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Introducción a Meteorología y Climatología

Este documento presenta definiciones básicas de meteorología, climatología, tiempo atmosférico y otros conceptos relacionados. Explica que la meteorología estudia la atmósfera y el clima, mientras que la climatología se enfoca en los patrones climáticos a largo plazo. Además, describe brevemente algunas instituciones meteorológicas como la OMM y la DMH del Paraguay.

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Introducción a Meteorología y Climatología

Este documento presenta definiciones básicas de meteorología, climatología, tiempo atmosférico y otros conceptos relacionados. Explica que la meteorología estudia la atmósfera y el clima, mientras que la climatología se enfoca en los patrones climáticos a largo plazo. Además, describe brevemente algunas instituciones meteorológicas como la OMM y la DMH del Paraguay.

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METEOROLOGÍA Y CLIMATOLOGÍA

SEXTO SEMESTRE - INGENIERÍA AMBIENTAL


1. INTRODUCCIÓN A LA METEOROLOGÍA Y
CLIMATOLOGÍA
• Definiciones básicas:

Clima: Conjunto de condiciones atmosféricas medias de una localidad o zona


determinada, considerando un largo período de tiempo. Los principales elementos
climáticos son: temperatura, precipitación, humedad, horas de insolación y viento. El
clima de una localidad viene determinado fundamentalmente por los siguientes
factores: latitud, longitud, altura, posición relativa respecto a continentes y océanos, y
orografía.

Climatología: Ciencia dedicada al estudio de los climas, tanto en relación a sus


características, variaciones, distribución y tipos, como a las posibles causas que los
determinan.
• Definiciones básicas:

Meteoro: Fenómeno, además de las nubes, que es observado en la atmósfera o en la superficie


del globo terrestre. Los meteoros, teniendo en cuenta la naturaleza de sus partículas
constitutivas o los procesos físicos que intervienen en su formación, se han clasificado en cuatro
grupos principales: Hidrometeoro, Litometeoro, Fotometeoro y Electrometeoro. Algunos de
estos fenómenos son: lluvia, arco iris, rayos.

Meteorología: Ciencia que estudia la atmósfera, comprende el estudio del tiempo y el clima y se
ocupa del estudio físico, dinámico y químico de la atmósfera terrestre.

Tiempo: El tiempo meteorológico es el estado de la atmósfera en un momento determinado,


definido por los diversos parámetros meteorológicos.
Instituciones/Organizaciones afines:
• OMM: Organización Meteorológica Mundial
La Organización Meteorológica Mundial es una organización
internacional creada en 1950 en el seno de la ONU cuyo objetivo es
asegurar y facilitar la cooperación entre los servicios meteorológicos
nacionales, promover y unificar los instrumentos de medida y los
métodos de observación.

• DMH: Dirección de Meteorología e Hidrología del Paraguay

[Link]
2. INTRODUCCIÓN A LA ATMÓSFERA
Fuente: Meteorología básica. Introducción a la atmosfera (The COMET Program)

La atmósfera es una capa de gases —principalmente


nitrógeno (N) y oxígeno (O)— que envuelve la Tierra.

Comparada con el diámetro de la Tierra de 12 753 km, la


atmósfera es muy delgada.

Sin embargo, esta fina capa nos provee el aire que


respiramos, nos protege de los rayos dañinos del Sol, y
almacena la energía térmica que hace habitable el planeta.

Cerca del 99 % de todos los gases atmosféricos


se encuentran a menos de 30 km de la superficie de la Tierra.
La atmósfera desde el espacio (NASA).
Composición
de la
atmósfera

Gases traza: argón (Ar), neón (Ne),


helio (He), hidrógeno (H), xenón (Xe)
y dióxido de carbono (CO2).
La atmósfera también contiene vapor de agua, un gas
importante que contribuye a la formación de las nubes
y a la precipitación.

La concentración de vapor de agua típica varía entre


menos del 1 % y cerca del 4 %. Casi la mitad del vapor
de agua se encuentra aproximadamente en los 5 km
más bajos de la atmósfera.
Las cantidades bajas de vapor de agua aparecen en amarillo y las cantidades más altas en azul oscuro. Las áreas sin datos
aparecen en gris. Note la banda de aire húmedo en los trópicos que se desplaza de norte a sur con los cambios de estaciones.
Esta banda de humedad forma parte de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT), donde las nubes y las tormentas
eléctricas son frecuentes.
• El vapor de agua también almacena y libera grandes cantidades de energía térmica denominada
calor latente que constituye la fuente de energía que estimula el desarrollo de tormentas y
huracanes.

En esta animación, los tonos rojos y dorados indican las concentraciones más altas de vapor de agua atmosférico. Se observa como el monzón de
Norteamérica transporta vapor de agua hacia el norte sobre las regiones del suroeste de EE. UU. También se puede apreciar el movimiento de la humedad
asociada con tormenta tropical Edouard a través del estado de Texas.
Estructura de
La atmósfera se describe en términos de capas que se definen en base a los cambios en la
la atmósfera temperatura del aire que se observan con la altitud entre una capa y otra. La temperatura
disminuye con la altitud en la troposfera, la cual contiene entre el 75 y el 80 % de la masa total
de la atmósfera. La temperatura aumenta con la altitud en la estratosfera, que es donde reside
la capa de ozono. Por encima de la estratosfera se encuentra la mesosfera, donde la
temperatura disminuye con la altitud. La mayoría de los meteoritos se queman en esta capa, ya
que contiene suficientes moléculas para crear fricción.

Por encima de la mesosfera, la temperatura comienza a aumentar otra vez con la altitud, en la
termosfera. Sin embargo, las moléculas de aire son tan pocas que, a pesar de las altas
temperaturas, el aire transfiere muy poco calor. La termosfera suele considerarse como el
«límite del espacio exterior» y tanto el transbordador espacial como la Estación Espacial
Internacional orbitan la Tierra a estas altitudes. Los gases ionizados forman una capa interna a
la termosfera llamada ionosfera, que es donde ocurren las auroras boreales y australes. Más
allá de la termosfera, en la exosfera, hay incluso menos moléculas de aire. Esta capa marca la
transición al espacio interplanetario.

Una «pausa» marcada por cambios de temperatura y densidad separa cada una de estas capas.
Por ejemplo, la estratopausa marca la división entre la estratosfera (donde la temperatura
aumenta con la altura) y la mesosfera (donde la temperatura disminuye con la altura).
Presión
La presión atmosférica es la cantidad de fuerza ejercida por el peso de las moléculas de aire en
atmosférica una superficie. Esta fuerza descendente, o peso, resulta de la atracción gravitacional a la que
está sujeta la atmósfera.

Unidades:

La unidad de presión más común en los mapas de superficie y


de altura es el hectopascal o hPa, una unidad del Sistema
Internacional de Unidades (SI) que es equivalente al milibar (1
hPa = 1 mb).
La presión también se mide en milímetros de mercurio (mm
Hg).
Al nivel medio del mar, la presión media —llamada presión atmosférica estándar— es de 1013,25 hPa o mb
(7,56 mm Hg o 1,03 kg cm2). Esencialmente, la presión atmosférica estándar se puede entender como el peso
de una columna de aire que se extiende verticalmente desde el nivel medio del mar hasta el límite de la
atmósfera.

A medida que subimos en la atmósfera, la presión atmosférica disminuye. La presión atmosférica tiende a ser
más alta a nivel del mar y más baja en los picos de montaña. Por ejemplo, la presión atmosférica en la cima de
Mauna Kea, Hawái, a una altitud de 4 207 m, suele oscilar entre 600 y 610 hPa, cerca del 60 % del valor a nivel
del mar.
• A medida que una masa de aire atraviesa un continente, la presión varía con el transcurso del
tiempo y según el lugar. Podemos concebir las diferencias de presión en la atmósfera de forma
análoga a los cambios de altura en la superficie del suelo.
• Las diferencias de presión a través de una zona dan impulso a los vientos, y donde el gradiente de
presión es mayor se generan las velocidades del viento más altas.

Al igual que las curvas de nivel de un mapa


topográfico marcan la altura y describen las
crestas y los valles, las líneas de presión
constante, llamadas isobaras, pueden
representar las dorsales (crestas) de alta
presión y las vaguadas (valles) de baja
presión que existen en la atmósfera. Al
igual que sucede con las curvas de nivel de
los mapas topográficos, cuanto más
apretadas o cerca entre sí las curvas, tanto
mayor (más fuerte) el gradiente.
El Sol determina las condiciones meteorológicas de la atmósfera terrestre. Es la mayor fuente
de luz y energía térmica de la Tierra y su atmósfera y afecta directamente a la temperatura de
nuestro planeta.
Balance
radiativo

A nivel mundial, existe un balance entre la


cantidad de energía solar que alcanza la
superficie de la Tierra y la cantidad de
radiación terrestre que regresa al espacio.
Debido a la forma esférica de la Tierra, un haz
de radiación solar incide en los trópicos más
directamente que en las latitudes más altas,
donde la radiación forma un ángulo más grande
en la superficie, como se muestra en la
animación. En consecuencia, en latitudes altas
la radiación solar se distribuye sobre un área
más extensa y, por tanto, es menos intensa por
unidad de superficie. Debido a estas
diferencias, los trópicos reciben más luz solar
intensa por unidad de superficie y el
calentamiento no se distribuye uniformemente
en todo el mundo. Esta diferencia produce
temperaturas más cálidas en los trópicos y
temperaturas más frías en los polos.

Los sistemas atmosféricos y las corrientes


oceánicas contribuyen a transportar el calor
desde las regiones tropicales hasta las latitudes
más altas, donde el aire más cálido se mezcla
con el aire más frio. Este transporte de calor
ayuda a mantener el balance térmico entre los
trópicos y las regiones polares.
Tipos de transferencia de calor
• La radiación es el proceso de transmitir la energía a través de un medio (aire, suelo o espacio). En este caso, hablaremos de la radiación en
términos de la energía solar que después de atravesar el espacio entre el Sol y la Tierra, pasa por la atmósfera terrestre hasta llegar a la superficie.
¿Alguna vez has notado el calor en tu cara cuando te detienes frente al Sol? La luz solar pasa por el aire y produce poco efecto sobre el aire mismo.
Sin embargo, la piel absorbe esta energía y la convierte en energía térmica que te calienta el rostro. El mismo efecto ocurre en la superficie de la
Tierra, que absorbe la radiación solar y la convierte en calor.

• La conducción es la transferencia de energía térmica de una sustancia (rocas, suelo, metal, agua, etc.) al entorno circundante o en el interior de la
sustancia misma. Si dejas una cucharita de metal en una taza de café caliente, verás que se calienta por conducción: la temperatura de la cucharita
aumenta a medida que la energía térmica del café se transmite a la cucharita, que es más fría. El calor siempre fluye de una sustancia más caliente
a una más fría. En el sistema Tierra-atmósfera, el calor pasa del suelo al aire más frío, calentando ese aire en el proceso.

• La convección es el transporte vertical de calor y humedad en la atmósfera. El proceso de convección es impulsado por las diferencias de calor en
el aire. A medida que la energía térmica pasa por conducción del suelo cálido al aire más frío justo encima de él, ese aire se calienta y se vuelve
menos denso (más flotante) que el aire a su alrededor. Este aire cálido sube y transfiere la energía térmica hacia arriba, por convección. El aire
cálido ascendente se expande, se enfría y, en presencia de vapor de agua, se forma una nube y se libera calor latente.

• El flujo de calor latente describe el intercambio de calor que ocurre como resultado de un cambio en la fase o el estado del agua. Se debe agregar
cierta cantidad de calor o energía al agua líquida para convertirla en vapor de agua. Esta cantidad de energía, que se conoce como calor latente de
evaporización, es un proceso de enfriamiento en la atmósfera. La energía latente o almacenada se libera al ambiente (un proceso de
calentamiento) cuando el vapor de agua se convierte en líquido. Esta energía térmica es el calor latente liberado por condensación.
Ciclo
hidrológico

El ciclo del agua o ciclo hidrológico describe el


transporte de agua a través de la superficie de
la tierra, la atmósfera y el océano. De los
diversos procesos que participan en el ciclo
hidrológico, los más importantes son:

la evaporación
la transpiración
la condensación
la precipitación
la escorrentía
• La evaporación es el proceso de cambio de estado de líquido a gaseoso. En meteorología, la sustancia de la
cual nos ocupamos más es el agua. El agua se evapora desde la superficie de los océanos, los ríos, los lagos y
las plantas.

• La transpiración es el proceso por el cual el agua que las plantas absorben por las raíces se evapora a través
de los poros o estomas. Del agua transpirada que pasa por una planta, tan solo el 1 % se aprovecha en el
crecimiento de las plantas. El 99 % restante pasa a la atmósfera.

• La condensación es el proceso de cambio de estado de vapor a líquido. En la atmósfera, la condensación


puede verse en forma de nubes o de rocío. Puedes observar este fenómeno cuando se forman gotitas de
agua en la superficie de un vaso que contiene una bebida fría en un día húmedo de verano.

• La precipitación es agua líquida, helada o engelante (ejemplos: lluvia, granizo, nieve, aguanieve) que cae de
las nubes y llega al suelo. En promedio, caen 980 mm de precipitación al año sobre los océanos y los
continentes del mundo.

• La escorrentía (o escurrimiento) ocurre cuando el volumen de las precipitaciones es excesivo y el suelo no


puede absorber más agua. Los ríos y los lagos son el resultado de la escorrentía. La mayor parte del agua
regresa a los océanos y el ciclo del agua comienza de nuevo. Cerca de un tercio de la precipitación que cae al
suelo desemboca en el océano.
Rol de los océanos
• La tasa de evaporación es más alta sobre aguas oceánicas cálidas, donde por su rápido movimiento las
moléculas de agua chocan frecuentemente y escapan a la atmósfera como vapor. Se producen altas tasas de
evaporación en invierno cuando una masa de aire frío pasa sobre una corriente oceánica cálida que fluye hacia
el polo junto a una costa continental. La gran diferencia en las temperaturas del aire y del agua intensifica la
evaporación.

• La tasa de evaporación también aumenta con la velocidad del viento, cuya acción ayuda a alejar el vapor del
lugar donde se formó y permite que la evaporación continúe. Tanto en el hemisferio norte como en el
hemisferio sur, se observan tasas de evaporación elevadas en invierno, cuando una tormenta con vientos fuertes
se aleja de la costa este de un continente. La combinación de una fuerte diferencia de temperatura y vientos
fuertes crea las condiciones propicias para que la evaporación en estas regiones sea muy eficiente.

• De toda la evaporación que ocurre sobre los océanos, un poco más del 90 % de la humedad cae directamente al
mar como precipitación. Después de haber pasado miles de años en el océano, en promedio las moléculas de
agua pasarán solamente nueve días en la atmósfera antes de regresar a la Tierra. El 10 % restante de la
humedad se transporta sobre el suelo y cae como precipitación.
Las
observaciones
atmosféricas

Las observaciones de temperatura, viento,


humedad y otras variables se usan para
determinar el estado reciente de la atmósfera,
para preparar los modelos de predicción
numérica del tiempo (PNT) para realizar una
predicción y para evaluar la exactitud de los
modelos y los pronósticos.

La información acerca de nuestra atmosfera puede provenir de estaciones meteorológicas automatizadas, observadores humanos en tierra, aviones, barcos,
radiosondas (un paquete de instrumentos con un pequeño transmisor de radio que se lleva a gran altitud con un globo no tripulado, para detectar y transmitir
las condiciones atmosféricas) o boyas oceánicas, así como de sistemas más sofisticados, como radares y satélites. Estas observaciones se suministran a los
servicios meteorológicos nacionales para uso en sus análisis y pronósticos.
Resumen
• La atmósfera terrestre se compone de cinco capas distintas: la troposfera, la estratosfera, la mesosfera, la termosfera y la
exosfera. Los gases atmosféricos, principalmente el nitrógeno y el oxígeno, dispersan la luz solar visible de maneras
particulares que producen los cielos azules (dispersión de Rayleigh) y las nubes blancas (dispersión de Mie).
• La mitad de todo el vapor de agua, un gas importante para el desarrollo de las nubes y la precipitación, se encuentra en los
5 km inferiores de la atmósfera. Las concentraciones de vapor de agua son más altas en las regiones tropicales y más bajas
en las regiones polares.
• La presión atmosférica es la fuerza que el peso de las moléculas de aire ejerce en la superficie. La presión atmosférica
disminuye con la altitud. El equilibrio entre la gravedad y la fuerza del gradiente de presión vertical que impide que el aire
escape hacia el espacio se conoce como equilibrio hidrostático.
• El Sol es la fuente de luz y energía térmica fundamental de la Tierra y determina las condiciones meteorológicas de la
atmósfera terrestre. La energía térmica se distribuye sobre un área más extensa en los polos (donde cae a un ángulo) que
en el ecuador (donde cae verticalmente). Estas diferencias crean las regiones tropicales cálidas y las regiones polares frías.
• El calor se transfiere a la atmósfera terrestre y a través de ella mediante cuatro mecanismos: la radiación, la conducción, la
convección y los flujos de calor latente.
• El ciclo hidrológico describe el transporte del agua a través del sistema Tierra-atmósfera-océanos por evaporación,
transpiración, condensación, precipitación y escorrentía. La mayor parte del agua proviene de los océanos.
• Los océanos cubren el 71 % de la superficie de la Tierra. La combinación de diferencias marcadas de temperatura y vientos
fuertes intensifica la evaporación del agua desde el océano.
• Se utilizan muchos instrumentos para estudiar y predecir el comportamiento de la atmósfera terrestre. Las medidas se
obtienen desde estaciones meteorológicas, aviones y barcos, así como por observadores meteorológicos en tierra.
2. PROCESOS ATMOSFÉRICOS
FUNDAMENTALES
Fuente: Meteorología básica. Procesos atmosféricos fundamentales (The COMET Program)

TROPOSFERA

La temperatura tiende a disminuir con la altura a través de la


troposfera, que es la capa donde se manifiestan los procesos
meteorológicos. La troposfera se extiende desde la superficie
hasta un nivel entre 9 y 18 km sobre el nivel del mar. La
tropopausa marca la parte superior de la troposfera y la separa
de la estratosfera. La altura de la tropopausa tiende a ser mayor
sobre los trópicos y menor sobre las regiones polares. La
tropopausa marca la posición de los intensos vientos conocidos
como corriente en chorro que serpentean en estrechas bandas a
través de los hemisferios norte y sur con una trayectoria de oeste
a este. La tropopausa representa además el límite superior de
prácticamente todas las manifestaciones meteorológicas de la
atmósfera.
Variabilidad
atmosferica Las condiciones atmosféricas abarcan
los cambios en:
• presión atmosférica,
• temperatura ambiente,
• humedad,
• vientos,
• nubes,
• precipitación y
• visibilidad.
El Sol da impulso a las manifestaciones meteorológicas
de nuestro planeta. Es la principal fuente de luz y
energía térmica de la Tierra y su atmósfera, y afecta
Circulación directamente a la temperatura de todo el globo.
global

Cerca del ecuador, los rayos solares


inciden de forma perpendicular en la
superficie terrestre, pero cerca de los
polos forman un ángulo agudo (menor
que 90 grados). Esto significa que la
misma cantidad de energía que en el
ecuador se distribuye sobre
determinada área, en los polos se
distribuye sobre una superficie más
extensa. El resultado de estas
diferencias es que el ecuador es más
cálido y los polos son más fríos.
La distribución desigual de la energía solar entrante crea un desequilibrio en las temperaturas que, a su vez, es el
factor que produce algunas circulaciones globales dominantes.
Una de estas circulaciones principales es la célula de Hadley, la cual transporta el calor del ecuador hacia las
regiones subtropicales, acercándolo a los polos.
Existen otras estructuras de circulación importantes, como las células de Ferrel, que ocupan las latitudes
medias, y las células polares, que se forman en las latitudes extremas. La circulación de Walker desplaza el
aire de este a oeste y en sentido vertical en los trópicos.
A nivel mundial, la diferencia en el calentamiento solar de las regiones tropicales en comparación con los polos contribuye a la
formación de circulaciones dominantes que crean regiones persistentes de alta presión (donde el aire desciende) y de baja presión
(donde el aire asciende). Dichas circulaciones establecen los patrones dominantes del viento a través del planeta y estos, a su vez,
son un factor determinante fundamental del tiempo atmosférico a nivel local. Hay varias características que vale la pena reconocer,
como los alisios del noreste y del sudeste que soplan cerca del ecuador. Los alisios se juntan en la zona de convergencia
intertropical (ZCIT), una característica meteorológica importante en las regiones tropicales. En las latitudes medias, predominan
los vientos del oeste, que soplan hacia el este. Estos vientos generales del oeste son particularmente notables en los niveles más
altos de la atmósfera.

Representación esquemática del globo


terrestre con indicación de las áreas de
vientos polares del este, vientos dominantes
del oeste, alisios del noreste y alisios del
sudeste.
El tiempo es el estado de la atmósfera en un lugar y
momento dados. El tiempo se describe midiendo diversos
Tiempo parámetros atmosféricos —temperatura, humedad,
precipitación, nubosidad, viento y presión barométrica,
entre otros— en un lugar determinado y a una hora
específica.
El clima se distingue del tiempo por ser
el conjunto de las condiciones
meteorológicas que predominan en un
Clima lugar o una región particular durante un
período largo (normalmente 30 años o
más).

El clima se representa con los datos


estadísticos de las condiciones
meteorológicas registradas a lo largo del
tiempo y puede incluir las condiciones
atmosféricas extremas que cabe esperar
en el lugar, así como los promedios de las
temperaturas máximas y mínimas (las
normales), las precipitaciones mensuales
típicas, los totales de lluvia récord en un
año y las temperaturas extremas
registradas cada mes.
Zonas
climáticas

La medida en que un lugar tiende a ser húmedo, seco, cálido o frío en el


transcurso de las estaciones determina las características del clima de ese
lugar.

La clasificación climática de Köppen-Geiger es un esquema ampliamente


usado para clasificar las zonas climáticas del mundo.

Cada zona se identifica mediante una combinación de tres letras que


indican el tipo de clima principal, las precipitaciones que recibe y un rango
de temperaturas.
La cantidad de energía térmica disponible determina la temperatura.
La temperatura se puede concebir en términos del nivel de calor o
frío que podemos medir con un termómetro.
Temperatura
La temperatura también afecta a la humedad relativa.

Esencialmente, dada la misma cantidad de vapor de agua, la


humedad relativa de una masa de aire caliente será menor que la de
una masa de aire más frío.
Factores influyentes
La temperatura de la superficie terrestre y de la atmósfera inferior se ve afectada por:
• el ángulo de incidencia de los rayos solares y la duración de la luz del día,
• la humedad atmosférica y los contaminantes presentes en el aire, y
• las propiedades de la superficie del terreno y la vegetación.
• Estaciones
Fuera de la región ecuatorial, las temperaturas
pueden variar considerablemente de una
estación a otra. La causa de las estaciones del
año es la inclinación del eje de la Tierra. Dicha
inclinación produce variaciones en la cantidad
de radiación solar que reciben los hemisferios
norte y sur.

Conforme la Tierra sigue su trayectoria


orbital alrededor del Sol, el hemisferio que se
halla inclinado hacia el Sol experimenta el
verano y el que está inclinado en la dirección
opuesta experimenta condiciones invernales.

La animación presenta una vista de la posición de la Tierra en las cuatro estaciones desde la
perspectiva del hemisferio norte
• Duración de la luz del día
El ángulo de incidencia de los rayos solares y la duración de la luz del día varían según la latitud y las diferencias
en el terreno local.
Los cambios en el ángulo de incidencia de los rayos solares y la duración del día influyen fuertemente en la
cantidad de radiación solar que incide en un punto dado de la superficie terrestre. En términos generales, cuanto
mayor el ángulo de incidencia de los rayos solares y más larga la duración del día, tanto mayor el calentamiento
solar.

En las latitudes medias y altas, el ángulo de incidencia de los rayos solares


varía según la época del año. En el hemisferio norte, el ángulo de incidencia
de los rayos solares es menor en el solsticio de invierno (en diciembre) y
mayor en el solsticio de verano (en junio). Esta situación se invierte en el
hemisferio sur.
• Contaminación
Las nubes, el vapor de agua y los contaminantes del aire
absorben, reflejan y dispersan la radiación solar y terrestre. Su
presencia y concentración afectan en gran medida a la
temperatura de la superficie terrestre y de la atmósfera inferior.
• Capa nubosa
La nubosidad y las concentraciones altas de humedad afectan considerablemente a las temperaturas del aire y de la superficie. Durante el día, las
nubes reflejan la luz solar entrante, lo cual impide que cierta parte de esta energía calórica alcance la superficie terrestre. Suele hacer más calor
en una noche nublada que en una noche despejada; esto se debe a que la capa nubosa disminuye la cantidad de radiación de onda larga emitida
por la Tierra que se pierde al espacio. La capa nubosa se describe a menudo como una cubierta o un manto aislante que atrapa el calor terrestre.
En realidad, las propiedades radiativas de las nubes mismas constituyen una fuente adicional de calentamiento nocturno.

El ritmo de enfriamiento o pérdida de calor depende del nivel de humedad presente en el aire, así como de la altura de la capa nubosa sobre el
suelo.
• Propiedades de superficie
Las propiedades de la superficie del suelo y la vegetación, como el color y la textura, la transparencia, la
conductividad, el calor específico, la evaporación y la condensación, pueden afectar enormemente las temperaturas
de la superficie y del aire. Estas propiedades influyen en la cantidad de energía térmica absorbida y reflejada por la
superficie.

A modo de ejemplo, debido a las diferentes propiedades de la superficie, puede haber una diferencia de hasta 25 °C entre un litoral y un acantilado rocoso a poca
distancia.
Algunas de las propiedades de superficie relacionadas a la temperatura
son:

• Albedo
• Transparencia
• Conductividad
• Calor específico
• Albedo
La capacidad de reflejar la energía solar se conoce como albedo.

Los materiales irregulares de textura áspera y color oscuro tienen un albedo bajo, y son
buenos absorbedores de la radiación solar. A la inversa, los materiales uniformes y de color claro, como
los suelos arenosos, la nieve y el agua cuando el ángulo de incidencia de los rayos solares disminuye,
tienen un albedo alto y reflejan más radiación solar, de modo que absorben menos energía.
• Transparencia
La transparencia afecta a la distribución del calor y la luz a través de una sustancia. El agua es muy
transparente y permite que la radiación alcance una profundidad mayor. Por eso, la superficie del
agua y el aire justo encima de la superficie pueden permanecer frescos. El suelo es mucho menos
transparente y concentra el calor en la capa superior, debido a lo cual la superficie alcanza
temperaturas más altas.
• Conductividad
La conductividad es la capacidad de una sustancia de transferir el calor al medio ambiente
circundante. El metal y el granito son ejemplos de buenos conductores que permiten la
transferencia eficiente de la energía térmica. El aire, la madera y el suelo no transfieren la energía
térmica de manera eficiente, y por eso son buenos aislantes.
• Calor específico
El calor específico es la capacidad de una sustancia de absorber y almacenar energía térmica. La capacidad de calor específico
de cada superficie del suelo es distinta, lo cual puede afectar a la temperatura del aire y la superficie. El calor específico del
agua es cinco veces el de la roca, lo cual significa que el agua tiene la capacidad de almacenar más energía térmica durante
más tiempo. El alto calor específico del agua mitiga los cambios de temperatura en las zonas terrestres adyacentes a lagos y
litorales.
El calor específico del aire cerca de la superficie puede variar considerablemente de una región a otra, en gran medida en
función del contenido de humedad.
Los patrones del tiempo atmosférico que definen el clima surgen a escalas muy
locales y están relacionados con la capacidad de la atmósfera para producir
movimientos verticales. El tiempo es producto del constante movimiento
Estabilidad vertical y horizontal del aire. El aire cálido, que es menos denso que el aire frío,
atmosférica tiende a ascender, aunque no asciende por el mero hecho de ser menos denso.
La gravedad también es capaz de iniciar los movimientos verticales del aire,
como ocurre cuando atrae el aire más denso y frío hacia la superficie terrestre.
Cuando este aire denso alcanza la superficie, se expande y fluye por debajo del
aire menos denso, provocando su ascenso.
La estabilidad atmosférica controla la capacidad del aire para ascender o descender y este factor
influye en el tiempo atmosférico.

Para explicar el concepto de estabilidad, en meteorología utilizamos como modelo la «burbuja de


aire» (también llamada parcela o partícula), un volumen de aire teórico con una densidad dada y
dimensiones indefinidas que mantiene su forma y sus propiedades a medida que asciende y
desciende en la atmósfera. Las burbujas se pueden expandir y comprimir, pero se supone que el
aire circundante no puede mezclarse con el aire de la burbuja. Una burbuja de aire es
esencialmente un recipiente cerrado.
Para determinar la estabilidad atmosférica, provocamos el ascenso o descenso de la burbuja teórica y comparamos
sus propiedades con las del ambiente que la rodea. Si la temperatura de una burbuja ascendente es menor que la del
ambiente que la circunda, la burbuja es más densa y tiende a descender. En este caso, la atmósfera se
considera estable.
Sin embargo, si la temperatura de la burbuja ascendente es mayor que la del ambiente circundante, la burbuja es
menos densa y tiende a ascender. En este caso, la atmósfera se considera inestable.
La estabilidad o inestabilidad viene
determinada por el perfil vertical de
temperatura de la atmósfera, que se
puede medir con una radiosonda, un
instrumento equipado con un
radiotransmisor miniaturizado que está
atado a un globo lleno de helio. A
medida que el globo asciende en la
atmósfera, los sensores de la
radiosonda miden la presión, la
temperatura y la humedad relativa.
Una nube es una colección visible de miles de millones de
Nubes partículas diminutas de agua y hielo que están suspendidas
en la atmósfera, por encima de la superficie terrestre.

Las nubes se forman cuando el vapor de agua se condensa.

Las nubes adoptan toda clase de formas y colores y existen


en todos los niveles de la troposfera. Sus rasgos particulares
pueden informarnos acerca de los procesos atmosféricos que
conducen a su formación o indicar un cambio inminente en
las condiciones del tiempo.

Los diferentes tipos de nubes tienen nombres oficiales en


latín y los nombres de la mayoría de los tipos de nubes se
componen combinando varios prefijos y sufijos, ya sea en
latín o en español, que dan una indicación del tipo de nube y
su altura.
En la atmósfera se observan diez tipos o géneros de nubes.
Por ejemplo, un nimbostratus (nimboestrato) es una nube en capas que produce lluvia, mientras que
un cirrocumulus (cirrocúmulo) es una nube alta con aspecto amontonado.

Las nubes se pueden clasificar por su apariencia general (plumosas, estratificadas, algodonosas, etc.) o según otras
características, como en la tabla siguiente que emplea altitud, composición y temperatura.
Cumulonimbus
Nubes de tormenta con protuberancias, forma similar a un yunque en la parte superior y base oscura
• Observación de la altura de las nubes
Es útil tener una idea de la altura típica de las
nubes bajas, medias y altas en la región donde
uno vive para estimar la altura de las nubes. Dado
que en las regiones tropicales la troposfera es
mucho más cálida que en las latitudes más altas,
la base de las nubes medias y altas se forma a
diferentes alturas en estas dos regiones. A nivel
mundial, la altura de las nubes tiende a indicarse
en metros o en pies, siendo estos últimos
particularmente importantes en aviación.

Por ejemplo, cerca del ecuador las nubes medias


generalmente tienen alturas entre 2000 y 7500 m (6500-
25 000 pies), pero cerca de los polos es más probable que
este rango de alturas no pase de los 2000 a 4000 m
(6500-13 000 pies).
La altura de la base de las nubes —un dato importante para las operaciones aéreas— se determina de
acuerdo con estos parámetros:

•el nivel aparente de la base de las nubes comparado con la altura de las porciones visibles de masas
terrestres cercanas, torres, buques y otras estructuras;

•la distancia vertical que se puede penetrar un oscurecimiento con la vista;

•la altura a la cual un globo ascendente desaparece del todo.


Para transformarse en gotas de lluvia, las gotitas nubosas tienen que
aumentar su tamaño casi un millón de veces. Uno de los mecanismos que
permite el crecimiento de las gotas de lluvia es el de colisión y
Precipitación coalescencia. Las gotas más grandes, que tienden a caer a mayor velocidad,
chocan con las gotas más pequeñas —y más lentas— que encuentran en su
descenso y se juntan o coalescen con ellas. En determinado momento, estas
gotitas de agua alcanzan un tamaño suficiente para precipitar como gotas de
lluvia, las cuales tienen la forma de un disco achatado.
El proceso de colisión y coalescencia es importante para el crecimiento de las gotas y la formación de la
precipitación, especialmente en las regiones tropicales. No obstante, dicho proceso no es suficiente para
explicar formación de todas las precipitaciones. Resulta que el mecanismo primario, que recibe el nombre
de proceso de Bergeron-Findeisen, tiene lugar a gran altitud, en el seno de las nubes.

Allá, las nubes se componen de cristales de hielo y gotitas de agua sobreenfriadas, es decir, gotitas de agua
que permanecen en la fase líquida a temperaturas por debajo de cero grados. Cuando el vapor de agua
entra en contacto con esos cristales de hielo —que se conocen como núcleos de congelación—, se
produce su crecimiento a expensas de las gotitas de agua sobreenfriadas. Conforme los cristales de hielo
crecen y aumentan de tamaño, caen y en su camino chocan con otros cristales de hielo y gotitas de agua
sobreenfriada más pequeños.
Finalmente, los cristales de hielo crecen lo suficiente como para caer de la nube. Si el aire debajo de la nube es
lo suficientemente cálido, los cristales de hielo se funden y se transforman en gotas de lluvia. Si el aire está
frío, los cristales de hielo precipitan en forma de nieve.

La presencia de temperaturas frías (azul) o calientes (rojo) debajo de la nube determina los tipos de precipitaciones que alcanzarán el suelo. Las
regiones donde las temperaturas atmosféricas son cálidas todo el año tienden a no experimentar ningún tipo de precipitación helada, incluso si el
aire más frío en altura produce precipitaciones heladas.
Las tormentas son más frecuentes sobre tierra firme que sobre los océanos,
aunque en las áreas oceánicas tropicales frente a las costas del este de los
continentes se experimentan niveles considerables de actividad tormentosa.
Tormentas
• Ciclo de vida de las tormentas

El ciclo de vida de una tormenta comienza con la etapa


de cúmulo (o cumulus): el aire húmedo asciende y se enfría
y se forma un cúmulo o un grupo de nubes. Si la masa de
aire ascendente es suficiente, a medida que la nube crece se
puede generar una corriente ascendente sostenida y la nube
puede desarrollarse verticalmente en cuestión de pocos
minutos. En la etapa de cúmulo, la nube no produce
precipitaciones ni rayos ni truenos.
A medida que la nube crece, el tamaño de las gotitas nubosas aumenta hasta que sean
lo suficientemente grandes como para precipitar. El movimiento descendente de las
gotitas comienza a arrastrar hacia el interior de la nube el aire más frío y más seco que
rodea la cima de la nube; el descenso de este aire forma una corriente descendente.
Estas dos corrientes, una ascendente y otra descendente, constituyen una célula de
tormenta. La existencia de una o varias células define la etapa de madurez de la
tormenta. Esta etapa de la tormenta está marcada por la posibilidad de varias amenazas,
como lluvias intensas, granizo, rayos y truenos, y turbulencia severa.
Cuando la corriente ascendente se debilita y pasa a predominar la corriente descendente, comienza la
etapa de disipación de la tormenta. Aunque durante esta etapa pueden caer precipitaciones leves, ya no
se están formando gotitas nubosas. Sin una corriente ascendente que introduzca aire húmedo, las
gotitas nubosas y las gotas de lluvia existentes en los niveles bajos comienzan a evaporarse y la tormenta
se disipa.
RESUMEN
•La presión es el peso de la atmósfera y varía con la altitud.
•La temperatura es la cantidad de calor disponible en la atmósfera y depende del balance entre la energía solar entrante y la radiación de
onda larga saliente. Las propiedades de la superficie, como el albedo y el calor específico, afectan a la temperatura tanto del terreno como
de la atmósfera inferior. Las nubes, el humo y la contaminación también afectan a las temperaturas atmosféricas y de superficie.
•Las temperaturas diarias y estacionales tienden a quedarse atrás del momento de máxima radiación, y las temperaturas estacionales no
alcanzan su máximo sino entre 3 y 5 semanas después del solsticio de verano. De forma análoga, las condiciones más cálidas y secas
suelen ocurrir algunas horas después del mediodía solar, a media tarde o en las últimas horas de la tarde.
•La energía del Sol que alcanza la superficie de la Tierra se distribuye sobre una superficie más extensa en los polos que en el ecuador, lo
cual provoca diferencias de temperatura. La distribución desigual del calor da lugar a algunas circulaciones globales dominantes, como las
células de Hadley, las células de Ferrel, las células polares y la circulación de Walker.
•Estas circulaciones principales determinan la distribución de los vientos prevalecientes, como los alisios del noreste y del sudeste, a los
lados del ecuador, los vientos prevalecientes del oeste, en las latitudes medias, y los vientos polares del este. Entre las circulaciones de
oeste a este cabe mencionar las corrientes en chorro, vientos de alta velocidad en altitud que se forman en ambos hemisferios.
•Las circulaciones de gran escala influyen tanto en el tiempo (el estado de la atmósfera en un lugar y momento dados) que experimenta una
zona como en el clima (las condiciones generales que predominan en un lugar o una región particular durante un período largo,
normalmente 30 años o más) que caracteriza esa zona. El clima de una región se describe mediante el esquema de clasificación climática
de Köppen-Geiger, que se basa en el clima en general, en el régimen de precipitaciones y un rango de temperaturas.
• A nivel local, el tiempo es el producto de la estabilidad de la atmósfera, es decir, su
capacidad para permitir los movimientos verticales. La estabilidad viene determinada
por el perfil vertical de temperatura en la atmósfera, trazado como un gradiente
vertical. En general, la temperatura disminuye con la altura, pero en ciertas
circunstancias aumenta, lo cual da lugar a una inversión térmica.
• La humedad que está disponible en la atmósfera está relacionada con el punto de
rocío, que se puede trazar como un perfil para indicar la cantidad de vapor de agua
que hay en los niveles bajos o altos. La condensación del vapor de agua forma las
nubes, que se pueden clasificar de acuerdo con su apariencia y su altura.
• Las gotitas nubosas grandes pueden crecer por colisión y coalescencia hasta
convertirse en gotas de lluvia, especialmente en las regiones tropicales. El proceso de
Bergeron-Findeisen, que involucra los cristales de hielo en el interior de la nube, es el
principal mecanismo de formación de la precipitación fuera de las regiones tropicales.
• Las tormentas son más frecuentes sobre los continentes que sobre los océanos y son
capaces de producir lluvias intensas, granizo, fuertes ráfagas y trombas marinas o
tornados. Las tormentas maduras engendran descargas eléctricas —los rayos— que
pueden ocurrir en el seno de la nube o de nube a tierra.

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