Su éxito hizo que se hiciera una adaptación cinematográfica
que se estrenó en 2008. A diferencia de otros libros que
escribió entero, el primer esbozo de El niño con el pijama de
rayas lo hizo en dos días y medio, sin apenas dormir hasta
escribir el final
La acción se narra desde el punto de vista de Bruno, el hijo de ocho añosde un militar de alto rango nazi. Él y su familia se
ven obligados a abandonar Berlín cuando a su padre lo destinan para trabajar en el campo de concentración de Auschwitz. La
familia acepta el cambio pero no de buen grado.
El joven desde la ventana de su habitación puede vislumbrar varias casas y muchas personas que visten “pijamas de rayas”. La
inocencia característica de un niño de su edad le hace creer que son granjeros, cuando en realidad son los judíos presos del
campo. Cansado de estar solo en su nueva casa sin ningún amigo con el que jugar, conoce a Pavel, un antiguo médico
devenido en sirviente de la casa en el campo, quien le ayuda a montar su columpio. Cuando Bruno se accidenta es Pavel el
que lo cura, la madre se lo agradece pero le dice que será mejor que el padre piense que fue ella quien lo curó.
Bruno, mientras explora los alrededores, a través de una alambrada conoce a Shmuel, con el cual comienza a relacionarse
hasta que devienen amigos. Sin que sus padres sepan nada al respecto, Bruno va cada día a jugar y a llevarle comida a su
nuevo amigo, mientras este le cuenta la historia de cómo llegó allí y las terribles condiciones en las que vive.
Elsa, la madre de Bruno, un día se percata de un humo oscuro y maloliente procedente del campo de exterminio y se entera
de la verdadera misión de su marido. Es entonces cuando decide que no es el lugar adecuado para criar a sus hijos. Así, ella
da el paso de abandonar Auschwitz junto a sus hijos en un par de días.
Bruno decide contarle a Shmuel que abandona su nuevo hogar y, ante su evidente tristeza, su amigo le cuenta que su padre
ha desaparecido, por lo que Bruno se compromete a pasar su último día junto a él al otro lado de la alambrada, para así
poder ayudarle a encontrarlo.
Pero la suerte no acompaña a Bruno el cual muere, junto a Shmuel, en una de las cámaras de gas del lugar.