LA CAPACIDAD DE
MANIOBRA DEL
TERAPEUTA
Medios para aumentar la capacidad
de maniobra
LA TÁCTICA DEL CAMBIO, COMO ABREVIAR LA TERAPIA, R FISCH, J.H. WEAKL
L. SEAGAL, EDITORIALHERDER
• Si existiese un paciente ideal para la terapia breve, tal persona diría
básicamente: «Le daré toda la información que usted solicita, seré
todo lo claro que me sea posible, tomaré seriamente en
consideración cualquier idea nueva que usted me comunique acerca
de mi problema, ensayaré fuera de las horas de terapia las nuevas
conductas que usted me sugiera, y me esforzaré por hacer participar
en el tratamiento a los miembros de mi familia o a los amigos que
puedan ayudarme a resolver mi problema.» Por desgracia, las
personas que se ajustan a esta descripción no suelen acabar siendo
pacientes de un psicoterapeuta. Por el contrario, los pacientes reales
acostumbran a no cumplir una o más de estas condiciones. En tal
sentido, adrede o no, se resisten a los intentos del terapeuta de
llevar a cabo el tratamiento. En nuestra opinión, los pacientes
obstaculizan el esfuerzo terapéutico en la mayoría de los casos
debido a su angustia o al temor de que el problema llegue a
empeorar. En consecuencia, una cosa es saber cuál es la mejor
manera de actuar en un tratamiento y otra muy distinta tener la
libertad de actuar en la forma que uno considere más adecuada o, en
otras palabras, ser capaz de poner en práctica lo que uno juzgue más
apropiado en el transcurso del tratamiento. A esta libertad la
llamamos «capacidad de maniobra del terapeuta», porque libertad es
un término que indica un estado de relativa pasividad que permanece
constante. En cambio, la capacidad de maniobra implica la
posibilidad de emprender acciones dotadas de un propósito, a pesar
de los obstáculos o inconvenientes que se presenten.
El terapeuta necesita mantener abierta su capacidad de opción a
medida que avanza la terapia, modificando su curso de la forma
necesaria durante el curso del tratamiento.
Puede parecer frío y calculador hablar de controlar el proceso de
tratamiento, pero creemos que por poco que se reflexione sobre la
cuestión resulta evidente que el cliente no se halla en posición de
saber cuál es la mejor forma de enfocar su problema: si no fuese así,
¿por qué ha venido a buscar ayuda de un profesional? Como
consecuencia, casi todas las terapias apelan a tácticas que conceden al
terapeuta el adecuado control del curso del tratamiento. Sin embargo,
a menudo se pasan por alto los aspectos «gerenciales» de la terapia,
como si fuesen simplemente una parte del proceso de tratamiento.
Medios para aumentar la
capacidad de maniobra
1.- Oportunidad y Ritmo
• El terapeuta debe decidir retirarse de la postura
que haya asumido con un paciente o abandonar la
estrategia que haya comenzado a poner en
práctica.
• Tiene que cambiar de rumbo apenas aparezcan
indicios de que la estrategia no funciona
2.- El tiempo Necesario
• Depende de que no se le presione para que actué.
• Ante el apremio del cliente ha de salvaguardar su
posibilidad de tomarse el tiempo necesario para
pensar y planificar.
El uso del Lenguaje Condicionado
• Los pacientes a menudo invitan a que el terapeuta
se comprometa o asumir una postura.
• Capacidad de mantener diversas opciones abiertas,
y al mismo tiempo da la sensación de haber
adoptado una postura concreta.
3.- El cliente debe concretar
• Depende de la falta de capacidad de maniobra del
cliente.
• Se le debe exigir que sea claro en sus comentarios
y respuestas.
• La información vaga puede traer problemas al
tratamiento.
4.- Actitud igualitaria
• Capacidad para que el cliente comunique
información estratégica y para que le haga caso en
las tareas encomendadas.
• No asumir una actitud de superioridad
5.- Sesiones Individuales y de Conjunto
• Aunque el enfoque se basa en la interacción la
mayoría de las sesiones se realizan con individuos,
2 o 3 personas seleccionadas o en familia.
• Orden estratégico y táctico
• Lo que importa es cómo se encaran los problemas
TACTICAS PARA LOS PACIENTES
DIFICILES
• Existen dos grandes categorías de pacientes que
bloquean la capacidad de maniobra de terapeuta:
1.- Lo pacientes que inician el tratamiento por
coacción
2.- los pacientes que tratan de imponer restricciones
inaceptables a la terapia.
PACIENTES DIFICILES: amenaza con impedir que
la terapia ni siquiera inicie su atadura.
EL COMPRADOR FINGIDO
• Van a terapia obligados por otra persona
• No se haya interesado en obtener un cambio a su
dolencia
• El error del terapeuta es apresurarse al tratamiento.
• Se le debe dar la oportunidad de explicar la
verdadera dolencia.
• Realizar un nuevo contrato.
El paciente Restrictivo
• Amenazan con sabotear el tratamiento
desde el principio, para lo cual suelen
intentar establecer condiciones
terapéuticas.