El Despojo
DEFINICION:
La palabra despojo proviene del latín “despoliare”, que significa privar a alguien
de lo que tiene. Es la acción de arrebatar o quitar violentamente de una
posesión o pertenencia a una persona, un colectivo o a una comunidad. La
fuerza que impone un grupo cultural contra otro obliga siempre a la anulación o
la pérdida de los valores del más débil.
Despojo es privar por voluntad propia a alguien de algo que se tenía a través
del engaño o la violencia física o moral. Despojo es sinónimo de saquear,
desnudar, botín y expolio.
El diccionario de la Real Academia Española lo define como:
“Privar a alguien delo que goza y tiene, desposeerle de ello con violencia”.
Aunque el despojo puede darse por varias formas, se puede desposeer de varias
cosas y por varias razones. En relación a nuestro curso será más acertado decir
que “Es la acción por medio de la cual a una persona se le priva arbitrariamente
de su propiedad, posesión, ocupación, tenencia o cualquier otro derecho que
ejerza sobre un predio; ya sea de hecho, mediante negocio jurídico, actuación
administrativa, actuación judicial o por medio de algunas acciones tipificadas en
el ordenamiento penal y aprovechándose del contexto del conflicto armado”.
El despojo puede ir acompañado o no del abandono, pero a diferencia de este último,
en el despojo hay una intención expresa de apropiarse del predio”. Ese proceso se
caracteriza por ser potencialmente contrario a alguna disposición legal y a la voluntad
y las expectativas del grupo o los individuos afectados. El despojo es impositivo.
Puede combinar violencia física con apelación a figuras jurídicas, o usar por aparte
cada uno de estos medios.
Las comunidades indígenas –urbanas o rurales– desde el siglo XIX no han dejado de
denunciar que las pocas tierras que les quedaron de la época colonial.
Por primera vez, en la historia el Ministerio Público junto a la CICIG, detienen a una de
las incontables bandas que se han dedicado a despojar de sus tierras a campesinos
indígenas que vivían en el departamento de Petén. Este caso solo es un ejemplo de
cómo el sistema jurídico, a través de abogados, ha servido para legalizar ilegalidades
como el robo de tierra y propiedades.
También muestra cómo el crimen organizado ha
colocado a sus miembros en instituciones, como
el Fondo de Tierras, para convertirlos en
bisagras que maquillan y facilitan el
enriquecimiento ilícito. El delito del despojo
territorial no es novedoso en Guatemala, de
hecho la mayoría de grandes extensiones fueron
fundadas con base a la expoliación masiva,
violenta y permanente de los bienes colectivos
de los pueblos indígenas, ante esto, lo novedoso
es que finalmente después de tanta denuncia,
sangre, frustración y resentimiento.
EVOLUCION HISTORICA DEL DESPOJO
El despojo de tierras de los pueblos indígenas en Guatemala se
da en el transcurso de las diferentes épocas que se marcan,
inicialmente se dio, a raíz de su derrota militar y conquista
dando como resultado la dominación territorial como también de
las personas a que fueron sometidos por medio de todas
aquellas instituciones de la Encomienda y Repartimiento,
mediante las cuales fueron repartidas las tierras y
encomendados los indígenas para su cristianización y desde
luego su inserción en calidad de siervos en el nuevo sistema de
producción.
Durante la conquista
La conquista de Guatemala se produjo entre 1525 y 1530, tras un sangriento período de
batallas y enfrentamientos entre los conquistadores españoles y los pueblos nativos.
Este proceso histórico formó parte del período de conquista y colonización española del
continente americano.
El descubrimiento y conquista española de Guatemala se atribuye al capitán Pedro de
Alvarado. Su expedición fue autorizada por el conquistador de México Hernán Cortés y
llegó al territorio guatemalteco a principios de 1524. Sin embargo, otras expediciones
realizadas unos años antes ya habían explorado las costas de estos territorios.
La mayor parte de los pueblos conquistados pertenecieron a la civilización maya que
estuvo asentada en las tierras altas y bajas de Mesoamérica. Los territorios descubiertos
y conquistados comprendieron varios reinos mesoamericanos. El pueblo maya fue
considerado por los conquistadores como “infiel”.
Por esta razón, durante más de 150 años fue sometido por
los conquistadores para intentar convertirlo al catolicismo,
desconociéndose los logros de esta civilización que fue casi
extinguida. Después de luchar cruentas batallas entre 1525
y 1530, los nativos de los pueblos mesoamericanos
finalmente tuvieron que rendirse al ejército español.
Las tácticas de guerra y la tecnología española se
impusieron, los indígenas fueron sometidos y sus territorios
conquistados. La ciudad de Guatemala fue la tercera más
Violencia Arbitrariedad importante en América en la Colonia, luego de México y
Impositivo Lima. Sus territorios conformaron la Capitanía General de
Encomienda y
Repartimiento Guatemala, dependiente del virreinato de Nueva España.
Descubrimiento de Guatemala
El primer contacto entre los pueblos mayas y los exploradores europeos se produjo
a principios del siglo XVI. Ocurrió en la península de Yucatán en 1511, durante el
naufragio de un navío español que navegaba de Panamá a Santo Domingo.
A esta siguieron otras expediciones por mar entre 1517 y 1519, que tocaron las
costas de la península de Yucatán en distintos puntos, pero no se adentraron en
territorio maya.
Después de la caída de Tenochtitlán, el conquistador de México Hernán Cortés y
los demás conquistadores fueron informados acerca de la existencia de unos
territorios situados al sur de México muy poblados y ricos en oro.
Dichos reinos estaban establecidos a lo largo y ancho de la península de Yucatán
y las tierras altas de la Sierra Madre, entre los territorios de Chiapas, Guatemala,
El Salvador y los territorios bajos ubicados al sur del litoral Pacífico. El territorio
guatemalteco estuvo habitado por diversos grupos indígenas.
Entonces, Cortés decidió enviar a su capitán Pedro de Alvarado y Contreras con
una expedición conformada por 300 hombres. La mayoría de la tropa
expedicionaria estaba integrada por indígenas tlaxcaltecas, a quienes se había
prometido libertad y otros beneficios.
Los nativos no fueron sorprendidos por los conquistadores españoles, pues estos
ya habían recibido noticias de la expedición.
El pueblo quiché era uno de los más poderosos y había intentado unificar a
los demás pueblos en torno a su cultura mediante el uso de la fuerza, de
manera que los indígenas se enfrentaron a los conquistadores españoles
estando divididos entre ellos. Esa fue una de las razones de su
sometimiento.
Fases de la conquista de Guatemala
Primera fase
Según relató el propio Cortés, el ejército partió el 6 de diciembre de 1523. A
principios de febrero de 1524 ocurrió el primer enfrentamiento entre
españoles y quichés en Zapotitlán, capital de Xuchiltepec.
El ejército español logró vencer a los indígenas después de una sangrienta
batalla en la que los indígenas ofrecieron una feroz resistencia. Luego de
ganar la batalla que se peleó a orillas del río Tilapa, los españoles se
dirigieron el altiplano guatemalteco.
El conquistador Pedro de Alvarado y sus tropas llegaron a la ciudad de
Xelajú, que más tarde fue refundada y se llamó Quetzaltenango. Durante la
travesía encontraron resistencia de los nativos comandados por el príncipe
Azumanché. Este era pariente del jefe y guerrero quiché Tecún Umán, quien
enfrentó duramente al ejército español en Guatemala.
Los españoles vencieron a los nativos en la batalla que se libró en las
inmediaciones del río Olintepeque, donde Azumanché perdió la vida. Luego
del combate, los españoles descansaron en Xelajú para preparar el siguiente
paso de la expedición.
En esta fase se libraron dos importantes batallas, entre otros combates
cruentos: La batalla del Pinar y la batalla de los Llanos de Urbina.
Sometimiento indígena
Los quichés que pusieron resistencia a los españoles se rindieron después de las
dos batallas. Sin embargo, sus jefes urdieron un plan para asesinar al conquistador
y sus tropas, por lo que los invitaron a pernoctar en Gumarcaaj. Pedro de Alvarado
descubrió el complot y ordenó quemar a los jefes quichés.
Conforme avanzó la expedición fueron encontrando resistencia entre las tribus
nativas que se negaban a ser sometidas. A las tropas de Alvarado se sumaron los
kaqchiqueles, a quienes el conquistador solicitó apoyo porque los kaqchiqueles eran
enemigos de los quichés.
Con dos mil soldados más sumados a su ejército, Pedro de Alvarado siguió
conquistando territorios. Así culminó esta primera fase de la conquista de
Guatemala.
Segunda fase
El 11 de abril de 1524, tras someter a los quichés y conquistar sus territorios,
Alvarado marchó hacia Iximché, la capital de los kaqchiqueles. Estando allí tomó
provisiones y planificó la segunda fase de la conquista de Guatemala.
Cinco días después de permanecer en Iximché, las tropas españolas tomaron la
ruta hacia el sur del Lago de Atitlán para atacar a la tribu de los tzutujiles. Querían
vengar el asesinato de dos emisarios kaqchiqueles que fueron enviados para
convencerlos de rendirse.
Durante el enfrentamiento los nativos fueron vencidos y sometidos, por lo que la
expedición siguió avanzando para conquistar a los pipiles. Después se produjo la
incursión en Cuscatlán (actual territorio salvadoreño).
En julio de 1524 Pedro de Alvarado regresó a Iximché para fundar la Villa de
Santiago de Guatemala. El nombre de Guatemala era el mismo que tenía este
territorio de los kaqchiqueles, que en lengua náhuatl significa “lugar de muchos
árboles”.
Debido a la rebelión indígena que se produjo posteriormente, el 22 de
noviembre de 1527 la recién fundada capital se trasladó a Ciudad Vieja, un
lugar cercano a la Antigua Guatemala.
Tercera fase (resistencia indígena)
Al poco tiempo de la fundación de Guatemala se rompió la alianza entre
españoles y kaqchiqueles. Los indígenas reaccionaron al maltrato que estaban
recibiendo de los conquistadores españoles y se rebelaron.
La rebelión de los kaqchiqueles estuvo a punto de tener éxito y vencer a los
españoles. Los kaqchiqueles poseían un ejército bien organizado desde el
punto de vista militar. Se considera que esta fue una de las etapas más
importantes y difíciles en la conquista de Guatemala para los españoles.
Sin embargo, finalmente, después de un periodo de cinco años de batallas y
feroz resistencia, el pueblo kaqchiquel fue también sometido por las armas.
Ya rendidos, sus guerreros y jefes fueron tomados prisioneros. Incluso su rey Belejep-
Qat fue humillado frente al pueblo y el resto de sus días los pasó lavando oro en los ríos.
Con el avasallamiento al pueblo kaqchiquel, esa cultura fue sometida y diezmada,
poniendo fin al poderío de los kaqchiqueles. De esta forma se consumó la conquista de
Guatemala.
Nuevas expediciones y sublevaciones
En los siguientes años continuaron suscitándose sublevaciones indígenas, pero todas
fueron reprimidas fuertemente por el poderío español. El arte de la guerra y las armas
españoles ofrecieron una ventaja a los conquistadores.
En 1543 se fundó la ciudad de Cobán y seis años después se produjeron las primeras
reducciones de las tribus de los chuj y los kanjobal.
En 1555 los indígenas mayas de las tierras bajas asesinaron al fraile dominico español
Domingo de Vico, y en 1560 se produjo la reducción de Topiltepeque y del pueblo chol
en Lacandón.
En el año 1619 se realizaron nuevas expediciones misioneras a la selva de Petén. En
1684 tuvo lugar la reducción de los pueblos indígenas de San Mateo Ixtatán y Santa
Eulalia.
Dos años más tarde Melchor Rodríguez Mazariegos emprendió desde Huehuetenango
una expedición contra los lacandones. En 1595 partieron también otras expediciones
para conquistar este territorio.
Entre 1695 y 1697 los franciscanos intentaron convertir a los itza a la religión católica,
pero fueron rechazados y tuvieron que huir. Sin embargo, el 13 de febrero de 1597,
después de dos años de tenaz resistencia de los nativos los indígenas que habitaban el
territorio de Petén, se rindieron a los españoles.
Muerte del conquistador
Habiendo conquistado Guatemala, Pedro de
Alvarado regresó a México para apoyar el combate
español ante los indígenas sublevados.
Durante una travesía en la que él y sus tropas
estaban subiendo un cerro, fue atropellado por uno
de sus compañeros que viajaba delante de él. El
jinete rodó y le cayó encima junto con su caballo.
Tras varios días de agonía, Alvarado murió en
Guadalajara el 4 de julio de 1541.