La Odisea
AUTOR ESCENARIO PERSONAJES
Penélope es el modelo de la mujer
abnegada, que calla y espera. Se ve
• Olimpo. • Penélope obligada a hacer y deshacer, una y
Homero • Poseidón
• Isla Calipso. • Telémaco otra vez su propia obra mientras
• Júpiter
• Ítaca • Minerva regresa el amor "perdido”. Su tapiz
• Eolo
• Lacedemonia • Alcino representa ese circulo vicioso de la
• Ulises
• Esparta • Nausicaa resistencia. Su actitud, lo que la
• Calipso
• Pilos • Circe cultura occidental estableció como
• Feacios ideal para una esposa
• Reino de los
muertos Personaje elegido
Penélope ACCIONES
PRINCIPALES
La leyenda de Ulises y Penélope
Esta obra fue contada por el famoso poeta griego. Entre sus obras se destacaron “La Ilíada” y “La odisea” en el siglo VIII a.C.
Sus aventura forma parte de la mitología griega.
En esta ocasión elegimos para desarrollar el personaje de Penélope de la obra “La odisea”. Penélope era la hija de un rey y su padre la ofrecía
como esposa a quien gane la carrera. Ulises fue el ganador y se desposo con la segunda mujer mas bella de Grecia: Penélope. Pero la primera
en inteligencia, bondad y fidelidad. Ella es desde entonces signo de la fidelidad femenina.
La diosa Atenea llega a Ítaca disfrazo de un extranjeros de Mentes, rey de Tafios. Fue a dialogar con el hijo de Penélope Telémaco, donde ella
le dice que hace tiempo no sabe nada de Ulises.
“Telémaco le contesta: voy a hablarte con sinceridad. Mi madre afirma que soy el hijo que soy hijo de aquel, y no se que mas; que nadie
conoció conocer su propio linaje” [RAPSODIA I, 214]
“Replica Atenea la deidad, ojos de lechuza: los dioses nos deben haber dispuesto que tu linaje sea oscuro cuando Penélope ha te a parido
cual eres mas habla y dime con franqueza” [RAPSODIA I, 221].
El hijo de Penélope le dice a la diosa que desde que termino la guerra y su padre no volvió a Ítaca cuanto prócer llega a la isla todos
pretenden a mi madre y arruinar mi casa.
Ante estos oían silenciosos, sentados como canta el ilustre aedo. Penélope que lo escuchaba en lo alto de la casa la divinidad canción que le
llegaba al alma: y bajo la larga escalera y la acompañaban dos esclavas.
“Penélope:- ¡Femio! Pues que sabes muchas otras hazañas de hombres y dioses, que recrean a los mortales y son celebradas por los
aedos, cantares alguna de las mismas sentado ahí, en el centro y óiganla todos silenciosamente y bebiendo vino: pero deja ese canto triste
que constantemente me angustia el corazón en el pecho, ya que se apodera en mi un pesar grandísimo que no puedo olvidar ¡Tal es la
persona de quien padezco soledad, por acordarme siempre de aquel varón cuya fama es grande en la Helade y en el centro de Argos!”
[RAPSODIA I- 337]
“Telémaco;- ¡Madre mía!
¿Por qué quieres prohibir al amable aedo que nos divierta como su mente se lo sugiera?... Mas, vuelve ya a tu habitación ocúpate en las
labores que te son propias, el telar y la rueca, y ordena a las esclavas que se apliquen al trabajo; y de hablar nos cuidaremos los hombres y
principalmente yo cuyo es el mando en esta casa” [RAPSODIA 1, 346]
“Volviéndose penelopea, muy asombrada, a su habitación, revolviendo en el animo las discretas palabras de su hijo y así que hubo subido
con las esclavas a lo alto de la casa, lloro a Odiseo su caro consorte, hasta que llega atenea, la ojos de lechuza, le infundio en los
parpados el dulce sueño”[RAPSODIA I, 360]
Atenea aconseja a Telémaco que sufra un año fuera de su tierra que va a volver siendo un hombre mas respetado primeramente que viaje a
Pilos e interrogue a Néstor y luego que se dirija a Esparta a encontrarse con Menelao y ahí el pudiera contar lo que esta sucediendo en su
isla, que todos los pretendientes de Penélope arruinan su casa, toman su vino y comen su comida.
“A esto Antínoo.- ¡Telémaco altilocuo incapaz de moderar tus ímpetus! ¿Qué has dicho para ultrajarnos? Tu deseas cubrirnos de baldón.
Mas la culpa no la tienen los saqueos que pretenden a tu madre, sino ella, que sabe proceder con gran astucia. Tres años van con este, y
pronto llegara el cuarto, que contrista el animo que los aquivos tienen en su pecho. A todos les das esperanza, a cada 7uno en particular le
hace promesas y le envía mensajes; pero son muy diferentes los pensamientos que su inteligencia resuelve y aun discurrió su espíritu este
otro engaño: se puso a tejer en el palacio una gran tela sutil e interminable, y a la hora nos hablo de esta guisa: “¡Jóvenes, pretendiente
míos! Ya que ha muerto el divinal Odiseo, … desde aquel instante pasaba el día labrando la tela y por las noches, tan luego como se
alumbraba con las antorchas, deshacía lo tejido de esta suerte logro ocultar el engaño durante 3 años” [RAPSODIA II, 85]
Atenea hizo un fantasma parecido a una mujer, la hermana de Penélope.
“El fantasma;- ¿Duermes Penelopea con el corazón afligido? Los dioses que viven felizmente, no permiten llorar ni angustiarte: pues tu
hijo aun ha de volver, que nada peco contra las deidades. [RAPSODIA IV, 804]
“Penelopea;- ¡Hermana! ¿A que has venido? Hasta ahora no solías frecuentar el palacio, porque se haya muy lejos de tu
morada. ¡mandas que sece mis aflicción y los muchos pesares que me conturban la mente y el animo! “ [RAPSODIA IV 10]
“El fantasma cobra animo y no sientas en tu pecho excesivo temor. Tu hijo va acompañado por quien deseara muchos hombres
que a ellos le protegiese como puede hacerlo, por palas Atenea, que se compadece de ti y me envía a participarte estas cosas”
[RAPSODIA IV, 825]
“Penelopea.- Pues si eres diosa y has oído la voz de una deidad, dime si aquel desgraciado vive aun y goza del alumbre del sol, o
ha muerto y se haya en la morada de Hades” [RAPSODIA IV, 831]
El fantasma le contesta a Penélope “no te revelaré si esta vivo o muerto, porque es malo hablar de cosas vanas”
Vuelve Telémaco a Ítaca.
“Penelopea ¡has vuelto, Telémaco mi dulce luz! Ya no pensaba verte mas desde que te fuiste en la nave de Pilos, ocultamente y
contra mi deseo, en busca de noticias de tu padre. Mas, ea, recítame lo que hayas visto” [RAPSODIA VXII, 41]
“Contesto el prudente Telémaco”[RAPSODIA XVII, 45]
“Telémaco.- ¡Madre mía, ya que me he salvado de una terrible muerte, no me insiste a que llore ni me conmuevas el corazón
dentro del pecho; antes bien, vete con tus esclavas a lo alto de la casa, lávate, envuelve tu cuerpo en vestidos puros y has votos de
sacrificar a Y Todos los dioses perfectas hecatombes.” [RAPSODIA XVII, 46]
La matanza de los pretendientes: Ulises llega a Ítaca disfrazado de un viejo forastero. Todos los pretendientes son asesinados
excepto Femios, el Aedo y Medonte, el heraldo. Ulises le pide a Euriclea le diga quien de las mujeres eran traidoras y le pide que
las traiga para limpiar y llevarse los cadáveres, 12 fueron ahorcados y Melantio fue mutilado hasta que murió.
Penélope hizo llamar al forastero y se dio cuenta que sí conocía a su marido, por las anécdotas que le contaba, se conmovió y
llamo a su esclava Euriclea para que lo ayudara a asearse y entonces, fue ahí que vio la cicatriz de la herida que le infirió un jabalí
con sus dientes blancos. En ese momento reconoció a Ulises. Fue inmediatamente a contarle a Penélope pero ella no le creyó.
“Telémaco.-¡Madre mía, descastada madre, puesto que tienes animo cruel! Por que te pones tan lejos de mi padre, en vez de
sentarse a su lado, y hacerle preguntas y enterarte de todo?” [RAPSODIA XXIII 97]
“Respondiéndole la discreta Penélope”[RAPSODIA XXIII, 104]
Penélopea.- ¡Hijo mío! Estupefacto esta mi animo en el pecho, y no podría decirle i una sola palabra ni hacerle ninguna pregunta
ni mirarlo de frente. Pero si es verdaderamente es Odiseo que vuelva a su casa, ya nos reconoceremos mejor; pues hay señas para
nosotros que los demás ignoran” [RAPSODIA XXIII105]
Así se expreso. Sonriéndose el paciente divino Odiseo y enseguida se dirigió a Telemaco estas palabras” [RAPSODIA XX, 111]
“Telémaco.- Odiseo.- ¡Telémaco deja que tu madre que me pruebe dentro del palacio; pues quisa de este modo me reconozca mas
fácilmente…”[RAPSODIA XXIII113]
Penelope y odioseo van a la habiatacion y…
“Odiseo.-¡Oh mujer! En verdad que me da gran pena lo que has dicho. ¿Quién me habrá trasnladado el lecho, difícil le fuera hasta
al mas hábil, si no viniese un dios a cambiarlo fácilmente de sitio mas ninguno de los mortales que hoy viven ni aun los mas
jóvenes, lo moverían con facilidad pues hay una gran señal en el labrado del lecho que hice yo mismo y no otro
alguno.”[RAPSODIA XIII, 183]
Penelope sintió vacilar su corazón y rodillas cuando reconoció las señales que Ulises le daba; y se puso a llorar y corrió
velozmente a su encuentro, le hecho al cuello los brazos, le beso su cabeza y le dijo:- ¡No te enojes, Ulises, conmigo, tu el mas
avisado de los hombres!.
Bibliografía/fuentes:
Libro: “La Odisea” Editorial Porrua,1993.
Fuente: La Matanza de los Pretendientes by Antonio Cancela ([Link])