Alfred Adler
1870-1937
Fue un médico y
psicoterapeuta Austríaco
origen judío. Adler ocupa
un puesto importante en
la historia de la
psicoterapia
En 1912, fundó la
Sociedad de Psicología
Individual.
Postulaciones importantes
Llamó psicología individual a su enfoque porque se
centra en la singularidad de cada individuo y niega la
universalidad de las metas y los motivos biológicos que
postuló Sigmund Freud.
Cada persona es fundamentalmente un ser social.
La personalidad está moldeada por nuestras
interacciones y ambientes sociales únicos y no por
nuestros esfuerzos para satisfacer las necesidades
biológicas.
La conciencia, y no el inconsciente, era el núcleo de la
personalidad.
Sentimientos de inferioridad: La fuente del esfuerzo
humano.
Los sentimientos de inferioridad están siempre
presentes como una fuerza motivadora del
comportamiento.
El crecimiento individual se obtiene por medio de la
compensación.
Complejo de inferioridad
Las personas con complejo de inferioridad tienen
una mala opinión de sí mismas y se sienten
desvalidas e incapaces de afrontar las exigencias de
la vida.
El complejo de inferioridad puede surgir de tres
fuentes durante la niñez: la inferioridad orgánica, los
mimos excesivos y el descuido
El complejo de superioridad
implica una opinión exageradamente buena de las
capacidades y los logros personales.
El individuo se siente satisfecho consigo mismo,
pero no siente que sea preciso demostrar su
superioridad con logros.
La lucha por la superioridad o la perfección
Los sentimientos de inferioridad son fuente de
motivación y de esfuerzo, ¿pero para qué?
¿Simplemente para liberarse de ellos? Adler pensaba
que nos esforzamos por algo más.
Todos luchamos por alcanzar la superioridad como
meta última de nuestra existencia, con la intención
de perfeccionarnos, de alcanzar la plenitud personal.
Finalismo ficticio
Aplicó el término finalismo a la idea de que todos
tenemos una meta última, un estado final, y la
necesidad de avanzar hacia ella.
La lucha por la superioridad da origen a otras dos
cuestiones. La primera es que aumenta la tensión en
lugar de atenuarla. Segundo, la lucha por la
superioridad se manifiesta tanto en el individuo
como en la sociedad.
El estilo de vida.
La meta última de todos nosotros es la superioridad
o perfección, pero tratamos de alcanzarla por medio
de diferentes patrones de conducta.
Desarrollamos un patrón único de características,
conductas y hábitos que Adler llamó carácter
distintivo o estilo de vida.
El estilo de vida se aprende en razón de las
interacciones sociales que ocurren en los primeros
años de vida. Será el marco de referencia de todas las
conductas posteriores.
La fuerza creativa del yo
Adler decía que controlamos nuestro destino y que no
somos sus víctimas. Sin embargo, ahora encontramos
que las relaciones sociales de los primeros años de vida
determinan el estilo de vida y que éste sufre pocos
cambios después.
Pensaba que el individuo crea el estilo de vida.
Creamos nuestro yo, nuestra personalidad y nuestro
carácter: Adler usaba indistintamente los tres
términos como sinónimos de estilo de vida. No
permanecemos pasivos mientras las experiencias de la
niñez nos moldean.
Estilos dominante, inclinado a recibir,
evasivo y socialmente útil
Adler describió varios
problemas universales y los Propuso cuatro estilos
agrupó dentro de tres categorías básicos de vida
1. Problemas que 1. El tipo dominante.
implican nuestra 2. El tipo inclinado a
conducta con los recibir.
demás. 3. El tipo evasivo.
2. Problemas 4. El tipo socialmente
vocacionales. útil.
3. Problemas de amor.
Interés Social
La capacidad innata para cooperar con otros a efecto
de alcanzar las metas personales y las sociales.
Siempre ha sido necesario que las personas
cooperen, que expresen su interés social. El
individuo debe cooperar y contribuir con la sociedad
para realizar sus metas personales y las
comunitarias.
Adler pensaba que el papel de la madre era vital para
el desarrollo del interés social del niño, así como de
otros aspectos de la personalidad.
Orden de nacimiento
Una de las aportaciones más duraderas de Adler es la
idea de que el orden de nacimiento es una influencia
social importante en la niñez a partir del cual
construimos nuestro estilo de vida.
El primogénito
El segundo hijo
El hijo menor
El hijo único
La evaluación en la teoría de Adler
Su método era más relajado e informal. (face to face)
Adler recurría al humorismo durante la terapia, a veces
bromeando con los pacientes en tono amistoso y ligero.
Tenía chistes para cada tipo de neurosis y estaba seguro de
que con ellos a veces lograba que el paciente “se diera cuenta
de lo ridículo que era su problema”.
Evaluaba la personalidad de sus pacientes observando todo
acerca de ellos.
Los métodos primarios de evaluación, que Adler llamaba la
puerta de entrada a la vida mental, son: el orden del
nacimiento, los primeros recuerdos y el análisis de los
sueños.
Los primeros recuerdos
la personalidad se forja durante los primeros cuatro
o cinco años de vida.
Nuestros primeros recuerdos de ese periodo indican
el estilo de vida que nos sigue caracterizando de
adultos.
el interés primario de la vida de la persona giraba en
torno a los incidentes recordados y, por lo mismo, en
opinión de Adler, los primeros recuerdos son el
“indicador independiente más confiable del estilo de
vida”
Análisis de los sueños
Adler coincidía con Freud en el valor que tienen los sueños
para comprender la personalidad, pero no estaba de
acuerdo en cuanto a la manera en que se deben interpretar.
No creía que los sueños cumplieran deseos o revelaran
conflicto ocultos. Por el contrario, implican lo que sentimos
acerca de un problema actual y lo que pensamos hacer al
respecto.
los sueños están orientados al presente y al futuro, y no a
conflictos del pasado. Los sueños nunca se deben
interpretar sin conocer a la persona y su situación. Éstos
son una manifestación de su estilo de vida, de modo que
son exclusivos de ella.
Neurosis