LA FIESTA DE DIOS
El Obispo de Querétaro, D. Mario de Gasperín,
para facilitar el trabajo del “Año de la Pastoral
Litúrgica” que tiene lugar en su Diócesis,
publicó su décima “Carta Pastoral”, en la que,
por medio de 23 temas ofrece algunas pistas
muy concretas basadas en la doctrina de la
Iglesia, para llevar a cabo una mejor pastoral
litúrgica.
REFLEXIÓN DEL OBISPO SOBRE EL DOCUMENTO
(1 Enero 2007)
La Encarnación, Camino de la Salvación
La Ley de la Objetividad Litúrgica
El camino por el cual Dios se comunica con el hombre,
no está a elección de cada uno, sino trazado y diseñado
por Él.
La tarea consiste en la educación del pueblo cristiano,
para que acoja el Plan de Dios.
El centro de la liturgia es Cristo muerto y resucitado.
Le toca a la Iglesia regular toda la pastoral Litúrgica.
No es Dios quien debe adaptarse al hombre: eso ya lo hizo
en la Encarnación; ahora es el hombre el que debe de
adaptarse a Dios. Por lo tanto la liturgia producirá sus
frutos cuando exista un clima en el que la majestad infinita
de Dios, su santidad irrumpa y tome posesión del hombre.
La liturgia es la zarza ardiente que invita al hombre a
acercarse y, ante la presencia del misterio, se descalza, se
despoja de sus pertenencias y cae de rodillas en actitud de
adoración. Entonces el hombre queda habilitado para
levantarse y cumplir su misión, que es la de liberar a sus
hermanos de la esclavitud y conducirlos hacia la Tierra
prometida, la libertad de los hijos de Dios.
I. INTRODUCCIÓN
“Solo puede haber verdadera fiesta si Dios
existe y nos toca”
(Benedicto XVI)
Presentación:
“La Fiesta de Dios” se basa principalmente en la
Constitución “Sacrosantum Concilium” del Concilio
Vaticano II sobre la Sagrada Liturgia.
Se pide una atención especial al culto divino y a la
formación litúrgica de sus fieles.
Se ha progresado en la participación activa de los fieles,
pero falta lograr que dicha participación se realice con
gran dignidad y crezca en belleza, es decir en santidad.
Se invita a profundizar y reflexionar los presentes
temas en los grupos parroquiales para que la liturgia
sea la cumbre y fuente de la vida de la Iglesia.
II. TEMAS DE REFLEXIÓN
1. Triple Ministerio
2. Imagen de la Iglesia
3. Índole Comunitaria
4. Obra del Espíritu
5. El misterio Pascual de Cristo
6. Las Presencias de Cristo en la Liturgia
7. El Sacerdocio de Cristo
8. Liturgia Celeste
II. TEMAS DE REFLEXIÓN
9. Cumbre y Fuente
10. No agota toda la riqueza de Cristo
11. Formación Litúrgica
12. La importancia de la Palabra de Dios
13. La Palabra se cumple y se celebra
14. Piedad popular y litúrgica
15. El año Litúrgico
16. La Pascua Semanal
II. TEMAS DE REFLEXIÓN
17. El Triduo Pascual
18. Dios admirable en sus santos
19. Culto y belleza
20. La música litúrgica
21. Espacio, tiempo, acciones santas
22. La Iglesia vive de la Eucaristía
23. La Virgen María, Mujer “eucarística”
(Cada tema trae por lo general 3 ó 4 preguntas de
profundización y aplicación)
III. CONCLUSIÓN
Esta Carta pastoral no pretende ser un curso sobre
liturgia, ni abarcar un temario completo, sino
solamente subrayar los aspectos más importantes y
significativos de la celebración litúrgica.
Se invita a repasar los documentos más importantes
sobre la Sagrada Liturgia, como son:
Constitución sobre la Sagrada Liturgia “Sacrosantum
Concilium”, del Concilio Vaticano II (1963)
Carta Encíclica “Eclesia de Eucaristía” Papa Juan
Pablo II (2003).
Instrucción “Redemptionis Sacramentum” de la
Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de
los Sacramentos (2004).
“Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia” de
la misma congregación anterior (2001).
Carta apostólica “Mane nobiscum Domine” Papa
Juan Pablo II (2004).
SUGERENCIAS
1) Estudiar esta carta Pastoral, tema por tema con
sus respectivas preguntas.
2) Escoger en acuerdo con el sacerdote asesor de
Pastoral Litúrgica de la Comunidad, los puntos
que consideren los más importantes.
3) Promover en la Comunidad “un año de la liturgia”
para revisar esta área de la Pastoral.
SUGERENCIAS
4) El sacerdote encargado del Decanato puede tomar
elementos de la presente carta para revisar la liturgia de
las distintas parroquias con los sacerdotes y encargados
parroquiales.
5) Conocer los otros documentos de liturgia, señalados en
ésta Carta Pastoral, que son la base de los distintos
temas aquí tratados
6) Cada equipo de liturgia ha de ser creativo para ayudarse
con este documento.
PARTE FINAL DE LA CARTA
“Quédate con nosotros, Señor, porque atardece y el
día va de caída”
(Cfr. Lc 24, 29)
“Ésta fue la invitación apremiante que, la tarde misma del
día de la resurrección, los dos discípulos que se dirigían
hacia Emaús hicieron al Caminante que a lo largo del
trayecto se había unido a ellos. Abrumados por tristes
pensamientos, no se imaginaban que aquel desconocido
fuera precisamente su Maestro, ya resucitado. No obstante
habían experimentado como “ardía” su corazón (Cfr. v. 32)
mientras él les hablaba “explicando” las Escrituras.
La luz de la Palabra ablandada la dureza de su corazón y
“se les abrieron los ojos” (Cfr v. 31)
Entre la penumbra del anochecer y el ánimo sombrío que
los embargaba, aquel Caminante era un rayo de luz que
despertaba la esperanza y abría su espíritu al deseo de la
plena luz. “Quédate con nosotros”, suplicaron, y Él aceptó.
Poco después el rostro de Jesús desaparecería, pero el
Maestro se había quedado verdaderamente en el “Pan
partido”, ante el cual se habían abierto sus ojos”
Pedimos insistentemente al Señor Jesús que encienda nuestro
corazón cuando leemos las Santas Escrituras, que abra nuestros ojos
a su presencia consoladora al Partir el pan y que nos acompañe
siempre en nuestro camino hacia la Casa del Padre.
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