NIDO VACIO
Psicología del Desarrollo II
• Una vez que los hijos abandonan el hogar para comenzar a
vivir de forma independiente, los cuidadores, sobretodo las
madres, sienten un profundo vacío. El hecho de que un hijo
deje el hogar familiar para formar una nueva familia o para
comenzar una vida separado del núcleo familiar, sume a los
padres en una gran angustia.
En estas situaciones los padres se dan cuenta de que ya nos
son tan necesarios en la vida de los hijos, y en muchas
ocasiones, sobretodo en el caso de las madres, las cuales
muchas han centrado el eje de sus vidas en el cuidado y
atención de sus hijos, sienten que aquello que daba significado
a su existencia ya no está.
• Los padres suelen sufrir una crisis luego de
que los hijos abandonan el hogar, en lo que
se conoce como “síndrome del nido vacío”.
Pero se puede aprender de esta experiencia y
capitalizarla para realizar importantes
cambios.
• El “síndrome del nido vacío” es una etapa evolutiva que
atraviesan las parejas, que se da cuando los hijos dejan el
hogar para independizarse, irse a vivir solos o casarse y
empiezan a realizar su propia vida.
• Esta situación generalmente es vivida por los padres con
angustia. Se dan cuenta de que ya no son tan necesarios
como antes y esto genera sentimientos de inutilidad, de falta
de sentido. Sobre todo en la madre, ya que por lo general su
proyecto de vida giraba en torno a sus hijos, sus necesidades,
sus problemas.
• Por lo general (aunque con las nuevas realidades
que impone el mercado de trabajo esta
afirmación es cada vez menos cierta) el padre ha
podido realizarse profesionalmente, por lo que
no lo siente tanto como la madre.
• Ella ha renunciado a sus proyectos profesionales
en pos de construir una familia y ser el sostén en
este aspecto. Por un lado la pareja ve su sueño
realizado: han logrado cumplir la meta que se
habían propuesto. Por el otro, este logro tan
anhelado conlleva un cambio y por lo tanto el
tener que adaptarse a una nueva situación.
• Los sentimientos de tristeza y de pérdida son
normales, y deben entenderse como un proceso
de duelo, por lo que es difícil aventurar cuánto
pueden durar sus efectos.
• Lo que sí se puede hacer es buscar salidas y
nuevas iniciativas a partir de este momento de
cambios cruciales. En estas condiciones lo mejor
es no quedarse apegado a los chicos y poder
construir nuevos proyectos personales.
• Es fundamental saber ver la oportunidad en una
situación de estas características. Quizás sea hora de
redescubrir o redefinir la pareja. Hay quienes afirman
que el síndrome de nido vacío sólo es vivido con tristeza
cuando el matrimonio tiene poco que compartir.
• Si se toma la satisfacción marital como una variable,
vemos que crece al principio de la unión, baja
fuertemente con el nacimiento de los niños, aumenta
cuando ellos crecen, vuelve a sumergirse cuando
atraviesan la adolescencia y en los matrimonios felices
se estabiliza cuando los hijos dejan el hogar.
• Puede haber pasado que el matrimonio haya fracasado.
¿Cómo recuperarse del
síndrome del nido vacío
• El amor en el nido familiar es como un nido de aves.
Cuando llega el momento de volar, el polluelo se irá, así es
la vida. Los padres deben lidiar con la ausencia de la
familia, amigos y amor cuando sus hijos vuelan fuera del
nido familiar para crear el suyo propio. Sin embargo, para
algunas personas, especialmente para las personas
encargadas de cuidar niños, este puede ser un momento de
gran vacío y tristeza que puede terminar fácilmente en
depresión si se le ignora. Este artículo discutirá los métodos
que ayudarán a tus hijos a marcharse de un hogar confiable
sabiendo que dejan atrás un lugar sólido y las formas para
que los padres puedan lidiar con el dolor de la separación.
• 1. Prepárate para la partida. Si esperas que tus hijos se
vayan de casa el próximo año, tómate el tiempo para
comprobar que sepan hacer lo básico para poder cuidarse
por sí solos. Asegúrate de que sepan lavar su ropa,
cocinar, lidiar con los vecinos, mantener un presupuesto,
negociar buenas ofertas al momento de comprar y saber
apreciar el valor del dinero. Si bien algunas de estas cosas
mejorarán con la práctica, es importante explicarles en
detalle y mostrarles la manera de hacer algunas cosas
básicas para que no se queden completamente a la
deriva.
– Si no sabes que se irán de casa hasta el último momento, no
entres en pánico. Acepta que pasará y alégrate por ellos, de ser
necesario, ofréceles tu apoyo en todo momento. Es mejor para
ellos si saben que los apoyas, que los amas y que estás
dispuesto a ofrecerles tu ayuda en lugar de verte preocupado.
• 2. Haz a un lado los pensamientos aterradores. Tanto tú como tus
hijos estarán mejor si tratas esto como una gran aventura. Ellos
experimentarán toda una serie de emociones que van desde temor
hasta euforia por sus próximas nuevas experiencias. Para los hijos
que están asustados ante la posibilidad de mudarse de casa, es
importante tranquilizarlos diciéndoles que lo desconocido es peor
que la realidad. Ayúdalos a entender que cuando se integren a su
nueva rutina, les será familiar, divertido y próspero.
– Hazles saber que tu casa es su referencia permanente para cuando necesiten
o quieran regresar. Esto les dará a ambos un sentido de pertenencia y
seguridad.
– Si tus hijos se sienten abatidos al principio, no te sientas contento en secreto
por esto. Ellos tendrán que trabajar en estas emociones mientras se
acostumbran a las nuevas disposiciones y necesitarán de tu apoyo
incondicional en lugar de un deseo secreto de que vuelvan corriendo a casa.
Esto no significa que debas ofrecerles enérgicamente el volver a casa como
una opción ni que pongas todo en orden por ellos, permíteles aprender a
hacer las cosas por su cuenta, incluyendo las labores administrativas y de
negociación. Cometerán errores pero al mismo tiempo aprenderán mejor así.
• 3. Analiza las formas en las que puedas mantenerte en contacto con tus hijos.
• Tendrás una sensación de soledad y vacío cuando se vayan porque no podrás
darte la vuelta y decirles las cosas como siempre solías hacer. Mantener
comunicación constante es importante para conservar un sentido de unidad
familiar y para estar al tanto de sus vidas. Algunos métodos que puedes tener
en cuenta son:
– Asegúrate de que tengan un teléfono celular aceptable que les permita conectarse
fácilmente a las redes y que dure todo el año. Si han tenido un teléfono por algún
tiempo, quizás sea hora de comprar uno nuevo, o por lo menos mejorar su batería.
Compra minutos prepago para que no tengas que preocuparte por el costo de las
llamadas.
– Programa llamadas los fines de semana. Si bien podrías sentir la necesidad de llamarlos
más veces, podría convertirse en una molestia a menos que ellos decidan hacerlo por
su cuenta. Procura no esperar que lo hagan. Comprende su necesidad de madurar y de
convertirse en su propia versión de un adulto.
– Envía mensajes de correo electrónico o de texto para todas las cosas que quieras
compartir. Estos son excelentes medios, ya que puedes decir las cosas sin ser
demasiado emotivo. Sin embargo, ten en cuenta que a medida que pase el tiempo, tu
hijo(a) podría no responder con tanta frecuencia como al principio. Esto es parte de su
inserción y desarrollo dentro de un nuevo grupo de relaciones, pero eso no significa
que hayas dejado de importarles.
• 4.Conoce el concepto de síndrome del nido vacío para que puedas
reconocer los síntomas en tu propia situación. El síndrome del nido vacío es una
condición psicológica que afecta principalmente a las mujeres, provocando pena cuando
uno o más hijos se van de casa. . Esto ocurre con mayor frecuencia cuando los hijos van a la
escuela o a la universidad, o cuando se casan y se van de casa para vivir con su cónyuge. El
síndrome del nido vacío generalmente coincide con otros eventos importantes en la vida,
como la menopausia, una enfermedad o la jubilación. Esto afecta principalmente a las
mujeres debido a que la maternidad es vista como un papel primordial tanto para las
madres que trabajan como para las que permanecen en casa, además es un papel que las
mujeres toman como una responsabilidad principal durante un promedio de 20 años. Un
hijo que deja la casa puede provocar un sentimiento de insignificancia, acompañado de
una sensación de pérdida, desmerecimiento e inseguridad sobre el futuro. Sentirse triste y
llorar un poco es una reacción normal y saludable que se espera que ocurra en cualquier
padre; después de todo, es un gran cambio. Se convierte en un problema cuando
comienzas a tener sentimientos que obstaculizan tu vida, como pensar que tu ésta ya no
vale la pena, que eres incapaz de dejar de llorar en exceso y que no puedes reanudar tu
vida normal reuniéndote con tus amigos, saliendo de un lado a otro ni retomando algunas
actividades que te permitan volver a tu rutina diaria
– Los psicólogos consideran que el periodo de transición que va desde ser una madre que se involucra
activamente hasta ser de nuevo una mujer independiente toma alrededor de 18 meses a un par de
años. Esto significa que es importante que te permitas tener tiempo para sentir pena, para lidiar con
la pérdida y para rehacer tu vida. Sé amable contigo mismo y con tus expectativas.
• 5, Acepta la ayuda. Si descubres que realmente no lo estás superando y que
tienes un profundo sentimiento de vacío, tristeza o incapacidad para volver a tu
vida normal luego de que tus hijos se hayan ido de la casa, es importante que
consigas ayuda. Quizás sufras de depresión o de una enfermedad psicológica
similar que evite que disfrutes de la vida al máximo. Es mejor que hables con un
profesional. La terapia cognitiva u otro tratamiento similar que te permita discutir
detenidamente tus problemas podría funcionar bien. O quizás sólo necesites
prestar mucha atención y tener la confirmación de que lo que estás pasando es
real, importante, pero que con el tiempo, pasará.
– Admite tu pena. No importa lo que los demás piensen o digan acerca de seguir adelante con ella. Si
no la afrontas ni te permites sentirte mal por un tiempo, terminará carcomiéndote. Deja que el
dolor vaya saliendo de tu cuerpo con el tiempo.
– Consiéntete. Mientras pasas por el estado de pena, no te olvides de ti. Date un masaje con
regularidad, ve al cine de vez en cuando, compra tu caja de chocolates favorita, etc. Todos los
momentos de tristeza e infelicidad son una receta para una melancolía constante.
– Considera la posibilidad de tener un ritual de “liberación”. Tener un ritual en el que “te libres” de
tus hijos a medida que se conviertan en adultos y hagas a un lado el rol paterno activo puede ser
una forma importante y purificadora de ayudarte a seguir adelante. Algunas cosas que puedes
hacer incluyen: colocar un farol con una vela en un bote y hacerlo navegar por un río, plantar un
árbol, bañar en bronce alguna pertenencia especial de tu hijo, llevar a cabo una ceremonia que
refleje tu fe, etc.
– Habla con tu cónyuge acerca de tus sentimientos. Podría sentir las mismas emociones y apreciar la
oportunidad para hablar acerca de ello, o podría simplemente escuchar y confirmar que lo que
estás pasando es real, lo significa una fuente importante de aceptación para ti.
• 6. Comienza a enfocarte en tus propias necesidades . Cuando estés
satisfecho por haber puesto a tu hijo en el camino correcto, el trabajo desparecerá y empezarás a
notar el gran cambio en tu vida. La forma en la que elijas percibir este cambio influirá en tus
sentimientos y en tu enfoque, si lo ves como un enorme agujero, te sentirás mucho más
deprimido que si eligieras verlo como una oportunidad para revivir algunos de tus propios
intereses y pasatiempos.
– Evita crear un santuario de la habitación de tu hijo. Si no la limpió antes de irse, ¡arroja todas tus emociones
sacando toda esa basura! Remueve parte del desorden, pero coloca cuidadosamente todos los recuerdos de
tu hijo en un lugar seguro.
– Anota todas las cosas que te hayas prometido hacer algún día. Ahora es el momento para empezar a
realizarlas. Coloca esta lista a la vista y comienza a trabajar en ellas.
– Forja nuevas amistades o revive a las antiguas. Los amigos son una parte esencial de tu transición de padre a
tiempo completo a una persona en casa sin niños. Sal y conoce a nuevas personas. Habrá otros con el mismo
problema que tú que también busquen tener una amistad. Los amigos también pueden ser una fuente útil
de información acerca de pasatiempos, actividades y ofertas de trabajo.
– Inicia un nuevo pasatiempo o interés. O incluso retoma uno antiguo que hayas abandonado mientras
criabas a tus hijos. ¡Realiza cualquier actividad desde pintura, fotografía, carpintería hasta practicar caída
libre o viajar!
– Vuelve a la escuela o a la universidad. Elige un curso que creas que es adecuado para ti en este punto de tu
vida. Esfuérzate sin importar si tomas un rumbo completamente nuevo o si lo haces para actualizar el título
que ya tienes. De cualquier forma es algo bueno.
– Retoma un carrera, ya sea continuar desde donde la dejaste o iniciar una desde cero. Ten en cuenta que,
aunque te hayas “oxidado” un poco, tienes la ventaja de la experiencia, así que luego de un reaprendizaje
inicial, podrás tener un inicio mucho más rápido que cuando recién salías de la escuela.
– Considera ofrecerte como voluntario. Si aún no estás completamente listo para volver al trabajo, ofrecerte
como voluntario en lugares de trabajo potenciales puede ser una buena manera de hacer la transición de
vuelta a la fuerza laboral a un ritmo adecuado para ti. También te brinda la oportunidad de probar cosas
• 7.Redescubre el amor de tu vida. A menos que seas soltero, cuando tus hijos se
muden te quedarás con tu cónyuge o pareja. Este puede ser un momento difícil si descubres que hay
un problema con tu relación que no habías afrontado porque la presencia de los hijos ayudó a
consolidar tu relación conyugal. O simplemente puede ser un caso en el que después de ser padres
por tanto tiempo, han olvidado como ser amantes. Este es el momento de hablar de manera abierta y
honesta acerca de la dirección de su relación como pareja y decidir lo que ocurrirá después.
– Si tus hijos fueron la única fuerza que mantuvo unido a tu matrimonio, entonces tu cónyuge y tú necesitan
trabajar en su relación para recuperar lo que han descuidado, especialmente si creen que su vínculo es superficial.
Busquen terapia de pareja si creen que les puede ayudar en la transición para volver a estar juntos.
– Aceptar que este es un difícil momento de transición puede permitirles a ambos perdonar las incertidumbres y la
desorganización de crecer nuevamente juntos como pareja sin la presencia de los hijos.
– Puede ser útil si desarrollas una mentalidad que te haga suponer que tu cónyuge o pareja ha cambiado al menos
un poco en todo este tiempo. Después de todo, ambos han envejecido mucho desde que se conocieron y han
pasado por muchas experiencias durante la época en la que criaron a sus hijos, experiencias que probablemente
ninguno imaginó cuando se enamoraron. A medida que pasa el tiempo, muchas personas descubren las cosas que
les gustan y las que no, en lo que creen y en lo que no, y esos descubrimientos pueden ser más evidentes hoy en
día que cuando se casaron o emparejaron. Tratar de ver esto como una oportunidad para descubrir sus “nuevos
yo” puede ser una forma fructífera de revivir una relación debilitada.
– Pasa más tiempo con tu cónyuge o pareja y logren conocerse nuevamente. Tómense juntos unas vacaciones para
ayudar a revivir los sentimientos de cercanía y confianza entre ustedes con el fin de obtener apoyo emocional.
– Date tiempo para que tu relación florezca nuevamente. Este puede ser una emocionante etapa de
rejuvenecimiento para ambos.
– A veces, nada de esto arreglará el hecho de que se hayan alejado. Si te das cuenta de que no te es posible reparar
tu relación, discútelo o busca ayuda para poder tomar una decisión que les permita seguir adelante con alegría y
con miras al futuro.
• 8. Concéntrate en algunos de los puntos positivos que tiene el
hecho de que tus hijos se hayan ido de casa. Enfocarte en algunos de los
cambios positivos resultantes de la salida de tus hijos del hogar puede aliviar
considerablemente la sensación de pérdida cuando consideres lo que has ganado. Si
bien esto no resta importancia a tu tristeza y a la gran transición que tú y tus hijos
atraviesan, te ayuda a probar y a ver el lado positivo de tu futuro. Algunos de los
puntos positivos incluyen:
– Podrías notar que no necesitas volver a llenar el refrigerador con tanta
frecuencia. ¡Esto significa menos viajes a la tienda y menos tiempo en la
cocina!
– Es posible que el romance con tu cónyuge aumente. Ahora ambos tienen
tiempo y espacio para volver a ser una pareja; aprovéchenlo al máximo.
– Si solías lavar y planchar toda la ropa de tus hijos, ahora tendrás mucho
menos trabajo. Procura no hacerlo de nuevo cuando vuelvan a casa durante
las fiestas. Confiar en que son lo suficientemente maduros para hacerlo por
su cuenta es un paso importante para dejarlos crecer.
– Has recuperado tu baño.
– Un menor consumo de agua, teléfono y electricidad te ayudará a ahorrar
dinero. ¡Además puedes usar ese dinero ahorrado para tomarte unas
vacaciones con tu cónyuge o amigos!
GRACIAS POR LA ATENCION