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Legítima Defensa en Derecho Penal

El documento habla sobre la legítima defensa en el derecho penal. Explica que la legítima defensa es una eximente de responsabilidad criminal cuando se cumplen tres requisitos: 1) existe una agresión ilegítima, 2) es necesaria la defensa, y 3) el medio empleado en la defensa fue racionalmente necesario. Además, el defensor no debe haber provocado suficientemente la agresión. Se analizan en detalle cada uno de estos requisitos.
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Temas abordados

  • agresión administrativa,
  • juicio de previsibilidad,
  • justificación completa,
  • bienes jurídicos,
  • agresor,
  • responsabilidad civil,
  • elementos objetivos,
  • defensa de terceros,
  • agresión con armas,
  • derecho penal
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Legítima Defensa en Derecho Penal

El documento habla sobre la legítima defensa en el derecho penal. Explica que la legítima defensa es una eximente de responsabilidad criminal cuando se cumplen tres requisitos: 1) existe una agresión ilegítima, 2) es necesaria la defensa, y 3) el medio empleado en la defensa fue racionalmente necesario. Además, el defensor no debe haber provocado suficientemente la agresión. Se analizan en detalle cada uno de estos requisitos.
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  • agresor,
  • responsabilidad civil,
  • elementos objetivos,
  • defensa de terceros,
  • agresión con armas,
  • derecho penal

TEMA 8

Legítima defensa

DERECHO PENAL II. PARTE GENERAL.


GRADO EN DERECHO.
I.- La legítima defensa

1.1.- Introducción
- La eximente de legítima defensa se encuentra regulada en el
art. 20.4 del CP. De acuerdo con este precepto, está exento de
responsabilidad criminal el que obre en defensa de la persona
o derechos propios o ajenos, siempre que concurran los
requisitos siguientes: agresión ilegítima; necesidad racional del
medio empleado para impedirla o repelerla; y falta de
provocación suficiente por parte del defensor.
1.2.- Fundamento, naturaleza jurídica y bienes jurídicos defendibles
- Tiene un doble fundamento: individual y supraindividual.
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I.- La legítima defensa

- El fundamento individual está representado por la necesidad de


defender los bienes jurídicos personales puestos en peligro
frente a una agresión. El supraindividual, por la necesidad de
defender el ordenamiento jurídico frente a una agresión
antijurídica que lo pone en cuestión, asentado tal fundamento en
la idea de que el Derecho no debe ceder ante lo injusto.
- Ambos fundamentos son necesarios, puesto que si sólo
contásemos, por ejemplo, con el primero, no podríamos distinguir
la legítima defensa del estado de necesidad, ya que no tiene en
cuenta que el peligro para el bien jurídico personal debe
proceder específicamente de una agresión ilegítima.
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I.- La legítima defensa

- Es una causa de justificación: quien realiza una conducta


típica amparado por la legítima defensa actúa lícitamente, de
manera adecuada respecto al ordenamiento jurídico.
- No todos los bienes jurídicos pueden defenderse a través
de la legítima defensa. Los personales, aquellos cuyo
portador es el individuo o una persona jurídica (la vida), sí; los
supraindividuales, aquellos cuyo titular es la sociedad
(seguridad vial) o el Estado como ente soberano (seguridad
interior del Estado), no. De otro modo, crece la posibilidad de
abusos y de inseguridad jurídica, al ser difusos los requisitos.

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I.- La legítima defensa

1.3.- Requisitos
1.3.1.- Elementos objetivos
[Link].- Agresión ilegítima
- El concepto de agresión exige un comportamiento humano en
sentido penal que lesiona o pone en peligro un bien jurídico.
- Aunque en la práctica la mayor parte de las agresiones son
de carácter activo, no hay razón suficiente para excluir del
concepto de agresión los comportamientos omisivos, ni
tampoco los comportamientos imprudentes.

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I.- La legítima defensa

- Ilegítima equivale a ilícita, antijurídica, contraria al ordenamiento


jurídico. Si la agresión está justificada no podrá invocarse frente a ella
la legítima defensa. Es decir, frente a quien, a su vez, actúa amparado
por una causa de justificación (como la propia legítima defensa) no
podrá oponerse la legítima defensa. No necesariamente equivale a
“culpable”, de manera que es posible defenderse legítimamente frente
a la agresión ilegítima de un inimputable (ebrio) o de una persona que
actúa bajo una causa de inculpabilidad (miedo insuperable).
- La agresión ilegítima puede no tener carácter de infracción penal,
sino que también puede tratarse de una infracción de tipo civil o
administrativo, si bien la mayoría tienen, en efecto, dicho carácter.

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I.- La legítima defensa

- El art. 20.4 del CP recoge expresamente una definición de agresión


ilegítima a los bienes patrimoniales, y otra a la morada o sus
dependencias: “en caso de defensa de los bienes se reputará agresión
ilegítima el ataque a los mismos que constituya delito y los ponga en grave
peligro de deterioro o pérdida inminentes. En caso de defensa de la
morada o sus dependencias, se reputará agresión ilegítima la entrada
indebida en aquélla o éstas”. En el caso de agresión ilegítima a bienes
patrimoniales, se exige que el ataque a los mismos sea constitutivo de
delito, quedando excluidos los ataques que no constituyan un ilícito penal.
En relación con la morada o sus dependencias, sólo se reputa agresión
ilegítima la entrada indebida en aquella o estas, excluyéndose de la
definición la permanencia en la morada ajena en contra de la voluntad del
morador: no puede haber legítima defensa frente a la misma.
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I.- La legítima defensa

- La ausencia de una agresión ilegítima frente a la que defenderse excluye la aplicación de la eximente
completa e incompleta de la legítima defensa.
[Link].- Necesidad de la defensa
- El art. 20.4 del CP contiene un segundo requisito: “la necesidad racional del medio empleado para impedir o
repeler la agresión”, del que se derivan dos requisitos con contenidos propios: la necesidad de la defensa
(donde se determina si es necesario defenderse de alguna manera) y la necesidad racional del medio
empleado en la defensa (donde se analiza el cómo de la defensa). La primera exige que la agresión ilegítima
tenga determinadas cualidades: primera, que sea inminente o actual, esto es, que vaya a tener lugar
inmediatamente o que esté teniendo lugar (como mínimo, actos preparatorios próximos a la tentativa: sí
llevarse la mano al bolsillo para sacar una pistola y disparar; no comprar un cuchillo para utilizarlo días
después), no la que ha concluido (víctima que dispara a su agresor por la espalda cuando este ya abandonaba
el lugar de los hechos); segunda, debe ser peligrosa de acuerdo con un juicio de previsibilidad objetiva (en un
juicio ex ante, la lesión del bien jurídico debe aparecer como una consecuencia no absolutamente improbable);
y tercera, debe ser inevitable si no se lleva a cabo la defensa (la posibilidad de huir o acudir a un agente de la
autoridad que tenga el agredido no excluye la necesidad de la defensa, pues se ve obligado a actuar para
evitar la agresión ilegítima y proteger el bien jurídico afectado).
- La necesidad de la defensa es un elemento esencial de la causa de justificación: su ausencia excluye la
aplicación de la eximente completa e incompleta de legítima defensa.

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I.- La legítima defensa

[Link].- Necesidad racional del medio empleado para impedir o repeler la agresión
- Debe determinarse si el concreto medio utilizado por el defensor ha sido el
estrictamente necesario para impedir o repeler la agresión.
- Si el defensor tiene a su alcance varios medios seguros y suficientes para
rechazar la agresión, deberá elegir el medio menos lesivo para el agresor
(principio de menor lesividad, que no implica la asunción de riesgos innecesarios
por parte del defensor, si bien se le puede exigir que comience utilizando en la
defensa medios defensivos de menor intensidad –como un disparo de advertencia-
siempre que, en caso de no tener éxito con los mismos, sea posible utilizar medios
más contundentes pero seguros para repeler la agresión –disparo al cuerpo-).
Ahora bien, el defensor estará facultado para utilizar desde un primer momento un
medio más lesivo para el agresor cuando haya dudas de poder echar mano de él
en caso de que no tenga éxito el medio defensivo de menor intensidad.

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I.- La legítima defensa

- Para la valoración de la existencia de este requisito debe adoptarse una perspectiva objetiva ex
ante: el juez debe colocarse en el lugar del defensor, en el momento en que sea inminente o se
inicie la agresión, y tendrá en cuenta todas las circunstancias concurrentes en el caso concreto,
como la rapidez e intensidad de la agresión, características del agresor y medios que utilizó…
- No se exige proporcionalidad entre los bienes jurídicos implicados en la defensa, esto es, el
bien jurídico agredido y el bien jurídico menoscabado con la acción defensiva, ni entre los medios
utilizados por agresor y defensor, ni, finalmente, entre el daño causado por este y el que se
trataba de evitar con la defensa. Podrá lesionarse el bien jurídico vida para evitar la lesión del
bien jurídico integridad corporal, y podrá utilizarse un objeto contundente frente a quien ataca
simplemente con las manos, y podrán causarse lesiones graves para impedir la causación de
lesiones de menor consideración, siempre que la concreta defensa desplegada haya sido
estrictamente necesaria para impedir o repeler la agresión. Mas, si hay terceros que puedan
auxiliar, hay que servirse de ellos.
- A diferencia de los dos requisitos anteriores, la necesidad racional del medio empleado es un
elemento inesencial de la legítima defensa, de manera que si bien su ausencia impide la
aplicación de la eximente completa, posibilita la apreciación de la incompleta.

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I.- La legítima defensa

[Link].- Falta de provocación suficiente por parte del defensor


- El tercer requisito previsto en el art. 20.4 del CP es que quien
realizar el comportamiento defensivo no haya provocado de
manera suficiente la agresión ilegítima. El defensor no debe
haber provocado la reacción del agresor, ya sea mediante un
comportamiento activo u omisivo, intencionado o no. Por
ejemplo, quien después de rayar un coche observa cómo el
dueño se abalanza contra él con intención de agredirle, y en la
defensa necesaria le causa a éste unas lesiones, no estará
amparado por la legítima defensa, puesto que le provocó.

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I.- La legítima defensa

- La provocación debe ser suficiente, es decir, consistir en una


conducta ilícita. Además, es preciso que guarde proporción o
equivalencia con la respuesta agresora. Pasear por un parque
cuando un grupo de matones nos ha advertido de que, en caso
de hacerlo, recibiríamos una paliza, no es contrario al
ordenamiento jurídico, de manera que no sería provocación
suficiente. La provocación suficiente excluye la aplicación de la
legítima defensa completa cuando procede del defensor.
- Al ser un elemento inesencial de esta causa de justificación, su
ausencia da lugar a la aplicación de la eximente incompleta.

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I.- La legítima defensa

1.3.2.- Elementos subjetivos


- Sin la concurrencia de los mismos, no cabe apreciar la eximente completa ni la incompleta. En
este caso, es necesario que el sujeto actúe con conocimiento y voluntad de la concurrencia de
los elementos objetivos de la causa de justificación, siempre con la finalidad de evitar la lesión
del bien jurídico amenazado por la agresión ilegítima. En síntesis: ha de actuar con voluntad
de defensa.
1.4.- Consecuencias jurídicas
- Al ser la legítima defensa una causa de justificación, quien realiza una conducta amparado por
esta eximente, actúa lícitamente, quedando excluida su responsabilidad penal.
- La destrucción o los daños causados en los medios materiales utilizados por el agresor en
su ataque quedan también amparados por la legítima defensa, aunque tales medios
pertenezcan a un tercero; no así los daños causados en objetos de terceros no utilizados por
el agresor en su ataque, o las lesiones a otros bienes jurídicos de terceras personas
(integridad física) que no han intervenido en la agresión. Para estos últimos, queda abierta la
posibilidad de aplicar la eximente de estado de necesidad.

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