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Acuerdo Unión Civil

Este documento presenta información estadística sobre la situación familiar en Chile, incluyendo el aumento de hogares monoparentales y unipersonales. También describe las posiciones doctrinarias y los esfuerzos legislativos previos para regular las uniones de hecho, como dos proyectos de ley presentados en 2003 y 2004.
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Acuerdo Unión Civil

Este documento presenta información estadística sobre la situación familiar en Chile, incluyendo el aumento de hogares monoparentales y unipersonales. También describe las posiciones doctrinarias y los esfuerzos legislativos previos para regular las uniones de hecho, como dos proyectos de ley presentados en 2003 y 2004.
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Cristián Aedo Barrena

Profesor de Derecho Civil


Universidad Católica de la Santísima
Concepción
I. UN CONTEXTO NECESARIO: LA
SITUACIÓN DE FAMILIA EN CHILE
Veamos algunas cifras para contextualizar. Al

año 2002, las familias monparentales en Chile,


ascendían a 50%.
Para la encuesta Casen 2017, los hogares

monparentales, con la mujer como jefa de hogar,


han aumentado desde un 19,7%, en 1990, a un
31,1% el año 2017.
 Según el Censo de 2017, los hogares
unipersonales alcanzaron un 17,8%, versus un
21% de hogares compuestos. Los hogares
monoparentales representan un 12,7%, las
parejas sin hijos, 12,6%; y, las parejas con
hijos, 28%
 Según Casen 2017, de los adultos, mayores de
18 años, un 97,6% se identifica como
heterosexual; 1,5% como homosexual; un 0,3%
bisexual.
 De la población heterosexual, un 32,6% está
casado; un 16,6% convive; un 14,6% está
separado y, un 36,3% está soltero. En cuanto a
la población homosexual, un 13,5% está
casado; un 22,8% es conviviente; un 6,5% está
separado y, un 36,3% permanece soltero.
 La cifra de matrimonios en Chile, sigue siendo relevante. Según
estadísticas del INE, el número de matrimonios, entre los años
2005 y 2017, se ha mantenido relativamente estable. Según estas
cifras, el año 2005, se celebraron 53.842 matrimonios; el año 2006,
58.155, el año 2007, 57.792; el año 2008, 56.112; el año 2009, 56.127;
el año 2010, 60.362; el año 2011, 64.768; el año 2012, 63.736; el año
2013, 61.446; el año 2014, 64.868; el año 2015, 61.744; el año 2016,
61.464; el año 2017, 61.320; y, el año 2018, 63.187. La tasa de
matrimonios, de otro lado, se ha mantenido constante. Entre los
años 2013 a 2017, la tasa se ha mantenido constante: 3,5, año
2013; 3,6, año 2014; 3,4, años 2015-2016; y, 3,3, año 2017.
 En 2018 se efectuaron 63.187 matrimonios, lo
cual representa un aumento de 1.867 nupcias
respecto a 2017. El grupo de 25 a 29 años es el
tramo por edad que concentra la mayor
cantidad de matrimonios para las mujeres,
con 16.449 casos, mientras que para los
hombres las nupcias se concentraron en el
grupo de 30 a 34 años, con 14.158 casos
 En cuanto al AUC, que luego trataremos,
desde la entrada en vigencia de la Ley, se han
celebrado, en el año 2015, 2.197; el año 2016,
7.338; el año 2017, 6277; y, el año 2018, 7.278.
En total, se han celebrado 23.090. El 78%
corrresponde El primero se celebró el 22 de
octubre de 2015, en Concepción, entre Esteban
Guzmán y Vicente Medel
 II. LOS ESFUERZOS ANTES DEL AUC
 A. Los esfuerzos doctrinarios y

jurisprudenciales
 Los tribunales habían adoptado, más o menos, las siguientes
decisiones: a) considerar que entre los convivientes se ha
formado una sociedad de hecho, existiendo una verdadera
afectio societatis; b) estimar que entre los concubinos ha
existido una relación laboral, regida por normas del Código del
Trabajo, dando lugar al pago de las remuneraciones e
indemnizaciones pertinentes; c) declarara que ha existido una
sociedad irregular entre los convivientes; d) estimar que ha
existido un cuasicontrato de comunidad y someterlo a las
normas de liquidación de toda comunidad. Según Gazmuri, esta
última alternativa es la más tilizada por la jurisprudencia.
 En todo caso, debe tenerse en cuenta que desde la dictación de la Ley Nº 19.499, de 11 de
abril de 1997, que establece normas sobre saneamiento de los vicios de nulidad de las
sociedades, se produce una situación curiosa, pues de considerarse las convivencias una
sociedad de hecho, en los términos de la actual regulación societaria, resultaría que si tienen
una regulación legal, al menos en lo que respecta a la terminación y liquidación. En efecto,
dicha ley introdujo un régimen de nulidad de pleno derecho a las sociedades que no
contuviesen un mínimo de solemnidades, de modo que no sería posible calificar de
sociedades irregulares a las situaciones de convivencia, a menos que dichos pactos consten
al menos en escritura pública, instrumento privado reducido a escritura pública o
instrumento privado protocolizado. Ello permite su saneamiento. De no cumplirse estos
mínimos, la ley las considera sociedades de hecho, que jurídicamente no es más que una
comunidad y las somete a un régimen legal supletorio: a) participación en los resultados y
restitución de los aportado, de acuerdo con lo pactado o, en subsidio, de acuerdo con el
régimen societario de que se trate; b) responsabilidad solidaria cuando un contrato ha sido
celebrado a nombre de la sociedad; c) los terceros pueden probar la existencia de la
comunidad por cualquier medio de prueba y su valoración se somete a las reglas de la sana
crítica. Todo ello conforme a los artículos 1 inciso final de la Ley Nº 19.499 en relación con
los artículos 365, 479 y 491 del Código de Comercio; 3 de la Ley 3.918, sobre sociedades de
responsabilidad limitada y 6 A de la Ley 18.046, sobre sociedades anónimas.
 Tres posiciones doctrinarias:
 Los defensores de una visión cristiano católica de la familia, de base
conservadora, considera que las uniones de hecho no merecen un
estatuto particular y sistemático. Desde luego, en caso alguno se
acepta la posible regulación de un estatuto diferenciado para las
parejas homosexuales. Hernán Corral
 Un segundo grupo se encuentra en las antípodas, puesto que
plantean una visión completamente liberal, a menudo basada sólo
en la realidad social o en los datos, que demandan una intervención
sistemática del ordenamiento jurídico, para regular tanto las parejas
hetero como homosexuales, pero se advierten dos aproximaciones
distintas. Un grupo de autores considera que tanto la Constitución,
como el contexto del ordenamiento jurídico, admiten un concepto
amplio de familia, comprensivo de realidades distintas a la
tradicional familia matrimonial. Figueroa
 Tercer punto de vista, sustentado a nuestro juicio por Susan
Turner. Según esta perspectiva, lo datos sociales y la realidad de
la convivencia entre parejas heterosexuales no sería suficiente
razón para regularlos, sino se hace una reflexión de sus
relaciones con el matrimonio. Y, desde este punto de vista la
autora estima, acertadamente a nuestro juicio, que la existencia
de un régimen propio para las uniones entre un hombre y una
mujer no es necesaria ni útil en nuestro sistema, pues el ámbito
de reconocimiento y protección de las parejas heterosexuales se
encuentra en el matrimonio. Agrega que no se trata de replicar
los estatutos con nombres distintos, debiendo reservar las
energías del legislador para otras materias que no cuentan con
efectivo respaldo legal, especialmente tratándose de las uniones
entre homosexuales.
 B. Los esfuerzos legislativos
 El primero corresponde al Boletín Nº 3377-03, “Proyecto de ley que
regula los efectos patrimoniales en el concubinato”, ingresado el 15 de
octubre de 2003. Es una moción parlamentaria de 10 diputados. El
proyecto parlamentario pretende la modificación del Código Civil para
incorporar un nuevo artículo 2313bis que regule el concubinato como
cuasicontrato e introducirle una regulación especial. Dicho artículo
dispone: “Existirá un cuasicontrato de comunidad respecto de los bienes
adquiridos por un hombre y una mujer mientras vivan en concubinato. (2)
Se presumirá de derecho la existencia de un concubinato si ambas
personas han cohabitado por un lapso igual o superior a 5 años,
continuos o no, y han procreado hijos comunes durante ese lapso. (3) La
liquidación de esta comunidad se efectuará conforme a las reglas dadas
para la partición de gananciales contenidas en el párrafo quinto del
título XXII del libro IV del Código Civil.".
 Además, se propone modificar el artículo 227 del COT
para incorporar esta cuestión como materia propia de
un arbitraje, con lo que la protección social que
pretende el proyecto queda en entredicho, pues resulta
evidente la dificultad de acceso del conviviente más
débil a los jueces árbitros. Nada se dice de
compensaciones por cese de la convivencia, lo que es
bastante lógico, pues cuando ingresó el proyecto no
regía aún en nuestro sistema la Ley Nº 19.947 y, en
consecuencia, no admitiéndose el divorcio, no estaba
contemplado en la ley la compensación económica en
favor del cónyuge desfavorecido en la relación.
 Segundo proyecto ingresado el 30/3/2004, por el senador José Antonio
Viera Gallo, boletín 3473-07 y archivado el 18 de julio de 2007 . Este
proyecto constaba de 8 artículos. Consideraba uniones de hecho las
uniones entre un hombre y una mujer, mayores de 16 años, que hubiesen
convivido de un modo público, estable y al menos por un año. El plazo
no era exigido en caso de convivencia. Establecía que no podían formar
una convivencia quienes tuviesen prohibición de contraer matrimonio
entre sí, pero admitía la figura en el caso de vínculo matrimonial no
disuelto. La convivencia podía probarse por cualquier medio de prueba,
pero entregaba a los convivientes la posibilidad de constituir el régimen
mediante declaración jurada ante Notario Público, instrumento que
otorgaba fecha cierta del inicio de la convivencia. En caso de disolución –
y esto nos parecía lo más significativo del proyecto- establecía la
presunción de comunidad respecto de los bienes adquiridos a título
oneroso vigente el régimen. También regulaba una especie de derecho
de adjudicación preferente a favor del conviviente sobreviviente, sobre
el hogar común.
 El tercer proyecto, ingresado en el Parlamento
el 7 de abril de 2004, actualmente archivado,
se denomina “Proyecto de ley por el que se
establece un régimen legal para las uniones de
hecho”, siendo su cámara de origen el Senado.
Sus autores son los senadores José Antonio
Viera Gallo y Ricardo Núñez e ingresó bajo el
Boletín Nº 3494-0707. Fue archivado el 18 de
julio de 2007 y su contenido es idéntico al
anterior.
 El tercer proyecto, ingresado en el Parlamento
el 7 de abril de 2004, actualmente archivado,
se denomina “Proyecto de ley por el que se
establece un régimen legal para las uniones de
hecho”, siendo su cámara de origen el Senado.
Sus autores son los senadores José Antonio
Viera Gallo y Ricardo Núñez e ingresó bajo el
Boletín Nº 3494-0707. Fue archivado el 18 de
julio de 2007 y su contenido es idéntico al
anterior.
 El cuarto proyecto es el ingresado el 12 de abril de 2006, Boletín Nº
4153-18, presentado por 6 parlamentarios. Dicho proyecto consta de 10
artículos. Define las uniones de hecho como la unión estable entre un
hombre y una mujer, cumpliendo además con los requisitos para
contraer matrimonio, salvo en lo que respecta al vínculo matrimonial
no disuelto, si se ha habido separación judicial (artículos 1 y 2). A
diferencia de los proyectos aprobados y siguiendo los modelos
españoles, se regula un procedimiento de constitución, ante Notario
público (del domicilio de uno de los celebrantes) y dos testigos, aunque
admite el sistema de la prueba para las relaciones de concubinato
anteriores al momento que el proyecto se transforme en ley (artículos 3
y 5). Dado que otorga carácter constitutivo a la celebración por escritura
pública, aunque no regula ningún tipo de registro, establece una
comunidad respecto de los bienes adquiridos a título oneroso y sus
frutos, durante la vigencia de la convivencia y su liquidación se somete
al régimen de partición de bienes (artículo 6º).
 El proyecto contempla como únicas causales de
disolución de la convivencia, las siguientes: a) muerte
natural o presunta de cualquiera de los convivientes;
b) matrimonio posterior entre ellos o con una tercera
persona; c) mutuo acuerdo, celebrado por escritura
pública; d) decisión unilateral, también por escritura
pública. Todo ello conforme al artículo 7. Dado que
no se plantea la creación de registro alguno, se
presentan evidentes problemas de oponibilidad a
terceros, los que difícilmente podrán tener certeza de
la existencia o no de la constitución o la ruptura.
 Otro proyecto del que tenemos noticia es el ingresado el 6 de marzo de 2007,
Boletín Nº 4875-18, sin urgencia, cuyos autores también son un grupo de
parlamentarios. El objeto del proyecto es más modesto, pues busca mantener un
patrimonio especial para los que vivan en concubinato, aunque se encuentren
casados en sociedad conyugal. El objetivo obvio del proyecto es beneficiar y
proteger, especialmente a la conviviente mujer, quien frente a la muerte de su
pareja varón, generalmente se veía absolutamente desprotegida frente a las
reclamaciones de los herederos, incluyendo la cónyuge sobreviviente. Consta de
dos artículos. En el primero, señala que las personas que vivan en público
concubinato y vínculo matrimonial no disuelto, pueden destinar o afectar bienes
a un patrimonio especial, denominado “patrimonio de concubinato”, constituido
por escritura pública. Dicho patrimonio no puede estar constituido por bienes de
la sociedad conyugal. En el artículo segundo se dispone que dicho patrimonio
será transmisible al concubino sobreviviente, al que equipara para estos efectos
al cónyuge sobreviviente, para el caso que concurra con los hijos, es decir, que en
relación con los legitimados llevará el doble de lo que le corresponda por
legítima rigorosa o efectiva.
 Boletín Nº 5623-07, ingresado el 19 de diciembre de 2007, Su autor es el
senador Carlos Bianchi Chelech. El proyecto se denomina “Regula
contrato de unión civil y sus consecuencias patrimoniales”, aunque su
objeto es más preciso, pues busca la creación de la figura de la unión
civil en los gananciales. Consta de 31 artículos, que intentaremos
resumir brevemente. En el artículo 1 se dispone que el campo de aplicación
de la norma dice relación con las parejas heterosexuales, exigiéndose los
siguientes requisitos: personas mayores de edad y capaces, unidas por vínculo
afectivo recíproco, no ligadas a vínculo matrimonial no disuelto, ni parentesco en
línea recta en el primer grado o por afinidad, ni los colaterales por
consanguinidad hasta el segundo grado, adopción, tutela o curatela. Si bien es
cierto la ley sólo se refiere a personas adultas (y no a un hombre y una mujer), es
claro que la referencia al matrimonio no disuelto dice relación con una relación
de carácter heterosexual, pues de otro modo la norma no tendría justificación ni
aplicación alguna. Además, el artículo 3 hace aplicable la ley (el proyecto) a los
convivientes que reuniendo los requisitos del artículo 1, tengan descendencia
común.
 Las disposiciones siguientes se preocupan de regular el régimen
patrimonial. Permite pactar dos: la separación de bienes, siempre que
se constituya la convivencia o la participación en los gananciales, con
modalidad crediticia, que es el régimen común, de acuerdo con el
artículo 5. No hay espacio para los pactos, se trata evidentemente de
normas de orden público que son impuestas a las partes. En lo relativo
a la administración, sorprende que no se haya adoptado la limitación de
constituirse en fiador, codeudor solidario o cauciones personales a
favor de terceros, prescrita en el artículo 1792-3, pues obviamente una
obligación de esa índole puede afectar el régimen. El artículo 7 del
proyecto repite el artículo 1792-5. Los artículos 8-27 repiten de manera
más o menos fiel las disposiciones del Código Civil sobre la materia.
No se regulan los efectos personales de la convivencia, como los
derechos y deberes entre convivientes, aunque para efectos sucesorios
se le equipara al cónyuge sobreviviente. Lo curioso es que emplea la
errónea nomenclatura de “sucesión legítima” del cónyuge fallecido
 Ingresado con fecha 19 de marzo de 2008, Boletín Nº 5774-18 y
cuyo autor es el diputado Marco Antonio Enríquez Ominami.
Este proyecto plantea la agregación al Código Civil de un
artículo 102bis, que consagre la institución entre personas del
mismo sexo y luego de regular sumariamente sus requisitos, le
hace aplicable todo el régimen del matrimonio, desde sus
formalidades de constitución, régimen de bienes, derechos y
deberes, relación personal con los hijos, disolución y
terminación. Ya antes se había presentado un proyecto en este
sentido. Nos referimos al titulado “Fomento de la no
discriminación y contrato de unión civil entre personas del
mismo sexo”, ingresado el 10 de julio de 2003, siendo una
moción de varios diputados, Boletín Nº 3283-18. Consta de 20
artículos y pretende establecer un régimen íntegro para las
convivencias.
 II. HISTORIA DE LA LEY
 El proyecto de ley que creó esta figura fue enviado por el
gobierno del presidente Sebastián Piñera en agosto de 2011,
como «Acuerdo de Vida en Pareja» que dio origen al boletín
7873-07. Con anterioridad, el entonces senador Andrés
Allamand había presentado una moción para crear un «Acuerdo
de Vida en Común», ingresado como boletín 7011-07, y que fue
refundido con el anterior, en enero de 2013. La iniciativa fue
aprobada por el Congreso Nacional en enero de 2015, siendo
promulgada por la presidenta Michelle Bachelet el 13 de abril
de 2015, tras el control preventivo del Tribunal Constitucional, y
publicada el 21 de abril de 2015.
 El proyecto beneficiaría a 2 millones de
parejas heterosexuales, según quedó reflejado
en la discusión ante la Cámra de Diputados
 La Comisión de Constitución, Legislación y
Justicia del Senado aprobó la idea de legislar
el proyecto sobre Acuerdo de Vida en Pareja
en abril de 2013. En julio del mismo año, el
gobierno puso urgencia simple al proyecto de
ley, siendo finalmente aprobado en general el
7 de enero de 2014 con 28 votos a favor, 6 en
contra y 2 abstenciones.
 El 17 de diciembre de 2014, la Comisión de
Constitución de la Cámara de Diputados
acordó cambiar el nombre de «Acuerdo de
Vida en Pareja» por el de «Pacto de Unión
Civil» (PUC)
 La Cámara de Diputados aprobó el proyecto
de ley el 20 de enero de 2015, con 86 votos a
favor, 23 en contra y 2 abstenciones. Se
aprobó, finalmente, el 28 de enero de 2015
 IV. MODELOS DE REGULACIÓN DE LA
CONVIVENCIA
 A. España
 Ley de 2 de julio de 2005, matrimomnio
igualitario
 De las Comunidades autónomas existentes en España, 12 han legislado
sobre las parejas de hecho. De las 12, sólo 4 tienen competencias
constitucionales para desarrollar sus derechos civiles forales y la regulación
se ha traducido en leyes. Las otras 8 no la tienen y por tanto han establecido
regulaciones administrativas. En este trabajo nos referiremos solamente a
algunos aspectos de dicha regulación: el supuesto normativo, la
constitución, la disolución y sus efectos. La primera fue Cataluña, con la
Ley 10/1998, de 15 de julio, Uniones estables de pareja. Le siguieron las
leyes de Aragón, Ley 6/1999, de 26 de marzo, relativa a Parejas estables no
casadas; Navarra, Ley Foral 6/2000, para la Igualdad jurídica de las parejas
estables; Valencia, Ley 1/2001, de 6 de abril, por la que se regulan las
uniones de hecho; Madrid, Ley 11/2001, de 19 de diciembre, sobre uniones
de hecho de la Comunidad de Madrid; Baleares, 18/2001, de 19 de
diciembre, sobre parejas estables; Asturias, Ley 4/2002, de 23 de mayo, sobre
parejas estables; Andalucía, Ley 5/2002, de 28 de diciembre, de parejas de
hecho; Extremadura, Ley 5/2003, de 20 de marzo, sobre parejas estables;
Canarias, 5/2003, de 6 de marzo; País Vasco, Ley 2/2003, de 7 de mayo,
reguladora de las parejas de hecho; Cantabria, Ley 1/2005, de 16 de mayo, de
parejas de hecho.
 Supuesto normativo: En principio, estas leyes establecen el
supuesto normativo. Con sus variados matices que no es del
caso analizar aquí, todas definen la pareja de hecho como una
unión estable, libre y pública de personas mayores de edad,
envueltas en una relación de afectividad análoga a la conyugal,
con independencia del sexo, estableciendo ciertos requisitos
como exigencia de tiempo mínimo (a veces 1 año y otras 2; en
ocasiones no se exige tiempo si hay descendencia común o si se
constituye con arreglo a la ley); de no encontrarse en
situaciones de parentesco análogas al las prohibiciones para
contraer matrimonio y ser mayores de edad o menores
emancipados.
 Constitución: También regulan la constitución de las
parejas estables. Como indican Ortuño y Vega, dado
que la pareja estable no nace necesariamente de un
acto consensual, como el matrimonio, se presenta la
problemática de saber cómo y cuándo se constituye.
Las leyes autonómicas optaron por dos vías: la
constitución mediante un instrumento y su
inscripción en un registro creado ad-hoc o bien, la
consideración de que el transcurso de un
determinado tiempo de convivencia estable se
convierta, “a posteriori”, en elemento de
reconocimiento
 Así, hay leyes que exigen escritura pública, como la de Andalucía (art
5.2) y la de Asturias (art. 3.2), como forma potestativa para las parejas.
Otras comunidades la exigen de manera obligatoria, como Aragón (art
3.1), Cataluña (art 21 para los homosexuales), Navarra (art.2.2). En otros
casos sólo se exige instrumento privado, como en Andalucía (art. 5.2).
Hay un tercer grupo de leyes que exigen la inscripción en registros
especiales: tiene valor constitutivo en Baleares (art 1.2) y solamente de
publicidad en Asturias (3.2), Extremadura (2.1), Madrid (1.1), País Vasco
(1.1) y Valencia (1.2). Estas son las leyes autonómicas que exigen una
constitución formal. Para otras, en cambio, basta el transcurso del
tiempo, al margen de la voluntad de los convivientes e incluso contra la
voluntad de estos. El tiempo exigido es variable, pudiendo ser uno o
dos años. Si hay hijos, en cambio, basta cualquier tiempo de
convivencia. Se regula así en 5 Comunidades Autónomas: Aragón (3.1),
Asturias (3.2), Canarias (1.2) Navarra (2.2) y Cataluña, sólo para
heterosexuales, no para homosexuales (arts 1 y 19).
 En lo que toca a las regulaciones administrativas de los
registros, sólo la de Galicia declara que la inscripción es
constitutiva (artículo 1.2) y le otorga carácter de publicidad al
registro, mientras que sólo exige requisitos sustantivos y no
formales para la inscripción. En Castilla León la inscripción
tiene carácter declarativo, salvo que se tenga descendencia
común, en cuyo caso no es necesaria la inscripción (artículos 3º
y 5º). Finalmente, en el caso de Castilla La Mancha, también se
declara su carácter simplemente declarativo, en el artículo 5. El
carácter declarativo implica que tanto la validez de la
constitución, así como los derechos y obligaciones derivados de
la constitución y extinción quedan sujetos a la fuerza vinculante
de los pactos y el reconocimiento legal de las leyes del Estado.
Por tanto, no se encontrará ninguna otra materia regulada en
estos decretos, a diferencia de las normas legales.
 Régimen económico: En cuanto al régimen económico, en la regulación siguen
las comparaciones con el matrimonio. Sólo las Comunidades autónomas con
competencia constitucional de Derecho civil han podido regular estas materias.
Así lo han hecho las leyes de País Vasco, Navarra, Cataluña, Aragón y Baleares.
Todas ellas arrancan del principio de la autonomía de la voluntad, es decir, de la
libertad más absoluta de los convivientes para fijar el pacto económico que
deseen darse. Estas leyes se han preocupado básicamente de tres aspectos: la
forma, las limitaciones y el régimen supletorio. En cuanto a la forma, en unos
casos se exige escritura pública (art. Aragón), mientras que en otros documentos
públicos o privados (art. País Vasco y art. Navarra), hasta la legislación que
admite cualquier forma permitida por el Derecho (art. Baleares y art. Cataluña).
Sólo las de Aragón y las del País Vasco ponen énfasis en las limitaciones. La
primera, a los contrarios a las leyes y a los que perjudiquen los derechos o
dignidad de cualquiera de los convivientes; la del País Vasco a aquellas que
atenten contra la libertad públicas o los derechos fundamentales de cualquiera
de los contrayentes. Finalmente, en lo que respecta al régimen supletorio es el
regulado en las leyes respectivas, que en sus aspectos es esencialmente el de
separación de bienes
 Disolución: La disolución de las parejas de hechos y sus efectos
también se contempla en las regulaciones autonómicas. Siguiendo a
Isabel Miralles, del mismo modo que se admite una amplia libertad de
constitución, también las leyes autonómicas permiten una amplia
libertad en las rupturas. Así, pueden distinguirse las siguientes
causales: a) común acuerdo; b) decisión unilateral comunicada; c)
muerte o declaración de fallecimiento de uno de los miembros de la
pareja; d) por separación de hecho de las uniones de hecho. El plazo
varía entre 6 meses y un año dependiendo de las regulaciones
autonómicas, salvo en la ley del País Vasco. Durante el tiempo que dure
la separación, los cónyuges no pueden reanudar un nuevo vínculo; e)
matrimonio de los convivientes entre sí o de uno de ellos con un
tercero. Hay dos leyes autonómicas que han ampliado el margen de las
causales: la de Asturias y Navarra, pues en ambos casos perite pactar
otras causas disolución
 B. Francia
 Existen en Francia tres formas jurídicas que
permiten regular la vida familiar: la unión
libre o concubinato, el Pacto Civil de
Solidaridad (PaCS) (unión civil registrada) y
el matrimonio. Tanto las parejas del mismo
sexo cuanto las heterosexuales gozan
prácticamente de los mismos derechos,
excepto en lo que concierne a las técnicas de
repro- ducción asistida.
 Las tres formas mencionadas se encuentran reguladas
en el Código Civil. El concubinato es definido en el
artículo 515-8 como “una unión de hecho,
caracterizada por una vida en común que presenta un
carácter de estabilidad y continuidad, entre dos
personas, de sexo diferente o del mismo sexo que
viven en pareja”. El artículo 515-1 establece que el
PaCS es un “contrato celebrado entre dos personas
físicas mayores, de sexo diferente o del mismo sexo,
para organizar su vida común”. El matrimonio, reza el
artículo 143: “es celebrado por dos personas de sexo
diferente o del mismo sexo”.
 El PaCS es un contrato formal y puede, sin que sea
obligatorio, realizarse por acto notarial. Dicha vía
permite sustraerse a la burocracia jurisdiccional
simplificando así́ el trámite. El notario que haya
recibido el acto inicial es también competente para el
registro de las modificaciones de dicho acto. Necesita
para su validez que el acto sea re- gistrado en el
tribunal de instancia del lugar donde se haya declara-
do la residencia coú́ n de la pareja si no se ha hecho
ante notario (art. 515-3), en tal caso el registro se
efectúa en el estudio del notario, más precisamente en
el “registro de las convenciones notariales de pacto
civil de solidaridad”
 El PaCS “modifica” el estado civil de los
contratantes quienes dejan de ser solteros al
momento de la inscripción del contrato . Una
vez efectuada la indicación en las partidas de
nacimiento, el PaCS es oponible a terceros.
Sin embargo, contrariamente al matrimonio,
el PaCS no permite el uso del apellido del
cónyuge ni crea vínculo alguno con la familia
del otro miembro de la pareja.
V. REGULACIÓN DE LA LEY 20.830
 A. La ley consta de 7 títulos, 45 artículos.
Veamos brevemente cada uno de ellos
 "Artículo 1°.- El acuerdo de unión civil es un contrato celebrado entre
dos personas que comparten un hogar, con el propósito de regular los
efectos jurídicos derivados de su vida afectiva en común, de carácter
estable y permanente. Los contrayentes se denominarán convivientes
civiles y serán considerados parientes para los efectos previstos en el
artículo 42 del Código Civil. Su celebración conferirá el estado civil de
conviviente civil. El término de este acuerdo restituirá a los
contrayentes el estado civil que tenían antes de celebrar este contrato,
salvo en la situación prevista en la letra c) del artículo 26.
 Primer problema que presenta la ley. La necesidad de
un hogar común. No hay deber de convivencia, lo que
ha sido especialmente criticado. La ley no exige, ni
establece una prueba de la misma. En este sentido,
Lathrop. Del Picó, en cambio, entiende que la ley la
subentiende. Susan Espada sugiere que el AUC es un
estatuto destinado a formalizar convivencias more
uxorio; es decir, que trascienden la individualidad, en
las que hay una comunidad de vida y en que los
partícipes se tratan como si fueran un matrimonio.
Así se explican los requisitos de capacidad y las
formalidades exigidas por la ley, semejantes a los del
matrimonio.
 B. Características de este contrato
 ¿Es un contrato? Acuerdo formalizado,
instrumentalizado para obtener ventajas más
bien propias del matrimonio
 No admite promesa (artículos 3 y 10)
 Es típico y sujeta al marco y objetivos de la
ley
 No admite modalidades (art. 3)
 Solemne (art. 5)
 C. Requisitos y formas de celebración
 Capacidad: Tanto capacidad general, es decir,
dos personas mayores de edad, mismo o
diferente sexo, chilenos o extranjeros
 Capacidades especiales: a) Libre disposición de sus
bienes (art. 7), salvo interdicto por disipación, que
podría; b) no puede contraer matrimonio si hay
matrimonio no disuelto o AUC anterior (art. 9); c) no
deben estar afectados por lazos de parentesco art. 9; d)
Mujer que detenta patria potestad, debe practicar
previamente inventario (art. 10); b) Situación de la
mujer unida por vínculo anterior o embarazada (art. 11)
 Consentimiento
 Libre y espontáneo, y expreso, del que se debe
dejar constancia en el acta que levanta el Oficial
del Registro Civil
 La ley admite, a diferencia de la actual LMC, no
admite la causal de error en la cualidad personal,
sino solo el error en la identidad de la persona (art.
8)
 Tampoco hay consentimiento libre y espontáneo si
hay fuerza
 Formalidades
 Debe otorgarse ante un Oficial del RC, quien debe
levantar acta, que se regula en el Reglamento (art. 5
Ley y 10 Regl.)
 Se debe inscribir el acta en un registro especial, de AUC, que lleva el RC. los
efectos del contrato se producen desde su celebración; pero éstos sólo pueden
acreditarse frente a terceros mediante un certificado emitido por el Registro
Civil de “la información contenida en el Registro”. La inscripción del acta es
requisito de validez del AUC. La inscripción del acta de celebración del
contrato es además la forma elegida por la ley para preconstituir prueba de la
existencia y vigencia del contrato. Ahora bien, la ley no atribuye a la
inscripción mérito probatorio para acreditar el estado de conviviente civil.
Esta prueba sólo es posible mediante un certificado de la información que
ofrece el registro. La falta de certificado o del acta de celebración y,
consecuentemente, de la inscripción, no puede suplirse por ningún otro
medio de prueba.
 Ausencia de formalidades: como en el
matrimonio, se ha discutido si, frente a la
falta de intervención estatal, estamos en un
caso de inexistencia o nulidad de pleno
derecho.
 Al margen, son causas de nulidad la
infracción de: a) la falta de los requisitos de la
voluntad (error o fuerza); b) vínculo
matrimonial no disuelto o AUC anterior; c)
parentesco incompatible; d) incapacidad
general (según algunos autores)
 Objeto o causa ilícita, en el caso de fraude
 Efectos de la nulidad: no hay limitaciones, como en el
caso de los artículos 51 y 52 LMC. Cesa también la
presunivón de paternidad en favor del hijo no
matrimonial, que establece el artículo 21, sin
perjuicio del derecho del hijo de demandar la
determinación de la filiación o de ser reconocido por
el padre.
 Los efectos serán graves también en el plano
patrimonial. Si hay régimen de comunidad pactado,
éste deja de existir retroactivamente y los bienes
pertenecerían al conviviente que los adquirió
 El artículo 21 autoriza a la parte demandada a
pedir compensación económica
 D. Efectos del AUC: Título IV
1. Efectos personales
a) Otorga un estado civil (conviviente civil), que cesa
con el término del contrato. (se vuelve al estado
anterior), o por matrimonio contraído entre los
convivientes (casados) (art. 1, en relación art. 26)
b) Derecho y deberes entre los convivientes
b.1) Artículo 14: Solventar gastos de la vida en común.
Algunas precisiones. Se trata de gastos de vida común
y, por consiguiente, no hay deber de socorrerse en todas
las circunstancias de la vida (enfermedad, por ejemplo).
No hay sanción civil para la infracción (Verdugo,
Hernández)
En el caso del pacto de comunidad, que veremos (art.
15), comprende activos y no sujeta a las obligaciones
contraídas por el otro conviviente
b.2) Deber de ayuda mutua: art. 14. Desdibujado,
porque no hay obligación de cohabitar (en este
sentido, Verdugo. Cfr. con del Picó), ni guadarse fe,
ni se deben respeto y protección recíprocos (Gómez
de la Torre). No obstante, un conviviente puede ser
considerado carga de otro, para incorporarse en el
sistema de salud, público o privado, del conviviente
(art. 29)
 c) Presunción de paternidad no matrimonial:
Por remisión del artículo 21, hay remisión a la
presunción de paternidad del artículo 184, en
el caso de unión heterosexual.
 La ley eleva a presunción lo que constituye una
base de presunicón judicial en el caso de
concubinato, conforme al artículo 210 CC.: El
concubinato de la madre con el supuesto padre,
durante la época en que ha podido producirse
legalmente la concepción, servirá de base para una
presunción judicial de paternidad. Presunción que se
extiende hasta 300 días de expirado el concubinato
 La presunción se apoya en la formalidad del acuerdo,
porque debe recordarse que no hay deber de
cohabitación, ni deber de fidelidad. Se trata de una
nueva forma de determinación de la filiación, que
operaría incluso sin reconocimiento del padre
 Hay discusión sobre la posibilidad de desconocer la
paternidad. Rodríguez considera que el padre, en el
AUC, no tiene ese derecho, que corresponde al
marido. Gómez de la Torre peinsa lo contrario (184
inciso 2º) El caso es del marido que no tuvo
conocimiento de la preñez al tiempo de casarse
 Frente a la presunción, el padre biológico,
amén de reclamar su paternidad, debe
impugnar la paternidad presunta, cnforme al
216, inciso final. La ley exoge interés actual.
Se ha estimado que una prueba pericial
biológica, sería suficientemente demostrativo
de interés, sin que se alegue o pruebe, un
interés económico. También puede impugnar
el propio hijo, conforme al art. 214
 2. Efectos patrimoniales del AUC
 ¿Qué es un régimen matrimonial? Un conjunto de
normas jurídicas articuladas en un “sistema base del
ordenamiento económico del lugar; por él se sabe
cómo se pondrán a contribución los patrimonios del
marido y de la mujer para la satisfacción de las
necesidades económicas de la familia; la repercusión
que el matrimonio tendrá sobre la propiedad y
administración de los bienes integrantes de aquéllos
y la especial afección a las situaciones de
responsabilidad"
 ¿Es necesario un régimen?
 Admitido el régimen, lo que debe resolver:
 Qué bienes ingresan, qué bienes quedan excluidos y
qué ocurre con dichos bienes una vez disuelto el
régimen; ¿cuál es el destino de los bienes adquiridos
con anterioridad?
 ¿Quién administra el régimen?
 ¿Cuál es el espacio para la autonomía privada
en estas materias?, ¿puede mutar un régimen?
¿podrían las partes acordar que un bien no
quedará sujeto al régimen de sociedad
conyugal o incorporar bienes a él
 La CS ha rechazado la acción reivindicatoria intentada por el
marido, aún cuando la mujer declaró en la escritura pública que el
bien era adquirido para la sociedad conyugal. Sostuvo la Corte que
las normas que regulan la sociedad conyugal son de orden público
y que no pueden ser alteradas por las partes: CS, 11 de junio de
2011, rol 7427-09, indicador Microjuris: MJJ27814.
 En la sentencia de la CS, de 12 de mayo de 2005, se declaró que las
normas que rigen la sociedad conyugal son de orden público, no
pudiendo las partes alterarlas: rol N° 5414-03, MJJ15939
 a) Pacto de separación de bienes? Art. 15: Los
convivientes civiles conservarán la propiedad, goce y
administración de los bienes adquiridos a cualquier
título antes de la celebración del contrato y de los que
adquieran durante la vigencia de éste, a menos que se
sometan de manera expresa a las reglas que se
establecen a continuación, las que deberán ser
acordadas por los contrayentes al momento de
celebrarse el acuerdo de unión civil. De este pacto se
dejará constancia en el acta y registro que se indica en
el artículo 6º.
 El acuerdo de unión civil no altera el derecho que los
convivientes civiles tienen sobre sus propios bienes,
raíces o muebles, adquiridos a título gratuito u
oneroso, sea éste de propiedad, usufructo o mera
tenencia. Tampoco altera en forma alguna la
administración de cada uno de los interesados tiene
sobre su propio patrimonio. María Sara Rodríguez
 Para otros, hay régimen patrimonial, consisten en la
separación de bienes
 ¿Podría haber reconocimiento judicial de comunidad?
Es discutido. Cornejo cree que se puede recurrir
supletoriamente al estatuto comunidad. Rodríguez, al
contrario
 b) Pacto de comunidad en el AUC
 1ª. Los bienes adquiridos a título oneroso durante la vigencia
del acuerdo se considerarán indivisos por mitades entre los
convivientes civiles, excepto los muebles de uso personal
necesario del conviviente que los ha adquirido.

 2ª. Para efectos de esta ley, se tendrá por fecha de adquisición


de los bienes aquella en que el título haya sido otorgado.

 3ª. Se aplicarán a la comunidad formada por los bienes a que


se refiere este artículo las reglas del Párrafo 3° del Título
XXXIV del Libro IV del Código Civil.
 Comparación con la sociedad conyugal
 Concepto: la sociedad de bienes que se forma como
consecuencia del matrimonio: 135, ¿qué quiere
decir?
 La doctrina distingue entre el régimen de comunidad
de bienes, el de separación y el de participación en los
gananciales. En relación con el régimen de
comunidad, se distingue entre uno de comunidad
universal y otro de comunidad restringida.
 Se considera que la sociedad conyugal es una
comunidad restringida de bienes y ganancias, no de
ganancias
 Comunidad restringida de bienes muebles y
ganancias: ingresan los bienes muebles que
aportan y todos los bienes muebles adquiridos, a
cualquier título, durante la vigencia. También
ingresan los inmuebles adquiridos a título oneroso,
durante la vigencia del régimen. Además, las
ganancias obtenidas por los cónyuges durante la
vigencia del régimen
 Comunidad restringida de ganancias: muebles o
inmuebles adquiridos a título oneroso durante la
vigencia del régimen y los frutos de ambos
 ¿A cuál corresponde nuestra sociedad
conyugal? RAMOS PAZOS considera que
estamos frente a un régimen de ganancias.
 Véanse los artículos 1725, 1726, especialmente
inciso segundo, en relación con el artículo
1732, ¿qué nos dicen?
 Hay varias excepciones, desde luego: 1727 y 1733
(subrogación), 1728, la situación del inmueble
contiguo; pero especialmente el artículo 1736
 b.1) El pacto de comunidad debe celebrarse al
momento de pactar el AUC. No puede ser
celebrado después (en este sentido, González).
No obstante, pensamos que no habría
inconveniente para que los convivientes
celebrasen un pacto de comunidad o, que de
hecho, es decir, como cuasicontrato, se generara
una comunidad, derivada de la adquisición de
un bien o de bienes, por ambos. Rodríguez
piensa que ello sería parte de los bienes
incluídos en el acuerdo, de haberlo
 b.2) Bienes incluidos
 Bienes muebles o inmuebles adquiridos a título
oneroso, durante la vigencia del acuerdo (15, regla
1ª)
 Frutos derivados de dichos bienes (2310)
 Bienes adquiridos mancomunadamente, aunque la
ley no lo señale expresamente
 Aunque la ley habla de adquisiciones, parte de la
doctrina entiende que también comprende las
enajenaciones de dichos biens, durante la vigencia
del régimen de comunidad
 No hay presunción de adquisicón de bienes a
título oneroso. Algunos piensan que,
tratándose de muebles, no pueden
considerarse comunes si el título de
adquisición no consta en un antecednete
escrito.
 b.3) Bienes excluídos
 Bienes adquiridos a título oneroso con anterioridad a
la celebración del pacto (15, regla 2ª)
 Producto de enajenaciones de bienes adquiridos a
título oneroso con anterioridad a la celebración del
pacto
 Bienes adquiridos a título gratuito, vigente el
régimen
 Quedan fuera las remuneraciones, salarios,
emolumentos, que provengan del ejercicio de una
actividad, profesión u oficio. También las
indemnizaciones, pensiones, intereses y lucros
 Se discute si los dineros adquiridos a título de
herencia o legado, son comunes o no. González es de
la opinión que ingresan al régimen, mientras que
Rodríguez, por ejemplo, lo descarta
 Muebles de uso personal. La ley no ha sido precisa.
Algunos autores, los delimitan a aquellos bienes
inembargables que tienen este carácter (ropa, libros
destinados a la profesión u oficio, etc). Otros no
comprenden esa limitación e incluyen, por ejemplo,
vehículos de uso personal
 b.4) Adminitración del régimen
 Propiamente, la ley no regula la administración. La
regla 3ª del art. 15 remite al cuasicontrato de
comunidad, que contiene, como norma de
administración el artículo 2305 que, a su vez, se
remite a la administración de la sociedad, art. 2081.
Mandato tácito y recíproco, para el giro ordinario
(en relación art. 2077
 No habiéndose conferido la administración a uno o más de los socios,
se entenderá que cada uno de ellos ha recibido de los otros el poder de
administrar con las facultades expresadas en los artículos precedentes y
sin perjuicio de las reglas que siguen:
 1ª. Cualquier socio tendrá el derecho de oponerse a los actos
administrativos de otro, mientras esté pendiente su ejecución o no
hayan producido efectos
 legales.
 2ª. Cada socio podrá servirse para su uso
 personal de las cosas pertenecientes al haber social, con tal que las
emplee según su destino ordinario, y sin perjuicio de la sociedad y del
justo uso de los otros.
 3ª. Cada socio tendrá el derecho de obligar a los otros a que hagan
con él las expensas necesarias para la conservación de las cosas sociales.
 4ª. Ninguno de los socios podrá hacer innovaciones en los inmuebles
que dependan de la sociedad sin el consentimiento de los otros.
 Problemas relativos al régimen de administración: se
trata de un régimen pasivo; no hay giro
 Tampoco hay obligaciones de administración. No
debe confundirse la obligación de contribuir a los
gastos de la vida común, con aquella asociada a los
gastos sobre los bienes comunes. Esta cuestión es
importante, porque: a) las obligaciones que contrae el
conviviente debe ser perseguidas exclusivamente en
su patrimonio; b) las deudas contraídas en la
administración de bienes comunes se rigen por la
misma norma, salvo el derecho de repetir (Gpnzález,
Polit y Rodríguez)
 ¿Se puede disponer de los bienes? Algunos
autores piensan que se pueden disponer de
ellos mancomunadamente, pero hay que
admitir un amplio campo para la incerteza
jurídica. Volveremos sobre esta cuestión al
momento de analizar la naturaleza jurídica
 ¿Se puede disponer de las cuotas? Remisión a
la comunidad. Transferencia a terceros, versus
al propio comunero. Problema de la hipoteca
de cuota (2417)
 Problema artículo 23 Ley: “Todas las
inhabilidades, incompatibilidades y
prohibiciones que las leyes y reglamentos
establecen respecto de los cónyuges se harán
extensivas, de pleno derecho, a los convivientes
civiles”. ¿Es extensiva a loa convivientes la
prohibición de celebrar compraventa entre
cónyuges? (1796)
 Para algunos, el problema se zanja en la
medida que se considere quwe la remisión es
específica
 b.5) Terminación y liquidación del régimen
 El pacto de comunidad termina en algunas de
las siguientes causas:
 Terminación del AUC (art. 26)
 Reunión en una sola mano: 15, regla 3ª y 2312
 Pacto de sustitución de régimen: artículo 15
b.6) Problema de la naturaleza jurídica de la
comunidad. Comparación sociedad conyugal y
problemas que presenta
a) Sociedad: El artículo 2056, dispone que se prohíbe toda
sociedad universal de ganancias, salvo entre cónyuges y
tanto el artículo 2053, como el artículo 2055 disponen que en
la sociedad debe ponerse una cosa en común, con lo que no
puede negarse cierta confusión con el estatuto de una
comunidad.
 ¿Hay diferencias? Aportes, administración, personalidad
jurídica, que supone una sociedad (2053 inciso segundo),
lo que se niega completamente en la sociedad conyugal,
1750
b) Es una comunidad
 Tanto la doctrina, como la jurisprudencia, están de
acuerdo en que la sociedad conyugal no tiene la
naturaleza jurídica de una comunidad, técnicamente
hablando. En principio, existen una serie de
patrimonios de afectación: un haber absoluto, otro
relativo, patrimonios propios de cada cónyuge y, los
patrimonios especiales de los artículos 150, 166 y 167
del Código civil. A todo ello se suma un entramado de
normas que regulan el régimen de administración: el
marido administra tanto los bienes sociales, como los
bienes propios de la mujer (artículos 1749 y 1754 del
Código Civil), sujeto a las limitaciones que las
mismas normas antes citadas establecen y, a las reglas
especiales de los artículos 138 y 138bis,
c) Institución Sui generis. En general, desde
temprano, nuestra doctrina llegó a la
conclusión, con argumentos similares, de que
se trataba de una institución sui generis.
 BARROS (1931) 110. FUEYO LANERI, Fernando
(1959) Derecho Civil, t. VI: Derecho de Familia,
Santiago de Chile: Imprenta Universo, pp. 25-27.
FRIGERIO CASTALDI, César (1995), Regímenes
matrimoniales, Santiago de Chile: Editorial Jurídica
Conosur, p. 23. RODRÍGUEZ GREZ, Pablo (1996),
Regímenes Patrimoniales, Santiago de Chile: Editorial
Jurídica de Chile, pp. 39 y ss.
 RAMOS PAZOS, René (2005), Derecho de Familia,
Santiago de Chile: Editorial Jurídica de Chile, 5ª
edición actualizada, t. I, pp.143-144, sostiene que no
estamos en presencia de una comunidad, pues la
mujer no tiene derecho alguno sobre los bienes
sociales, vigente el régimen y el marido es el dueño,
respecto de terceros (arts. 1750 y 1752 del CC). Por la
misma razón, descarta que estemos frente a una
persona jurídica, por lo que entiende que se trata de
una figura sui generis, con características propias,
asemejándose, en todo caso, a un patrimonio de
afectación.
 COURT MURASSO, Eduardo (2009), Curso de Derecho de Familia,
Santiago de Chile: LegalPublishing, pp. 131-132, indica también que
se trata de una institución sui generis, pero agregando la importante
cuestión de que tampoco se le puede considerar un patrimonio de
afectación, desde que el marido es dueño, respecto de los terceros, de
los bienes sociales.
 Ciertamente, la discusión tiene larga data, pues puede remontarse a
los primeros comentaristas del Derecho Civil francés. Véase,
BELLUSCIO, Augusto César (2004), Manual de Derecho de Familia,
Buenos Aires: Astrea, 1ª reimpresión de la 7ª edición, t. II, pp. 57-59.
Para el problema en el antiguo derecho francés, véase LAURENT, F.
(1878), Principes de Droit Civil, Bruselas: Bruylant, 3ª edición, t. 21,
pp. 223 y ss.
Algunos problemas con el sistema registral chileno.
Comparación con el régimen de comunidad del AUC:
a) Primera hipótesis: la adquisición de un bien
inmueble a título oneroso por la mujer, durante la
vigencia del régimen, sin que se configuren los
requisitos del artículo 150 del Código Civil.
Figurará el inmueble inscrito a nombre de la
mujer, pero las normas de administración del
régimen nos advierten que el poseedor inscrito no
tiene parte alguna, frente a los terceros, sobre
dicho bien, porque se trata de un inmueble social.
 No es sólo que al marido le competa la
administración y, que, en consecuencia, sea él el que
deba comparecer en el acto en el que se pretende
enajenar dicho inmueble, sino que, el artículo 1750
establece que es el marido, respecto de terceros, el
dueño de los bienes raíces sociales. ¿Cuál es el
sentido que debe otorgársele a la expresión? Por
ejemplo, si un tercero pretendiera derechos sobre
dicho bien raíz social o si, peor aún, se configura un
problema de inscripciones paralelas, ¿a quién
corresponde el ejercicio de la acción reivindicatoria?
Si se enajena y resulta evicta, ¿a quién debe citar el
comprador?
 Veamos algunos fallos interesantes:
 CA Stgo., 29 de octubre de 1956, RDJ t. 53, sec. 2ª:
“La sociedad conyugal, que es la sociedad de bienes
que se forma entre los cónyuges por el hecho del
matrimonio, se confunde, se identifica con el marido
en forma que llegan a ser una sola persona”. En el
mismo fallo se declaró que, conforme a la norma,
los acreedores del marido pueden perseguir todos
los bienes sociales.
 Imagínense ahora, ¿podrían, en la hipótesis que les
propongo antes, pedir en un juicio el embargo de un
bien inscrito a nombre de otra persona?
 O esta otra hipótesis: daños causados al bien social,
son debidos al marido, ¿quién es el legitimado? CA
Stgo. 25 marzo 1958, RDJ t. 56, sec. 4ª.
 La Corte Suprema, en la sentencia de 12 de enero
de 1942, declaró que los herederos de la mujer no
tenían derecho alguno sobre bienes subastados en
la quiebra del marido. (RDJ t. 39, sec. 1ª)
 Inversamente, si el bien está en el patrimonio
reservado de la mujer casada, la CS ha rechazado la
acción reivindicatoria intentada por el marido: CS,
11 de junio de 2011, rol 7427-09, indicador
Microjuris: MJJ27814.
 Segunda hipótesis: los cónyuges, casados en
sociedad conyugal, adquieren una propiedad
en calidad de comuneros. Hay sólo una
norma, que se refiere parcialmente al
problema: 1729: Son copropietarios en
proporción a lo invertido al tiempo de la
adquisición y no de la liquidación, pero no
deja de llamar la atención cómo un ente que
no es persona jurídica puede ser titular de
dominio.
 Véase el interesante fallo de la Corte Suprema, de 28
de septiembre de 1955 (RDJ t. 52, sec, 1ª), que resolvió
el concurso de los artículos 1736 N° 1 y 1729. El
marido era dueño de un fundo al contraer el
matrimonio en comunidad. Vigente el régimen, se
nombró un liquidador. El juicio terminó por
transacción, en el que el marido adquirió las restantes
cuotas. La cuestión estriba en determinar si el bien
ingresa al haber absoluto o sólo al propio
 Para determinar la aplicación del art. 1729 y no el 1736, la
Corte hace una importante distinción en la forma en la que
opera la transacción, ¿es un título declarativo o traslaticio?,
artículo 706
 Si adquieren ambos cónyuges un bien, en cambio, el bien
pertenecerá a la sociedad conyugal, pero además habrá que
tener en cuenta el régimen de administración propio de la
comunidad.
 Surgen, entonces, problemas interesantes, ¿podrían los cónyuges
pactar un régimen de administración especial, sólo respecto de la
cosa común?
 Disuelta la sociedad conyugal y antes de la liquidación, partiendo
del supuesto de que estamos en presencia de una comunidad, la
Corte Suprema ha admitido que la mujer puede deducir una tercería
de dominio si se ha embargado un bien raíz de la comunidad. En
cambio, si vigente la sociedad conyugal, se embarga un bien que
pertenece al haber absoluto de la sociedad, pero que, como en la
hipótesis propuesta, ha sido adquirido en comunidad, ¿puede la
mujer deducir una tercería de dominio, aún cuando el artículo 1750
considere al marido dueño exclusivo de los bienes sociales? Véase el
fallo de la Corte Suprema, de 26 de enero de 2005, rol N°4717-2003,
indicador LegalPublisching N° 31771.
 Cuestiones trasladables al régimen de
comunidad: el problema registral. Por
ejemplo, inmueble inscrito en favor de alguno
de los convivientes que, según el artículo 15,
es común. No figura así en el registro, por
tanto, el poseedor inscrito, a la luz del sistema
registral, podría libremente enajenar. Y,
podría prestarse a un fraude de uno de los
convivientes con un tercero
b.7) Comparación del régimen de comunidad
AUC, con la comunidad quedada a la
disolución sociedad conyugal
1. Normas que regulan la disolución: art. 1764.
a) No coinciden necesariamente con la disolución del
matrimonio (1764 N° 1, art. 42 LMC: muerte,
nulidad y divorcio, fórmula “terminación”); Ojo
con el fallo CA Stgo., 22/5/2006: no puede el juez
liquidar la sociedad conyugal si no se ha solicitado
en la demanda
b) presunción de muerte (art. 84, decreto de posesión
provisoria);
c) Separación judicial (34 y efectos, 32). Ojo con medidas
provisorias (art. 30) y sin perjuicio del artículo 147
(derechos emanados de la declaración de bien familiar)
d) Separación de bienes: hay de varios tipos. De la que aquí
se habla es de la judicial
 Judicial: causales (ídem separación judicial, además de las
propias art. 155 y sin perjuicio de los remedios de los arts.
138 y 138bis); posibilidad de adoptar medidas conservativas
(156)
 Legal, total o parcial . La total se produce como
consecuencia: a) de la sentencia que declara la separación
judicial; b) matrimonio celebrado en el extranjero. La parcial
se produce en los supuestos de los artículos 150 y 166
 Convencional: convención matrimonial (1720 y 1715, inc. 2°);
1764 N° 5 en relación con el art. 1723
e) Sentencia que declara la nulidad del
matrimonio: 1764 N° 4, en relación
con el art. 50 LMC (efecto retroactivo
de la nulidad)
f) Pacto de sustitución de régimen:
2. ¿Qué queda a la disolución de la
sociedad conyugal?
 La doctrina está de acuerdo en que estamos
en presencia de una comunidad. Los
artículos 1774 y 1776 no permiten albergar
dudas. LIRA Modernamente, RAMOS;
TRONCOSO y COURT.
 La jurisprudencia ha enfatizado también el carácter de
comunidad. Por ejemplo, en la sentencia de la Corte
Suprema, de 23 de marzo de 2009, rol N° 6890-2007, la Corte
consideró que siempre la disolución de la sociedad conyugal
da lugar a la formación de una comunidad o sociedad de
hecho, que debe dividirse. N° Legal Publishing: 41822. En el
mismo sentido, el fallo de la Corte Suprema, de 10 de
septiembre de 2008, N° de Legal Publishing 39787.
 Lo importante es indicar que estamos frente a una indivisión
que recae sobre una universalidad jurídica, es decir, sobre un
patrimonio. Idea introducida por Somarriva y seguida por la
doctrina
 En el fallo de la Corte de Apelaciones de Concepción, de 15
de enero de 2008, se declaró: “Toda vez que el divorcio
legalmente declarado pone término a la sociedad conyugal,
generándose una comunidad a título universal entre los ex
cónyuges sobre todo el patrimonio, correspondiendo a cada
uno un derecho de dominio cuotativo sobre el bien…” En el
fallo de la Corte Suprema, de 26 de enero de 2005, el tribunal
reiteró el criterio de que disuelta la sociedad conyugal, se
genera una comunidad, de modo que ambos tienen una cuota
en el derecho de dominio de la cosa: “Por lo mismo, a la fecha
en la que se trabó el embargo, el marido ejecutado sólo era
dueño del 50% del derecho de dominio sobre la cosa…”
 La cuestión no es menor, porque hay una serie de
efectos diferenciados que se atribuyen a las
universalidades jurídicas: como el derecho tiene
carácter indeterminado; en otros términos, no se
comunica con los bienes que componen la
indivisión, la tradición no se sujeta a las reglas de
los bienes raíces, ni puede rescindirse la
compraventa, por ejemplo, por lesión enorme.
 Sin embargo, hay voces disidentes: Para Peñailillo,
es discutible. Lira Urquieta sostuvo que estábamos
frente a una comunidad de hecho, pues los cónyuges
deben dividirse los frutos y mejoras en partes
iguales y no según el aporte: arts. 1772 y 1774
 Hay otros argumentos, como que en este caso, no
aparece la distinción que formula el artículo 1268
del CC. Sigo en este sentido a Silva Segura. Pero
además, tampoco hay correlación entre activos y
pasivos, pues el marido responde de todas las
deudas sociales: 177. Cfr. Con el art. 1750.
 Ello quiere decir que el pasivo se encuentra
dividido por ley y no exactamente en proporción a
lo que se recibe, ni tampoco subsiste esta división
para los terceros, lo que constituye una diferencia
elemental con la herencia.
3. Momento desde el que existe la comunidad
 Ya hemos visto que, disuelta la sociedad conyugal,
se forma una comunidad de bienes entre los
cónyuges, que se somete a las reglas de partición de
bienes, en virtud de los artículos 1774 y 1776 del
Código Civil, es decir, a los artículos 1317 y
siguientes.
 Sabemos, además, que el proceso de partición
culmina con la adjudicación, que se traduce en la
individualización de una cosa que se poseía antes
en común. La adjudicación supone un efecto
declarativo, es decir, que se retrotraen sus efectos a
la época en la que ha operado el modo de adquirir.
a) Cuestión previa: ¿es lo mismo adjudicar y
enajenar?
 Efecto atributivo o traslaticio de la adiudicatio
romana. Efecto declarativo de la adjudicación
francesa: sistema adoptado por el Código (art.
1344). CS, 29/3/2007; CS, 23/3/2009
 Los bienes adjudicados se pueden inscribir a pesar
que exista prohibición de enajenar o, incluso
embargos: no puede considerarse objeto ilícito:
fallo CA Rancagua, 28/11/2005. Papel de la
inscripción
b) Consecuencias de la adjudicación:
 Venta de cosa ajena en la enajenación practicada por un
tercero (1344 en relación con 1815)
 Tanto la hipoteca, como los otros derechos reales constituidos
por un comunero, subsisten si le son adjudicados los bienes;
en caso contrario, la hipoteca caduca (2417) y no subsisten los
restantes gravámenes (718)
 No hay objeto ilícito en los bienes adjudicados, aunque estén
embargados o con prohibición. En teoría, el embargo
constituido por un comunero al que no se adjudica, produce
la caducidad del embargo: limitación 1723. Véase, en materia
sucesoria, fallo CS, 3/7/2008, que acogió tercería de posesión
de los adjudicatarios, aunque embargo era anterior y el
tratamiento diferente en materia de liquidación de soc.
conyugal: fallo CA. Stgo., 22/12/2008
 El 23 de nov. se embargaron 3 inmuebles, adjudicados a la
mujer del ejecutado, en virtud de las escrituras 18/11/2005 y
9/3/2007. La mujer deduce tercería de dominio y pide
alzamiento. Como la comunidad existe disuelta la sociedad
conyugal, en consecuencia, el efecto retroactivo opera desde
el momento de la disolución. Los actos celebrados
válidamente con anterioridad por el marido no pueden
verse afectados por la adjudicación
 En la doctrina, hay relativo acuerdo en que la
adjudicación retrotrae los efectos a la época de
disolución de la sociedad conyugal,
fundándose en el criterio unánime de que,
vigente el régimen, no existe una verdadera
comunidad. Una opinión distinta tiene
Rodríguez Grez, quien indica que
adjudicados los bienes, el cónyuge
adjudicatario se entiende dueño del bien
desde la adquisición por la sociedad.
 La jurisprudencia ha limitado el efecto declarativo hasta la
disolución. La CA Pt Montt, el 12 de noviembre de 2010, declaró:
“Si bien la división de los bienes sociales, se sujeta a las reglas
dadas para la partición de los bienes hereditarios, de ello deriva
que la adjudicación de los bienes sociales participa de la misma
naturaleza, principios y efectos que la partición de bienes
hereditarios (…), sin embargo el efecto retroactivo de la partición
de bienes difiere de la comunidad hereditaria, toda vez que
durante la vigencia de la sociedad conyugal no hay comunidad
entre los cónyuges, marido y mujer no son copropietarios de los
bienes sociales no teniendo la mujer por sí sola derecho alguno,
tal como lo prescribe el artículo 1752 del Código Civil.
 (…)De acuerdo a lo expuesto, debe considerarse
que el inmueble que se adjudicó la ejecutada en
la escritura de separación de bienes y
liquidación de la sociedad conyugal, pasó a ser
de su dominio exclusivo desde la suscripción de
la misma, no pudiendo extenderse este efecto
retroactivo a una fecha anterior, al no existir
comunidad entre ellos antes de la celebración
del pacto de separación de bienes” Microjuris,
MJJ25584, rol N° 170-10.
 El principio establecido en este interesante fallo limita
razonablemente los efectos retroactivos de la adjudicación, pero
no se trata de una decisión aislada. En la sentencia de la Corte
de Apelaciones de Santiago, de 22 de diciembre de 2008, se
vuelven a destacar las diferencias entre el alcance del efecto
declarativo de la partición, en la sucesión por causa de muerte y
en la liquidación de la sociedad conyugal. Precisamente, como
indica Somarriva, uno de los efectos de la partición y del efecto
retroactivo consagrado en el artículo 1344 del Código Civil, es la
caducidad del embargo constituido por un comunero a quien no
se ha adjudicado el bien embargado. En el caso presentado en el
fallo que comentamos, la Corte resolvió que el embargo trabado
vigente la sociedad conyugal, no queda afectado por la
liquidación y la adjudicación al cónyuge que no era el deudor,
rechazando la tercería de dominio deducida por el adjudicatario.
 Sin embargo, como consecuencia de esta
posición jurisprudencial, surgen dos órdenes
de reflexiones:
 En primer lugar, si bien es cierto la discusión
relativa a los alcances o efectos de la adjudicación
pierde fuerza frente a la protección de los terceros
en el pacto de sustitución, especialmente cuando la
jurisprudencia, como veremos, parece entender que
opera una suerte de inoponibilidad de pleno
derecho, la sociedad conyugal se disuelve por otras
causales, que pueden, a su vez, disolver o no el
matrimonio y en el que no existe un principio
análogo al consagrado en el artículo 1723.
 En segundo lugar,  dado que la adjudicación no
constituye modo de adquirir el dominio, habrá que
buscar la causa de adquisición en un modo de
adquirir. En la sucesión por causa de muerte la
adjudicación se retrotrae al momento en el que nace
la indivisión, es decir, cuando opera el modo de
adquirir sucesión por causa de muerte. Pero en la
sociedad conyugal la cuestión es distinta. A
diferencia de la indivisión hereditaria, la comunidad
nace, como sabemos, disuelta la sociedad conyugal,
pero el modo de adquisición es anterior,
necesariamente.
 Dos posibilidades:
 La ley opera como modo de adquirir. La tesis tiene
debilidades (no lo ordena directamente), pero
favorece una solución especialmente si el
adjudicatario es el cónyuge que no era dueño
(recuerden que la sociedad conyugal no es una
comunidad y habría que retrotraer el dominio a la
tradición, ¿del que no concurrió al acto?. Opera
tanto para la adquisición por el marido, como la
adquisición de la mujer en patrimonio reservado
del artículo 150.
 La extensión jurisprudencial de la regla del artículo
1723
3. Si no se ha producido la liquidación, se pueden
presentar dos órdenes de problemas:
 En primer lugar, entre la disolución y la liquidación
regirá la presunción del art. 1739: todas las especies,
dineros, cosas fungibles, derechos o acciones se
presumen sociales. Los cónyuges no pueden afectar a
los terceros que han adquirido de buena fe bienes
muebles, reclamando su naturaleza social. CS, 10/9/2008:
no se crea una nueva comunidad, ni afecta la propiedad
individual si se han adquirido nuevos
 Si hay un bien que no ha sido liquidado o adjudicado y
es embargado, el otro cónyuge tiene derecho a deducir
tercería de dominio: CS, 26/1/2005
 Naturaleza de la comunidad: de hecho
 Comunicabilidad del bien con la cuota
 Cuota y problema registral: por ejemplo, bien
inmueble y cónviviente a cuyo favor no está
inscrito, enajena
 A diferencia sociedad conyugal, el régimen nace
como una comunidad, ¿se puede sostener su
terminación con la disolución del AUC?
Mantención estado comunidad
 AUC y liquidación de los bienes comunes,
problema del alcance efecto retroactivo
adjudicación
b.8) Pacto de sustitución de régimen. Regulación
sociedad conyugal y comparación con el AUC
1.Regulación y origen: 1764 N° 5; 1791-1 y art.
1723. Puede sustituirse por el de separación de
bienes o el de participación en los gananciales.
(Creado por L. 7612 (1943), modif. Por la Ley
10.271 (1952) y Ley 19.335 (1994)
2. Naturaleza jurídica del pacto, ¿es un contrato
o es una convención?
 Peñailillo: no estamos en presencia de un contrato,
porque no nacen obligaciones para las partes, sino
que tiene por objeto sustituir un régimen
matrimonial.
 La distinción entre contrato y convención: artículo
1438 y sus alcances
 Una aplicación concreta en este ámbito: la
condición resolutoria tácita. Fallo de la CS, 22 de
junio de julio de 2000
 Los contrayentes, habiéndose casado en el régimen de sociedad
conyugal, decidieron pactar separación de bienes y liquidar la
sociedad conyugal, por escritura pública de 22 de agosto de
1991. La demandante pretendía la resolución del pacto y de la
liquidación, en atención a que se le había adjudicado un
derecho inexistente sobre el Lote C, del Fundo El Molino, de la
comuna de Machalí. La Corte rechazó esta pretensión, no sólo
porque la condición resolutoria táctica se aplica a los contratos y
no a las convenciones, sino porque, rigiéndose la liquidación de
la sociedad conyugal por las reglas de la partición, tampoco
resulta aplicable a ésta las reglas de la condición resolutoria
tácita.
2. Características del pacto
 Solemne: escritura pública, subinscripción dentro del plazo
de 30 días al margen de la inscripción matrimonial ¿La
inscripción es solemnidad o medida de publicidad?
 Irrevocable: No puede dejarse sin efecto entre las partes. El
régimen matrimonial es inmutable (art. 1716 inc. final),
¿pueden pasar a un régimen de participación, luego de uno
de separación?
 No sujeto a modalidades: véase fallo antes indicado
 La liquidación de la sociedad conyugal se puede realizar en
el mismo acto (L. 10.271)
 No puede afectar los derechos de terceros: “…no
perjudicará, en ningún caso, los derechos
válidamente adquiridos por los terceros respecto
del marido o de la mujer” (L. 7612; L. 10.271
permitió liquidación)
 ¿En qué se traduce esta fórmula legal?
 La doctrina: Para Somarriva, la frase no tiene sentido, en
la medida que existe la acción pauliana a favor de
acreedores, por qué repetir el precepto. El sentido sería
destacar el carácter la inoponibilidad, de tal modo que
existe, en su concepto, una suerte de cuasi-presunción
de mala fe (Indivisión y partición, pp. 526-528). Para
Peñailillo, el texto permite dirigir varias acciones:
ordinaria de inoponibilidad, pauliana y por simulación,
pero sólo respecto de la 1ª tiene justificación y no se
exigiría la mala fe.
3. Las vías de impugnación del pacto
a) La acción pauliana
 Si el pacto es una convención, onerosa (o si no cabe
en estas categorías), queda comprendida en el N° 2
2468; la partición, en el N° 1 y desde el punto de
vista del derecho común, sería procedente. No
existiría inconveniente en cuanto a la partición de
común acuerdo, que se considera por la doctrina
como una convención onerosa. Peñailillo cita un
fallo antiguo, de 1970 (RDJ, t. 67, p. 463), que
declaró inadmisible la pauliana
 No parece haber, en cualquier caso, acuerdo en este
punto en la doctrina. Para ABELIUK, por ejemplo,
aún cuando la acción pauliana reconoce un campo
amplio de acción, siempre que se trate de actos
voluntarios del deudor, no estarían comprendidos los
actos personalísimos, aunque tengan efectos
patrimoniales. Cita al efecto el fallo de la Corte
Suprema que desestimó el carácter de gratuito u
oneroso, tanto del pacto, como de la liquidación de la
sociedad conyugal. El autor, desde luego, adhiere a la
doctrina jurisprudencial citada por él. Para
ALESSANDRI, SOMARRIVA Y VODANOVIC es
todavía más dudosa la aplicación, pues exigen para la
pauliana un acto de disposición
b) La acción de simulación también respondería a las
reglas del Derecho común
 El fallo de la CS de 19 de agosto de 2008, resolvió
favorablemente la acción de simulación, acogiendo la
nulidad del contrato
 Negativamente, se pronunció el fallo CA Afta, 6/8/2007. La
demandante dedujo acción de nulidad del pacto de sustitución
(por simulación) en contra de los cónyuges. La demandante
obtuvo sentencia por despido injustificado, por la suma de
$9.350.000, confirmado el 29/4/2002, por la CA Afta. La CA Afta
rechazó la acción de simulación, porque el acto celebrado era
real y definitivo. Las partes quisieron efectivamente celebrar el
acto y liquidar la sociedad conyugal. Ello, sin perjuicio de la
inoponibilidad del pacto al acreedor. La sentencia de 1ª
instancia, de 6 de agosto de 2007
c) La acción de inoponibilidad
 Según Peñailillo la frase empleada en el art.
1723 se justifica en la medida que no es
necesario, a diferencia de la pauliana, probar
el fraude de los acreedores. Aún así, la
solución parece discutible, porque no hay
distinta naturaleza entre ambas acciones.
 Esto significa que la inoponibilidad no opera
de pleno derecho, pues requiere declaración
judicial. Véase fallo CS, 30/08/2004
d) ¿Tiene otras acciones el acreedor?
 En el juicio ejecutivo contra el marido, ¿puede
embargar bienes de la mujer? Admitirlo sería
entender que la inoponibilidad operaría de pleno
derecho y sería una restricción al efecto absoluto
del pacto (opera con dicho efecto, en razón de la
subinscripción del pacto)
 La doctrina está dividida: no considera que pueda
actuarse de esta forma Peñailillo, pero una antigua
doctrina, sustentada por Claro Solar, reafirmada
por Ramos Pazos
 Problemas que pueden presentarse en este caso
 ¿debe ser oída la mujer?; ¿debe probar perjuicios el
acreedor? (limitaciones que el profesor Peñailillo
advierte)
 ¿qué ocurre si la mujer enajena a un tercero?, ¿pueden
ser perseguidos dichos bienes? Recuérdese la
situación sub-adquirentes en la pauliana
 ¿puede la mujer interponer tercerías, de posesión o
dominio?
 ¿puede el Conservador negarse a inscribir un
embargo? Ojo: ¿cómo se practica el embargo de
bienes inmuebles (1464). Fallo CA Temuco (Fallos del
Mes 246, mayo 1979, citada profesor Peñailillo)
e) Situación jurisprudencia, ¿cuál es el alcance
la fórmula de no perjuicio a los terceros?
e.1.) Hay fallos que parecen entender que estamos
frente a una inoponibilidad de pleno
derecho:
 CA Concepción 6/9/1994
 Hechos: 23/5/1992, se condena a Jorge González al
delito de homicidio simple de Miguel Bascur,
condenando al pago de $3.240.000, a título de daños. A
la fecha del daño (1990), el autor se encontraba casado
en sociedad conyugal con Magdalena Pérez Muñoz. El
6/3/1992 celebran el pacto de sustitución
 Consideraciones jurídicas: La sustitución es un
derecho absoluto, pero: “no puede perjudicar en
modo alguno los derechos válidamente adquiridos
por terceros respecto del marido o de la mujer”
(consid. 5°); la madre del fallecido tiene derecho a
perseguir los bienes, al tiempo del delito sociales,
como si el pacto no se hubiere celebrado (consid.
5°). Debe rechazarse la tercería de posesión (consid.
6°). Tampoco hubo inventario, ni tasación solemnes
 CS, 23/01/1990, en el juicio ejecutivo deducido
por Banco Estado contra Enrique Luchsinger
(muy similar, CS, 21/7/2010; CA Stgo., 7/7/2006)
 Hechos: En el juicio ejecutivo, Banco Estado impetró y
obtuvo embargo sobre el bien raíz que, al tiempo de
contraerse el crédito, era social. La mujer dedujo, esta
vez, tercería de dominio, rechazada en primera y
segunda instancia
 Consideraciones jurídicas: artículo 1723 no puede
perjudicar a los acreedores del marido; no se practicó,
con las solemnidades exigidas, el inventario y tasación
exigido en el arts. 1765 y 1766.
 CS, 9/04/2002: Cruz Ramírez, Gladis con Lira
Infante, Manuel
 Hechos: En el juicio seguido por el acreedor,
Manuel Lira, en contra del cónyuge de la mujer. La
mujer interpone tercería de posesión: la escritura se
suscribió el 15/1/1993 y se subinscribió el 19/1/1993.
El problema es que el embargo es anterior a la
inscripción
 Fundamentos: la Corte acoge la doctrina que el 1723
no puede perjudicar derechos de terceros, pero
articulado desde el embargo anterior a la
inscripción
 La Corte Suprema ha mantenido a lo largo del tiempo este criterio,
como se desprende, por ejemplo, de sentencias mucho más
recientes. En el fallo de 9 de abril de 2002, en la causa rol N° 679-
2001, caratulada Cruz Ramírez, Gladis con Lira Infante, Manuel, N°
de indicador LegalPublishing 24219. La Corte declaró que: “No
puede prosperar la tercería de posesión sobre un inmueble, basándose
para ello en una escritura de separación de bienes que adjudicó el
inmueble a la tercerista, si dicha adjudicación se inscribió a su
nombre en el respectivo Conservador de Bienes Raíces sólo con
posterioridad a la existencia del embargo, de tal manera que al
momento del apremio figuraba inscrita a nombre del ejecutado. En
ese contexto, cobra relevancia lo dispuesto en el artículo 1723 inciso
segundo del Código Civil, conforme al cual el pacto de separación de
bienes no perjudicará, en caso alguno, los derechos adquiridos
válidamente por terceros respecto del marido”.

 En la sentencia de 21 de julio de 2010, en la causa rol N° 7976-
2010, caratulada Compañía de Telecomunicaciones con
Edmundo Vergara Astorga, publicada en LegalPublishing,
indicador N° 44936, la Corte declaró que el derecho de prenda
general del acreedor y ejecutante sobre los bienes del ejecutado
al tiempo de contraerse la deuda, se vio menoscabado por el
pacto de separación del bienes: “…Por tanto, se ha configurado
en el presente caso, la hipótesis del artículo 1723 inciso 2° del
Código Civil, esta es, que el pacto de separación total de bienes
produzca perjuicio en los derechos válidamente adquiridos por
terceros”, razonamiento que condujo a la Corte a desestimar la
tercería de posesión deducida por el adjudicatario.
 Como se aprecia en las sentencias comentadas, con
independencia de la fuente de la obligación, es decir, se trate de
un delito o cuasidelito o bien de una fuente convencional, los
tribunales han interpretado mayoritariamente que el cónyuge
puede hacer para oponerse al embargo del bien adjudicado, sin
necesidad que el acreedor rinda prueba alguna.
 No obstante, hay que reconocer la interesante cuestión de que
en algunos de estos fallos se rechaza la tercería porque el
embargo era anterior al acto de adjudicación. Es interesante
preguntarse, por el contrario, por el criterio jurisprudencial que
debe seguirse, en los casos en que bienes inmuebles sean
adjudicados y se intente un embargo con posterioridad a dicho
acto, fundándose en una deuda anterior al pacto.
e.2) Otros fallos, parecen entender que la
inoponibilidad debe ser declarada y exigen el
perjuicio del acreedor
 Véase, fallo CS, 30/08/2004: Sergio Faúndez,
conduciendo el 25/2/1997, el bus Mercedes Benz de
propiedad de Alfonso Martínez Catalán, a exceso
de velocidad, provocó la muerte de Sok Kyu Pak,
quien salió expelido del mismo. 21/3/1997, Alfonso
Martínez celebra con su cónyuge separación de
bienes, adjudicándose sólo el referido bus. Los
herederos deducen demanda el 20/5/1997 de
indemnización y de inoponibilidad del pacto de
separación
 Consideraciones jurídicas de relevancia: a) la
deudas derivadas de la responsabilidad
extracontractual, son deudas sociales (incurre en
error de derecho la sentencia de 2° grado que
estableció lo contrario) (considerando 10°). No debe
probarse, en la acción de inoponibilidad, el fraude
de acreedores, sino que basta que exista perjuicio,
consistente en la dificultad de obtener el pago del
crédito (considerando undécimo)
 Regulación AUC: 15 regla 3ª
 El pacto que los convivientes civiles celebren para sustituir el régimen
de comunidad deberá otorgarse por escritura pública y no surtirá
efectos entre las partes ni respecto de terceros, sino desde que esa
escritura se subinscriba al margen de la respectiva inscripción del
acuerdo de unión civil. Esta subinscripción sólo podrá practicarse
dentro de los treinta días siguientes a la fecha de la escritura en que se
pacte la separación. El pacto que en ella conste no perjudicará, en caso
alguno, los derechos válidamente adquiridos por terceros respecto de
cada uno de los convivientes civiles.

 En la escritura pública de separación total de bienes, los


convivientes civiles podrán liquidar la comunidad, celebrar otros
pactos lícitos o ambas cosas, pero todo ello no producirá efecto alguno
entre las partes ni respecto de terceros, sino desde la subinscripción a
que se refiere el inciso anterior.
 Solemnidad del pacto es equivalen al art. 1723
 También la regla de protección de 3ros. ¿Quiénes son
terceros protegidos? Como en la sociedad conyugal,
los que adquieren derechos (fundamentalmente
acreedores), antes de la celebración del pacto. Estos
están protegidos del modo que analizamos a
propósito de la sociedad conyugal. Sin embargo se
presenta un problema importante: ¿hay protección de
terceros si las obligaciones permanecen separadas?,
¿podría perseguir los bienes del adjudicado?
 Efecto retroactivo de la adjudicación y terceros
 Si no se ha liquidado la comunidad, consideramos, el acreedor
se encuentra parcialmente desprotegido, porque el comunero
que no es deudor puede pedir que se excluya del embargo los
derechos que le corresponden en la comunidad. Un ejemplo
jurisprudencial está representado por la sentencia de la Corte
Suprema, de 8 de noviembre de 2016, rol 28.600-2016. El
matrimonio se celebró el 18 de junio de 1994. El 26 de mayo de
2011, los cónyuges pactaron separación judicial, sin disolver la
sociedad conyugal. El 8 de septiembre del mismo año, el
marido, aporta el bien raíz a una sociedad. La Corte Suprema
acoge la acción de inoponibilidad por falta de concurrencia,
afectando los derechos de la sociedad a quién se había aportado
el bien.
 La segunda hipótesis estaría representada por un crédito adquirido
después de la disolución del régimen, pero en el que ha habido
liquidación, como por ejemplo, si en el tiempo que media entre la
disolución y liquidación, un conviviente contrae una obligación y
posteriormente se liquida el bien a favor del otro, el tercero se
encuentra desprotegido. De un lado, si el régimen se ha disuelto en
virtud de las causales contenidas en el artículo 26, con excepción del
pacto de sustitución de régimen del artículo 15, la limitación del efecto
retroactivo (hasta la disolución del régimen) determinada por la
jurisprudencia no puede operar como mecanismo de protección de los
acreedores. Si, en cambio, la disolución opera en virtud del pacto de
sustitución de régimen, hay acuerdo en que los acreedores no se
encuentran protegidos por la disposición que resguarda los derechos
válidamente adquiridos con anterioridad al pacto, ni tampoco podrá
operar en su favor la limitación del efecto retroactivo de la
adjudicación.
 E. Derechos en favor del conviviente
sobreviviente
 1. Derechos hereditarios: el conviviente es
legitimario (asimilándose la situación a la del
cónyuge sobreviviente) y asignatario de 4ª de
mejoras (arts. 16 y 18, en relación con el art.
988).
 Por aplicación de las reglas sucesorias del causante,
debe ser capax y digno, puede ser desheredado y
tiene derecho de adjudicación preferente
 2. Derechos previsionales
 Beneficiario de pensión de sobrevivencia, si
el AUC tenía la menos un año de
antigüedad, o tres años, si el causanmte era
pensionado de invalidez o vejez;
antigüedad que no se exige si hay embarazo
o hijos comunes
 3. Legitimación activa: El artículo 20
confiere expresamente legitimación
activa para demandar como víctimas por
rebote. Aunque era ya una discusión
superada en el ordenamiento chileno,
Court considera que la norma estaba
justificada tratándose de parejas
homnosexuales
 F. Terminación del AUC
 a) Por muerte natural de uno de los convivientes civiles; b) Por muerte
presunta de uno de los convivientes civiles, de conformidad a lo
dispuesto en el artículo 43 de la ley N° 19.947, sobre matrimonio civil.
Terminará también por la comprobación judicial de la muerte de uno
de los convivientes civiles efectuada por el juez del último domicilio
que el difunto haya tenido en Chile, en los términos prescritos en los
artículos 95 y 96 del Código Civil; c) Por el matrimonio de los
convivientes civiles entre sí, cuando proceda; d) Por mutuo acuerdo de
los convivientes civiles, que deberá constar por escritura pública o acta
otorgada ante oficial del Registro Civil; e) Por voluntad unilateral de
uno de los convivientes civiles, que deberá constar por escritura
pública o acta otorgada ante oficial del Registro Civil; f) Por declaración
judicial de nulidad del acuerdo. La sentencia ejecutoriada en que se
declare la nulidad del acuerdo de unión civil deberá subinscribirse al
margen de la inscripción a que se hace mención en el artículo 6º y no
será oponible a terceros sino desde que esta subinscripción se
verifique.
 Terminación unilateral:
 Solemne: Ep o Acta ortorgada ante el Oficial RC
 Subinscripción: Para Espejo y Lahtrop, así como para
Rodríguez, ambas son saolemnidades necesarias para poner
término al AUC. Verdugo cree que basta la declaración. La
norma parece indicar que la subinscripción es nulidad,
porque no la exige solo para que produzca efectos respecto de
terceros.
 Necesidad de notificación al otro conviviente, presunción de
conocimiento y liberación de dicha obligación: no afecta la
terminación, sino hace responsable de perjuicios.
 Posibilidad de pedir compensación
económica, en los casos de terminación de las
letras d), e) y f), es decir, nulidad, mutuo
acuerdo, declaración unilateral)

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