En medio de la tristeza, la
desesperanza , la muerte
apareces Tú y nos llenas
de luz
Íbamos de camino
derrotados.
Buscábamos una
tumba. Todas las
esperanzas se habían
esfumado...
Y apareciste Tú con
sabor a Primavera y
alegría.
Todavía no había
amanecido.
De pronto vi que
estaba corrida la
piedra.
Lloré sin consuelo y
Tú me llamaste por
mi nombre.
Mt 28,1,6
Todas temimos
encontrarnos una losa
demasiado pesada.
De pronto, vimos que
se habían esfumado
todas nuestras
preocupaciones...
Es la única tumba que
sigue vacía.
Nos preguntamos
como los soldados,
dónde se encuentra el
cuerpo de Cristo.
Curiosamente esta vivo
para preocupación de
los poderosos.
Pedro se levantó,
fue corriendo a
comprobar lo que
decían las mujeres.
El sepulcro estaba
vacío.
Admirados, volvieron,
para contárselo a todo
el mundo.
Las heridas del
corazón,
Las cura una por una
El amor del
Resucitado.
Tomás al tocar las
llagas del Señor Vivo
repite una y otra vez:
Señor mío y Dios mío.
Todas nuestras
decepciones en el
camino de la vida se
evaporan, cuando nos
encontramos con el
Resucitado en la
Eucaristía y estalla la
luz en nuestros ojos
incapaces de
reconocerle..
El Señor los envía a
perdonar pecados,
a sembrar la paz,
el perdón,
la reconciliación
y a decir con nuestra
vida que Dios nos
quiere...
Jesús dijo a Tomás:
Ven mira mis manos,
toca mi costado,
y en adelante no seas
incrédulo sino hombre
de fe.
No lo podíamos creer.
Nos citó en Galilea.
Aquel amanecer
estaba allí. Después de
tantas noches le
volvimos a ver y a
reconocer.
Jn 21 1-14
Aquel corazón herido,
purificado por lágrimas
y un gallo que canta en
la noche, tiene ahora el
gozo de decirle:
Señor, tú lo sabes todo,
tú sabes que te amo.
Apacienta mis ovejas y
sígueme
Id por el mundo entero
y sembrado mis
caminos, bautizad
decidles que la paz
esta dentro de sus
vidas. Llenad el mundo
de amor yo estaré con
vosotros.
Jesús después de
haberles hablado subió
al cielo.
Pero se queda para
siempre con nosotros
en la Eucaristía y en
cada hermano
Recibiréis la fuerza del
Espíritu Santo Os
ayudaré y estaré
siempre con vosotros