CLASIFICACIÓN DE LOS TIPOS PENALES
SUJETOS Y OBJETOS
Sujeto activo
Es la persona física que comete el delito; se llama también delincuente, agente o criminal. Este último
vocablo es el que maneja la criminología.
Sujeto pasivo
Es la persona física o moral sobre quien recae el daño o peligro causado por la conducta del
delincuente. Por lo general, se le denomina también víctima u ofendido, en cuyo caso una persona
jurídica puede ser sujeto pasivo de un delito, como en los delitos patrimoniales y contra la nación,
entre otros. Estrictamente, el ofendido es quien resiente el delito en forma indirecta; por ejemplo, los
familiares del occiso.
SUJETOS Y OBJETOS
Objeto Material
El objeto material es la persona o cosa sobre la cual recae directamente el daño causado por el delito
cometido o el peligro en que se colocó a dicha persona o cosa.
Objeto Jurídico
El objeto jurídico es el interés jurídicamente tutelado por la ley. El derecho penal, en cada figura típica,
tutela determinados bienes que considera dignos de ser protegidos.
POR EL DAÑO
De daño o lesión.
Cuando se afecta realmente el bien tutelado, por ejemplo, robo, homicidio y violación.
De peligro. Cuando no se daña el bien jurídico, sino que únicamente se pone en peligro el bien
jurídico. El peligro puede ser:
Efectivo. Cuando el riesgo es mayor o existe más probabilidad de causar afectación, por ejemplo, con un
disparo de arma de fuego y un ataque peligroso
Presunto. Cuando el riesgo de afectar el bien es menor, por ejemplo, el abandono del cónyuge e hijos, la
omisión de socorro, el abandono de atropellados.
POR EL RESULTADO
Formal, de acción o de mera conducta.
Para la integración del delito no se requiere que se produzca un resultado, pues basta realizar la acción
(omisión) para que el delito nazca y tenga vida jurídica; por ejemplo, portación de arma prohibida.
Material o de resultado.
Es necesario un resultado, de manera que la acción u omisión del agente debe ocasionar una alteración
en el universo de las cosas; por ejemplo, homicidio, lesiones y fraude.
POR LA INTENCIONALIDAD
Doloso, intencional.
Cuando el sujeto comete el delito con la intención de realizarlo. Se tiene la voluntad y el dolo de
infringir la ley
Culposo, imprudencial o no intencional.
El delito se comete sin la intención de cometerlo; ocurre debido a negligencia, falta de cuidado,
imprevisión, imprudencia.
POR SU ESTRUCTURA
Simple.
Cuando el delito producido sólo consta de una lesión.
Complejo.
Cuando el delito en su estructura consta de más de una afectación y da lugar al surgimiento de un
ilícito distinto y de mayor gravedad; por ejemplo, la violación tiene una penalidad como delito simple,
pero si la comete un ascendiente será agravada.
POR EL NÚMERO DE SUJETOS
Unisubjetivo.
Para su integración se requiere un solo sujeto activo. Ejemplo: homicidio, lesiones, robo, violación y
prácticamente cualquiera que no exija la concurrencia de dos o más sujetos activos.
Plurisubjetivo.
Para su integración se requiere la concurrencia de dos o más sujetos, por ejemplo, incesto, delincuencia
organizada, asociación delictuosa, etc.; un solo sujeto activo no puede incurrir en ninguno de estos
delitos.
POR EL NÚMERO DE ACTOS
Unisubsistente.
Requiere, para su integración, de un solo acto.
Plurisubsistente.
El delito se integra por la concurrencia de varios actos; cada conducta, por sí sola, de manera
aislada, no constituye un delito.
POR SU DURACIÓN
Instantáneo.
El delito se consuma en el momento en que se realizaron todos sus elementos: en el mismo instante de agotarse la
conducta se produce el delito; por ejemplo, homicidio.
Instantáneo con efectos permanentes.
Se afecta instantáneamente el bien jurídico, pero sus consecuencias permanecen durante algún tiempo; por
ejemplo, lesiones.
POR SU DURACIÓN
Continuado.
Se produce mediante varias conductas y un solo resultado; los diversos comportamientos son de la misma
naturaleza, ya que van encaminados al mismo fi n. Así, se dice que hay pluralidad de conductas y unidad de
resultado; por ejemplo, la vendedora de una casa de modas que cada día roba alguna prenda, hasta completar un
ajuar de novia.
Permanente.
Después de que el sujeto realiza la conducta, ésta se prolonga en el tiempo a voluntad del activo, por ejemplo,
secuestro. También llamado continuo.
POR SU PROCEDIBILIDAD O PERSEGUIBILIDAD
De oficio.
Se requiere la denuncia del hecho delictivo (presumiblemente delictivo) por parte de
cualquiera que tenga conocimiento del mismo
De querella necesaria.
A diferencia del anterior, éste sólo puede perseguirse a petición de parte, o sea, por medio de
querella del pasivo o de sus legítimos representantes.
POR EL BIEN JURÍDICAMENTE PROTEGIDO
Conforme a este criterio, los delitos se agrupan por el bien jurídico que tutelan, criterio que
siguen los códigos penales.
Ocasionalmente se advierte que el criterio adoptado por el legislador es otro; pero, en
términos generales, en la legislación mexicana prevalece el del bien jurídico. Así, existen
delitos contra la libertad sexual, patrimoniales, contra la vida, contra la salud, etcétera.
POR SU ORDENACIÓN METÓDICA
Básico o fundamental.
Es el tipo que sirve de eje o base y del cual se derivan otros, con el mismo bien jurídico tutelado. El tipo básico
contiene el mínimo de elementos y es la columna vertebral de cada grupo de delitos; por ejemplo, robo y
homicidio
Especial.
Se deriva del anterior, pero incluye otros elementos que le dan autonomía o vida propia; por ejemplo, infanticidio,
feminicidio y aborto, los cuales derivan del homicidio, pues de hecho son homicidios, pero con características en
los sujetos activo y pasivo que los hacen diferentes del básico.
Complementado.
Es un tipo básico, adicionado de otros aspectos o circunstancias que modifican su punibilidad, de manera que lo
agravan o atenúan; además, no tiene vida autónoma como el especial; por ejemplo, robo en casa habitación, con
una pena agravada, según el lugar donde se cometa.
POR SU COMPOSICIÓN
Normal.
La descripción legal sólo contiene elementos objetivos; por ejemplo, homicidio.
Anormal.
Se integra de elementos objetivos, subjetivos o normativos; por ejemplo, homicidio en razón
del parentesco o el fraude procesal.
POR SU AUTONOMÍA O DEPENDENCIA
Autónomo.
Tiene existencia por sí; por ejemplo, robo y homicidio.
Dependiente o subordinado.
Su existencia depende de otro tipo; por ejemplo, homicidio en riña o duelo y robo de uso.