Las principales
características de las
aves son que tienen
sangre caliente y
plumas, y que sus
miembros delanteros
no son brazos ni patas,
sino alas. para poder
volar, diferenciándose
de sus parientes más
cercanos, los reptiles.
Características de las aves
Las aves son vertebrados, ya que
tienen columna vertebral. sus
huesos son huecos, por lo tanto,
pesan menos para volar.
Las hormonas producidas por los
órganos sexuales determinan las
características de hembra y
macho, en especial el colorido del
plumaje y otros adornos corporales
que difieren en los dos sexos, como
es el caso de las crestas y barbas
de gallos y pavos. Las aves machos
suelen ser más coloridos y
llamativos que las hembras.
Reproducción de las
aves
La fecundación de las
aves es interna y su
reproducción ovípara,
es decir, mediante
huevos.
LAS AVES PESCADORAS SE
ALIMENTAN DE PECES
La mayoría de las especies que
toman su comida del agua
dependen de la natación para
alcanzarla –pingüinos, albatros,
pelícanos, cormoranes, patos,
gaviotas, martín pescador,
entre otros–.
Para impulsarse, algunas aves
tienen los dedos de sus patas
unidos por una membrana.
También están los que obtienen
la mayor propulsión a partir de
sus alas, como los pingüinos.
El Tucán se alimenta de frutos
Se alimentan de insectos
Aves rapaces
Como la vida de un ave
transcurre en el aire y a gran
velocidad, y en algunas especies
durante la noche, la vista y el
oído son los sentidos más útiles.
Aves carroñeras
Aunque muchas aves carecen de olfato,
hay algunas, como los buitres, que
buscan comida entre la hojas mediante
este sentido.
Las patas están dispuestas para soportar el peso del animal y adaptadas para
posarse, capturar a sus presas, andar o nadar. En la mayoría de los casos,
están cubiertas de escamas muy similares a las de los reptiles.
Alimentación de los
polluelos
Las crías que todavía están en
el nido pueden comer más de su
peso en un día.
Aves: los sentidos
La importancia de los ojos se refleja en su tamaño, ya que ocupan gran parte
del cráneo. Dado su tamaño, los ojos son bastante rígidos. Esta escasa
movilidad se suple con la elasticidad del cuello, que les permite moverlo con
mucha soltura.
La mayoría de las aves tienen buena visión del color. La agudeza visual de las
rapaces y otras especies es el doble o el triple que la humana.
El oído es particularmente importante en zonas forestales, donde es imposible
mantener el contacto visual; por eso el gran desarrollo de sus trinos, cantos y
otros efectos sonoros.
Los búhos, que tienen una excelente visión nocturna, de todas formas también
usan el oído para localizar y captar a sus presas de noche.
Las papilas gustativas sólo están presentes en la parte posterior del paladar,
por lo que paladean su comida cuando está bien adentro. De todas formas, al
igual que el hombre, son capaces de distinguir cuatro sabores básicos: salado,
dulce, amargo y ácido.
El tacto está bien desarrollado en la lengua de muchas aves y también en la
punta de los picos, sobre todo de aquellas que buscan sus presas en la
profundidad del barro, el agua o al interior de un tronco.
Aves terrestres
Pese a lo que puedas creer, hay aves que no pueden volar, ya que sus alas se
han reducido y pesan demasiado.
La más típica representante de este grupo, es el avestruz, que puede llegar a
pesar 150 kilos. También están los casuarios, emúes y ñandúes.
Son tan grandes que se defienden tanto por su fuerza como por su rapidez
en la carrera. La más grande de estas aves fue el ave elefante, de
Madagascar, que habría pesado 450 kilos y que fue exterminada hace algunos
siglos.
En el caso de las que no son tan grandes, la desventaja de no ser capaz de
volar es que son más vulnerables a los depredadores. De hecho, en algunos
casos las aves dejaron de volar en lugares donde estaban a salvo, como en
algunas islas remotas (rascones, kagú y el kakapo).
Estas especies son muy vulnerables a la extinción cuando las condiciones
cambian, como ocurre cuando aparecen el hombre y sus animales domésticos.
El dodo, propio de la isla Mauricio (Océano Índico), es un buen ejemplo: se
extinguió a los pocos años que llegó el hombre.
Las aves acuáticas –como el pingüino– tampoco pueden volar, y en su defecto
nadan.