0% encontró este documento útil (0 votos)
185 vistas8 páginas

La Iniquidad

Este documento describe la iniquidad como el cuerpo del pecado que se encuentra en el espíritu humano y lo influye. Se transmite de generación en generación desde la concepción. Jesús murió para liberarnos de la iniquidad y sus efectos, no solo del pecado. Para ser liberados completamente, debemos reconocer las iniquidades en nuestro linaje, pedir perdón por ellas y permitir que Dios las extraiga de nuestro espíritu a través del tiempo.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
185 vistas8 páginas

La Iniquidad

Este documento describe la iniquidad como el cuerpo del pecado que se encuentra en el espíritu humano y lo influye. Se transmite de generación en generación desde la concepción. Jesús murió para liberarnos de la iniquidad y sus efectos, no solo del pecado. Para ser liberados completamente, debemos reconocer las iniquidades en nuestro linaje, pedir perdón por ellas y permitir que Dios las extraiga de nuestro espíritu a través del tiempo.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PPTX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA INIQUIDAD

EL CUERPO DEL PECADO EN LA VIDA DEL


CREYENTE Y DEL INCONVERSO
• La iniquidad es lo que  la biblia expone como el organismo del pecado. La
iniquidad conforma parte del cuerpo espiritual dentro del hombre e influye en su
comportamiento, la configuración de sus pensamientos y aun la condición de salud
del cuerpo natural. Etimológicamente iniquidad quiere decir “Lo torcido” y su
destino es minuciosamente torcer el rumbo recto, puro, y completo de Dios en la
vida del ser humano.
• La iniquidad esta específicamente enlazada al mundo espiritual de las tinieblas,
en donde el diablo conecta las maldiciones que sobrevienen de nuestros
antepasados. Es en esta propia área donde se enraízan las bases legales de
enfermedad que se traspasan de padres a hijos y de hijos a nietos. Del mismo
modo, donde se encuentra la legalidad de Satanás para saquearnos y
subyugarnos; este será, por otra parte, un continuo estorbo para recibir la
totalidad de las bendiciones de Dios.

• La iniquidad; es el organismo del pecado, se engendra en el espíritu e inunda el


alma y el cuerpo como un barro que lo contamina todo.
• La iniquidad es una entrada que tiene el poderío del Diablo sobre la vida del ser
humano, creyente o incrédulo. Es por medio de la iniquidad que el maligno permea el
corazón del hombre, para plantar en el todo molde de deseos perversos y
pecaminosos; de esta forma se le llama “concupiscencia”.  La heredad de pecado ha
sido transmitida y al presente va a pervertir el alma para que esta motive a desear
hacer maldad. Será una influencia irresistible en abundantes casos que empujara a
personas visiblemente buenas a realizar pecados abominables.

• En Santiago 1:14, y 15. Tenemos; “Sino que cada uno es tentado cuando en
su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia
después que ha concebido, da a luz el pecad, y el pecado siendo consumado
da a luz la muerte”.

• La iniquidad trae como resultado que; cuando una persona cumple una edad
determinada, se empiezan a manifestar  deseos incontrolables por cosas que no
sospechaban que podían a traerles. Por ejemplo un hijo de una persona que consumía
drogas, lo arrastran las ganas de consumir alcohol, drogas, y a un nivel mayor que el
de sus padres… A veces son hijos de creyentes, de ministros de Dios; todos se
sorprenden porque son personas que realmente aman a Dios, y caen en pecados
terribles que cuesta creer que sea posible que ocurra esta situación en personas que
buscan y hacen la obra de Dios, esto lo hace la iniquidad. 
TRANSFERENCIA DE LA INIQUIDAD  EN EL
SER HUMANO
• Transferencia de la iniquidad desde la concepción

• El inicio de la iniquidad florece en la caída de Luzbel, cuando el arcángel dio entrada a un


razonamiento que se desalineaba de Dios, y empieza a creer en algo distinto y totalmente contrario a la
rectitud de Dios. Este precepto torcido dentro del corazón del arcángel además produce un componente
espiritual, que promueve la maldad.

• En Ezequiel 28. 15 y 18,  esta sustentado: “Perfecto eras en todos tus caminos desde el día en
que fuiste creado, hasta que se hallo en ti maldad”, con la multitud de tus maldades y con la
iniquidad de tus contrataciones profanaste tu santuario….”

• La iniquidad es la semilla diabólica que origina todo mal. Se transfiere al hombre desde el inicio de su
nacimiento y se infiltra en el corazón con propósitos e intenciones contrarias a la rectitud de Dios, a la
verdad, al amor y a todo lo que procede de Dios; la iniquidad es el conjunto de todas estas ideas torcidas…

•  la iniquidad es transferida desde la concepción del embrión en la forma como el bebe esta
conectado con su madre a través del cordón umbilical, la iniquidad es transferida mediante un cable o
cordón espiritual, y este graba todos los pecados del hombre y es la herencia para las próximas
generaciones, graba e incrusta todo el legado torcido y pecaminoso, que le entregara un hombre a sus
hijos, estos a su vez, lo corromperán aun más con su propio pecado, y lo entregaran como una estafeta de
maldición a la subsiguiente generación. En Jeremías 17.1 “El pecado de Judá está escrito con cincel
de hierro y con punta de diamante, esculpido está en la tabla de su corazón…” 
• Es importante aclarar que no solo el diablo puede interceptar en la vida del hombre por consecuencia de la
iniquidad, sino que es donde también  los juicios de Dios se van a presentar continuamente. La iniquidad se
contrapone a la rectitud divina, por estar desviada de ella, esto causará frecuentemente una oposición con la
rectitud de Dios.

• La justicia tiene como parte de su esencia el dictaminar todo lo que se resiste a ella; la finalidad de los juicios de
Dios es ordenar todas las cosas con su perfecta voluntad y rectitud; por lo tanto, donde hay rutas torcidas
sobrevendrá una persistente apelación divina, estableciendo a la persona con el padre; esta ordenación se
manifiesta en juicios, pruebas, problemas, tribulaciones, desiertos, esta es la respuesta de el porque siendo
creyente aun muchos viven en desiertos interminables … En el siguiente versículo se muestra con claridad:
Éxodo 20:5 “…Porque yo soy  Jehová tu Dios, que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta
la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen…”  

• “El pecado es el fruto de la iniquidad,” es la parte exterior y notable de algo que está interiormente arraigado
en el ser humano. La iniquidad es la evidente raíz de donde brota todo el mal en nosotros y es allí donde se debe
erradicar  el problema.

• “La iniquidad se embebe en el espíritu del ser humano en el instante de la concepción del embrión. Es en
este momento que toda información, o herencia espiritual de maldad es implantada.”

• La iniquidad se embebe en el espíritu del ser humano.

• Dios no quiere que Satanás tenga nada con que logre atarnos. Jesús murió por nuestra liberación 
integral,  en la cruz pago un alto costo por nosotros,  para que entráramos a una total plenitud con ÉL.
 Fue vencido el perdón de los pecados,  fue redimido cada área de nuestro espíritu, alma y cuerpo.
DIFERENCIA ENTRE LA INIQUIDAD Y EL PECADO
• En Isaías (53:4, 5, 10, y 11) Se puede verificar: “Ciertamente llevó él nuestras
enfermedades, y sufrió nuestros dolores…”  “Mas él herido fue por nuestras rebeliones,
molido por nuestras iniquidades, el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga
fuimos nosotros sanados.” “Con todo eso Jehová quiso quebrantarlo, Sujetándole a
padecimiento. Cuanto haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá
por largos días, y la voluntad de Dios será en su mano prosperada.  Verá el Fruto de la
aflicción de su espíritu, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificara mi siervo
justo a muchos, y llevara las iniquidades de ellos” . En este pase se puede evidenciar como la
cruz se amplia en una gran parte de áreas donde debemos ser liberados.

• Parte del cuerpo de Cristo se reduce solo a recibir la salvación de sus pecados,  pero viven vidas
cargadas  de enfermedades, sufrimientos físicos,  y emocionales. Soportando el padecimiento de
llevar a cuestas su iniquidad. Jesús concibió la obra completa para vivir una vida completa con él.

• En la ceremonia de expiación en el antiguo testamento, vemos visiblemente como Dios


hace diferencia entre iniquidad y pecado.  “Y pondrá Aarón sus dos manos sobre la
cabeza del macho cabrío vivo, y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de
Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecado, poniéndolos así en la cabeza de macho
cabrío, y lo enviara al desierto, por mano de un hombre destinado para esto”  Levítico
16:21
COMO TRATAMOS LA INIQUIDAD
• La iniquidad no es un simple pecado por el que se asuma pedir perdón y se
concluyo el problema. La iniquidad es todo un cuerpo de pecado y maldad
radicado en nuestro espíritu; la iniquidad ha corrupto toda una estructura de
nuestro comportamiento y nuestras ideas, y además se ha enquistado en los
huesos y en el alma. Extraerla toma tiempo y perseverancia; pero será la mejor
transformación de nuestra vida.

• Una vez que usted sea libre de iniquidad obtendrá los frutos de la rectitud
juntamente con las promesas y las bendiciones de Dios que por tanto tiempo han
estado estancadas, manifestándose  así las victorias y alegrías en Cristo Jesús.

• Escriba en un cuaderno las iniquidades (Robo, homicidio, idolatría, hechicería,


adulterio), son muchas….Que cometieron sus ancestros, y las suyas también sino
recuerda, pídale a el señor que le muestre, y el espíritu santo es experto en
recordar aquello que olvidamos. Todas esas iniquidades están grabadas en su
espíritu, por lo tanto el señor las trae en recuerdos a su vida, por medio de
sueños,  pida  perdón por cada una de ellas; pídale dirección al señor.
•DIOS BENDIGA SU ATENCIÓN

También podría gustarte