarde y mañana.
Corre el tiempo y jamás, nunca, hermanos volverá,
¡Ven, obrero! ¡Ven a trabajar!
2
El evangelio predicad
A todo el mundo sin cesar,
Y sin temor y con lealtad,
Hoy su bandera levantad;
En nuestras manos Él confió
Esta gran comisión de amor;
Las nuevas dad y no tardéis,
Que la victoria obtendréis.
CORO
A la siega acudid, el Maestro os llama:
Todos deben trabajar, tarde y mañana.
Corre el tiempo y jamás, nunca, hermanos volverá,
¡Ven, obrero! ¡Ven a trabajar!
3
Horas y días pasarán,
El tiempo nunca volverá;
Si no predicas a Jesús,
Muchos jamás verán la luz;
Hoy es el día de salvación,
El mundo pereciendo está,
Oh, no desprecies el honor
Que Jesucristo hoy te da.
CORO
A la siega acudid, el Maestro os llama:
Todos deben trabajar, tarde y mañana.
Corre el tiempo y jamás, nunca, hermanos volverá,
¡Ven, obrero! ¡Ven a trabajar!
(170) Somos soldados
1
Somos soldados y vamos a la lucha con valor,
Porque llevamos por Jefe a Jesús el Salvador,
No nos arredra el combate, pelearemos con vigor;
Un galardón nos espera en la obra del Señor.
Si tú te sientes cansado, ven, acude al Redentor,
Aliviará Él tu carga, te dará nuevo vigor,
Para luchar en las huestes, redimidas por su amor,
Oh pecador, no vaciles, sé soldado del Señor.
CORO
Escucha el llamamiento del Redentor,
Abre tu corazón, te llama con amor;
Lavará tus maldades, vil pecador,
Ven, acude gozoso al bendito Señor.
Con gozo lucharemos contra el mal,
Cristo está con nosotros y nos ayudará;
Seguiremos haciendo su voluntad,
La victoria, por siempre, Jesús nos dará.
2
Cristo murió en el Calvario por nosotros en la cruz,
Y nos lavó con su sangre, para darnos nueva luz.
Somos limpios de pecado por la gracia de su amor,
Él nos libró de las garras del terrible tentador;
Vamos felices cantando: Aleluya al Señor,
A grande voz anunciando las promesas de su amor,
Pues grandes cosas ha hecho con el pobre pecador.
Bendito seas para siempre ¡Oh, divino Salvador!
CORO
Escucha el llamamiento del Redentor,
Abre tu corazón, te llama con amor;
Lavará tus maldades, vil pecador,
Ven, acude gozoso al bendito Señor.
Con gozo lucharemos contra el mal,
Cristo está con nosotros y nos ayudará;
Seguiremos haciendo su voluntad,
La victoria, por siempre, Jesús nos dará.
(171) Soy soldado de Cristo
1
Soy soldado de Cristo, de Cristo el Salvador,
Pelearé yo por Él la batalla de la fe;
Con mis ojos así, puestos en mi Capitán,
Pelearé yo en contra de Satán.
CORO
Oíd la voz de Cristo que nos llama
A la batalla, a la batalla,
Oíd la voz de Cristo que nos dice:
¿Quiénes van hoy a pelear?
Yo soy soldado de Jesucristo,
Y por fe la lucha venceré, oh sí.
Yo soy saldado de Jesucristo,
Y victoria, y triunfo obtendré.
2
La Palabra de Dios es la espada de la fe
Que me ayuda a pelear por Jesús el Salvador;
Lucharé, triunfaré, con las huestes del Señor
Me verás hoy pelear en la batalla.
CORO
Oíd la voz de Cristo que nos llama
A la batalla, a la batalla,
Oíd la voz de Cristo que nos dice:
¿Quiénes van hoy a pelear?
Yo soy soldado de Jesucristo,
Y por fe la lucha venceré, oh sí.
Yo soy saldado de Jesucristo,
Y victoria, y triunfo obtendré.
3
¿No quisieras venir tú también en pos de Él,
Y pelear hoy por Él la batalla de la fe?
Si eres fiel al Señor la corona te dará,
Y con Él gozarás felicidad.
CORO
Oíd la voz de Cristo que nos llama
A la batalla, a la batalla,
Oíd la voz de Cristo que nos dice:
¿Quiénes van hoy a pelear?
Yo soy soldado de Jesucristo,
Y por fe la lucha venceré, oh sí.
Yo soy saldado de Jesucristo,
Y victoria, y triunfo obtendré.
4
Pronto, yo bien lo sé , la batalla cesará,
Y con Cristo así reinaremos más allá;
Oh, qué dicha indecible será con Él vivir
Donde no hay más tristezas que sufrir.
CORO
Oíd la voz de Cristo que nos llama
A la batalla, a la batalla,
Oíd la voz de Cristo que nos dice:
¿Quiénes van hoy a pelear?
Yo soy soldado de Jesucristo,
Y por fe la lucha venceré, oh sí.
Yo soy saldado de Jesucristo,
Y victoria, y triunfo obtendré.
(172) Surjan regias vanguardias
1
Surjan regias vanguardias
En pie, juveniles huestes
Id en pos del Maestro,
El Rey, Capitán y Dios.
Es tiempo de partir
Vanguardias de Jesús;
La patria ansiosa busca un Salvador y Dios.
CORO
Siembra el mensaje del Redentor,
Cumple la ordenanza de tu Rey;
No retrocedas en tu labor,
A la juventud perdida ve;
Háblales de Jesús,
Salud de su dolor;
Y rinde eterna gloria al Salvador.
2
Surjan regias vanguardias
En pie, juveniles huestes
Id al mundo irredento,
Del Hijo de Dios hablad.
La aguda adversidad
Indómitos venced;
Y un cántico de triunfo se oiga resonar.
CORO
Siembra el mensaje del Redentor,
Cumple la ordenanza de tu Rey;
No retrocedas en tu labor,
A la juventud perdida ve;
Háblales de Jesús,
Salud de su dolor;
Y rinde eterna gloria al Salvador.
3
Surjan regias vanguardias
De las redimidas huestes,
Anunciando de gracia
Las nuevas de salvación.
Digamos con afán
Que Cristo nos salvó,
Que al pecador contrito quiere redimir.
CORO
Siembra el mensaje del Redentor,
Cumple la ordenanza de tu Rey;
No retrocedas en tu labor,
A la juventud perdida ve;
Háblales de Jesús,
Salud de su dolor;
Y rinde eterna gloria al Salvador.
(173) Trabajemos misioneros
1
Trabajemos misioneros, de este mundo en derredor;
Rescatemos a los hombres de las redes del opresor;
Conducirlos a la Fuente de salud y bendición;
Sólo Cristo salva y redime al pobre pecador.
CORO
Muchas almas hay que quisieran disfrutar
Gracia sin igual que el Señor les quiere dar;
Sólo en Jesús el alma hallará
Salvación y vida eternal.
2
Trabajemos misioneros en las huestes de Jesús,
Anunciemos que en Cristo hay amor, bondad y paz;
Proclamemos a los hombres: Jesucristo es la luz,
Que el tiempo ya de la siega se acerca más y más.
3
Si eres salvo sé testigo y hoy ven a trabajar,
Habla presto y no calles el amor del Salvador;
Jesucristo hoy te llama a los campos de la mies;
Ven hermano, ven, que tú puedes las almas rescatar.
CORO
Muchas almas hay que quisieran disfrutar
Gracia sin igual que el Señor les quiere dar;
Sólo en Jesús el alma hallará
Salvación y vida eternal.
(174) Venimos cantando alabanzas
1
Venimos cantando alabanzas,
Trayendo mensaje de amor;
Mensaje que sale del alma,
Porque Cristo ya mora en mi ser.
Coro
Es amor, es amor
Lo que Cristo vino a traer
Para ti, para mi,
Lo que Cristo vino a traer.
2
Iremos cantando y llorando,
Sembrando simiente de amor;
Mas luego vendremos gozosos,
Trayendo gavillas de amor.
(175) Voy feliz al dulce hogar
1
Voy feliz al dulce hogar por fe en Jesús,
Mientras lucho por traer almas a la luz.
Dardos encendidos mil vienen contra mí,
Mas yo sé, por la fe, venceré aquí.
CORO
Oh, sí quiero verle, ver al Salvador,
Quiero ver su rostro lleno de amor.
En aquel gran día yo he de cantar:
Ya pasó todo afán, todo mi pesar.
2
En las olas del turbión Cristo guardará
Mi barquilla, y guiará hasta el puerto allá.
Yo tranquilo puedo estar, mi Piloto es Él;
Es mi Rey, tengo fe, sé que Él es fiel.
3
En servir al Salvador por los valles voy,
Donde muchas sombras hay, más seguro estoy.
Muchos triunfos obtendré, nunca faltarán;
Mi Jesús, es la luz, Él me sostendrá.
CORO
Oh, sí quiero verle, ver al Salvador,
Quiero ver su rostro lleno de amor.
En aquel gran día yo he de cantar:
Ya pasó todo afán, todo mi pesar.
(176) Ya las huestes se aprestan
1
Ya las huestes se aprestan para la batalla,
Es Jesús el Capitán que a todos nos guiará,
Y con Él a la cabeza no hay que vacilar,
De seguro al triunfo nos llevará.
CORO
Yo quiero estar con Cristo en lo rudo de la lid,
Yo quiero siempre listo valiente combatir;
Hasta que en gloria pueda verle, mi carrera al terminar,
Y vida eterna con Él gozar.
2
Las legiones de Jesús de triunfo en triunfo avanzan.
¿No las ves con qué valor combaten contra el mal?
¿Puedes tú quedar dormido o indiferente,
Mientras otros luchan sin descansar?
3
Date prisa, no vaciles, Él te necesita.
Si amas a Jesús, también a otros amarás;
Y si andan en las sendas de la iniquidad,
A los pies de Cristo los llevarás.
CORO
Yo quiero estar con Cristo en lo rudo de la lid,
Yo quiero siempre listo valiente combatir;
Hasta que en gloria pueda verle, mi carrera al terminar,
Y vida eterna con Él gozar.
4
Es la mies muy grande y los obreros son muy pocos,
Desde hoy mi Salvador hallarme Él podrá,
Trabajando en su mies en busca de las almas;
Y con su poder Él me sostendrá:
(177) Ya sea en el valle
1
Ya sea en el valle do el peligro esté,
O que en luz gloriosa de paz habite yo;
A mi Jesús diré: Tu voluntad haré,
Si Cristo me guía, doquiera yo iré.
CORO
Si Cristo conmigo va, yo iré;
Yo no temeré, con gozo iré, conmigo va;
Es grato servir a Jesús, llevar la cruz,
Si Cristo conmigo va, yo iré.
2
Si al desierto quiere Jesús que vaya yo,
Llevando buenas nuevas de santa salvación;
Si allí en dura lid mi campo señaló,
A Cristo yo sigo sin más dilación.
3
Aunque mi parte sea mi dura cruz llevar,
Diré a mis hermanos también Su gran poder;
Contento quedaré, mi luz haré brillar,
Testigo de Cristo doquiera seré.
CORO
Si Cristo conmigo va, yo iré;
Yo no temeré, con gozo iré, conmigo va;
Es grato servir a Jesús, llevar la cruz,
Si Cristo conmigo va, yo iré.
4
La voluntad de Cristo yo quiero obedecer,
Pues en la Santa Biblia encuentro mi saber;
Y con su gran poder al mundo venceré,
Si Él va conmigo, doquiera yo iré.
(178) Yo quiero trabajar por el Señor
1
Yo quiero trabajar por el Señor,
Confiando en su Palabra y en su amor;
Quiero yo cantar y orar, y ocupado siempre estar
En la obra del Señor.
CORO
Trabajar y orar en la obra, en la obra del Señor;
Sí, mi anhelo es orar, y ocupado siempre estar
En la obra del Señor.
2
Yo quiero cada día trabajar,
Y esclavos del pecado libertar;
Conducirlos a Jesús nuestro guía, nuestra luz,
En la obra del Señor.
3
Yo quiero ser obrero de valor,
Confiando en el poder del Salvador;
El que quieta trabajar, hallará también lugar
En la obra del Señor.
CORO
Trabajar y orar en la obra, en la obra del Señor;
Sí, mi anhelo es orar, y ocupado siempre estar
En la obra del Señor.
(179) Yo quisiera hablarte del amor de Cristo
1
Yo quisiera hablarte del amor de Cristo,
Pues en Él hallé un Amigo fuerte y fiel;
Por su gracia transformó mi vida entera,
Lo que en esta vida soy, lo debo a Él.
CORO
Nadie pudo amarme como Cristo,
Es incomparable su amistad;
Sólo Él pudo redimirme del pecado,
Por su amor y su bondad.
2
Mi alma estaba llena de ayes y tristezas,
Llena estaba de miserias y dolor;
Con ternura Cristo me tendió su mano,
Y me guio por el sendero del amor.
3
Cada día viene a darme nuevo aliento,
A mi corazón le infunde dulce paz;
No comprenderé porque Él vino a salvarme,
Hasta que en el cielo pueda ver su faz.
CORO
Nadie pudo amarme como Cristo,
Es incomparable su amistad;
Solo El pudo redimirme del pecado,
Por su amor y su bondad.
(180) Yo soy soldado de Jesús
1
Yo soy soldado de Jesús
Salvado por su amor;
No temeré llevar su cruz,
Sufriendo con valor.
CORO
Después de la batalla nos coronará,
Dios nos coronará, Dios nos coronará.
Después de la batalla nos coronará
En aquella Santa Sión.
Más allá, más allá en aquella Santa Sión,
Después de la batalla nos coronará,
En aquella Santa Sión.
2
Lucharon otros por la fe,
y yo luchar podré;
Por mi Señor yo pelearé,
Confiando en su poder.
CORO
Después de la batalla nos coronará,
Dios nos coronará, Dios nos coronará.
Después de la batalla nos coronará
En aquella Santa Sión.
Más allá, más allá en aquella Santa Sión,
Después de la batalla nos coronará,
En aquella Santa Sión.
3
Es menester que sea fiel,
Que nunca vuelva atrás;
Que siga siempre en pos de Él,
Y me guiará en paz.
CORO
Después de la batalla nos coronará,
Dios nos coronará, Dios nos coronará.
Después de la batalla nos coronará
En aquella Santa Sión.
Más allá, más allá en aquella Santa Sión,
Después de la batalla nos coronará,
En aquella Santa Sión.
(181) Yo tengo una esperanza
1
//Yo tengo una esperanza muy grande y muy firme:
Que allá en las mansiones nos hemos de ver.//
Por eso confiado en su amor sagrado,
Como fiel soldado, yo voy a luchar.
CORO
Cristo bendito del cielo es el que me ha de ayudar
Para llegar a la gloria, donde yo quiero morar. Yo soy embajador
De Cristo el Salvador; me voy a preparar a predicar su amor.
El día ya se acerca, señales ya se ven, que Cristo está a las
puertas, diciendo: Ven y ven.
2
//Pero si algún día se llegara mi cita, que Dios me necesita,
Yo tengo que ir.// Por eso confiado, en mi Jesucristo
Como fiel soldado, yo voy a luchar.
3
//Cuando yo me vaya de esta dura vida,
Con gozo profundo les voy a dejar//
Un grato recuerdo de las bendiciones,
Que Cristo en su gracia, me vino a otorgar.
CORO
Cristo bendito del cielo es el que me ha de ayudar
Para llegar a la gloria, donde yo quiero morar. Yo soy embajador
De Cristo el Salvador; me voy a preparar a predicar su amor.
El día ya se acerca, señales ya se ven, que Cristo está a las
puertas, diciendo: Ven y ven.
(182) Cerca de Ti, Señor
1
Cerca de Ti, Señor quiero morar;
Tu grande y tierno amor quiero gozar.
Llena mi pobre ser, limpia mi corazón,
Hazme tu rostro ver en comunión.
2
Pasos inciertos doy, el sol se va;
Mas si contigo estoy no temo ya.
Himnos de gratitud ferviente cantaré,
Y fiel a Ti, Jesús, siempre seré.
3
Día feliz veré creyendo en Ti,
En que yo habitaré cerca de Ti.
Mi voz alabara tu dulce nombre allí,
Y mi alma gozará cerca de Ti.
(183) Cerca de Ti yo voy Señor (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Cerca de Ti yo voy Señor,
Cerca de Ti no hay temor;
Contigo voy, contigo estoy,
Mi ser entrego a Ti, Señor.
CORO
Tú eres mi amparo, mi fortaleza,
Mi pronto auxilio en la aflicción;
Castillo fuerte, mi Roca eterna,
Mi escondedero fiel, Señor.
2
No temeré la tempestad
Que a mi alma quiera perturbar;
Conmigo vas, conmigo estás,
Tú sólo das paz, seguridad.
3
Cerca de Ti anhelo estar,
Y de tu mano caminar;
Hasta llegar, mi buen Jesús,
A aquella hermosa ciudad de luz.
CORO
Tú eres mi amparo, mi fortaleza,
Mi pronto auxilio en la aflicción;
Castillo fuerte, mi Roca eterna,
Mi escondedero fiel, Señor.
(184) Cerca, mas cerca
1
Cerca, más cerca, oh Dios de Ti,
Cerca yo quiero mi vida llevar;
Cerca, más cerca, oh Dios de Ti,
Cerca a tu gracia que puede salvar,
Cerca a tu gracia que puede salvar.
2
Cerca, más cerca, cual pobre soy,
Nada, Señor, yo te puedo ofrecer,
Sólo mi ser contrito te doy;
Pueda contigo la paz obtener,
Pueda contigo la paz obtener.
3
Cerca, más cerca, Señor de Ti;
Quiero ser tuyo dejando el pecar,
Goces y pompas vanas aquí;
Todo, Señor, pronto quiero dejar,
Todo, Señor, pronto quiero dejar.
4
Cerca, más cerca, mientras el ser
Aliente vida y busque tu paz;
Y cuando al cielo pueda ascender,
Ya para siempre contigo estaré,
Ya para siempre contigo estaré.
(185) Da lo mejor al Maestro
1
Da lo mejor al Maestro: Tu fuerza, tu juventud,
Todo el fervor de tu alma, tu exuberante salud.
Dueño sea Él de tu vida, sírvele con fe y amor,
Todo a su gracia lo debes, dale a Jesús lo mejor.
CORO
Da lo mejor al Maestro, a combatir por Él ven,
Sé paladín decidido de la verdad y del bien.
2
Da lo mejor al Maestro, entrégale el corazón,
Nadie como Él te ha amado, digno es de tu devoción.
Rico y feliz quiere hacerte, es gran tesoro su amor,
Deja que llene tu alma, dale a Jesús lo mejor.
3
Da lo mejor al Maestro, haz por amor suyo el bien,
Él vino para servirnos, sirve tú a otros también.
Di a los perdidos que Él salva, que Él cura todo dolor,
Que ama, consuela y ayuda, dale a Jesús lo mejor.
CORO
Da lo mejor al Maestro, a combatir por Él ven,
Sé paladín decidido de la verdad y del bien.
(186) Fui bautizado como manda el Salvador
1
Fui bautizado como manda el Salvador,
Qué grande gozo siento yo en mi corazón;
Ya mis pecados los borró mi Salvador,
Quiero llegar puro y limpio a su Mansión.
CORO
Seguiré a mi Jesús,
Ya para mí lo de este mundo se acabó;
Quedo ayudado de su cruz,
Y proseguir en sus caminos quiero yo.
2
Adiós, mundo que hasta ayer estuve en ti,
Donde el pecado alimentaba mi vivir;
Yo siento gozo desde que me bauticé,
Y de volver a pecar, mejor morir.
3
No miro más que el camino de la fe
Donde muy pocos han podido caminar;
Pero hoy recibo la corona de la fe,
Y a su Patria muy feliz quiero llegar.
CORO
Seguiré a mi Jesús,
Ya para mí lo de este mundo se acabó;
Quedo ayudado de su cruz,
Y proseguir en sus caminos quiero yo.
4
El refugio de Jesús es mi sostén,
Nunca podré desfallecer en mi deber;
Alabanzas con gran gozo cantaré,
Y a mi Señor, con gran gozo serviré.
(187) Jesús, yo he prometido
1
Jesús, yo he prometido servirte con amor,
Concédeme tu gracia, mi Amigo y Salvador.
No temeré la lucha, si Tú a mi lado estás,
Ni perderé el camino, si Tú guiando vas.
2
El mundo está muy cerca y abunda tentación,
Sutil es el engaño y es necia la pasión.
Ven Tú, Jesús, más cerca, mostrando tu piedad,
Y escuda al alma mía de toda iniquidad.
3
Cuando mi mente vague ya incierta, ya veloz,
Concédeme que escuche, Jesús, tu clara voz.
Anímame si dudo, inspírame también,
Repréndeme si temo en todo hacer el bien.
4
Jesús, Tú has prometido a todo aquel que va
Siguiendo tus pisadas, que al cielo llegará.
Sostenme en el camino, y al fin, con dulce amor
Trasládame a tu gloria, mi Amigo y Salvador.
(188) La sombra de la cruz
1
Mientras caminamos hacia el cielo azul, sufriremos
pruebas, sí. Esas pruebas vienen siendo bendición
A la sombra de la cruz.
CORO
¿Vives tú bajo la sombra de la cruz,
Do el Señor murió por ti?
Por la cruz Él nos guiará a la mansión,
Le veremos faz a faz.
2
Cristo allí tomó la carga sobre sí,
Él llevó nuestro dolor.
Por la cruz Él nos guiará a la mansión,
Le veremos faz a faz.
(189) Loor a ti
1
Aquí me tienes ante tus plantas,
Porque en Ti encuentra gozo mi ser;
Sé que contigo nada me falta,
Sé que en el cielo tu gloria he de ver.
CORO
Cristo mi Redentor, Cristo mi Salvador;
Siempre a tu nombre santo
Mis labios darán loor.
2
Yo no soy digno de tu amor santo,
Más por tu sangre lavado fui;
Tu vida diste por mis pecados,
Gracias te doy, mi Jesús, gracias mil.
3
A Ti te entrego toda mi vida,
A Ti te entrego todo mi ser;
Nunca te apartes, nunca me dejes,
Porque contigo siempre he de vencer.
CORO
Cristo mi Redentor, Cristo mi Salvador;
Siempre a tu nombre santo
Mis labios darán loor.
4
Sé que con nada podré pagarte
El sacrificio hecho por mí;
Sólo te pido seguirte amando
Toda mi vida, hasta llegar a Ti.
(190) Marchemos presurosos por la senda
1
Marchemos presurosos por la senda
Que el divino Salvador nos enseñó;
Oigamos su Palabra pura y bella
Que en su santo Evangelio nos dejó.
Guardemos sus mandatos con firmeza,
Desechando el egoísmo y el error;
Cantémosle canciones diferentes,
Agradecidos de todo corazón.
CORO
Sólo en Ti hay paz, oh Redentor,
En Ti hay piedad y salvación;
En Ti hay consuelo, en Ti hay amor,
En Ti hay bondad, en Ti hay perdón.
2
Oremos sin cesar de noche y día,
Alabemos al sublime Salvador;
Rogándole que sea nuestro guía,
Que nos guarde en su divino amor.
Pidámosle la fuerza suficiente
Para poder resistir la tentación;
Cantémosle canciones diferentes,
Agradecidos de todo corazón.
CORO
Sólo en Ti hay paz, oh Redentor,
En Ti hay piedad y salvación;
En Ti hay consuelo, en Ti hay amor,
En Ti hay bondad, en Ti hay perdón.
3
Cantemos con alegres corazones
Al Señor que de su gracia nos llenó,
Cantemos por doquier las bendiciones
Que su mano divina derramó.
Cantemos con amor al Dios eterno
Porque nos da su bondad y su perdón;
Cantémosle canciones diferentes,
Agradecidos de todo corazón.
CORO
Sólo en Ti hay paz, oh Redentor,
En Ti hay piedad y salvación;
En Ti hay consuelo, en Ti hay amor,
En Ti hay bondad, en Ti hay perdón.
(191) Más santidad dame
1
Más santidad dame, más odio al mal,
Más calma en las penas, más alto ideal;
Más fe en mi Maestro, más consagración,
Más celo en servirle, más grata oración.
2
Más prudente hazme, más sabio en Él,
Más firme en su causa, más fuerte y más fiel;
Más recto en la vida, más triste al pecar,
Más humilde hijo, más pronto en amar.
3
Más pureza dame, más fuerza en Jesús,
Más de su dominio, más paz en la cruz;
Más rica esperanza, más obras aquí,
Más ansia del cielo, más gozo allí.
(192) Mi buen Jesús (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Mi buen Jesús, mi Salvador,
Rendido estoy aquí a tus pies, oh mi Señor;
Tu inmenso amor me conquistó,
Mi adoración de corazón te ofrezco hoy.
CORO
Divino amor
Que Dios mostró de tal manera,
Que a su Hijo dio
Con infinita compasión;
Para morir en cruenta cruz
Por nuestras culpas,
Y así alcanzar la más perfecta redención.
2
Nunca pensé, mi buen Señor,
Que mi vida llena de mal y perdición
Cambiaras Tú, con tanto amor,
Que por dolor me dieras gozo y salvación.
CORO
Divino amor
Que Dios mostró de tal manera,
Que a su Hijo dio
Con infinita compasión;
Para morir en cruenta cruz
Por nuestras culpas,
Y así alcanzar la más perfecta redención.
3
Anhelo amarte más y más,
Señor Jesús, con infinita devoción;
Servirte fiel, de corazón,
En humildad y en espíritu y verdad.
CORO
Divino amor
Que Dios mostró de tal manera,
Que a su Hijo dio
Con infinita compasión;
Para morir en cruenta cruz
Por nuestras culpas,
Y así alcanzar la más perfecta redención.
(193) Mi deleite es andar con el Señor
1
Mi deleite es andar con el Señor que me salvó
Con preciosa sangre carmesí;
De las dudas y obscuridad mi alma libertó,
Gloria a Dios, es mi deleite aquí.
CORO
Mi deleite es andar con Él,
Mi deleite es andar con Él;
Él mis pasos guiará, Él mi vida velará,
Mi deleite es andar con Él.
2
Mi deleite es saber que el Señor conmigo está,
En la sombra y en el cruel dolor;
En las luchas, en las pruebas, Él jamás me faltará,
Gloria a Dios, Él es mi Salvador.
3
Mi deleite eterno ha de ser morar con Él allá,
Do jamás lo dejaré de ver;
Oh, qué gloria ha de ser, cuando mí lengua cantará.
Con Jesús voy a permanecer.
CORO
Mi deleite es andar con Él,
Mi deleite es andar con Él;
Él mis pasos guiará, Él mi vida velará,
Mi deleite es andar con Él.
(194) Muchos que viven en tu derredor
1
Muchos que viven en tu derredor,
Tristes, hambrientos están;
Tú, por tu vida, les puedes llevar
Gozo, luz y bendición.
CORO
Usa mi vida, usa mi vida
Para tu gloria, oh Jesús;
Todos los días y hoy quiero ser
Testigo tuyo, Señor, por doquier.
2
Di a los tristes que Dios es amor,
Él quiere dar su perdón
A los que vienen a Cristo Jesús
Buscando paz, salvación.
3
Toda tu vida hoy rinde al Señor,
Cada momento sé fiel,
Otros que vean en ti su amor,
Pronto se rindan a Él.
CORO
Usa mi vida, usa mi vida
Para tu gloria, oh Jesús;
Todos los días y hoy quiero ser
Testigo tuyo, Señor, por doquier.
4
Quiero servir desde hoy a Jesús
Con todo mi corazón;
Quiero vivir desde hoy en su luz,
Y ser así bendición.
(195) Oh, Cuan grande es mi anhelo
1
Oh, cuán grande es mi anhelo de servirte mi Señor,
Porque Tú eres mi consuelo y comprendes mi dolor.
Quiero yo serte cumplido, y adorarte mi Jesús,
Porque Tú me has bendecido, y me has dado plenitud.
2
Vengo a Ti, Jesús querido entonando mi canción,
Porque Tú me has redimido, me has brindado salvación.
Quiero yo serte cumplido, y adorarte mi Jesús,
Porque Tú me has bendecido, y me has dado plenitud.
3
Sólo en Ti vivo confiado, oh Jesús, mi Salvador,
Porque Tú me has rescatado, me has llamado con amor.
Quiero yo serte cumplido, y adorarte mi Jesús,
Porque Tú me has bendecido, y me has dado plenitud.
(196) Oh, yo quiero andar con Cristo
1
Oh, yo quiero andar con Cristo,
Quiero oír su tierna voz,
Meditar en su Palabra,
Siempre andar de Él en pos.
Consagrar a Él mi vida,
Y cumplir su voluntad,
Y algún día con mi Cristo
Gozaré la claridad.
CORO
Oh sí, yo quiero andar con Cristo,
Oh sí, yo quiero vivir con Cristo,
Oh sí, yo quiero morir por Cristo;
Quiero serle un testigo fiel.
2
Oh, yo quiero andar con Cristo,
Él vivió en santidad,
En la Biblia yo lo leo,
Y yo sé que es la verdad.
Cristo era santo en todo,
El Cordero de la cruz,
Y yo anhelo ser cristiano,
Seguidor de mi Jesús.
CORO
Oh sí, yo quiero andar con Cristo,
Oh sí, yo quiero vivir con Cristo,
Oh sí, yo quiero morir por Cristo;
Quiero serle un testigo fiel.
3
Oh, yo quiero andar con Cristo,
De mi senda Él es la luz;
Dejaré el perverso mundo,
Cargaré aquí mi cruz.
Este mundo nada ofrece,
Cristo ofrece salvación;
Y es mi dulce esperanza
Gozar vida eterna en Sión.
CORO
Oh sí, yo quiero andar con Cristo,
Oh sí, yo quiero vivir con Cristo,
Oh sí, yo quiero morir por Cristo;
Quiero serle un testigo fiel.
(197) Para andar con Jesús
1
Para andar con Jesús, no hay sendero mejor
Que guardar sus mandatos de amor;
Obedientes a Él siempre habremos de ser,
Y tendremos de Cristo el poder.
CORO
Obedecer y confiar en Jesús,
Es la regla marcada para andar en la luz.
2
Cuando vamos así, cómo brilla la luz,
En la senda al andar con Jesús.
Su promesa de estar con los suyos es fiel
Si obedecen y esperan en Él.
3
Quien siguiere a Jesús ni una sombra verá,
Si confiado su vida le da;
Ni temores, ni afán, ni ansiedad, ni dolor,
Pues los cuida su amante Señor.
CORO
Obedecer y confiar en Jesús,
Es la regla marcada para andar en la luz.
4
Mas sus dones de amor nunca habréis de alcanzar,
Si rendidos no vais a su altar;
Pues su paz y su amor sólo son para aquel
Que a sus leyes divinas es fiel.
(198) Prometí, Cristo mío, aceptarte
1
Prometí, Cristo mío, aceptarte
Como dueño de mi corazón;
Para siempre servirte y amarte,
Porque sólo Tú das salvación.
CORO
Padre mío que estás en el cielo, en la tierra, y en todo lugar;
Ven a darme el deseado consuelo,
Y en mi pecho contrito a reinar.
2
Oh, yo fui pecador, lo comprendo,
Pero un día alguien dijo ante mí,
Que hasta el crimen más negro y horrendo
Tú perdonas, si acuden a Ti.
3
A tus plantas contrito, humillado
Vine yo a demandar compasión;
Hoy, mis culpas tu sangre ha borrado,
Por amor Tú me has dado el perdón.
CORO
Padre mío que estás en el cielo, en la tierra, y en todo lugar;
Ven a darme el deseado consuelo,
Y en mi pecho contrito a reinar.
4
Me propongo ser un fiel soldado
En tu causa divina Señor;
Haz que siempre camine a tu lado,
No permitas que caiga en error.
(199) Puedo oír la voz de Cristo
1
Puedo oír la voz de Cristo,
Tiernamente está llamando,
Puedo oír el llamamiento;
“Trae tu cruz y ven en pos de mí”.
CORO
Seguiré do Tú me guíes, seguiré do Tú me guíes;
Salvador seguirte quiero, donde quiera fiel te seguiré.
2
Yo te seguiré en el huerto,
Por la vía dolorosa,
Y con mi alma tan gozosa
Sufriré contigo, mi Señor.
3
Sufriré por Ti, Maestro,
No me faltará tu mano,
Y si Tú estás conmigo,
Moriré contigo, mi Jesús.
CORO
Seguiré do Tú me guíes, seguiré do Tú me guíes;
Salvador seguirte quiero, donde quiera fiel te seguiré.
4
Me darás tu plena gracia,
Yo veré tu eterna gloria;
Contaré la antigua historia,
Y por siempre Tú me guiarás.
(200) ¿Que haría Jesús en mi lugar? (Francisco Sánchez Muñiz)
1
¿Qué haría Jesús en mi lugar?
Alma mía pregúntate tú,
Cuando dardos de fuego contra ti
Lance raudos el fiero tentador.
Del desierto recuerda aquella lid
Do triunfante salió mi Jesús,
Fía en Él, tú también podrás salir
Vencedor por su gracia y amor.
CORO
En tus pasos de amor tan sacrosantos,
Caminando feliz en pos de Ti, mi Jesús,
Siempre fiel quiero seguirte
Mientras viva debajo del sol.
2
¿Qué haría Jesús en mi lugar?
Con presteza pregúntate tú,
Sí oropeles del mundo con su luz
Tan falaz te quisieran deslumbrar;
En contrita humildad reverencial,
Cual Jesús enseñó, ora a Dios:
Padre nuestro que en los cielos estás,
Libra sí, mi alma de todo mal.
CORO
En tus pasos de amor tan sacrosantos,
Caminando feliz en pos de Ti, mi Jesús,
Siempre fiel quiero seguirte
Mientras viva debajo del sol.
(201) Que mi vida entera este
1
Que mi vida entera esté
Consagrada a Ti, Señor;
Que a mis manos pueda guiar
El impulso de tu amor.
CORO
Lávame en tu sangre, Salvador,
Límpiame de toda mi maldad;
Traigo a Ti mi vida para ser, Señor,
Tuya por la eternidad.
2
Que mis pies tan sólo en pos
De lo santo puedan ir;
Y que a ti, Señor, mi voz
Se complazca en bendecir.
3
Que mi tiempo todo esté
Consagrado a tu loor;
Que mis labios al hablar,
Hablen sólo de tu amor.
CORO
Lávame en tu sangre, Salvador,
Límpiame de toda mi maldad;
Traigo a Ti mi vida para ser, Señor,
Tuya por la eternidad.
4
Toma, oh Dios, mi voluntad,
Y hazla tuya nada más;
Toma sí, mi corazón,
Por tu trono lo tendrás.
(202) ¿Quién a Cristo quiere?
1
¿Quién a Cristo quiere desde hoy seguir;
Su pendón alzando pronto a combatir?
¿Quién le quiere humilde siempre aquí servir,
Siempre obedecerle, darle su existir?
CORO
¿Quién seguirle quiere? ¿Quién responderá?
Al buen Redentor: Heme aquí Señor
¿Quién doquier que fuere tras su huella irá?
¿Quién dirá al Señor?
Yo te seguiré.
2
¿Quién seguirle quiere con profundo amor?
Dándole la gloria, dándole el honor;
De su noble causa ser su defensor,
Y en su santa obra fiel trabajador.
CORO
¿Quién seguirle quiere? ¿Quién responderá?
Al buen Redentor: Heme aquí Señor
¿Quién doquier que fuere tras su huella irá?
¿Quién dirá al Señor?
Yo te seguiré.
3
¿Quién seguirle quiere sin vacilación?
Siempre firme huyendo de la tentación;
Sin dudar, confiado en su protección,
Y gozar por siempre de su bendición.
CORO
¿Quién seguirle quiere? ¿Quién responderá?
Al buen Redentor: Heme aquí Señor
¿Quién doquier que fuere tras su huella irá?
¿Quién dirá al Señor?
Yo te seguiré.
(203) Senda de amor
1
Quiero andar, mi señor, por tu senda de amor,
Elevándome más y más; por doquiera impartiendo
Alegría y solaz; pero lleno de tu bondad.
CORO
Mi sendero de amor llena hoy, que tu Espíritu guíe mis pies;
Y que siempre al andar, lleno esté de tu amor
El camino por donde yo voy.
2
Tenme cerca de Ti, oh mi buen Salvador;
No permitas jamás, jamás, que yo vague sin luz,
Sin destino y sin paz; mi sendero de amor llena hoy.
3
La Jornada fugas pronto terminará,
Y no habrá más sufrir allá;
Permitidme cantar al augusto Señor,
Mi sendero de amor llena hoy.
CORO
Mi sendero de amor llena hoy, que tu Espíritu guíe mis pies;
Y que siempre al andar, lleno esté de tu amor
El camino por donde yo voy.
(204) Sigamos las huellas
CORO
Sigamos las huellas de Cristo Jesús,
Él es nuestro amparo, Él guía y da luz;
Pensemos que Cristo es el Amigo fiel,
Con gozo cantemos loores a Él.
1
Ya voy caminando para aquel hogar
Que Cristo, el Maestro, me fue a preparar;
Amante me dice: No te tardes más,
Llegando a mis brazos la gloria verás.
2
Doy gloria a tu nombre, divino Señor,
Que siendo un indigno y vil pecador,
Tú me recibiste con todo tu amor,
Y ahora con gozo yo te doy loor.
CORO
Sigamos las huellas de Cristo Jesús,
Él es nuestro amparo, Él guía y da luz;
Pensemos que Cristo es el Amigo fiel,
Con gozo cantemos loores a Él.
3
Si aliento te falta y no puedes llegar,
Refúgiate en Cristo, te hará descansar;
Hay gozo en los cielos por un pecador
Que acude a los brazos del buen Salvador.
4
Alabo tu nombre, mi amado Señor,
Diré a los hombres que Tú eres amor;
Que por nuestras culpas moriste en la cruz,
Que todos debemos seguirte, Jesús.
(205) Tenme brillando
1
Tenme brillando, Señor, tenme brillando por Ti;
Puro y limpio seré si Tú brillas en mí.
Será mi vida, Señor, cual un lucero por Ti,
Hasta que vengas con tu gran poder.
CORO
Oh, llévame a la Roca más alta que yo, llévame,
Señor, yo te seguiré; oh, llévame a la Roca más alta que yo,
Sólo allí refugio tendré.
2
Dame tu ayuda, Señor, para que brille por Ti;
Yo andaré en tu amor si Tú brillas en mí.
Seme propicio, Señor, quiero alumbrar en redor,
Hasta que vengas con tu gran poder.
3
Quiero ser tuyo, Señor, siempre brillando por Ti;
Pelearé con valor si Tú brillas en mí.
En Ti confío, Señor, para luchar con vigor,
Hasta que vengas con tu gran poder.
CORO
Oh, llévame a la Roca más alta que yo, llévame,
Señor, yo te seguiré; oh, llévame a la Roca más alta que yo,
Sólo allí refugio tendré.
(206) Tentado, no cedas
1
Tentado, no cedas, ceder es pecar;
Mejor y más noble es luchar y triunfar;
Valor pues cristiano, domina tu mal,
Dios puede librarte de asalto mortal.
Coro
En Jesús pues, confía; en sus brazos tu alma
hallará dulce calma. Él te hará vencedor.
2
Evita el pecado, procura agradar
A Dios, a quien debes por siempre ensalzar;
No manche tus labios impúdica voz,
Preserva tu vida de ofensas a Dios.
3
Amante, benigno y enérgico sé;
En Cristo tu Amigo pon toda tu fe;
Veraz sea tu dicho, de Dios es tu ser;
Corona te espera, y vas a vencer.
Coro
En Jesús pues, confía; en sus brazos tu alma
hallará dulce calma. Él te hará vencedor.
(207) Todo a Cristo yo me rindo
1
Todo a Cristo yo me rindo
Con el fin de serle fiel;
Para siempre quiero amarle,
Y agradarle sólo a Él.
CORO
Yo me rindo a Él, yo me rindo a Él;
Todo a Cristo yo me entrego,
Quiero serle fiel.
2
Todo a Cristo yo me rindo,
A sus pies, postrado estoy;
Los placeres he dejado,
Y le sigo desde hoy.
3
Todo a Cristo yo me rindo,
Sí, de todo corazón;
Yo le entrego alma y cuerpo,
Busco hoy su santa unción.
CORO
Yo me rindo a Él, yo me rindo a Él;
Todo a Cristo yo me entrego,
Quiero serle fiel.
4
Todo a Cristo yo me rindo,
Siento el fuego de su amor;
Oh, qué gozo hay en mi alma,
Gloria, gloria a mi Señor.
(208) Tu corazón pide el Dios de bondad
1
Tu corazón pide el Dios de bondad,
Quiere llenarlo de paz y de amor;
Ponlo a sus plantas con fe y humildad,
Toma Señor – dile - mi corazón.
CORO
Tu corazón, tu corazón
Oye la voz que te sigue doquier;
Libre del mundo te quiere tener,
Dame - te dice hoy - tu corazón.
2
Tu corazón busca el buen Salvador,
Don más precioso no quiere tener;
Paso tras paso te sigue su amor,
Dame – diciéndote - tu corazón.
3
Tu corazón busca el Consolador,
Quiere llenarlo de gracia y poder;
Él es del Padre el enviado de amor,
Rinde al Espíritu el corazón.
CORO
Tu corazón, tu corazón
Oye la voz que te sigue doquier;
Libre del mundo te quiere tener,
Dame - te dice hoy - tu corazón.
(209) Tuyo soy Jesús (Fanny J. Crosby)
1
Tuyo soy Jesús, ya escuché la voz
De tu amor hablándome aquí;
Mas anhelo en alas de fe subir,
Y más cerca estar de ti.
CORO
Aun más cerca, cerca de tu cruz llévame, oh Salvador.
Aun más cerca, cerca de tu cruz llévame, oh buen Pastor.
2
A seguirte a ti me consagro hoy
Constreñido por tu amor;
Y mi espíritu, alma y cuerpo doy
Por servirte, mi Señor.
3
Oh, cuán pura y santa delicia es
De tu comunión gozar;
Y contigo hablar, y tu dulce voz
Cada día escuchar.
CORO
Aun más cerca, cerca de tu cruz llévame, oh Salvador.
Aun más cerca, cerca de tu cruz llévame, oh buen Pastor.
4
De tu grande amor no comprenderé
Cuál es la profundidad;
Hasta que contigo, Jesús, esté
En gloriosa eternidad.
(210) Vencedor
Coro
Vencedor, vencedor,
Yo he confiado en Cristo, yo he confiado en Dios.
Vencedor, vencedor,
Ahora yo soy más que vencedor.
1
Muchas veces he pensado:
¿Por qué vienen aflicciones?
¿Por qué existen pruebas y dolor, Señor?
Pero en cada circunstancia
Dios me da más de su gracia,
Y me muestra que soy más que vencedor.
2
Muchas veces me han rodeado
En lugares que yo he estado,
Y me siento yo muy solo, oh Señor;
Pero en cada hora obscura
Cristo viene y me asegura,
Y me muestra que soy más que vencedor.
Coro
Vencedor, vencedor,
Yo he confiado en Cristo, yo he confiado en Dios.
Vencedor, vencedor,
Ahora yo soy más que vencedor.
(211) Yo consagro a ti mi vida
1
Yo consagro a Ti mi vida,
Oh querido y buen Jesús,
Y tu mano bendecida
Llevaráme en clara luz.
CORO
Trabajando, trabajando viviré por mi Señor;
Buenas nuevas anunciando al perdido pecador.
2
Mil temores y mil dudas
Por doquier me asediarán;
Pero Tú Jesús me ayudas
Y arredrarme no podrán.
3
Con placer y amor me alisto
En las huestes de la fe;
Fortaleza me da Cristo,
Y sin duda venceré.
CORO
Trabajando, trabajando viviré por mi Señor;
Buenas nuevas anunciando al perdido pecador.
4
Obtendrán feliz victoria
Los soldados del Señor,
Se verán llenos de gloria
De este mundo en derredor.
(212) Yo quiero ser cual mi Jesús
1
Yo quiero ser cual mi Jesús,
Sirviéndole con lealtad;
Sincero y fiel yo quiero ser,
Cumpliendo su voluntad.
CORO
Más y más cual mi Jesús en mi vida quiero ser;
Más y más cual mi Señor seré por su gran poder.
2
Humilde quiero siempre ser
Cual fuera mi Salvador;
No quiero glorias ni poder
Indignos de mi Señor.
3
En todo quiero yo seguir
Las huellas de mi Señor;
Y por doquier hacer sentir
Lo qué hizo en mi su amor.
CORO
Más y más cual mi Jesús en mi vida quiero ser;
Más y más cual mi Señor seré por su gran poder.
(213) ¿Con qué pagaremos?
1
¿Con qué pagaremos el inmenso amor, que diste a tu Hijo
por Mí, pecador? Señor Jesucristo, conforta mi alma
Para que yo pueda servirte en mi vida,
Servirte Señor.
CORO
No tengo qué darte por amarme tanto;
Recibe este canto mezclado con llanto de mi corazón.
2
Y cuando la noche extienda su manto,
Mis ojos con llanto en Ti fijaré;
Alzando mis ojos veré las estrellas,
Yo sé que tras ellas, cual Padre amoroso,
Tú velas por mí.
3
No tengo qué darte: Ni oro, ni plata,
Por el sacrificio que hiciste por mí;
En cambio recibe la ofrenda humillada,
La ofrenda humillada, Señor Jesucristo,
De mi corazón.
CORO
No tengo qué darte por amarme tanto;
Recibe este canto mezclado con llanto de mi corazón.
(214) Mas Él herido fue (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Mas Él herido fue por nuestras culpas,
Molido por causa de mí pecar,
El peso tan terrible de mis males
Lo puso sobre sí mi Salvador.
Como Cordero fue al matadero,
En grande aflicción enmudeció;
Su sangre derramó para limpiarme,
Y por su llaga tan bendita me sanó.
CORO
Señor Jesús, mi Salvador, mi Dios bendito,
Eres imagen del invisible Dios;
El primogénito eres de las criaturas,
En ti tenemos por tu sangre, redención.
2
Entre los hombres fuiste despreciado
y desechado de su comunión;
Varón experimentado en quebranto,
Menospreciado, sin estimación.
Todos nos descarriamos como ovejas,
Cada cual por su senda se apartó;
Mas Dios cargó en Él nuestros pecados,
Y por su sangre tan bendita nos salvó.
CORO
Señor Jesús, mi Salvador, mi Dios bendito,
Eres imagen del invisible Dios;
El primogénito eres de las criaturas,
En ti tenemos por tu sangre, redención.
(215) Piedad, oh Santo Dios, piedad
1
Piedad, oh Santo Dios, piedad;
Piedad te implora el corazón.
Oh, lávame de mi maldad,
Y dame gozo, paz, perdón.
2
Mis rebeliones graves son,
Son todas sólo contra Ti;
Mas crea un nuevo corazón,
Y un nuevo espíritu en mí.
3
No quieres sacrificio, mas
Que el humillado corazón;
Mi ofrenda, no despreciarás,
Pues eres todo compasión.
4
Sálvame, oh Dios, con tu poder,
Que mi esperanza es sólo en Ti;
Humilde, aguardo tu querer,
Sé compasivo hacia mí.
(216) Sálvame, oh Dios
1
Sálvame, oh Dios, de toda tentación,
Porque en la muerte no te alabaré;
Pronto mis días se acaban, y al polvo tornaré.
CORO
Soy arcilla, soy lodo en tus manos,
Miserable de mí sin tu amor,
No se acorte tu mano,
Cristo, Cristo mi Salvador.
2
Ciertamente el bien y la bondad
Me seguirán los días que more aquí;
Confortarás mi alma, y yo te alabaré.
3
Tú eres fiel, inmenso en amor,
Perdonarás del hombre la maldad,
Anhelas verlo salvo; cuán grande es tu bondad.
CORO
Soy arcilla, soy lodo en tus manos,
Miserable de mí sin tu amor,
No se acorte tu mano,
Cristo, Cristo mi Salvador.
4
Te alabaré por siempre, mi Jesús,
Porque tu gracia ya me perdonó,
Y con tu sacrificio me has dado salvación.
(217) Ten piedad de mí
1
Ten piedad de mí, cariñoso Salvador,
Ven, ten compasión de mi pobre corazón;
Ten piedad de mí, por tu conmiseración,
Ven, Señor Jesús, de mi ser siempre sé la luz.
CORO
Como aquellos caminantes de Emaús
Imploramos humillados, buen Jesús:
Quédate, Señor bendito, con nosotros,
Es tarde ya y declinó el día, Señor.
2
Sólo polvo soy y miseria ante Ti,
Un gusano vil y cuitado pecador;
Ven, ten compasión por tu infinito amor,
Bendito Señor, mi Jesús, ten piedad de mí.
3
Mil gracias te doy, cariñoso Salvador,
Tu presencia real siento ya en mi corazón;
Ahora soy feliz con tan grande bendición,
Bendito Señor, mi ser ya saturó tu amor.
CORO
Como aquellos caminantes de Emaús
Imploramos humillados, buen Jesús:
Quédate, Señor bendito, con nosotros,
Es tarde ya y declinó el día, Señor.
(218) Yo escucho, buen Jesús
1
Yo escucho, buen Jesús, tu dulce voz de amor,
Que desde lo alto de la cruz invita al pecador.
Yo soy pecador, nada hay bueno en mí;
Ser objeto de tu amor deseo, y vengo a Ti.
2
Tú ofreces el perdón de toda iniquidad,
Si el llanto inunda el corazón que acude a tu piedad.
Yo soy pecador, ten de mí piedad, dame llanto de dolor,
Y borra mi maldad.
3
Tú ofreces aumentar la fe del que creyó,
Y gracia sobre gracia dar a quien en Ti esperó.
Creo en Ti, Señor, sólo espero en Ti;
Dame tu infinito amor, pues basta para mí.
(219) Alguna vez ya no estaré
1
Alguna vez ya no estaré
En mi lugar en esta grey;
Mas, ¡cuán feliz despertaré
En el palacio de mi Rey!
CORO
Yo le veré, y en dulce amor,
Iré a vivir con Él allí,
Y le diré: Mi buen Señor,
Por gracia yo salvado fui.
2
Alguna vez la muerte atroz
Vendrá, mas cuándo no lo sé;
Pero esto sé: Con mi buen Dios
Un sitio yo feliz tendré.
3
Alguna vez yo, como el sol,
Mi ocaso y fin tendré también;
Mas me dirá mi buen Señor:
Mi siervo fiel, conmigo ven.
CORO
Yo le veré, y en dulce amor,
Iré a vivir con Él allí,
Y le diré: Mi buen Señor,
Por gracia yo salvado fui.
4
El día feliz que espero yo,
Con mi candil ardiendo ya,
Las puertas me abrirá el Señor,
Y mi alma a Él con gozo irá.
(220) Al trono excelso
1
Al trono excelso, do en inmensa gloria,
Supremo Dios, tu majestad reside;
Suban las voces puras del ferviente pueblo que pide.
2
Sobre la tierra que por patria amada
Te plugo darnos, libertades brillen;
Y no consientas que se forjen nunca yugos que humillen.
3
Pío derrama la esplendente lumbre
De tu Evangelio que ilumina al mundo;
De tu Evangelio, manantial de bienes siempre fecundo.
4
Tu reino sea nuestra amada patria,
Tu voluntad, la ley que veneremos,
Y tu Palabra, la gloriosa enseña
Que tremolemos.
5
Danos tu gracia y bendición constantes
Mientras tengamos por mansión el suelo;
Hasta el momento en que nos des la nueva
Patria en el cielo.
(221) Anhelo a las regias mansiones llegar
1
Anhelo a las regias mansiones llegar,
Do reina mi Salvador;
Ya escucho los ecos del dulce cantar
De triunfo, de gran loor.
CORO
A mi supremo Rey alegre cantaré,
Mis ojos han de ver la playa celestial.
Feliz y salvo soy, ya pronto llegaré
Con gozo al celeste hogar.
2
Feliz experiencia, inefable, de paz,
Yo siento en mi corazón;
Dulzura, placer, comunión y solaz
Con Dios en la oración.
3
Por sendas gloriosas de paz y de amor,
Con gozo transito ya,
Y espero que pronto mi Rey y Señor
Consigo me llevará.
CORO
A mi supremo Rey alegre cantaré,
Mis ojos han de ver la playa celestial.
Feliz y salvo soy, ya pronto llegaré
Con gozo al celeste hogar.
4
Anhelo mi vida poder elevar,
Ser fiel a mi Redentor,
Y así a las regias mansiones llegar,
Do reina mi Salvador.
(222) Aunque en esta vida no tengo riquezas (Alberto Martínez García)
1
Aunque en esta vida no tengo riquezas,
Sé que allá en la gloria tengo mi mansión;
Cual alma perdida entre las pobrezas,
De mí, Jesucristo tuvo compasión.
CORO
Más allá del sol, más allá del sol,
Yo tengo un hogar, hogar, bello hogar, más allá del sol.
Más allá del sol, más allá del sol,
Yo tengo un hogar, hogar, bello hogar, más allá del sol.
2
Así por el mundo yo voy caminando,
De pruebas rodeado y de tentación;
Pero Jesucristo, que me va guiando,
Salvo llevaráme hasta su mansión.
3
A todos los hombres del linaje humano,
Cristo quiere darles plena salvación;
Una bella casa no hecha de manos
Fue a prepararnos en la santa Sion.
CORO
Más allá del sol, más allá del sol,
Yo tengo un hogar, hogar, bello hogar, más allá del sol.
Más allá del sol, más allá del sol,
Yo tengo un hogar, hogar, bello hogar, más allá del sol.
(223) Cuando cesen los conflictos
1
Cuando cesen los conflictos de la vida terrenal,
Y dejemos este mundo de aflicción;
Entraremos por las puertas de la patria celestial
En la nueva Jerusalén.
CORO
Cantaremos con los santos la canción de redención,
En Jerusalén, en Jerusalén;
Con acentos de alegría alabando al Salvador,
En la gran Jerusalén.
2
Aunque el mar embravecido y las olas del turbión,
Siempre agiten nuestra pobre embarcación;
Fiando en Cristo llegaremos a la playa celestial
De la nueva Jerusalén.
3
Consagremos nuestras vidas al servicio del Señor,
Siempre hablemos de su grande salvación;
Si en su obra trabajamos nos espera galardón
En la nueva Jerusalén.
CORO
Cantaremos con los santos la canción de redención,
En Jerusalén, en Jerusalén;
Con acentos de alegría alabando al Salvador,
En la gran Jerusalén.
4
En aquel país hermoso do jamás se dice "adiós”,
Gozaremos el descanso sin afán;
Cara a cara allá veremos a Jesús, quien nos salvó,
En la nueva Jerusalén.
(224) Cuando la trompeta suene
1
Cuando la trompeta suene en aquel día final,
Y que el alba eterna rompa en claridad;
Cuando las naciones salvas a su patria lleguen ya,
Y que sea pasada lista, allí he de estar.
CORO
Cuando allá se pase lista,
Cuando allá se pase lista,
Cuando allá se pase lista,
A mi nombre yo feliz responderé.
2
En aquel día sin nieblas en que muerte ya no habrá,
Y su gloria el Salvador impartirá;
Cuando los llamados entren a su celestial hogar,
Y que sea pasada lista, allí he de estar.
3
Trabajad por el Maestro desde el alba al vislumbrar;
Siempre hablemos de su amor y fiel bondad,
Cuando todo aquí fenezca y nuestra obra cese ya,
Y que sea pasada lista, allí he de estar.
CORO
Cuando allá se pase lista,
Cuando allá se pase lista,
Cuando allá se pase lista,
A mi nombre yo feliz responderé.
(225) Cuando mis luchas terminen aquí
1
Cuando mis luchas terminen aquí
Y ya seguro en los cielo esté;
Cuando al Señor mire cerca de mí,
¡Por las edades mi gloria será!
CORO
¡Esa será gloria sin fin! Gloria sin fin, gloria sin fin;
Cuando por gracia su faz pueda ver,
¡Esa mi gloria sin fin ha de ser!
Cuando por gracia yo pueda tener
En sus mansiones morada de paz;
Y que allí siempre su faz pueda ver,
¡Por las edades mi gloria será!
2
Gozo infinito será contemplar
Todos los seres que yo tanto amé;
Mas la presencia de Cristo gozar,
¡Por las edades mi gloria será!
CORO
¡Esa será gloria sin fin! Gloria sin fin, gloria sin fin;
Cuando por gracia su faz pueda ver,
¡Esa mi gloria sin fin ha de ser!
Cuando por gracia yo pueda tener
En sus mansiones morada de paz;
Y que allí siempre su faz pueda ver,
¡Por las edades mi gloria será!
(226) De celeste país he leído
1
De celeste país he leído, do se encuentra
Una hermosa ciudad, cuyas calles benditas son de oro
Y de jaspe su muro eternal.
A través de sus calles deslumbra de sus aguas
De vida el cristal; y aunque se habla de tanta excelencia
No se ha dicho aún la mitad.
CORO
No se ha dicho aún la mitad, no se ha dicho aún la mitad.
De aquella ciudad tan gloriosa no se ha dicho aún la mitad.
2
He leído de aquellas mansiones que el Maestro nos fue a
Preparar, y los santos que aquí han sido fieles allá irán para
Siempre a gozar. Donde muerte, dolor ni pecado ya no pueden
Hacer ningún mal; y aunque hablamos de tanta belleza
No se ha dicho aún la mitad.
CORO
No se ha dicho aún la mitad, no se ha dicho aún la mitad.
De aquella ciudad tan gloriosa no se ha dicho aún la mitad.
3
He leído de níveos vestidos y coronas que habrán de ostentar,
Los que han sido llamados del Padre a gozar de su gloria
Eternal. Do los justos, por siempre benditos,
En sus calles de oro andarán. De esta historia gloriosa y
Sublime no se ha dicho aún la mitad.
(227) En presencia estar de Cristo
1
En presencia estar de Cristo,
Ver su rostro, ¿qué será?
Cuando al fin en pleno gozo
Mi alma le contemplará.
CORO
¡Cara a cara espero verle más allá del cielo azul,
Cara a cara en plena gloria he de ver a mi Jesús!
2
Sólo tras obscuro velo,
Hoy lo puedo aquí mirar,
Mas ya pronto viene el día,
Que su gloria ha de mostrar.
3
Cuánto gozo habrá con Cristo
Cuando no haya más dolor;
Cuando cesen los peligros,
Y ya estemos en su amor.
CORO
¡Cara a cara espero verle más allá del cielo azul,
Cara a cara en plena gloria he de ver a mi Jesús!
4
Cara a cara, cuán glorioso
Ha de ser así vivir,
Ver el rostro de quien quiso
Nuestras almas redimir.
(228) Es el tren de la vida
1
Es el tren de la vida que va para Sion,
Sin comprar boleto, pues en el yo voy;
El viaje es gratuito y contento estoy,
Porque Cristo es mi Salvador.
CORO
Si en el tren de la vida deseas tú viajar, date prisa, amigo,
Hazle la señal; todavía es tiempo porque asientos hay,
Sólo espera tu llamar.
2
Sí en la estación tu parado estás,
Hazle la señal, pronto parará.
El viaje es gratuito y no hay que pagar;
Porque ya pagado está.
3
Los que van viajando gozosos están,
Sólo van pensando en la gran Ciudad,
Las calles son de oro, el mar de cristal
Do por siempre morarán.
CORO
Si en el tren de la vida deseas tú viajar, date prisa, amigo,
Hazle la señal; todavía es tiempo porque asientos hay,
Sólo espera tu llamar.
4
Cánticos celestes se oyen resonar,
Porque jubiloso este viaje es;
Esperando ansiosos la estación final
Del palacio celestial.
(229) Gozándome yo voy
1
Gozándome yo voy hacia el dulce hogar,
Caminando, caminando;
Mi deseo más ferviente es continuar
Caminando para aquel hogar.
CORO
Caminando, caminando para aquel hogar donde está la luz;
Caminando, caminando de la mano del Señor Jesús.
2
Dejando este mundo y todo mal,
Caminando, caminando;
Mi Jesús ha prometido conmigo estar,
Caminando para aquel hogar.
3
Yo quiero pecadores a Él traer,
Caminando, caminando;
El Señor los tomará con su gran poder,
Caminando para aquel hogar.
CORO
Caminando, caminando para aquel hogar donde está la luz;
Caminando, caminando de la mano del Señor Jesús.
4
Al fin de la jornada yo lo veré
En el cielo, en la luz;
Con gozo inefable yo cantaré;
¡Aleluya, al Señor Jesús!
(230) Hay un sueño inefable
1
Hay un sueño inefable de Cristo el Señor,
Que ha de ser a su fin realidad;
Cada instante contemplo esa dulce visión
Que es promesa de eterna verdad.
CORO
Este sueño inefable, secreto es de paz que yo quiero
Impartirte en verdad; porque sueño mirar en la gloria su faz,
Y yo sé que será realidad.
2
Bien compensa por toda ansiedad y dolor
La esperanza que afirma mi fe;
Pues al ver a mi Rey en su real esplendor
Ni aun la sombra de pruebas tendré.
3
Cuando ya todo anuncie que el fin cerca está,
No agitarme podrá la ansiedad;
Un suspiro no más, y la vida se irá;
Mas mi sueño será realidad.
CORO
Este sueño inefable, secreto es de paz que yo quiero
Impartirte en verdad; porque sueño mirar en la gloria su faz,
Y yo sé que será realidad.
(231) Hoy te alabamos, Dios de bondad
1
Hoy te alabamos, Dios de bondad, con regocijo santo;
Pues entonamos con libertad del patriotismo el canto.
Por tu mandato, nuestra nación será librada de la maldad,
Bajo la sombra de tu pendón no habrá cadenas ni llanto.
CORO
Hoy te alabamos, Dios de bondad, con regocijo santo;
Pues entonamos con libertad la canción del cristiano feliz.
2
Del fiel cristiano lema será: México para Cristo;
El buen Jesús ayuda dará, el triunfo será visto.
Ven juventud, hoy, llena de ardor,
Y a tus embates Satán caerá;
Lucha inspirada por tu Señor, el galardón está listo.
3
A nuestra patria da libertad, a este jirón de suelo;
Guárdarlo libre de iniquidad, es nuestro santo anhelo.
El Evangelio, la salvación, con entusiasmo id, publicad;
Hasta implantar de Cristo el pendón
En derredor de este suelo.
CORO
Hoy te alabamos, Dios de bondad, con regocijo santo;
Pues entonamos con libertad la canción del cristiano feliz.
(232) La juventud se unifica
1
La juventud se unifica en el amor del Salvador;
Y así unidos siempre a conquistar;
Y con tesón luchar en contra de Satán.
Esparciremos la doctrina que regenera y que da paz;
Y mantendremos encendida y esplendente la Verdad.
2
Enarbolando la Bandera, marchemos todos sin temor
A combatir al enemigo cruel; para poder vencer las huestes
de Satán. Alcanzaremos la victoria,
Unidos siempre por la fe,
Porque llevamos como jefe a Jesucristo nuestro Rey.
3
¡Oh jóvenes de nuestra patria!
La senda fieles proseguid,
Y por doquier las nuevas anunciad
Al pobre pecador, que atado siempre está.
Con el poder del Evangelio, al enemigo vencerás;
Y en aquel día de la victoria, una corona obtendrás.
(233) Llegaremos al hogar
1
Llegaremos al hogar que Jesús preparó,
Donde irán a descansar los que aquí redimió.
Llamaremos sin temor, y a la puerta Él estará;
Con ternura y con amor, bienvenida nos dará.
CORO
Un hogar Dios nos da y en su seno el alma fiel
Sin temor vivirá.
2
Vuestro hogar aquí no está, cuanto veis en redor,
A la nada volverá a la voz del Señor.
Este mundo de maldad, con su fausto y su placer,
Con su orgullo y vanidad, lo veréis perecer.
3
No lloréis por el que fue con Jesús a vivir;
Esperad teniendo fe, pronto a el vais a ir.
Junto al trono de Jesús a los vuestros hallaréis,
Y viviendo en gracia y luz, nunca adiós les diréis.
CORO
Un hogar Dios nos da y en su seno el alma fiel
Sin temor vivirá.
(234) Meditad en que hay un hogar
1
Meditad en que hay un hogar
En la margen del río de luz,
Donde van para siempre a gozar
Los creyentes en Cristo Jesús.
CORO
Más allá, más allá, meditad en que hay un hogar;
Más allá, más allá, más allá, en la margen del río de luz.
2
Meditad en que amados tenéis,
De los cuales marchamos en pos;
Y pensad en que al fin los veréis,
En el alto palacio de Dios.
3
En que mora Jesús, meditad,
Donde seres que amamos están;
Y a la patria bendita volad
Sin angustias, temores ni afán.
CORO
Más allá, más allá, meditad en que hay un hogar;
Más allá, más allá, más allá, en la margen del río de luz.
4
Reunido a los míos seré,
Mi carrera a su fin llega ya;
Y en mi hogar celestial entraré,
Do mi alma reposo tendrá.
(235) Mi Padre es un Rey
1
Mi Padre es un Rey muy rico, sin par,
Él tiene caudales inmensos doquier;
Su oro y diamantes no puedo contar,
Tesoros que nadie podrá contener.
CORO
Soy el hijo de un Rey, el hijo de un Rey, por Cristo bendito,
Soy el hijo de un Rey; soy el hijo de un Rey, el hijo de un Rey,
Por Cristo bendito, soy el hijo de un Rey.
2
El Hijo de Dios, mi buen Salvador,
Al mundo viniendo muy pobre vivió;
Hoy reina en la gloria cubierto de honor,
Y hogar en los cielos con Él me ofreció.
3
Errante viví, sin patria ni hogar,
Un vil extranjero, sin Dios y sin fe;
Mas Cristo bendito, me quiso adoptar,
Corona y mansión en los cielos tendré.
CORO
Soy el hijo de un Rey, el hijo de un Rey, por Cristo bendito,
Soy el hijo de un Rey; soy el hijo de un Rey, el hijo de un Rey,
Por Cristo bendito, soy el hijo de un Rey.
4
Qué importa que yo no tenga ni hogar,
Si tengo un palacio del sol más allá;
Y mientras que llego, yo puedo cantar:
Soy el hijo de un Rey. ¡Aleluya a Jehová!
(236) Mil veces con el Maestro
1
Mil veces con el Maestro,
En santa comunión,
Escucho los acentos
De hermosa agrupación.
CORO
¡Aleluya, Amén! ¡Aleluya, Amén!
¡Aleluya, Amén! ¡AMEN, Amén!
2
De aquellos que sufrieron
Sed, hambre y dolor,
Mas hoy glorificados
Están con el Señor.
3
Escucho los acentos
Del canto sin igual,
Y al punto yo me uno
Al coro celestial.
CORO
¡Aleluya, Amén! ¡Aleluya, Amén!
¡Aleluya, Amén! ¡AMEN, Amén!
4
Unido estoy con ellos
Ahora por la fe,
Mas pronto frente al Trono
Con ellos cantaré.
(237) Níveas ropas sin igual
1
Níveas ropas sin igual, en la patria celestial,
Nos dará Jehová, nuestro Señor;
Donde luz del sol no habrá,
Pues sublime brillará la sonriente faz del Salvador.
CORO
Nívea será, nívea será la vestidura celestial;
Traje de luz nos da Jesús, níveo vestido de luz,
Sublime don celestial.
2
Níveas ropas sin igual, de los santos noble ideal,
Llevaremos ante nuestro Rey. En completa comunión,
Cantaremos la canción de la redimida y santa grey.
3
Níveas ropas sin igual, del Cordero celestial,
La redenta grey ostentará. Pues la sangre de Jesús
Derramada en la cruz, nuestras manchas todas lavará.
CORO
Nívea será, nívea será la vestidura celestial;
Traje de luz nos da Jesús, níveo vestido de luz,
Sublime don celestial.
(238) No hay tristeza en el cielo
1
No hay tristeza en el cielo, ni llanto, ni amargo dolor;
No hay corazón angustiado do reina el Dios de amor.
Las nubes de nuestro horizonte jamás aparecen allá;
El sol esplendente, que es Cristo, derrama su luz celestial.
CORO
Yo voy a la patria del alma, do Cristo prepara mi hogar;
Do todos los santificados irán para siempre a morar.
El día feliz ya se acerca, en que el sol para mí se pondrá;
Oh, qué gozo será cuando mire al Señor en aquella hermosa
Ciudad.
2
No hay aflicción en el cielo, ni pruebas existen allá;
El alma que en Cristo reposa segura en su seno estará.
No hay tentación en el cielo, ni sombras de muerte atroz;
El árbol de vida florece do fluye el río de Dios.
3
¡Cuán dulce será en el cielo, pasadas las penas aquí;
Volvernos a ver reunidos con nuestros amados allí!
Por todos los siglos eternos, qué dicha inefable ha de ser
Estar en presencia de Cristo, gozando de eterno placer.
CORO
Yo voy a la patria del alma, do Cristo prepara mi hogar;
Do todos los santificados irán para siempre a morar.
El día feliz ya se acerca, en que el sol para mí se pondrá;
Oh, qué gozo será cuando mire al Señor
En aquella hermosa ciudad.
(239) Quisiera decirte, Señor, lo que siento (Guadalupe Velazco)
1
Quisiera decirte, Señor, lo que siento,
La tristeza tan honda de mi corazón;
Quisiera estar cerca, decirte al oído,
Decirte que te amo, bendito Señor.
CORO
Llévame, oh Cristo, sí, llévame, llévame, Señor junto a Ti,
Llévame, sí, llévame; que nadie en el mundo me aparte de Ti.
2
Tu gracia divina, Señor poderoso,
Llenar puede de paz y de gozo mi ser;
Quitando mi pena, Señor bondadoso,
Llenando mi pecho del santo poder.
3
Ahora, Señor, que me encuentro a tu lado,
Terminó la tristeza de mi corazón;
Tu amor satisface, tu amor me ha llenado,
Por eso te amo, bendito Señor.
CORO
Llévame, oh Cristo, sí, llévame, llévame, Señor junto a Ti,
Llévame, sí, llévame; que nadie en el mundo me aparte de Ti.
(240) Sin cesar yo medito en la tierra mejor
1
Sin cesar yo medito en la tierra mejor
Do al ponerse mi sol llegaré;
Y al hallarme en los cielos con Cristo el Señor,
Mi corona de estrellas tendré.
CORO
Mi corona tendrá sus estrellas allí, de las almas que yo les
Hablé. Cuando el sol ya decline y me encuentre yo en Ti
Mi corona de estrellas tendré.
2
De la fuerza de Dios esperando el poder,
Trabajar quiero siempre y salvar
A las almas, y al fin, cual estrellas saber
Que en mis sienes irán a brillar.
3
Oh, qué gozo en los cielos será para mí
Vivas gemas poner a sus pies;
Y tener en mi frente corona que allí
¡Ornen joyas de tal brillantez!
CORO
Mi corona tendrá sus estrellas allí, de las almas que yo les
Hablé. Cuando el sol ya decline y me encuentre yo en Ti
Mi corona de estrellas tendré.
(241) Soy peregrino aquí
1
Soy peregrino aquí, mi hogar lejano está,
En la mansión de luz, eterna paz y amor;
Embajador yo soy del reino celestial
En los negocios de mi Rey.
CORO
Este mensaje fiel oíd, que dijo ya celeste voz;
Reconciliaos ya, dice el Señor y Rey,
¡Reconciliaos hoy con Dios!
2
Que del pecado vil arrepentidos ya,
Han de reinar con Él los que obedientes son;
Es el mensaje fiel que debo proclamar,
En los negocios de mi Rey.
3
Mi hogar, más bello es que el valle de Sarón,
Eterno gozo y paz reinan por siempre en Él;
y allí Jesús dará eterna habitación,
Es el mensaje de mi Rey.
CORO
Este mensaje fiel oíd, que dijo ya celeste voz;
Reconciliaos ya, dice el Señor y Rey,
¡Reconciliaos hoy con Dios!
(242) Yo me siento hoy gozoso
1
Yo me siento hoy gozoso porque Cristo me salvó,
Su Palabra me hace ver que es la verdad;
Pero quiero conocerlo y escuchar su tierna voz.
Oh, yo quiero ver a Cristo más allá.
CORO
Oh, yo quiero ver a Cristo más allá, en aquella hermosísima
Ciudad, en su Trono allá en la gloria donde siempre cantaré.
Oh, yo quiero ver a Cristo más allá.
2
Oh, yo sé que Él me guía y no me deja caer,
Mientras haga su bendita voluntad;
Y me dice que no tema porque Él conmigo está.
Oh, yo quiero ver a Cristo más allá.
3
Contaré la grande historia, de su amor yo hablaré,
Les diré que Él nos vino a salvar;
Que murió en el madero y pagado todo está.
Oh, yo quiero ver a Cristo más allá.
CORO
Oh, yo quiero ver a Cristo más allá, en aquella hermosísima
Ciudad, en su Trono allá en la gloria donde siempre cantaré.
Oh, yo quiero ver a Cristo más allá.
4
Cuando ande en las calles de la gran Jerusalén,
Do las calles son de oro yo lo sé.
Cuando cante con los santos la canción de redención
Oh, qué gozo, a mi Cristo allí veré.
(243) Cuán glorioso es el cambio
1
Cuán glorioso es el cambio operado en mi ser
Viniendo a mi vida el Señor;
Hay en mi alma una paz que yo ansiaba tener,
La paz que me trajo su amor.
CORO
Él vino a mi corazón, Él vino a mi corazón.
Soy feliz en la vida que Cristo me dio,
Cuando Él vino a mi corazón.
2
Ya no voy por la senda que el mal me trazó,
Do sólo encontré confusión;
Mis errores pasados Jesús los borró
Cuando Él vino a mi corazón.
3
Ni una sombra de duda obscurece su amor,
Amor que me trajo el perdón.
La esperanza que aliento la debo al Señor,
Cuando Él vino a mi corazón.
CORO
Él vino a mi corazón, Él vino a mi corazón.
Soy feliz en la vida que Cristo me dio,
Cuando Él vino a mi corazón.
(244) Cuando vine a tus plantas (Leonardo Flores Esparza)
1
Cuando vine a tus plantas, Señor, sólo había en mi alma
Pesar; pero ahora que ya vivo en Ti, dulce paz he podido
Encontrar. Cuando triste en pecado me vi sin consuelo para
mi dolor; fue tu mano bendita, Señor, la que me salvó y me
Dio redención.
CORO
Mi buen Jesús, aquí me tienes a tus pies
Dándote gracias por lo que has hecho por mí;
Me diste dulce paz, consuelo en mi aflicción.
Sólo te pido que me ayudes a vivir
Constantemente en pureza y santidad,
Yo sólo sé que de tu mano, mi Señor,
Podré llegar a la morada celestial.
2
Por el mundo vagaba sin luz, sin ninguna esperanza,
Sin fe, cuando alguien me habló de Jesús,
Y su amor y su paz encontré. Desde entonces mi vida
Cambió, todo en mí sólo fue bendición, porque Cristo su
Mano tendió, y me levantó y me dio salvación.
CORO
Mi buen Jesús, aquí me tienes a tus pies
Dándote gracias por lo que has hecho por mí;
Me diste dulce paz, consuelo en mi aflicción.
Sólo te pido que me ayudes a vivir
Constantemente en pureza y santidad,
Yo sólo sé que de tu mano, mi Señor,
Podré llegar a la morada celestial.
(245) El Piloto de Galilea
1
Si la luz del sol se oculta,
Si vacila en mí la fe,
Mi plegaria elevo y clamo:
"Cristo, mi Piloto sé".
CORO
Mi piloto irá conmigo, y de nada temeré,
No me espanta el mar furioso,
Sólo en Él yo confiaré.
2
Siempre que mi barca boga
En el tempestuoso mar;
Puedo fiar en mi Piloto, y en su seno reposar.
3
Por la ruta que ha marcado
Mi Piloto me guiará;
En mis luchas y conflictos gracia y triunfo me dará.
CORO
Mi piloto irá conmigo, y de nada temeré,
No me espanta el mar furioso,
Sólo en Él yo confiaré.
4
Cuando llegue a la ribera
De la Patria celestial,
Me dará la bienvenida mi Piloto sin igual.
(246) En el seno de mi alma
1
En el seno de mi alma una dulce quietud
Se difunde embargando mi ser;
Una calma infinita que sólo podrán
Los amados de Dios comprender.
CORO
Paz, paz, cuán dulce paz es aquella que el Padre me da;
Yo le ruego que inunde por siempre mi ser
En su ondas de amor celestial.
2
Qué tesoro yo tengo en la paz que me dio,
Y en el fondo de mi alma ha de estar
Tan segura, que nadie quitarla podrá
Mientras miro los años pasar.
3
Esta paz inefable consuelo me da,
Descansando tan sólo en Jesús;
Y ningunos peligros mi vida tendrá,
Si me siento inundado en su luz.
CORO
Paz, paz, cuán dulce paz es aquella que el Padre me da;
Yo le ruego que inunde por siempre mi ser
En su ondas de amor celestial.
4
Alma triste que en rudo conflicto te ves
Sola y débil tu senda al seguir;
Haz de Cristo el Amigo que fiel siempre es,
Y su paz tú podrás recibir.
(247) En Jesús mi Señor encontré dulce paz
1
En Jesús mi Señor encontré dulce paz;
En Jesús quien por mí se entregó.
Si acudieres a Él este don obtendrás,
A ninguno jamás rechazó.
CORO
Sublime don, don sin igual solamente Él podrá conceder;
Es un rayo de luz, de su luz celestial
Que en nosotros Él quiere encender.
2
En Jesús encontré inefable perdón
Cuando a Él suplicante acudí.
En amor encendió mi falaz corazón,
Y por Él nueva fe recibí.
3
En Jesús nueva vida tendrás, pecador,
Sin tardanza dirígete a Él;
En tu pecho pondrá nueva fe, nuevo amor,
Y después siempre sírvele fiel.
CORO
Sublime don, don sin igual solamente Él podrá conceder;
Es un rayo de luz, de su luz celestial
Que en nosotros Él quiere encender.
(248) Ha pasado la tormenta
1
Bamboleando por las olas,
Navegando más y más;
Entre densos nubarrones
Vaga un barco sin compás.
CORO
Ha pasado la tormenta y es Jesús el Capitán.
Ha pasado la tormenta y es Jesús el Capitán.
2
Ya perdida la esperanza
Con temor y ansiedad;
Ya se mira en lontananza
Luz del faro celestial.
3
Ya hallé Piloto y Faro
Que me guían a Canaán;
Mi Jesús me ha salvado,
Es mi grande Capitán.
CORO
Ha pasado la tormenta y es Jesús el Capitán.
Ha pasado la tormenta y es Jesús el Capitán.
4
Viento en popa, caminando
A la playa celestial;
Do fervientes voces cantan:
Gloria a nuestro Capitán.
(249) Hay un lugar do quiero estar
1
Hay un lugar do quiero estar,
Muy cerca de mi Redentor;
Allí podré yo descansar
Al fiel amparo de su amor.
CORO
Muy cerca de mi Redentor seguro asilo encontraré;
Me guardará del tentador, y ya de nada temeré.
2
Quitarme el mundo no podrá
La paz que halló mi corazón;
Jesús amante me dará
La más segura protección.
3
Ni duda ni temor tendré
Estando cerca de Jesús;
Rodeado siempre me veré
Con los fulgores de su luz.
CORO
Muy cerca de mi Redentor seguro asilo encontraré;
Me guardará del tentador, y ya de nada temeré.
(250) Jesucristo nos alumbra
1
Jesucristo nos alumbra donde hay amor;
Él disipa las tinieblas donde hay amor.
El amor nos hace orar, el amor nos da placer;
Las tinieblas se hacen luz donde hay amor.
CORO
Donde hay amor, donde hay amor,
Todo el mundo va cantando donde hay amor.
Donde hay amor, donde hay amor,
Gozo y paz abundan siempre donde hay amor.
2
Todo el mundo vive alegre donde hay amor;
Todo corazón se eleva donde hay amor.
Toda angustia pasará, de la paz se gozará,
Y tranquilidad habrá donde hay amor.
CORO
Donde hay amor, donde hay amor,
Todo el mundo va cantando donde hay amor.
Donde hay amor, donde hay amor,
Gozo y paz abundan siempre donde hay amor.
(251) La tempestad
1
Señor, Señor Jesús, ayúdame a vencer,
La grande tempestad mi vida quiere ahogar.
La enfurecida mar se vuelve en huracán.
¡Ayúdame, Jesús, pues quiero a Ti llegar!
CORO
Sólo tu amor podrá calmar, Señor, la tempestad,
Los vientos y la mar tu voz escucharán,
Sólo tu amor podrá calmar, Señor, la tempestad.
Callar, callar, llegó la paz.
2
Mil gracias yo te doy, pasó la tempestad,
Y mi barquilla así tu ruta seguirá.
Tu faro celestial, Señor, me alumbrará.
¡Ayúdame, Jesús, pues quiero a Ti llegar!
CORO
Sólo tu amor podrá calmar, Señor, la tempestad,
Los vientos y la mar tu voz escucharán,
Sólo tu amor podrá calmar, Señor, la tempestad.
Callar, callar, llegó la paz.
(252) ¡Oh tu fidelidad!
1
Oh Dios eterno, tu misericordia
Ni una sombra de duda tendrá,
Tu compasión y bondad nunca fallan
Y por los siglos el mismo serás.
Coro
¡Oh, tu fidelidad! ¡Oh, tu fidelidad! Cada momento la veo en
Mí, nada me falta, pues todo provees.
¡Grande, Señor, es tu fidelidad!
2
La noche obscura el sol y la luna,
Las estaciones del año también
Unen su canto cual fieles criaturas,
Porque eres bueno por siempre eres fiel.
3
Tú me perdonas, me impartes el gozo,
Tierno me guías por sendas de paz,
Eres mi fuerza, mi fe, mi reposo
Y por los siglos mi Padre serás.
Coro
¡Oh, tu fidelidad! ¡Oh, tu fidelidad! Cada momento la veo en
Mí, nada me falta, pues todo provees.
¡Grande, Señor, es tu fidelidad!
(253) Qué dulces promesas son
1
Qué dulces promesas son las de mi Jesús, mi buen Salvador;
Ellas me llenan de paz; y me satisfacen el corazón
Todos debemos buscar más de su amor e inspiración;
Para que Él nos pueda usar en esta congregación.
CORO
Recibe, Señor, el canto de los que salvaste;
Te lo ofrecemos ahora con amor y gratitud;
Tú nos diste salvación y escogiste para Ti;
Darnos una bendición para servirte mejor.
2
Qué dulces momentos son cuando te alabamos mi buen Jesús
Pones tu paz en nosotros gozo contento, vida y amor.
Nos das tu Espíritu Santo y alegría en el corazón
Cuando andábamos vagando diste a nuestra alma salvación.
3
Te pedimos, Padre Santo que si hay aquí algún pecador
Tráelo a los pies de Cristo, para que Él le dé salvación
Mas debes arrepentirte y darle hoy tu corazón
Deja tus iniquidades que te llevan a la perdición.
CORO
Recibe, Señor, el canto de los que salvaste;
Te lo ofrecemos ahora con amor y gratitud;
Tú nos diste salvación y escogiste para Ti;
Darnos una bendición para servirte mejor.
(254) Tras la tormenta, el arco iris
1
Tras la tormenta, el arco iris;
Y tras la oscuridad, la luz;
Tras la amargura, la alegría
Que a los creyentes da Jesús.
CORO
Alegre canto el alma eleva al cielo donde Cristo está;
Así mi gozo se renueva, pues he de ver su augusta faz.
2
Tras el invierno, primavera,
Tras el combate rudo, paz;
Tras triste valle, excelsa cumbre;
Tras cautiverio, libertad.
3
Mas cuánto vemos Dios el Padre,
Su amor que nunca faltará;
Tras este mundo, el cielo a donde
Jesús nos ha de trasladar.
CORO
Alegre canto el alma eleva al cielo donde Cristo está;
Así mi gozo se renueva, pues he de ver su augusta faz.
(255) Vida feliz de incomparable paz (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Vida feliz de incomparable paz,
Llena de amor, bendición, solaz;
Gozo y placer celestial, divina luz,
Gloria eternal me da Jesús.
CORO
Que felicidad con Jesús morar,
Dicha singular su faz contemplar;
Su presencia da gozo sin igual,
Su perfume sutil satura mi ser.
2
Como a Naamán, en las aguas del Jordán,
Diste salud, perennal virtud;
Yo, mi Señor, por tu sangre salvo soy,
Y soy feliz, muy feliz mi Dios.
3
Cantemos, sí, al Señor nueva canción,
Al celebrar su divino Amor;
Él nos dotó de un nuevo corazón,
Gloria sin fin demos al Señor.
CORO
Que felicidad con Jesús morar,
Dicha singular su faz contemplar;
Su presencia da gozo sin igual,
Su perfume sutil satura mi ser.
(256) Aleluya, que el Señor
1
Aleluya, que el Señor tiene grande salvación;
Libertad, libertad.
Nuestro Dios tiene poder para a Satanás vencer.
Libertad, libertad.
CORO
Libertad y redención, aleluya, Cristo ya
Me amó y me salvó. Gloria, gloria, aleluya,
Él es todo, en todo es Él.
2
Yo confío en Jesús, Él me da la santidad;
Libertad, libertad. Tengo paz y gozo ya
Desde que Él me salvó.
Libertad, libertad.
3
Hablaremos siempre aquí, ensalzando a nuestro Rey;
Libertad, libertad.
Porque bondadoso y fiel, Él nos llama hijos de Él.
Libertad, libertad.
CORO
Libertad y redención, aleluya, Cristo ya
Me amó y me salvó. Gloria, gloria, aleluya,
Él es todo, en todo es Él.
4
Cantaremos siempre allí al dejar el mundo aquí,
Libertad, libertad.
Alabando al Señor, cantaremos con fervor.
Libertad, libertad.
(257) Cansado y triste vine al Salvador
1
Cansado y triste vine al Salvador, mi culpa Él llevó,
Mi culpa Él llevó; mi eterna dicha hallé en su amor.
Mi culpa Él llevó.
CORO
Mi culpa Él llevó, mi culpa Él llevó, alegre siempre cantaré;
Al Señor gozoso alabaré, porque Él me salvó.
2
Borrados todos mis pecados son, mi culpa Él llevó, mi culpa
Él llevó; a Él feliz elevo mi canción. Mi culpa Él llevó.
3
Ya vivo libre de condenación, mi culpa Él llevó, mi culpa Él
llevó; su dulce paz tengo en mi corazón. mi culpa Él llevó.
4
Si hoy a Cristo vienes pecador, tu culpa llevará, tu culpa
llevará; Perdón tendrás si acudes al Señor. Tu culpa llevará.
CORO
Mi culpa Él llevó, mi culpa Él llevó, alegre siempre cantaré;
Al Señor gozoso alabaré, porque Él me salvó.
5
Tu culpa llevará, tu culpa llevará,
Y limpiará tu corazón;
Y dirás feliz en tu canción: Mi culpa Él llevo.
(258) De mi tierno Salvador
1
De mi tierno Salvador cantaré el inmenso amor,
Gloriaréme en el favor de Jesús;
De tinieblas me llamó, de cadenas me libró,
De la muerte me salvó mi Jesús.
CORO
Mi Jesús, mi Jesús, cuán glorioso es el nombre de Jesús.
Con su sangre me limpió, de su gozo me llenó,
De su vida me dotó mi Jesús.
2
Oh qué triste condición del impío corazón,
Me salvó de perdición, mi Jesús;
Del pecado, el perdón; de la ruina, salvación;
Por tristeza, bendición dio Jesús.
3
En el mundo al vagar, solitario y sin hogar,
No sabía qué dulce paz da Jesús;
Más las lágrimas de ayer han pasado, y qué placer
Ya comienzo a tener en Jesús.
CORO
Mi Jesús, mi Jesús, cuán glorioso es el nombre de Jesús.
Con su sangre me limpió, de su gozo me llenó,
De su vida me dotó mi Jesús.
4
De lo falso a la verdad; de lo inmundo a santidad,
Ya me trajo la bondad de Jesús;
Somos fuertes en virtud de su perennal salud;
Himnos dad de gratitud a Jesús.
(259) Dulce comunión
1
Dulce comunión la que gozo ya
En los brazos de mi Salvador;
Qué gran bendición en su paz me da,
Oh, yo siento en mí su tierno amor.
CORO
Libre, salvo del pecado y del temor;
Libre, salvo en los brazos de mi Salvador.
2
Cuán dulce es vivir, cuán dulce es gozar
En los brazos de mi Salvador;
Allí quiero ir y con Él morar,
Siendo objeto de su tierno amor.
3
No hay qué temer, ni qué desconfiar
En los brazos de mi Salvador;
Por su gran poder Él me guardará
De los lazos del engañador.
CORO
Libre, salvo del pecado y del temor;
Libre, salvo en los brazos de mi Salvador.
(260) El sol brilló en su esplendor (Francisco Sánchez Muñiz)
1
El sol brilló en su esplendor y las tinieblas disipó,
Mi pobre ser se iluminó de vivo y célico fulgor.
Cuando escuchó mi corazón maravillosa y dulce voz
De mi Señor, mi buen Jesús: Borrados tus pecados son.
CORO
Cuán grande amor de mi Señor
Que me salvó, me perdonó;
Su inmenso amor me dio la redención,
También un nuevo corazón.
2
La vida es de plenitud estando en Cristo mi Señor;
Lleno de fe, de su virtud, de su poder y santo amor.
La exclamación del corazón del hombre, cual San Pablo es:
Ahora ya no vivo yo, mas vive y reina Cristo en mí.
CORO
Cuán grande amor de mi Señor
Que me salvó, me perdonó;
Su inmenso amor me dio la redención,
También un nuevo corazón.
3
El sol brilló en su esplendor en el cenit del cielo azul,
El cielo de la comunión; llenando a todo corazón
De vida y luz, fuerza y vigor; en un raudal de bendición
De mi Señor, mi buen Jesús, sol de justicia, paz y luz.
CORO
Cuán grande amor de mi Señor
Que me salvó, me perdonó;
Su inmenso amor me dio la redención,
También un nuevo corazón.
(261) En las olas inmensas
1
En las olas inmensas de embravecido mar
Que asaltan de mi alma la pobre embarcación,
De rodillas a Cristo clamé, y el huracán
Deshecho fue al instante a la voz de Dios.
CORO
Es Cristo la roca, el ancla de mi fe; los males,
Lamentos y ayes de temor terminan, por siempre,
Con mi supremo Rey. Es Jesucristo mi refugio.
2
Me guarda de peligros, de pruebas, de dolor;
Él manda que los vientos no agiten tempestad.
Los mares se detienen, la ola reposó,
Y en Cristo fijo el ancla confiando más.
3
Mi dulce Salvador, sí, mi hermoso amigo y Dios,
Que libra de tristeza y aleja amarga hiel;
Por fe yo iré al cielo, mansión del ser de amor,
La fuente inagotable de dicha y bien.
CORO
Es Cristo la roca, el ancla de mi fe; los males,
Lamentos y ayes de temor terminan, por siempre,
Con mi supremo Rey. Es Jesucristo mi refugio.
(262) En negro fango
1
En negro fango yo estaba hundido,
Allí perdido Jesús me halló;
Y con su brazo fuerte, extendido,
De aquel peligro me rescató.
CORO
Soy redimido, esto es muy cierto, un Cristo vivo llevo en mi
pecho; si estoy caído, Él está presto
A levantarme con su poder.
2
Por eso mi alma agradecida
Aquí rendida le da loor;
Por esa llama que está encendida
Y que me infunde un santo ardor.
3
Si estás caído como yo estaba,
Y tu alma vaga lejos de Dios;
Cristo es tu amigo, dale tu carga,
Que sólo Él salva y da perdón.
CORO
Soy redimido, esto es muy cierto, un Cristo vivo llevo en mi
pecho; si estoy caído, Él está presto
A levantarme con su poder.
4
Muy pronto unidos los escogidos
Allí estaremos con el Señor;
De gracia llenos, siendo testigos
Que por los siglos es Dios de amor.
(263) Grande gozo hay en mi alma hoy
1
Grande gozo hay en mi alma hoy,
Pues Jesús conmigo está;
Y su paz, que ya gozando estoy,
Por siempre durará.
CORO
¡Grande gozo, cuán hermoso! Paso todo el tiempo bien feliz,
Porque veo de Cristo la sonriente faz;
Grande gozo siento en mí.
2
Hay un canto en mi alma hoy, melodías a mi Rey;
En su amor feliz y libre soy,
Y salvo por la fe.
3
Paz divina hay en mi alma hoy
Porque Cristo me salvó;
Las cadenas rotas ya están,
Jesús me libertó.
CORO
¡Grande gozo, cuán hermoso! Paso todo el tiempo bien feliz,
Porque veo de Cristo la sonriente faz;
Grande gozo siento en mí.
4
Gratitud hay en mi alma hoy,
Y alabanzas a Jesús; por su gracia a la gloria voy,
Gozándome en la luz.
(264) Grande gozo yo tengo hoy
1
Grande gozo yo tengo hoy
Porque Cristo me redimió;
Las cadenas Él ya rompió,
Y mi alma salvó.
CORO
Gloria, gloria al Señor Jesús, de su gozo me concedió;
Él me dio refulgente luz en la cruz do por mí murió.
2
Gratitud en mi alma hay,
Y con gozo yo cantaré
Alabanzas al Salvador;
Gloria yo le daré.
3
Él me guarda del tentador,
Y me ayuda todo a vencer;
Él me imparte su protección
Con su grande poder.
CORO
Gloria, gloria al Señor Jesús, de su gozo me concedió;
Él me dio refulgente luz en la cruz do por mí murió.
4
De su amor quiero predicar
A los que por tinieblas van;
Quiero darles a comprender
Que Él los quiere salvar.
5
Cuando esté en la gloria yo,
Donde reina el amor de Dios,
La corona Él me dará;
Oh, qué felicidad.
CORO
Gloria, gloria al Señor Jesús, de su gozo me concedió;
Él me dio refulgente luz en la cruz do por mí murió.
(265) Hay cosas que no comprenderé
1
Hay cosas que no comprenderé,
Lugares hay do yo no sé;
Pero sí sé que salvo soy,
Mi Dios es real porque lo siento en mi ser.
CORO
Mi Dios es real, real en mi ser, me ha lavado con su sangre
carmesí; su dulce amor es para mí,
Mi Dios es real porque lo siento en mi ser.
2
No podré olvidar cómo me sentí,
Cuando Jesús me perdonó; pero sí sé que salvo soy,
Mi Dios es real porque lo siento en mi ser.
3
Soy muy feliz la senda al seguir,
Pues el Señor conmigo va;
Porque yo sé que salvo soy,
Mi Dios es real porque lo siento en mi ser.
CORO
Mi Dios es real, real en mi ser, me ha lavado con su sangre
carmesí; su dulce amor es para mí,
Mi Dios es real porque lo siento en mi ser.
4
Un día estaré en el cielo azul
Con mi Jesús, mi Salvador;
Porque yo sé que salvo soy,
Mi Dios es real porque lo siento en mi ser.
(266) Hay un canto nuevo en mi ser
1
Hay un canto nuevo en mi ser,
Es la voz de mi Jesús
Que me dice: Ven a descansar,
Tu paz conquisté en la cruz.
CORO
Cristo, Cristo, Cristo, Nombre sin igual,
Llena siempre mi alma de esa nota celestial.
2
Náufrago en pecado me encontré
Sin paz en mi corazón;
Mas en Cristo, mi Señor hallé
Dulce paz y protección.
3
Tengo de su gracia celestial,
Bajo sus alas de amor,
Riquezas que fluyen a raudal
Desde el trono del Señor.
CORO
Cristo, Cristo, Cristo, Nombre sin igual,
Llena siempre mi alma de esa nota celestial.
4
Por las aguas hondas me llevó,
Pruebas en mi senda hallé;
Por sendero áspero me guió,
Mas sus huellas seguiré.
5
Cristo en las nubes volverá
Bajo el bello cielo azul;
Él entonces mi alma llevará
A vivir en gloria y luz.
CORO
Cristo, Cristo, Cristo, Nombre sin igual,
Llena siempre mi alma de esa nota celestial.
(267) Lejos de mi Padre Dios (Fanny J. Crosby)
1
Lejos de mi Padre Dios,
Por Jesús fui hallado;
Por su gracia y por su amor
Sólo fui salvado.
CORO
En Jesús, mi Señor, sea mi gloria eterna;
Él me amó y me salvó en su gracia tierna.
2
En Jesús, mi Salvador, pongo mi confianza;
Toda mi necesidad suple en abundancia.
3
Cerca de mi Buen Pastor
Vivo cada día;
Toda gracia en mi Señor
Halla el alma mía.
CORO
En Jesús, mi Señor, sea mi gloria eterna;
Él me amó y me salvó en su gracia tierna.
4
Guárdame, Señor Jesús, para que no caiga;
Como sarmiento en la vid,
Vida de Ti traiga.
(268) Mi Salvador en su bondad
1
Mi Salvador en su bondad
Al mundo malo descendió;
De hondo abismo de maldad
Mi alma levantó.
CORO
Seguridad me dio Jesús cuando su mano me tendió;
Estando en sombra, a plena luz, en su bondad me levantó.
2
Su voz constante resistí
Aunque Él amante me llamó;
Mas su Palabra recibí, y fiel me levantó.
3
Tortura cruel sufrió por mí,
Cuando a la cruz Él ascendió;
Tan sólo así salvado fui,
Y así me levantó.
CORO
Seguridad me dio Jesús cuando su mano me tendió;
Estando en sombra, a plena luz, en su bondad me levantó.
4
Que soy feliz, yo bien lo sé,
Con esta vida que Él me dio;
Mas no comprendo aún, por qué,
Jesús me levantó.
(269) Mis culpas todas borro Jesús
1
Mis culpas todas borró Jesús
Con infinito amor;
Cargó con ellas en cruenta cruz,
En medio de mortal dolor.
CORO
Salvo por Él yo soy, salvo por su poder;
A vida nueva Jesús me ha llamado, ¡Ya salvo soy!
2
En densas sombras anduve yo
Cuando en maldad viví,
Y mi alma nunca la paz halló,
Ni gozo alguno yo sentí.
3
Gloriosa vida de libertad
Disfruto yo por Él;
Ya no hay temores, no hay ansiedad,
Porque Él me guarda siempre fiel.
CORO
Salvo por Él yo soy, salvo por su poder;
A vida nueva Jesús me ha llamado, ¡Ya salvo soy!
4
Eterno canto en mi corazón
Elevo al Redentor:
Negar no puedo su salvación,
Negar no puedo, no, su amor.
(270) ¿No sabes tú hermano?
1
¿No sabes tú hermano que Dios es todo amor?
¿Que dio a su Hijo amado para tu salvación? Dejó su trono y
Gloria el divino Señor, Para ofrecerte vida, eterna salvación.
CORO
Sólo el poder de Dios puede cambiar tu ser, La prueba yo te
Doy, Él me cambió a mí; ¿No ves que soy feliz?
¿No ves el cambio en mí?
Nueva criatura soy, pues Él me rescató.
2
Tú pensarás: Soy bueno, a nadie le hago mal;
Tú pensarás que vives una vida moral;
Pero si estás sin Cristo, esto te perderá;
No le desprecies nunca, te ofrece libertad.
3
El tiempo ya se acerca, Cristo viene otra vez;
Tus obras no te salvan, sólo el poder de Dios;
Deja la vanagloria, déjate de vagar;
Acéptale ahora mismo, nunca te pesará.
CORO
Sólo el poder de Dios puede cambiar tu ser, La prueba yo te
Doy, Él me cambió a mí; ¿No ves que soy feliz?
¿No ves el cambio en mí?
Nueva criatura soy, pues Él me rescató.
(271) Oh, mi corazón rebosa ya de gozo
1
Oh, mi corazón rebosa ya de gozo porque Dios me perdonó
Con Gran amor; sirviendo a mi Jesús estoy dichoso,
Voy al cielo donde está mi Salvador.
CORO
Voy subiendo al cielo en áurea escalera, Voy subiendo do
Corona me espera; voy subiendo en clara luz,
Voy subiendo con Jesús, alabanzas cantaré a Dios allá.
Voy subiendo al cielo en áurea escalera, voy subiendo do
corona me espera; voy subiendo en clara luz,
Voy subiendo con Jesús, voy subiendo al celeste hogar,
Me voy con Cristo al celeste hogar.
2
Cada día quiero amarle más constante,
Quiero serle cada día más leal;
Ayudado por su gracia, que abundante,
Nos concede nuestro Padre celestial.
CORO
Voy subiendo al cielo en áurea escalera, Voy subiendo do
Corona me espera; voy subiendo en clara luz,
Voy subiendo con Jesús, alabanzas cantaré a Dios allá.
Voy subiendo al cielo en áurea escalera, voy subiendo do
corona me espera; voy subiendo en clara luz,
Voy subiendo con Jesús, voy subiendo al celeste hogar,
Me voy con Cristo al celeste hogar.
3
Hallo gran placer trayendo pecadores,
Pecadores de cualquiera condición,
A Jesús, que en cruenta cruz sufrió dolores
Para dar a todos a plena salvación.
CORO
Voy subiendo al cielo en áurea escalera, Voy subiendo do
Corona me espera; voy subiendo en clara luz,
Voy subiendo con Jesús, alabanzas cantaré a Dios allá.
Voy subiendo al cielo en áurea escalera, voy subiendo do
corona me espera; voy subiendo en clara luz,
Voy subiendo con Jesús, voy subiendo al celeste hogar,
Me voy con Cristo al celeste hogar.
(272) ¿Quieres tú saber por qué vivo gozoso?
(Leonardo Flores Esparza)
1
¿Quieres tú saber por qué vivo gozoso? Es que Cristo mis
Pecados perdonó. ¿Quieres tú saber por qué hay gozo en mi
Alma? Es que Cristo mi alma salvó.
Es que Cristo mi alma salvó
CORO
Hoy te invito a la fuente inagotable, a la fuente de agua viva
Que es Jesús; Él convierte tu tristeza en grande gozo,
Y tus tinieblas Él convertirá en luz.
2
Deja ya de vagar por esos caminos que conducen a una
Eterna perdición. Cristo dice: Yo soy el mejor camino
Que conduce a la célica mansión.
Que conduce a la célica mansión.
3
Si este mundo donde sólo hay falsedades,
Ha hecho a tu alma en el abismo sucumbir;
Cristo allá en dura cruz pagó con sangre
La mansión gloriosa donde hoy puedes ir.
La mansión gloriosa donde hoy puedes ir.
CORO
Hoy te invito a la fuente inagotable, a la fuente de agua viva
Que es Jesús; Él convierte tu tristeza en grande gozo,
Y tus tinieblas Él convertirá en luz.
(273) ¿Saber quieres?
1
¿Saber quieres por qué canto tan alegre
Como el ave que bendice a su Creador?
En el prado y en el bosque delicioso,
Porque Dios me perdonó con gran amor.
CORO
Aleluya, aleluya; toda culpa perdonó el Redentor.
Cuán glorioso es Cristo; en mi alma tengo el gozo de su amor.
2
¿Saber quieres por qué vivo tan confiado,
Aunque ruja en derredor la tempestad?
El Señor Jesús está siempre a mi lado;
Su presencia me da paz, seguridad.
3
¿Saber quieres por qué vivo apartado,
De las fuentes de delicia mundanal?
Jesucristo con su muerte me ha salvado,
Y en Él hallo paz, delicia celestial.
CORO
Aleluya, aleluya; toda culpa perdonó el Redentor.
Cuán glorioso es Cristo; en mi alma tengo el gozo de su amor.
(274) Sin fe, sin esperanza (Francisco Sánchez Muñiz)
1
Sin fe, sin esperanza, sin luz y sin calor, llevando sin
Descanso la carga del dolor; de penas, doblegado, así
Vagaba yo, errante en este mundo de afán y de aflicción.
CORO
Un rayo luminoso cubrióme con su luz, radiante,
Esplendoroso, Partiendo de una cruz; en ella estaba Cristo
Diciendo en dulce Voz: Tus culpas he pagado,
Perdón tienes de Dios.
2
Lavado fui de culpas, mi carga Él quitó, consuelo, paz y
Gozo puso en mi corazón; radiante de alegría ,
Hoy sirvo a mi Señor, y arde en mí constante
El fuego de su amor.
3
Si esclavo del pecado te encuentras con dolor,
Contrito y humillado acércate al Señor;
Te salvará piadoso con infinito amor,
Te dará paz y gozo, será tu protector.
CORO
Un rayo luminoso cubrióme con su luz, radiante,
Esplendoroso, Partiendo de una cruz; en ella estaba Cristo
Diciendo en dulce Voz: Tus culpas he pagado,
Perdón tienes de Dios.
(275) Tengo mucho gozo en mi corazón
1
Tengo mucho gozo en mi corazón, gloria a mi Cristo por su
Redención; bendito sea por su grande amor,
Pues Él me libertó.
2
He dejado al mundo con su falsedad por seguir a Cristo,
Pues es la verdad; bendito sea por su grande amor,
Pues Él me libertó.
3
Cristo en un momento mi cuerpo sanó, mis enfermedades
Todas Él llevó; bendito sea por su grande amor,
Pues Él me libertó.
4
Nada ofrece el mundo sino perdición, solamente en Cristo
Hay grande salvación; bendito sea por su grande amor,
Pues Él me libertó.
5
Cristo en las nubes pronto volverá, y en mansión gloriosa Mi
alma vivirá; bendito sea por su grande amor,
Pues Él me libertó.
(276) Toda mi vida en el pecado ha terminado
(Aquiles Mireles Perales)
1
Toda mi vida en el pecado ha terminado,
Al encontrar a Jesús bendito crucificado;
Todas mis manchas Él ha borrado, me dio vida eterna.
Por su grande bondad para mí, tan pecador,
Por su gracia fui salvado, Él sufrió por mí en la cruz,
Mi pecado fue limpiado con la sangre de Jesús.
Vivo hoy agradecido,
Quiero seguir la senda que por mí trazó;
Decir a la humanidad que Cristo es mi Salvador,
Mi precioso Consolador.
2
En el pecado mi triste vida se deslizaba,
Densas tinieblas, oscura noche me circundaba;
Mas de repente, luz refulgente en mi derredor brilló;
Era Cristo Jesús que mi vida transformó.
Oh, qué cambio tan hermoso en mi senda yo sentí,
Hoy camino muy gozoso, gracia plena recibí.
Transformada fue mi vida, y nunca más, jamás al mundo
Volveré, a mi Señor serviré con todo mi corazón
Por su grande transformación.
(277) Ya la noche con sus sombras se alejó
1
Ya la noche con sus sombras se alejó, la mañana vino ya;
Y viviendo en plena luz me encuentro yo,
La mañana vino ya.
CORO
La mañana reina ya en mi corazón,
Toda mancha ha borrado mi Señor;
Ya cantando alegre voy, porque con Jesús estoy;
La mañana reina ya en mi corazón.
2
Hizo Cristo un mundo nuevo para mí,
La mañana vino ya; y por Él y en Él la vida es grande aquí,
La mañana vino ya.
3
Una vida esplendoroso viviré,
La mañana vino ya; porque en Cristo mi Señor me apoyaré,
La mañana vino ya.
CORO
La mañana reina ya en mi corazón,
Toda mancha ha borrado mi Señor;
Ya cantando alegre voy, porque con Jesús estoy;
La mañana reina ya en mi corazón.
(278) Ya no es mi vida cual antes fue
1
Ya no es mi vida cual antes fue,
Borrado el pecado está;
Hoy canto feliz. Aleluya.
Y voy feliz al dulce hogar.
CORO
La senda es muy estrecha mas la sigo, la sigo, la sigo;
La senda es muy estrecha mas la sigo,
Yo la sigo por las huellas de Jesús.
2
Mi vida fue cruel desilusión,
Un Amigo fiel hallé,
Mas luz y muy grato consuelo
Hallé en mi buen Salvador.
3
Ya no más luto ni cruel pesar,
Cual nubes huyeron ya;
Al cielo yo miro gozoso,
Do hay gloria, gloria eternal.
CORO
La senda es muy estrecha mas la sigo, la sigo, la sigo;
La senda es muy estrecha mas la sigo,
Yo la sigo por las huellas de Jesús.
(279) Ya se oye silbar el tren
1
Ya se oye silbar el tren, ya no tardara en llegar, es un tren muy
Especial al reinado celestial donde viene mi Jesús,
que nos viene a llevar.
2
Este tren espiritual, es un tren muy especial que viene llegando ya;
¿No oyes que silbados da? Son los tiempos ya cumplidos en que
Cristo volverá.
3
Venid luego peregrinos, a la central estación; los ministros de mi
Cristo se encuentran en posesión repartiendo los boletos a la gran
ciudad de Sion.
4
El boleto no te cuesta, más que dar tu corazón y servirle a Jesucristo
El que obró en tu corazón y el boleto está arreglado hasta la ciudad
de Sion.
5
Cuando ya el tren se acerca la campana sonará, el que no tenga
Boleto de seguro que no irá; a disfrutar con mi Cristo a la gran ciudad
de Sion.
6
La central de la estación, es la iglesia espiritual donde se encuentra
Gozosa toda esta embarcación, con el boleto en la mano para
marchar hasta Sion.
7
Este tren espiritual, es un tren muy especial, es Jesús el conductor, los
Boletos va a checar, la defensa de este tren es la guardia celestial.
8
Este tren corre muy fuerte y a muy gran velocidad las líneas están
Directas, no hay ninguna desviación este es el tren directo, que va a
la ciudad de Sion.
(280) Yo tengo un himno de loor
1
Yo tengo un himno de loor desde que salvo estoy;
Para mi Rey, mi Salvador,
Desde que salvo estoy.
CORO
Desde que salvo estoy, desde que salvo estoy
Sólo en Él me gloriaré; desde que salvo estoy,
En mi Salvador me gloriaré.
2
Yo tengo a Cristo; y mi ansiedad, dDesde que salvo estoy,
Está en cumplir su voluntad,
Desde que salvo estoy.
3
Yo tengo un gozo que Él me dio desde que salvo estoy,
Cuando en su sangre me lavó;
Desde que salvo estoy.
CORO
Desde que salvo estoy, desde que salvo estoy
Sólo en Él me gloriaré; desde que salvo estoy,
En mi Salvador me gloriaré.
4
Con mi Señor yo viviré porque ya limpio estoy;
Y allí seguro estaré,
Porque ya salvo soy.
(281) El alfolí de Dios
1
Las Sagradas Escrituras son del buen aventador,
Las que guardan bien el trigo, y el agua de salud.
También la Iglesia de Cristo es el Alfolí de Dios,
Porque guarda bien el trigo, y el agua de salud.
CORO
Vamos al Alfolí de Dios ¡Cantemos aleluya!
Que el viento ya está soplando y el trigo se está apartando,
Vamos al Alfolí de Dios. ¡Cantemos aleluya!
Que hay preparado banquete para los que van entrando,
Sopla viento, sopla más, y el trigo se apartará,
Sopla viento, sopla más, y la paja volará.
2
Si alguno oyere del Padre, venga al Alfolí de Dios,
Cristo le dará de comer como me está dando a mí.
Si hambre tienes de justicia, oye Palabra de Dios,
Serás bienaventurado, y lleno de consolación.
3
El Espíritu te llama y la iglesia te convida
Diciéndote que de gracia bebas agua de vida.
Y si arrepentido vienes por la puerta tú entrarás,
Y si crees en Jesucristo bautizado tú serás.
CORO
Vamos al Alfolí de Dios ¡Cantemos aleluya!
Que el viento ya está soplando y el trigo se está apartando,
Vamos al Alfolí de Dios. ¡Cantemos aleluya!
Que hay preparado banquete para los que van entrando,
Sopla viento, sopla más, y el trigo se apartará,
Sopla viento, sopla más, y la paja volará.
(282) El Oasis de luz (David González Navarro)
1
Ven, caminante cansado, ven a la fuente eternal;
Ven a saciarte, ahora presto, Cristo agua viva te da .
Tú que caminas senda de dolor, que el Buen Señor te trazó,
Huellas de sangre divina Él marcó. Ven al Oasis de Luz.
CORO
Sacia, recuesta tu alma; descansa en el pecho de amor
De mi Señor Jesucristo, que con nosotros está.
Mira que te está esperando, su rostro sonriente está,
Y es que abrazarte ya quiere, y verte en su dulce comunión.
2
¿Traes carga de desconsuelo o gimes por la aflicción?
Déjalas aquí a sus plantas, y sólo bebe su amor.
Agua sin precio, purísima da, del manantial de su ser,
Que salta fresca, para eternidad. Precioso Oasis de Luz.
3
Cierra tus ojos y olvida, todo ha pasado ya;
Luchas, tristezas y afanes, todas han quedado atrás.
Hoy te encuentras protegido del sol, del sufrimiento atroz,
Del desierto de esta vida fugaz. Diáfano Oasis de Luz.
CORO
Sacia, recuesta tu alma; descansa en el pecho de amor
De mi Señor Jesucristo, que con nosotros está.
Mira que te está esperando, su rostro sonriente está,
Y es que abrazarte ya quiere, y verte en su dulce comunión.
(283) Se llegó la hora
1
Se llegó la hora de tu valentía,
En que tú publiques que Cristo vendrá;
No importa la lluvia, ni el calor del día,
Ni la noche obscura, Dios te alumbrará.
CORO
Háblales de Cristo, diles que ya viene,
Que no se detiene, pronto volverá.
Háblales de Cristo, diles que Él los salva,
De la grande angustia que en la tierra habrá.
2
Id por todo el mundo, dice mi Jesús,
Lleva el Evangelio glorioso de luz;
No lleves alforja, no te servirá,
Dios dará su Espíritu, Él te sostendrá.
CORO
Háblales de Cristo, diles que ya viene,
Que no se detiene, pronto volverá.
Háblales de Cristo, diles que Él los salva,
De la grande angustia que en la tierra habrá.
(284) Seguiremos luchando (Leonardo Flores Esparza)
1
Seguiremos luchando por ganar muchas almas,
Anunciando que Cristo tiene todo el poder.
Seguiremos hablando del poder milagroso,
Con que Cristo amoroso transformó nuestro ser.
Seguiremos luchando aunque en distintos rumbos,
Por ganar muchas almas para Cristo el Señor.
Seguiremos hablando de todas sus bondades,
Seguiremos diciendo que en Él sólo hay perdón.
2
Por la causa de Cristo no me importa la muerte,
Con tal de contemplar a mi Rey y Señor,
Que me dice amoroso: “Basta sólo mi gracia”,
Y yo en esto me apoyo por su inefable amor.
A veces en la lucha nos sentimos tan solos,
Que parece que el alma ya va a desfallecer;
Pero oigo su Palabra que conforta mi alma,
Y yo sigo adelante aunque venga el dolor.
(285) Sembraré la simiente preciosa
1
Sembraré la simiente preciosa,
Del glorioso evangelio de amor;
Sembraré, sembraré, mientras viva;
Dejaré el resultado al Señor.
CORO
Sembraré, sembraré, mientras viva, simiente de amor;
Segaré, segaré, al hallarme en la casa de Dios.
2
Sembraré en corazones sensibles,
La doctrina del Dios del perdón;
Sembraré, sembraré mientras viva;
Dejaré el resultado al Señor.
3
Sembraré en corazones de mármol,
La bendita Palabra de Dios;
Sembraré, sembraré, mientras viva;
Dejaré el resultado al Señor.
CORO
Sembraré, sembraré, mientras viva, simiente de amor;
Segaré, segaré, al hallarme en la casa de Dios.
(286) Marcha con gozo
1
Marcha con gozo, pueblo del Señor,
Con alabanzas y glorias al Creador.
Mira a Cristo que humilde te invita
Que te recrees en el banquete del amor.
CORO
Este es el pueblo que Dios había escogido, era esparcido por
El mundo y el error; mas ahora, por piedad lo ha recogido;
Ven a recrearte en el banquete del amor.
2
Si tú quieres venir a Jesucristo,
Deja este mundo y toda tentación,
Ven ahora a los pies del Dios bendito,
Goza de dicha y también de su perdón.
3
Todos los santos que gozan esta dicha
Dejaron todo por seguir a su Señor;
Porque el banquete es recuerdo de su muerte
Y la memoria de su bendita pasión.
CORO
Este es el pueblo que Dios había escogido, era esparcido por
El mundo y el error; mas ahora, por piedad lo ha recogido;
Ven a recrearte en el banquete del amor.
(287) Obediente a tu mandato
1
Obediente a tu mandato participa hoy tu grey
De tu cena; y con gozo acercámonos con fe.
Lo que hiciste en el Calvario por el pobre pecador,
Anunciamos en tu nombre, recordando tu amor.
2
Recordamos tus angustias oh, divino Redentor,
Y la copa de amargura que por todo pecador
En el Gólgota apuraste, despreciando tu dolor;
Te pedimos que constantes te sigamos con valor.
3
En su cuerpo traspasado meditemos con piedad;
En banquete tan sangrado su memoria renovad;
Y la sangre que a torrentes derramara el Salvador,
Recordemos reverentes en la cena del Señor.
(288) Al sonar de la trompeta
1
Al sonar de la trompeta, nuestro corazón despierta,
Es Jesús que en las nubes viene ya;
De mil ángeles rodeado, de victoria coronado,
Viene envuelto Él en gloria. ¡Aleluya!
CORO
¡Oh, hermano! ¿Estás listo? ¿Vives tú ya salvo en Cristo?
¡Cuánta gloria, Aleluya, se vera!
Voz de júbilo se oirá, en los cielos cantaremos,
Cuando vuelva Él en gloria. ¡Aleluya!
2
En las Bodas del Cordero, gozaremos en el cielo;
Para siempre estaremos con Jesús;
No habrá lágrimas, ni llanto, pues que todo será canto
Cuando vuelva Él en gloria. ¡Aleluya!
3
A la mesa estaremos y con Cristo cenaremos,
¡Cuán felices ya seremos con Jesús!
Por los siglos de los siglos, con los ángeles y santos
Reinaremos en su gloria. ¡Aleluya!
CORO
¡Oh, hermano! ¿Estás listo? ¿Vives tú ya salvo en Cristo?
¡Cuánta gloria, Aleluya, se vera!
Voz de júbilo se oirá, en los cielos cantaremos,
Cuando vuelva Él en gloria. ¡Aleluya!
(289) Cantan los ángeles
1
Cantan los ángeles con dulce voz,
Canten los hombres con sonora voz;
Cristo vendrá, nuestro Rey vencedor,
Cristo vendrá otra vez.
CORO
Viene otra vez, viene otra vez, en gloria viene al mundo otra
Vez. Viene otra vez, viene otra vez,
Él viene pronto a reinar.
2
Ved en la tierra, los aires y el mar,
Grandes señales cumpliéndose ya,
Todo indicando que pronto vendrá
Nuestro glorioso Señor.
3
Todos los muertos en Cristo saldrán
De sus sepulcros, y alegres irán
Para encontrar a su Rey subirán;
Cristo vendrá otra vez.
CORO
Viene otra vez, viene otra vez, en gloria viene al mundo otra
Vez. Viene otra vez, viene otra vez,
Él viene pronto a reinar.
4
Ven en las nubes, ¡oh buen Salvador!
¡Ven a la tierra, te ruego, Señor!
¡Ven, que tu iglesia te espera, Jesús!
Cristo vendrá otra vez.
(290) Día de victoria y gran resplandor
1
Día de victoria y gran resplandor,
Cuando Cristo volverá;
Que glorioso encuentro con mi Salvador,
En las nubes se verá.
CORO
En las nubes Él vendrá, en aquel día final;
Cristo el salvador muy pronto volverá,
Un gran día sin igual.
2
Día de gran gozo, día sin igual,
Cuando Cristo volverá;
De esta patria iremos a la celestial,
Cristo allí nos honrará.
3
Oye la trompeta que anunciando está
La venida del Señor;
Ya no más dolores, ni afán allá;
Con Jesús triunfó el amor.
CORO
En las nubes Él vendrá, en aquel día final;
Cristo el salvador muy pronto volverá,
Un gran día sin igual.
(291) Hay muchos que nunca comprenden por qué
1
Hay muchos que nunca comprenden por qué
Estoy tan gozoso aquí,
Crucé el Jordán, llegue a Canaán.
Oh, sí, es un cielo aquí.
CORO
Oh, sí, es un cielo aquí, aquí, oh, si, es un cielo aquí, aquí;
Crucé el Jordán, llegué a Canaán. Oh, sí, es un cielo aquí.
2
Cuando alegres cantan los santos así,
La gente no sabe por qué;
Pero es el Espíritu Santo de Dios
Que Cristo ha mandado aquí.
3
Tonadas celestes oímos cantar
Por tierra, por aire y por mar,
Resuena el mensaje de Cristo el Señor,
Que muy pronto ha de llegar.
CORO
Oh, sí, es un cielo aquí, aquí, oh, si, es un cielo aquí, aquí;
Crucé el Jordán, llegué a Canaán. Oh, sí, es un cielo aquí.
4
Veremos a Cristo que en gloria vendrá,
El Cristo que en la cruz murió;
A todos los suyos arrebatará,
Aquellos que Él mismo compró.
(292) Oh, dad al Rey la bienvenida
1
Oh, dad al Rey la bienvenida,
Él viene en gloria.
Tu luz debe estar encendida,
Pues Cristo pronto volverá!
CORO
Anuncia la historia, el Salvador en plena gloria,
En triunfo y victoria, al mundo pronto volverá.
2
Oh, proclamad con alegría,
Él viene en gloria;
A medianoche o ya de día,
Jesús en gloria volverá.
3
No desfallezcas, ni desmayes,
Él viene en gloria;
Jamás la dulce nueva calles,
En grande gloria volverá.
CORO
Anuncia la historia, el Salvador en plena gloria,
En triunfo y victoria, al mundo pronto volverá.
4
Con ángeles y serafines
Él viene en gloria.
Rodeado de los querubines,
Al mundo en gloria viene ya.
(293) Un Día Cristo volverá
1
Un día Cristo volverá,
Promesa que no faltará;
Como se fue, así vendrá,
Y su pueblo con gran gozo le verá.
CORO
Muy pronto, sí, Jesús vendrá, y alegre le verá su pueblo;
¡Velad, orad! El Rey vendrá, los suyos arrebatará.
2
Los mensajeros del Señor
Afirman que vendrá Jesús;
Y el fiel y buen Consolador
Las promesas ya sacó a plena luz.
3
Oh, gloria sin comparación
Será a nuestro Rey mirar;
Preciosa y grande bendición
Que el cristiano está seguro en disfrutar.
CORO
Muy pronto, sí, Jesús vendrá, y alegre le verá su pueblo;
¡Velad, orad! El Rey vendrá, los suyos arrebatará.
4
Oh, bienvenido Rey Jesús,
Tu iglesia te espera aquí;
Muy pronto ha de ver tu faz,
Y gozar de tus laureles siempre allí.
(294) Viene otra vez nuestro Salvador
1
Viene otra vez nuestro Salvador, ¡oh, que si fuera hoy!
Para reinar con poder y amor, ¡oh, que si fuera hoy!
Ya por su esposa viene esta vez, purificada en su grande amor,
Del mundo por la redondez, ¡oh, que si fuera hoy!
CORO
¡Gloria, gloria! Gozo sin fin traerá; ¡Gloria, gloria! Al coronarle
Rey; ¡Gloria, gloria! La senda preparad;
¡Gloria, gloria! Cristo viene otra vez.
2
Terminará el poder de Satán, ¡ojalá fuera hoy!
No más tinieblas aquí serán, ¡ojalá fuera hoy!
Todos los muertos en Cristo, irán arrebatados por su Señor;
¿Cuándo estas cosas sucederán? ¡Ojala fuera hoy!
3
Fieles y leales nos debe hallar, si Él viniera hoy;
Todos velando con gozo y paz, si Él viniera hoy.
Multiplicadas señales hay, en el oriente se ve el albor;
Ya más cercano el tiempo está, ¡ojalá fuera hoy!
CORO
¡Gloria, gloria! Gozo sin fin traerá; ¡Gloria, gloria! Al coronarle
Rey; ¡Gloria, gloria! La senda preparad;
¡Gloria, gloria! Cristo viene otra vez.
(295) Yo espero el día alegre
1
Yo espero el día alegre cuando Cristo volverá;
Pues vendrá al mundo pronto, y nos arrebatará;
Oh, qué gozo este pensamiento a mi alma da,
El que Cristo venga al mundo otra vez.
CORO
Oh, Jesús vendrá al mundo otra vez, Gloria a Él;
Sí, Jesús vendrá al mundo otra vez, ¡Aleluya!
Le veremos en las nubes con los ángeles de luz,
Cuando en gloria venga al mundo otra vez.
2
La venida de Jesús será el remedio del dolor,
Que aflige siempre a este pobre mundo pecador;
Toda lágrima se enjugará por nuestro Salvador,
Cuando en gloria venga al mundo otra vez.
3
Llegarán los santos a Sion con gozo eternal,
Y en todo el Santo Monte nada daña ni hace mal.
Pues conocerán su amor entonces todos por igual,
Cuando Cristo venga al mundo otra vez.
CORO
Oh, Jesús vendrá al mundo otra vez, gloria a Él;
Sí, Jesús vendrá al mundo otra vez, ¡Aleluya!
Le veremos en las nubes con los ángeles de luz,
Cuando en gloria venga al mundo otra vez.
(296) A Jesucristo ven sin tardar
1
A Jesucristo ven sin tardar,
Que entre nosotros hoy Él está;
Y te convida con dulce afán,
Tierno, diciendo: Ven.
CORO
Oh, cuán grata nuestra reunión, cuando allá, Señor, en tu
Mansión contigo estemos en comunión,
Gozando eterno bien.
2
Piensa que Él sólo puede colmar
Tu triste pecho de gozo y paz;
Y porque anhela tu bienestar,
Vuelve a decirte: Ven.
3
Su voz escucha sin vacilar,
Y grato acepta lo que hoy te da;
Tal vez mañana no habrá lugar,
No te detengas, ven.
CORO
Oh, cuán grata nuestra reunión, cuando allá, Señor, en tu
Mansión contigo estemos en comunión,
Gozando eterno bien.
(297) De Jesús escucha el tierno llamamiento
1
De Jesús escucha el tierno llamamiento:
“Ven a Mí, pecador”,
Quiere darte su perdón, paz y contento,
Ven a Él, pecador.
CORO
Te llama con su tierno acento, tu vida quiere redimir;
Oye del Señor el tierno llamamiento:
“Ven a Mí, ven a Mi”.
2
De tus penas pronto puedes olvidarte,
Ven a Él, ven a Él;
Porque de ellas Cristo alivio puede darte,
Ven a Él, ven a Él.
3
Sólo Él puede pleno gozo concederte,
Ven a Él, ven a Él;
En odiosa cruz por ello vio la muerte,
Ven a Él, ven a Él.
CORO
Te llama con su tierno acento, tu vida quiere redimir;
Oye del Señor el tierno llamamiento:
“Ven a Mí, ven a Mi”.
4
No su voz de amor escuches con desprecio,
Ven a Él, ven a Él;
Por tu salvación pagó divino precio,
Ven a Él, ven a Él.
(298) En pecados y temor el Salvador me vio
1
En pecados y temor el Salvador me vio,
Y aunque indigno pecador, su mano me tendió;
En el Gólgota al morir mi vida rescató,
En la cruz salud por mí Él consumó.
CORO
Ven al Señor, oh pecador, Él es tu Amigo fiel, ven pecador;
Ven al Señor, Él es amor, escucha su tierna voz; ven pecador.
2
De la tumba ya surgió mi Redentor Jesús,
A la muerte ya venció, dándome plena luz;
Te convida a gozar de esta bendición
Que poseo yo también, la salvación.
3
A los cielos ascendió, Cristo mi Salvador,
A la diestra de Jehová está el Mediador;
Intercede en tu favor, ven pronto pecador,
No desprecies esta voz es del Señor.
CORO
Ven al Señor, oh pecador, Él es tu Amigo fiel, ven pecador;
Ven al Señor, Él es amor, escucha su tierna voz; ven pecador.
(299) Escuchad la voz de Dios
1
Escuchad la voz de Dios llamando:
¿Quién irá por mí a trabajar?
¿Quién rescatará a los perdidos?
¿Quién la senda estrecha mostrará?
CORO
Di, Señor; di, Señor; di y luego yo responderé;
Di, Señor; dime a mí; di e iré doquiera: "Heme aquí“.
2
Cuando el ángel, al profeta puso
Un carbón ardiendo del altar;
¿Quién irá por mí? La voz decía.
Contestó: “Acudo a tu llamar”.
3
Mira hoy a miles que perecen,
Con tristeza oye su clamor;
Ve hermano, ve a socorrerles,
Di: “Maestro, heme aquí, yo voy”.
CORO
Di, Señor; di, Señor; di y luego yo responderé;
Di, Señor; dime a mí; di e iré doquiera: "Heme aquí“.
(300) Habla Jesús amante
1
Habla Jesús amante, habla a mi corazón,
En tonos delicados de amor y de bondad;
Constante a la derecha te siento estar de mí,
Y quiero en mi alabanza muy cerca estar de Ti.
CORO
Yo quiero oír el eco divino de tu voz, tu voz que a los cautivos
Concede libertad; yo quiero ahora mismo el dulce murmurar,
Que diga a mis oídos que no me has de dejar.
2
Consérvame por siempre en plena santidad,
Radiante de alegría, de amor y de bondad.
Yo quiero consagrarte mi entero porvenir,
Pues sé que a tu reinado muy pronto has de venir.
3
Habla Jesús amante, tu voz escucharé,
Tonos de amor desea sediento el corazón,
Ansiosa el alma mía tu voz escuchará,
Y estando en tu presencia, tu nombre alabaré.
CORO
Yo quiero oír el eco divino de tu voz, tu voz que a los cautivos
Concede libertad; yo quiero ahora mismo el dulce murmurar,
Que diga a mis oídos que no me has de dejar.
(301) Nos veremos en el rio
1
Nos veremos en el río cuyas aguas argentinas,
Nacen puras cristalinas bajo el trono del Señor.
CORO
Oh sí, nos congregaremos de ese río a la ribera,
De la vida verdadera que nace del trono de Dios.
2
En las márgenes del río que frecuentan serafines,
Y embellecen querubines, da la dicha eterna Dios.
3
El vergel que riega el río de Jesús es la morada;
El mal nunca tiene entrada allí sólo reina Dios.
4
Antes de llegar al río nuestra carga dejaremos;
Libres todos estaremos por la gracia del Señor.
CORO
Oh sí, nos congregaremos de ese río a la ribera,
De la vida verdadera que nace del trono de Dios.
5
Tiene faz risueña el río pues la de Jesús refleja;
La que de su grey aleja todo mal, todo dolor.
(302) Oye pecador, la voz del Salvador
1
Oye pecador, la voz del Salvador.
Si estás cansado ven a descansar;
Ven, no te detengas, echa sobre mí
Toda carga tuya, yo la llevaré.
CORO
Ven, ven a mí y descansarás, toma hoy mi yugo,
Yo te salvaré; manso soy y humilde, tu Amigo soy,
Ven, en mí confía, yo te salvaré.
2
Ven a Él, hambriento, aunque pobre estés,
Hay maná del cielo, todo listo está;
Grande es la fiesta, gratis para ti,
Cristo te invita, ven y cenarás.
3
¿Andas tú desviado, fuera del redil?
En los montes densos hay peligros mil;
Deja de vagar, oh, ven al buen Pastor,
Vuelve al rebaño y reposarás.
CORO
Ven, ven a mí y descansarás, toma hoy mi yugo,
Yo te salvaré; manso soy y humilde, tu Amigo soy,
Ven, en mí confía, yo te salvaré.
4
Pon tu fe en Cristo, y te salvará,
Gozo y paz perfecta te concederá;
Nunca Él rechaza al que acude a Él,
Cristo es compasivo, te recibirá.
(303) Pecador, ven al dulce Jesús
1
Pecador, ven al dulce Jesús,
Y feliz para siempre serás;
Si en verdad le quisieras tener,
Al divino Señor hallarás.
CORO
Ven a Él, ven a Él, que te espera tu buen Salvador.
Ven a Él , veri a Él, que te espera tu buen Salvador.
2
Si cual hijo, que necio pecó,
Vas buscando a sus pies compasión,
Tierno Padre en Jesús hallarás,
Y tendrás en sus brazos perdón.
3
Ovejuela que huyó del redil,
He aquí tu benigno Señor;
En los hombros llevada serás,
De tan dulce y amante Pastor.
CORO
Ven a Él, ven a Él, que te espera tu buen Salvador.
Ven a Él , veri a Él, que te espera tu buen Salvador.
(304) ¿Quieres ser salvo de toda maldad?
1
¿Quieres ser salvo de toda maldad?
Tan sólo hay poder en mi Jesús;
¿Quieres vivir y gozar santidad?
Tan sólo hay poder en Jesús.
CORO
Hay poder, poder, sin igual poder en Jesús quien murió;
Y resucito. Hay poder, poder, sin igual poder
En la sangre que Él vertió.
2
¿Quieres ser libre de orgullo y pasión?
Tan sólo hay poder en mi Jesús;
¿Quieres vencer toda cruel tentación?
Tan sólo hay poder en Jesús.
3
¿Quieres servir a tu Rey y Señor?
Tan sólo hay poder en mi Jesús;
Ven, y ser salvo podrás en su amor,
Tan sólo hay poder en Jesús.
CORO
Hay poder, poder, sin igual poder en Jesús quien murió;
Y resucito. Hay poder, poder, sin igual poder
En la sangre que Él vertió.
(305) Si al cruel enemigo temes combatir
1
Si al cruel enemigo temes combatir,
Si la duda agobia siempre tu existir;
Que la hermosa luz de Dios fulgure en ti,
Y serás feliz así.
CORO
Deja penetrar la luz, deja penetrar la luz;
Que la hermosa luz de Dios fulgure en ti, y serás feliz así.
2
Si te sientes desmayar en la aflicción,
Si respuesta no hallas en la oración,
Que la hermosa luz de Dios fulgure en ti,
Y serás feliz así.
3
Si feliz el cielo anhelas alcanzar,
Y del mal y las tinieblas escapar,
Que la hermosa luz de Dios fulgure en ti,
Y serás feliz así.
CORO
Deja penetrar la luz, deja penetrar la luz;
Que la hermosa luz de Dios fulgure en ti, y serás feliz así.
4
Si anduviéramos en luz, divina luz,
Limpios nos hará la sangre de Jesús;
Claridad tendremos en el corazón,
Si vivimos en la luz.
(306) Si tú cansado ya estas de pecar
1
Si tú cansado ya estás de pecar,
Acepta el perdón de Jesús;
Si vida nueva quisieras hallar,
Acepta el perdón de Jesús.
CORO
No más pecar, ven a Él, su amor te muestra en la cruz;
Es tiempo, no seas infiel, acepta el perdón de Jesús.
2
Si vida pura tú quieres tener,
Acepta el perdón de Jesús;
Él es la fuente que limpia tu ser,
Acepta el perdón de Jesús.
3
Si tú no puedes tus luchas calmar,
Acepta el perdón de Jesús;
Si tus anhelos no puedes lograr,
Acepta el perdón de Jesús.
CORO
No más pecar, ven a Él, su amor te muestra en la cruz;
Es tiempo, no seas infiel, acepta el perdón de Jesús.
4
Si con los santos te quieres unir,
Acepta el perdón de Jesús;
Y si a los cielos aspiras a ir,
Acepta el perdón de Jesús.
(307) Vida eterna prometió
1
Vida eterna prometió, prometió
El Señor al que en Él quisiera creer;
Y morar allá con Él,
Esta fue la promesa que dio.
CORO
Ven a la luz que te da Jesús, ven a la luz que te da Jesús;
Y vivirás allá con Él, vida eterna con Él gozarás.
2
Gloria demos al Señor, al Señor
Por su amor que en la cruz Él nos mostró;
Pues su sangre derramó
Por salvar al más vil pecador.
3
Viene el tiempo de aflicción, de aflicción,
Cuando ya, cuando ya no habrá lugar;
Más ahora salvación,
Cristo vino a su pueblo a legar.
CORO
Ven a la luz que te da Jesús, ven a la luz que te da Jesús;
Y vivirás allá con Él, vida eterna con Él gozarás.
4
No te tardes pecador, pecador
En venir, en venir al Salvador;
Él te llama con amor,
Apresúrate, ven al Señor.
(308) Yo tengo una mansión
1
Yo tengo una mansión, mansión de gloria es,
Donde no existe sol, ni oscuridad;
Los días son de luz, de luz de gloria sí,
Porque Cristo nos alumbra, pues Él es la luz.
CORO
¿Quieres vivir en la mansión, mansión de luz?
Para vivir tienes que ser como Jesús, tu parecer tiene que ser
Reflejo de Él, para que muchos conozcan que tú estás en Él.
2
Cristo nos prometió preparar un hogar
Do iremos a gozar en su presencia real,
Pero para llegar tú tienes que luchar,
Si tú hasta el fin perseveras, con Él estarás.
3
Cristo en gloria vendrá y vendrá por su grey,
Su iglesia gozará al ver así a su Rey;
Si tú le has sido fiel, Él te arrebatará,
Y con Él allá en el cielo, feliz estarás.
CORO
¿Quieres vivir en la mansión, mansión de luz?
Para vivir tienes que ser como Jesús, tu parecer tiene que ser
Reflejo de Él, para que muchos conozcan que tú estás en Él.
(309) Bienvenidos seáis, hermanos
CORO
Bienvenidos seáis, hermanos,
En el nombre de Cristo el Señor;
Hoy unidos nos gozamos al saber que nos une su amor.
Recibid la bienvenida, que tengáis una gran bendición;
Que la gracia de Dios esté siempre con vos,
Y que llene vuestro corazón.
1
Unid los cantos todos los santos con dulce voz,
Con reverencia, porque en presencia estáis de Dios.
2
Todo cristiano ama a su hermano de corazón;
No ve fronteras, va por doquiera sembrando amor.
3
Muy pronto unidos los escogidos irán a Dios,
Y allá en el cielo, tendrán el premio
De su labor.
CORO
Bienvenidos seáis, hermanos,
En el nombre de Cristo el Señor;
Hoy unidos nos gozamos al saber que nos une su amor.
Recibid la bienvenida, que tengáis una gran bendición;
Que la gracia de Dios esté siempre con vos,
Y que llene vuestro corazón.
(310) Jubilosas nuestras voces
1
Jubilosas nuestras voces
Elevemos con fervor,
Para dar la bienvenida
A los siervos del Señor.
CORO
¡Bienvenidos, bienvenidos! Adalides de Jehová;
Bienvenida no fingida la congregación os da.
2
Bienvenidos los campeones
De la fe y de la verdad,
A ellos nuestros corazones
Hoy les brindan su amistad.
3
Bienvenidos los soldados
De las huestes de Jesús,
Los que luchan esforzados
Por el triunfo de la luz.
CORO
¡Bienvenidos, bienvenidos! Adalides de Jehová;
Bienvenida no fingida la congregación os da.
4
Uno sólo es nuestro anhelo,
Trabajemos con tesón
Por hacer que el Rey del cielo
Reine en cada corazón.
(311) Te recibimos en Jesús
1
Te recibimos en Jesús,
Amado hermano nuestro, sé
Soldado firme de Jesús,
Ya redimido por la fe,
Ya redimido por la fe.
2
Sé digno de tu vocación,
Con mansedumbre y humildad;
Cuidando siempre de guardar
Y promover la unidad,
Y promover la unidad.
3
De nuestro cuerpo miembro ya,
Une con Él tu voluntad;
Es una nuestra vocación,
Sea una nuestra caridad,
Sea una nuestra caridad.
4
No pienses en confiar en ti,
Mas vela siempre en oración;
Y Dios te quiera bendecir
Llevándote a la perfección,
Llevándote a la perfección.
(312) Todos fuimos bautizados
1
Todos fuimos bautizados
Como aquel siervo Naamán,
Sepultada nuestra lepra
En las aguas del Jordán.
CORO
Y sepultados juntamente en el bautismo de Cristo Jesús;
En la esperanza de su muerte,
Porque Él es nuestra vida y nuestra luz.
2
En el mar y en la nube,
Vemos en Corintios diez,
Todos fueron bautizados
Juntamente con Moisés.
3
Y San Pedro nos recuerda
Que guardada por la fe,
Fue salvada de las aguas
La familia de Noé.
CORO
Y sepultados juntamente en el bautismo de Cristo Jesús;
En la esperanza de su muerte,
Porque Él es nuestra vida y nuestra luz.
4
Bienvenido seas, hermano,
Bienvenido con amor,
Por haberte bautizado
Como manda el Salvador.
(313) Feliz, feliz cumpleaños
1
Feliz, feliz cumpleaños
Deseamos para ti;
Que el Dios Omnipotente
Te quiera bendecir.
CORO
Feliz, feliz cumpleaños, dé Dios felicidad;
Que tengas en la vida, y allá en la eternidad.
2
A Dios rendimos gracias,
Que con sin par bondad,
Al fin de este año hermoso
Te permitió llegar.
3
Oremos pues unidos,
Que te bendiga Dios;
Te colme en lo futuro,
De bien, prosperidad.
CORO
Feliz, feliz cumpleaños, dé Dios felicidad;
Que tengas en la vida, y allá en la eternidad.
4
Deseamos que en tu día
Jesús contigo esté,
Y de sus bendiciones
Por siempre Él te dé.
(314) Dios os guarde en su santo amor
1
Dios os guarde en su santo amor,
Hasta el día en que lleguemos
A la patria do estaremos,
Para siempre, con el Salvador.
CORO
Al venir Jesús nos veremos a los pies de nuestro Salvador;
Reunidos todos, seremos un redil con nuestro buen Pastor.
2
Dios os guarde en su santo amor,
En la senda peligrosa
De esta vida tormentosa;
Os conserve en paz y sin temor.
3
Dios os guarde en su santo amor,
Os conduzca su bandera,
Y os esfuerce en gran manera
Con su Espíritu Consolador.
CORO
Al venir Jesús nos veremos a los pies de nuestro Salvador;
Reunidos todos, seremos un redil con nuestro buen Pastor.
4
Dios os guarde en su santo amor,
Con su gracia Él os sostenga,
Hasta que el Maestro venga
A fundar su reino en esplendor.
(315) Danos un bello hogar
1
Danos un bello hogar,
Donde la Biblia se pueda ver;
Donde tu amor bienestar nos dé,
Donde en ti todos tengan fe
//¡Danos un bello hogar!//
2
Danos un bello hogar
Donde el padre es fuerte y fiel;
Donde no haya sabor a hiel,
Donde en su ambiente haya solo miel
//¡Danos un bello hogar!//
3
Danos un bello hogar
Donde la madre con devoción,
Sepa mostrarnos su compasión,
Para que Tu habites con santa unción
//¡Danos un bello hogar!//
4
Danos un bello hogar:
Donde los hijos podrán saber
Cómo Jesús los quiere ver,
A su amparo y así vencer
//¡Danos un bello hogar!//
(316) Hogar de mis recuerdos
1
Hogar de mis recuerdos, a ti volver anhelo,
No hay sitio bajo el cielo más dulce que el hogar.
Posara yo en palacios, corriendo el mundo entero;
A todo, yo prefiero mi hogar, mi dulce hogar.
CORO
Hogar, hogar, mi dulce hogar, no hay sitio bajo el cielo
Más dulce que el hogar.
2
Allí la luz del cielo desciende más serena,
De mil delicias llena la dicha del hogar;
Allí las horas corren más breves y gozosas,
Allí todas las cosas recuerdan sin cesar.
3
Más quiero que placeres gozar en tierra extraña,
Volver a la cabaña de mi tranquilo hogar;
Allí los pajarillos me alegran con sus cantos,
Allí con mil encantos está la luz de Dios.
CORO
Hogar, hogar, mi dulce hogar, no hay sitio bajo el cielo
Más dulce que el hogar.
(317) Dios bendiga las almas unidas
1
Dios bendiga las almas unidas por los lazos de amor
Sacrosanto, y las guarde de todo quebranto en el mundo,
De espinas erial. Que el hogar que a formarse comienza Con
la unión de estos dos corazones, goce siempre de mil
Bendiciones al amparo del Dios de Israel.
2
Que el Señor con su dulce presencia, cariñoso éstas bodas
Presida; y conduzca por sendas de vida a los que hoy se
prometen lealtad. Les recuerde que nada en el mundo es
eterno, que todo termina, y por tanto, por gracia divina,
Basar deben la dicha en su Dios.
3
Que los dos que al altar se aproximan a ofrecerse su fe
Mutuamente, busquen siempre de Dios en su fuente
El secreto de dicha inmortal; y si acaso de duelo y tristeza
Se empañasen sus sendas un día,
En Jesús hallarán dulce guía
Que otra senda les muestre mejor.
(318) Adalides (Rubén González Alvarado)
1
Le damos la honra, la gloria y el honor
Al trino Dios, bendito, que nos brinda su amor.
Estamos enlistados en este batallón;
Con Cristo al frente, victoriosos somos hoy.
CORO
Yo soy, yo soy adalid de Cristo el Salvador.
Luchando sin temor, con fe y valor yo voy,
Yo soy, yo soy soldado del Señor.
2
Varones de Cristo, mirad alrededor;
Al hombre que se pierde en este mar de error.
Levántate y predica, no ceses de hablar,
Es Cristo quien redime, no hay que desmayar.
3
Los tiempos se cumplen, muy pronto volverá;
En majestad y gloria El nos levantara.
No cejes en tu esfuerzo, velando en oración,
Que grande galardón en gloria nos dará.
CORO
Yo soy, yo soy adalid de Cristo el Salvador.
Luchando sin temor, con fe y valor yo voy,
Yo soy, yo soy soldado del Señor.
(319) Amigas de Jesús
(320) Amigos de Dios
(321) Congreso juvenil (Leonardo Flores Esparza)
1
He aquí unido el santo Congreso, hoy se encuentra a tus
Plantas, Señor; esperando tu voz amorosa para así
Descansar en tu amor. En este año, problemas inmensos
Hemos tenido, Tú sabes, Señor, y a pesar de la lucha tan
Cruenta, Tú nos diste potencia y valor.
2
Tú nos diste tus lluvias de gracia, en nuestros campos Vimos
tu poder, salvando, sanando a las gentes, Bautizando con
tu Espíritu también.
Yo te pido, divino Cordero, me santifiques y me guardes Del
mal; para así estar en tu presencia,
y gozar de tu gloria en el día final. Jesús
3
Nuestro santuario se viste de gloria,
Hay muchas antorchas que irradian ternura y divina luz;
Nosotros somos refulgentes antorchas que llevamos al
mundo el glorioso evangelio de Cristo Jesús.
4
Yo te pido, divino Cordero, me santifiques y me guardes Del
mal; para así estar en tu presencia
Y gozar de tu gloria en el día final.
(322) Daniel victorioso en Dios
(323) David y Jonatan
(324) Discípulos del Divino Maestro
(325) Ejercito victorioso de Jesucristo
(326) Emanuel
(327) Embajadores del Gran Rey
(328) En el fango y el error
(329) Es la vanguardia femenil de misiones
(330) Es la vanguardia Femenil que marcha
(331) Espíritu y verdad
(332) Fraternidad de varones de Veracruz
(333) Fraternidad de varones Felipe Sánchez
(334) Fraternidad de varones Guillermo Cortes
(335) Gladiadores de Jesucristo
(336) Himno de la familia pastoral
1
Somos siervos que Dios ha mandado
A este mundo para predicar.
Cuidaremos el bello legado,
Nuestro hermoso hogar pastoral.
CORO
La familia cristiana unida,
La armadura de Dios vestirá.
Reflejando la imagen de Cristo,
Viviremos en integridad.
2
La armadura de Dios vestiremos,
Para firmes poder resistir;
Apagando los dardos de fuego,
Y las obras del mal destruir.
3
Oraremos en todo momento
Por la iglesia de nuestro pastor,
Esperando con gozo el momento,
La venida de nuestro Señor.
CORO
La familia cristiana unida,
La armadura de Dios vestirá.
Reflejando la imagen de Cristo,
Viviremos en integridad.
(337) Josué y Caleb
(338) Juventud del Pacifico
(339) Lidia de Tiatira
(340) Vencedores por Cristo
(341) Los pescadores
(342) Luminares en el mundo
(343) Mensajeros del Gran Rey
(344) Navegantes de fe y valor
(345) Nuevo amanecer
(346) Oh Señor, a ti nos allegamos!
(347) Paladines del Señor Jesucristo
(348) Seguidoras de Jesús
(349) Seguidores del Príncipe de Paz
(350) Seraías
(351) Servidores del Eterno
(352) Somos mas que vencedores
(353) Vanguardias de Jesús (Esperanza Salinas)
1
Ya lasa vanguardias de Jesús se encuentran listas,
Nos tomamos de la mano del Señor,
Y con Él iremos a la conquista, rescatando a las almas del
Dolor. Porque para mí el vivir es Jesucristo, y el morir es
Ganancia, bien lo se. Si vivimos para el Señor vivimos,
Si morimos, para Él somos también.
CORO
Vanguardias de Jesús, es tiempo de luchar, la espada de la Fe
en vuestras manos empuñad.
Vanguardias de Jesús, la trompeta suena ya, vanguardias A
luchar, con gozo pregonar las nuevas de Jesús el Rey.
2
Las vanguardias de Jesús pasan revista, de las huestes que
Se aprestan a luchar, y no temen jamás al enemigo, pues
Con Cristo al frente triunfarán. Las vanguardias de Jesús
Están alertas, anunciando el Evangelio de poder, Investidos
con potencia de lo Alto,
Y se lanzan a la lucha a vencer.
CORO
Vanguardias de Jesús, es tiempo de luchar, la espada de la Fe
en vuestras manos empuñad.
Vanguardias de Jesús, la trompeta suena ya, vanguardias A
luchar, con gozo pregonar las nuevas de Jesús el Rey.
3
Las vanguardias de Jesús cantan victoria, pues de triunfo en
triunfo siempre van, escuchando al Maestro que nos dice:
Adelante, adelante, triunfarás. La venida de Jesús está muy
cerca, no durmamos que a la puerta Cristo está, las
vanguardias con gozo lo esperamos, que en las nubes por
su iglesia viene ya.
CORO
Vanguardias de Jesús, es tiempo de luchar, la espada de la Fe
en vuestras manos empuñad.
Vanguardias de Jesús, la trompeta suena ya, vanguardias A
luchar, con gozo pregonar las nuevas de Jesús el Rey.
(354) Vida espiritual (Leonardo Flores Esparza)
1
La juventud se acerca a tus pies, mi Salvador,
Pidiendo de tu ayuda y tu sublime amor. Seremos
Victoriosos si a nuestro lado va el brazo poderoso
De nuestro Rey Jehová.
CORO
Vidas llenas de Cristo se necesitan para triunfar
Contra el mal, vidas que siempre listas, sepan oír la
Voz de Cristo el Capitán. Vidas que estén bien
Dispuestas a darlo todo por la causa del Señor;
Jóvenes, mirad el abismo donde muchos esperan oír
De tus labios: Que Dios es amor.
2
La vida espiritual de muchos jóvenes que ayer
Llevaron muy en alto el santo nombre del Señor;
Nos sirven cual antorcha, para seguir con fervor las
Grandes enseñanzas de Cristo allá en la cruz.
CORO
Vidas llenas de Cristo se necesitan para triunfar
Contra el mal, vidas que siempre listas, sepan oír la
Voz de Cristo el Capitán. Vidas que estén bien
Dispuestas a darlo todo por la causa del Señor;
Jóvenes, mirad el abismo donde muchos esperan oír
De tus labios: Que Dios es amor.
3
Ejemplos los tenemos de gran fidelidad, de jóvenes
Que leales sirvieron al Señor; pues Él los recogió
Estando en plena actividad, y con fe y heroísmo
Lucharon con valor.
CORO
Vidas llenas de Cristo se necesitan para triunfar
Contra el mal, vidas que siempre listas, sepan oír la
Voz de Cristo el Capitán. Vidas que estén bien
Dispuestas a darlo todo por la causa del Señor;
Jóvenes, mirad el abismo donde muchos esperan oír
De tus labios: Que Dios es amor.
4
¡Oh jóvenes hermanos, la hora suena ya! Jesús nos
Llama a todos a toque de reunión. Llevemos la
Bandera en nombre del Señor; con los brazos
Abiertos nos espera el Salvador.
CORO
Vidas llenas de Cristo se necesitan para triunfar
Contra el mal, vidas que siempre listas, sepan oír la
Voz de Cristo el Capitán. Vidas que estén bien
Dispuestas a darlo todo por la causa del Señor;
Jóvenes, mirad el abismo donde muchos esperan oír
De tus labios: Que Dios es amor.
COROS Y CANTOS ESPECIALES
1-24 25-48 49-72
145-168 169-180
1. Abre tu mi corazón
2. Acaríciame, Señor (Leonardo Flores Esparza)
3. Al estar en la presencia
4. Alabad a Jehová
5. Alabad a nuestro Dios
6. Alegres pajarillos
7. Algo sucedió
8. Alla en el cielo
9. Amarte solo a Ti
10. Amigo soy de Dios
11. Ando con Cristo
12. Aquí en esta casa
13. Aquí estoy
14. Aun tiene poder
15. Aviva nuestros días
16. Ayúdanos, ayúdanos
17. Bajo la sangre de Jesús
18. Bellas palabras de vida
19. Bendición y honra
20. Bendito seas, Jehová, la Roca
21. Brillando y luchando
22. Cada día con Cristo
23. Cantad victoria!
24. Clama a Mi
25. Con Cristo en mi alma
26. Con fe marcharemos
27. Con mis labios y mi vida
28. Confió en Dios
29. Cosas que ojo no vio
30. Cristo esta junto a mi
31. Cristo siempre es fiel
32. Cristo, te exalto
33. Cuan grande es tu amor
34. Cuando el pueblo alaba a Dios
35. Cuando estoy a tus pies (Leonardo Flores Esparza)
36. Daré gracias a Ti, oh, Señor
37. Después de la tormenta
38. Dime como amarte
39. Dios bendiga nuestro hogar (Francisco Sánchez Muñiz)
40. Dios dondequiera esta
41. Dios es la alegría de mi juventud
42. Dios es nuestro amparo
43. Dios esta aquí
44. Dios no nos trajo hasta aquí
45. Dios, grande es tu amor
46. Donde esta el Espíritu de Dios
47. Eben-ezer (Leonardo Flores Esparza)
48. El convertido
49. El Creador del ancho mar
50. El Espíritu de Dios esta en este lugar
51. El mundo dice
52. El sacrificio
53. El Señor esta con nosotros
54. Embajador del gran Rey
55. En el hogar
56. En el principio
57. En esta reunión
58. En pruebas y en luchas
59. En sus manos estoy
60. En tu perfecta voluntad
61. Enséname a orar, Señor (Francisco Sánchez Muñiz)
62. Entra en la presencia del Señor
63. Es Cristo el todo
64. Es el Espíritu Santo de mi Señor
65. Es la vida de mi alma
66. Es mi gozo
67. Espíritu de Dios
68. Estamos de fiesta con Jesús
69. Este es el Cristo que yo predico
70. Estoy alegre
71. Estoy alegre
72. Estoy confiando
73. Feliz, feliz con Cristo mi Señor
74. Gloria bendita
75. Gracias, Cristo
76. Gracias, gracias
77. Grande amor
78. Hablemos de Cristo
79. Hay momentos
80. Hay momentos tan especiales
81. Hay un motivo
82. Hay una Fuente en mi
83. Hay vida hay en Jesús
[Link] de confiar es Jesús
85. Hermosa, hermosa, hermosa
86. Hoy este culto va a ser maravilloso (Guadalupe Velazco)
87. Jehová es mi Pastor
88. Jerusalén que bonita eres
89. Jesús es tu amigo
90. Jesús me hallo cansado
91. Jesús quito mi carga
92. La amistad
93. La canción del Espíritu
94. La fuente del cielo
95. La necesito
96. La sangre de Cristo tiene poder
97. La sangre de Jesús
98. Le amo
99. Libre, Tu me hiciste libre
100. Lléname, Señor
101. Los que esperan en Jehová
102. Manda el Fuego, Señor
103. Manda la lluvia
104. Marchad, ¡Oh, juventud!
105. Me siento feliz y dichoso
106. Mi pensamiento eres tu, Señor
107. Muchas gracias
108. Necesito que me toques otra vez
[Link] hay Dios tan grande como tu
110. No te olvides que en el mundo mandarte
111. No, nosotros nunca
112. Nos vamos a gozar
113. Nunca, nunca Cristo me ha dejado
114. ¡Oh, fuego celestial!
115. ¡Oh, nueva Jerusalén!
116. ¡Oh, poder Pentecostés!
117. ¡Oh, Señor, quiero que arda hoy
118. ¡Oh, ven a conocer!
119. Orando sin cesar
120. Oye lo que Cristo es
121. Paseo con Dios
122. Pentecostés
123. Porque de tal manera me amo Dios
124. Porque grande es tu amor
125. Que feliz vivo yo
126. Quédate, Señor
127. Quiero alabarte
128. Renovación
129. Salvo soy
130. Satúrame Señor (Guadalupe Velazco)
131. Se ve en el camino
132. Señor auméntame la fe
133. Señor, Señor Jesús
134. Señor, te pedimos con amor
135. Si empezamos a orar
136. Si en verdad eres salvo di Amen
137. Si quieres probar
138. Si salvo soy
139. Sobre los prados pusiste Señor
140. Solamente en Cristo
141. Solo Cristo
142. Solo Tu eres Santo
143. Soy feliz, soy feliz
144. Soy feliz, soy feliz
145. Suenan las trompetas en el tercer cielo
146. Te exaltare
147. Tenemos un Dios muy, muy grande
148. Todo lo bueno que tengo (Leonardo Flores Esparza)
149. Tomado de la mano
150. Tu fidelidad es grande
151. Tu misericordia es mejor que la
152. Tu solo eres Jehová
153. Un cantico de gracia
154. Una historia de amor
155. Una mirada de fe
156. Unidos a trabajar (César Homero Treviño)
157. Unidos, Señor
158. Vamos orando mas
159. Vengo a suplicarte
160. Venimos ante Ti, Señor
161. Viajando vamos juntos
162. Viene ya
163. Vina a alabar a Dios
164. Voy al cielo
165. Y en aquel día
166. Y si vivimos
167. Ya no hay tristeza
168. Ya salvo soy, ya salvo soy
169. Ya salvo soy, ya salvo soy, ¡ Aleluya!
170. Yo amo a Cristo
171. Yo me alegre con los que me decían
172. Yo me deleito en el amor del Salvador
173. Yo quiero mas de Cristo
174. Yo quiero ser
175. Yo quiero servirle desde hoy
176. Yo siento como que la gloria bajo
177. Yo siento gozo en mi alma
178. Yo soy testigo del poder de Dios
179. Yo tengo gran gozo
180. Yo vivo, Señor, porque Tu vives
(1) Abre Tú mi corazón
Abre Tú mi corazón,
Abre Tú mi corazón,
¡Oh, abre Tú mi corazón!
Saciado yo seré.
Llena Tú mi corazón,
Llena Tú mi corazón,
¡Oh, llena Tú mi corazón!
Saciado yo seré.
(2) Acaríciame, Señor (Leonardo Flores Esparza)
Acaríciame, Señor, quiero sentir tu presencia,
Quiero escuchar tu voz;
Acaríciame, acaríciame. Dame de tu bendición,
Y no me dejes caer;
Ayúdame, ayúdame para andar en tus caminos de amor.
Señor, en tu amor qué puede faltar,
Si eres Tú mi Dios, dame más y más.
Si Tú estás en mí, qué me importa sufrir.
Acaríciame, acaríciame
Que contigo no me importa morir.
(3) Al estar en la presencia
1
Al estar en la presencia de tu divinidad, y al contemplar la
Hermosura de tu santidad, mi espíritu se alegra en tu
Majestad; te adoro a Ti, te adoro a Ti.
2
Cuando veo la grandeza de tu dulce amor, y compruebo la
Pureza de tu corazón, mi espíritu se alegra en tu majestad;
Te adoro a Ti, te adoro a Ti.
3
Y al estar aquí, delante de Ti, te adoraré, Postrado ante Ti,
Mi corazón te adora, ¡Oh, Dios! Y siempre quiero estar
Para adorar y contemplar tu Santidad.
Te adoro a Ti, Señor, te adoro a Ti.
(4) Alabad a Jehová (Salmo 117)
Alabad a Jehová, naciones todas,
Pueblos todos alabadle,
Porque ha engrandecido
Sobre nosotros su misericordia
Y la verdad de Jehová es para siempre.
Aleluya, Amén;
//Y la verdad de Jehová es para siempre
Aleluya, Amén.//
(5) Alabad a nuestro Dios en su santuario (Salmo 150)
Alabad a nuestro Dios en su santuario,
En la hermosura de su cielo,
Por sus proezas alabadle a Él.
Alabadle por la grandeza de su nombre,
Con el sonido de bocina,
Salterio y arpa a la vez cantad.
Alabadle con el alegre pandero,
Con el candor de la danza,
Cantad con gozo al Señor.
Alabadle con cuerdas flautas y címbalos,
De júbilo resonantes, en su lenguaje
Todo //lo que respira alabe a Jehová// Amén.
(6) Alegres pajarillos
//Muévete en mí,//
Toca mi mente mi corazón,
Llena mi vida de tu amor
Muévete en mí, Santo Espíritu muévete en mí.
(51) El mundo dice
El mundo dice que nada aprovechamos
Seguir a Cristo en nuestra juventud,
//Pero nosotros le testificamos
Que es un deleite servir a Jesús.//
(52) En la cruz del Calvario
En la cruz del Calvario
Fue clavado Jesús;
Y todos mis pecados
Los borró mi Jesús.
//El sacrificio que Jesús hizo en la cruz por ti,
Por mí, es prueba de su amor,
Que hoy podemos obtener.//
Ahora vivo seguro, y ya no temeré;
Viviré para Cristo, y con Él reinaré.
(53) El Señor está con nosotros
El Señor está con nosotros,
Está con nosotros y es mi Salvador,
El Señor está con nosotros,
Está con nosotros, y en mi corazón.
Él es mi Rey
Por lo tanto yo le amo
Él es mi Rey
No hay otro como Él
Cada día alabanzas
Yo le canto ¡Aleluya!
Él es mi Rey.
(32) El hombre sabio
Encontraron un bebé,
Cuya cuna el heno fue,
Su mamá feliz cantó;
Cristo el Santo ya nació,
Por lo tanto en Navidad
//Gozo hay y felicidad.//
(97) ¡Qué bonita Navidad!
¡Qué bonita Navidad! Todo el mundo alegre está,
Con sencillo corazón hoy entona su canción
Al Niñito de Belén, a Jesús que es nuestro bien,
Le venimos a cantar hoy es esta Navidad.
Niños, vamos a cantar, esta noche no hay pesar,
Ni tristeza, ni dolor, todo es gozo, paz y amor.
A los pies del buen Jesús hallaremos dulce luz;
Ángeles anuncian ya que Jesús nacido ha.
(98) Qué contento y feliz
1
Qué contento y feliz hoy se siente el corazón;
Que ha nacido Jesús
Príncipe de amor.
CORO
¡Aleluya sin cesar
De con júbilo Israel!
Que el Señor vino ya,
Nuestro hermoso Rey.
2
De Isaí vástago es el que ofrece el perdón,
Y su gracia dará con su bendición.
3
Almas puras venid a los pies del Salvador;
Sois de rosa un botón
Que abre con la luz.
CORO
¡Aleluya sin cesar
De con júbilo Israel!
Que el Señor vino ya,
Nuestro hermoso Rey.
(99) ¡Qué día tan feliz!
1
¡Qué día tan feliz, Navidad!
De alegrías mil, Navidad;
Día de amistad y amor,
De gozo lleno el corazón,
De gozo lleno el corazón.
2
De las campanas hoy, Navidad;
Se oye el dulce son, Navidad;
La grata nueva dan, que en Belén
Nació Jesús, el Niño Rey,
Nació Jesús, el Niño Rey.
3
Cantan en cada hogar, Navidad;
Los niños al gozar, Navidad;
El día al celebrar reina el placer,
La buena voluntad doquier,
La buena voluntad doquier.
(100) Suenen hoy las campanas
1
Suenen hoy las campanas dulces de Navidad,
Diciendo al mundo ufanas
De Dios la gran bondad.
CORO
Tan, tan, resuenen las campanas;
Tan, tan, cual cándidas hermanas;
Tan, tan, diciendo al mundo ufanas:
Que en Belén Jesús nació.
2
Digan el gran mensaje que absorto el hombre oyó
Por su terreno viaje
Cristo en Belén nació.
3
Digan con alborozo la gran nueva de amor:
Que el Niño prodigioso
Es nuestro Salvador.
CORO
Tan, tan, resuenen las campanas;
Tan, tan, cual cándidas hermanas;
Tan, tan, diciendo al mundo ufanas:
Que en Belén Jesús nació.
(101) Un hermoso pequeñuelo
1
Un hermoso pequeñuelo acaba de nacer,
Tan bello es que arrobados
Los ángeles lo ven.
CORO
¡Hosanna, hosanna!
Cristo ha nacido en Belén.
¡Hosanna, hosanna!
El prometido Emanuel.
2
Cantos celestiales oyen pastores de Belén,
Ángeles son que celebran
La Navidad del Rey.
3
Magos del oriente vienen sus dones a ofrecer;
Oro, incienso y mirra
Presentan a sus pies.
CORO
¡Hosanna, hosanna!
Cristo ha nacido en Belén.
¡Hosanna, hosanna!
El prometido Emanuel.
4
No tengo oro ni riquezas que darle al Niño Rey,
Sólo un corazón de niño
Que le ama y cree en Él.
(102) Venid, pastorcillos
1
Venid, pastorcillos, venid a adorar
Al Rey de los cielos que nacido está.
Sin ricas ofrendas podemos llegar,
Que al Niño le agradan la fe y la bondad.
2
Un rústico techo abrigo le da;
Por cuna un pesebre, por templo un portal;
En lecho de pajas incógnito está
Quien ve las estrellas a sus pies brillar.
3
Hermoso lucero le vino a anunciar, y magos de oriente
buscándole van; delante se postran del Rey de Judá,
De incienso, oro y mirra tributo le dan.
(103)Es el Rey de los cielos
Es el Rey de los cielos, es el Rey de la mar,
Es el Rey de la tierra,
Es el Rey de mi alma ya.
El que lava mis pecados y me da la libertad,
Jesucristo es Rey.
CORO
Jesucristo es Rey, aleluya,
Jesucristo es Rey, aleluya,
Jesucristo es Rey, aleluya
Jesucristo es Rey.
(104) Hosanna, hosanna
1
Hosanna, hosanna, niñitos prorrumpid,
Hosanna, hosanna al Hijo de David.
Abrid camino a Cristo que llega vencedor;
En Él, Dios ha provisto al mundo un Redentor.
Hosanna, hosanna al trino Dios.
2
Hosanna, hosanna al Príncipe de paz,
Hosanna, hosanna, luz brota de su faz;
Alcemos nuestras palmas, su triunfo al celebrar;
Que a nuestras pobres almas Él vino a rescatar.
Hosanna, hosanna al trino Dios.
3
Hosanna, hosanna, adórenle los vientos,
Hosanna, hosanna la luna como el sol;
La tierra le responda temblando de emoción;
Las flores y los niños a Cristo den su voz.
Hosanna, hosanna al trino Dios.
(105) Hosanna en las alturas
//Hosanna en las alturas,//
Hosanna al Hijo de David.
Hosanna, Hosanna, Hosanna
Al Hijo de David.
Bendito el que viene
En el Nombre del Señor,
Bendito el que viene
En el Nombre del Señor.
(106) Lirios blancos
////Alabaré,////
Alabaré a mi Señor.
Juan vio el número de los redimidos y todos
alababan al Señor; unos oraban, otros cantaban,
Pero todos alababan al Señor.
(76) Renuévame Señor Jesús
Purifícame y lávame,
Renuévame, restaurarme Señor,
Te quiero conocer.
(83) Dios manda lluvia
Es mi amigo Jesús,
Es mi amigo mas fiel,
Él es Dios, Él es Rey,
Es amor, y verdad,
Solo en Él, encontré esa paz que busqué,
Solo en Él encontré la felicidad.//
(85) Porque Yo Jehová soy tu Dios (Isaías 41:13)
Porque Yo Jehová soy tu Dios
Quien te sostiene de tu mano derecha
Y te dice: //No temas, yo te ayudo.//
No temas, siempre te ayudare. Yo soy tu Dios.
(86) Te amo Jehová fortaleza mía (Salmo 18)
//Te amo Jehová fortaleza mía,
Roca mía, castillo mío, mi libertador.
Dios mío en Ti confiare, porque mi escudo eres Tú,
Eres la roca de mi salvación.//
(87) ¿Quién entrara en tu santuario? (Salmo 24)
1
Acaso Ignoras aquel momento
cuando allá en el Getsemaní
alzó su vista hacia el firmamento
y oraba al Padre por ti y por mi
Acaso ignoras aquel momento
cuando imploraba tu salvación
//Pidió sostén para aquel momento
Y envió a los cielos dulce oración//
ACASO IGNORAS
2
Aquella noche el Señor velaba
Para enseñar a la humanidad
Que Él era el Cristo que se esperaba
Y a cumplir vino su fiel verdad
Aquella noche el Señor velaba
Para decirnos de su bondad
//Para ofrecernos constate gloria
Y hacernos hijos de santidad//
FUENTE VIVA
1
Por mucho tiempo yo vagué sediento sin encontrar
feliz satisfacción, más cuando a Cristo vine
en mi tormento, en Él hallé respuesta a mi clamor
Coro
He descubierto la fuente viva donde mi ser halló
satisfacción, desde el calvario fluye y da vida
Fuente preciosa de la salvación
2
Oh corazón que vagas extraviado a Cristo ven y sacia tu
clamor, Si con tus culpas vas a Él confiado,
Encontrarás la fuente del amor
Te invitamos oh Cristo
1
Te invitamos oh Cristo
Te invitamos hoy mismo
Quédate con nosotros
Quédate de una vez
2
La noche ya se acerca
viene la lobreguez
Quédate con nosotros
Quédate de una vez