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Tema 2. La Maternidad Divina de María

Este documento resume la doctrina católica sobre la maternidad divina de María. Explica que 1) la maternidad divina de María está presente en la Sagrada Escritura y fue definida por los concilios ecuménicos para afirmar que Jesús es verdaderamente Dios y hombre, 2) los Padres de la Iglesia defendieron desde el siglo II que María es la madre de Dios para garantizar la humanidad de Jesucristo contra herejías como el docetismo.
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Tema 2. La Maternidad Divina de María

Este documento resume la doctrina católica sobre la maternidad divina de María. Explica que 1) la maternidad divina de María está presente en la Sagrada Escritura y fue definida por los concilios ecuménicos para afirmar que Jesús es verdaderamente Dios y hombre, 2) los Padres de la Iglesia defendieron desde el siglo II que María es la madre de Dios para garantizar la humanidad de Jesucristo contra herejías como el docetismo.
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Mariología

Juan Luis Bastero


José Manuel Fidalgo
JUAN MARÍA GALLARDO INSTITUTO
SUPERIOR DE CIENCIAS
RELIGIOSAS DE NAVARRA

LA
MATERNIDA
D DIVINA DE
MARÍA
Resumen y presentación de
JUAN MARÍA GALLARDO
La Virgen María
fue predestinada para
Madre de Dios
desde toda la
eternidad

en el mismo decreto divino


de la Encarnación del
Verbo.

Dios escogió para


ser Madre de su
Hijo a una hija de
Israel, una joven
judía de Nazaret
en Galilea.
se puede afirmar
Bajo esta perspectiva
que
la maternidad
divina es en María
el objeto y razón
de ser de su
existencia según el
plan eterno de Dios.

Esta maternidad
le confiere
una dignidad
del todo
eminente;

muchos teólogos
sostienen que
la maternidad
divina
es la causa
que Dioso le
razón
de todas las otras
concedió;
incluso es la medida y
el fin de todas ellas.

La maternidad de Santa María


al mismo tiempo que es
una
auténtica maternidad natural
es también sobrenatural:
en cuanto modo
al porque ,
fue
una maternidad
virginal;
en cuanto a la caus
de la a
concepción,
porque lo fue
por
obra del Espíritu
y finalmente
en cuanto al
término, porque dio
a luz
al Hijo de Dios
encarnado.

Todo en María
gira en torno
a la persona
y
misión de su
Hijo,

por eso
el misterio de la
maternidad
divina de que
del lugar santa
María
ocupa constituye
en el plan divino de salvación.
He aquí
cómo lo expresa
el Concilio Vaticano II
en Lumen Gentium, n. 61:

«La Bienaventurada Virgen,


(...) fue en la tierra
la esclarecida Madre
del divino Redentor
y en forma singular
la generosa colaboradora
(socia) entre todas las
criaturas y la humilde esclava
del señor.

engendrándolo,
Concibiendo a Cristo,
alimentándolo,
presentándolo en el
templo al Padre,
padeciendo
(compatiens) con su
Hijo mientras
El moría en la cruz,

cooperó en forma
del todo singular,
por la
obediencia, la fe,
la esperanza y
la encendida caridad,
en la restauración
de la vida
sobrenatural
de las almas.
Por tal
motivo
es nuestra madre
en el orden de la gracia»

1.- la maternidad divina en la Sagrada escritura

En la sagrada Escritura
no se afirma explícita
y formalmente que
santa María es
la Madre de Dios
(Theotókos o Dei
genitrix).

Madre
Sí se de Jesús
la llama, o Madre del
en cambio
SeñorMt 1,18; 2,11; 13,20; 12,46;
(Cf.
13,55;
Lc 1,43; Jn 2,1; Act 1,14).
En esos mismos
escritos
se dice que Jesús
es el Hijo de Dios.

De aquí se infiere,
como hizo la
iglesia ya en el
siglo III, que santa
María debe ser
venerada
con el título
verdadera y Theotóko
de Madre de s,
propiamente
de
Dios, porque su
Hijo es
el Unigénito del
Padre.

En la sagrada
Escritura, esta
enseñanza
verdad cristológica y
ocupa un lugar
primordial.

Así se destaca
especialmente en la
importancia
que se otorga al
Lc
pasaje de la Anunciación.
1,35:«El ángel le respondió...
por eso el que ha de nacer
santo, será llamado Hijo de
Dios».
En la mentalidad semítica
«ser llamado»
es equivalente
a
«ser».
Aquí se está afirmando,
la naturaleza divina
del Niño que
nacerá de María:
la doncella de
Nazaret será la Madre de
Dios.
Gal 4,4-
6: «al llegar la plenitud de los
tiempos, envió Dios a su Hijo,
nacido de mujer,
nacido bajo la
Ley,
para redimir
a los que
estaban bajo la
Ley,
a fin de que
recibiésem
en este texto
san Pablo sostiene que
la mujer -es decir
María- de la que nace
Cristo
es la Madre del Hijo
preexistente enviado por el
PadreesalMadre
Por tanto mundo.de
Dios.
Mt
1,21:«Dará a luz a un hijo
a quien pondrás por
nombre Jesús, porque él
salvará
a su pueblo de sus
pecados».
La expresión su pueblo
El Nuevo Testamento,
heredando el lenguaje del
AT, la refiere únicamente al
señor, que había escogido a
Israel como su pueblo.

De forma directa,
se atribuye a
Jesús el carácter
divino,
porque en la nueva
Alianza el pueblo de
Israel
será tanto de Él
como de su
Padre.

Esta tesis se refuerza


palabras que reiteran
indirectamente
la divinidad de Jesucristo,
pues, en el mundo religioso
judío, esa potestad
sólo corresponde a Dios;

por ese motivo,


acusan de blasfemo a
Jesús, cuando en nombre
propio perdona los
pecados
(Cf. Mt 9,2-3; Mc 2,7,
Lc etc.).
1,43:«¿De dónde a mí
que la madre de mi
Señor venga a mí?»
La palabra Señor -
se aplica a Dios y
kyrios-
no solamente al
Mesías.

Basta comprobar
el inmediato
contexto, para
constatar que el
término kyrios
tiene un sentido
verdaderamente
divino.

2.- la maternidad divina en la

historia Ya en el comienzo mismo


de la predicación
como «Jesús es elapostólica
se ha afirmado con toda
señor»
(Rom 10,9; I Cor 12,3)
de forma implícita al
menos, se deduce que es
la Madre del Hijo de Dios.

En los primeros Símbolos de


fe se afirma dos
verdades:
que el Hijo preexistente de Dios
asume una naturaleza humana;

y el modo de su encarnación,
entrando aquí en juego
la función materna de María.

Los Padres desde el siglo II,


frente a los gnósticos y docetas
humanidad de Nuestro
sobre la verdadera y real
señor,
insisten en la
maternidad de santa
María.
San ignacio de
Antioquía, san
Justino,
san Ireneo y
Tertuliano
son un ejemplo de
esto,
al recalcar
que el señor
fue engendrado virginalmente y
que nació verdaderamente de
santa María.

En este ambiente,
la maternidad
se conviertedeensanta María
garante de
la
verdadera humanidad del Señor.
La parte biológica de la maternidad
aparece así en toda su
importancia.

Y puesto que el Señor


es el Mesías esperado,
se garantiza
su verdadera humanidad
y su ascendencia
davídica.

Puesto que los Padres


confiesan que Jesús es
Dios,
Esta
el sermaternidad
la Madre de Jesús
pronto seserformula
implica
divina la Madre de
Dios.
explícitamente
con la expresión
Theotókos,
que comienza a
usarse a finales del
siglo III.

Este título aparece ya


en la primera plegaria
conocida dirigida a la
Santísima Virgen: la oración
Sub tuum presidium, de gran
importancia teológica
y cuya composición
oscila entre el siglo III y
el IV.

Puede decirse
que, en el siglo
se encuentra ya
IV,
generalizado.
Cuenta la tradición que en el concilio
de Nicea San Nicolás, nada más
En el siglo IV encontrarse con Arrio, le abofeteó en
la doctrina de Arrio, el rostro por haber adulterado la
se opuso doctrina católica.
indirectamente a esta
doctrina
por dos razones:

por negar la perfecta


divinidad del Logos
y

por afirmar que Cristo


tenía un cuerpo
celeste que existía ya
símbolo niceno-
En antes
(a.
el 381),
de la encarnación.
constantinopolitano
se
define
el dogma de la divinidad del Verbo
(«Dios de Dios... Dios
verdadero de Dios
verdadero») y que
«por obra del Espíritu santo y
María Virgen, y se hizo
hombre», afirmándose,
tanto la maternidad divina de
María,
como su maternidad virginal.

En el Concilio de Éfeso
(a. 431)
se afirmó,
contra Nestorio,
que «los santos
Padres no dudaron en
llamar a la santa
Virgen, Madre de
la naturaleza del Verbo
y su divinidad
hayan sido
generados en la
santa Virgen; sino
que ha tomado de
Ella
aquel sagrado cuerpo
perfecto, con alma inteligente,
unido al cual según
hipóstasis,
el Verbo se dice
engendrado según la
carne»
(D 251).

En este Concilio
se define dogmáticamente,
a María como la Theotókos
la íntima conexión
entre los misterios
de la encarnación
y
de la maternidad
divina.

En el Símbolo de fe
del Concilio de
Calcedonia
(a. 451)
se reitera la misma
doctrina:
(El Hijo) «que antes de los
siglos es engendrado por el
Padre
en cuanto a la divinidad,
y el mismo,
en los últimos
madre de Dios,
en cuanto a la humanidad».

El Concilio II de Constantinopla
(a. 553)
repetirá la doctrina
de los dos
nacimientos
de Cristo y precisará
que
la Virgen María
«es propia y
verdadera Madre
de Dios».

A partir de estas
intervenciones
solemnes, la maternidad
divina
Sin embargo,
como ya
sucedió en un
comienzo
-especialmente
con Arrio y
Nestorio-
la singularidad y grandeza
de la maternidad divina
se desdibuja cuando la
divinidad de Cristo
E protestantism
o suhapersonal unidad
recorrido interna
también
l o
se oscurecen o son
un laborioso camino desde su
malentendidos.
origen.

Los Padres de la Reforma


expresaron con exactitud
divina de de la
el dogma
maternidad
María;
pero abrieron el
camino a sus
sucesores,
para que muchos
hayan
por terminado
negar esa maternidad,
al tratar de poner reparos
al culto eminente
que merece
la Virgen María
por su especial dignidad.

En nuestros días,
la corriente teológica
anticalcedoniana incide
indirectamente en
el dogma de la maternidad divina.
Las tesis de algunos
autores
de esta corriente teológica
conducen a considerar que
Cristo, sustancial y
personalmente,
es sólo hombre,
aunque está dotado
de una gracia singular,
creada, superior a la nuestra,
en virtud de la cual
se le puede
considerar y titular
hijo de Dios.

Bajo esta perspectiva


niegan
de hecho, la maternidad de
María, en su dimensión
ontológica
-porque el Hijo de María
como gracia
es un mero hombre-
singular
-pues mal se puede hablar
de la gracia de
la divina maternidad,
si el término de esa
generación no es el Hijo de
Dios-.
E Concilio
toma la II
l Vaticano maternidad
divina como marco de
estudio para el papel de
María
en el misterio de
Cristo y de la iglesia.

Tras citar
Gl 4,4-5 y
los
Concilios
Calcedonia
de
y Éfeso,
II de Constantinopla,
afirma que
esta maternidad es
biológica y al mismo
tiempo
ha tenido lugar por la fe.

Se trata de una
maternidad que se
extienden desde la
concepción
y el parto pasando
por la crianza del niño hasta
su acompañamiento en el
Calvario,
donde el fiat
de lacon una nueva
Anunciación
sigue resonando
aceptación.
Esta maternidad aparece
no sólo como una
maternidad humana y
sobrenatural llena
que
totalmente la vida
de la Virgen, sino
también como
raíz de todas las
gracias que ha recibido
y como
fundamento de su
maternidad
sobre nosotros.

3.- Dimensiones de la maternidad


aunque
divina al mismo de santa María es
La maternidad
tiempo
una auténtica maternidad
se trata de una maternidad
plenamente sobrenatural,
en cuanto al modo
fue una maternidad
porque ,
en cuanto a la caus de la
virginal,
porque lo fue por
a obra del Espíritu
concepción,
y en cuanto términ
santo
porque
al dio a luz
o
al Hijo de Dios encarnado.

En todo lo demás es
una maternidad enteramente humana,
porque el cuerpo humano de Jesús
creció y se desarrolló realmente
durante nueve meses
en el seno virginal de María,
de tal forma, que María
a la humanidad de
aportó
Cristo
todo lo que las otras madres
aportan a la formación
y crecimiento de sus
hijos.

Sería erróneo afirmar


que el Espíritu santo
fue el padre de
Jesús, puesto que

ni lo es en la Trinidad,
porque es el Padre
quien engendra al Hijo
desde toda la eternidad;

ni lo es en su génesis humana,
porque la acción sobrenatural
del Espíritu santo
no consistió en unaessuplencia
Creadora
yfísica
de la acción del varón.
Decir que una
mujer es Madre
de Dios,
resulta
sorprendente.

Los teólogos han buscado


argumentos
racionales.

Argumento de la maternidad divina de

María El argumento utilizado


con mayor frecuencia
es el siguiente:
las no
acciones, como ni
se predican, nacer, ser
engendrado,
son crecer,
de la naturaleza,
sino de las
personas; por eso se
dice quenace»
«Pedro
y no se dice que
«nace la humanidad»;
de la mujer que engendra a Pedro
se afirma que es la madre de
Pedro, porque es de la persona
de la que se dice
que es concebida y
no de la naturaleza.

Y así como todas las


madres, en cuyo seno se
engendra nuestro
cuerpo, pero no el alma
se llaman y
racional,
son
verdaderas madres,
así también María,
por la unidad de la persona de su
Hijo, es verdaderamente Madre de
Jesús, Madre de Dios.

Esta afirmación
comprende dos
verdades:

Que el Verbo de
Dios recibió la
carne,
de la carne de
María.

Que esta carne es


no existía ycarne,
verdadera que se
no
uniófalsa o aparente;
al Dios Verbo en la Encarnación
y no antes.

Es decir, que María


ha contribuido a la formación
de la naturaleza humana de
Cristo con todo lo que aportan
las otras madres a la
formación de sus hijos.

Por consiguiente, es verdadera


madre.

Que el Unigénito de
Dios asumió en el
tiempo,
un cuerpo humano
en el seno
pasible y de la
Virgen,
un alma intelectual o racional; que
de tal modo se unieron y
juntaron la naturaleza humana y
divina en la singularidad de persona
-quedando a salvo las propiedades
de ambas naturalezas-,
que, sin corrupción alguna,
salió a la luz del seno
de la gloriosa
Virgen el Hijo del
Padre.

Por ello, santa María es


verdadera Madre de
Dios.

Como la maternidad
la generación,
origina una relación
permanente de persona
a persona,
muchos mariólogos
sostienen que María
es una mujer dotada
de una dignidad
eminente y singular,
ya que entre todas las criaturas
es la única que está
relacionada con la Persona del
Verbo
en tanto que Persona.

4.- la elecciónde
E Catecismo delaSanta María
Iglesia
resume
como la elección
Madre
l Católica eterna de
de Dios
María con estas palabras:
«Dios envió a su Hijo, pero
para
«formarle un cuerpo»dequiso
la libre cooperación una
criatura.
Por eso desde toda la eternidad,
Dios escogió para ser Madre de su
Hijo, a una hija de israel,
una joven judía de
Nazaret en Galilea» (n.
488).

Esta afirmación
tiene una gran relevancia
cristológica y
mariológica.

Por una parte,


determina la modalidad de la
Encarnación, que no sólo conlleva el
hacerse hombre, sino descendiente de
Adán;
por otra parte, muestra
la esencial referencia
de la unión hipostática.
Desde aquí se comprende
mejor la novedad de la
Virgen
con respecto a los demás redimidos,
novedad que implica
la repetida afirmación de que
santa María
ha sido redimida de modo eminente,
ya que su redención está
indisolublemente ligada
con su maternidad y su maternidad
con el decreto de la Redención.

Todo el ser de María


aparece así totalmente cristocéntrico.

Es la Madre del Redentor,


predestinada juntamente con Él
para la redención de la humanidad.

5.- eminente dignidad de la maternidad

divina El Magisterio y los teólogos afirman


que la dignidad de María santísima
es eminentísima
«por sus relaciones con Dios,
bien infinito; y bajo este
aspecto, no es posible nada
mejor,
como no es posible encontrar
cosa alguna que sea
mejor que Dios mismo»
(Suma Teológica i, q.
25, a 6, ad 4).
está vinculada a la
La dignidad de la
del término de esa maternidad.
Ahora bien, María concibe y
da a luz al Hijo de Dios; por
tanto, su dignidad es del todo
singular.

Dios ha concedido a la Virgen


una dignidad tan admirable
que Dios mismo,
a pesar de su omnipotencia,
no podría crear una más
sublime.

Para que pudiera haber


una más perfecta
que María,
que
sería necesario
Jesús:
un hijo más perfecto
cosa imposible,
porque no puede haber
nada más perfecto que
Dios.

No sólo María viene de hecho,


inmediatamente después de
Dios en la escala de la
grandeza,
sino que su unión con Él
es tan íntima
que no queda sitio
para otra criatura
inferior a Dios y
superior a María.

Por eso sostienen


quede todas las otras
la maternidad
gracias divina es
que Dios ha concedido a María;
incluso es la medida y el fin de todas ellas.
Esto no quiere decir
que María no tuviera la gracia
santificante: la tuvo en grado eminente;
sólo se desea expresar que
las gracias otorgadas a la Madre de
Dios son más y de mayor calidad,
en razón de su dignidad y de su
misión,
que las recibidas
por los demás
hombres, incluso los
más santos.

El Concilio
Vaticano II halas Personas
de María con
expresado
divinas
en los siguientes términos:
«(María) está enriquecida con
esta suma prerrogativa y
dignidad:
ser la Madre de Dios Hijo y, por
tanto,
la hija predilecta del Padre y
el sagrario del Espíritu
santo» (Lumen gentium, n.
53).

Contesta a las siguientes


preguntas:

1.¿Hay algún texto de la Sagrada Escritura


en el que se dice explícitamente que
María es Madre de Dios?
3. Explica la conexión entre la afirmación de la maternidad divina de María y los
dogmas cristológicos.

4. ¿En qué siglo se generaliza el título Theotókos? ¿Cómose denomina la primera


oración mariana en la que aparece este título?

5.- Para Arrio, ¿María es propiamente la Madre de Dios? Razone la respuesta.

6.¿Por qué se puede decir stricto sensu que María es Madre del Hijo de Dios, si
Ella sólo aportó biológicamente el cuerpo humano de Cristo?

7. ¿Mereció María la gracia de la Maternidad divina?

8. ¿Podría Dios crear una persona más digna que María? Razone la
respuesta.
9. ¿Por qué María, en frase del Concilio Vaticano II (Lumen gentium, n. 53) es la
«hija predilecta del Padre»?

10. ¿De qué forma se especifica la misión del Espíritu Santo en el seno de
María?
Presentación de estudio
para que los asistentes puedan estudiar
los contenidos de la clase y para que,
quien quiera utilizarla, pueda modificarla
según su propio estilo
P. JMG

[email protected]
Whatsapp +54911 3300 7056
www.oracionesydevociones.info

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