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Infecciones de Piel y Heridas

Este documento describe diferentes tipos de infecciones de la piel y heridas. Explica cómo las infecciones de la piel pueden ser causadas por microorganismos externos o internos, y clasifica las infecciones de acuerdo a su gravedad, desde infecciones menores como foliculitis hasta más graves como erisipela y celulitis. También describe infecciones específicas como impétigo, úlceras cutáneas y lesiones granulomatosas, e infecciones de heridas.

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Infecciones de Piel y Heridas

Este documento describe diferentes tipos de infecciones de la piel y heridas. Explica cómo las infecciones de la piel pueden ser causadas por microorganismos externos o internos, y clasifica las infecciones de acuerdo a su gravedad, desde infecciones menores como foliculitis hasta más graves como erisipela y celulitis. También describe infecciones específicas como impétigo, úlceras cutáneas y lesiones granulomatosas, e infecciones de heridas.

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Infecciones de

piel y heridas
Integrantes:
Britanny Bravo
Jenny Tenenuela
Valeria Baque
Tatiana Balon
Estefania Solorzano
Infecciones de
piel
Las infecciones de la piel pueden ser consecuencia
de la invasión microbiana a partir de una fuente
externa o de microorganismos que alcanzan la piel a
través del torrente sanguíneo como parte de una
enfermedad sistémica.

La infección hematógena se hace evidente por la


aparición de exantemas en muchas infecciones virales y
bacterianas, como el sarampión y sífilis secundaria, o
puede ser consecuencia de lesiones cutáneas
granulomatosas más crónicas en casos de blastomicosis,
tuberculosis y sífilis.
Las lesiones cutáneas lejanas a estos sitios de infección pueden producirlas ciertas
toxinas bacterianas, como las exotoxinas pirógenas de los estreptococos del grupo
A (GAS, grupo A streptococci) y Staphylococcus aureus.

La piel es un órgano con múltiples funciones, lo que incluye


protección de tejidos de la invasión microbiana externa. La
superficie también es penetrada por conductos de las unidades
pilosebáceas y glándulas sudoríparas y puede ocurrir invasión
microbiana a través de estas rutas, en particular cuando hay
obstrucción de conductos. Los traumatismos y los anexos
cutáneos proporcionan vías de acceso
Clasificación
Algunas infecciones afectan solo la piel y otras afectan
también los tejidos blandos ubicados debajo de la
piel. Las infecciones relativamente menores
comprenden

o Ántrax
o Ectima
o Eritrasma
o Foliculitis
o Furúnculos
o Impétigo
o Linfadenitis
Las infecciones bacterianas más graves de la piel y la
estructura de la piel son:

o Celulitis
o Erisipela
o Abscesos cutáneos de gran tamaño
o Linfangitis
o Infecciones necrosantes de la piel
o Heridas infectadas

El síndrome de la piel escaldada por estafilococos, la escarlatina, y el síndrome de choque tóxico


 son consecuencias cutáneas de las infecciones bacterianas.
 
INFECCIÓN DE LOS FOLÍCULOS PILOSOS
Foliculitis
La foliculitis es una infección menor de los folículos
pilosos y suele ser causada por S. aureus. A
menudo se asocia con áreas de fricción y con
actividad de glándulas sudoríparas y por tanto se
observa más a menudo en cuello, cara, axilas y
gluteos.
Acne vulgar
El acné vulgar también se acompaña de inflamación de
los folículos pilosos y se asocia con las glándulas
sebáceas.

• La glándula sebácea ayuda a remover las


células viejas de la piel.
Furúnculo
• Los furúnculos son abscesos estafilocócicos
pequeños que se desarrollan en la región de un
folículo piloso.

• Los furúnculos pueden ser solitarios o


múltiples y pueden constituir una
enfermedad recurrente y problemática.
Tratamiento
La foliculitis y los furúnculos individuales se tratan
normalmente con medidas locales diseñadas para
favorecer el drenaje sin el uso de antibióticos.

La furunculosis crónica puede requerir intentos para


eliminar el estado de portador de S. aureus nasal, que en
ocasiones es la fuente de la infección.

El acné intenso a menudo puede tratarse de manera


eficaz con fármacos tópicos secantes.
INFECCIONES DE OTRAS CAPAS
CUTÁNEAS

Las lesiones cutáneas menores o no evidentes


actúan como vía de infección en muchas
infecciones cutáneas localizadas y en algunas
enfermedades sistémicas, como la sífilis y
leptospirosis.
Infección de capas queratinizadas

Los únicos microorganismos que pueden utilizar la queratina de las células, cabellos y uñas
son los hongos dermatofitos (filamentosos) , los cuales están particularmente bien
adaptados a estos sitios y no pueden crecer a 37 °C; no invaden capas más profundas.
Las manifestaciones clínicas de estas infecciones son consecuencia de
respuestas inflamatorias y de hipersensibilidad tardía del
hospedador, y la descamación inducida por estos procesos es el
principal factor en el control final de la infección al eliminar la
piel infectada
En la candidiasis, los mecanismos inmunitarios celulares
controlan la infección; la infección crónica de la piel y de
las uñas con Cándida a menudo se relaciona con defectos
en la inmunidad celular.
Impétigo
La piodermia, también conocida como impétigo, es
una lesión cutánea común y en ocasiones epidémica;
es una enfermedad causada principalmente por un
estreptococo del grupo A

La lesión inicial a menudo es una vesícula pequeña


que se desarrolla en el sitio de invasión y se rompe con
diseminación superficial, que se caracteriza por erosión
cutánea y exudado seroso que más tarde se seca, dando
origen a una costra melicérica.
El exudado y la costra contienen numerosos estreptococos infecciosos. S.
aureus en ocasiones produce impétigo pustular o contamina las lesiones
causadas por estreptococos. El impétigo epidémico se observa más a menudo
en niños y bajo condiciones de calor, humedad, mala higiene y hacinamiento.
La infección puede diseminarse por medio de fómites como ropa o toallas
compartidas.
El impétigo ampolloso es una enfermedad diferente
causada por cepas de S. aureus que producen
exfoliación.

Las infecciones menores se tratan


de manera tópica; sin embargo, el
impétigo ampolloso en lactantes
es una enfermedad grave que por
lo regular requiere tratamiento
sistémico con antimicrobianos.
 
Erisipelas
Las erisipelas son infecciones de rápida
diseminación de las capas profundas de la
dermis que casi siempre son causadas por
estreptococos del grupo A. Se asocian con
edema cutáneo, eritema marcado, dolor y
manifestaciones sistémicas de infección,
entre las que se encuentran fiebre y
linfadenopatía.
Las infecciones son intradérmicas, y por lo común no puede aislarse el
estreptococo de las superficies cutáneas. La enfermedad progresa a la
septicemia o necrosis local de la piel; es una enfermedad grave y
requiere tratamiento inmediato con penicilina o eritromicina.
Celulitis
La celulitis no es una infección cutánea como tal, pero
puede desarrollarse por la extensión de infecciones
cutáneas o de una herida. Por lo común se manifiesta
como inflamación aguda del tejido conjuntivo
subcutáneo con hinchazón y dolor y a menudo con
síntomas y signos generales evidentes; puede ser
causada por muchas bacterias patógenas, pero las
más comunes incluyen S. aureus y estreptococo del
grupo A.
Haemophilus influenzae de
tipo b es una causa en
lactantes y niños. Bacilos
entéricos gramnegativos,
clostridios y otros
anaerobios también
pueden causar celulitis
como complicación de
infección de las heridas,
en particular en
hospedadores con
inmunodepresión y en
individuos con diabetes
descontrolada.
ÚLCERAS CUTÁNEAS Y LESIONES
GRANULOMATOSAS
Muchas infecciones cutáneas agudas y subagudas se caracterizan por ulceración.
Algunas se transmiten por vía sexual y otras se derivan de infecciones sistémicas.

No son infecciones cutáneas directas, virus del


herpes puede invadir la piel y producir
lesiones vesiculares locales seguidas de
ulceración.
Las lesiones pueden recidivar en regiones infectadas. Las
lesiones herpéticas primarias de los dedos pueden simular
paroniquia estafilocócica, así como producir linfangitis y
adenomegalia local con fiebre y dolor.

• La paroniquia herpética puede simular infecciones por estafilococo.


• La difteria cutánea, que todavía es común en algunas regiones tropicales.
• El microorganismo lograba el acceso a través de una herida o de una picadura de
insecto y producía erosión crónica con ulceración de la piel, en ocasiones con
evidencia de efectos sistémicos de la toxina diftérica.

Mycobacterium marinum produce un granuloma que cede en forma espontánea,


por lo común en antebrazos y rodillas. Organismo por lo general entra a través de
abrasiones superficiales por rocas o paredes de piscinas. La infección con
Marinum ulcerans es más grave y produce ulceración progresiva.
La ulceración cutánea necrótica diseminada tiende a desarrollarse en
hospedadores con inmunodepresión, en diabéticos y como
complicación de cirugía abdominal.

Estas lesiones incluyen gangrenas sinérgicas


bacterianas causadas por mezclas de
peptoestreptococos, S. aureus y estreptococo.

La principal forma de tratamiento es


extirpación amplia del tejido infectado y
la administración masiva de
quimioterápicos.
Varias enfermedades micóticas primarias
se relacionan con ulceración cutánea o
celulitis, lo que incluye al micetoma y
cromoblastomicosis, que afectan al pie,
y la esporotricosis, con ulceración que a
menudo se desarrolla a partir de ganglios
y vasos linfáticos subcutáneos
infectados. Las ulceraciones micóticas y
parasitarias por lo común se relacionan
con traumatismos.
INFECCIONES DE LAS
HERIDAS
Las heridas que pueden sufrir infección son de
origen quirúrgico, traumático o fisiológico.
Las heridas traumáticas comprenden
diversos daños como cortaduras profundas,
fracturas expuestas, necrosis por
congelamiento y quemaduras térmicas.
Los orígenes de infecciones incluyen: (1) flora normal
del propio paciente, (2) material de individuos
infectados o portadores que pueden entrar en contacto
con heridas a través de fómites, manos o a través del
aire y (3) patógenos del ambiente que pueden
contaminar las heridas a través de la tierra, ropa y otros
materiales extraños.
La contaminación de heridas penetrantes por
instrumento punzocortante en el abdomen con flora
de colon, contaminación de una herida quirúrgica
limpia en la sala de operaciones por la diseminación
de Estafilococo. aureus a partir de la flora perineal de
un portador de dicha bacteria y la introducción de
esporas de Clostridium tetani en tejidos a través de
lesiones. Relacionadas con traumatismos, cirugía y
partos Fuentes de infección incluyen el propio
paciente, el ambiente y personas infectadas.
CLASIFICACIÓN DE LAS HERIDAS

Las heridas quirúrgicas y traumáticas se


clasifican con base en la extensión de la
posible contaminación y por tanto, del riesgo
de infección
Heridas limpias

Las heridas limpias son heridas quirúrgicas realizadas bajo


condiciones asépticas y que no atraviesan tejidos infectados
o que se extienden hasta sitios con flora normal.
Heridas limpias contaminadas

Las heridas limpias contaminadas son heridas quirúrgicas


que se extienden hacia sitios con flora normal (con la
excepción del colon) sin contaminación conocida.
Heridas contaminadas
Las heridas contaminadas incluyen heridas quirúrgicas y traumáticas recientes con un
riesgo elevado de contaminación, por ejemplo incisiones que penetran a través de tejidos
infectados no purulentos
Heridas sucias e infectadas

Las heridas sucias e infectadas incluyen heridas


traumáticas infectadas, antiguas, heridas con
contaminación sustancial con material extraño y
heridas contaminadas con perforación de víscera
hueca.
FACTORES QUE CONTRIBUYEN A
LA INFECCIÓN DE LA HERIDA
Varios factores, además de los mencionados con
anterioridad, contribuyen a la probabilidad de que la herida
se infecte. La dosis contaminante de microorganismos y su
virulencia pueden ser factores críticos; la posibilidad de
infección se incrementa de manera progresiva con la dosis
contaminante. Las condiciones físicas y fisiológicas de la
herida también influyen en la probabilidad de infección.
TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN

Las infecciones graves de las heridas casi siempre se tratan con


combinación de métodos quirúrgicos y quimioterapéuticos. Los
tejidos necróticos y los cuerpos extraños contaminados, como
material de sutura, deben ser eliminados, drenarse las
acumulaciones de material purulento y establecerse drenaje
adecuado. Este método permite el acceso de los antibióticos a
tejidos viables en los cuales pueden actuar. Bajo ciertas
condiciones de alto riesgo (heridas contaminadas) o de
vulnerabilidad elevada
GRACIAS

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