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Sesion V La Jurisdiccion Penal y La Competencia Penal

1. El documento habla sobre la jurisdicción penal y la competencia penal en Colombia. 2. Explica que la jurisdicción penal es la función soberana del Estado de administrar justicia en materia penal a través de jueces y magistrados. 3. Señala que la competencia penal determina qué órgano jurisdiccional concreto debe conocer de un caso penal de acuerdo a factores como la ubicación territorial del delito.

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Sesion V La Jurisdiccion Penal y La Competencia Penal

1. El documento habla sobre la jurisdicción penal y la competencia penal en Colombia. 2. Explica que la jurisdicción penal es la función soberana del Estado de administrar justicia en materia penal a través de jueces y magistrados. 3. Señala que la competencia penal determina qué órgano jurisdiccional concreto debe conocer de un caso penal de acuerdo a factores como la ubicación territorial del delito.

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LA JURISDICCIÓN PENAL Y LA

COMPETENCIA PENAL

El término jurisdicción emana del vocablo latino “iurisdictio” que


significa decir o mostrar el derecho. El Art. 138 de la Constitución
Política del Estado consagra que la potestad de administrar
justicia emana del pueblo y se ejerce por el Poder Judicial a
través de sus órganos jerárquicos con arreglo a la Constitución y
a las Leyes, de conformidad con criterios de unidad, indivisibilidad
e integridad conceptual. El monopolio de la actividad jurisdiccional
por parte de los jueces y magistrados que conforman el Poder
Judicial, reposa en la legitimación que le confiere la soberanía
popular y la Constitución Política del Estado. Florian señala “ la
jurisdicción penal es la función soberana que el Estado ejercita
por medio de personas físicas, las cuales, en cuanto órganos del
Estado, toman el nombre de jueces”.
La jurisdicción penal es solo una, la
jurisdicción militar, arbitral y/o campesina son
más que manifestaciones de ella, por lo que
todas estas deben de observar y garantizar los
principios que emanan de la idea de un Debido
Proceso y de la tutela jurisdiccional efectiva, de
conformidad con los criterios rectores que
señala el Art. 139 de la Ley fundamental.

La jurisdicción penal ordinaria gira en torno a las


normas del derecho penal, del derecho
procesal penal y del derecho penitenciario; esto es,
el Código Penal, el Código Procesal Penal y el
Código de Ejecución Penal.
La jurisdicción penal ordinaria es única y
nacional, con independencia de los
procedimientos que se establezcan en este
código para la persecución penal.

Corresponde a la jurisdicción penal la


persecución y el juzgamiento de los delitos
cometidos en el territorio nacional, y los
cometidos en el extranjero en los casos que
determinen los Tratados Internacionales
suscritos y ratificados por Colombia y la
legislación interna.
Modernamente, por jurisdicción se entiende a la función
pública de administrar justicia, emanada de la soberanía
del Estado y ejercida por un órgano especial, el cual tiene
por fin la tutela procesal efectiva mediante la aplicación de
la ley, en este caso, de la ley penal.

Siguiendo a la doctrina clásica, se considera como


elementos que integran la jurisdicción los siguientes: 

La notio, que es el derecho de la autoridad jurisdiccional a


conocer de un asunto concreto, puede el juez conocer del
litigio.

La vocatio, entendida como la facultad de la que está


investida la autoridad para obligar a las partes (sujetos
procesales) a comparecer al proceso.
La coertio, connota la potestad del juez de recurrir a que se
utilice la fuerza pública para que se cumplan con las
medidas adoptadas por su despacho en el curso del
proceso; se compele coactivamente al cumplimiento de las
decisiones jurisdiccionales

El iudicium, es la facultad de proferir sentencia, previa


recepción y valoración de los medios probatorios; concluye
con el proceso de carácter definitivo, y

La executio, atribución para hacer cumplir los fallos


judiciales recurriendo, de ser el caso, a la fuerza pública, de
manera que las resoluciones emitidas no queden al libre
albedrío de los otros sujetos procesales y la función
jurisdiccional se torne inocua.
Características de la Jurisdicción Penal
1. El ejercicio de la función jurisdiccional en materia penal la
ejerce en exclusividad el Estado a través de la judicatura
encargada constitucionalmente en administrar justicia penal
(PJ y MP).

2. Es de naturaleza coercitiva, el poder punitivo y las medidas


de orden procesal (cautelares así como las medidas restrictivas
de derechos fundamentales), son de naturaleza pública.

3. Unidad de la función jurisdiccional es un derecho subjetivo


unitario que demanda una actuación funcional idéntica en todos
los casos penales, parte entonces de un mismo concepto.
4. La jurisdicción penal actúa de oficio, esto quiere decir ni bien
los órganos predispuestos toman conocimiento de la noticia
crimines, están obligados a promover su ejercicio en sujeción
estricta al principio de legalidad, así como del principio de
oficialidad.
5. El derecho al Juez Natural y a un Tribunal imparcial,
mediante el Juez predeterminado por ley y
sometido a un proceso penal con todas las
garantías que emana del Debido Proceso. Tal
presupuesto exige que aquel órgano que juzgue sea
distinto al que acuse, la división de funciones entre el
órgano requiriente y el judicante proviene del principio
acusatorio, como expresión acabada de imparcialidad
que debe regir en un Debido Proceso, es cuando
aparece la figura del Fiscal como persecutor público
que representa a la sociedad, encargado de promover
la acción penal ante los Tribunales y de solicitar la
imposición de una pena de acuerdo al principio
acusatorio. La imparcialidad debe revestir al Juzgador
de todos sus actos funcionales, por lo que a la mínima
sospecha de imparcialidad los interesados podrán
promover el mecanismo denominado “recusación”.
Así como también la administración de justicia debe
resolver la dirimencia, en un plazo razonable, en respeto
a las reglas de un Debido Proceso, evitando y
proscribiendo dilaciones indebidas.

6. Una caracterización esencial es el respeto a los


derechos humanos, procurar el bien común es una función
ineludible del Estado social, por tanto, los individuos solo
pueden ser sujetos, más no objetos de una determinada
política criminal del Estado, los Órganos que administran
Justicia Penal, debe procurar que sus resoluciones no
resulten lesivos a dichos derechos, en el sentido de que la
coacción estatal se gradúe de acuerdo a los principios de
razonabilidad, proporcionalidad y necesidad, que en
conjunto deben garantizar que dichas injerencias no
afecten el substrato ontológico del ser humano.
La potestad jurisdiccional del Estado en
materia penal se ejerce por:

1. La Sala Penal de la Corte Suprema.

2. Las Salas Penales de las Cortes Superiores.

3. Los Juzgados Penales, Constituidos en órganos


Colegiados o unipersonales, según la
competencia que le asigna la Ley.

4. Los Juzgados de Investigación Preparatoria.

5. Los Juzgados de Paz Letrados.


La Competencia Penal

En la doctrina procesalista se afirma que la jurisdicción es el


género, y la competencia la especie, todos los jueces están
investidos con el poder jurisdiccional tienen jurisdicción, pero no
todos son competentes, y dicha competencia determina en todo
caso la potestad que tiene el juzgador de avocarse a un caso
determinado. Carneluti señala “que la competencia no es un
poder, sino un límite del poder, y por tanto, una ratio
legitimationis” un Juez tiene el poder (está legitimado para el
poder), no solo en cuanto es Juez, o sea, está constituido en
aquella posición de órgano del Estado, que se designa con tal
nombre, sino además en cuanto a materia del juicio entre en su
competencia.
La competencia es la facultad que tiene el Juez en materia
penal, para conocer los casos y someterlos a su
jurisdicción. El deber de un Tribunal es la de decidir
válidamente sobre el fondo de un proceso penal concreto.
El Nuevo CPP en su art. 19° establece que la competencia
se precisa e identifica a los órganos jurisdiccionales que debe
conocer de un proceso. Manzini señala “la reglamentación
de la competencia está en todo caso dispuesta en tutela de
un interés público, el cual, por un lado se presenta como un
interés funcional del Estado y, por otro, como un interés de
garantía individual propio de todos los individuos y que se
concreta en aquel determinado individuo que entra en una
relación procesal penal”. Constituye entonces, una garantía
de los ciudadanos, que el ejercicio de la jurisdicción penal
esté sujeto a una serie de reglas formalistas en tutela del
interés del público que el orden jurídico hace prevalecer.

Consecuentemente, la competencia es un presupuesto


procesal –de orden formal- que determina al Juez que
debe avocarse a una causa penal. La competencia se
traduce en la facultad de que se halla investido un funcionario
público para aplicar la justicia en un caso concreto.
La contienda de competencia, ocurre cuando no se
ha determinado concretamente la competencia sobre
el conocimiento de un caso, pudiéndose advertir la
avocación simultánea de dos o más jueces sobre el
mismo delito -contienda positiva, o bien la
convergencia inhibitoria de dos o más jueces de
conocer el mismo delito 

La competencia de un tribunal o juez para conocer un


proceso se determina por razón de territorio (límite
geográfico donde un juzgado tiene competencia), de
la naturaleza (pública o privada-arbitraje-), materia
(penal, civil, familiar, etc.) o cuantía (monto de dinero
litigado) y de la calidad de las personas que litigan.
La Competencia Territorial: implica la capacidad
jurisdiccional referida a un ámbito geográfico determinado,
circunscrito al territorio nacional, donde el Estado está
funcionalmente legitimado para aplicar la ley penal, en
base a un poder soberano del ius puniendi estatal.
Según el Art. 21 del CPP, los criterios para determinar la
competencia penal por el territorio son:
1. por el lugar donde se cometió el hecho delictuoso, o se
realizó el último acto en caso de tentativa, o cesó la
continuidad o la permanencia del delito.
2. Por el lugar donde se produjeron los efectos del delito
3. Por el lugar donde se descubrieron las pruebas
materiales del delito.
4. Por el lugar donde fue detenido el imputado.
5. Por el lugar donde domicilia el imputado.
Podemos señalar que este artículo, es de aplicación
práctica de las teorías, tanto de Actividad, que
establece la jurisdicción del juez del espacio físico o de
la comisión del hecho delictivo; la de Resultado, donde
se establece, que es competente el Juez del lugar
donde aparezca signos del hecho delictivo o donde se
exterioriza la voluntad delictiva del agente, por tanto el
delito se comete donde se consuma, como la teoría de
la ubicuidad, mediante la cual el hecho ilícito se comete
tanto en donde se realiza los actos de configuración del
delito, como donde se produce el resultado, debiendo
tener presente la estructura, la naturaleza y
presupuestos dinámicos y jurídicos del delito, así como
las circunstancias propias de cada caso.
La incompetencia territorial, entendida como la
extralimitación o intromisión de funciones
territoriales, de otro órgano jurisdiccional, los
actos que se hayan realizado por el primero de
ellos no son pasibles de nulidad, si son hechos
en estricta aplicación del debido proceso, ya
que al existir buen número de juzgados del
mismo tipo, en ámbitos territoriales en donde
se ejerce la función jurisdiccional, la precisión
de que órgano jurisdiccional es el competente,
no debe tomarse como una violación de las
garantías constitucionales al debido proceso.
LA COMPETENCIA OBJETIVA Y FUNCIONAL
La Jurisdicción que conoce la acción penal es improrrogable, y
existen principios propios vinculados a la competencia objetiva
y funcional como son en principio del Juez independiente e
imparcial, el principio del Juez predeterminado por ley, el
principio de doble instancia, el principio nom bis in idem y el
principio del plazo razonable.

La competencia objetiva: MORENO CATENA señala: ”que


puede definiese como la distribución que hace el legislador entre
distintos tipos de órganos que se integran en el orden penal para
el enjuiciamiento en única o primera instancia de los hechos que
procede”.
Agrega que los parámetros utilizados son tres: de un lado se
tiene presente que si se inculpa como participe en los hechos
delictivos a personas aforadas (determinadas personas que por el cargo que
ocupan o por la función que desempeñan no son juzgados por los Juzgados de primera
instancia, sino por los Tribunales Superiores )
cuyo enjuiciamiento se reserva
a un determinado Tribunal; de otro lado se tiene en cuenta la
clasificación de las infracciones en los delitos y faltas.
La Competencia funcional: Se refiere al tramite que
se sigue en un proceso penal, el cual puede ser conocido,
sucesiva o simultáneamente por distintos órganos
jurisdiccionales, lo que permite precisar la medida de la
jurisdicción, en cada fase procesal, desde el inicio del
proceso penal hasta la ejecución de la sentencia.

Competencia de la Sala Penal de la Corte


Suprema:
El artículo 26 CPP se encuentra ligado a lo señalado por
el Art. 141 de la Constitución Política del Estado, cuando
dice: “le corresponde a la Corte Suprema fallar en
Casación, o en última instancia, cuando la acción se inicie
en una Corte Superior, o ante la propia Corte Suprema,
conforme a ley. Así mismo conoce en casación las
resoluciones del Fuero Militar, con las limitaciones que
establece el Art. 173.”.
Las atribuciones conferidas son:
1. La de conocer el recurso de casación, en la que falla sobre la
aplicación adecuada de la normatividad que debe
corresponder al caso en concreto (se pronuncia sobre la
forma).
2. La de ser última instancia, en la que se convierte en Órgano
jurisdiccional y aplica la Ley (se pronuncia sobre el fondo).
Competencia de las Salas Penales de las
Cortes Superiores Art. 27 del CPP.
Las Salas Penales de la Corte Superior, tienen funciones
intrínsecas como órganos jurisdiccionales de apelación de
sentencias y de autos expedidos por los jueces unipersonales
o tribunales colegiados, como también, la de ser instancia
jurisdiccional en los demás procesos señalados por ley. Su
función primordial es de apelación, salvo las excepciones, en
aquellos casos de personas que por ley, tienen aforamiento
que es competencia objetiva de estas Salas, con lo cual
recuperaran el status de Corte de Apelaciones.
Según la estructura del Art. 27 del CPP, Las Salas Penales, ya
no van a sentenciar, debido a que el Código ha establecido que
la función de juzgamiento le corresponde a los juzgados
penales.

Competencia material y funcional de los Juzgados Penales.


De acuerdo al NCPP, se establece una nueva estructura de
distribución y funciones de los juzgados penales que permite un
mejor tratamiento de la carga procesal, dado que se introduce,
los Juzgados Colegiados, que conforman un tribunal, el cual
esta integrado por tres magistrados, señalando que el grado de
su competencia funcional, será el correspondiente a los delitos
cuya pena privativa a imponerse sea mayor a seis años.
En cuanto a los Juzgados Unipersonales, estos conocerán
solo aquellos delitos que tengan menos de seis años de pena
privativa de libertad, como delitos de hurto, apropiación ilícita,
etc. Remarcándose que ambos tienen atribuciones similares y a
su vez diferenciadas en atención a su competencia, ya sea para
juzgar o resolver procesos que se originen en cada uno de ellos.
Competencia de los Juzgados de la Investigación Preparatoria
Art.29 NCPP.

• El Juez de la Investigación Preparatoria, tiene a su cargo el Control


de la Investigación, por tanto están estrechamente ligados a los
Fiscales (los que asumen la responsabilidad de la investigación y
los Jueces de la responsabilidad de vigilar y controlar, imponer,
realizar y ejercer los actos que sus atribuciones define).

Queda así plasmado la división, entre un Juez que conduce la etapa


de la etapa intermedia del proceso y otro Juez que sentencia, de
igual forma serán los encargados de hacer ejecutar las
resoluciones ya sea de los juzgados unipersonales o colegiados.

La fase intermedia es donde se cumple la función de discusión o


debate preliminar sobre los actos o requerimientos conclusivos de la
investigación. El Abogado y su defendido pueden objetar la
acusación porque carece de suficiente fundamento y se pretende
someter a juicio a una persona sin contar con los elementos
necesarios para poder probar esa acusación.
• Consecuentemente la investigación que se ha llevado a
cabo a lo largo de la investigación preliminar y
preparatoria, consiste en acumular un conjunto de
información que servirá para determinar si es posible
someter a una persona determinada (imputado-
acusado) a un juicio. Existe el control formal y sustancial
de los requerimientos del Fiscal o de los actos judiciales
conclusivos de las partes.

• El imputado por su parte, puede objetar que el hecho


descrito en la acusación no constituye delito o que
comporta un delito distinto del considerado en el
requerimiento, por tanto existe amplias posibilidades de
defensa, ya sea participando en los actos de
investigación o contradiciéndolos.
ÓRGANOS DE LA JURISDICCIÓN.

La administración de justicia en EL Perú está conformada por los siguientes


órganos:

1. JUZGADOS DE PAZ LETRADO: Resuelven apelaciones realizadas sobre las


sentencias de los juzgados de Paz No Letrados. Resuelven en casos de faltas,
de acuerdo con su competencia.

2. JUZGADOS ESPECIALIZADOS Y/O MIXTOS: Resuelven las apelaciones de


sentencias de los Juzgados de Paz Letrados; resuelven casos que les son
presentados, según la materia (civil, penal, laboral )

3. SALAS SUPERIORES: Resuelven apelaciones de sentencias de los juzgados


Especializados o mixtos

4. SALAS SUPREMAS: Es la última instancia ante la cual se pueden recurrir en


los procesos judiciales que provienen de cualquier Corte Superior de justicia.

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