Causas de maldición
1. Idolatría
15 Maldito el hombre que hiciere escultura o imagen de fundición, abominación a Jehová, obra de mano de artífice,
y la pusiere en oculto. Y todo el pueblo responderá y dirá: Amén. Deuteronomio 27:15
4 »No hagan ídolos ni imágenes de nada que esté en el cielo, en la tierra o en lo profundo del mar. 5 No se
arrodillen ante ellos ni hagan cultos en su honor. Yo soy el Dios de Israel, y soy un Dios celoso. Yo castigo a los
hijos, nietos y bisnietos de quienes me odian. Exodo 20:4-5
A Dios le pertenece el primer lugar en nuestro corazón, si hay algo que esté ocupando ese lugar, lo estamos
poniendo al nivel de Dios, y a eso se llama idolatría. Puede ser una imagen, un objeto, una persona, pareja o hijos.
También el trabajo puede ser un ídolo, si ocupa el primer lugar en nuestra mente. Dios es espíritu, y no podemos
hacer imágenes de Él. La idolatría trae la maldición inclusive hasta la tercera y cuarta generación. Debemos conocer
y amar al Señor como se nos presenta a través de la Biblia, y adorarle en espíritu y en verdad.
1. Deshonrar a los padres
16 “Maldito sea quien deshonre a su padre o a su madre”.
Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!” Éxodo 27:16
20 Al que maldiga a su padre y a su madre,
su lámpara se le apagará en la más densa oscuridad .Proverbios 20:20
Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo. 2 «Honra a tu padre y a tu madre —que es el
primer mandamiento con promesa— 3 para que te vaya bien y disfrutes de una larga vida en la tierra» Efesios
6:1-3
El rebelarse contra los padres, atrae maldición. Por esta causa muchos no prosperan, y todos les sale mal, porque
en algún momento de la vida, insultaron, menospreciaron, humillaron o hasta golpearon a sus padres. Para cortar
esta maldición, hay que anular cada palabra negativa que se haya dicho en contra de ellos, pedir perdón por las
actitudes incorrectas, y si es posible pedirles perdón a ellos.
1. Relaciones sexuales ilícitas
9 ¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los
idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales 1 Corintios 6:9
La Palabra de Dios nombra en este pasaje tres diferentes clases de pecados sexuales:
a)Fornicación (Relaciones sexuales prematrimoniales), masturbación, sodomía, pornografía, lascivia, lujuria etc.;
adulterio (Relaciones sexuales extramatrimoniales); homosexualismo y lesbianismo (relaciones sexuales hombres
con hombres y mujeres con mujeres) El Espíritu Santo es quien redarguye al pecador, conduce a la persona al
genuino arrepentimiento y regenera el alma, porque El se encuentra ligado al Padre y al hijo.
1. Injusticia hacia los débiles y los menos favorecidos
17
“Maldito sea quien altere los límites de la propiedad de su prójimo”.
Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”
18
“Maldito sea quien desvíe de su camino a un ciego”.
Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”
19
“Maldito sea quien viole los derechos del extranjero, del huérfano o de la viuda”.
Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!” Deuteronomio 27:17-19
Una injusticia hacia los débiles es haber sacado provecho de cualquier persona que esté en una posición inferior
a la nuestra. El Señor Jesús dijo que el que le da a un pobre le da a Dios, pero el que le quita al pobre, a Dios le
quita. El aprovecharse de los más débiles para robarles (ya sea dinero o posesiones), o el que incita a los
negocios ilícitos, o el que corrompe a los huérfanos, acarrea maldición.
Quien atenta contra una persona débil como el nonato a través del aborto, está cometiendo homicidio, porque
es negarle la vida a alguien que no se puede defender y esto también trae maldición. También se agrega el falso
machismo, el maltrato a la esposa, la injusticia contra los desprotegidos, mujeres, viudas, inválidos, niños y
ancianos.
11 Pero tú, Timoteo, estás al servicio de Dios. Por eso, aléjate de todo lo malo. Trata siempre de obedecer a
Dios y de ser un buen discípulo de Jesucristo. No dejes de confiar en él, y ama a todos los hermanos de la
iglesia. Cuando enfrentes dificultades, ten paciencia y sé amable con los demás. 1 Timoteo 6:11
1. Confiar en la carne
5
Así dice el SEÑOR:
«¡Maldito el hombre que confía en el hombre!
¡Maldito el que se apoya en su propia fuerza
y aparta su corazón del SEÑOR!
6
Será como una zarza en el desierto:
no se dará cuenta cuando llegue el bien.
Morará en la sequedad del desierto,
en tierras de sal, donde nadie habita. Jeremías 17:5-6
El hecho de confiar en un hombre más que en Dios atrae la maldición. Sabemos que Dios no falla, pero a veces el
hombre a pesar de eso, busca primero conseguir por sus propios medios, suplir sus necesidades antes de recurrir a
Dios. Más El se agrada en gran manera de aquellos que aprenden a depender totalmente de Él. Las personas que
viven por fe no se apoyan en su propia lógica ni en su humana sabiduría, sino que toda su confianza está colocada
plenamente en Dios.
David proclamó:
Tú, Dios mío, proteges a los que son maltratados y los libras de la angustia.
Los que te conocen confían en ti, pues nunca los abandonas cuando te buscan.
Salmo 9:9-10
1. Robo
8 »¿Acaso roba el hombre a Dios? ¡Ustedes me están robando!
»Y todavía preguntan: “¿En qué te robamos?”
»En los diezmos y en las ofrendas. Malaquías 3:8
El robo consiste en retener los bienes ajenos contra la voluntad de sus dueños. El hombre ha tenido esta
actitud frente a Dios, la sociedad, y la familia.