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La Virginidad Perpetua de María: Fe y Teología

El documento habla sobre la virginidad perpetua de María. Resume que la fe de la Iglesia es que María fue virgen antes, durante y después del parto de Jesús. Examina las perspectivas bíblicas de la virginidad de María, incluyendo pasajes como Isaías 7:14 y Mateo 1:18-24 que afirman su concepción virginal. También discute el desarrollo histórico de la doctrina, desde los primeros Padres hasta los símbolos de fe de los concilios de Nicea y Éfeso.
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La Virginidad Perpetua de María: Fe y Teología

El documento habla sobre la virginidad perpetua de María. Resume que la fe de la Iglesia es que María fue virgen antes, durante y después del parto de Jesús. Examina las perspectivas bíblicas de la virginidad de María, incluyendo pasajes como Isaías 7:14 y Mateo 1:18-24 que afirman su concepción virginal. También discute el desarrollo histórico de la doctrina, desde los primeros Padres hasta los símbolos de fe de los concilios de Nicea y Éfeso.
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Mariología

Juan Luis Bastero


José Manuel Fidalgo
INSTITUTO SUPERIOR DE CIENCIAS
RELIGIOSAS DE NAVARRA

LA SIEMPRE
VIRGEN

Resumen y presentación de
JUAN MARÍA GALLARDO
La maternidad de María es
totalmente milagrosa e
irrepetible, porque es
una maternidad virginal.

La Madre de Jesús es
totalmente y
siempre Madre-
Virgen.

Ésta es la fe de la
Iglesia:
«Virgen antes del parto,
en el parto y
después del parto»

El estudio de la virginidad de
María tiene tres perspectivas:
1.- la realidad de su integridad
3.- y su riqueza espiritual y
teológica.

La virginidad de
María es un hecho
que afecta a
sus sentimientos,
afectos, pensamientos
y también a su
cuerpo.

Se trata de una
virginidad real, no
metafórica: afecta
alma y cuerpo.

Es una gloria de María y


un verdadero
Virginidad es:
la integridad
corporal de una
persona
que no ha tenido
relación sexual.

Desde la perspectiva
neotestamentaria, tiene un alto
contenido
teológico, espiritual y existencial:

supone
la entrega total de la persona,
alma y cuerpo, mente y corazón a
Jesucristo.

Es un don
brindado por el Señor, no
y una elección,

Esta donación personal


comporta:
-La virginidad del
(la corporalidad)
cuerpo
Es el elemento material de la
virginidad.
-La virginidad del
(la
almadecisión consciente y
libre de pertenecer a Dios y
y vivir la castidad)
La entrega es el elemento
formal e intencional.
Por tanto,
la virginidad presupone y
requiere la total integridad
física
la voluntad de conservarla.

Si esa entrega tiene


una razón sobrenatural
-propter regnum
calorum (Mt 19,12)-
adquiere un sentido
trascendente y
sobrenatural.

El dogma de la
perpetua virginidad de
María
supone las siguientes
afirmaciones:
-María concibió milagrosa y
virginalmente por el poder omnipotente
de Dios,
por lo que Jesús no tuvo padre humano.
en el nacimiento de su Hijo.

-María permaneció virgen


durante toda su vida
terrestre.

2.- Fundamentación escriturística


Textos de la Sagrada
escritura
Is
Esta profecía de isaías nos anuncia:
7,14
«He aquí que la virgen
concebirá y dará a luz a un
hijo
a quien pondrá por nombre
Emmanuel».
Las formas verbales
«concebirá» y «dará a
«la virgen».

Por tanto,
ambos verbos
se refieren la virgen.

Para muchos teólogos


en este versículo se afirma tanto
la concepción, como el parto virginal.

Mt 1,18-24
San Mateo narra expresamente
el modo como Jesús fue concebido:
«La concepción de
Jesucristo fue de esta
manera:
Estando desposada María, su
madre, con José, antes de que
conviviesen,
un ángel del Señor le
dijo: José, hijo de
David,
no temas recibir en tu
pues a lo
casa concebido
María, en
tu esposa,
ella es obra del Espíritu
Santo. Dará a luz un
hijo,
a quien pondrás por nombre
Jesús. y, sin que él (José)
la hubiese conocido,
dio a luz un hijo.».
En estos versículos
se nos dice con toda
claridad que la concepción
de Cristo se realizó
virginalmente,
por obra del Espíritu santo.
A continuación
cita el texto de isaías:
«todo esto sucedió
para que se
cumpliese lo que el
Señor
había
anunciado por
el profeta:
«He aquí que una virgen
concebirá y dará a luz un
hijo
y se le pondrá por nombre
Lc Emmanuel,
1,34que significa Dios-con-
Sannosotros»»
Lucas ofrece
(Mt 1,23).
la pregunta de María
a san Gabriel:
«¿Cómo será esto, pues no conozco
varón?». Lc 1,35b

Las palabras de la
Virgen revelan su
propósito
de mantener su
virginidad.

Era su voluntad antes


de concebir al Hijo de Dios,
esta actitud fue
fruto de la gracia,
después de ser Madre de Dios
la conservó.

«El que “nacerá santo”, será


llamado Hijo de Dios»
«Nacer santo»
de la efusión de sangre
que hacía impura a la mujer
(cf. Lev 12,2.5).

Cuando el ángel
que «nacerá
afirma
está santo»
indicando
que el parto será
virginal.
Lc
2,7
El evangelista san
Lucas ofrece una
insinuación sobre el
parto milagroso:
María «dio a luz a su Hijo
primogénito y lo envolvió en
pañales
y lo reclinó en el pesebre».
Es la Madre misma
que acaba de dar a luz
la que presta inmediatamente a su
Hijo, sin ayuda de nadie,
los primeros cuidados.

Son indicios significativos de


que el parto ha sido milagroso.

Así lo han interpretado


algunos Padres de la iglesia, y
muchos exegetas antiguos y
modernos.
• Jn
1,13

«El cual no ha nacido de las


sangres, ni de la voluntad de la
carne,
ni del querer del hombre,
sino de Dios»
este versículo
se aplica directamente a Cristo,
de quien se dicen tres
negaciones:

1.- «no de las sangres»:


en el momento del parto,
no hubo derramamiento de sangre
en la madre.

2.- «ni de la voluntad de la


carne, ni del querer de
hombre»:
el Verbo se encarnó en María;
en ese proceso no tuvo
parte ningún deseo-instinto
sexual.
Jn 19,25
ss
En el Calvario
Jesús
agonizante
Confía a María
a su discípulo
amado, Juan.

Este hecho
ha sido
considerado por
los Padres
como una
constatación
sensible
de que María no tuvo ningún otro
hijo, pues sería extraño, en tal caso,
la petición de Cristo a Juan.
Algunos textos
que podrían ser
contrarios a la
virginidad.

Paternidad de José

San José es

designado
como «padre» de
Jesús.
(Cf. Lc 2,23; Lc
2,27;
Lc 2,41-48; Mt
13,55).

Estos textos
manifiestan la
Se entiende que el
de la concepción
misterio
virginal quedara
velado
como un que se cumplió en
el silencio de Dios.

Antes de que conviviesen / hasta que dio a

luz San Mateo:


«Estando desposada María, su madre, con
José
antes de que conviviesen,
se halló haber concebido María
del Espíritu Santo. ...
(José) no la conoció
hasta que dio a luz un hijo...»
(Mt 1,18.25).
Los términos
convivir y conocer,
para algunos autores,
tienen sentido
específicamente
conyugal.

La frase «antes de
que conviviesen»
nos revela claramente la concepción
virginal pues equivale a
«sin haber convivido conyugalmente»;

pero no significa, en modo


alguno, que después convivieran;
es un modo semita de
expresión con el único sentido
de referencia cronológica
La misma
del nacimiento de Jesús.
respuesta
hay que dar al texto
«no la conoció hasta
que dio a luz un hijo».
La expresión hasta
que se usa
frecuentemente en la
sagrada Escritura
con sentido de término
final y no implica nada
posterior.

Jesús primogénito

“Hijo primogénito (Mt 1,25;


Lc 2,7)
en el lenguaje judío, es el primer
hijo en sentido técnico-legal,
prescindiendo si le siguen o no más
el primer hijo era propiedad de Yahvéh
y debía ser
rescatado, y así se
hizo con Jesús
en la presentación en
el Templo.

Jesús como
primogénito es
«hijo de David» y
depositario de los derechos
correspondientes.

Hermanos y hermanas del

Señor Los cuatro evangelistas,


los Hechos de los Apóstoles
y S. Pablo hablan
de los hermanos y las
Act 1,14; I Cor 9,5; Gl 1,19).
a) La palabra «hermano»
designa, entre los semitas,
diversos grados de parentesco;
primos, sobrinos, parientes
lejanos,
ni el hebreo, ni el arameo
tenían un término lingüístico
preciso
para expresar esos grados diversos de
b Elparentesco
griego distingue hermano
y usaban de hermano.
el genérico
) primo, pero los hagiógrafos
escriben respetando la mentalidad
hebrea
y utilizan el mismo término.
En la traducción de los LXX
prefirieron permanecer
fieles
al modelo hebreo,
a pesar de la posible
confusión.

c) Jamás se dice en
ninguno de esos textos
que esos
«hermanos» fuesen
d Santiago
hijos deyMaría.
José,
) que se designan «hermanos de
Jesús», son, como consta por Mateo
y Marcos, hijos de otra María,
distinta de la Madre de Jesús
(cf. Mt 27,56; Mc 15,40.45;
16,1),
de la que S. Juan dice
que era mujer de
Cleofás (cf Jn 19,25)
3.- Desarrollo histórico de la doctrina sobre la virginidad de

María 3.1.- hasta el Concilio de Nicea


Avalados por los textos
escriturísticos, los Padres más
primitivos afirmaron la maternidad
virginal de María.

Haciendo un resumen de la
tradición hasta el año 200,
se puede decir que
la concepción virginal fue
un indiscutible patrimonio doctrinal

Los Padres de esa época


defienden la virginidad de Santa
María,
La virginidad de María
se afirma explícitamente
en todos los primitivos Símbolos de
fe.

En el Símbolo Apostólico
redactado por san
Hipólito se contiene:
«¿Crees en
Jesucristo, Hijo de
Dios,
que nació del
Espíritu Santo
y de María
Virgen?».

La fórmula romana antigua


contemporánea a la de san
Hipólito:
nació de María

Virgen», induce a

sostener que,
los Símbolos,
distinguen
el momento de la
concepción y del parto,
pues
«concebido» y «nacido»
son dos afirmaciones
distintas.

3.2.- Desde el Concilio de Nicea hasta el Concilio

de éfeso El Símbolo de san Epifanio


antepone y añade
y en el Credo
del Concilio de
Constantinopla se confiesa
que Jesucristo
«se encarnó por obra del
Espíritu Santo
y de María la Virgen, y se
hizo hombre».

La virginidad es
defendida
unánimemente por todos
los Padres.

A mediados del siglo IV


Joviniano, Bonoso y
Helvidio
fueron refutados en sus
errores.
para contrarrestar
a estos algunos herejes.

3.3.- Del Concilio de Éfeso a la Reforma

protestante A partir del concilio de Éfeso


la reflexión creyente
sobre la Madre de Dios
recibió un fuerte impulso.

La virginidad
como verdad es
mantenida
pacíficamente.

El papa san León


Magno en su Epístola
Dogmática a Flaviano,
patriarca de
contra la herejía
monofisita, formula así la
fe católica sobre la
virginidad de María
en la concepción y el parto
de Cristo:

«indudablemente, por
tanto,
Cristo fue concebido por obra del Espíritu
Santo en el seno de una madre virgen y ella
le dio a luz
sin detrimento de su
virginidad, como sin perder su
virginidad lo había
concebido...

El Hijo de Dios, por


tanto, descendió del
Jesucristo nació de un seno
virginal con un nacimiento
admirable» (Denzinger 291-294).

Textos
magisteriales
posteriores al
Símbolo de
Calcedonia:
Sínodo
Lateranense del
año 649,
presidido por el papa
S. Martín I.

«Si alguien no
confiesa,
de acuerdo con los Santos Padres,
que verdaderamente concibió sin semen,
por obra del Espíritu
Santo, al mismo Dios-
Verbo
que nació del Padre
antes de todos los siglos;
y que lo dio a luz sin corrupción,
permaneciendo su virginidad indisoluble,
aun después del parto, sea anatema» (D
503).

En el s VII san Ildefonso de


Toledo se distingue por
eximia defensa de la
virginidad perpetua.

Escribió el tratado
De Virginitate perpetua Sanctae Mariae
contra infideles.
a ensalzar
las perfecciones marianas
y en especial su
virginidad.

En los Concilios
Ecuménicos IV de Letrán
y
II de Lyon
se reitera el nacimiento de Jesús
por obra del Espíritu Santo y de
María
siempre virgen (Denzinger 801 y
852).

3.4.- De la Reforma protestante hasta nuestros

días El año 1555


el papa Paulo IV
difundidos por protestantes,
condenando a los que afirman
que la «beatísima y siempre virgen
María no concibió por obra del Espíritu
Santo, sino como los demás hombres
del semen de José.
ni permaneció siempre
en la integridad de la virginidad,
es decir, antes del parto,
en el parto, y después del parto».

Poco
después,
Clemente
VIII al
explicar
el tercer artículo del
Credo glosa que en
«nacido de María
el Hijo de Dios
salió del vientre de la
Madre al fin del noveno
mes,
sin dolor ni menoscabo
de la misma Madre,
no dejando señal
alguna de su salida...
y por esto se dice que la
Madre de nuestro señor
Jesucristo
fue virgen
antes del parto en el parto
y después del parto».

3.5.- Algunos planteamientos modernos

insuficientes Los racionalistas


del siglo XIX y
de principios del
XX, afirmaron que
la concepción virginal de
Jesús es un mito cristiano
surgido por influencias
paganas: helenistas, egipcias o
persas.

Otros pretendieron
fundar esta teoría
del mito de la
concepción
virginal de Jesús
en el supuesto entusiasmo mitificador de
los primeros cristianos,
en su afán de «divinizar» a Cristo.

La concepción virginal de
Jesús, tal como ha sido
de todo mito pagano.

El concepto mismo y
el hecho de la concepción
virginal son exclusivamente
cristianos.

En las mitologías paganas


politeístas no se encuentra jamás la
idea
de una «concepción virginal»,
sino las teogamias o
nupcias de una mujer que
concibe por la unión sexual
con un dios mitológico.

La unánime creencia
en la concepción virginal de
Cristo no es una verdad
progresivamente,
sino que aparece
clara, fija e inmutable
desde el inicio mismo
de la Iglesia,
y
pertenece al contenido
de la primitiva fe
cristiana.

Ante tales
interpretaciones incorrectas,
salió al paso el papa Pablo
VI en carta sobre los puntos
en los que el Catecismo
holandés
«no debe dejar lugar a
ambigüedad alguna»:
«cuanto se refiere
A mediados del siglo XX,
algunos autores han pretendido
«reinterpretar» la virginidad
en el parto.

Afirman que el parto virginal


sería simplemente el parto
normal de una mujer
que ha concebido virginalmente.

Sostienen que el nacimiento de


Jesús pudo ser y llamarse
«virginal»,
sin necesidad de creer
ni afirmar
obligatoriamente que fuese
milagroso.
del concepto de
virginidad la integridad
física,
siendo este un elemento
esencial, porque una mujer que
da a luz
con un parto natural
no puede ser
considerada
estrictamente virgen,
aunque haya concebido
virginalmente.

La integridad física,
como constitutivo esencial de la
virginidad, está indicada en el Sínodo IV
de Letrán.

San Juan Pablo II


por lo cual después de su parto
permaneció virgen; (...)
también por lo que atañe
a la integridad de la
carne»
(Discurso La Virginidad
de María, n. 6,
L'Osservatore Romano
25/26-V-1992.

A finales del siglo


XX, algunos
autores,
al escribir sobre la
virginidad
de María después del parto,
han utilizado frases
más o menos ambiguas:
que Ella tuviera otros hijos».

Tales afirmaciones
ponen en
entredicho
el dogma de la perpetua virginidad,
presentándola sólo como probable,
cuando es una verdad definida.

4.- Razones de conveniencia

Siendo la Encarnación del

Verbo
un misterio,
no es posible
al entendimiento humano
comprender adecuadamente
las razones últimas de por
Dios
no nos ha
revelado los
motivos
de esa concepción
virginal.

Sin embargo,
los
teólogos
han intentado
descubrir
algunas razones de conveniencia
por las que el Verbo tomó carne
y se hizo hombre de modo
virginal, y María conservó la
virginidad
en el parto y perpetuamente.
La gratuidad absoluta
de la Redención,
porque
al excluir y suplir
Dios
la acción humana del
varón, queda resaltada
la exclusiva iniciativa de
Dios
en la salvación del hombre

El Salvador
no es obra y
fruto de los
hombres, sino de
Dios.

En la concepción de
donde «serán como ángeles de
Dios»
(Mt 12,25).
En la aceptación total de
María para concebir,
por obra del Espíritu Santo, al
Hijo de Dios
se representa y realiza el
paradigma de
la entrega absoluta y
fecunda
del hombre
a los planes salvíficos de
Dios.

4.2.- Del parto virginal

Santo Tomás enseña


gestar con molestias y
parir con dolor-
se vio libre la Virgen,
que concibió sin
menoscabo, gestó con
contento y
dio a luz con gozo al
Salvador, y nos ofrece
tres razones de
conveniencia para este
parto virginal
(cf. S. Th., 3, q. 28, a. 2):

1.-Siendo el que nace el Verbo de


Dios, era conveniente que
su nacimiento
temporal de una
virgen intacta
imitase la
2.- El Verbo, que venía a curar
todos nuestros males y
corrupciones, no debía,
al nacer de su Madre,
lesionar su virginidad.

3.- El Verbo encarnado


que manda honrar a los padres
debía, con su nacimiento
incorruptible, honrar y santificar
a su Madre.

4.3.- De la virginidad después del

parto Santo Tomás


recoge
diversas razones y
las resume así
(S. Th. 3, q. 28, a.
Siendo el Unigénito del
Padre desde la eternidad,
convenía que,
en el tiempo,
fuese el hijo
único de María.

Lo contrario
hubiera sido una
injuria para el Espíritu
Santo
que había elegido y
santificado
el seno de
María como
santuario
de su acción
admirable;
de María y de José
al que también había sido
revelado el misterio de su virginal
esposa

5.- Relación entre la maternidad divina


y la concepción virginal

Los Padres de la iglesia


enseñaron que el Verbo de Dios
no podía nacer más que
de «madre-virgen» y, viceversa,

que una concepción del todo


virginal no podía tener por sujeto
más que al Hijo de Dios.

Tal enseñanza
entre ambos misterios y
parece insinuar
que existe una cierta relación.

El Catecismo de la Iglesia Católica


da diversas
razones por las
que «Dios,
en su designio
salvífico, quiso que su
Hijo
naciera de una
virgen.

Estas razones
se refieren tanto a la
persona y a la misión
redentora de Cristo como a la
aceptación por María
La virginidad de María
manifiesta
la iniciativa absoluta de
Dios en la Encarnación.

Jesús
no tiene como Padre más
que a Dios.

Jesús
fue concebido
por obra del Espíritu Santo
porque él deellaNuevo
en el seno Virgen
que
es inauguraAdán
María, la nueva
creación.

Jesús,
el nuevo Adán, estrena
por su concepción
el nuevo nacimiento
de los hijos de
adopción en el Espíritu
Santo
por la fe.

La acogida de esta
vida es virginal
porque toda ella es
dada al hombre
por el Espíritu.

María es virgen
porque su virginidad es
el signo de su fe y
de su entrega total a
la voluntad de Dios.
Su
fe
es la que le convierte
en madre del

Salvador: San Agustín,


De sancta virginitate, 3
Beatior est Maria
percipiendo fidem
Christi
quam concipiendo carnem
Christi
(Más bienaventurada es María
al recibir a Cristo por la fe
que al concebir en su seno
la carne de Cristo).

María es a la vez
virgen y
madre porque
ella es
La iglesia
se convierte en
Madre, ya que por el
bautismo engendra
para
una vida nueva e
inmortal a los hijos
concebidos
por el Espíritu
y nacidos de
Dios.

Y es, a la vez,
virgen que guarda
íntegra y pura
la fidelidad
prometida al Esposo.
Se pueden destacar
algunas afirmaciones
sobre el sentido
profundo que tiene en
concreto
la virginidad en el parto:

La
virginidad
en el parto
tiene
valor de
signo:

el hecho sensible
del parto
virginal
es signo de una acción
previa: la concepción
por Dios,
es realmente
el Hijo de
Dios.

Tiene una
dimensión
soteriológica:
así como las
curaciones
físicas
realizadas por
Cristo en su vida
pública
son señales
anticipadas
de la nueva vida
escatológica obtenida por su
Redención, de la misma
La tradición
eclesial ha
relacionado
el modo de entrar
Cristo al
mundo
con su regreso
glorioso en la
Resurrección.

En ambos casos
permanecieron intactos
los sellos del seno
materno y de la tumba.

María aparece
como prototipo del nuevo
Pueblo de Dios, pues
de la iglesia,
Esposa de
Cristo, que
engendra y da a
luz
a sus hijos
virginalmente
.
Contesta a las siguientes preguntas:

1.¿Qué diferencia hay entre la virginidad biológica y la virginidad sobrenatural?


2. ¿Qué supone el dogma de la virginidad de la Madre de Dios?
3.¿El texto Is 7,14 sirve para fundamentar la virginidad en el parto? Justifique
la respuesta.
[Link] texto Jn 1,13 en su lectura singular ¿sirve para defender la concepción
virgi¬nal y/o la virginidad en el parto? Razone la respuesta
5. Resuelva las objeciones que parece presentar el tema de «los hermanos» de
Jesús.
6. ¿En qué símbolo de fe se utiliza por primera vez la expresión «siempre virgen»?
7. ¿Se puede considerar que es una formulación dogmática la proposición del
Sínodo de Letrán del año 649? Justifique la respuesta y explique su contenido.
[Link] la diferencia entre la teogamia y la concepción virginal.
9. Enumerar las razones de conveniencia de la concepción virginal.
10.¿Qué razones aparecen en el Catecismo de la Iglesia Católica sobre la virginidad
de la Madre de Dios?
Presentación de estudio
para que los asistentes puedan estudiar
los contenidos de la clase y para que,
quien quiera utilizarla, pueda modificarla
según su propio estilo
P. JMG

juanmariagallardo@[Link]
Whatsapp +54911 3300 7056
[Link]

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