DERECHOS HUMANOS DE LAS
PERSONAS CON ADICCIONES
INTEGRANTES:
• SANTIZ HERNANDEZ OSWALDO DANIEL
• MORALES GOMEZ XOCHILT CITLALI
• OZUNA NORIEGA CHELSEA JANETH
• MENDES HERNANDEZ ODALIS DEL CARMEN
• CASTRO GARCIA LUIS DANIEL
• MORALES LÓPEZ BRAYAN HENRRY
SUBTEMAS:
RESPETO
TRATO JUSTO
NO ESTIGMATIZACION
CONSENTIMIENTO
INFORMADO
DEFINICION DE RESPETO
● El respeto es la consideración y valoración
especial ante alguien y algo, al que se le
reconoce valor social o especial diferencia.
También es uno de los valores
fundamentales que el ser humano debe
tener siempre presente a la hora de
interactuar con personas de su entorno.
1.- RESPETO HACIA EL ADICTO
• El adicto no debe verse como un delincuente. El control de
adicciones debe verse más que bajo esquemas punitivos como
un problema de salud pública y seguridad social que reconoce
diferencias entre las drogas y los riesgos al consumirlas. Su
foco de atención deben ser las personas. La cárcel o la
estigmatización social no son las respuestas que resolverán el
problema del consumo de drogas.
TRATO JUSTO:
El derecho a la igualdad y al trato digno entraña
el reconocimiento de todos los seres humanos
como libres e iguales en dignidad y derechos, sin
distinción alguna de raza, sexo, color, idioma,
religión, opinión política, origen nacional o social,
posición económica, nacimiento o cualquier otra
condición.
TRATO JUSTO AL
ADICTO
Algunos de los derechos humanos para las personas con
adicciones son los siguientes:
› Derecho a igualdad de oportunidades.
› El derecho a una alto estándar de salud para un tratamiento
médico y /o psicológico.
› Rehabilitación.
TRATO JUSTO AL
ADICTO
Para tratar a las personas con adicciones debemos usar la igualdad
ya que nosotros como personas tenemos derechos y valores;
de igual manera debemos de tratarlos con los siguientes
puntos:
› Respeto.
› No discriminarlos.
› Igualdad,etc.
NO ESTIGMATIZACION
La estigmatización es el señalamiento negativo hacia una persona o
grupo de personas con el fin de insultar, ofender, atacar o someter,
justificado por el desprecio, prejuicios y estereotipos aprendidos.
No obstante, las normas de nuestra sociedad que rodean el consumo
de drogas y la drogadicción continúan alimentándose de conceptos
erróneos y mitos infundados.
La estigmatización que perciben las personas con trastornos por
consumo de drogas puede hacer que eviten o demoren la búsqueda de
atención médica o que oculten el consumo de drogas cuando
interactúan con profesionales de la salud.
CONSENTIMIENTO
INFORMADO
Es el acuerdo por escrito, mediante el cual el usuario del servicio,
familiar más cercano en vínculo o, en su caso, representante legal,
autoriza su participación en el tratamiento, con pleno conocimiento
de los procedimientos y riesgos a los que se someterá, por libre
elección y sin coacción alguna.
El consentimiento informado consta de dos partes:
[Link] a la información: la información brindada al paciente debe ser
clara, veraz, suficiente, oportuna y objetiva acerca de todo lo relativo al
proceso de atención, principalmente el diagnóstico, tratamiento y
pronóstico del padecimiento.
b. Libertad de elección: después de haber sido informado adecuadamente,
el paciente tiene la posibilidad de otorgar o no el consentimiento, para que
se lleven a cabo los procedimientos
El consentimiento es realmente informado cuando el
paciente comprende lo siguiente:
Su estado médico actual, que incluye su evolución probable si no se
realiza ningún tratamiento
Los tratamientos que pueden ser útiles, incluida la descripción y la
explicación de los riesgos y beneficios potenciales, además de las
cargas
De modo general, la opinión profesional del médico sobre cuál es el
tratamiento más recomendable
Incertidumbres asociadas con cada uno de estos elementos