Vampiros
Los vampiros forman parte de las leyendas europeas desde la
antigüedad, teniendo su origen en el miedo de las personas a la
oscuridad, la enfermedad o la muerte. De acuerdo al folclore son seres
humanos que tras su muerte se convierten en depredadores que necesitan
la sangre de otros para vivir.
– Un aspecto físico parecido al de un humano, con excepciones como la
piel pálida, las largas uñas o los característicos colmillos que utilizaban
para extraer la sangre a sus víctimas.
– La posibilidad de transformarse en otros animales: gatos, caballos o
lobos; aunque la forma más conocida sea la de murciélago.
– Al no poseer alma, no se reflejan en los espejos y son vulnerables a la
luz solar.
De los diferentes autores, que han decidido que sus protagonistas sean
vampiros, cabe destacar a Bram Stoker, escritor de “Drácula”. La novela
epistolar nos presenta a Drácula, un vampiro que desea asentarse en
DATOS INTERESANTES
• El vampiro está conectado con las raíces de la humanidad. Cada cultura ha dado
un nombre distinto a este monstruo. Según la zona puede ser un espíritu oscuro,
un demonio o un cadáver reanimado. Lo único que tiene en común es que no
tiene sentimientos, es malvado y se alimenta de la fuerza vital de los vivos.
• En la India, existen los Baital, una especie de espíritus con forma de murciélago
que tienen la capacidad de levantar a los muertos. En la Grecia clásica se los
llamaba Vrykolaka, para los rumanos es el strigoï y para los vikingos eran los
draugr.
• El arquetipo de vampiro que conocemos y amamos, es el vampiro europeo. En
concreto el de Europa del Este. Un espíritu malvado que se alimenta de la sangre
de los vivos.
Habilidades
• Fuerza sobrehumana.
• Control mental.
• Cambio de forma. Puede transformarse en lobo, rata o murciélago o disolverse
en humo o niebla.
• Teletransportación.
• Volar.
• Regeneración y curación rápida.
• Telequinesis.
• Telepatía y habilidades psíquicas. Aunque casi siempre necesita mantener
contacto visual.