HISTORIA DE LA EXÉGESIS
CRISTIANA
Introducción a la Biblia
Estudiante: Carlos Rodríguez
Profesor: Mags. Patricio Muenala
Quito, 2023
HISTORIA DE LA EXÉGESIS CRISTIANA
• Los orígenes
Los primeros cristianos siguieron el modo de interpretar la Escritura, que Jesús y los apóstoles habían practicado;
una interpretación que se puede caracterizar, entre otros, por los siguientes factores: un cristocentrismo, en el que la
historia bíblica es considerada en su orientación hacia Jesús y la predicación del Reino; una perspectiva histórica
dividida en dos etapas, una ya realizada, con la venida de Jesús, el Mesías prometido, otra que habría de extenderse
hasta el final de los tiempos, con la segunda venida de Jesús; y una lectura de los textos realizada a dos niveles, en
sentido literal y según el caso, en sentido espiritual o típico.
Los Padres de los primeros dos siglos, tanto los apostólicos como los apologistas, y los escritores eclesiásticos de
este período, aunque no escribieron en sentido estricto comentarios a la Escritura, sin embargo, se sirvieron de ella
con frecuencia en sus instrucciones a los fieles o en sus obras escritas con finalidad pastoral o apologética.
San Justino y san Ireneo merecen una mención especial por
el uso particular que hicieron de los textos bíblicos y por el
método hermenéutico empleado
San Justino
San Justino , en su Apología y en el Diálogo con Trifón,
obras con las que defiende la fe cristiana y su máxima
dignidad, se basa en una interpretación exegética que intenta
alcanzar el significado literal de las profecías y de la
narración bíblica, aunque también se sirve de la exégesis
tipológica.
San Ireneo , al final de la época de los Padres apologistas, en
San Ireneo
un contexto apologético antignóstico, optó decididamente
por una exégesis literal y teológica.
• La tendencia exegética alejandrina.
Aunque a veces se habla de ‘escuela de Alejandría’, se trata más bien de una
corriente de pensamiento caracterizada por una determinada concepción
bíblico-hermenéutica. Surge en Alejandría de Egipto, hacia el año 180, y se
mantuvo activa hasta mediados del siglo V. Se atribuye a Panteno, filósofo
estoico de origen siciliano que más tarde se convirtió al cristianismo, el haber
dado vida a esa tendencia de interpretación bíblica.
Con este movimiento hermenéutico alejandrino se inicia en ámbito cristiano
el estudio científico de la Escritura, y en una ciudad en la que ya funcionaba
una escuela exegética judía. Movimiento y escuela se caracterizan,
fundamentalmente, por la utilización del método alegórico. Nace así el
método alegórico cristiano, cuyos máximos exponentes fueron Clemente de
Alejandría († 215), el primer pensador que formalizó y codificó este método,
especialmente en el libro IV de los Stromata (Tapices), y sobre todo Orígenes
(†254), que da a la hermenéutica bíblica una sistematización bajo muchos
aspectos definitiva.
Faro de Alejandría
• El Auténtico tratado de la hermenéutica bíblica
Los principios son, fundamentalmente, los siguientes:
• toda la Biblia está inspirada y goza de un origen divino; no es, por tanto, una palabra
muerta, encerrada en el pasado, sino una Palabra viva, dirigida directamente al hombre
de hoy; existe una unidad tal entre el Antiguo y el Nuevo Testamento que el Nuevo
ilumina al Antiguo, recibiendo, a su vez, de este luz para su comprensión; la Biblia no
solo no admite error, sino que es la misma verdad; en ella no puede haber nada de inútil
o de escaso provecho; su centro es Cristo.
• Con respecto al método exegético, Orígenes, sin desatender el sentido literal, se dedicó
con fervor a explicar el sentido alegórico, convencido de que detrás de cada texto
bíblico se escondía un misterio profundo, que debía ser interpretado y explicado, y de
que era precisamente a través de la alegoría como se podían determinar las relaciones
entre ambosTestamentos.
• La exégesis de Orígenes influyó notablemente en los Padres y escritores eclesiástico de
los siglos sucesivos, como San Dionisio de Alejandría, San Gregorio Taumaturgo,
Eusebio de Cesarea, San Atanasio († 375), san Cirilo de Alejandría († 444) y san
Hesiquio († 451), los cuales supieron valorar en sus obras el significado que
comportaba la exégesis alegórica sin descuidar, no obstante, la interpretación literal,
especialmente en sus comentarios continuos a los libros bíblicos y en sus escritos en
defensa de las verdades de fe.
Origenes
La tendencia exegética antioqueña
Hacia el año 280, cuando ya la tendencia, exegética
alejandrina había alcanzado su época de oro y tendía a
declinar, surgió un movimiento bíblico en Antioquía de Siria
que durará hasta fines del siglo V. Se atribuye a Luciano de
Samosata († mártir el 312), de quien no se conoce ningún
escrito, haber dado vida a esta corriente hermenéutica.
Los Padres capadocios
A los Padres capadocios se les reconoce una posición
intermedia entre las tendencia alejandrina y antioquena,
aunque su método exegético es más cercano a esta última.
Sus principales exponentes fueron san Basilio el Grande
(† 379), san Gregorio Nacianceno († 390) y sobre todo,
desde el punto de vista bíblico, san Gregorio de Nisa (†
395).
Los Padres latinos
En Occidente, durante la época patrística, no surgieron
tendencias exegéticas propiamente dichas. No obstante, desde
el inicio, aparecen grandes figuras, que contribuirán de modo
eficaz al desarrollo de la teorización exegética, elaborando de
modo casi definitivo los principios esenciales de la
hermenéutica cristiana. Entre los Padres latinos predominó, por
otra parte, un interés práctico por los problemas de orden
moral.
A partir del siglo IV , con san Hilario de Poitiers († 367),
ven la luz los primeros grandes comentarios a los libros En su exégesis, Tertuliano concede la prioridad al
bíblicos. Antes de san Hilario, estos comentarios se sentido literal y se mantiene alejado de los excesos de
centraban en aquellos textos que se prestaban a una la alegoría de la escuela de Alejandría. De esta misma
inmediata aplicación pastoral y, por el mismo motivo, la época es san Hipólito Romano († 235), considerado
Biblia era comentada a través de la predicación, como el primer comentador de la Biblia en Occidente.
también había hecho Orígenes en sus Homilías
A partir del siglo IV , en Occidente, comienzan a aparecer El Tractatus Mysteriorum de san Hilario,
grandes comentarios de la Biblia, orientados hacia una u considerado una de las primeras obras
otra de las tendencias exegéticas del tiempo, aunque específicamente exegéticas realizadas en Occidente,
generalmente en una equilibrada armonía. La exégesis
alegórica alejandrina está presente en los escritos de san es una exposición magistral en línea con la exégesis
Victorino de Pettau (ca. † 304), y san Hilario de Poitiers († tipológica, en la que confluyen los principios de la
366). exégesis oriental y occidental.
Otros exegetas de tendencia alejandrina de este mismo
siglo IV son san Gregorio de Elvira († 392) y san Ambrosio
de Milán († 397). Entre los seguidores del método
exegético antioqueno se encuentran, por el contrario,
Juliano, obispo de Eclana (Italia, † 455), el donatista
Ticonio († 400), a quien se debe la composición del primer
tratado de hermenéutica bíblica, y el hereje Pelagio († 418),
que redactó un breve comentario a las cartas de san Pablo.
A esta evolución contribuyeron las
controversias origenistas y la relación
San Jerónimo († 419) es considerado que san Jerónimo instauró con los
el Doctor Maximus Sacrae Scripturae maestros hebreos y con la exégesis
en la exposición científica de la rabínica, lo que le permitió ponerse en
Biblia. A ella dedicó todo su esfuerzo, contacto directo con el texto hebreo y
acompañado de su gran cultura y su con la exégesis literal-histórica. No
vasta erudición. Vivió gran parte de obstante, Jerónimo nunca abandonó la
su vida en Tierra Santa, donde exégesis alegórica bien entendida, a la
aprendió las lenguas bíblicas, se puso que llama ‘inteligencia mística de la
en contacto con las tradiciones del Escritura’, utilizándola en sus escritos,
judaísmo y asimiló los escritos de siempre de modo sobrio. Entre las obras
quienes habían comentado la Biblia de san Jerónimo, además de la versión
latina de la Biblia llamada Vulgata, que
antes de él. En la exégesis de san es su mayor trabajo en el campo bíblico,
Jerónimo se nota una evolución se encuentran diversos escritos
metodológica, desde un amplio uso exegéticos y homilías sobre los textos
de la exégesis alegórica, que adopta sagrados. Referencias, comparaciones y
en sus primeros escritos, redactados explicaciones de pasajes bíblicos también
bajo la influencia de Orígenes, a un están presentes en sus obras dogmáticas
método exegético atento al sentido y polémicas, y en sus numerosas cartas,
literal. alrededor de 154.
El santo obispo de Hipona estuvo siempre
San Agustín († 430), el otro gran Padre de atento, por otra parte, a fundamentar la
la Iglesia latina, realizó, a diferencia de san interpretación alegórica sobre el sentido
Jerónimo, una interpretación de la literal-histórico del texto, reconociendo la
Escritura prevalentemente teológica y primacía de este último. Sus principios
doctrinal. El valor de sus obras exegéticas hermenéuticos están expuestos, sobre todo,
no se encuentra, por tanto, en la en el De doctrina christiana, donde establece
explicación filológico-gramatical del texto detalladamente las normas para la
sagrado, porque san Agustín no poseía en investigación científica del texto bíblico.
ese terreno la preparación de san Entre los escritos bíblicos se encuentran sus
Jerónimo. Sin embargo, su amplia visión comentarios al Génesis, al Heptatéuco (los
teológica le permitía expresar, en sus siete primeros libros de la Biblia), a los
comentarios a los libros bíblicos, los Salmos y al Nuevo Testamento. Estos
principios de la exégesis literal. En san últimos, de carácter más bien teológico-
Agustín, en efecto, conviene hacer una doctrinal, son principalmente el De
distinción: en sus obras de oratoria, Consensu Evangelistarum, que trata sobre la
sermones y homilías, recurre con armonización de los evangelios; el De
frecuencia a la interpretación alegórica y Sermone Domini in Monte, un verdadero
mística, para captar la atención de sus tratado de moral cristiana; las Quaestiones
oyentes y moverlos a una práctica más Evangeliorum, en las que se explican
intensa de la vida cristiana; por el algunos textos difíciles de comprender, el
contrario, en sus comentarios propiamente Tractatus in Ioannem, una de sus obras más
bíblicos y dogmáticos, se esfuerza por célebres, y algunos comentarios a las cartas
atenerse al sentido literal-histórico. paulinas.
La época de decadencia (siglos VI - XI ) En Occidente, aunque la elaboración exegética es escasa, no
faltan algunos comentadores dignos de ser recordados: san
A partir del siglo VI, la exégesis bíblica cristiana entra Pedro Crisólogo († 452), autor de 176 homilías sobre los
en un largo período de estancamiento. En Oriente, ya evangelios, en las que sigue el método alegórico; Casiodoro (†
desde finales del siglo V, había cesado prácticamente la 570), que escribe una introducción bíblica, las Institutiones
producción exegética. Solo se encuentran algunos divinarum litterarum, que tendrá un gran influjo en el
comentarios compuestos con la finalidad de reproponer medioevo, compone comentarios a los Salmos y a casi todo el
las ideas de los escritores antiguos, actualizándolas Nuevo Testamento, y publica, ampliándolo y con las necesarias
correcciones doctrinale
según las circunstancias
el comentario de Pelagio a las cartas de san Pablo; san Entre los siglos VI y XI no supuso un verdadero progreso en la
Gregorio Magno († 604), autor de varias obras exegéticas – exégesis bíblica. La mayor parte de la producción bíblica se
sobre Job (Moralia in Iob), los evangelios, Ezequiel, el limitó al trabajo de recopilación, dándose inicio a las catenae, una
Cantar de los Cantares y el primer libro de los Reyes– con serie de notas exegéticas sobre un texto bíblico o todo un libro,
una clara finalidad pastoral, lo que explica su recurso a la entresacadas de las obras de los Padres y escritores antiguos, y
interpretación alegórica; san Isidoro de Sevilla († 636), el puestas una a continuación de otra, sin comentarios. La primera
cual, aunque no escribió propiamente hablando comentarios catena conocida se remonta a fines de la época patrística y su
bíblicos, trató de muchas cuestiones exegéticas en los libros autor fue Procopio de Gaza († 528).
VI y VII de las Etimologías y en otras obras